Cartas al director.

LAS NIÑAS Y LOS NIÑOS Y LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS

04-10-2019 - 13:33
La etapa comprendida entre los cero y los cuatro años de vida es uno de los periodos más importantes para el crecimiento del ser humano, ya que el cerebro se desarrolla a ritmos más rápidos haciendo que las niñas y los niños puedan aprender con mayor facilidad. Por ello, acceder a espacios o elementos pertinentes se vuelve fundamental.

Y en un mundo absolutamente tecnologizado, el uso excesivo de pantallas puede transformarse en un problema para muchas familias. En esta etapa, niñas y niños construyen sus aprendizajes desde experiencias directas, relevando las necesidades de movimiento, de expresión, exploración, juego, creatividad, centradas fundamentalmente en el protagonismo infantil y el desarrollo de habilidades sociales.

Cuando las niñas y los niños están observando pantallas durante largas horas, pueden perder oportunidades importantes para desarrollar habilidades interpersonales, motoras y de comunicación.

Nuestra institución, la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI), está trabajando con el pediatra y presidente de la Asociación Médica de Prevención, Humberto Soriano y llama a introducir la tecnología de manera guiada y acompañada, considerando que los menores de cuatro años no necesitan ver televisión ni estar expuestos a pantallas de ningún tipo, ya que aprenden mucho más jugando con sus juguetes, explorando y conociendo el entorno que los rodea.

Los adultos a cargo deben escoger y conocer los programas o juegos que ven. Los pequeños no deben estar frente al computador sin supervisión. La televisión debe estar apagada en las horas de comida y a la hora de dormir para favorecer la comunicación y el descanso de la familia.

Las niñas y los niños deberán desarrollar habilidades para vivir en el mundo digital. Para esto, es necesario aprender a controlar el tiempo en que hacen uso de estas tecnologías, el tipo de material con que interactúan y, lo más importante, no quitar otros aportes a su desarrollo, como relacionarse con personas, hacer actividad física, leer o jugar.

Los adultos deben evitar lo más posible usar estas tecnologías para “tranquilizar” a las niñas o niños o para prevenir que “molesten”. También, deben dar un buen ejemplo al usarlas. Precisamente, las familias son el primer agente educador y la educación es un trabajo conjunto complementado con lo recibido en las salas cuna y jardines infantiles de la JUNJI.

Marisol Villegas Núñez
Directora Regional Subrogante de la Junta Nacional de Jardines Infantiles
Región de Magallanes y de la Antártica Chilena