(Fuente: La Nación – Argentina)
Un proyecto binacional permitirá a Argentina y Chile medir en forma simultánea el ozono estratosférico, intercambiando información.
Se harán pruebas experimentales conjuntas e implementarán acciones para alertar a las poblaciones locales sobre la presencia del agujero de ozono.
La presentación del proyecto se realizó durante las jornadas del Programa de Educación Ambiental encarado por la Agencia Ambiental del municipio de Río Gallegos y cuenta con el apoyo de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).
El proyecto técnicamente ya empezó a caminar hace un año, sólo que ahora se presentó en sociedad la segunda etapa de las investigaciones, que aquí realiza desde el 2005 el laboratorio instalado en un moderno contenedor por técnicos del organismo científico de las Fuerzas Armadas (Citefa) y el Centro de Investigaciones en Láseres y Aplicaciones (Ceilap), asociado al Conicet.
El equipo que funciona dentro de la Base Aérea de Río Gallegos permite medir el ozono estratosférico, vapor de agua y aerosoles en la región patagónica. Con la información que genera está ayudando a monitorear el cambio climático global y promueve la conformación de estrategias y acciones para alertar a poblaciones locales la presencia del agujero de ozono.
Por el lado argentino, los científicos que participan activamente del proyecto son Elián Wolfram, Lidia Otero, Raúl D?Elía, Juan Pallotta, Marcelo Raponi y Jacobo Salvador, que se encuentra a cargo de la Estación y monitorea los cielos de la Patagonia.
Agujero de ozono. Entre agosto y noviembre la Patagonia Austral es alcanzada por el borde del agujero de ozono, y si bien existe mucha documentación científica sobre el adelgazamiento de la capa de ozono y sus efectos sobre la salud humana, hay pocos lugares donde los investigadores pueden hacer mediciones a largo plazo para monitorear el problema, según explican los expertos.
Según relatan los expertos, en la elección de Río Gallegos como lugar para montar el laboratorio influyó el promedio de 80 noches claras y sin nubes al año, lo que permite hacer entre 30 y 40 mediciones de la capa de ozono.
Mientras en la Argentina se avanzaba con las mediciones, en Punta Arenas, un grupo de investigadores de la Universidad de Magallanes en esa ciudad, avanzaba en la utilización del instrumento Brewer para hacer mediciones de ozono en colaboración con científico brasileños.
"Es un desafío interesante cooperar con el trabajo conjunto de dos países", explicó a LA NACION Patricia Yamamoto jefa de cooperación técnica de la JICA Argentina que llegó hasta aquí para el lanzamiento del proyecto binacional.
"Estamos trabajando a partir de la Declaración de Calafate donde ambos países se comprometieron a cooperar conjuntamente en los temas de investigación vinculados a la protección del medio ambiento", explicó Yamamoto al tiempo que aclaró que desde la JICA se valora el trabajo de integración que se lleva adelante. Dado que se compartirá la información obtenida y la tecnología utilizada en ambos lados de la frontera es complementaria.
Radiación. El agujero aparece en la primavera austral, cuando vientos fuertes del oeste soplan alrededor del continente y crean una suerte de contenedor atmosférico. A medida que pasa sobre la región causa un incremento en la radiación solar, con lo cual se cree que el agujero de ozono juega un papel importante en el cambio climático global. Y expone a los habitantes de las áreas bajo ciertos riesgos de salud sobre los que se busca alertar.