Teniente Coronel Eugenio Moya, comandante Base Antártica Bernardo O´Higgins.

BASE O´HIGGINS BALUARTE NACIONAL DEL COMPROMISO ANTÁRTICO

05-12-2021 - 11:50
El pasado 01 de diciembre se conmemoraron los 62 años del Tratado Antártico, el cual fue firmado en la ciudad de Washington, en 1959, por los 12 países que habían desarrollado actividades científicas en la Antártica durante el Año Geofísico Internacional (1957-1958). Con orgullo podemos afirmar que el hecho de que entre esos precursores signatarios se encontrara nuestro país, es un claro precedente del compromiso de Chile con la Paz y la Ciencia Antártica.
Remontándonos en la historia es importante precisar que, si bien, desde 1947, nuestro país mantenía presencia en el Subsistema Insular Antepuesto (Islas Shetland del Sur), fue en 1948, cuando el Ejército de Chile, bajo una certera y oportuna visión geopolítica de su Comandante en Jefe, General de División Don Ramón Cañas Montalva, inaugura en el Continente Antártico la Base “Capitán General Bernardo O’Higgins Riquelme”, hecho trascendental que contó con la presencia de la más alta autoridad nacional, el Presidente de la República Gabriel González Videla, y que constituiría el inicio de la presencia institucional en dicho continente.
Esto, da cuenta de una clara vocación antártica nacional que le permite a Chile, al ser parte de los 12 primeros signatarios del Tratado Antártico, tener la condición de miembro consultivo del mismo. En ese sentido, la presencia ininterrumpida de la Base O´Higgins en las costas del Mar de Bellinghausen, en la Península Antártica, junto al esfuerzo y sacrificio de las primeras dotaciones institucionales, nos han permitido como Ejército desarrollar una mayor presencia en el accionar antártico, enmarcados en el gran objetivo nacional y haciendo nuestros los preceptos que el Tratado Antártico señala.
Estos, de manera resumida, determinan que la Antártica se utilizará exclusivamente para fines pacíficos (art. I), que la libertad de investigación científica en la Antártica y la cooperación hacia ese fin […] continuarán (art. II), que las Partes Contratantes acuerdan proceder […] al intercambio de observaciones de resultados científicos sobre la Antártica, los cuales estarán disponibles libremente (art. III) y que “ningún acto o actividad que se lleve a cabo mientras el mencionado Tratado se encuentre en vigencia constituirá fundamento para hacer valer, apoyar o negar una reclamación de soberanía territorial en la Antártica ni para crear derechos de soberanía en esta región. No se harán nuevas reclamaciones de soberanía territorial en la Antártica ni se ampliarán las reclamaciones anteriormente hechas valer, mientras el presente Tratado se halle en vigencia” (art. IV).
Finalmente, y a fin de promover los objetivos y procurar la observancia de las disposiciones de este tratado, se establece en el artículo VII que “todas las regiones de la Antártica y todas las estaciones, instalaciones y equipos que allí se encuentren […] estarán abiertos en todo momento a la inspección”.
Bajo estos preceptos, la Base O´Higgins tiene la misión de operar y mantener ininterrumpidamente la presencia de una dotación militar entrenada y preparada para ejecutar misiones en el territorio antártico, las que van desde la exploración terrestre, y captura y proceso de datos meteorológicos hasta el apoyo a las actividades científicas.
Con estas múltiples labores que se llevan adelante de manera constante en el Continente Antártico, nuestro país, por medio del accionar del Ejército de Chile, manifiesta, de forma clara y permanente, su compromiso con la Paz y la Ciencia Antártica, adquirido hace más de 62 años.