Chile no pudo con la historia. La Rojita desperdició la oportunidad de quebrar el destino de nuestro fútbol tras caer 3-0 con Argentina, en la segunda semifinal del Mundial Sub 20.
Claro que las condiciones del duelo fueron bastante particulares. De hecho, los de Sulantay sufrieron una temprana expulsión, no contaron con dos de sus máximos valores desde el arranque, les anotaron tempranamente y el árbitro marcó todo a favor de los trasandinos.
Aunque la ingenuidad del conjunto nacional fue factor en el match. Y de eso se aprovechó el elenco de Tocalli, que impuso su experiencia y "mató" con un tanto en el segundo tiempo.
El consuelo: Jugar por el tercer lugar el domingo ante Austria, quizás muy poco para un elenco que perfectamente pudo hacer algo más grande si no hubiera sido por sus propios errores.
El primer tiempo tuvo dos momentos cruciales. Y lamentablemente ambos fueron en contra de Chile.
Primero, el gol de Di María en el minuto 12. Cuando la Rojita insinuaba más, Banegas ganó una bola al medio y envió un pase justo para el foribundo remate del hombre de Rosario Central, que no falló a la entrada del área.
Igual fue el tiempo suficiente para que Christopher Toselli batiera el record mundial de valla invicta por ocho minutos.
Lo más grave, no obstante, fue la tonta expulsión de Gary Medel en el 15. Tras recibir una patada de Mercado el mediocampista de la UC reaccionó con otro golpe -aunque bastante más alevoso que el trasandino-. Esto lo vio el poco permisivo árbitro alemán Wolfang Stark y lo procedió a echar.
Estos dos factores condicionaron en demasía el lapso inicial, donde Argentina sólo aprovechó los espacios luego que la Rojita quedó con 10.
Porque fue el elenco de Sulantay el que puso la mayor cuota de fútbol. Un ganoso Medina pudo convertir en el 8, pero el arquero la sacó al corner.
En el 19 Cortés casi marcó el gol del campeonato rematando desde 50 metros. Un adelantado portero Romero vio cómo la bola le sacó chispas a su vertical derecho.
Hasta los 30 minutos Chile buscó con ideas, pero sin profundidad. Después cayó en el pelotazo y la Albiceleste tomó el control del pleito.
Fue ahí donde se creó un par de oportunidades para poner el 2-0 en el marcador. Piatti falló en la boca del arco y Di María casi repitió un tanto en el minuto 42, pero Cristian Suárez -el mejor en la defensa de Chile- salvó en la línea con un Toselli vencido.
El fútbol para Chile casi se acabó el segundo tiempo. De hecho, un par de aproximaciones fue todo lo que logró hacer ante la contundencia de su rival, que anotó dos goles.
Porque Argentina trabajó muy bien el pleito de ahí en más e hizo caer en la desesperación al cuadro criollo. El ingreso de Isla en el 60 no fue suficiente. Menos la entrada de un "tocado" Alexis Sánchez, que en el 75 reemplazó a Medina.
Por lo mismo, el tanto de Yacob en el 64 tras gran desborde de Moralez- fue lapidario. Aunque Chile abortó todas sus opciones -ya bastante mermadas- con la expulsión de Currimilla, quien se fue en el 76 por exigir una tarjeta amarilla al juez Stark, un capítulo aparte en el duelo.
Esto ya que el germano cobró todo para un lado y fue demasiado exigente a la hora de las faltas con la Rojita. Por lo mismo, tras el pleito algunos jugadores criollos fuera de sí intentaron agredirlo. Entre ellos, los suplentes Grondona y Carmona.
En el 93 Maximiliano Moralez selló todo con un injusto 3-0, aunque ya a esa altura daba lo mismo el resultado.
Fue un triste final para un elenco que ahora deberá sacar fuerzas de flaquezas para intentar lograr un tercer lugar, el consuelo que no alcanza a aplacar una pena que se sumará a las muchas en la historia del fútbol chileno.
Fuente: Terra