En mi tierra colchagüina las lagartijas y lagartos están bastante integradas al folklore.
Incluso tienen una canción: “La Lagartija”, cueca del folklore recopilada en Marchigüe por Mariela Ferreira, informada por Elena Sánchez.
Su letra en parte dice: Lagarto y lagartija / son animales / que viven en las cuevas / mi vida de los tapiales / de los tapiales si / lagarto choco / le cortaron la cola / mi vida menos los…ojos”.
Hay un culebrón de oro que, quien lo encuentra, va a ser propietario de una mina del preciado metal.
Estos animalitos del orden de los saurios, que son llamados por los científicos por nombres muy elegantes “Lacerte Lepida y Lacerte Scheiberi”, también están presentes en las recetas para adelgazar:
La Dieta del Lagarto: (¿?) …harto…
La Dieta de la Lagartija: primero con la mamá y luego con la hija.
Por su parte, la mitología cuenta que hace muchos, muchos millones de años, existían pequeñas lagartijas blancas y negras que tenían un hada protectora. Ella les recomendaba que tuvieran cuidado con la serpiente. No obstante lo anterior, la víbora convenció a las lagartijas blancas que comieran de un fruto rojo que las haría crecer y tener hermosos colores. Así lo hicieron y tanto comieron que, además de tener colores, primero se convirtieron en lagartos y, con el tiempo en dinosaurios. Se quejaban las lagartijas que cuando eran pequeñas con poco se satisfacían y ahora morían de hambre por no tener alimento suficiente. La serpiente pensó: “si lo pude hacer con las lagartijas blancas, también lo puedo lograr con los seres humanos”.
Siempre el folklore nos deja hermosas enseñanzas y lecciones.
Foto: Lagartija Colchagüina