Partido Comunista de Magallanes y Partido Progresista (PRO) declaran:

TRISTE BALANCE DE UN GOBIERNO INCONCLUSO

22-09-2020 - 09:16
El gobierno de Piñera y del intendente José Fernández –heredero de otros dos intendentes desde 2018 a la fecha- han terminado de hundir a la región de Magallanes en la mayor crisis económica y social de los últimos 40 años, sólo comparable a la gran crisis de 1982 durante la dictadura.

Tres aspectos destacan en la gestión deficiente del actual Intendente. La parálisis de los principales proyectos del Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas, el mayor plan plurianual de inversión pública en Magallanes en los recientes 40 años de historia regional. Proyectos emblemáticos de infraestructura vial, del nuevo Centro Antártico Internacional, de la dársena marítimo industrial, de la apertura del paso Kirke, del Museo de la Memoria y los DDHH, entre otros, se encuentran entrampados en la burocracia y la incompetencia.

Además, durante este gobierno y esta administración regional se observa una parálisis casi completa de la descentralización. Todas las decisiones políticas, administrativas y sanitarias han vuelto a quedar centralizadas en Santiago, a falta de un liderazgo eficaz y con interlocución efectiva en los poderes centrales del Estado.
Es evidente que las decisiones importantes sobre Magallanes no se toman en el segundo piso de la Intendencia en Punta Arenas, sino en el segundo piso de La Moneda en Santiago.
Durante 2020 debiera haberse iniciado el proceso de elaboración de la Estrategia Regional de Desarrollo hasta el 2030. Este gobierno no ha hecho nada efectivo ni concreto al respecto.

En cuanto al manejo de la crisis sanitaria, el gobierno regional ha recurrido al uso intensivo de fuerzas policiales y militares para intentar lograr que la ciudadanía obedezca sus instrucciones y medidas, lo cual fue un fracaso en la primera oleada de contagios, en abril-mayo, y se ha vuelto a agudizar en la actual segunda oleada desde agosto-septiembre.

Manejo tardío de la pandemia.
Un aspecto grave de la actual gestión de gobierno regional en Magallanes es la alta tasa de desempleo a nivel regional. En el trimestre móvil marzo-abril-mayo de 2020, la tasa de desempleo alcanzó el 7% siendo esta la tasa más alta de desempleo de los últimos años, ya que en el año 2009 se alcanzó en Magallanes un 8,2% de desempleo, según información del INE.
Varios miles de trabajadores y sus familias se han visto afectados por el desempleo, así como numerosas pequeñas empresas han cerrado o han quebrado, ante la falta de apoyo estatal. Este gobierno no tiene ninguna cifra ni ninguna razón para celebrar o anunciar mejoría en la situación económica de los magallánicos. A la crisis de la actividad del turismo que afecta a cientos de pequeñas empresas y trabajadores independiente, se suma la caída generalizada de ventas del comercio y la pérdida de 18 mil empleos en un año, configurando el peor escenario en muchos años.
A su vez, el desempleo regional del trimestre mayo-julio 2020 se mantuvo en un alto nivel, siendo la tasa de 8,4% y aumentando ésta 4,6 puntos porcentuales más respecto de igual período del año pasado.
Durante el trimestre móvil abril-junio 2020, la tasa de desocupación regional fue 8,6%, aumentando 5 puntos porcentuales en relación con el mismo período de 2019.
En Magallanes, el poder adquisitivo de los trabajadores y de las familias del pueblo se ha visto disminuido, frente a la ineficiencia del gobierno para impedir las alzas constantes y

periódicas de precios de toda la canasta de productos esenciales en supermercados y grandes centros comerciales.
Hoy cuando asume una cuarta autoridad regional, Magallanes se encuentra a la deriva. Independiente al cambio de una u otra autoridad, queda de manifiesto la incapacidad por acción u omisión de todo el gabinete regional. Queda de manifiesto la incapacidad de la derecha para gobernar Chile y nuestra región.

Los magallánicos estamos llamados a propinarle una rotunda derrota en las urnas a la derecha regional, para evitar que se imponga la desidia y falta de compromiso de un sector político que reniega del Estado, pero disputa con premura los cargos públicos con el único fin de asegurar un trabajo que finalmente son incapaces de ejercer.


PACTO UNIDAD PARA EL CAMBIO