Síguenos en: Twitter
Palabra o Frase   Fecha Noticia
- Fonos: 612 24 14 17 - 612 24 19 09 - WhatsApp +569 9345 3426 - twitter Radio Polar @RadioPolar

De la Prensa Internacional. Colaboraci√≥n de Marco Barticevic Sapunar. Un magall√°nico en √Āfrica.
AM√ČRICO VESPUCIO, EL HOMBRE QUE DIO NOMBRE A UN CONTINENTE
23-02-2012 - 14:16:27

0
0 votos
1 2 3 4 5
enviar      imprimir
El 22 de febrero del 1512, fallec√≠a en la ciudad de Sevilla Am√©rico Vespucio (Amerigo Vespucci en graf√≠a italiana), considerado un personaje clave de la primera generaci√≥n de descubridores al servicio de Espa√Īa y Portugal. Sin embargo, su figura est√° envuelta en la controversia. Hay quien lo acusa de apoderarse de un descubrimiento que no fue suyo y todav√≠a quedan aspectos de su biograf√≠a por ajustar, como el n√ļmero de viajes que realiz√≥ a Am√©rica o si fue √©l o no el primero en pisar la tierra firme de este continente.
La efem√©ride ha pasado bastante desapercibida en Espa√Īa, pero no en Italia. Su pa√≠s natal ha proclamado 2012 como el ¬ĎA√Īo Vespucciano¬í y ha organizado diferentes actos, desde visitas a su casa natal en Florencia, conferencias o un concurso de esculturas para recordar su figura. Pero quiz√°s uno de los actos m√°s destacados es la inauguraci√≥n de la exposici√≥n ¬ĎAmerigo¬ís America - Firenze e i Mercanti del Nuovo Mondo¬í en la St John¬ís University de New York y que el 25 de marzo viajar√° hasta Florencia.
Sea como fuere, el quinto centenario ha resucitado la figura de uno de los personajes m√°s c√©lebres de la Edad de los Descubrimientos. Se han escrito centenares de obras sobre √©l (s√≥lo superado por Crist√≥bal Col√≥n). La mayor parte de estas biograf√≠as destilan una no disimulada animadversi√≥n hacia este personaje. Fray Bartolom√© de las Casas, defensor de los ind√≠genas y de la figura de Col√≥n, lo llama ¬ďmentiroso y ladr√≥n¬Ē, por haberse apoderado ¬Ėseg√ļn afirma- de la gloria del descubrimiento. Muchos otros han considerado que las narraciones de sus viajes son simples f√°bulas con el fin de ganar notoriedad.
Am√©rico Vespucio expone en una carta las razones por las que se puso a 'descubrir': ¬ďDecid√≠ abandonar el comercio y poner mi prop√≥sito en cosas m√°s laudables y firmes¬Ē. De ah√≠ que se dispusiera a ¬ďver parte del mundo y sus maravillas¬Ē. √Čl habl√≥ siempre de cuatro viajes (los dos primeros por mandato de Fernando de Arag√≥n y los dos √ļltimos por orden de Manuel de Portugal), pero buena parte de los expertos los reducen a dos: el segundo de Espa√Īa (de 1499) y el primero de Portugal (de 1501).
La sola aceptaci√≥n del segundo viaje bajo pabell√≥n espa√Īol y del primero bajo bandera portuguesa, le har√≠a acreedor de no pocos m√©ritos: dar√≠a nombre a Venezuela (por la existencia de palafitos, formando conjuntos que le recordaban a esta ciudad italiana), descubrir√≠a la boca del Amazonas, y alcanzar√≠a el R√≠o de la Plata y la Patagonia. Y seg√ļn algunos, ser√≠a el primer europeo en pisar tierra firme de Am√©rica. Este √ļltimo es un punto muy problem√°tico: todo indica que Col√≥n y Pedro √Ālvarez Cabral (seg√ļn Mart√≠n Fern√°ndez de Navarrete), y tambi√©n Juan Caboto (que desembarc√≥ en Cabo Bret√≥n, actual Canad√°, en junio de 1497), le habr√≠an precedido.
Hasta su tercer viaje Vespucio cre√≠a en la tesis de Col√≥n: las Indias por √©l descubiertas no eran m√°s que una prolongaci√≥n del continente asi√°tico. En su carta de 1500 afirma que su intenci√≥n, a la salida de su segundo viaje (de 1499), era alcanzar al cabo de Cattegara, unido al Sino Magno descrito por Toscanelli. Ello demuestra que, al menos hasta el a√Īo 1500, Vespucio ten√≠a una concepci√≥n id√©ntica a la de Col√≥n por lo que se refiere a las Indias.
Pero tras su tercer viaje todo cambi√≥. Su llegada al grado 50 de latitud Sur le convenci√≥ de que las supuestas Indias de Col√≥n eran en realidad un continente nuevo. De ah√≠ que en su Mundus Novus escribiera: ¬ďEn aquella parte meridional yo he descubierto el continente habitado por m√°s multitud de pueblos y animales que nuestra Europa, o Asia, o bien √Āfrica¬Ē.
De este modo, deb√≠a existir otro oc√©ano, que separase el Nuevo Mundo descrito por Vespucio del aut√©ntico continente asi√°tico. Los mapas entre los a√Īos 1502 a 1507 ya plasman este ¬ďmar oc√©ano¬Ē (el actual Oc√©ano Pac√≠fico), que anticip√≥ el navegante florentino. En 1505 el rey Fernando de Arag√≥n prepar√≥ una expedici√≥n, comandada por Vespucio y Vicente Y√°√Īez Pinz√≥n, cuyo objetivo era encontrar un paso meridional para alcanzar la Especier√≠a (Asia). Dicho viaje, que habr√≠a de tener lugar en febrero de 1507, finalmente no se realiz√≥.
√Čste es el principal m√©rito de Vespucio: comprender, merced a su larga traves√≠a por la costa oriental de Am√©rica en su tercer viaje, que hab√≠a descubierto un nuevo continente, al que √©l puso ¬Ėsimplemente- el nombre de Nuevo Mundo. Ser√≠an otros, en concreto los cart√≥grafos y sabios del Gymnasium Vosgianum, organizado y financiado por el rey de Provenza Renato II de Anjou, los que en el a√Īo 1507 bautizar√≠an el nuevo continente con el nombre de la primera persona que comprendi√≥ que no se trataba de una prolongaci√≥n de Asia, sino de un mundo nuevo: Am√©rico Vespucio. Y lo hicieron, en parte, no s√≥lo por la notoriedad del navegante florentino, sino por la ¬ďeufon√≠a¬Ē del nombre.
Existe una encendida pol√©mica acerca de si Am√©rico Vespucio fue responsable de esta denominaci√≥n. El que asumiera el nombre Am√©rica de buen grado es otro asunto. No en vano, Vicente D. Sierra ¬Ďdenuncia¬í c√≥mo Vespucio acept√≥ que las cartas de navegaci√≥n que la Casa de Contrataci√≥n de Sevilla entregaba a los navegantes tuviera la leyenda Terra di Ameriques (curiosa mezcla de catal√°n e italiano). Tal vez sea √©ste el origen de la usurpaci√≥n que se le atribuye (pretender otorgarse el m√©rito del descubrimiento). En todo caso, ello no deja de ser una mera an√©cdota.
Si bien en la edici√≥n de 1513 del mapa de Waldseem√ľller se sustituye el nombre Am√©rica por el de Terra Incognita, la semilla plantada por este cart√≥grafo de Saint Di√©, no dejar√≠a de dar fruto. Am√©rica se a√Īadir√≠a al resto de los continentes ¬Ėreales o imaginarios- que cumplen la regla no escrita de la doble A: √Üuropa (as√≠ se llamaba originalmente), Asia, √Āfrica, Australia, Ant√°rtida, o Atl√°ntida.
Vespucio debi√≥ de ofrecer un buen servicio a la Corona espa√Īola. Lo demuestra la carta de naturalizaci√≥n (de ciudadan√≠a) otorgada el 24 de abril de 1505 al navegante florentino. As√≠ como su grado de capit√°n (con salario de 30.000 maraved√≠s), mencionado en un libro de gastos del a√Īo 1507. Y su nombramiento como Piloto Mayor de Castilla del 22 de marzo del 1508, dependiente de la recientemente creada Casa de Contrataci√≥n de Sevilla.
Vespucio fue buen amigo de Crist√≥bal Col√≥n, hasta la muerte de √©ste en 1506. En una carta de Col√≥n a su hijo Diego aqu√©l dice de Vespucio que ¬ďes hombre de bien. La suerte le ha sido esquiva, como a tantos otros. Sus desvelos no le han tra√≠do el beneficio que pod√≠a esperar, con raz√≥n¬Ē. A este respecto, Bartolom√© de las Casas escribe: ¬ďMarav√≠llome yo, de don Hernando Col√≥n, hijo del mismo almirante, que siendo persona de muy buen ingenio y prudencia y teniendo en su poder las mismas navegaciones de Am√©rico, como lo s√© yo, no advirti√≥ este hurto y usurpaci√≥n que Am√©rico Vespucio hizo a su padre¬Ē.
En definitiva, despu√©s de estas consideraciones, cabe preguntarse: si Vespucio fue un impostor, ¬Ņa qu√© se deben tantos honores, como le fueron conferidos en la √ļltima etapa de su vida, e incluso tras su muerte, por la Corona de Espa√Īa? Si Vespucio usurp√≥ la primac√≠a del descubrimiento colombino, ¬Ņc√≥mo ni Crist√≥bal Col√≥n, ni su hijo Fernando, ni el resto de su familia, alzaron la voz contra √©l? Si √©l no efectu√≥ los viajes que dice que realiz√≥, ¬Ņqui√©n dibuj√≥ los mapas que entre los a√Īos 1502 y 1513 describen sus supuestas exploraciones, desde la pen√≠nsula de Florida hasta la Patagonia argentina?
Tal vez, tras 500 a√Īos de reproches, la Historia rehabilite al insigne navegante y cosm√≥grafo florentino Am√©rico Vespucio.
Stefan Sweig, en su c√©lebre biograf√≠a de Amerigo Vespucci, escribe en el primer p√°rrafo del cap√≠tulo quinto: ¬ďA√Īo 1512... Llevan a enterrar a un funcionario del rey, al piloto mayor de la Casa de Contrataci√≥n, un tal Despuchy, o Vespuche¬Ē. √Čste es uno de los grandes enigmas que rodean al navegante florentino. En la colecci√≥n de Viajes y Descubrimientos de Fernando de Navarrete, √©ste recoge una serie de documentos ¬ďpertenecientes a Am√©rico Vespucio¬Ē en el que su nombre aparece repetidamente bajo la forma Despuche: Am√©rigo De Espuche (c√©dula de abril del 1505), o Am√©rigo Despuchi (t√≠tulo de Piloto Mayor de agosto de 1508). Consuelo Varela, en su libro Col√≥n y los florentinos, nos informa de que en el testamento de Vespucci (del 9 de abril de 1511), se lo llama ¬ďAmerico D¬íEspuchi, florent√≠n, piloto mayor de Espa√Īa¬Ē.
Este hecho no tendr√≠a mayor trascendencia, si no fuera porque el escudo de armas de los Despuig catalanes tiene un elemento en com√ļn con el de los Vespucci de Florencia: unos insectos que muy bien podr√≠an ser avispas. Y adem√°s, √©stas vienen acompa√Īadas por la flor de lis, s√≠mbolo distintivo de Florencia.
A fines del siglo XVIII el cardenal Antoni Despuig i Dameto era propietario de una carta n√°utica, de Gabriel de Vallseca, datada en el a√Īo 1439. En el reverso encontramos el siguiente mensaje, de pu√Īo y letra de Amerigo Vespucci: ¬ďQuesta amplia pelle de geografia fu pagata di Amerigho Vespucci CXXX ducati di oro di marco¬Ē. En 1838 este mapa se ense√Īaba como reliquia en la biblioteca del conde de Montenegro, en Mallorca, donde fue admirado por George Sand, seg√ļn hace constar en su libro Un hiver √† Majorque. En la actualidad se halla en el Museo Mar√≠timo de Barcelona.
¬ŅEs s√≥lo casualidad que Amerigo Vespucci firmase como Despuchi, que los Despuig de Barcelona tuviesen en su blas√≥n lo que parecen unas avispas, y que una carta n√°utica adquirida por el florentino fuese a parar al patrimonio de un Despuig? Tal vez s√≠, pero en cualquier caso ser√≠a conveniente averiguar si podr√≠a existir un v√≠nculo geneal√≥gico entre los Despuig catalanes y los Vespucci italianos.
(Por José Luis Espejo, publicado en lavanguardia.com)









Ud. es el visitante nro.:
376176870

Diseño y Webhosting: Iflexus Ltda.