En las dependencias del Instituto Antártico Chileno (INACH) se realizó el Seminario de Investigación Antártica Chile-Canadá, una instancia enriquecedora que congregó a autoridades y científicos de ambos países para compartir avances, experiencias y proyecciones en el estudio de las regiones polares. Durante su discurso de bienvenida, el director nacional del INACH, Gino Casassa, valoró el trabajo con Canadá, destacando el gran aporte de sus investigadoras e investigadores y el fortalecimiento de los vínculos entre ambas naciones: Esta colaboración con Canadá ha sido clave para poder avanzar en investigaciones conjuntas y generar conocimiento de alto nivel, precisó. La actividad adquirió un significado especial al conmemorarse el primer aniversario de la firma del memorando de entendimiento entre INACH y Polar Knowledge Canada, y la escala en nuestra ciudad del buque de la Armada Real Canadiense HMCS Margaret Brooke , la primera nave de ese país en operar en la Antártica. Este acuerdo ha sido fundamental para fortalecer la cooperación bilateral, impulsar la investigación conjunta y consolidar las redes científicas centradas en el continente antártico. Es un orgullo ver que esta colaboración no ha quedado solo expresada en el papel, sino que se ha concretado de manera muy exitosa en esta campaña, comentó Karolina Guay, embajadora de Canadá en Chile, quien además subrayó que están trabajando actualmente en iniciativas conjuntas en lugares como Glaciar Unión, a mil kilómetros del polo sur. Asimismo, relevó el carácter bidireccional de este vínculo, señalando que abre las puertas a que equipos científicos chilenos participen de campañas en el Ártico. Hay muchas posibilidades de seguir fortaleciendo este trabajo conjunto en el futuro, afirmó. Es importante mencionar que este vínculo entre ambos países se fortaleció durante esta campaña antártica gracias a la utilización del rompehielos Almirante Viel de la Armada de Chile. Durante 15 días, esta plataforma marítima permitió la colaboración entre equipos científicos canadienses e investigadores chilenos, como la Dra. Lorena Rebolledo, oceanógrafa e investigadora del Departamento Científico del INACH, y el Dr. Rodrigo Fernández, geólogo de la Universidad de Chile. En este contexto, Rebolledo destacó el valor del trabajo conjunto: Fue una experiencia muy enriquecedora, en la que tuvimos la oportunidad de trabajar codo a codo con científicos canadienses. Esta colaboración permitió integrar distintas disciplinas y capacidades, combinando la experiencia de Canadá en el Ártico con el conocimiento que tenemos en Antártica, lo que abre nuevas posibilidades de investigación y el acceso a tecnologías que no siempre están disponibles en Chile. Durante esta expedición se realizó un importante trabajo en las áreas de oceanografía y geociencias, incluyendo la recolección de muestras de agua hasta los 2.000 metros de profundidad y la obtención de testigos de sedimento en distintas bahías de las islas Shetland del Sur. Estos datos permitirán reconstruir el clima del pasado y comprender de mejor forma los cambios ambientales en la región. Fernández subraya que mapeamos y cartografíamos zonas que nunca se habían cartografiado porque el hielo ha retrocedido mucho y hoy son áreas nuevas. Destaca, además, la importancia de la colaboración internacional: Una parte de las muestras obtenidas se analizará en Chile, mientras que otra será enviada a Canadá. Esta cooperación es ventajosa porque los socios canadienses disponen de herramientas para realizar ciertos análisis que serían muy costosos. Esto nos permite avanzar en nuestra investigación. En el segundo semestre, algunos investigadores canadienses se sumarán al trabajo de Fernández en la Universidad de Chile. En tanto, el jefe científico de la delegación canadiense, Dr. Thomas James, subrayó la importancia global de los estudios que están desarrollando: La Antártica es fundamental para entender el sistema climático global, si no la estudiamos, no podemos comprender cómo cambiará el clima en Canadá. Además, nos permite comparar con el Ártico y entender mejor los cambios en regiones polares. Añadió que esta actividad les permitió reunirse, compartir cómo se ha trabajado recientemente y proyectar nuevas formas de colaboración entre Canadá y Chile. Es una instancia para construir ciencia conjunta a futuro, expresó. Además de las presentaciones de los científicos ya mencionados, durante el seminario se abordaron diversas líneas de investigación en ciencias polares, incluyendo trabajos en glaciología, oceanografía y paleoceanografía tanto en el Ártico como en la Antártica. Estas exposiciones permitieron dar cuenta de los avances recientes en áreas como las ciencias atmosféricas en Glaciar Unión, oceanografía y el análisis de sedimentos marinos para reconstruir cambios glaciales y ambientales. La jornada contempló también una visita guiada al edificio de los laboratorios Embajador Jorge Berguño Barnes del INACH, una instancia que permitió a la delegación canadiense conocer de primera fuente las capacidades científicas e infraestructura con que cuenta Chile para el desarrollo de investigación antártica. De esta manera, Chile y Canadá continúan fortaleciendo una alianza estratégica en ciencia polar, basada en la colaboración, el intercambio de conocimientos y el desarrollo de investigaciones conjuntas que aportan a la comprensión de los cambios ambientales a escala global.
El ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, arribó a la Antártica en un avión C-130 de la FACH, en el marco de su visita a Punta Arenas, con el fin de resaltar la presencia de Chile en el continente blanco y destacar el rol de dicho territorio en materia de soberanía, desarrollo científico, cuidado del medio ambiente y cooperación internacional. El viaje contempla visitas al buque rompehielos Almirante Viel de la Armada, un recorrido por la Base Aérea Antártica Eduardo Frei Montalva, Villa Las Estrellas, el monumento al ratado Antártico y a la base Julio Escudero del Instituto Antártico Chileno (Inach), además de sostener reuniones con autoridades y equipos desplegados en la zona. El ministro recordó que la decisión de realizar este viaje se funda en la importancia estratégica de la Antártica para el país y la defensa de la soberanía desde las zonas extremas. Chile mantiene presencia ininterrumpida en la Antártica desde hace casi 80 años y fue uno de los primeros países en firmar el Tratado Antártico. Chile está presente desde 1947, “construyendo una red de bases, refugios y capacidades que reflejan un compromiso histórico con este territorio. La labor de nuestras Fuerzas Armadas y del INACH no solo permite habitar la Antártica: permite afirmar, día a día, la posición de Chile como país antártico”, afirmó. La visita es realizada junto con la embajadora de Canadá en Chile, Karolina Guay, en el marco de la expedición de un grupo científicos canadienses y miembros de las Fuerzas Armadas de dicho país, producto de un acuerdo de asociación entre la Armada de Chile y la Real Armada Canadiense. Previo a tomar el vuelo, sostuvo una reunión con los miembros encargados de la cadena de logística que permite abastecer a la Antártica y recalcó “que también hacen soberanía al convertir a Punta Arenas y Magallanes en la puerta de entrada al continente blanco. Alimentos, medicinas ya que todo lo que la Antártica necesita sale desde aquí y eso es muy importante”. El canciller valoró especialmente el trabajo que realiza el Inach debido a la enorme labor por la soberanía científica. “La Antártica es también ciencia. El conocimiento que se genera desde el Inach y nuestras bases no solo contribuyen al bienestar de la humanidad, sino que fortalece nuestra presencia, legitima nuestro rol y proyecta liderazgo en un territorio clave”. Asimismo, destacó la importancia del componente humano y territorial de esta tarea. “Quiero reconocer la labor de nuestras Fuerzas Armadas, de los equipos científicos y de las autoridades locales, que día a día contribuyen a resguardar nuestra soberanía y a proyectar a Chile en el continente antártico”, agregó. Junto con lo anterior, el ministro Pérez Mackenna subrayó el valor medioambiental de la Antártica y el rol de Chile en este campo. “La Antártica es también un mensaje al mundo sobre el cuidado del medio ambiente. Ayer conocí a muchos de los científicos que desde el Inach realizan esa labor y es emocionante ver la pasión con la que trabaja día a día”. Finalmente, destacó el carácter internacional de la visita, realizada junto a Canadá. “La Antártica también es cooperación. Es un orgullo que Canadá haya elegido a Chile para esta expedición. Son alianzas con países amigos, con los que compartimos valores y una visión común, que nos permiten avanzar juntos en desafíos globales”, concluyó.
Una cosa que siempre escasea durante un crucero oceanográfico es el tiempo de buque. Moverlos es costoso y es complicado subirse a uno, por eso siempre intentamos tomar el máximo número de muestras y datos, aunque eso signifique sacrificar nuestras horas de sueño y temporalmente nuestra cordura. Ahora que escribo estas líneas, hemos dormido unas seis horas en total durante los últimos tres días. Esta falta de sueño es el precio que debemos pagar para tomar muestras, ya el buque no se detiene y trabaja las 24 horas del día sin pausa. En nuestro caso, decidimos aprovechar esta oportunidad para tomar la mayor cantidad de muestras posibles, incluyendo aquellas a más de 1.000 metros de profundidad. Normalmente, no es fácil disponer de una plataforma como el buque Almirante Viel que nos permita tomar tantas muestras y tan profundas. En este viaje, esperemos que el primero de muchos, lo queremos aprovechar al máximo. Cada vez que la roseta sale del agua, nuestras caras se iluminan de alegría como si fuésemos niños a punto de abrir los regalos del Viejito Pascuero en navidad. Son horas llenando viales y frascos con aguas gélidas que provienen del fondo del mar, pero cada una de estas muestras son una pieza del puzzle que nos permite estudiar el rol que tiene el océano austral en el sistema que regula el clima del planeta. Microalgas para combatir el cambio climático El océano austral rodea la Antártica y, para el tamaño que tiene, afecta desproporcionadamente al clima de la Tierra, ya que captura gran cantidad de dióxido de carbono (CO2) y calor, evitando así que el planeta se caliente a mayor ritmo. Parte de esa función reguladora se debe a las gélidas temperaturas del océano, pero otra parte se debe a la acción de las microalgas. Esto son organismos microscópicos que viven flotando en el mar y realizan la fotosíntesis para crecer igual que el pasto que vemos en los parques. Cuando hacen esa función, liberan oxígeno y atrapan dióxido de carbono, retirándolo de la atmósfera y reduciendo así su efecto invernadero que causa parte del cambio climático. Ahora mismo, nos encontramos en el estrecho de Bransfield, donde normalmente las poblaciones de estas microalgas no son muy grandes. Pero este verano las microalgas nos han sorprendido y registramos grandes concentraciones de ellas en las aguas del estrecho. Esto lo podemos ver con algunas de las sondas que registran las condiciones del océano, o cuando filtramos el agua de mar y los filtros tienen una fuerte coloración verde después. Microalgas «obreras» del océano Marcelo Gutiérrez, profesor en la Universidad de Concepción (UDEC), ha traído un equipo que toma fotografías de estas microalgas en tiempo real, lo que nos permite observar que se trata de una fuerte floración de diatomeas. Las diatomeas son un tipo de microalgas que vendrían a ser las obreras del océano. Cada una de ellas es microscópica y de forma individual no representa gran cosa, pero todas juntas son poderosas y la base de la red trófica marina en el océano austral. También son las principales responsables de la captura de dióxido de carbono. Estos primeros hallazgos nos dan energía para continuar cuando nuestros párpados luchan por cerrarse y llevarnos a los brazos de Morfeo. Una floración como esta añade valor a las muestras y datos que estamos recopilando. Tras un snack de media noche y recargar el tanque de cafeína, continuamos tomando muestras de agua y datos que dentro de unos meses nos servirán para cuantificar la cantidad de dióxido de carbono que fijaron las microalgas durante este verano que se termina, así como las condiciones que desencadenaron este inusual evento. La naturaleza antártica cada verano es diferente, pero siempre llena de sorpresas por descubrir y enigmas por resolver. Fuente: cooperativaciencia.cl
Con gran entusiasmo y orgullo nacional se realizó la ceremonia de cierre del Primer Crucero de Investigación Marítima Remota del Comité Oceanográfico Nacional (CONA), desarrollado a bordo del rompehielos Almirante Viel en aguas del Océano Austral, entre el 25 de febrero y el 6 de marzo. Esta inédita expedición reunió a científicos de cinco universidades e institutos de investigación del país, tales como la Universidad de Concepción, la Universidad de Valparaíso, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad del Bío-Bío, además de especialistas del INACH y del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), consolidando un hito en la historia de la ciencia chilena en territorios extremos, siendo el objetivo principal incrementar el conocimiento científico del área del Estrecho de Bransfield y aportar antecedentes técnicos que sustenten la propuesta de Área Marina Protegida Dominio 1. De esta manera, a bordo del rompehielos Almirante Viel, se realizó una significativa ceremonia encabezada por el Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, Contraalmirante Juan Soto; el Director del SHOA y Presidente del CONA, Capitán de Navío Carlos Zúñiga, además de la presencia del Delegado Presidencial de la Región de Magallanes y Antártica Chilena, José Ruíz; el Gobernador Regional de Magallanes y Antártica Chilena, Jorge Flies; además de otras autoridades vinculadas al mundo científico, tales como la Seremi de Ciencias Verónica Vallejos, el Subdirector del Instituto Antártico Chileno (INACH) Andrés López, entre otras. RELEVANCIA CIENTÍFICA Y TRASCENDENCIA La planificación y organización de este crucero de investigación, fue un trabajo de largo aliento, en donde la coordinación de diferentes instituciones fue fundamental para que se concretase. El Contraalmirante Juan Soto Herrera, Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, subrayó el carácter pionero de la misión, Esta comisión inédita llevó la ciencia de manera exclusiva a bordo del rompehielos en la Antártica. Es un gran paso que reafirma el propósito de nuestro buque: ser el principal soporte logístico de la Armada para la ciencia nacional en un territorio desafiante y de gran futuro para Chile. Por su parte, el Capitán de Navío Carlos Zúñiga, Director del SHOA y Presidente del CONA, destacó la relevancia de este logro: Aquí estamos finalizando el primer crucero de investigación marina en la Antártica. Un sueño que comenzamos hace cinco años y hoy vemos hecho realidad. La capacidad que tiene la Armada de Chile y el país en general de hacer ciencia en un territorio tan extremo como la Antártica no tiene comparación, entregando en la instancia un reconocimiento al Rompehielos Almirante Viel, el cual portará durante sus navegaciones en las aguas del Océano Austral. EQUIPOS CIENTÍFICOS E INVESTIGACIONES Los equipos científicos, integrados por investigadores de al menos cinco universidades nacionales, abordaron proyectos interdisciplinarios que abarcaron desde la distribución de plantas y fósiles, hasta el impacto del cambio climático en el plancton antártico. Las operaciones se concentraron en el Estrecho de Bransfield, donde se trabajó en 12 estaciones oceanográficas estratégicamente distribuidas. En estos puntos se realizarán muestreos orientados al estudio de la ecología y variabilidad ambiental del kril antártico, análisis de masas de agua, identificación de especies de plancton y estudios geológicos asociados al magmatismo del sector, entre otros registros de alto valor científico. El doctor Ramiro Riquelme, de la Universidad de Concepción, valoró el trabajo colaborativo: El trabajo interdisciplinario es vital en ciencias. Con distintas miradas y disciplinas podemos concretar objetivos de mayor alcance y beneficio para la sociedad y las políticas públicas. La doctora Leisy Frederic, especialista en Oceanografía, resaltó la importancia de estudiar organismos vulnerables al aumento de la temperatura global: Poder obtener datos en estas zonas remotas no es fácil. Este esfuerzo colaborativo entrega información relevante que será utilizada en futuras investigaciones. UN HITO PARA LA CIENCIA CHILENA El Delegado Presidencial de la Región de Magallanes y Antártica Chilena, José Ruíz, destacó que es algo que nos llena profundamente de orgullo como país y sobre todo destacando que se realizó a bordo del Rompehielos Almirante Viel, el primer rompehielos construido en Sudamérica, que está en la Región de Magallanes y Antártica Chilena, potenciando el rol del Estado de Chile en la ciencia antártica y este rol que tan bien genera este buque entre la Armada y la ciencia. El Gobernador Regional de Magallanes y Antártica Chilena, Jorge Flies, señaló que estamos acá junto con toda la dotación de la Armada y los científicos, escuchando toda su experiencia, así como lo que significa este trabajo de años para primero lograr la plataforma, los equipos y presupuestos, para finalmente cumplir con el propósito de hacer ciencia de nivel mundial, pues con los datos que tienen y lo que nos han anticipado sin lugar a dudas ponen a Chile en la vanguardia de la ciencia antártica, destacando que hay toda una planificación para los próximos cinco años, que esperamos también como Gobierno Regional poder cooperar, necesitamos que esta plataforma se utilice, haga soberanía y cumpla su propósito que es estar presente Chile en el continente blanco. El crucero CIMAR Antártico marca un antes y un después en la investigación nacional, posicionando a Chile como referente en estudios científicos en la región más austral del planeta. La experiencia demuestra la capacidad del país para generar conocimiento de excelencia y fortalecer su rol en la conservación y desarrollo sostenible en el Territorio Chileno Antártico.
El investigador de la Escuela de Ciencias del Mar de la PUCV, Juan Höfer, escribió esta semana para el medio Cooperativa Ciencia, donde compartió detalles del trabajo científico realizado a bordo del buque “Almirante Viel”. En la publicación, el académico relató su experiencia participando en una campaña científica rumbo al continente antártico a bordo de este moderno rompehielos, el primer buque de este tipo construido íntegramente en Chile y que zarpó para completar su misión anual. El foco de la investigación se centrará en el Estrecho de Bransfield, una zona de alto valor ecológico donde convergen masas de agua con dinámicas únicas. Las investigaciones que se desarrollarán contemplan biología marina, estudios sobre el krill antártico, oceanografía física, geología y estudios sobre el fondo marino, entre otras. Durante la expedición, el investigador advierte que el trabajo científico en la Antártica exige una planificación rigurosa, así como la capacidad de adaptarse a condiciones climáticas exigentes y a los tiempos propios de las investigaciones en terreno. En ese contexto, destacó que la paciencia y la colaboración entre equipos científicos son elementos fundamentales para avanzar en la generación de conocimiento. “Esperamos que la incorporación de este nuevo buque rompehielos sirva como impulso para la ciencia antártica nacional, que viene en una clara trayectoria ascendente. También buscamos que se convierta en una plataforma donde entrenar una nueva generación de científicos, quienes, en un futuro cercano, puedan tomar el relevo de quienes han hecho crecer la ciencia antártica nacional durante las dos últimas décadas”, advirtió el profesor. La participación de investigadores de la PUCV en este tipo de campañas científicas contribuye al desarrollo de la investigación nacional en ciencias polares y al estudio de procesos ambientales clave para comprender fenómenos como el cambio climático y la dinámica de los ecosistemas del extremo sur del planeta. El desarrollo de investigación en la Antártica toma tiempo. Höfer añade que esperar es una parte importante en la vida del científico. “Esperamos durante meses, o incluso hasta un año a veces, por el resultado de nuestras postulaciones; esperamos también por las revisiones de nuestros pares cada vez que queremos publicar un trabajo científico, sea en forma de artículo o de libro. Al final, no queda más remedio que acostumbrarse a esperar sin desesperar”. La misión partió desde Punta Arenas el 25 de febrero junto a una delegación de la Armada de Chile, el SHOA, el Instituto Antártico Chileno INACH y una comisión de científicos. Más allá de la recolección de datos, este crucero tiene un trasfondo estratégico, pues los antecedentes recopilados contribuirán a la creación del Área Marina Protegida Dominio 1, un paso fundamental para la conservación de la biodiversidad en la zona. De esta manera, la presencia de académicos de la Universidad en iniciativas de alcance internacional reafirma el compromiso institucional con la generación de conocimiento y el aporte al desarrollo científico del país. Dirección de Comunicación Estratégica Fuente: pucv.cl
En las dependencias del Instituto Antártico Chileno (INACH) se realizó el Seminario de Investigación Antártica Chile-Canadá, una instancia enriquecedora que congregó a autoridades y científicos de ambos países para compartir avances, experiencias y proyecciones en el estudio de las regiones polares. Durante su discurso de bienvenida, el director nacional del INACH, Gino Casassa, valoró el trabajo con Canadá, destacando el gran aporte de sus investigadoras e investigadores y el fortalecimiento de los vínculos entre ambas naciones: Esta colaboración con Canadá ha sido clave para poder avanzar en investigaciones conjuntas y generar conocimiento de alto nivel, precisó. La actividad adquirió un significado especial al conmemorarse el primer aniversario de la firma del memorando de entendimiento entre INACH y Polar Knowledge Canada, y la escala en nuestra ciudad del buque de la Armada Real Canadiense HMCS Margaret Brooke , la primera nave de ese país en operar en la Antártica. Este acuerdo ha sido fundamental para fortalecer la cooperación bilateral, impulsar la investigación conjunta y consolidar las redes científicas centradas en el continente antártico. Es un orgullo ver que esta colaboración no ha quedado solo expresada en el papel, sino que se ha concretado de manera muy exitosa en esta campaña, comentó Karolina Guay, embajadora de Canadá en Chile, quien además subrayó que están trabajando actualmente en iniciativas conjuntas en lugares como Glaciar Unión, a mil kilómetros del polo sur. Asimismo, relevó el carácter bidireccional de este vínculo, señalando que abre las puertas a que equipos científicos chilenos participen de campañas en el Ártico. Hay muchas posibilidades de seguir fortaleciendo este trabajo conjunto en el futuro, afirmó. Es importante mencionar que este vínculo entre ambos países se fortaleció durante esta campaña antártica gracias a la utilización del rompehielos Almirante Viel de la Armada de Chile. Durante 15 días, esta plataforma marítima permitió la colaboración entre equipos científicos canadienses e investigadores chilenos, como la Dra. Lorena Rebolledo, oceanógrafa e investigadora del Departamento Científico del INACH, y el Dr. Rodrigo Fernández, geólogo de la Universidad de Chile. En este contexto, Rebolledo destacó el valor del trabajo conjunto: Fue una experiencia muy enriquecedora, en la que tuvimos la oportunidad de trabajar codo a codo con científicos canadienses. Esta colaboración permitió integrar distintas disciplinas y capacidades, combinando la experiencia de Canadá en el Ártico con el conocimiento que tenemos en Antártica, lo que abre nuevas posibilidades de investigación y el acceso a tecnologías que no siempre están disponibles en Chile. Durante esta expedición se realizó un importante trabajo en las áreas de oceanografía y geociencias, incluyendo la recolección de muestras de agua hasta los 2.000 metros de profundidad y la obtención de testigos de sedimento en distintas bahías de las islas Shetland del Sur. Estos datos permitirán reconstruir el clima del pasado y comprender de mejor forma los cambios ambientales en la región. Fernández subraya que mapeamos y cartografíamos zonas que nunca se habían cartografiado porque el hielo ha retrocedido mucho y hoy son áreas nuevas. Destaca, además, la importancia de la colaboración internacional: Una parte de las muestras obtenidas se analizará en Chile, mientras que otra será enviada a Canadá. Esta cooperación es ventajosa porque los socios canadienses disponen de herramientas para realizar ciertos análisis que serían muy costosos. Esto nos permite avanzar en nuestra investigación. En el segundo semestre, algunos investigadores canadienses se sumarán al trabajo de Fernández en la Universidad de Chile. En tanto, el jefe científico de la delegación canadiense, Dr. Thomas James, subrayó la importancia global de los estudios que están desarrollando: La Antártica es fundamental para entender el sistema climático global, si no la estudiamos, no podemos comprender cómo cambiará el clima en Canadá. Además, nos permite comparar con el Ártico y entender mejor los cambios en regiones polares. Añadió que esta actividad les permitió reunirse, compartir cómo se ha trabajado recientemente y proyectar nuevas formas de colaboración entre Canadá y Chile. Es una instancia para construir ciencia conjunta a futuro, expresó. Además de las presentaciones de los científicos ya mencionados, durante el seminario se abordaron diversas líneas de investigación en ciencias polares, incluyendo trabajos en glaciología, oceanografía y paleoceanografía tanto en el Ártico como en la Antártica. Estas exposiciones permitieron dar cuenta de los avances recientes en áreas como las ciencias atmosféricas en Glaciar Unión, oceanografía y el análisis de sedimentos marinos para reconstruir cambios glaciales y ambientales. La jornada contempló también una visita guiada al edificio de los laboratorios Embajador Jorge Berguño Barnes del INACH, una instancia que permitió a la delegación canadiense conocer de primera fuente las capacidades científicas e infraestructura con que cuenta Chile para el desarrollo de investigación antártica. De esta manera, Chile y Canadá continúan fortaleciendo una alianza estratégica en ciencia polar, basada en la colaboración, el intercambio de conocimientos y el desarrollo de investigaciones conjuntas que aportan a la comprensión de los cambios ambientales a escala global.
El ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, arribó a la Antártica en un avión C-130 de la FACH, en el marco de su visita a Punta Arenas, con el fin de resaltar la presencia de Chile en el continente blanco y destacar el rol de dicho territorio en materia de soberanía, desarrollo científico, cuidado del medio ambiente y cooperación internacional. El viaje contempla visitas al buque rompehielos Almirante Viel de la Armada, un recorrido por la Base Aérea Antártica Eduardo Frei Montalva, Villa Las Estrellas, el monumento al ratado Antártico y a la base Julio Escudero del Instituto Antártico Chileno (Inach), además de sostener reuniones con autoridades y equipos desplegados en la zona. El ministro recordó que la decisión de realizar este viaje se funda en la importancia estratégica de la Antártica para el país y la defensa de la soberanía desde las zonas extremas. Chile mantiene presencia ininterrumpida en la Antártica desde hace casi 80 años y fue uno de los primeros países en firmar el Tratado Antártico. Chile está presente desde 1947, “construyendo una red de bases, refugios y capacidades que reflejan un compromiso histórico con este territorio. La labor de nuestras Fuerzas Armadas y del INACH no solo permite habitar la Antártica: permite afirmar, día a día, la posición de Chile como país antártico”, afirmó. La visita es realizada junto con la embajadora de Canadá en Chile, Karolina Guay, en el marco de la expedición de un grupo científicos canadienses y miembros de las Fuerzas Armadas de dicho país, producto de un acuerdo de asociación entre la Armada de Chile y la Real Armada Canadiense. Previo a tomar el vuelo, sostuvo una reunión con los miembros encargados de la cadena de logística que permite abastecer a la Antártica y recalcó “que también hacen soberanía al convertir a Punta Arenas y Magallanes en la puerta de entrada al continente blanco. Alimentos, medicinas ya que todo lo que la Antártica necesita sale desde aquí y eso es muy importante”. El canciller valoró especialmente el trabajo que realiza el Inach debido a la enorme labor por la soberanía científica. “La Antártica es también ciencia. El conocimiento que se genera desde el Inach y nuestras bases no solo contribuyen al bienestar de la humanidad, sino que fortalece nuestra presencia, legitima nuestro rol y proyecta liderazgo en un territorio clave”. Asimismo, destacó la importancia del componente humano y territorial de esta tarea. “Quiero reconocer la labor de nuestras Fuerzas Armadas, de los equipos científicos y de las autoridades locales, que día a día contribuyen a resguardar nuestra soberanía y a proyectar a Chile en el continente antártico”, agregó. Junto con lo anterior, el ministro Pérez Mackenna subrayó el valor medioambiental de la Antártica y el rol de Chile en este campo. “La Antártica es también un mensaje al mundo sobre el cuidado del medio ambiente. Ayer conocí a muchos de los científicos que desde el Inach realizan esa labor y es emocionante ver la pasión con la que trabaja día a día”. Finalmente, destacó el carácter internacional de la visita, realizada junto a Canadá. “La Antártica también es cooperación. Es un orgullo que Canadá haya elegido a Chile para esta expedición. Son alianzas con países amigos, con los que compartimos valores y una visión común, que nos permiten avanzar juntos en desafíos globales”, concluyó.
Una cosa que siempre escasea durante un crucero oceanográfico es el tiempo de buque. Moverlos es costoso y es complicado subirse a uno, por eso siempre intentamos tomar el máximo número de muestras y datos, aunque eso signifique sacrificar nuestras horas de sueño y temporalmente nuestra cordura. Ahora que escribo estas líneas, hemos dormido unas seis horas en total durante los últimos tres días. Esta falta de sueño es el precio que debemos pagar para tomar muestras, ya el buque no se detiene y trabaja las 24 horas del día sin pausa. En nuestro caso, decidimos aprovechar esta oportunidad para tomar la mayor cantidad de muestras posibles, incluyendo aquellas a más de 1.000 metros de profundidad. Normalmente, no es fácil disponer de una plataforma como el buque Almirante Viel que nos permita tomar tantas muestras y tan profundas. En este viaje, esperemos que el primero de muchos, lo queremos aprovechar al máximo. Cada vez que la roseta sale del agua, nuestras caras se iluminan de alegría como si fuésemos niños a punto de abrir los regalos del Viejito Pascuero en navidad. Son horas llenando viales y frascos con aguas gélidas que provienen del fondo del mar, pero cada una de estas muestras son una pieza del puzzle que nos permite estudiar el rol que tiene el océano austral en el sistema que regula el clima del planeta. Microalgas para combatir el cambio climático El océano austral rodea la Antártica y, para el tamaño que tiene, afecta desproporcionadamente al clima de la Tierra, ya que captura gran cantidad de dióxido de carbono (CO2) y calor, evitando así que el planeta se caliente a mayor ritmo. Parte de esa función reguladora se debe a las gélidas temperaturas del océano, pero otra parte se debe a la acción de las microalgas. Esto son organismos microscópicos que viven flotando en el mar y realizan la fotosíntesis para crecer igual que el pasto que vemos en los parques. Cuando hacen esa función, liberan oxígeno y atrapan dióxido de carbono, retirándolo de la atmósfera y reduciendo así su efecto invernadero que causa parte del cambio climático. Ahora mismo, nos encontramos en el estrecho de Bransfield, donde normalmente las poblaciones de estas microalgas no son muy grandes. Pero este verano las microalgas nos han sorprendido y registramos grandes concentraciones de ellas en las aguas del estrecho. Esto lo podemos ver con algunas de las sondas que registran las condiciones del océano, o cuando filtramos el agua de mar y los filtros tienen una fuerte coloración verde después. Microalgas «obreras» del océano Marcelo Gutiérrez, profesor en la Universidad de Concepción (UDEC), ha traído un equipo que toma fotografías de estas microalgas en tiempo real, lo que nos permite observar que se trata de una fuerte floración de diatomeas. Las diatomeas son un tipo de microalgas que vendrían a ser las obreras del océano. Cada una de ellas es microscópica y de forma individual no representa gran cosa, pero todas juntas son poderosas y la base de la red trófica marina en el océano austral. También son las principales responsables de la captura de dióxido de carbono. Estos primeros hallazgos nos dan energía para continuar cuando nuestros párpados luchan por cerrarse y llevarnos a los brazos de Morfeo. Una floración como esta añade valor a las muestras y datos que estamos recopilando. Tras un snack de media noche y recargar el tanque de cafeína, continuamos tomando muestras de agua y datos que dentro de unos meses nos servirán para cuantificar la cantidad de dióxido de carbono que fijaron las microalgas durante este verano que se termina, así como las condiciones que desencadenaron este inusual evento. La naturaleza antártica cada verano es diferente, pero siempre llena de sorpresas por descubrir y enigmas por resolver. Fuente: cooperativaciencia.cl
Con gran entusiasmo y orgullo nacional se realizó la ceremonia de cierre del Primer Crucero de Investigación Marítima Remota del Comité Oceanográfico Nacional (CONA), desarrollado a bordo del rompehielos Almirante Viel en aguas del Océano Austral, entre el 25 de febrero y el 6 de marzo. Esta inédita expedición reunió a científicos de cinco universidades e institutos de investigación del país, tales como la Universidad de Concepción, la Universidad de Valparaíso, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad del Bío-Bío, además de especialistas del INACH y del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), consolidando un hito en la historia de la ciencia chilena en territorios extremos, siendo el objetivo principal incrementar el conocimiento científico del área del Estrecho de Bransfield y aportar antecedentes técnicos que sustenten la propuesta de Área Marina Protegida Dominio 1. De esta manera, a bordo del rompehielos Almirante Viel, se realizó una significativa ceremonia encabezada por el Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, Contraalmirante Juan Soto; el Director del SHOA y Presidente del CONA, Capitán de Navío Carlos Zúñiga, además de la presencia del Delegado Presidencial de la Región de Magallanes y Antártica Chilena, José Ruíz; el Gobernador Regional de Magallanes y Antártica Chilena, Jorge Flies; además de otras autoridades vinculadas al mundo científico, tales como la Seremi de Ciencias Verónica Vallejos, el Subdirector del Instituto Antártico Chileno (INACH) Andrés López, entre otras. RELEVANCIA CIENTÍFICA Y TRASCENDENCIA La planificación y organización de este crucero de investigación, fue un trabajo de largo aliento, en donde la coordinación de diferentes instituciones fue fundamental para que se concretase. El Contraalmirante Juan Soto Herrera, Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, subrayó el carácter pionero de la misión, Esta comisión inédita llevó la ciencia de manera exclusiva a bordo del rompehielos en la Antártica. Es un gran paso que reafirma el propósito de nuestro buque: ser el principal soporte logístico de la Armada para la ciencia nacional en un territorio desafiante y de gran futuro para Chile. Por su parte, el Capitán de Navío Carlos Zúñiga, Director del SHOA y Presidente del CONA, destacó la relevancia de este logro: Aquí estamos finalizando el primer crucero de investigación marina en la Antártica. Un sueño que comenzamos hace cinco años y hoy vemos hecho realidad. La capacidad que tiene la Armada de Chile y el país en general de hacer ciencia en un territorio tan extremo como la Antártica no tiene comparación, entregando en la instancia un reconocimiento al Rompehielos Almirante Viel, el cual portará durante sus navegaciones en las aguas del Océano Austral. EQUIPOS CIENTÍFICOS E INVESTIGACIONES Los equipos científicos, integrados por investigadores de al menos cinco universidades nacionales, abordaron proyectos interdisciplinarios que abarcaron desde la distribución de plantas y fósiles, hasta el impacto del cambio climático en el plancton antártico. Las operaciones se concentraron en el Estrecho de Bransfield, donde se trabajó en 12 estaciones oceanográficas estratégicamente distribuidas. En estos puntos se realizarán muestreos orientados al estudio de la ecología y variabilidad ambiental del kril antártico, análisis de masas de agua, identificación de especies de plancton y estudios geológicos asociados al magmatismo del sector, entre otros registros de alto valor científico. El doctor Ramiro Riquelme, de la Universidad de Concepción, valoró el trabajo colaborativo: El trabajo interdisciplinario es vital en ciencias. Con distintas miradas y disciplinas podemos concretar objetivos de mayor alcance y beneficio para la sociedad y las políticas públicas. La doctora Leisy Frederic, especialista en Oceanografía, resaltó la importancia de estudiar organismos vulnerables al aumento de la temperatura global: Poder obtener datos en estas zonas remotas no es fácil. Este esfuerzo colaborativo entrega información relevante que será utilizada en futuras investigaciones. UN HITO PARA LA CIENCIA CHILENA El Delegado Presidencial de la Región de Magallanes y Antártica Chilena, José Ruíz, destacó que es algo que nos llena profundamente de orgullo como país y sobre todo destacando que se realizó a bordo del Rompehielos Almirante Viel, el primer rompehielos construido en Sudamérica, que está en la Región de Magallanes y Antártica Chilena, potenciando el rol del Estado de Chile en la ciencia antártica y este rol que tan bien genera este buque entre la Armada y la ciencia. El Gobernador Regional de Magallanes y Antártica Chilena, Jorge Flies, señaló que estamos acá junto con toda la dotación de la Armada y los científicos, escuchando toda su experiencia, así como lo que significa este trabajo de años para primero lograr la plataforma, los equipos y presupuestos, para finalmente cumplir con el propósito de hacer ciencia de nivel mundial, pues con los datos que tienen y lo que nos han anticipado sin lugar a dudas ponen a Chile en la vanguardia de la ciencia antártica, destacando que hay toda una planificación para los próximos cinco años, que esperamos también como Gobierno Regional poder cooperar, necesitamos que esta plataforma se utilice, haga soberanía y cumpla su propósito que es estar presente Chile en el continente blanco. El crucero CIMAR Antártico marca un antes y un después en la investigación nacional, posicionando a Chile como referente en estudios científicos en la región más austral del planeta. La experiencia demuestra la capacidad del país para generar conocimiento de excelencia y fortalecer su rol en la conservación y desarrollo sostenible en el Territorio Chileno Antártico.
El investigador de la Escuela de Ciencias del Mar de la PUCV, Juan Höfer, escribió esta semana para el medio Cooperativa Ciencia, donde compartió detalles del trabajo científico realizado a bordo del buque “Almirante Viel”. En la publicación, el académico relató su experiencia participando en una campaña científica rumbo al continente antártico a bordo de este moderno rompehielos, el primer buque de este tipo construido íntegramente en Chile y que zarpó para completar su misión anual. El foco de la investigación se centrará en el Estrecho de Bransfield, una zona de alto valor ecológico donde convergen masas de agua con dinámicas únicas. Las investigaciones que se desarrollarán contemplan biología marina, estudios sobre el krill antártico, oceanografía física, geología y estudios sobre el fondo marino, entre otras. Durante la expedición, el investigador advierte que el trabajo científico en la Antártica exige una planificación rigurosa, así como la capacidad de adaptarse a condiciones climáticas exigentes y a los tiempos propios de las investigaciones en terreno. En ese contexto, destacó que la paciencia y la colaboración entre equipos científicos son elementos fundamentales para avanzar en la generación de conocimiento. “Esperamos que la incorporación de este nuevo buque rompehielos sirva como impulso para la ciencia antártica nacional, que viene en una clara trayectoria ascendente. También buscamos que se convierta en una plataforma donde entrenar una nueva generación de científicos, quienes, en un futuro cercano, puedan tomar el relevo de quienes han hecho crecer la ciencia antártica nacional durante las dos últimas décadas”, advirtió el profesor. La participación de investigadores de la PUCV en este tipo de campañas científicas contribuye al desarrollo de la investigación nacional en ciencias polares y al estudio de procesos ambientales clave para comprender fenómenos como el cambio climático y la dinámica de los ecosistemas del extremo sur del planeta. El desarrollo de investigación en la Antártica toma tiempo. Höfer añade que esperar es una parte importante en la vida del científico. “Esperamos durante meses, o incluso hasta un año a veces, por el resultado de nuestras postulaciones; esperamos también por las revisiones de nuestros pares cada vez que queremos publicar un trabajo científico, sea en forma de artículo o de libro. Al final, no queda más remedio que acostumbrarse a esperar sin desesperar”. La misión partió desde Punta Arenas el 25 de febrero junto a una delegación de la Armada de Chile, el SHOA, el Instituto Antártico Chileno INACH y una comisión de científicos. Más allá de la recolección de datos, este crucero tiene un trasfondo estratégico, pues los antecedentes recopilados contribuirán a la creación del Área Marina Protegida Dominio 1, un paso fundamental para la conservación de la biodiversidad en la zona. De esta manera, la presencia de académicos de la Universidad en iniciativas de alcance internacional reafirma el compromiso institucional con la generación de conocimiento y el aporte al desarrollo científico del país. Dirección de Comunicación Estratégica Fuente: pucv.cl