El megaproyecto químico de la Región de Magallanes HNH Energy solicitó extender el plazo para finalizar el procedimiento de evaluación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) con el argumento de que necesitan de mayor tiempo que el otorgado. Su inversión total está fijada aproximadamente en US $11 mil millones y tiene como principal objetivo asentarse en la región austral para producir y exportar amoniaco verde: un compuesto químico producido a partir de hidrógeno verde que es una alternativa clave para descarbonizar grandes industrias. El freno al estudio de impacto ambiental En concreto, el pasado viernes 27 de marzo fue que se solicitó una extensión del plazo para presentar el informe y pidieron fijar el 17 de abril para finalizar el procedimiento en el Sistema de Evaluación Ambiental (SEA). Según pudo constatar Diario Financiero, las razones que presentaron para extender el plazo tienen relación con la consolidación, revisión y edición final de documentos; y verificación de archivos cargados e ingreso. Desde el SEA hubo una rápida respuesta: el director del organismo de la Región de Magallanes, José Luis Riffo, la acogió el mismo viernes 27 de marzo y resolvió que la nueva fecha para presentar el estudio sea la solicitada por HNH Energy. La solicitud corresponde a un ajuste acotado de plazo, orientado a la revisión, edición y consolidación final de los antecedentes (...). Con ello, se busca asegurar la presentación de un documento técnicamente sólido y consistente, que permita dar respuesta clara y completa a las observaciones, explicaron desde la empresa a Diario Financiero. Fuente: meganoticias.cl
Esta mañana, en el programa “Aquí Hidrógeno Verde” de Polar Comunicaciones, la Dra. Loreto Troncoso, académica del Instituto de Ingeniería Mecánica de la Universidad Austral de Chile (UACh), conversó con la ciudadanía sobre los avances en investigación en energías limpias, particularmente en el desarrollo de tecnologías basadas en hidrógeno y amoníaco. La investigadora lidera un proyecto adjudicado en la convocatoria Fondecyt Regular 2026, titulado “Functional Materials for SOEC-Based Water Electrolysis and Ammonia-Fueled Reversible Solid Oxide Cells”, el cual busca desarrollar materiales avanzados para mejorar el funcionamiento de celdas de óxido sólido. Estas permiten tanto generar electricidad como producir hidrógeno de manera más eficiente. Durante la conversación, explicó que “estas celdas tienen la capacidad de operar en dos modos: generando electricidad o produciendo hidrógeno, según las condiciones de uso. En este contexto, se investigará su desempeño al utilizar amoníaco como combustible directo para la generación de electricidad, comparándolo con el uso convencional de hidrógeno. Se evaluarán parámetros clave como la potencia generada, la eficiencia del proceso y la estabilidad del sistema a lo largo del tiempo”. El proyecto también aborda los desafíos asociados al hidrógeno, especialmente en almacenamiento y transporte. En ese sentido, la Dra. Troncoso destacó que el amoníaco surge como una alternativa estratégica debido a su mayor densidad energética y facilidad de manejo, además de su capacidad de descomponerse en hidrógeno en el lugar de uso. Entre los resultados esperados se encuentra el desarrollo de nuevos materiales para electrodos que mejoren el rendimiento de estas celdas, incluyendo el uso de nanopartículas metálicas y estructuras avanzadas como perovskitas y materiales de alta entropía, que permitirían una operación más estable y eficiente. La iniciativa cuenta con colaboración internacional de equipos de Chile, Argentina y España, incluyendo a especialistas de la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid, además de vínculos con el Instituto Milenio en Amoníaco Verde. De esta forma, el proyecto busca contribuir al desarrollo de soluciones energéticas más limpias y eficientes, acercando estas tecnologías a la ciudadanía y fortaleciendo el avance hacia una transición energética sostenible.
Una iniciativa que busca aportar al desarrollo de sistemas más eficientes para la producción y uso de hidrógeno como vector energético es la que adjudicó a través de la convocatoria Fondecyt Regular 2026, la Dra. Loreto Troncoso, académica del Instituto de Ingeniería Mecánica de la Universidad Austral de Chile. El proyecto se titula “Functional Materials for SOEC-Based Water Electrolysis and Ammonia-Fueled Reversible Solid Oxide Cells” y se enmarca en el área de Ingeniería y Ciencia de Materiales. El proyecto tiene como objetivo desarrollar y estudiar materiales avanzados que permitan producir energía e hidrógeno de manera más eficiente mediante dispositivos conocidos como celdas de óxido sólido. “Estas celdas tienen la capacidad de operar en dos modos: generando electricidad o produciendo hidrógeno, según las condiciones de uso. En este contexto, se investigará su desempeño al utilizar amoníaco como combustible directo para la generación de electricidad, comparándolo con el uso convencional de hidrógeno. Se evaluarán parámetros clave como la potencia generada, la eficiencia del proceso y la estabilidad del sistema a lo largo del tiempo” explica la académica. Aunque el hidrógeno es un combustible prometedor, presenta importantes desafíos asociados a su almacenamiento y transporte. En este contexto, la Dra. Troncoso añade que el uso directo de amoníaco surge como una solución estratégica, ya que posee una mayor densidad energética por volumen, es más fácil de almacenar y transportar, y puede descomponerse en hidrógeno directamente en el lugar de uso a altas temperaturas. De esta forma, el proyecto busca facilitar la implementación de tecnologías energéticas limpias, superando algunas de las principales limitaciones actuales del hidrógeno. Resultados esperados Entre los resultados esperados se encuentra el desarrollo de nuevos materiales para electrodos que permitan mejorar el desempeño de las celdas de óxido sólido tanto en la generación de electricidad como en la producción de hidrógeno. En particular, se investigará el uso de materiales modificados mediante infiltración o con nanopartículas metálicas en su superficie, que podrían presentar alta actividad catalítica y permitir un funcionamiento eficiente con amoníaco como combustible o como gas de apoyo. Además, se espera que el uso de electrodos simétricos basados en perovskitas y materiales de alta entropía contribuya a lograr una operación estable y eficiente en la electrólisis de vapor de agua, gracias a su buena estabilidad y capacidad de reacción. Colaboración nacional e internacional La investigación contará con la participación de equipos científicos de Chile, Argentina y España. Desde Argentina colaborará el equipo liderado por la Dra. Liliana Mogni de la Comisión Nacional de Energía Atómica. Desde España participarán el Dr. José Antonio Alonso y la Dra. Ainara Aguadero del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid. Asimismo, el proyecto se vincula con el Instituto Milenio en Amoníaco Verde, a través de la Dra. Magdalena Walczak, quien aportará modelos computacionales avanzados para el análisis de los materiales. También participan como co-investigadoras la Dra. Carola Martínez de la Universidad de La Frontera y la Dra. Daniela Alburquenque de la Universidad Mayor. Fuente: diario.uach.cl
Fue en el año 2020 cuando la carrera en Chile por el denominado “combustible del futuro” se activó con todo, saliendo a la luz algunas empresas que ya trabajaban sigilosamente en iniciativas para dar los primeros pasos en el hidrógeno verde. En noviembre de ese año el Gobierno lanzó la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde que -entre sus objetivos- planteaba producir el hidrógeno verde más barato del planeta para 2030. Pero la ilusión parece no transitar a la realidad. Si bien las dudas van y vienen respecto al despegue de esta incipiente industria, en el último tiempo el desánimo se habría apoderado de piezas claves de este tablero, los cuales buscan impulsar megaproyectos en la Región de Magallanes. Aunque no han alertado públicamente de los análisis que ya hacen internamente, fuentes confirman que la decisión es replegarse y esperar un mejor momento para reactivar las ambiciones, ya que se asume que el corto y mediano plazo no es el momento para impulsar estas megainiciativas. Según consignó La Prensa Austral, HNH Energy -que impulsa un proyecto integral para la producción y exportación de amoníaco verde por US$ 11 mil millones- estaría barajando “congelar” su proyecto en Magallanes, luego de que uno de los tres integrantes del consorcio (Copenhagen Infrastructure Partners) comunicara que mantendrá su participación en la iniciativa, pero frenará sus inversiones. Esto -se advierte en la publicación- podría provocar que TotalEnergies H2 -que impulsa una iniciativa que contempla la producción de amoníaco verde a partir de hidrógeno renovable (H2V) por US$ 16 mil millones- también siga el camino de congelar la iniciativa. Cabe recordar que ambas iniciativa están suspendidas en su trámite ambiental. La de HNH Energy hasta marzo tras solicitar más plazo para responder observaciones. Y, la de TotalEnergies, hasta el 7 de diciembre de 2026. Por esto, marzo sería un mes relevante para ver los pasos a seguir. Pero hay un síntoma palpable de la situación que se ha expresado a nivel gremial. HNH Energy decidió concluir su participación en la Asociación de Productores de Hidrógeno Verde y sus Derivados en Magallanes (H2V Magallanes). Según explicaron desde HNH Energy, tras salir formalmente el martes del gremio, el proyecto ha priorizado concentrar de manera exclusiva sus esfuerzos, recursos y capacidades en la obtención de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA), hito habilitante para avanzar de manera concreta en su desarrollo. “En este contexto, y considerando que los plazos del proceso de evaluación ambiental se han extendido por sobre lo inicialmente estimado, el proyecto ha realizado un ajuste en la asignación de recursos, focalizando su gestión en aquellas actividades directamente vinculadas a dicho proceso”, sinceraron. En este sentido, desde el proyecto señalaron que “la RCA constituye hoy el principal habilitante para dar pasos firmes y certeros en el desarrollo del proyecto, por lo que las definiciones buscan acompañar de manera coherente esta etapa”. Esta salida se suma al retiro de HIF Chile en 2024 y de EDF power solutions en diciembre de 2025. De hecho, la decisión de esta última compañía coincidió con el anuncio de detener su proyecto Energía Verde Austral, ubicado en Cabo Negro, uno de los dos proyectos de hidrógeno verde que desarrollan en Magallanes. La firma argumenta esa definición aludiendo a que respondía a una revisión estratégica global del Grupo EDF en el marco de la integración de sus dos filiales, y que consideraba la situación del mercado internacional del hidrógeno verde, “ el cual ha evolucionado más lento de lo previsto”. ¿Pero cuáles son las razones de este ambiente de preocupación y repliegue? Hay coincidencia en las fuentes consultadas que lo sucedido es multifactorial donde incluso con iniciativas en pie no se alcanzarían precios competitivos. Entre los elementos, comentan que se configura las diversas observaciones que deben enfrentar los titulares de los proyectos en el marco del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), pero también la falta de desarrollo de la demanda internacional. El complejo contexto global habría puesto más tensión además, provocando que incluso iniciativas en el mundo no puedan ver la luz. Conocedores cuentan que la duda es si se da un “efecto dominó” y el alcance que esto pueda tener. Esto, ya que si se da otra señal de una firma relevante en Magallanes, decididamente dará paso a tomar decisiones. Lo que sí aseguran fuentes que actualmente los megaproyectos en la región no serían viables, principalmente, por las condiciones internacionales. Actualización de la estrategia Los comentarios que ya circulan en el sector sobre este repliegue a la espera de un mejor momento habría llegado al Comité Estratégico de Hidrógeno Verde aunque aún de forma tímida. En una nueva sesión que se realizó este miércoles, se presentó la actualización de la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde y Derivados. La cartera de Energía comunicó que los integrantes del Comité tuvieron la oportunidad de realizar observaciones, las que serán incluidas en el documento que saldrá a consulta pública durante febrero, para su posterior entrega a las nuevas autoridades de Gobierno. Eso sí, la sesión tuvo un invitado: Tomás Bunster, mano derecha del futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. En paralelo, ayer se publicó el Informe Consolidado de Evaluación (ICE) con recomendación favorable del proyecto Parque Eólico Faro del Sur en Magallanes con una inversión de US$ 500 millones. Fuente: df.cl
Lo nuevo. La mañana de este viernes, el proyecto Volta -de la compañía Mejillones Ammonia Energy (MAE)- fue aprobado por la Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de la Región de Antofagasta. MAE fue fundada por el empresario estadounidense James Calaway. El proyecto de US$ 2.500 millones obtuvo el visto bueno de forma unánime por 11 a 0. La aprobación se justificaba en un Informe Consolidado de Evaluación (ICE) favorable por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), ya que cumplía con la normativa ambiental vigente. Este resultado marca un hito porque se convirtió en el primer proyecto a escala industrial de amoníaco verde en Chile en conseguir su aprobación ambiental. Detalles de iniciativa. El proyecto denominado “Proyecto Volta – Planta de Hidrógeno y Amoníaco Verde” fue ingresado a tramitación ambiental en febrero de 2024. El proyecto se abastecerá energéticamente por una planta solar fotovoltaica que se conectará con las instalaciones por medio de una línea de transmisión eléctrica de 9,5 km. La planta se ubicará a 3 km de la costa y a 8 km del centro de Mejillones, en tanto el segmento fotovoltaico estará a 8 km al sur de la ciudad. El producto de amoníaco verde se transportará por medio de un ducto a uno de los terminales del sector portuario de Mejillones. La planta contará con una vida útil de 50 años. Se estima que la producción nominal de amoníaco alcanzará las 620 mil toneladas al año. Reutilización de agua. Para el suministro hídrico, el proyecto reutilizará todas las aguas residuales de Mejillones que hoy se desechan en el mar tras un tratamiento primario, lo que aportará a la calidad ambiental de la bahía. Como complemento, la operación considera agua desalada proveniente de plantas existentes que ya cuentan con su aprobación ambiental. La compañía estima que durante su fase de construcción se generarán 1.700 puestos de trabajo, mientras que en operación se proyectan alrededor de 500 empleos directos e indirectos. Se estima que la planta, a plena capacidad, permitirá evitar la emisión de más de 1 millón de toneladas de CO₂ al año, equivalente a la contaminación generada por más de 200.000 vehículos de combustión interna en un año. La construcción está programada para comenzar en 2027, con miras a comenzar la producción comercial hacia 2029. Tras la aprobación, el gerente general de MAE, Gonzalo Moyano, valoró el respaldo de las autoridades regionales: “La decisión unánime de la Coeva reafirma el rigor técnico y ambiental con el que desarrollamos el proyecto Volta”. Agregó que “esta iniciativa no solo impulsa una nueva industria estratégica para Chile, sino que también aportará de manera concreta a la descarbonización del país y al desarrollo sostenible de Mejillones. Estamos orgullosos de liderar este avance y comprometidos con que Volta se convierta en un referente nacional e internacional”. Impulsada por estadounidense. La iniciativa es impulsada por el empresario texano James Calaway, fundador y presidente de la compañía MAE. Según Forbes, Calaway es hijo de un histórico empresario petrolero de Estados Unidos y miembro vitalicio de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color. Desde 2009 hasta su salida en 2016, Calaway lideró la minera de litio Orocobre que cuenta con importantes proyectos en Argentina. Actualmente, es el presidente también de Ioneer, empresa desarrolladora de litio en Nevada, Estados Unidos. Calaway cuenta con un magíster de la Universidad de Oxford en Política, Filosofía y Economía, y se graduó de la Universidad de Texas con una licenciatura en Economía. Fuente: ex-ante.cl
El megaproyecto químico de la Región de Magallanes HNH Energy solicitó extender el plazo para finalizar el procedimiento de evaluación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) con el argumento de que necesitan de mayor tiempo que el otorgado. Su inversión total está fijada aproximadamente en US $11 mil millones y tiene como principal objetivo asentarse en la región austral para producir y exportar amoniaco verde: un compuesto químico producido a partir de hidrógeno verde que es una alternativa clave para descarbonizar grandes industrias. El freno al estudio de impacto ambiental En concreto, el pasado viernes 27 de marzo fue que se solicitó una extensión del plazo para presentar el informe y pidieron fijar el 17 de abril para finalizar el procedimiento en el Sistema de Evaluación Ambiental (SEA). Según pudo constatar Diario Financiero, las razones que presentaron para extender el plazo tienen relación con la consolidación, revisión y edición final de documentos; y verificación de archivos cargados e ingreso. Desde el SEA hubo una rápida respuesta: el director del organismo de la Región de Magallanes, José Luis Riffo, la acogió el mismo viernes 27 de marzo y resolvió que la nueva fecha para presentar el estudio sea la solicitada por HNH Energy. La solicitud corresponde a un ajuste acotado de plazo, orientado a la revisión, edición y consolidación final de los antecedentes (...). Con ello, se busca asegurar la presentación de un documento técnicamente sólido y consistente, que permita dar respuesta clara y completa a las observaciones, explicaron desde la empresa a Diario Financiero. Fuente: meganoticias.cl
Esta mañana, en el programa “Aquí Hidrógeno Verde” de Polar Comunicaciones, la Dra. Loreto Troncoso, académica del Instituto de Ingeniería Mecánica de la Universidad Austral de Chile (UACh), conversó con la ciudadanía sobre los avances en investigación en energías limpias, particularmente en el desarrollo de tecnologías basadas en hidrógeno y amoníaco. La investigadora lidera un proyecto adjudicado en la convocatoria Fondecyt Regular 2026, titulado “Functional Materials for SOEC-Based Water Electrolysis and Ammonia-Fueled Reversible Solid Oxide Cells”, el cual busca desarrollar materiales avanzados para mejorar el funcionamiento de celdas de óxido sólido. Estas permiten tanto generar electricidad como producir hidrógeno de manera más eficiente. Durante la conversación, explicó que “estas celdas tienen la capacidad de operar en dos modos: generando electricidad o produciendo hidrógeno, según las condiciones de uso. En este contexto, se investigará su desempeño al utilizar amoníaco como combustible directo para la generación de electricidad, comparándolo con el uso convencional de hidrógeno. Se evaluarán parámetros clave como la potencia generada, la eficiencia del proceso y la estabilidad del sistema a lo largo del tiempo”. El proyecto también aborda los desafíos asociados al hidrógeno, especialmente en almacenamiento y transporte. En ese sentido, la Dra. Troncoso destacó que el amoníaco surge como una alternativa estratégica debido a su mayor densidad energética y facilidad de manejo, además de su capacidad de descomponerse en hidrógeno en el lugar de uso. Entre los resultados esperados se encuentra el desarrollo de nuevos materiales para electrodos que mejoren el rendimiento de estas celdas, incluyendo el uso de nanopartículas metálicas y estructuras avanzadas como perovskitas y materiales de alta entropía, que permitirían una operación más estable y eficiente. La iniciativa cuenta con colaboración internacional de equipos de Chile, Argentina y España, incluyendo a especialistas de la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid, además de vínculos con el Instituto Milenio en Amoníaco Verde. De esta forma, el proyecto busca contribuir al desarrollo de soluciones energéticas más limpias y eficientes, acercando estas tecnologías a la ciudadanía y fortaleciendo el avance hacia una transición energética sostenible.
Una iniciativa que busca aportar al desarrollo de sistemas más eficientes para la producción y uso de hidrógeno como vector energético es la que adjudicó a través de la convocatoria Fondecyt Regular 2026, la Dra. Loreto Troncoso, académica del Instituto de Ingeniería Mecánica de la Universidad Austral de Chile. El proyecto se titula “Functional Materials for SOEC-Based Water Electrolysis and Ammonia-Fueled Reversible Solid Oxide Cells” y se enmarca en el área de Ingeniería y Ciencia de Materiales. El proyecto tiene como objetivo desarrollar y estudiar materiales avanzados que permitan producir energía e hidrógeno de manera más eficiente mediante dispositivos conocidos como celdas de óxido sólido. “Estas celdas tienen la capacidad de operar en dos modos: generando electricidad o produciendo hidrógeno, según las condiciones de uso. En este contexto, se investigará su desempeño al utilizar amoníaco como combustible directo para la generación de electricidad, comparándolo con el uso convencional de hidrógeno. Se evaluarán parámetros clave como la potencia generada, la eficiencia del proceso y la estabilidad del sistema a lo largo del tiempo” explica la académica. Aunque el hidrógeno es un combustible prometedor, presenta importantes desafíos asociados a su almacenamiento y transporte. En este contexto, la Dra. Troncoso añade que el uso directo de amoníaco surge como una solución estratégica, ya que posee una mayor densidad energética por volumen, es más fácil de almacenar y transportar, y puede descomponerse en hidrógeno directamente en el lugar de uso a altas temperaturas. De esta forma, el proyecto busca facilitar la implementación de tecnologías energéticas limpias, superando algunas de las principales limitaciones actuales del hidrógeno. Resultados esperados Entre los resultados esperados se encuentra el desarrollo de nuevos materiales para electrodos que permitan mejorar el desempeño de las celdas de óxido sólido tanto en la generación de electricidad como en la producción de hidrógeno. En particular, se investigará el uso de materiales modificados mediante infiltración o con nanopartículas metálicas en su superficie, que podrían presentar alta actividad catalítica y permitir un funcionamiento eficiente con amoníaco como combustible o como gas de apoyo. Además, se espera que el uso de electrodos simétricos basados en perovskitas y materiales de alta entropía contribuya a lograr una operación estable y eficiente en la electrólisis de vapor de agua, gracias a su buena estabilidad y capacidad de reacción. Colaboración nacional e internacional La investigación contará con la participación de equipos científicos de Chile, Argentina y España. Desde Argentina colaborará el equipo liderado por la Dra. Liliana Mogni de la Comisión Nacional de Energía Atómica. Desde España participarán el Dr. José Antonio Alonso y la Dra. Ainara Aguadero del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid. Asimismo, el proyecto se vincula con el Instituto Milenio en Amoníaco Verde, a través de la Dra. Magdalena Walczak, quien aportará modelos computacionales avanzados para el análisis de los materiales. También participan como co-investigadoras la Dra. Carola Martínez de la Universidad de La Frontera y la Dra. Daniela Alburquenque de la Universidad Mayor. Fuente: diario.uach.cl
Fue en el año 2020 cuando la carrera en Chile por el denominado “combustible del futuro” se activó con todo, saliendo a la luz algunas empresas que ya trabajaban sigilosamente en iniciativas para dar los primeros pasos en el hidrógeno verde. En noviembre de ese año el Gobierno lanzó la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde que -entre sus objetivos- planteaba producir el hidrógeno verde más barato del planeta para 2030. Pero la ilusión parece no transitar a la realidad. Si bien las dudas van y vienen respecto al despegue de esta incipiente industria, en el último tiempo el desánimo se habría apoderado de piezas claves de este tablero, los cuales buscan impulsar megaproyectos en la Región de Magallanes. Aunque no han alertado públicamente de los análisis que ya hacen internamente, fuentes confirman que la decisión es replegarse y esperar un mejor momento para reactivar las ambiciones, ya que se asume que el corto y mediano plazo no es el momento para impulsar estas megainiciativas. Según consignó La Prensa Austral, HNH Energy -que impulsa un proyecto integral para la producción y exportación de amoníaco verde por US$ 11 mil millones- estaría barajando “congelar” su proyecto en Magallanes, luego de que uno de los tres integrantes del consorcio (Copenhagen Infrastructure Partners) comunicara que mantendrá su participación en la iniciativa, pero frenará sus inversiones. Esto -se advierte en la publicación- podría provocar que TotalEnergies H2 -que impulsa una iniciativa que contempla la producción de amoníaco verde a partir de hidrógeno renovable (H2V) por US$ 16 mil millones- también siga el camino de congelar la iniciativa. Cabe recordar que ambas iniciativa están suspendidas en su trámite ambiental. La de HNH Energy hasta marzo tras solicitar más plazo para responder observaciones. Y, la de TotalEnergies, hasta el 7 de diciembre de 2026. Por esto, marzo sería un mes relevante para ver los pasos a seguir. Pero hay un síntoma palpable de la situación que se ha expresado a nivel gremial. HNH Energy decidió concluir su participación en la Asociación de Productores de Hidrógeno Verde y sus Derivados en Magallanes (H2V Magallanes). Según explicaron desde HNH Energy, tras salir formalmente el martes del gremio, el proyecto ha priorizado concentrar de manera exclusiva sus esfuerzos, recursos y capacidades en la obtención de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA), hito habilitante para avanzar de manera concreta en su desarrollo. “En este contexto, y considerando que los plazos del proceso de evaluación ambiental se han extendido por sobre lo inicialmente estimado, el proyecto ha realizado un ajuste en la asignación de recursos, focalizando su gestión en aquellas actividades directamente vinculadas a dicho proceso”, sinceraron. En este sentido, desde el proyecto señalaron que “la RCA constituye hoy el principal habilitante para dar pasos firmes y certeros en el desarrollo del proyecto, por lo que las definiciones buscan acompañar de manera coherente esta etapa”. Esta salida se suma al retiro de HIF Chile en 2024 y de EDF power solutions en diciembre de 2025. De hecho, la decisión de esta última compañía coincidió con el anuncio de detener su proyecto Energía Verde Austral, ubicado en Cabo Negro, uno de los dos proyectos de hidrógeno verde que desarrollan en Magallanes. La firma argumenta esa definición aludiendo a que respondía a una revisión estratégica global del Grupo EDF en el marco de la integración de sus dos filiales, y que consideraba la situación del mercado internacional del hidrógeno verde, “ el cual ha evolucionado más lento de lo previsto”. ¿Pero cuáles son las razones de este ambiente de preocupación y repliegue? Hay coincidencia en las fuentes consultadas que lo sucedido es multifactorial donde incluso con iniciativas en pie no se alcanzarían precios competitivos. Entre los elementos, comentan que se configura las diversas observaciones que deben enfrentar los titulares de los proyectos en el marco del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), pero también la falta de desarrollo de la demanda internacional. El complejo contexto global habría puesto más tensión además, provocando que incluso iniciativas en el mundo no puedan ver la luz. Conocedores cuentan que la duda es si se da un “efecto dominó” y el alcance que esto pueda tener. Esto, ya que si se da otra señal de una firma relevante en Magallanes, decididamente dará paso a tomar decisiones. Lo que sí aseguran fuentes que actualmente los megaproyectos en la región no serían viables, principalmente, por las condiciones internacionales. Actualización de la estrategia Los comentarios que ya circulan en el sector sobre este repliegue a la espera de un mejor momento habría llegado al Comité Estratégico de Hidrógeno Verde aunque aún de forma tímida. En una nueva sesión que se realizó este miércoles, se presentó la actualización de la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde y Derivados. La cartera de Energía comunicó que los integrantes del Comité tuvieron la oportunidad de realizar observaciones, las que serán incluidas en el documento que saldrá a consulta pública durante febrero, para su posterior entrega a las nuevas autoridades de Gobierno. Eso sí, la sesión tuvo un invitado: Tomás Bunster, mano derecha del futuro ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. En paralelo, ayer se publicó el Informe Consolidado de Evaluación (ICE) con recomendación favorable del proyecto Parque Eólico Faro del Sur en Magallanes con una inversión de US$ 500 millones. Fuente: df.cl
Lo nuevo. La mañana de este viernes, el proyecto Volta -de la compañía Mejillones Ammonia Energy (MAE)- fue aprobado por la Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de la Región de Antofagasta. MAE fue fundada por el empresario estadounidense James Calaway. El proyecto de US$ 2.500 millones obtuvo el visto bueno de forma unánime por 11 a 0. La aprobación se justificaba en un Informe Consolidado de Evaluación (ICE) favorable por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), ya que cumplía con la normativa ambiental vigente. Este resultado marca un hito porque se convirtió en el primer proyecto a escala industrial de amoníaco verde en Chile en conseguir su aprobación ambiental. Detalles de iniciativa. El proyecto denominado “Proyecto Volta – Planta de Hidrógeno y Amoníaco Verde” fue ingresado a tramitación ambiental en febrero de 2024. El proyecto se abastecerá energéticamente por una planta solar fotovoltaica que se conectará con las instalaciones por medio de una línea de transmisión eléctrica de 9,5 km. La planta se ubicará a 3 km de la costa y a 8 km del centro de Mejillones, en tanto el segmento fotovoltaico estará a 8 km al sur de la ciudad. El producto de amoníaco verde se transportará por medio de un ducto a uno de los terminales del sector portuario de Mejillones. La planta contará con una vida útil de 50 años. Se estima que la producción nominal de amoníaco alcanzará las 620 mil toneladas al año. Reutilización de agua. Para el suministro hídrico, el proyecto reutilizará todas las aguas residuales de Mejillones que hoy se desechan en el mar tras un tratamiento primario, lo que aportará a la calidad ambiental de la bahía. Como complemento, la operación considera agua desalada proveniente de plantas existentes que ya cuentan con su aprobación ambiental. La compañía estima que durante su fase de construcción se generarán 1.700 puestos de trabajo, mientras que en operación se proyectan alrededor de 500 empleos directos e indirectos. Se estima que la planta, a plena capacidad, permitirá evitar la emisión de más de 1 millón de toneladas de CO₂ al año, equivalente a la contaminación generada por más de 200.000 vehículos de combustión interna en un año. La construcción está programada para comenzar en 2027, con miras a comenzar la producción comercial hacia 2029. Tras la aprobación, el gerente general de MAE, Gonzalo Moyano, valoró el respaldo de las autoridades regionales: “La decisión unánime de la Coeva reafirma el rigor técnico y ambiental con el que desarrollamos el proyecto Volta”. Agregó que “esta iniciativa no solo impulsa una nueva industria estratégica para Chile, sino que también aportará de manera concreta a la descarbonización del país y al desarrollo sostenible de Mejillones. Estamos orgullosos de liderar este avance y comprometidos con que Volta se convierta en un referente nacional e internacional”. Impulsada por estadounidense. La iniciativa es impulsada por el empresario texano James Calaway, fundador y presidente de la compañía MAE. Según Forbes, Calaway es hijo de un histórico empresario petrolero de Estados Unidos y miembro vitalicio de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color. Desde 2009 hasta su salida en 2016, Calaway lideró la minera de litio Orocobre que cuenta con importantes proyectos en Argentina. Actualmente, es el presidente también de Ioneer, empresa desarrolladora de litio en Nevada, Estados Unidos. Calaway cuenta con un magíster de la Universidad de Oxford en Política, Filosofía y Economía, y se graduó de la Universidad de Texas con una licenciatura en Economía. Fuente: ex-ante.cl