La nadadora magallánica Kyarha Carpo Dietert, estudiante de la Universidad de Magallanes, continúa consolidando su presencia en el circuito internacional de natación en aguas gélidas. El pasado 24 y 25 de enero compitió en Polonia, en el sector de Gdynia, enfrentando temperaturas extremas que alcanzaron los -15°C de sensación térmica, en pruebas disputadas en el Mar Báltico. En esa jornada obtuvo medalla de bronce en la distancia de 1 kilómetro, registro que marcó un hito en la competencia, además de dos medallas de plata en 450 y 25 metros, respectivamente, y participación de 50 metros. En el evento fue la única representante sudamericana, en un escenario dominado por nadadores europeos habituados a este tipo de condiciones. Tras su paso por Polonia, Carpo continúo su preparación en Lituania, donde nadie había nadado 1 kilómetro a menos 15 grados bajo cero, marcando un hito. Posteriormente siguió en Suecia. El próximo desafío será entre el 2 y el 8 de marzo en Oulu, donde participará en la Winter Swimming World Cup, considerado el campeonato más importante del mundo en la especialidad, con cerca de 2.000 competidores. En la cita coincidirá con la destacada nadadora chilena Bárbara Hernández. Carpo entrena de manera independiente y no pertenece a ningún club ni cuenta con auspicio. Para financiar sus viajes trabaja en el rubro de la construcción y como guía turístico en Punta Arenas, manteniendo una preparación constante en las frías aguas del Estrecho de Magallanes. https://www.instagram.com/p/DVF_9qDkpwrKOXmWcZV96gNOVFP9AFvhEOjkxs0/?img_index=1
El cruce del Estrecho de Magallanes, originalmente programado para el viernes 13 de febrero a las 05:50 horas, debió ser reprogramado tras una evaluación técnica realizada junto a la Capitanía de Puerto de Punta Delgada, que advirtió viento superior a 20 nudos y marejada con olas sobre 1,5 metros. Aunque la corriente cumplía con los parámetros previstos, las condiciones de mar obligaron a postergar la largada hacia la tarde. El cambio de horario implicó además una modificación estratégica: ante la ausencia de una de las embarcaciones de apoyo, el cruce se rediseñó en modalidad posta. El primer tramo, desde Punta Delgada hasta Bahía Azul, fue realizado por Cristian Cresp Bejar, magallánico de 39 años ligado a la comuna de San Gregorio. La planificación inicial contemplaba un recorrido aproximado de 5 kilómetros en 1 hora 15 minutos; sin embargo, debido al oleaje y la corriente activa, terminó nadando más de 7 kilómetros en 1 hora 40 minutos. Tras tocar tierra en Bahía Azul, entregó el relevo a Alejandro Campos Ojeda y Regina Andrade. Campos, también magallánico y oriundo de San Gregorio, ya había cruzado el estrecho en 2016 y con esta nueva travesía se convirtió en la segunda persona en nadarlo en ambos sentidos. Andrade, de 31 años, oriunda de Chiloé y radicada en Magallanes, aportó un componente simbólico al unir ambos territorios en el marco de los 200 años de la anexión de Chiloé. El segundo tramo, que inicialmente se proyectaba en 1 hora 30 minutos, se extendió a 2 horas de nado continuo y superó los 9 kilómetros efectivos, nuevamente condicionado por corrientes activas y mar revuelto. La ejecución estuvo además sujeta al tránsito marítimo programado en la zona, lo que exigió precisión en la ventana autorizada. La organización agradeció el apoyo de empresas locales, la Ilustre Municipalidad de San Gregorio, la Armada de Chile y especialmente la Capitanía de Puerto de Punta Delgada, cuya evaluación técnica fue clave para garantizar la seguridad. Asimismo, destacó la participación de la nadadora Paula Bravo como parte del equipo médico y logístico, subrayando que este desafío no se cierra como logro individual, sino como impulso para que más magallánicos proyecten futuras travesías en el Estrecho.
En el programa Almorzando con Checho, se conversó con Kyarha Carpo Dietert, estudiante de la Universidad de Magallanes y nadadora de aguas gélidas, quien se convirtió en la segunda magallánica en participar en una exigente competencia internacional realizada en Gdynia, Polonia. La deportista enfrentó temperaturas extremas, con el agua entre 0 y -1 °C y ambiente bajo cero. En ese contexto, obtuvo dos segundos lugares en distintas distancias y alcanzó el sexto puesto en la clasificación general de 1KM. Durante la conversación, la nadadora comentó que desarrolla su carrera de manera independiente. Actualmente cuenta con un patrocinador y financia su preparación trabajando como jornalera y de manera esporádica como guía de turismo en Punta Arenas. Finalmente, Kyarha contó que se dirige a Suecia para continuar su preparación, con una competencia en ese país y en Lituania. Además se preparará para la Winter Swimming World Cup, que se realizará en Oulu, Finlandia y reunirá a más de 2.000 competidores de todo el mundo.
La nadadora de aguas gélidas y aguas abiertas Paula Bravo fue la invitada del programa Polar en el Deporte, conducido por Eloy Lara Molina, donde compartió en detalle la experiencia de haber cruzado el Estrecho de Magallanes, convirtiéndose en una de las pocas mujeres en lograr esta exigente hazaña en condiciones extremas. La travesía se concretó el 13 de enero, cuando Bravo cruzó el Estrecho por el sector de Punta Delgada, recorriendo cerca de 4,5 kilómetros en línea recta entre el continente y Tierra del Fuego. El desafío fue realizado sin traje de neopreno ni aislantes térmicos, únicamente con traje de baño, gorro, lentes y una preparación física y mental que, según relató, venía construyendo desde hace cuatro años, cuando comenzó a entrenar en las aguas del Estrecho. La nadadora explicó que se trató de su primer intento por cruzar el Estrecho y que el proceso incluyó una importante planificación previa, con gestiones ante la Armada, coordinación de seguridad, equipo médico y ambulancias. A ello se sumó una condición clave: una ventana climática excepcional. “A las seis de la mañana no corría nada de viento, el mar estaba tranquilo, estuvo perfecto”, señaló. Durante la travesía, el agua alcanzaba una temperatura cercana a los 10,5 grados Celsius, muy por debajo de lo que había enfrentado en competencias previas de aguas abiertas, donde había nadado hasta cinco kilómetros en condiciones más benignas. Bravo relató que en la primera mitad del cruce no sintió frío, probablemente por la adrenalina, aunque en el tramo final comenzó a percibir el enfriamiento, especialmente en la espalda, y la influencia de las corrientes que desviaban su rumbo. En todo momento se guió por la lancha zodiac de apoyo. La deportista también fue parte de un estudio del CADI-UMAG, que midió su temperatura corporal interna y externa durante la travesía, aportando antecedentes científicos sobre el impacto del nado en aguas gélidas. Desde la embarcación de apoyo le informaron que durante el cruce nadó cerca de toninas y pingüinos, aunque ella no logró verlos mientras avanzaba concentrada en el objetivo. De cara a lo que viene, Paula Bravo señaló que su gran meta para 2026 ya está cumplida con el cruce del Estrecho, pero adelantó nuevos desafíos: una competencia de cinco días en Finlandia, programada para la primera semana de marzo, y el objetivo de completar la milla helada en el hemisferio norte, que consiste en nadar 1,7 kilómetros en aguas a menos de 5 grados Celsius, hito que ya logró en el hemisferio sur y que espera repetir próximamente, aunque aún sin fecha ni lugar definidos. En el segundo bloque se conversó sobre los desafíos del fútbol en Magallanes, con los DT del Club deportivo Sokol, Julio Cruz, y el DT del Club deportivo Presidente Ibáñez Esteban Oyarzún.
En una nueva edición de Polar en el Deporte, programa de Polar Comunicaciones conducido por Eloy Lara Molina, se abordó el creciente interés por la natación en aguas abiertas y gélidas en Magallanes, a partir del trabajo del Club de Aguas Abiertas de Magallanes. La conversación reunió a su presidente Rodrigo Aguilera, la nadadora Regina Andrade y al investigador Matías Castillo, del NIM-Ach de la Universidad de Magallanes, quien lidera estudios sobre neurofisiología en deportistas expuestos a condiciones extremas. Durante el programa, Matías Castillo explicó que la investigación busca comprender cómo el sistema nervioso y cardiovascular se adapta al estrés extremo, comparando la respuesta de deportistas con la de personas no entrenadas. Gracias al vínculo con el club, el equipo científico puede evaluar a nadadores que ingresan al mar en condiciones únicas a nivel mundial. “Queremos descubrir cuál es la llave de la adaptación del sistema nervioso, algo que no se puede estudiar en muchos lugares del planeta”, señaló. Desde la experiencia deportiva, Rodrigo Aguilera relató que el club se conformó oficialmente en 2018, aunque su historia comienza antes con referentes como Juan Cuyul, pionero en nadar sin traje de neopreno en el Estrecho de Magallanes. Aguilera, oriundo de Concepción y residente hace dos décadas en Punta Arenas, explicó que el grupo fue creciendo de manera orgánica hasta consolidarse como un espacio para personas dispuestas a enfrentar el mar austral, una práctica que se repite solo en pocos puntos de la Patagonia chilena y argentina. En Polar en el Deporte, también se destacó la visita a la región de nadadores reconocidos como Bárbara Hernández, Julieta Núñez y “Tiburón” Contreras, quienes han contribuido a visibilizar esta disciplina. Por su parte, Regina Andrade, nadadora oriunda de Chiloé, compartió su experiencia tras cuatro años practicando en Punta Arenas, señalando que “todo depende del tiempo que el cuerpo logre aguantar en este medio”, dando cuenta del fuerte componente mental y físico que exige nadar en aguas gélidas. El programa cerró subrayando que la natación en el Estrecho de Magallanes no solo representa un desafío deportivo extremo, sino también una oportunidad científica y humana única, donde deporte, territorio y conocimiento se encuentran para ampliar los límites de la adaptación del cuerpo humano.
La nadadora magallánica Kyarha Carpo Dietert, estudiante de la Universidad de Magallanes, continúa consolidando su presencia en el circuito internacional de natación en aguas gélidas. El pasado 24 y 25 de enero compitió en Polonia, en el sector de Gdynia, enfrentando temperaturas extremas que alcanzaron los -15°C de sensación térmica, en pruebas disputadas en el Mar Báltico. En esa jornada obtuvo medalla de bronce en la distancia de 1 kilómetro, registro que marcó un hito en la competencia, además de dos medallas de plata en 450 y 25 metros, respectivamente, y participación de 50 metros. En el evento fue la única representante sudamericana, en un escenario dominado por nadadores europeos habituados a este tipo de condiciones. Tras su paso por Polonia, Carpo continúo su preparación en Lituania, donde nadie había nadado 1 kilómetro a menos 15 grados bajo cero, marcando un hito. Posteriormente siguió en Suecia. El próximo desafío será entre el 2 y el 8 de marzo en Oulu, donde participará en la Winter Swimming World Cup, considerado el campeonato más importante del mundo en la especialidad, con cerca de 2.000 competidores. En la cita coincidirá con la destacada nadadora chilena Bárbara Hernández. Carpo entrena de manera independiente y no pertenece a ningún club ni cuenta con auspicio. Para financiar sus viajes trabaja en el rubro de la construcción y como guía turístico en Punta Arenas, manteniendo una preparación constante en las frías aguas del Estrecho de Magallanes. https://www.instagram.com/p/DVF_9qDkpwrKOXmWcZV96gNOVFP9AFvhEOjkxs0/?img_index=1
El cruce del Estrecho de Magallanes, originalmente programado para el viernes 13 de febrero a las 05:50 horas, debió ser reprogramado tras una evaluación técnica realizada junto a la Capitanía de Puerto de Punta Delgada, que advirtió viento superior a 20 nudos y marejada con olas sobre 1,5 metros. Aunque la corriente cumplía con los parámetros previstos, las condiciones de mar obligaron a postergar la largada hacia la tarde. El cambio de horario implicó además una modificación estratégica: ante la ausencia de una de las embarcaciones de apoyo, el cruce se rediseñó en modalidad posta. El primer tramo, desde Punta Delgada hasta Bahía Azul, fue realizado por Cristian Cresp Bejar, magallánico de 39 años ligado a la comuna de San Gregorio. La planificación inicial contemplaba un recorrido aproximado de 5 kilómetros en 1 hora 15 minutos; sin embargo, debido al oleaje y la corriente activa, terminó nadando más de 7 kilómetros en 1 hora 40 minutos. Tras tocar tierra en Bahía Azul, entregó el relevo a Alejandro Campos Ojeda y Regina Andrade. Campos, también magallánico y oriundo de San Gregorio, ya había cruzado el estrecho en 2016 y con esta nueva travesía se convirtió en la segunda persona en nadarlo en ambos sentidos. Andrade, de 31 años, oriunda de Chiloé y radicada en Magallanes, aportó un componente simbólico al unir ambos territorios en el marco de los 200 años de la anexión de Chiloé. El segundo tramo, que inicialmente se proyectaba en 1 hora 30 minutos, se extendió a 2 horas de nado continuo y superó los 9 kilómetros efectivos, nuevamente condicionado por corrientes activas y mar revuelto. La ejecución estuvo además sujeta al tránsito marítimo programado en la zona, lo que exigió precisión en la ventana autorizada. La organización agradeció el apoyo de empresas locales, la Ilustre Municipalidad de San Gregorio, la Armada de Chile y especialmente la Capitanía de Puerto de Punta Delgada, cuya evaluación técnica fue clave para garantizar la seguridad. Asimismo, destacó la participación de la nadadora Paula Bravo como parte del equipo médico y logístico, subrayando que este desafío no se cierra como logro individual, sino como impulso para que más magallánicos proyecten futuras travesías en el Estrecho.
En el programa Almorzando con Checho, se conversó con Kyarha Carpo Dietert, estudiante de la Universidad de Magallanes y nadadora de aguas gélidas, quien se convirtió en la segunda magallánica en participar en una exigente competencia internacional realizada en Gdynia, Polonia. La deportista enfrentó temperaturas extremas, con el agua entre 0 y -1 °C y ambiente bajo cero. En ese contexto, obtuvo dos segundos lugares en distintas distancias y alcanzó el sexto puesto en la clasificación general de 1KM. Durante la conversación, la nadadora comentó que desarrolla su carrera de manera independiente. Actualmente cuenta con un patrocinador y financia su preparación trabajando como jornalera y de manera esporádica como guía de turismo en Punta Arenas. Finalmente, Kyarha contó que se dirige a Suecia para continuar su preparación, con una competencia en ese país y en Lituania. Además se preparará para la Winter Swimming World Cup, que se realizará en Oulu, Finlandia y reunirá a más de 2.000 competidores de todo el mundo.
La nadadora de aguas gélidas y aguas abiertas Paula Bravo fue la invitada del programa Polar en el Deporte, conducido por Eloy Lara Molina, donde compartió en detalle la experiencia de haber cruzado el Estrecho de Magallanes, convirtiéndose en una de las pocas mujeres en lograr esta exigente hazaña en condiciones extremas. La travesía se concretó el 13 de enero, cuando Bravo cruzó el Estrecho por el sector de Punta Delgada, recorriendo cerca de 4,5 kilómetros en línea recta entre el continente y Tierra del Fuego. El desafío fue realizado sin traje de neopreno ni aislantes térmicos, únicamente con traje de baño, gorro, lentes y una preparación física y mental que, según relató, venía construyendo desde hace cuatro años, cuando comenzó a entrenar en las aguas del Estrecho. La nadadora explicó que se trató de su primer intento por cruzar el Estrecho y que el proceso incluyó una importante planificación previa, con gestiones ante la Armada, coordinación de seguridad, equipo médico y ambulancias. A ello se sumó una condición clave: una ventana climática excepcional. “A las seis de la mañana no corría nada de viento, el mar estaba tranquilo, estuvo perfecto”, señaló. Durante la travesía, el agua alcanzaba una temperatura cercana a los 10,5 grados Celsius, muy por debajo de lo que había enfrentado en competencias previas de aguas abiertas, donde había nadado hasta cinco kilómetros en condiciones más benignas. Bravo relató que en la primera mitad del cruce no sintió frío, probablemente por la adrenalina, aunque en el tramo final comenzó a percibir el enfriamiento, especialmente en la espalda, y la influencia de las corrientes que desviaban su rumbo. En todo momento se guió por la lancha zodiac de apoyo. La deportista también fue parte de un estudio del CADI-UMAG, que midió su temperatura corporal interna y externa durante la travesía, aportando antecedentes científicos sobre el impacto del nado en aguas gélidas. Desde la embarcación de apoyo le informaron que durante el cruce nadó cerca de toninas y pingüinos, aunque ella no logró verlos mientras avanzaba concentrada en el objetivo. De cara a lo que viene, Paula Bravo señaló que su gran meta para 2026 ya está cumplida con el cruce del Estrecho, pero adelantó nuevos desafíos: una competencia de cinco días en Finlandia, programada para la primera semana de marzo, y el objetivo de completar la milla helada en el hemisferio norte, que consiste en nadar 1,7 kilómetros en aguas a menos de 5 grados Celsius, hito que ya logró en el hemisferio sur y que espera repetir próximamente, aunque aún sin fecha ni lugar definidos. En el segundo bloque se conversó sobre los desafíos del fútbol en Magallanes, con los DT del Club deportivo Sokol, Julio Cruz, y el DT del Club deportivo Presidente Ibáñez Esteban Oyarzún.
En una nueva edición de Polar en el Deporte, programa de Polar Comunicaciones conducido por Eloy Lara Molina, se abordó el creciente interés por la natación en aguas abiertas y gélidas en Magallanes, a partir del trabajo del Club de Aguas Abiertas de Magallanes. La conversación reunió a su presidente Rodrigo Aguilera, la nadadora Regina Andrade y al investigador Matías Castillo, del NIM-Ach de la Universidad de Magallanes, quien lidera estudios sobre neurofisiología en deportistas expuestos a condiciones extremas. Durante el programa, Matías Castillo explicó que la investigación busca comprender cómo el sistema nervioso y cardiovascular se adapta al estrés extremo, comparando la respuesta de deportistas con la de personas no entrenadas. Gracias al vínculo con el club, el equipo científico puede evaluar a nadadores que ingresan al mar en condiciones únicas a nivel mundial. “Queremos descubrir cuál es la llave de la adaptación del sistema nervioso, algo que no se puede estudiar en muchos lugares del planeta”, señaló. Desde la experiencia deportiva, Rodrigo Aguilera relató que el club se conformó oficialmente en 2018, aunque su historia comienza antes con referentes como Juan Cuyul, pionero en nadar sin traje de neopreno en el Estrecho de Magallanes. Aguilera, oriundo de Concepción y residente hace dos décadas en Punta Arenas, explicó que el grupo fue creciendo de manera orgánica hasta consolidarse como un espacio para personas dispuestas a enfrentar el mar austral, una práctica que se repite solo en pocos puntos de la Patagonia chilena y argentina. En Polar en el Deporte, también se destacó la visita a la región de nadadores reconocidos como Bárbara Hernández, Julieta Núñez y “Tiburón” Contreras, quienes han contribuido a visibilizar esta disciplina. Por su parte, Regina Andrade, nadadora oriunda de Chiloé, compartió su experiencia tras cuatro años practicando en Punta Arenas, señalando que “todo depende del tiempo que el cuerpo logre aguantar en este medio”, dando cuenta del fuerte componente mental y físico que exige nadar en aguas gélidas. El programa cerró subrayando que la natación en el Estrecho de Magallanes no solo representa un desafío deportivo extremo, sino también una oportunidad científica y humana única, donde deporte, territorio y conocimiento se encuentran para ampliar los límites de la adaptación del cuerpo humano.