En el marco de la IV Conferencia Internacional CHIC “Centinelas del Cambio Climático”, que se desarrollará entre el 11 y el 15 de mayo en Puerto Williams, el vicepresidente ejecutivo de la Fundación Encuentros del Futuro, Guido Girardi, abordó esta mañana en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones el potencial estratégico de Magallanes y del extremo sur de Chile en materia de alimentación sostenible y acuicultura. Durante la entrevista, Girardi sostuvo que el país posee condiciones privilegiadas para transformarse en una potencia alimentaria vinculada al mar y al desarrollo sustentable. “la alimentación del futuro va a ser los mares eso es lo que viene, Chile este país así como tiene el mayor potencial astronómico del planeta, de energías renovables, de litio y de cobre que son estratégicos, un tema estratégico es la alimentación del futuro y Chile tiene el mar mas productivo del planeta por la corriente de Humbdolt”, señaló. El exsenador enfatizó que la Región de Magallanes podría desempeñar un papel central en el abastecimiento alimentario mundial, especialmente a través de una acuicultura más diversificada y sustentable. “esta región puede ser uno de los centros alimentario del planeta, porque ya nosotros estamos produciendo con la salmonicultura cerca de 1millon de tonelada de proteína de pescado, ahora con todo los problemas que tiene la salmonicultura que tiene que mejorar mucho por cada 100grs de proteína de salmón tu produces mucho menos emisiones de metano, de Co2, de contaminantes, de antibióticos que por 100grs de vaca y además tiene un 1000% menos de sus contaminantes”, indicó. Asimismo, Girardi planteó la necesidad de avanzar hacia un modelo integral de acuicultura que incorpore nuevas especies y reduzca los impactos ambientales de la industria. “esta región debiera ser un centro mundial de acuicultura pero no solamente de salmones lo que nosotros estamos trabajando en desarrollar un concepto integral de acuicultura en esta zona de chile”, afirmó. En esa línea, explicó que existen posibilidades concretas para desarrollar cultivos de especies endémicas en cautiverio y ampliar la producción marina sostenible. “nosotros debiéramos mejorar la salmonicultura, disminuir el uso de antibióticos, tener capacidad de carga, pero ir a especies endémicas, científicos han planteado la posibilidad de que en cautiverio se puedan desarrollar congrio, corvina, palometa, chorito, loco, erizo, centollas que sean cultivados para producir alimentos para la humanidad y además las algas, porque las algas? por que son los mejores alimentos del futuro, tienen proteina, omega3, tienen fibra”, expresó. La IV Conferencia Internacional CHIC reunirá a investigadores nacionales e internacionales bajo la temática “Centinelas del Cambio Climático”, consolidando a Puerto Williams y a la Región de Magallanes como un punto estratégico para la discusión científica y ambiental a nivel global.
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, la Dra. Mutue Toyota Fujii y el Dr. Leonardo Zambotti dieron a conocer los alcances del Programa para el Atlántico Sur y la Antártica (PROASA), iniciativa impulsada por la Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de São Paulo (FAPESP), orientada a ampliar el conocimiento científico sobre estas regiones estratégicas para enfrentar la crisis planetaria y promover el desarrollo sostenible. En la entrevista, los investigadores explicaron que el programa busca fortalecer la cooperación internacional y generar información científica clave sobre los ecosistemas australes, especialmente en un escenario marcado por el avance del cambio climático y sus efectos sobre la biodiversidad marina. En este contexto, destacaron el desarrollo del proyecto “Dinámica de la biodiversidad algal bajo los efectos del cambio climático (2025/07548-9)”, liderado junto al profesor Pio Colepicolo. La iniciativa integra la experiencia ecológica del equipo chileno con la infraestructura científica de la Universidad de São Paulo, fortaleciendo así el trabajo colaborativo entre ambos países. Se desarrolló una expedición y campaña conjunta entre el proyecto FONDECYT de LEMAS y PROASA, instancia en la que participó el Dr. Leonardo Zambotti Villela en labores de recolección de especies centinelas consideradas fundamentales para estudiar cómo el cambio climático podría afectar la biodiversidad de macroalgas y las comunidades marinas asociadas. Los especialistas remarcaron la relevancia de estas investigaciones para comprender las transformaciones ambientales que experimentan los ecosistemas australes y generar herramientas que permitan contribuir a su conservación y manejo sostenible en el futuro.
El área de Bahía Inútil, en la región de Magallanes, no deja de revelar su asombrosa biodiversidad marina. Una publicación reciente liderada por especialistas chilenos y argentinos documentó por primera vez para Chile la presencia de la macroalga parda Microzonia velutina en el ambiente submarino de la Isla Grande de Tierra del Fuego, sumando una nueva especie a la diversa flora ficológica de nuestro país y ampliando su rango de distribución en la costa atlántica Argentina. El hallazgo se produjo en el contexto de la expedición conjunta realizada en marzo de 2025 entre investigadores del Programa Marino de la Fundación Rewilding Chile y CADIC-CONICET de Ushuaia, además de profesionales encargados del filmaciones submarinas y terrestres, con el fin de caracterizar la biodiversidad asociada a bosques fueguinos de Macrocystis pyrifera (huiro o sargazo). Para ello, se realizaron buceos exploratorios entre 3 y 6 metros en tres sitios de muestreo, dos en Bahía Inútil, lado chileno de la Isla Grande de Tierra Argentino, y uno en el sector argentino de Bahía Aguirre, en la Península de Mitre. Respecto a la importancia del registro, Mathias Hüne, Director del Programa Marino de Rewilding Chile, destacó: En el contexto de la crisis climática, ampliar el conocimiento sobre la biodiversidad marina en altas latitudes es fundamental para sustentar estrategias de conservación y refuerza el valor biogeográfico de Tierra del Fuego y en particular de Bahía Inútil, como zona clave para la diversidad subantártica. El análisis de los resultados de la expedición fue publicado en la prestigiosa revista alemana Botánica Marina -la más clásica en su especialidad- como New records of Microzonia velutina (Syringodermatales, Ochrophyta) in Isla Grande de Tierra del Fuego in the sub-Antarctic region . Sus autores son Mauricio Palacios, investigador asociado de la Fundación Rewilding Chile; Julieta Kaminsky, del CADIC CONICET de Ushuaia; Mathias Hüne, director del Programa Marino de Rewilding Chile; los ecólogos y taxónomos Erasmo Macaya de la Universidad de Concepción y Alicia Boraso, referente del estudio de macroalgas en Argentina, de la Universidad Nacional de la Patagonia, junto al fotógrafo submarino Mariano Rodríguez de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego. En todos los puntos de muestreo, Microzonia velutina fue observada como parte de la flora del sotobosque en sustratos rocosos bajo bosques de huiro. A diferencia de los alargados huiros, cuyos bosques submarinos pueden medir hasta 80 metros, esta pequeña macroalga, con forma de abanico, no supera los 3 centímetros de altura y destaca por su color café oliváceo con pigmentación iridiscente en los bordes. No es fácil de ver, porque es bien chiquita y uno creería que puede ser un hongo como los que encontramos en los bosques terrestres, pero es una macroalga. Para poder encontrarla hay que buscarla con intención, no es fácil de ver, pero cuando la encontramos es muy característica la forma que tiene así de abanico, con unas pequeñas líneas y crece bien cerquita del sustrato de la roca, indica Julieta Kaminsky, investigadora del CADIC-CONICET de Ushuaia. En términos generales, es una especie relativamente poco común y poco conocida, más típica en Nueva Zelanda, pero no abundante, con sólo dos registros en el hemisferio sur, particularmente en la costa atlántica de Argentina, explica Mauricio Palacios, investigador asociado de Rewilding Chile. Sabemos poco de su morfología externa, su ciclo de vida, de sus hábitos, por qué está acá y no en otro lugar, etc., complementa. En la expedición se recolectaron talos completos de la pequeña macroalga y se realizó su identificación en base a morfología externa e interna, a ojo desnudo, como precisa Julieta Kaminsky para describir el método. Después hacemos pequeños cortes que nos permiten observar en la lupa o el microscopio óptico y a partir de distintas características que son específicas o particulares y comparando con otros ejemplares que se parecían de Argentina y otros lugares del mundo podemos saber a cuál especie corresponde, agrega. Una vez identificados, tres ejemplares fueron preservados en el herbario realizado que mantiene Rewilding Chile.
En las últimas dos décadas, el conocimiento científico sobre las Floraciones Algales Nocivas (FANs) en Chile ha avanzado significativamente. Los estudios pasaron de enfoques descriptivos a investigaciones multidisciplinarias que integran áreas como ecología, oceanografía, climatología y biología molecular. Pese a estos avances, los expertos advierten que el fenómeno sigue siendo complejo y difícil de predecir. Mientras algunos estudios señalan que el aparente aumento de las FANs podría relacionarse con mejores sistemas de monitoreo, también existe evidencia de un incremento real en su frecuencia, magnitud y extensión geográfica. Los científicos coinciden en que el cambio climático juega un rol clave, ya que variables como el aumento de la temperatura del mar, cambios en la salinidad y en la circulación oceánica generan condiciones más favorables para estas floraciones. Ante este escenario, especialistas subrayan la necesidad de fortalecer los programas de monitoreo, avanzar en modelos predictivos y mantener políticas de largo plazo que permitan anticipar estos eventos y reducir sus impactos en los ecosistemas y actividades productivas como la acuicultura. Fuente: InfoSalmon
La tesis de un investigador de la Universidad de Magallanes, pone en valor a los ecosistemas costeros como fuentes naturales de compuestos con propiedades biológicas relevantes, y vincula la ciencia de productos naturales con problemáticas sociales concretas, como la expansión de la diabetes mellitus tipo 2. La diabetes mellitus tipo 2 es una de las enfermedades crónicas más extendidas en Chile, y representa hoy un problema crítico de salud pública, con una prevalencia que alcanza al 11% de la población adulta entre 20 y 79 años. Esta patología está asociada, principalmente, a los hábitos alimenticios, el alto consumo de azúcares, harinas refinadas y el sedentarismo. Los síntomas más comunes incluyen sed y hambre excesivas, necesidad frecuente de orinar, fatiga, visión borrosa, hormigueo en manos o pies, llagas que no cicatrizan, deshidratación y falta de energía. Este problema es el que aborda la tesis del investigador de la Universidad de Magallanes (UMAG), Víctor Sanhueza Godoy, quien culminó con éxito el pasado 17 de diciembre, el Programa de Doctorado en Ciencias , mención Química de Productos Naturales, en la misma casa de estudios. Su trabajo -titulado Búsqueda de inhibidores de la enzima α-D-glucosidasa en Gaultheria mucronata de la Patagonia y Plocamium cartilagineum de la zona central de Chile- explora alternativas de origen natural que dialogan con una preocupación social de primer orden: cómo enfrentar enfermedades crónicas desde enfoques que integren alimentación, territorio y conocimiento científico. Chaura con agua y Cresta de gallo Sanhueza buscó en la naturaleza, sustancias que ayudan a controlar la digestión de los azúcares, al ralentizar la absorción de hidratos de carbono digeribles. Su investigación puso el foco en el potencial de dos especies vegetales y marinas chilenas, para inhibir, bloquear o atenuar la actividad de la enzima α-D-glucosidasa, una proteína relacionada con la digestión de carbohidratos. Una de ellas es la chaura ( Gaultheria mucronata ), especie vegetal nativa de la Patagonia, cuyo fruto ha sido tradicionalmente conocido en el territorio. En este caso, el estudio se centró en el análisis de sus frutos, utilizando una técnica de laboratorio que permite identificar y medir sus componentes químicos (cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas). Los resultados mostraron que los extractos obtenidos, tanto con alcohol como con agua, lograron inhibir de manera significativa la acción de la enzima. En particular, el extracto preparado con agua presentó el mejor desempeño, con una capacidad inhibitoria superior a la del fármaco utilizado como control o referencia en el estudio. Estos hallazgos abren una proyección significativa desde el punto de vista social y alimentario, ya que el estudio plantea que la chaura, especialmente en su extracto acuoso, podría ser considerada como un alimento funcional o nutracéutico, con potencial para transformarse en una fuente relevante de inhibidores enzimáticos originados en la Patagonia. La otra especie estudiada es el alga roja Plocamium cartilagineum , presente en la zona central de Chile, conocida popularmente como cresta de gallo, y reconocida por su diversidad química. El estudio logró identificar en ella, cuatro compuestos ya conocidos, entre los cuales destacaron el mertenseno y el violaceno, compuestos orgánicos naturales que demostraron la capacidad de disminuir la acción de la enzima α-D-glucosidasa, lo que muestra su potencial inhibidor. Proyecciones Consultado por la forma en que se pueden aplicar estos hallazgos en el tratamiento de una persona diabética, el Dr. Sanhueza responde que, por el momento, no se puede, porque es necesario verificar la toxicidad aguda y crónica de los extractos estudiados. Sin embargo, afirma que una vez que se haya comprobado que son inocuos, este trabajo tendría un impacto social y económico de gran trascendencia en la salud pública. Su interés es seguir esta línea de investigación, en la medida que consiga financiamiento y aporte institucional, asegura, pues estas sustancias pueden ser sometidas a nuevos estudios biológicos con otras enzimas, ampliando así su potencial inhibidor. Además, añade que es fundamental ampliar los estudios hacia el cultivo de estas especies, para que no sean sobreexplotadas, y así preservar su supervivencia. En cuanto al logro de su grado académico, el nuevo doctor de la UMAG relató que este resultado es el fruto de mucho tiempo de esfuerzo constante, y una significativa inversión financiera. El camino recorrido ha sido desafiante, pero el reconocimiento obtenido fortalece mi compromiso y entusiasmo por continuar aportando al avance científico en este campo. En esta ruta, recibió el apoyo de su tutor, Dr. Aurelio San Martín Barrientos, y de su co-tutor, Dr. Víctor Fajardo Morales.
En el marco de la IV Conferencia Internacional CHIC “Centinelas del Cambio Climático”, que se desarrollará entre el 11 y el 15 de mayo en Puerto Williams, el vicepresidente ejecutivo de la Fundación Encuentros del Futuro, Guido Girardi, abordó esta mañana en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones el potencial estratégico de Magallanes y del extremo sur de Chile en materia de alimentación sostenible y acuicultura. Durante la entrevista, Girardi sostuvo que el país posee condiciones privilegiadas para transformarse en una potencia alimentaria vinculada al mar y al desarrollo sustentable. “la alimentación del futuro va a ser los mares eso es lo que viene, Chile este país así como tiene el mayor potencial astronómico del planeta, de energías renovables, de litio y de cobre que son estratégicos, un tema estratégico es la alimentación del futuro y Chile tiene el mar mas productivo del planeta por la corriente de Humbdolt”, señaló. El exsenador enfatizó que la Región de Magallanes podría desempeñar un papel central en el abastecimiento alimentario mundial, especialmente a través de una acuicultura más diversificada y sustentable. “esta región puede ser uno de los centros alimentario del planeta, porque ya nosotros estamos produciendo con la salmonicultura cerca de 1millon de tonelada de proteína de pescado, ahora con todo los problemas que tiene la salmonicultura que tiene que mejorar mucho por cada 100grs de proteína de salmón tu produces mucho menos emisiones de metano, de Co2, de contaminantes, de antibióticos que por 100grs de vaca y además tiene un 1000% menos de sus contaminantes”, indicó. Asimismo, Girardi planteó la necesidad de avanzar hacia un modelo integral de acuicultura que incorpore nuevas especies y reduzca los impactos ambientales de la industria. “esta región debiera ser un centro mundial de acuicultura pero no solamente de salmones lo que nosotros estamos trabajando en desarrollar un concepto integral de acuicultura en esta zona de chile”, afirmó. En esa línea, explicó que existen posibilidades concretas para desarrollar cultivos de especies endémicas en cautiverio y ampliar la producción marina sostenible. “nosotros debiéramos mejorar la salmonicultura, disminuir el uso de antibióticos, tener capacidad de carga, pero ir a especies endémicas, científicos han planteado la posibilidad de que en cautiverio se puedan desarrollar congrio, corvina, palometa, chorito, loco, erizo, centollas que sean cultivados para producir alimentos para la humanidad y además las algas, porque las algas? por que son los mejores alimentos del futuro, tienen proteina, omega3, tienen fibra”, expresó. La IV Conferencia Internacional CHIC reunirá a investigadores nacionales e internacionales bajo la temática “Centinelas del Cambio Climático”, consolidando a Puerto Williams y a la Región de Magallanes como un punto estratégico para la discusión científica y ambiental a nivel global.
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, la Dra. Mutue Toyota Fujii y el Dr. Leonardo Zambotti dieron a conocer los alcances del Programa para el Atlántico Sur y la Antártica (PROASA), iniciativa impulsada por la Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de São Paulo (FAPESP), orientada a ampliar el conocimiento científico sobre estas regiones estratégicas para enfrentar la crisis planetaria y promover el desarrollo sostenible. En la entrevista, los investigadores explicaron que el programa busca fortalecer la cooperación internacional y generar información científica clave sobre los ecosistemas australes, especialmente en un escenario marcado por el avance del cambio climático y sus efectos sobre la biodiversidad marina. En este contexto, destacaron el desarrollo del proyecto “Dinámica de la biodiversidad algal bajo los efectos del cambio climático (2025/07548-9)”, liderado junto al profesor Pio Colepicolo. La iniciativa integra la experiencia ecológica del equipo chileno con la infraestructura científica de la Universidad de São Paulo, fortaleciendo así el trabajo colaborativo entre ambos países. Se desarrolló una expedición y campaña conjunta entre el proyecto FONDECYT de LEMAS y PROASA, instancia en la que participó el Dr. Leonardo Zambotti Villela en labores de recolección de especies centinelas consideradas fundamentales para estudiar cómo el cambio climático podría afectar la biodiversidad de macroalgas y las comunidades marinas asociadas. Los especialistas remarcaron la relevancia de estas investigaciones para comprender las transformaciones ambientales que experimentan los ecosistemas australes y generar herramientas que permitan contribuir a su conservación y manejo sostenible en el futuro.
El área de Bahía Inútil, en la región de Magallanes, no deja de revelar su asombrosa biodiversidad marina. Una publicación reciente liderada por especialistas chilenos y argentinos documentó por primera vez para Chile la presencia de la macroalga parda Microzonia velutina en el ambiente submarino de la Isla Grande de Tierra del Fuego, sumando una nueva especie a la diversa flora ficológica de nuestro país y ampliando su rango de distribución en la costa atlántica Argentina. El hallazgo se produjo en el contexto de la expedición conjunta realizada en marzo de 2025 entre investigadores del Programa Marino de la Fundación Rewilding Chile y CADIC-CONICET de Ushuaia, además de profesionales encargados del filmaciones submarinas y terrestres, con el fin de caracterizar la biodiversidad asociada a bosques fueguinos de Macrocystis pyrifera (huiro o sargazo). Para ello, se realizaron buceos exploratorios entre 3 y 6 metros en tres sitios de muestreo, dos en Bahía Inútil, lado chileno de la Isla Grande de Tierra Argentino, y uno en el sector argentino de Bahía Aguirre, en la Península de Mitre. Respecto a la importancia del registro, Mathias Hüne, Director del Programa Marino de Rewilding Chile, destacó: En el contexto de la crisis climática, ampliar el conocimiento sobre la biodiversidad marina en altas latitudes es fundamental para sustentar estrategias de conservación y refuerza el valor biogeográfico de Tierra del Fuego y en particular de Bahía Inútil, como zona clave para la diversidad subantártica. El análisis de los resultados de la expedición fue publicado en la prestigiosa revista alemana Botánica Marina -la más clásica en su especialidad- como New records of Microzonia velutina (Syringodermatales, Ochrophyta) in Isla Grande de Tierra del Fuego in the sub-Antarctic region . Sus autores son Mauricio Palacios, investigador asociado de la Fundación Rewilding Chile; Julieta Kaminsky, del CADIC CONICET de Ushuaia; Mathias Hüne, director del Programa Marino de Rewilding Chile; los ecólogos y taxónomos Erasmo Macaya de la Universidad de Concepción y Alicia Boraso, referente del estudio de macroalgas en Argentina, de la Universidad Nacional de la Patagonia, junto al fotógrafo submarino Mariano Rodríguez de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego. En todos los puntos de muestreo, Microzonia velutina fue observada como parte de la flora del sotobosque en sustratos rocosos bajo bosques de huiro. A diferencia de los alargados huiros, cuyos bosques submarinos pueden medir hasta 80 metros, esta pequeña macroalga, con forma de abanico, no supera los 3 centímetros de altura y destaca por su color café oliváceo con pigmentación iridiscente en los bordes. No es fácil de ver, porque es bien chiquita y uno creería que puede ser un hongo como los que encontramos en los bosques terrestres, pero es una macroalga. Para poder encontrarla hay que buscarla con intención, no es fácil de ver, pero cuando la encontramos es muy característica la forma que tiene así de abanico, con unas pequeñas líneas y crece bien cerquita del sustrato de la roca, indica Julieta Kaminsky, investigadora del CADIC-CONICET de Ushuaia. En términos generales, es una especie relativamente poco común y poco conocida, más típica en Nueva Zelanda, pero no abundante, con sólo dos registros en el hemisferio sur, particularmente en la costa atlántica de Argentina, explica Mauricio Palacios, investigador asociado de Rewilding Chile. Sabemos poco de su morfología externa, su ciclo de vida, de sus hábitos, por qué está acá y no en otro lugar, etc., complementa. En la expedición se recolectaron talos completos de la pequeña macroalga y se realizó su identificación en base a morfología externa e interna, a ojo desnudo, como precisa Julieta Kaminsky para describir el método. Después hacemos pequeños cortes que nos permiten observar en la lupa o el microscopio óptico y a partir de distintas características que son específicas o particulares y comparando con otros ejemplares que se parecían de Argentina y otros lugares del mundo podemos saber a cuál especie corresponde, agrega. Una vez identificados, tres ejemplares fueron preservados en el herbario realizado que mantiene Rewilding Chile.
En las últimas dos décadas, el conocimiento científico sobre las Floraciones Algales Nocivas (FANs) en Chile ha avanzado significativamente. Los estudios pasaron de enfoques descriptivos a investigaciones multidisciplinarias que integran áreas como ecología, oceanografía, climatología y biología molecular. Pese a estos avances, los expertos advierten que el fenómeno sigue siendo complejo y difícil de predecir. Mientras algunos estudios señalan que el aparente aumento de las FANs podría relacionarse con mejores sistemas de monitoreo, también existe evidencia de un incremento real en su frecuencia, magnitud y extensión geográfica. Los científicos coinciden en que el cambio climático juega un rol clave, ya que variables como el aumento de la temperatura del mar, cambios en la salinidad y en la circulación oceánica generan condiciones más favorables para estas floraciones. Ante este escenario, especialistas subrayan la necesidad de fortalecer los programas de monitoreo, avanzar en modelos predictivos y mantener políticas de largo plazo que permitan anticipar estos eventos y reducir sus impactos en los ecosistemas y actividades productivas como la acuicultura. Fuente: InfoSalmon
La tesis de un investigador de la Universidad de Magallanes, pone en valor a los ecosistemas costeros como fuentes naturales de compuestos con propiedades biológicas relevantes, y vincula la ciencia de productos naturales con problemáticas sociales concretas, como la expansión de la diabetes mellitus tipo 2. La diabetes mellitus tipo 2 es una de las enfermedades crónicas más extendidas en Chile, y representa hoy un problema crítico de salud pública, con una prevalencia que alcanza al 11% de la población adulta entre 20 y 79 años. Esta patología está asociada, principalmente, a los hábitos alimenticios, el alto consumo de azúcares, harinas refinadas y el sedentarismo. Los síntomas más comunes incluyen sed y hambre excesivas, necesidad frecuente de orinar, fatiga, visión borrosa, hormigueo en manos o pies, llagas que no cicatrizan, deshidratación y falta de energía. Este problema es el que aborda la tesis del investigador de la Universidad de Magallanes (UMAG), Víctor Sanhueza Godoy, quien culminó con éxito el pasado 17 de diciembre, el Programa de Doctorado en Ciencias , mención Química de Productos Naturales, en la misma casa de estudios. Su trabajo -titulado Búsqueda de inhibidores de la enzima α-D-glucosidasa en Gaultheria mucronata de la Patagonia y Plocamium cartilagineum de la zona central de Chile- explora alternativas de origen natural que dialogan con una preocupación social de primer orden: cómo enfrentar enfermedades crónicas desde enfoques que integren alimentación, territorio y conocimiento científico. Chaura con agua y Cresta de gallo Sanhueza buscó en la naturaleza, sustancias que ayudan a controlar la digestión de los azúcares, al ralentizar la absorción de hidratos de carbono digeribles. Su investigación puso el foco en el potencial de dos especies vegetales y marinas chilenas, para inhibir, bloquear o atenuar la actividad de la enzima α-D-glucosidasa, una proteína relacionada con la digestión de carbohidratos. Una de ellas es la chaura ( Gaultheria mucronata ), especie vegetal nativa de la Patagonia, cuyo fruto ha sido tradicionalmente conocido en el territorio. En este caso, el estudio se centró en el análisis de sus frutos, utilizando una técnica de laboratorio que permite identificar y medir sus componentes químicos (cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas). Los resultados mostraron que los extractos obtenidos, tanto con alcohol como con agua, lograron inhibir de manera significativa la acción de la enzima. En particular, el extracto preparado con agua presentó el mejor desempeño, con una capacidad inhibitoria superior a la del fármaco utilizado como control o referencia en el estudio. Estos hallazgos abren una proyección significativa desde el punto de vista social y alimentario, ya que el estudio plantea que la chaura, especialmente en su extracto acuoso, podría ser considerada como un alimento funcional o nutracéutico, con potencial para transformarse en una fuente relevante de inhibidores enzimáticos originados en la Patagonia. La otra especie estudiada es el alga roja Plocamium cartilagineum , presente en la zona central de Chile, conocida popularmente como cresta de gallo, y reconocida por su diversidad química. El estudio logró identificar en ella, cuatro compuestos ya conocidos, entre los cuales destacaron el mertenseno y el violaceno, compuestos orgánicos naturales que demostraron la capacidad de disminuir la acción de la enzima α-D-glucosidasa, lo que muestra su potencial inhibidor. Proyecciones Consultado por la forma en que se pueden aplicar estos hallazgos en el tratamiento de una persona diabética, el Dr. Sanhueza responde que, por el momento, no se puede, porque es necesario verificar la toxicidad aguda y crónica de los extractos estudiados. Sin embargo, afirma que una vez que se haya comprobado que son inocuos, este trabajo tendría un impacto social y económico de gran trascendencia en la salud pública. Su interés es seguir esta línea de investigación, en la medida que consiga financiamiento y aporte institucional, asegura, pues estas sustancias pueden ser sometidas a nuevos estudios biológicos con otras enzimas, ampliando así su potencial inhibidor. Además, añade que es fundamental ampliar los estudios hacia el cultivo de estas especies, para que no sean sobreexplotadas, y así preservar su supervivencia. En cuanto al logro de su grado académico, el nuevo doctor de la UMAG relató que este resultado es el fruto de mucho tiempo de esfuerzo constante, y una significativa inversión financiera. El camino recorrido ha sido desafiante, pero el reconocimiento obtenido fortalece mi compromiso y entusiasmo por continuar aportando al avance científico en este campo. En esta ruta, recibió el apoyo de su tutor, Dr. Aurelio San Martín Barrientos, y de su co-tutor, Dr. Víctor Fajardo Morales.