Cartas al director.

MEDICINA VETERINARIA, SALUD PÚBLICA Y PANDEMIA

09-08-2020 - 14:54
Por Nicolás Galarce, director Comisión Una Salud del Colegio Médico Veterinario (Colmevet)

En los últimos días se ha cuestionado el rol de los médicos veterinarios en el marco de la pandemia actual de COVID-19. Lamentablemente, muchas personas desconocen que el oficio o profesión de Médico Veterinario se remonta a más de 2000 años antes de Cristo, y ha sido y es un actor fundamental en la evolución de la sociedad humana. El recorrido histórico de esta profesión ha ido acercando cada vez más al ser humano con el mundo animal, inicialmente fuente de alimento, abrigo y protección.

Actualmente, la medicina veterinaria es una profesión enfocada no solo en la protección y promoción de la salud animal, sino también en la producción sustentable de alimentos, la inocuidad alimentaria, la detección y control de infecciones zoonóticas, la epidemiología y la salud pública, temas que impactan directa o indirectamente en el bienestar de las personas, como es el caso de la actual pandemia. Para ello, los médicos veterinarios curricularmente poseen competencias en áreas comunes a otros profesionales de salud, como microbiología, virología, farmacología, salud medio ambiental, epidemiología, control de enfermedades, entre otras. Es por ello, que diferentes profesionales médico veterinarios han integrado (e integran a la fecha) equipos multidisciplinarios bajo en el enfoque de Una Salud, concepto propuesto hace más de 30 años que reconoce la relevancia de la mantención de la salud en la interfaz animales-medio ambiente-personas, es decir, una mirada sanitaria transversal.

Por lo anterior, no es extraño que estos profesionales se integren en equipos de diferentes organizaciones internacionales de salud, como el caso del Dr. Luis Fernando Leanes, médico veterinario epidemiólogo argentino, que es actualmente el representante en Chile de OPS/OMS, la Dra. Monique Eloit, directora general de OIE, el Dr. Peter Ben Embarek coordinador de la Red Internacional de Autoridades de Seguridad Alimentaria de OMS, entre otros.
A nivel nacional, destacables son los casos del Dr. Eduardo Fuenzalida quien contribuyó a la salud púbica mundial con la creación de la vacuna Fuenzalida-Palacios para el control de la rabia, y del Dr. Gerhardt Schurig con su vacuna RB51 para el control de brucelosis bovina, ambas enfermedades de gran impacto en la salud pública al ser patógenos zoonóticos. Además, diversos médicos veterinarios se encuentran ejerciendo y aportando desde cargos estratégicos en salud nacionales, como la Dra. Judith Mora, directora subrogante del Instituto de Salud Pública, y la Dra. Bárbara Hott, jefa de la Oficina de Zoonosis del Ministerio de Salud.
Lo anteriormente expuesto recalca el rol clave de los médicos veterinarios como profesionales críticos para la mantención de la salud pública mundial. En este contexto, la OIE recomienda abordar problemáticas sanitarias actuales bajo el concepto de Una Salud, evidenciando que salud humana y sanidad animal son interdependientes y están vinculadas a los ecosistemas en los que coexisten, lo que ha sido ratificado en enero del presente año en el “Reglamento sobre notificación de enfermedades transmisibles de declaración obligatoria y su vigilancia”, MINSAL, Decreto Supremo N°7 del año 2019. Por estas razones, el Colegio Médico Veterinario de Chile logró en julio de 2019 que la Cámara de Diputados aprobara la moción que modifica el Código Sanitario, la cual considera a estos profesionales como parte del área de la salud, poniendo en relieve el rol que juegan en diferentes dimensiones, tanto del cuidado animal como en el ecosistema sanitario.

Estos fundamentos confirman que es un gran error el no reconocer las capacidades creadas dentro de la Medicina Veterinaria destinadas a abordar los problemas sanitarios con un enfoque epidemiológico de control, especialmente frente a estas nuevas epidemias provenientes del mundo animal. Lamentablemente hemos visto con sorpresa y preocupación la emisión de opiniones periodísticas mezquinas, quizás por ignorancia, que menoscaban las capacidades técnico-científicas de la Medicina Veterinaria para enfrentar situaciones sanitarias como la presente y otras en el futuro.

En este momento crítico que está viviendo el país y toda la humanidad, es fundamental que los profesionales de los medios de comunicación emitan sus juicios con responsabilidad y no olvidando jamás su rol educacional. La mala información, el sensacionalismo, la crítica no constructiva y el descrédito, solo contribuyen a la generación de desconfianza en la población y atentan contra el éxito de las medidas de control frente a esta pandemia.

Los distintos profesionales de la salud, las autoridades, los medios de comunicación y toda la comunidad tenemos un tremendo desafío. El futuro y la vida de muchas personas dependen de nuestra capacidad de trabajo en equipo, de superar los errores y dificultades y sobretodo del compromiso de dar lo mejor de nuestras capacidades.