Tras el terremoto que afectó al país y la posterior decisión de decretar estado de excepción constitucional -estado de catástrofe-, el Presidente de la República, Sebastián Piñera, resolvió no prorrogar su vigencia en las regiones del Libertador Bernardo O´Higgins, Maule y Bío Bío. No obstante, el Jefe de Estado anunció que seguirá vigente el decreto de zona de catástrofe que rige desde la región de Valparaíso a La Araucanía.
En paralelo, el Mandatario decidió mantener la presencia de las Fuerzas Armadas en las zonas más afectadas para que colaboren en las tareas de reconstrucción y apoyo a las víctimas del terremoto del pasado 27 de febrero. “Hemos resuelto mantener la presencia de nuestras Fuerzas Armadas en las regiones afectadas por la catástrofe, con un doble propósito. Primero, que sigan colaborando en labores humanitarias, en apoyo y ayuda de la población afectada. Y, en segundo lugar, que se comprometan, por un período de tiempo que va a durar años, con la gran y enorme tarea de la reconstrucción de lo que el terremoto y maremoto destruyeron”, señaló.
En la práctica, el término del estado de excepción constitucional implica el cese de la autoridad militar en las regiones y las medidas tomadas durante este mes para el control de la zona, entre ellas el toque de queda.
Tras reunirse con el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, en el Palacio de La Moneda, el Presidente anunció algunas medidas que adoptará el gobierno para enfrentar la catástrofe.
Según explicó, una vez superada la emergencia que incluyó la búsqueda y sepultura de los fallecidos y la ayuda a los heridos, se inicia una nueva fase denominada de “emergencia otoño-invierno”.
En esta etapa, el Gobierno velará especialmente por otorgarle un techo a todas las familias, para lo cual ya dispone de un plan que incluye más de 40 mil viviendas de emergencia y 30 mil tiendas de campaña.
Para cumplir con esta tarea, el Jefe de Estado manifestó que “hemos hecho un gran esfuerzo en habilitar albergues, y también, con el programa Manos a la Obra, para que el Gobierno provea los materiales de construcción y las propias familias puedan iniciar la reconstrucción o reparación de sus viviendas”.
Tras recalcar que se está trabajando en “soluciones definitivas”, el Mandatario destacó las ambiciosas metas de su Gobierno en las áreas de educación y salud.
En el primer caso, recordó que existe el compromiso de que todos los niños del país hayan iniciado su año escolar antes del 26 de abril. Y en materia de salud, subrayó que la emergencia ha sido enfrentada con hospitales de campaña, recintos modulares y la reasignación de pacientes.
Sin embargo, advirtió que “naturalmente ya estamos trabajando en la reconstrucción de muchos de los hospitales que se derrumbaron o quedaron inutilizados”.
El Jefe de Estado incluyó en su balance la infraestructura vial y aseguró que “ya hemos trabajado en la emergencia con reparación de caminos, puentes mecano, y estamos ya pensando y trabajando en la reconstrucción definitiva, particularmente de obras emblemáticas, como es el puente Llacolén y el puente Juan Pablo II, y el nuevo Puente Chacabuco que construiremos en la zona del Río Bío Bío”.
Tras repasar estos puntos, el Mandatario valoró el esfuerzo hecho por su administración y la forma en que se ha enfrentado la catástrofe. “Quiero decirles a las chilenas y chilenos, que un Gobierno que aún no completa sus primeras tres semanas, ya ha elaborado un plan macizo y sólido para enfrenar la emergencia ciudadana, para enfrentar la emergencia del otoño-invierno y para iniciar las labores de reconstrucción de todo aquello que el terremoto y el maremoto destruyeron”, dijo.
En esa línea, recordó que el Ejecutivo también tiene como prioridad el desarrollo de su programa de Gobierno, por lo que indicó que “tenemos un Gobierno que no solamente va a honrar su programa, sino que adicionalmente ha asumido la enorme responsabilidad de enfrentar la emergencia y de levantar nuestro país”.