Hubo una investigación de tipo preliminar, explica el fiscal de Aviación de Punta Arenas, comandante de Escuadrilla, Rainer Rapp, y esto porque se trata de un accidente aéreo ocurrido el año 1951, y no existen indicios de un hecho ilícito o un delito, por lo que no se tiene competencia para seguir investigando de manera permanente.
En cuanto a la existencia de restos óseos en el lugar del accidente, Rapp señala que hay fotografías en que “probablemente, a simple vista, aparecen restos óseos, pero no lo puedo afirmar categóricamente, ni puedo descartarlo categóricamente”. Contó a Polar que un equipo viajó al lugar, pero lo hicieron en un helicóptero, por lo que se llegó al sector – en las inmediaciones de Bahía Parry - con una cantidad limitada de personas. Viajaron dos peritos del laboratorio de criminalística de la PDI, pero debido a la amplia superficie del lugar donde se esparcieron los restos de la aeronave, y puesto que solo fue posible permanecer en el lugar poco más de dos horas, fue imposible ubicar restos óseos de tripulantes o pasajeros. Por ello, señala el fiscal de aviación, de manera tajante no puede descartar ni confirmar la existencia de este tipo de restos humanos.
En cuanto a sí existe una nueva visita programada al lugar, Rapp responde que por el momento no, y que para que ello ocurra tendrían que darse varias coordinaciones, por lo que no es posible ahora señalar una fecha. Por otra parte aclara que a nivel de la fiscalía de aviación no existe ninguna demanda de parte de autoridades argentinas para realizar una búsqueda o un nuevo rastreo en el lugar.
Hace algunas semanas la agencia APP noticia, de Argentina informaba que Elvio Mendioroz solicitó a las presidentas de la Argentina y Chile, Cristina Fernández de Kirchner y Michelle Bachelet, respectivamente, la “repatriación, identificación y restitución a sus respectivos familiares, de los cuerpos de los tripulantes del avión de la Fuerza Aérea Argentina: Avro Lincoln B-019, accidentado en el territorio chileno de Tierra del Fuego, el día 22 de Marzo de 1950”. Los restos del avión fueron encontrados en marzo de este año.
El avión era comandado por el padre de Elvio, el capitán Bautista Faustino Mendioroz, y tripulado por otras diez personas.
La primera aparición del avión fue registrada por expedicionarios de la Universidad de Magallanes en el mes de Abril de 1983, sin que se observaran en ese momento restos humanos de sus tripulantes. Una segunda aparición del avión fue avistada por expedicionarios chilenos durante el pasado mes de marzo, quienes ahora sí informaron la presencia de restos óseos.