Reportaje del Diario El Mostrador.

MILES DE HECT罵EAS DE BOSQUE NATIVO Y ESPECIES DE FAUNA NATIVA AMENAZADAS POR PROYECTO MINERO EN ISLA RIESCO

20-05-2009 - 15:10
La iniciativa de la sociedad Copec-Ultramar en Isla Riesco pretende suministrar gran parte del carb髇 que consumir el mercado el閏trico nacional en 2013, a ra韟 de los proyectos termoel閏tricos que esperan ser aprobados. La apuesta a tajo abierto implica la tala rasa de 4 mil hect醨eas de bosque nativo y tiene consecuencias a鷑 no dimensionadas en el ecosistema del lugar.
Por Claudia Urquieta Ch. (desde Punta Arenas)
Los 15 proyectos termoel閏tricos a lo largo de todo el pa韘 que esperan la aprobaci髇 del Sistema de Evaluaci髇 de Impacto Ambiental (SEIA) cuentan con un excelente aliado en La Patagonia chilena.
A unos 140 kil髆etros de Punta Arenas y al sur del Parque Nacional Torres del Paine, se gesta un proyecto carbon韋ero a tajo abierto, impulsado por Copec, del Grupo Angelini, y Ultramar, del Grupo Von Appen. Los inversionistas tienen sus ojos en el noreste de la Isla Riesco, donde en 2007 obtuvieron, a trav閟 de Corfo, las concesiones mineras de las minas R韔 Eduardo, Elena y Estancia Invierno, que se mantendr en poder de BHP Billiton hasta 2017, fecha en que expira su contrato de concesi髇.
La apuesta de US $300 millones pretende abastecer al menos el 25 por ciento de los 10 millones de toneladas de carb髇 que se estima consumir el mercado el閏trico nacional en los pr髕imos cinco a駉s. Cifra que duplica el actual escenario -que representa 15 por ciento de la capacidad energ閠ica- principalmente gracias a los proyectos termoel閏tricos en carpeta, ubicados en su mayor韆 en la Cuarta y Quinta Regi髇.
Estos proyectos incidir醤 en la multiplicaci髇 de las emisiones de CO2 del pa韘, que se proyecta podr韆n aumentar unas 4 veces hacia 2030, superando el per c醦ita de pa韘es europeos. Lo que en el contexto del calentamiento global y las intenciones de Chile ingresar a la OCDE, no pinta positivamente.
Al respecto, el gerente general de Minera Isla Riesco, Jorge Pedrals, asegura que aumentar el consumo de carb髇 en la matriz energ閠ica "efectivamente tiene una connotaci髇 negativa, pero cuando miras lo que est pasando en Chile y el mundo, es uno de los combustibles que sigue creciendo en la matriz energ閠ica de manera importante. Entonces qui閞alo o no estamos obligados a seguir teni閚dolo". Recalcando, eso s, que "ir con la tendencia implica construir centrales t閞micas, pero que tengan cada vez m醩 exigencias ambientales acordes a los tiempos que corren".
Hasta el momento, se han mostrado interesados en adquirir el combustible desde Magallanes el magnate brasile駉 Eike Batista, que est a la espera de la luz verde a su complejo termoel閏trico Castilla en la Regi髇 de Atacama, AES Gener y El閏trica Guacolda.
El lanzamiento
El 6 de abril pasado, el nuevo hotel Dreams de Punta Arenas se vest韆 de fiesta. Ese d韆 se presentaba oficialmente la apuesta carbon韋era de Minera Isla Riesco, evento al que asistieron las autoridades m醩 importantes de la regi髇: el Intendente, Mario Maturana, el edil de Punta Arenas, Vladimiro Mimica, la alcaldesa de R韔 Verde, Tatiana V醩quez, e incluso el ministro de Energ韆, Marcelo Tokman.
En la ocasi髇, se destac que la iniciativa generar韆 800 empleos en la etapa de construcci髇 y 700 permanentes en la fase de operaci髇, as como la disminuci髇 de las importaciones de este mineral energ閠ico.
Los que no quisieron celebrar, pese a estar invitados, fueron los estancieros Eugenio Vilicic y Rodrigo Maclean. Ambos fueron demandados por el consorcio Copec-Ultramar, ya que sus tierras tuvieron la mala suerte de estar justo encima de buena parte de las enormes reservas carbon韋eras.
Y como el C骴igo Minero favorece este tipo de proyectos antes que a los due駉s de la superficie de los predios, el asunto es bastante complejo. Aunque, seg鷑 explica el abogado Cristi醤 Quinzio, dependiendo del tipo de suelo puede variar la situaci髇.
Adi髎 a las ovejas
En 1908 los abuelos maternos y paternos de Eugenio Vilicic desembarcaron en Isla Riesco desde Croacia. Cuarenta y dos a駉s despu閟 el empresario, que es uno de los hombres m醩 acaudalados de la zona, naci y vivi 8 a駉s en la Estancia Gloria, que luego hered junto a sus cuatro hermanos.
A駉s despu閟, invirti en cuatro nuevas estancias: Curtze, parte de Anita Beatriz -la otra parte qued en manos de la familia Stipicic-, R韔 Ca馻d髇 y Rancho A2.
Las dos 鷏timas son la manzana de la discordia con la minera, ya que de las 11 mil hect醨eas que abarcan, casi 5 mil son parte fundamental para concretar el proyecto minero. Pero como Vilicic se neg a venderlas, en octubre del a駉 pasado lo demandaron para poder obtener las servidumbres mineras.
Una de las demandas apunta al traspaso de 218 hect醨eas en la estancia R韔 Ca馻d髇 para construir un puerto que permitir韆 la carga de barcos en Isla Riesco para el env韔 de carb髇 a las centrales de generaci髇 el閏trica en el norte y centro del pa韘, as como eventualmente a Uruguay, donde la minera planea construir una central a base de este combustible.
El administrador del lugar, Fernando Gompertz, se馻la que en ese sitio es donde se ha invertido m醩 en forraje y cercados. "Esta es la parte m醩 afectada y la de mayor valor productivo. Si lo destruyen limitan enormemente el manejo de las estancias en su conjunto, ya que nos corta el predio por la mitad". Porque, explica, el sistema se maneja como una sola unidad ganadera, y con esto se rompe la planificaci髇 estrat間ica de los predios.
Por ende, augura que si el proyecto se concreta a la larga deber醤 despedirse del negocio.
El estanciero vecino, Gregor Stipicic, tiene la misma percepci髇. Aunque sus 750 hect醨eas no son necesarias para concretar la construcci髇 de un puerto o la mina, el m閐ico cirujano advierte un negro futuro para sus ovejas, ya que las condiciones en que trabaja cambiar醤 radicalmente si el proyecto se realiza.
Stipicic, que hace tres a駉s tom las riendas del lugar tras la muerte de su padre, asegura que aunque no ha sido demandado, igual se utilizar醤 sus terrenos para movilizar el carb髇 a trav閟 de correas transportadoras, ya que es factible que exploten un yacimiento ubicado a un kil髆etro de su propiedad.
Adem醩, le teme a las part韈ulas de polvo y carb髇 que inevitablemente llegar醤 a sus terrenos y animales. Sobre todo en vista de los fuertes vientos que azotan la zona.
Lo que irremediablemente redundar en la calidad de la lana que produce, que est muy cercana a ser de calidad premium, para lo cual ha invertido en el mejoramiento de las praderas y tambi閚 en gen閠ica.
El m閐ico cirujano asegura que en ning鷑 caso piensa dejar el predio, ya que "es fruto de varias generaciones y tiene un sentido m醩 all de lo material". Y recalca que todos los d韆s se pregunta qu hacer. "Seg鷑 mis abogados mantener un negocio sustentable ser韆 imposible, ya que la contaminaci髇 que existir lo har inviable".
Tala rasa de bosque nativo
En la estancia del joven m閐ico, existe un bosque antiguo donde se alojan diversas aves. Entre ellas el carpintero negro, considerado una especie vulnerable. M醩 all del ruido y la contaminaci髇 que lo afectar醤, no se sabe a ciencia cierta de qu forma se ver醤 comprometidas las napas subterr醤eas que nutren la red h韉rica de la isla, lo que podr韆 afectar la vegetaci髇 y el h醔itat de los animales de la zona.
La inc骻nita se debe a que a diferencia del proyecto portuario, el proyecto minero a鷑 no es ingresado al Sistema de Evaluaci髇 de Impacto Ambiental (SEIA), lo que seg鷑 el gerente general de la minera, Jorge Pedrals, se har韆 a fines de junio.
En la estancia de Vilicic tienen la misma incertidumbre con respecto al agua. Pero adem醩, enfrentan la posibilidad de que el juzgado falle a favor de la segunda demanda que el consorcio Copec-Ultramar present para obtener cinco mil hect醨eas en servidumbres mineras, que afectar韆n a unas 4 mil hect醨eas de bosque nativo.
Seg鷑 Gompertz al intervenir la parte forestal el suministro de agua se ver afectado, ya que justamente all se producen las mayores precipitaciones y la infiltraci髇 de ellas hacia las napas subterr醤eas que alimentan a los manantiales. Lo que unido a la tala rasa de bosques compuestos principalmente por lenga y coig黣, especies en peligro de extinci髇 seg鷑 CONAF, implicar韆 inevitablemente un desequilibrio del ecosistema.
Ballenas jorobadas
El Servicio Nacional de Pesca, uno de los servicios sectoriales que eval鷄 el proyecto del puerto para Minera Isla Riesco -que ya ha presentado dos adendas-, se馻la que es importante considerar el impacto que puede causar el tr醘ico mar韙imo del proyecto portuario en las colonias de nidificaci髇 y reproducci髇 del Ping黫no Magall醤ico de las costas aleda馻s al proyecto. As como tomar en cuenta que este sector corresponde a una importante ruta migratoria de estas aves y de mam韋eros como el Delf韓 Austral y la ballena jorobada.
En este sentido el bi髄ogo marino de Fundaci髇 Centro de Estudios del Cuaternario (Cequa), Jorge Acevedo, explica que el mayor peligro para las ballenas es el posible choque con embarcaciones en el canal Jer髇imo, donde se ha observado a algunas que se alimentan.
Acevedo se馻la que no existe evidencia de cual puede ser el impacto en la poblaci髇 de ballenas. Sobre todo si se considera que el 醨ea de alimentaci髇 est inserta en una ruta de trafico internacional y que hasta el momento no ha habido evidencias de choques con embarcaciones.
"Pero esto no deja fuera que un mayor trafico pueda provocar accidentes", explica el bi髄ogo marino y agrega que en el caso de los delfines cercanos al puerto es probable que se vean afectados por las labores de descarga y carga de carb髇, ya que se alimentan en esa 醨ea.
Y agrega que "por eso es muy importante hacer evaluaciones y mantener un monitoreo apropiado en el tiempo".
El proyecto de Tompkins
A unos 110 kil髆etros del lugar donde los Angelini planean instalar la minera, la Fundaci髇 Yendegaia, ligada al ecologista Douglas Tompkins, est impulsando la creaci髇 del Parque Nacional Alacalufes.
Para ello pretenden donar la estancia Cabo Le髇 de Isla Riesco -de 26.620 hect醨eas- e incluir la actual Reserva Nacional Alacalufes, de m醩 de 2 millones de hect醨eas y que comprende parte de cuatro provincias de la XII Regi髇.
El objetivo es proteger especies de fauna end閙icas y con problemas de conservaci髇, como el huemul, y preservar una importante superficie de bosques como la lenga.
Entre las principales amenazas al medio ambiente que el proyecto considera, esta la explotaci髇 carbon韋era de las concesiones mineras entregadas por Corfo a Copec-Ultramar.
Consultada al respecto, la alcaldesa de R韔 Verde, Tatiana V醩quez, opina que "tenemos que preservar y proteger el medio ambiente, pero tambi閚 se necesita crear trabajo. La gente no vive del aire ni contemplando bellezas".
Por el momento, los tribunales deber醤 dirimir el destino de los terrenos que podr韆n convertirse en la mayor fuente de carb髇 para las termoel閏tricas del pa韘.