Es un tema recurrente y sobre el cual ya nadie quiere hacer apuestas. Sin embargo, la caída de la Presidenta a un 35,3%, en la última encuesta Adimark hizo que en el propio oficialismo se hablara públicamente de la necesidad de una "cirugía mayor" en el gabinete... Y en el PS, el PPD y la DC dicen haber recibido señales de Bachelet de que ésta sería durante noviembre, tras la aprobación del Presupuesto. «La Segunda» recogió -en el gobierno, los partidos y el Congreso- cuál es la evaluación, cartera por cartera.
Ministros de La Moneda en la mira
Duro diagnóstico va desde la ''descoordinación'' interna hasta la falta de articulación política en el Parlamento.
"Descoordinación" -entre ellos mismos y también con los partidos-, "poca comunicación" con la Presidenta, "falta de liderazgo y de conducción política... no son buenos articuladores". El duro diagnóstico que azota a los ministros del corazón político del gobierno -los de la Moneda- recrudeció con intensidad, especialmente en el oficialismo, tras conocerse la encuesta que llevó al gobierno a su más magro apoyo en 19 meses: 35,3%. Tanto, que en los partidos de la Concertación se empezó a hablar por primera vez públicamente de la necesidad de una «cirugía mayor» al equipo ministerial de Bachelet.
Pasado ese chaparrón público, el triunvirato sigue en la mira de varios parlamentarios que, en privado, ven a un equipo que está "quemado", aunque tampoco hacen apuestas, pues acotan que los tres ya pasaron hace rato su "fecha de vencimiento".
En Palacio señalan que el principal problema es que la Presidenta no les tiene confianza política -"no son del núcleo duro bacheletista"- y, por eso, pese a que ella ha dicho que todos sus ministros están "empoderados", en la práctica no les da atribuciones para ejercer sus cargos o, incluso, "no les informa o no los involucra en decisiones".
Otro punto que les pesa, hacen notar, es que ninguno es representativo de las mesas de sus partidos, que tampoco se juegan por defenderlos. El titular de Interior, Belisario Velasco, es cercano a Eduardo Frei, quien tiene hoy una fría relación con la timonel decé, Soledad Alvear, y ha tenido un mediático distanciamiento con la Presidenta Bachelet. De hecho, hacen notar, el senador Jorge Pizarro, miembro del núcleo duro «alvearista», es el más acérrimo detractor público del jefe de gabinete. El vocero de gobierno, Ricardo Lagos Weber, casi no tiene vida partidaria y en algún momento el PPD le hizo sentir que prefería verlo como candidato a senador. Y el jefe de la Secretaría de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo, es históricamente distante a la mesa de Camilo Escalona.
Y la gran crítica del Parlamento a los tres es que no muestran influencia decisiva sobre ninguna bancada: "No son capaces de conseguir votos".
Departamento de Prensa