Tras 15 años dedicados al estudio de los contaminantes orgánicos, el biólogo Cristóbal Galbán, investigador de Data Observatory y profesor titular de la Universidad Mayor, se adjudicó un proyecto Anillo de ANID de investigación y tecnología para los próximos 3 años. El estudio permitirá conocer el impacto del deshielo y la liberación de estos químicos en sistemas costeros Antárticos. El proyecto generará un gran volumen de datos sobre contaminantes eternos, los que la organización chilena Data Observatory, disponibilizará en un repositorio abierto para científicos y tomadores de decisiones. El especialista asegura que existe muy poca literatura científica sobre los químicos perfluorados (PFAS) en la Antártica, generados por el humano y que no son posibles de degradar, afectando al medioambiente y la salud de los seres vivos de forma permanente. Estos elementos están presentes en ciertos textiles, cosméticos, envases, espuma de extintores, y otros y fluyen a través del viento y las corrientes de agua. Estos compuestos quedan retenidos en el hielo y la nieve y con el derretimiento se vuelve a liberar. Galbán destaca que nuestra Antártica tiene una ventaja única, y es que a partir de la temporada de verano en Chile y hasta marzo, se replican los cambios de un año promedio, permitiendo estudiar muestras de agua, hielo y sedimentos, para posteriormente extrapolar sus cambios en el mediano y largo plazo; en peces, plancton e invertebrados. “Este proyecto permitirá obtener biomarcadores o pistas biológicas que denotan cambios mínimos, incluso a nivel molecular, lo que permitirá crear mejores estrategias de conservación de nuestra Antártica. También generará un enorme volumen de datos abiertos sobre nuestro territorio, que es de gran interés mundial para la ciencia, y específicamente sobre estos contaminantes eternos que son prácticamente desconocidos, sobre todo en Antártica”, señala Cristóbal. Sobre los PFAS se desconocen medios de degradación, son tremendamente resistentes, a tal punto que una de las grandes preguntas es si vamos a ser capaces de biorremediarlos en algún momento. Ya existe evidencia de que se han extendido a la Antártica, el Ártico y el Himalaya, suponiendo que están presentes en todos los seres vivos del mundo. “Mediante este proyecto, Chile se convertirá en líder en Sudamérica a través del primer grupo de investigadores expertos en PFAS a nivel mundial. Nuestra Antártica es un referente como laboratorio natural de los efectos del cambio climático y cuenta con ciertas ventajas que permiten obtener evidencia científica que tomaría 15 a 20 años en otras condiciones, pero que, gracias a nuestra estacionalidad, nos ayudará a concentrar resultados, llevar muestras al laboratorio y sacar conclusiones con evidencia”, explica el investigador de Data Observatory. El proyecto está organizado en campañas en los periodos 2026-2027 y 2027-2028, entre los meses noviembre y diciembre, y luego en febrero y marzo. El equipo investigador, liderado por Galbán, lo integran especialistas de otras disciplinas como biogeoquímica, ecotoxicología, microbiología, meteorología y oceanografía. “Este estudio no evaluará el impacto del deshielo sobre la biota, sino el efecto de la llegada de estos contaminantes eternos sobre la biota y sobre la microbiota. Estudios previos, muestran que hay algunas familias de bacterias que aparecen en presencia de estos contaminantes, incluso algunos los podrían usar como alimento”, agrega. La investigación permitirá trabajar con experimentos de laboratorio que simularán el impacto de los PFAS sobre las comunidades microbianas. Estudios previos han demostrado que algunos de estos químicos eternos son tóxicos, disruptores endocrinos, e incluso venenosos. En el ser humano estos compuestos producen cáncer de vejiga y riñón e infertilidad, entre otros efectos. “Este novedoso repositorio de datos abiertos y únicos, quedará disponibles para la comunidad científica. Hasta ahora, solo hay evidencia en el Ártico, que constituye un ecosistema polar distinto al nuestro, ya que no tiene continente, es totalmente flotante. La Antártica es un continente que tiene escorrentía y aportes de materia orgánica, por lo que es rico en información para la ciencia”, finaliza el biólogo.
Con más de cuarenta años de trayectoria impulsando la investigación en Chile, el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt) inició un inédito proceso de diálogo a nivel nacional. El puntapié inicial se dio el 23 de septiembre con el seminario internacional Horizontes y Perspectivas del programa Fondecyt, donde integrantes del Consejo Asesor Ministerial, junto a expertas y expertos, discutieron sobre cómo los países están abordando las oportunidades para fomentar la investigación científica. Este proceso no busca reinventar ni sustituir al Fondecyt. Por el contrario, lo que queremos es honrar su esencia, cuidando sus fortalezas, recogiendo aprendizajes, y adaptándolo a las nuevas exigencias del conocimiento y del país, afirmó el ministro de Ciencia, Aldo Valle. En la región este diálogo se realizará el 4 de noviembre a partir de las 14 horas, en el CADI-UMAG (Av. Los Flamencos 01364), donde académicos e investigadores abordarán cómo este instrumento debe responder a los cambios y desafíos que enfrenta la región y el país. Este programa pertenece a la comunidad científica chilena, y su evolución debe reflejar los aprendizajes de quienes lo han hecho crecer. En nuestra región, además, es el principal instrumento que ha permitido avanzar en conocimientos territoriales desde 1982. Invitamos a todos y todas quienes realizan, o han realizado ciencia con Fondecyt, a sumarse a este ejercicio colectivo y así aportar a construir un instrumento más robusto, justo y pertinente para cada uno de los territorios, indicó la seremi de Ciencia, Verónica Vallejos. La idea de realizar estos encuentros surgió del Consejo Asesor Ministerial, el cual está integrado por destacados investigadores e investigadoras de todo el país y múltiples áreas del saber, quienes recomendaron al Ministerio de Ciencia y a la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), revisar los instrumentos que apoyan el desarrollo científico, partiendo por Fondecyt, la herramienta más representativa y transversal del sistema. Conversaciones en todo Chile Los diálogos sobre el futuro del programa están organizados en seis etapas, con instancias presenciales y virtuales que buscan maximizar la participación en ellos. Investigadores e investigadoras consolidadas y emergentes, quienes administran el programa y otros actores relevantes del ecosistema serán convocados para aportar con sus visiones y experiencias. Los consensos alcanzados -que se están realizando con el respaldo del MinCiencia y la ANID, garantizando la implementación de las propuestas que surjan- no sólo orientarán el futuro de Fondecyt, sino que también nutrirán la Estrategia Nacional de CTCI 2026, buscando trascender gestiones de administraciones específicas. A lo largo de su historia, Fondecyt ha financiado más de 20 mil proyectos y fortalecido a la comunidad científica chilena, la misma que hoy participa en este proceso de reflexión para potenciar sus virtudes y ajustar sus mecanismos. El Fondecyt se ha constituido en la piedra angular de la ciencia en Chile. Es el primer instrumento creado desde el Estado para el desarrollo de la investigación y que ha nutrido de manera indiscutible, el conocimiento generado en nuestro país. Abrir el diálogo y revisarlo desde y para la comunidad científica, busca hacerlo conversar con los tiempos y fortalecerlo, enfatizó la directora nacional de ANID, Alejandra Pizarro. Se espera que las conclusiones recogidas en los diálogos permitan actualizar y perfeccionar los mecanismos del Fondo, manteniendo intacta su esencia, que es y ha sido siempre impulsar la investigación de excelencia en beneficio del país. Quienes quieran ser parte de estas actividades pueden inscribirse en el sitio web del ministerio de Ciencia, en minciencia.gob.cl, en el banner de Diálogos Participativos.
La actividad fue organizada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), junto a la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI), y los Nodos de Laboratorios Naturales Subantártico y Antártico, en colaboración con la Universidad de Magallanes (UMAG). Durante el encuentro, las autoridades subrayaron la necesidad de fortalecer la cooperación interinstitucional y el rol estratégico de la región austral como laboratorio natural para el desarrollo de la investigación y la innovación. La directora nacional de la ANID, Alejandra Pizarro, enfatizó que es importante avanzar hacia una ciencia que responda a los desafíos locales. El desarrollo que muestran los nodos de laboratorios naturales es muy relevante y significativo para nuestra Agencia, porque representa una forma concreta de vinculación con perspectiva territorial que impulsa un impacto real, tanto en lo económico como en lo social, conectado con la realidad y las prioridades de cada región. En esta misma línea Marcelo González, director del Nodo Laboratorio Natural Antártico, señaló que para los nodos de laboratorios naturales, es súper relevante el aporte y el apoyo que da ANID y el gobierno regional respecto de la continuidad de estos en el trabajo territorial ya que tendrán un gran impacto en la generación de condiciones habilitantes para el desarrollo de la CTCI y en el bienestar y la economía de las regiones. Durante la jornada se realizaron exposiciones, mesas de trabajo y la presentación de casos de éxito, entre ellos, el programa Marea Roja y Ciencia Ciudadana, impulsado por el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), que ha permitido a comunidades costeras colaborar con equipos científicos en el monitoreo de floraciones algales; además, se presentó una recopilación de innovaciones desarrolladas en diversas investigaciones antárticas lideradas por el Instituto Antártico Chileno (INACH), bajo el título Microbiología y tecnología antártica. Declaración por la Ciencia en el Territorio Como resultado de las conversaciones y el trabajo colaborativo desarrollado durante la jornada, las instituciones participantes suscribieron una Declaración de Compromiso por la Ciencia en los Laboratorios Naturales, destinada a fortalecer su desarrollo en el territorio austral. Este acuerdo reúne al Gobierno Regional, la ANID, Seremi de Ciencia, UMAG, INACH, los Nodos Subantártico y Antártico, y a la Fundación Antártica 21, representando al sector privado. Uno de los principales objetivos de este documento es reconocer el valor del conocimiento científico como base para la toma de decisiones y políticas públicas, resaltando la importancia de establecer redes permanentes de diálogo y colaboración entre los distintos sectores del sistema CTCI. Asimismo, busca impulsar la generación de conocimiento, fortalecer la articulación interinstitucional y consolidar el rol de la región como un polo estratégico de investigación e innovación. Lo que estamos buscando a través de esta declaración es apoyar, por una parte, el trabajo que los nuevos laboratorios naturales han estado desarrollando y, a través de ellos, el nodo macrozonal, pero, además, que el resto de nuestra sociedad, los distintos actores que están conduciendo nuestra sociedad, también conozcan y se apropien de los conocimientos que se están generando desde los nodos, de manera tal de seguir avanzando con esta información en el desarrollo de la región. Estamos también instando a los nodos a que se alineen con los principios y la visión del gobierno regional, justamente para enfrentar aquellos desafíos que la estrategia regional releva, pero además las necesidades que las distintas localidades de la región nos están planteando, señaló Verónica Vallejos, Seremi de Ciencia. Por su parte el Rector de la UMAG, José Maripani, recalcó la importancia de la colaboración por lo que se mostró optimista respecto a la firma de esta declaración. Necesitamos colaboración y este es el camino que tenemos que seguir como instituciones para poder contribuir al desarrollo de nuestras comunidades. Está demostrado que la investigación es el camino por el cual las naciones crecen y, bajo esa perspectiva, creemos que generar nodos de investigación no solo contribuyen a entender los territorios, sino que también ayudan a entender los cambios que estamos viviendo. En este contexto considero que esta declaración va a ser muy provechosa para el futuro de nuestra región. Laura Sánchez, directora del Nodo Laboratorio Natural Subantártico, y quien también suscribió a esta declaración, explicó que este compromiso es clave para avanzar en el desarrollo de la CTCI. Es firmada (la declaración) por las principales instituciones que desarrollan conocimiento en la región, y como nodo estamos muy contentos de haber podido consolidar estas voluntades de colaborar y esperamos continuar alimentándonos de experiencias prácticas de investigación, porque una cosa es decirlo y otra cosa distinta es poder practicarlo, concluyó la investigadora.
En el marco de sus 10 años de funcionamiento, el Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) de la Universidad Austral de Chile (UACh) recibió en sus dependencias de Valdivia la visita de una delegación de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) del Ministerio de Ciencia, Conocimiento, Tecnología e Innovación. La comitiva, integrada por Fabián Santibáñez (encargado de unidad técnica), Nicole Rosas (ejecutiva de proyectos), Paula Rojas (analista de gestión técnica) y Bárbara Ríos (ejecutiva de proyectos), participó junto a un grupo de científicos en una jornada de trabajo donde se presentaron los principales logros alcanzados en esta década de investigación, con énfasis en el estudio de los ecosistemas marinos subantárticos y antárticos. El encuentro permitió reflexionar sobre los desafíos y proyecciones orientados a seguir fortaleciendo la ciencia que se genera desde el sur de Chile y su impacto a nivel nacional e internacional. Desde ANID destacaron el impacto y la relevancia del trabajo desarrollado por el Centro IDEAL. “Estamos muy contentos con el impacto de las publicaciones y, en general, con la relevancia que ha alcanzado la ciencia que generan a nivel internacional. Con el tiempo, se ha posicionado como uno de los centros de referencia en la Patagonia y la región antártica, representando un ejemplo de cómo se produce conocimiento en uno de los lugares más extremos del planeta, y de cómo este resuena no solo en Magallanes, sino también en Chile y en el mundo”, afirmó Fabián Santibáñez, encargado de unidad técnica. Por su parte, el director del Centro, Dr. Iván Gómez, recordó los inicios de Centro IDEAL en 2015. “Hacer ciencia desde el extremo sur del mundo y aportar al conocimiento global es lo que nos motiva a seguir trabajando. Este décimo aniversario es un tiempo de balance, y parte de esa historia está recogida en nuestra Memoria, disponible en www.centroideal.cl, donde damos cuenta del camino recorrido y de cómo nos hemos consolidado como un grupo científico sólido”, aseguró. Asimismo, Santibáñez adelantó que ANID seguirá impulsando la investigación en Magallanes y en la zona austral del país: “Contamos con una amplia variedad de instrumentos, no solo desde la Subdirección de Centros, sino también a través de otras áreas y programas. Siempre invitamos a los proyectos a seguir postulando y a las personas formadas en este proceso a atreverse a presentar nuevas iniciativas, generar proyectos y fortalecer así el ecosistema de investigación”. Fuente: diario.uach.cl
En el marco de la sesión mensual del Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH) se aprobó el Convenio Marco de Colaboración entre dicha institución y el Instituto Antártico Chileno (INACH), un hito que da vida a la Alianza Interuniversitaria Chile Antártico (AICA). El acuerdo fue suscrito por el director nacional del INACH, Gino Casassa Rogazinski, y el vicepresidente ejecutivo del CRUCH, Emilio Rodríguez Ponce, quienes destacaron el carácter histórico y estratégico de esta alianza para el futuro de la formación universitaria y la investigación en torno al Continente Blanco. El convenio surge a partir de la iniciativa del Proyecto Nodo Laboratorio Natural Antártico, financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), que dirige el INACH en conjunto a la Universidad de Magallanes (UMAG), la Universidad Austral de Chile (UACh) y el Instituto Milenio BASE. Este convenio establece las bases de cooperación entre las universidades pertenecientes al CRUCH y el INACH, con objeto de integrar transversalmente el conocimiento antártico en la educación superior chilena, fomentar la docencia, la investigación y la extensión en materias polares, y contribuir a la formación de profesionales que enfrenten los desafíos que representa la Antártica. Asimismo, se busca fortalecer la inserción de jóvenes investigadores e investigadoras y consolidar la identidad antártica nacional, en concordancia con la misión de Chile como país reclamante y puerta de entrada al continente austral. La Alianza Interuniversitaria Chile Antártico (AICA), enmarcada en la Política Antártica Nacional 2024, busca consolidar la identidad antártica del país en coherencia con su rol geopolítico, científico y ambiental. Su propósito es también formar profesionales capacitados para enfrentar los desafíos antárticos y climáticos, impulsar la inserción de jóvenes investigadores e investigadoras en la ciencia polar, y visibilizar a Chile como un referente en investigación, cooperación internacional y diplomacia climática. El director nacional del INACH, Gino Casassa Rogazinski, señaló que “la firma de este Convenio Marco constituye un hito histórico, que llevamos a cabo junto al CRUCH y donde el Nodo Antártico juega un papel crucial, como un proyecto que se ha encargado de difundir el tema antártico en todos los niveles y que en esta ocasión, nos lleva a un nivel académico, que convoca a 30 universidades, y que nos lleva a realizar actividades específicas que se irán definiendo en adelante”. Por su parte, el vicepresidente ejecutivo del CRUCH, Emilio Rodríguez Ponce, sostuvo que “valoramos este convenio que instituye la AICA para llegar transversalmente al conocimiento antártico. Sin duda, este acuerdo es un ejemplo de colaboración entre organismos públicos, como lo son el CRUCH y el INACH, que ponen sus capacidades al servicio del país”, comenta el académico. En la ceremonia, la doctora Pamela Santibáñez Ávila, académica de la UMAG y coordinadora CTCI del Nodo Antártico, destacó en su presentación la necesidad de convocar este convenio y la importancia de una cooperación interuniversitaria que incorpore la Antártica en todas las áreas del conocimiento. A su vez, la doctora Leyla Cárdenas Tavie, decana de la Facultad de Ciencias de la UACh y coordinadora de vinculación del Nodo, enfatizó que “esta alianza marca el inicio de una colaboración que esperamos impacte en la formación de los profesionales de nuestro país, entregando un sello antártico que valide el vínculo chileno-antártico”. La académica, además, destaca el rol articulador del NODO Laboratorio Natural Antártico en esta iniciativa, “demostrando el compromiso que tienen sus instituciones integrantes (INACH, UMAG, UACh y BASE) por convertir a la Antártica en el más importante laboratorio natural de Chile”. El convenio también resalta el protagonismo del CRUCH: 83% de las y los investigadores antárticos, con proyectos antárticos entre 2014-2023 (583) pertenecen a instituciones del CRUCH y el 81% de las publicaciones científicas antárticas (1.750) entre 2009-2023 están vinculados a universidades de esta red. Entre 2019 y 2023, 17 instituciones del CRUCH han participado activamente en la generación de conocimiento con alta colaboración interuniversitaria con más de 10 publicaciones en conjunto demostrando un alto grado de colaboración en la generación de conocimiento antártico. El AICA contempla como siguiente paso una consulta de adhesión entre universidades (septiembre-octubre 2025), la revisión de la misión, visión y ejes estratégicos de la AICA y, finalmente, la firma solemne en la Antártica en diciembre de 2025, que reunirá a las rectoras y los rectores de casas de estudios con programas antárticos. El Convenio Marco CRUCH-INACH se proyecta como un instrumento estratégico para reforzar la vinculación entre las universidades del país y el quehacer científico que Chile desarrolla en la Antártica. Su implementación permitirá proyectar la Antártica como parte esencial de la identidad nacional y de la formación ciudadana, consolidando la Marca Chile Antártico: Saber, Identidad y Futuro.
Tras 15 años dedicados al estudio de los contaminantes orgánicos, el biólogo Cristóbal Galbán, investigador de Data Observatory y profesor titular de la Universidad Mayor, se adjudicó un proyecto Anillo de ANID de investigación y tecnología para los próximos 3 años. El estudio permitirá conocer el impacto del deshielo y la liberación de estos químicos en sistemas costeros Antárticos. El proyecto generará un gran volumen de datos sobre contaminantes eternos, los que la organización chilena Data Observatory, disponibilizará en un repositorio abierto para científicos y tomadores de decisiones. El especialista asegura que existe muy poca literatura científica sobre los químicos perfluorados (PFAS) en la Antártica, generados por el humano y que no son posibles de degradar, afectando al medioambiente y la salud de los seres vivos de forma permanente. Estos elementos están presentes en ciertos textiles, cosméticos, envases, espuma de extintores, y otros y fluyen a través del viento y las corrientes de agua. Estos compuestos quedan retenidos en el hielo y la nieve y con el derretimiento se vuelve a liberar. Galbán destaca que nuestra Antártica tiene una ventaja única, y es que a partir de la temporada de verano en Chile y hasta marzo, se replican los cambios de un año promedio, permitiendo estudiar muestras de agua, hielo y sedimentos, para posteriormente extrapolar sus cambios en el mediano y largo plazo; en peces, plancton e invertebrados. “Este proyecto permitirá obtener biomarcadores o pistas biológicas que denotan cambios mínimos, incluso a nivel molecular, lo que permitirá crear mejores estrategias de conservación de nuestra Antártica. También generará un enorme volumen de datos abiertos sobre nuestro territorio, que es de gran interés mundial para la ciencia, y específicamente sobre estos contaminantes eternos que son prácticamente desconocidos, sobre todo en Antártica”, señala Cristóbal. Sobre los PFAS se desconocen medios de degradación, son tremendamente resistentes, a tal punto que una de las grandes preguntas es si vamos a ser capaces de biorremediarlos en algún momento. Ya existe evidencia de que se han extendido a la Antártica, el Ártico y el Himalaya, suponiendo que están presentes en todos los seres vivos del mundo. “Mediante este proyecto, Chile se convertirá en líder en Sudamérica a través del primer grupo de investigadores expertos en PFAS a nivel mundial. Nuestra Antártica es un referente como laboratorio natural de los efectos del cambio climático y cuenta con ciertas ventajas que permiten obtener evidencia científica que tomaría 15 a 20 años en otras condiciones, pero que, gracias a nuestra estacionalidad, nos ayudará a concentrar resultados, llevar muestras al laboratorio y sacar conclusiones con evidencia”, explica el investigador de Data Observatory. El proyecto está organizado en campañas en los periodos 2026-2027 y 2027-2028, entre los meses noviembre y diciembre, y luego en febrero y marzo. El equipo investigador, liderado por Galbán, lo integran especialistas de otras disciplinas como biogeoquímica, ecotoxicología, microbiología, meteorología y oceanografía. “Este estudio no evaluará el impacto del deshielo sobre la biota, sino el efecto de la llegada de estos contaminantes eternos sobre la biota y sobre la microbiota. Estudios previos, muestran que hay algunas familias de bacterias que aparecen en presencia de estos contaminantes, incluso algunos los podrían usar como alimento”, agrega. La investigación permitirá trabajar con experimentos de laboratorio que simularán el impacto de los PFAS sobre las comunidades microbianas. Estudios previos han demostrado que algunos de estos químicos eternos son tóxicos, disruptores endocrinos, e incluso venenosos. En el ser humano estos compuestos producen cáncer de vejiga y riñón e infertilidad, entre otros efectos. “Este novedoso repositorio de datos abiertos y únicos, quedará disponibles para la comunidad científica. Hasta ahora, solo hay evidencia en el Ártico, que constituye un ecosistema polar distinto al nuestro, ya que no tiene continente, es totalmente flotante. La Antártica es un continente que tiene escorrentía y aportes de materia orgánica, por lo que es rico en información para la ciencia”, finaliza el biólogo.
Con más de cuarenta años de trayectoria impulsando la investigación en Chile, el Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt) inició un inédito proceso de diálogo a nivel nacional. El puntapié inicial se dio el 23 de septiembre con el seminario internacional Horizontes y Perspectivas del programa Fondecyt, donde integrantes del Consejo Asesor Ministerial, junto a expertas y expertos, discutieron sobre cómo los países están abordando las oportunidades para fomentar la investigación científica. Este proceso no busca reinventar ni sustituir al Fondecyt. Por el contrario, lo que queremos es honrar su esencia, cuidando sus fortalezas, recogiendo aprendizajes, y adaptándolo a las nuevas exigencias del conocimiento y del país, afirmó el ministro de Ciencia, Aldo Valle. En la región este diálogo se realizará el 4 de noviembre a partir de las 14 horas, en el CADI-UMAG (Av. Los Flamencos 01364), donde académicos e investigadores abordarán cómo este instrumento debe responder a los cambios y desafíos que enfrenta la región y el país. Este programa pertenece a la comunidad científica chilena, y su evolución debe reflejar los aprendizajes de quienes lo han hecho crecer. En nuestra región, además, es el principal instrumento que ha permitido avanzar en conocimientos territoriales desde 1982. Invitamos a todos y todas quienes realizan, o han realizado ciencia con Fondecyt, a sumarse a este ejercicio colectivo y así aportar a construir un instrumento más robusto, justo y pertinente para cada uno de los territorios, indicó la seremi de Ciencia, Verónica Vallejos. La idea de realizar estos encuentros surgió del Consejo Asesor Ministerial, el cual está integrado por destacados investigadores e investigadoras de todo el país y múltiples áreas del saber, quienes recomendaron al Ministerio de Ciencia y a la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), revisar los instrumentos que apoyan el desarrollo científico, partiendo por Fondecyt, la herramienta más representativa y transversal del sistema. Conversaciones en todo Chile Los diálogos sobre el futuro del programa están organizados en seis etapas, con instancias presenciales y virtuales que buscan maximizar la participación en ellos. Investigadores e investigadoras consolidadas y emergentes, quienes administran el programa y otros actores relevantes del ecosistema serán convocados para aportar con sus visiones y experiencias. Los consensos alcanzados -que se están realizando con el respaldo del MinCiencia y la ANID, garantizando la implementación de las propuestas que surjan- no sólo orientarán el futuro de Fondecyt, sino que también nutrirán la Estrategia Nacional de CTCI 2026, buscando trascender gestiones de administraciones específicas. A lo largo de su historia, Fondecyt ha financiado más de 20 mil proyectos y fortalecido a la comunidad científica chilena, la misma que hoy participa en este proceso de reflexión para potenciar sus virtudes y ajustar sus mecanismos. El Fondecyt se ha constituido en la piedra angular de la ciencia en Chile. Es el primer instrumento creado desde el Estado para el desarrollo de la investigación y que ha nutrido de manera indiscutible, el conocimiento generado en nuestro país. Abrir el diálogo y revisarlo desde y para la comunidad científica, busca hacerlo conversar con los tiempos y fortalecerlo, enfatizó la directora nacional de ANID, Alejandra Pizarro. Se espera que las conclusiones recogidas en los diálogos permitan actualizar y perfeccionar los mecanismos del Fondo, manteniendo intacta su esencia, que es y ha sido siempre impulsar la investigación de excelencia en beneficio del país. Quienes quieran ser parte de estas actividades pueden inscribirse en el sitio web del ministerio de Ciencia, en minciencia.gob.cl, en el banner de Diálogos Participativos.
La actividad fue organizada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), junto a la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI), y los Nodos de Laboratorios Naturales Subantártico y Antártico, en colaboración con la Universidad de Magallanes (UMAG). Durante el encuentro, las autoridades subrayaron la necesidad de fortalecer la cooperación interinstitucional y el rol estratégico de la región austral como laboratorio natural para el desarrollo de la investigación y la innovación. La directora nacional de la ANID, Alejandra Pizarro, enfatizó que es importante avanzar hacia una ciencia que responda a los desafíos locales. El desarrollo que muestran los nodos de laboratorios naturales es muy relevante y significativo para nuestra Agencia, porque representa una forma concreta de vinculación con perspectiva territorial que impulsa un impacto real, tanto en lo económico como en lo social, conectado con la realidad y las prioridades de cada región. En esta misma línea Marcelo González, director del Nodo Laboratorio Natural Antártico, señaló que para los nodos de laboratorios naturales, es súper relevante el aporte y el apoyo que da ANID y el gobierno regional respecto de la continuidad de estos en el trabajo territorial ya que tendrán un gran impacto en la generación de condiciones habilitantes para el desarrollo de la CTCI y en el bienestar y la economía de las regiones. Durante la jornada se realizaron exposiciones, mesas de trabajo y la presentación de casos de éxito, entre ellos, el programa Marea Roja y Ciencia Ciudadana, impulsado por el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), que ha permitido a comunidades costeras colaborar con equipos científicos en el monitoreo de floraciones algales; además, se presentó una recopilación de innovaciones desarrolladas en diversas investigaciones antárticas lideradas por el Instituto Antártico Chileno (INACH), bajo el título Microbiología y tecnología antártica. Declaración por la Ciencia en el Territorio Como resultado de las conversaciones y el trabajo colaborativo desarrollado durante la jornada, las instituciones participantes suscribieron una Declaración de Compromiso por la Ciencia en los Laboratorios Naturales, destinada a fortalecer su desarrollo en el territorio austral. Este acuerdo reúne al Gobierno Regional, la ANID, Seremi de Ciencia, UMAG, INACH, los Nodos Subantártico y Antártico, y a la Fundación Antártica 21, representando al sector privado. Uno de los principales objetivos de este documento es reconocer el valor del conocimiento científico como base para la toma de decisiones y políticas públicas, resaltando la importancia de establecer redes permanentes de diálogo y colaboración entre los distintos sectores del sistema CTCI. Asimismo, busca impulsar la generación de conocimiento, fortalecer la articulación interinstitucional y consolidar el rol de la región como un polo estratégico de investigación e innovación. Lo que estamos buscando a través de esta declaración es apoyar, por una parte, el trabajo que los nuevos laboratorios naturales han estado desarrollando y, a través de ellos, el nodo macrozonal, pero, además, que el resto de nuestra sociedad, los distintos actores que están conduciendo nuestra sociedad, también conozcan y se apropien de los conocimientos que se están generando desde los nodos, de manera tal de seguir avanzando con esta información en el desarrollo de la región. Estamos también instando a los nodos a que se alineen con los principios y la visión del gobierno regional, justamente para enfrentar aquellos desafíos que la estrategia regional releva, pero además las necesidades que las distintas localidades de la región nos están planteando, señaló Verónica Vallejos, Seremi de Ciencia. Por su parte el Rector de la UMAG, José Maripani, recalcó la importancia de la colaboración por lo que se mostró optimista respecto a la firma de esta declaración. Necesitamos colaboración y este es el camino que tenemos que seguir como instituciones para poder contribuir al desarrollo de nuestras comunidades. Está demostrado que la investigación es el camino por el cual las naciones crecen y, bajo esa perspectiva, creemos que generar nodos de investigación no solo contribuyen a entender los territorios, sino que también ayudan a entender los cambios que estamos viviendo. En este contexto considero que esta declaración va a ser muy provechosa para el futuro de nuestra región. Laura Sánchez, directora del Nodo Laboratorio Natural Subantártico, y quien también suscribió a esta declaración, explicó que este compromiso es clave para avanzar en el desarrollo de la CTCI. Es firmada (la declaración) por las principales instituciones que desarrollan conocimiento en la región, y como nodo estamos muy contentos de haber podido consolidar estas voluntades de colaborar y esperamos continuar alimentándonos de experiencias prácticas de investigación, porque una cosa es decirlo y otra cosa distinta es poder practicarlo, concluyó la investigadora.
En el marco de sus 10 años de funcionamiento, el Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) de la Universidad Austral de Chile (UACh) recibió en sus dependencias de Valdivia la visita de una delegación de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) del Ministerio de Ciencia, Conocimiento, Tecnología e Innovación. La comitiva, integrada por Fabián Santibáñez (encargado de unidad técnica), Nicole Rosas (ejecutiva de proyectos), Paula Rojas (analista de gestión técnica) y Bárbara Ríos (ejecutiva de proyectos), participó junto a un grupo de científicos en una jornada de trabajo donde se presentaron los principales logros alcanzados en esta década de investigación, con énfasis en el estudio de los ecosistemas marinos subantárticos y antárticos. El encuentro permitió reflexionar sobre los desafíos y proyecciones orientados a seguir fortaleciendo la ciencia que se genera desde el sur de Chile y su impacto a nivel nacional e internacional. Desde ANID destacaron el impacto y la relevancia del trabajo desarrollado por el Centro IDEAL. “Estamos muy contentos con el impacto de las publicaciones y, en general, con la relevancia que ha alcanzado la ciencia que generan a nivel internacional. Con el tiempo, se ha posicionado como uno de los centros de referencia en la Patagonia y la región antártica, representando un ejemplo de cómo se produce conocimiento en uno de los lugares más extremos del planeta, y de cómo este resuena no solo en Magallanes, sino también en Chile y en el mundo”, afirmó Fabián Santibáñez, encargado de unidad técnica. Por su parte, el director del Centro, Dr. Iván Gómez, recordó los inicios de Centro IDEAL en 2015. “Hacer ciencia desde el extremo sur del mundo y aportar al conocimiento global es lo que nos motiva a seguir trabajando. Este décimo aniversario es un tiempo de balance, y parte de esa historia está recogida en nuestra Memoria, disponible en www.centroideal.cl, donde damos cuenta del camino recorrido y de cómo nos hemos consolidado como un grupo científico sólido”, aseguró. Asimismo, Santibáñez adelantó que ANID seguirá impulsando la investigación en Magallanes y en la zona austral del país: “Contamos con una amplia variedad de instrumentos, no solo desde la Subdirección de Centros, sino también a través de otras áreas y programas. Siempre invitamos a los proyectos a seguir postulando y a las personas formadas en este proceso a atreverse a presentar nuevas iniciativas, generar proyectos y fortalecer así el ecosistema de investigación”. Fuente: diario.uach.cl
En el marco de la sesión mensual del Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH) se aprobó el Convenio Marco de Colaboración entre dicha institución y el Instituto Antártico Chileno (INACH), un hito que da vida a la Alianza Interuniversitaria Chile Antártico (AICA). El acuerdo fue suscrito por el director nacional del INACH, Gino Casassa Rogazinski, y el vicepresidente ejecutivo del CRUCH, Emilio Rodríguez Ponce, quienes destacaron el carácter histórico y estratégico de esta alianza para el futuro de la formación universitaria y la investigación en torno al Continente Blanco. El convenio surge a partir de la iniciativa del Proyecto Nodo Laboratorio Natural Antártico, financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), que dirige el INACH en conjunto a la Universidad de Magallanes (UMAG), la Universidad Austral de Chile (UACh) y el Instituto Milenio BASE. Este convenio establece las bases de cooperación entre las universidades pertenecientes al CRUCH y el INACH, con objeto de integrar transversalmente el conocimiento antártico en la educación superior chilena, fomentar la docencia, la investigación y la extensión en materias polares, y contribuir a la formación de profesionales que enfrenten los desafíos que representa la Antártica. Asimismo, se busca fortalecer la inserción de jóvenes investigadores e investigadoras y consolidar la identidad antártica nacional, en concordancia con la misión de Chile como país reclamante y puerta de entrada al continente austral. La Alianza Interuniversitaria Chile Antártico (AICA), enmarcada en la Política Antártica Nacional 2024, busca consolidar la identidad antártica del país en coherencia con su rol geopolítico, científico y ambiental. Su propósito es también formar profesionales capacitados para enfrentar los desafíos antárticos y climáticos, impulsar la inserción de jóvenes investigadores e investigadoras en la ciencia polar, y visibilizar a Chile como un referente en investigación, cooperación internacional y diplomacia climática. El director nacional del INACH, Gino Casassa Rogazinski, señaló que “la firma de este Convenio Marco constituye un hito histórico, que llevamos a cabo junto al CRUCH y donde el Nodo Antártico juega un papel crucial, como un proyecto que se ha encargado de difundir el tema antártico en todos los niveles y que en esta ocasión, nos lleva a un nivel académico, que convoca a 30 universidades, y que nos lleva a realizar actividades específicas que se irán definiendo en adelante”. Por su parte, el vicepresidente ejecutivo del CRUCH, Emilio Rodríguez Ponce, sostuvo que “valoramos este convenio que instituye la AICA para llegar transversalmente al conocimiento antártico. Sin duda, este acuerdo es un ejemplo de colaboración entre organismos públicos, como lo son el CRUCH y el INACH, que ponen sus capacidades al servicio del país”, comenta el académico. En la ceremonia, la doctora Pamela Santibáñez Ávila, académica de la UMAG y coordinadora CTCI del Nodo Antártico, destacó en su presentación la necesidad de convocar este convenio y la importancia de una cooperación interuniversitaria que incorpore la Antártica en todas las áreas del conocimiento. A su vez, la doctora Leyla Cárdenas Tavie, decana de la Facultad de Ciencias de la UACh y coordinadora de vinculación del Nodo, enfatizó que “esta alianza marca el inicio de una colaboración que esperamos impacte en la formación de los profesionales de nuestro país, entregando un sello antártico que valide el vínculo chileno-antártico”. La académica, además, destaca el rol articulador del NODO Laboratorio Natural Antártico en esta iniciativa, “demostrando el compromiso que tienen sus instituciones integrantes (INACH, UMAG, UACh y BASE) por convertir a la Antártica en el más importante laboratorio natural de Chile”. El convenio también resalta el protagonismo del CRUCH: 83% de las y los investigadores antárticos, con proyectos antárticos entre 2014-2023 (583) pertenecen a instituciones del CRUCH y el 81% de las publicaciones científicas antárticas (1.750) entre 2009-2023 están vinculados a universidades de esta red. Entre 2019 y 2023, 17 instituciones del CRUCH han participado activamente en la generación de conocimiento con alta colaboración interuniversitaria con más de 10 publicaciones en conjunto demostrando un alto grado de colaboración en la generación de conocimiento antártico. El AICA contempla como siguiente paso una consulta de adhesión entre universidades (septiembre-octubre 2025), la revisión de la misión, visión y ejes estratégicos de la AICA y, finalmente, la firma solemne en la Antártica en diciembre de 2025, que reunirá a las rectoras y los rectores de casas de estudios con programas antárticos. El Convenio Marco CRUCH-INACH se proyecta como un instrumento estratégico para reforzar la vinculación entre las universidades del país y el quehacer científico que Chile desarrolla en la Antártica. Su implementación permitirá proyectar la Antártica como parte esencial de la identidad nacional y de la formación ciudadana, consolidando la Marca Chile Antártico: Saber, Identidad y Futuro.