Bocanada.

DISTANCIAMIENTO COMUNICACIONAL

31-05-2020 - 13:05
Hay hábitos que nunca mueren, que jamás desaparecen aunque pasen los años y las experiencias te hayan demostrado algo… Incluso esa inexplicable inclinación a tratar de anular voces independientes y críticas.

Palabras que incomoden o que no digan lo que la autoridad quiere que se diga.
Si algo ha dejado en términos periodísticos el Coronavirus, es que esas voces las necesitamos más que nunca.

Que son esas voces las que a través de la duda, del reporteo, de la investigación, ayudan a ir comprendiendo de forma certera lo que va pasando día a día. Y no lo que desde algunos sectores buscan hacer creer que está pasando.

En tiempos de emergencia sanitaria, el que la gente tenga acceso a la información certera y confiable se convierte en algo esencial. Trascendente. La población tiene el derecho a saber sobre medidas específicas, números, cifras, estadísticas transparentes.

Sería bueno comprender fuera de todo tipo de ideología, que la salud humana no solo depende de una atención médica oportuna y de acceso fácil, sino que también de tener información fidedigna, de fiar, sobre la amenaza de la pandemia y cómo poder protegerse de manera individual, pero también como familia y comunidad en general.

Limitar la libertad de los medios, de la información, apuntando a “corregir errores” o combatir noticias “falsas”, es una profunda equivocación, imagino basada en la incomprensión de cómo hacer la pega de comunicar como corresponde.

Cuando las especializaciones de las autoridades se alejan del cargo que se les ha encomendado, es muy probable que suceda lo que estamos viendo. Y bien dice el dicho popular: “No hay peor sordo que el que no quiere escuchar, ni peor ciego que el que no quiere ver”.

Sería impresentable que hubiera alguno de los integrantes del Gabinete Regional que estuviera pensando solamente en bajar a nivel local el discurso desde Santiago sin siquiera comunicarse con José Fernández, o proyectando escenarios electorales, o mirando con buenos ojos un cambio en la intendencia. Más allá de los rumores, por el momento económico y social sería algo fuera de toda lógica.

El Mundo no ha comenzado recién hace un par de años. Aquí hay personas e instituciones que llevan décadas aportando al desarrollo regional. La juventud y la falta de experiencia en estas lides ha sido demostrada en muchas ocasiones por parte de algunos integrantes del Ejecutivo regional. Esa falta de experticia en el trato y la comprensión de la realidad nuestra, provoca un distanciamiento difícil de solucionar.

No hay que avanzar pisoteando todo lo que se ha hecho. Lo que requiere Magallanes es avanzar aprendiendo de lo hecho, conociendo a fondo lo nuestro, las necesidades propias y no las que se imaginan a nivel central. Necesitamos autoridades comprometidas no con el partido, sino que con la gente, con la región.