Con el voto de la totalidad de los senadores presentes en la Sala, la Cámara Alta le solicitó a la Presidenta que apoye la nominación de dicho personero.
Preocupados por la protección de los derechos de los niños, el Senado aprobó en forma unánime pedirle a la Presidenta Michelle Bachelet que respalde la iniciativa de designar a un representante especial de Naciones Unidas para el tema de la violencia física hacia los niños y niñas y adolescentes, lo que será visto en la 62 Asamblea General de esa organización.
La solicitud está contenida en un proyecto de acuerdo presentado por los senadores Juan Pablo Letelier, Soledad Alvear, Jaime Naranjo, Hosaín Sabag y Guillermo Vásquez.
El interés de los parlamentarios por apoyar la designación de este representante especial, tuvo su origen en un estudio realizado por Naciones Unidas, coordinado por el experto Paulo Sergio Pinheiro, que recomienda que los gobiernos designen un representante especial del secretario general para el tema de la violencia contra los niños.
La función de dicho personero es actuar como "promotor mundial prominente de
los Derechos del Niño, para impulsar la prevención y eliminación de toda forma de violencia contra la niñez, y alentar la cooperación internacional y regional en la materia".
ROL PRINCIPAL
El papel principal del representante especial será el de proporcionar una dirección general y promover los compromisos internacionales y la toma de medidas concretas para acabar con la violencia contra la niñez.
Asimismo, deberá asegurar la buena coordinación de las actividades enfocadas a tratar este asunto dentro y fuera del sistema de Naciones Unidas.
Los aspectos claves de su mandato serían dar a conocer y poner de manifiesto todas las formas de violencia contra la niñez y requerir su eliminación; identificar y divulgar las buenas prácticas y garantizar una buena coordinación y comunicación entre las entidades interesadas en la protección de los Derechos de los Niños.
Cabe recordar que nuestro país ratificó en 1990, la Convención sobre los Derechos del Niño y que el Comité de Derechos del Niño de la Organización de Naciones Unidas, se ha pronunciado reiteradamente sobre la necesidad de que se prohíba el uso del castigo físico y humillante.
El castigo físico, degradante y humillante, constituye una violación a los Derechos Humanos de niños y adolescentes, al respeto a su dignidad, a vivir libres de violencia y de toda forma de discriminación, a no recibir tratos crueles, inhumanos y degradantes, a su integridad personal, moral, física y psicológica.
En Chile, el castigo físico hacia niños y adolescentes es una realidad indesmentible que abarca el 54% de los menores de 18 años, sin incluir la violencia sicológica de las que son víctimas otro 21%.
Departamento de Prensa