En el marco de la 12ª Conferencia de Ciencia Abierta del SCAR 2026 —Diving into Antarctic Science: Making Waves for the Future—, realizada en Oslo, Noruega, el historiador Francisco Sánchez y la periodista científica María Pastora Sandoval hicieron entrega de un ejemplar del libro Cuentos Antárticos y algo más, en su versión en inglés, al presidente del SCAR, el profesor Gary Wilson. Con ese gesto pusieron en manos de la máxima autoridad de la investigación antártica mundial un trabajo que representa el esfuerzo colectivo de estudiantes, docentes e instituciones chilenas comprometidas con acercar la Antártica a las nuevas generaciones. El libro no es obra de especialistas encerrados en un laboratorio, sino fruto del trabajo conjunto con los estudiantes del segundo año B del Liceo James Mundell de Cholchol. Fueron ellos quienes imaginaron, escribieron y dieron forma a relatos que hoy dialogan con el mundo. Que un texto creado por jóvenes de una comuna pequeña llegue traducido al inglés hasta una conferencia internacional en Noruega habla de una convicción: el conocimiento antártico también se construye desde el aula. Lo más notable es que la obra ha tenido una repercusión internacional insospechada. Lo que comenzó como un proyecto pedagógico local terminó captando la atención de la comunidad científica antártica global, convirtiéndose en un ejemplo de cómo la divulgación y la educación pueden traspasar fronteras. La entrega en Oslo confirma ese alcance: un libro escrito por estudiantes de La Araucanía es hoy parte de la conversación en el principal foro mundial de la ciencia polar. La iniciativa fue posible gracias al apoyo de la Fundación Valle Hermoso, la Carrera de Pedagogía en Historia y Geografía de la Universidad de Playa Ancha, el Centro de Estudios Hemisféricos y Polares, el Programa Embajadores Antárticos y el portal Mirador Antártico. Una red que unió a la academia, la divulgación y la escuela en un mismo propósito: sembrar identidad polar desde temprana edad y proyectarla más allá de las fronteras. Qué es el SCAR y por qué importa El Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR, por sus siglas en inglés) fue fundado en 1958 y es hoy una de las organizaciones más influyentes en la comprensión del continente blanco. Se encarga de iniciar, desarrollar y coordinar la investigación científica internacional en la Antártica y el Océano Austral, y de estudiar el papel de esta región en el sistema terrestre. Además, entrega asesoría científica independiente al Sistema del Tratado Antártico y a organismos globales como el IPCC, en temas que van desde el cambio climático hasta el aumento del nivel del mar. Sus Conferencias de Ciencia Abierta, realizadas cada dos años, reúnen a la comunidad científica mundial y funcionan como una gran vitrina del quehacer polar. Entregar un libro en ese escenario equivale a poner una semilla chilena en el corazón mismo de la ciencia antártica global. Un presidente con trayectoria polar Recibir el ejemplar no fue un trámite menor: el profesor Gary Wilson es un referente internacional. Actual vicerrector de Investigación de la Universidad de Waikato (Nueva Zelanda), ha dedicado su carrera al estudio de los ciclos climáticos globales, el ciclo del carbono y el volumen del hielo antártico. Ha participado en más de cuarenta expediciones al continente antártico y subantártico, lideró el ambicioso proyecto internacional de perforación ANDRILL y fue reconocido con la Medalla Thomson de la Royal Society de Nueva Zelanda. Delegado de su país ante el SCAR desde 2016 y vicepresidente entre 2018 y 2022, asumió la presidencia del organismo en 2024. En sus manos, la obra de los estudiantes de Cholchol encontró un lector de excepción. Una historia que recién comienza La escena en Oslo condensa una idea poderosa: la Antártica también se construye desde las escuelas. Un grupo de estudiantes del sur de Chile logró que sus relatos viajaran miles de kilómetros para dialogar con la comunidad científica internacional. Más que un libro entregado, fue un puente tendido entre la educación local y la ciencia global, entre la imaginación de los jóvenes y el futuro del continente blanco.
Entre el 24 y el 28 de agosto se desarrollará en Punta Arenas la XXIII Feria Antártica Escolar (FAE 2026), organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH) con financiamiento del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. En esta edición participarán 15 delegaciones escolares de educación media provenientes de nueve regiones del país. Los estudiantes presentarán proyectos de investigación enfocados en la Antártica, los que serán evaluados por un jurado científico integrado por investigadores e investigadoras antárticas y un jurado ciudadano. Los tres equipos que obtengan los mayores puntajes, considerando ambas evaluaciones, accederán a un cupo para la próxima Expedición Antártica Escolar, que se desarrolla en la Base Profesor Julio Escudero, en la isla Rey Jorge. Para participar como jurado ciudadano no es necesario pertenecer a una agrupación o institución. Solo se requiere ser mayor de 18 años, no tener vínculo con ninguno de los equipos participantes y encontrarse en Punta Arenas el día de la actividad. La evaluación se realizará el miércoles 26 de agosto, entre las 15:00 y las 19:00 horas, en la sala de exposiciones de ZonAustral, ubicada en el módulo central, frente a la pista de patinaje. Las personas interesadas pueden inscribirse mediante el formulario habilitado por el INACH. No es necesario permanecer durante toda la jornada, pero sí estar presente durante el período destinado a la evaluación. La participación de la comunidad permitirá incorporar una evaluación ciudadana a los proyectos escolares que buscan acercar a estudiantes de distintas regiones del país a la investigación antártica.
La Fundación Antártica21 presentó en el Centro de Visitantes del Parque del Estrecho la muestra “66° Latitud Sur, la última frontera”, una experiencia interactiva que aborda distintos aspectos de la exploración antártica, desde sus primeras expediciones hasta la investigación científica que actualmente se desarrolla en el continente. Según explicó Edgardo Vega, director ejecutivo de Fundación Antártica21, la muestra fue preparada y producida por la institución hace algunos años y actualmente llega a este espacio regional para abordar la historia, el patrimonio y los conocimientos científicos asociados a la Antártica. Desde el Parque del Estrecho, Omar Varas, encargado de Marketing y Patrimonio, valoró la instalación de la exhibición y señaló que su contenido se relaciona con las áreas de trabajo del recinto. “Estamos felices de recibir esta muestra en colaboración con la Fundación Antártica21. La verdad es que esto marca el sello del parque, que es trabajar relacionado a ciencia, patrimonio, cultura y educación”, afirmó. La exhibición incluye contenidos sobre la memoria climática de la Antártica, representada mediante un testigo de hielo, además de recursos como un globo terráqueo y una muestra sobre las corrientes oceanográficas. También permite escuchar fragmentos de bitácoras de expediciones históricas, conocer maquetas de embarcaciones antárticas e interactuar con instrumentos utilizados en la navegación. La muestra, financiada por el Programa Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, estará disponible durante toda la temporada, inicialmente hasta diciembre. La Fundación Antártica21 evaluará posteriormente su continuidad y la posibilidad de trasladarla a otros puntos de la región. El Parque del Estrecho, ubicado en el sector de Punta Santa Ana, mantiene durante la temporada de septiembre a abril su apertura desde las 10:00 hasta las 19:00 horas, con último acceso a las 17:30 horas.
La necesidad de que Magallanes fortalezca su posición como puerta de entrada a la Antártica y avance desde una mirada centrada principalmente en la soberanía, la ciencia y la conservación hacia una estrategia que también considere el desarrollo económico y productivo, fue uno de los principales planteamientos realizados por el jefe de la División de Fomento e Industria del Gobierno Regional, Pedro Ossandón. El representante del Gobierno Regional participó esta mañana en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, donde abordó las distintas iniciativas y líneas de trabajo que se están impulsando en torno al desarrollo antártico, destacando la necesidad de contar con una visión de largo plazo frente a los cambios que experimentará el escenario internacional. Ossandón sostuvo que el horizonte de las próximas décadas resulta especialmente relevante considerando la revisión del sistema internacional asociado al Tratado Antártico. En ese contexto, enfatizó que Magallanes debe participar activamente en la planificación y discusión de lo que viene. “ Primero decir que si la comunidad así no lo sabe, el tratado antártico se coloca en revisión el año 2048. Eso no significa que el tratado antártico, donde Chile es país fundante, se acabe, sino más bien es un espacio de acuerdo internacional, de consenso internacional, donde se van a revisar las bases de lo que va a ser el próximo siglo de la humanidad en cuanto a la ocupación, la presencia y qué es lo que quiere hacer con la Antártica ”, explicó. En esa línea, planteó que los próximos 20 años deben ser utilizados para construir una visión común y transversal, especialmente considerando que entre las funciones del Gobierno Regional se encuentran la planificación territorial, el desarrollo social y humano y el fomento productivo. “ En el enfoque de los próximos 20 años es muy importante que podamos tener una visión común, consensuarla y aprovechar los tiempos políticos para construir evidentemente una visión conjunta en ese sentido ”, señaló. Una mirada hacia la economía antártica Uno de los principales énfasis planteados por el jefe de División fue la necesidad de ampliar la forma en que Chile y particularmente Magallanes entienden su relación con la Antártica. A su juicio, históricamente la discusión se ha concentrado en materias como la conservación, la investigación científica y la presencia de las Fuerzas Armadas, ámbitos que consideró fundamentales, pero que deberían complementarse con una mirada sobre las actividades económicas que se desarrollan a partir de la vinculación con el continente blanco. “ Hemos querido implementar de alguna manera otra visión y reconocer más bien que también la Antártica es parte del desarrollo económico y productivo de la región y del país ”, afirmó. En este punto, Ossandón puso el foco en la denominada “economía antártica”, concepto que comprende actividades como la logística, el turismo, el transporte, los servicios asociados y otras áreas productivas que se articulan desde Magallanes. “ Yo diría que hay una ausencia de mirar cuánta riqueza le produce al país y a la región la economía antártica. Y aquí es la economía antártica, hablamos de logística antártica y de turismo antártico principalmente, y todos los servicios encadenados ”, sostuvo. El funcionario destacó además la existencia de una cadena productiva que involucra a empresas de transporte, operadores logísticos, turismo y cruceros, entre otros actores, enfatizando que buena parte de esa actividad tiene como punto de conexión a Magallanes. La pesca de krill y la competencia por captar actividad antártica Durante la conversación también abordó una actividad que, según explicó, es poco visible para la comunidad regional: la pesca antártica, particularmente la extracción de krill. Ossandón señaló que se trata de una actividad desarrollada principalmente en alta mar y que representa una oportunidad económica que Magallanes debería analizar con mayor profundidad, considerando que otros países y ciudades de la región ya están buscando captar parte de ese mercado. “ La pesca antártica, la pesca de krill, que en general yo diría la región sabe muy poco porque es una actividad que se desarrolla fuera del territorio, en alta mar. Entonces, no la vemos presente aquí, pero el krill es un elemento de alto valor mundial y que se produce. Nosotros somos parte como Chile de la economía de la pesca antártica y ahí se abre una oportunidad gigante, gigante, de cómo la región de Magallanes, de alguna manera normativa y de infraestructura, se tiene que ir adecuando para ir captando, ir compitiendo con algunos de nuestros buenos vecinos competidores que son principalmente los uruguayos, a Montevideo ”, planteó. A juicio del representante del Gobierno Regional, este escenario obliga a evaluar las condiciones que ofrece Magallanes para captar nuevas actividades vinculadas con la Antártica y establecer una estrategia que permita competir con otros puntos de entrada y salida de servicios antárticos. Estrecho de Magallanes y el aumento del tránsito marítimo Otro de los factores analizados durante la entrevista fue el escenario que se está generando en torno al transporte marítimo internacional y el Estrecho de Magallanes. Ossandón explicó que las dificultades que enfrenta el Canal de Panamá, asociadas entre otros factores a la disponibilidad de agua producto del cambio climático, están generando condiciones que podrían favorecer un mayor tránsito marítimo por rutas australes. “ Eso supone un 25% de un aumento del flujo de marina mercante en el Estrecho de Magallanes. Entonces es una oportunidad que evidentemente como región tenemos que capitalizar y ponernos de acuerdo y decir cuáles son las condiciones quizás arancelarias, portuarias, que ofrecería el Estrecho de Magallanes a esta flota, porque es un mercado que de alguna manera lo estamos viendo pasar. Estamos atajando alguno, pero debiésemos tomar una decisión más determinante con respecto a eso ”, sostuvo. En ese sentido, destacó la importancia de mirar el Estrecho de Magallanes y la Antártica como espacios estrechamente relacionados, debido a que ambos forman parte de una misma ruta estratégica para el desarrollo regional. Infraestructura como elemento habilitante El jefe de División también relevó proyectos de infraestructura que, desde su perspectiva, pueden modificar significativamente la capacidad de Magallanes para prestar servicios asociados a la actividad antártica. Entre ellos mencionó el futuro muelle multipropósito en Bahía Fildes, además de la infraestructura aeroportuaria y la proyectada nueva base Julio Escudero del Instituto Antártico Chileno. “ La Antártica, el Estrecho de Magallanes y la Antártica tenemos que verlo como un todo. Está totalmente integrado, no son unidades, no son mares distintos, es la misma ruta, son las condiciones que tiene la región para poder mirar con su Estrecho hacia la Antártida ”, indicó. Sobre el muelle multipropósito, agregó: “ ¿Qué quiero decir con esto? Que ningún otro país tiene un muelle de las características que va a tener Chile como oferta de servicio para el sistema antártico. A eso le sumamos la pista evidentemente y le sumamos alguno de los proyectos importantes que estamos empezando a hacer con acuerdo de Cancillería y de Obras Públicas, por cierto, es la base, la nueva base Julio Escudero, del Instituto Antártico Chileno ”. Para Ossandón, estas obras representan una oportunidad para fortalecer la presencia chilena y, al mismo tiempo, generar condiciones para que Magallanes pueda participar de manera más activa en la actividad económica vinculada al continente blanco. “Transforma Antártica” y la formación de capital humano En materia de desarrollo productivo, el representante del Gobierno Regional destacó el trabajo que se está realizando junto a Corfo mediante el programa Transforma Antártica, iniciativa orientada a generar una plataforma de coordinación entre actores públicos, privados, académicos y de la sociedad civil. La idea, explicó, es identificar oportunidades, ordenar iniciativas y preparar a la región para una actividad que requerirá nuevos servicios, profesionales y trabajadores especializados. “ Estos programas van orientados a poder capacitar, instruir, aterrizar situaciones técnicas que los emprendedores puedan ver que son parte de la cadena de valor, algunos profesionales que puedan ir detectando oportunidades desde el turismo, desde logística, desde insumos ”, señaló. El objetivo, agregó, contempla sectores tan diversos como transporte, hotelería, atención de pasajeros, carga y servicios asociados a los desplazamientos hacia la Antártica. “ La cadena de valor donde está incorporada distintos rubros y oficios. Eso hay que identificarlo y ponerle un estándar que consensuemos entre todos nosotros y eso es una certificación, probablemente que tengamos que decir, aquí hay una certificación antártica que Magallanes pretende establecer, un cierto sello, un sello formativo ”, explicó. La propuesta busca avanzar hacia una certificación que permita reconocer competencias específicas de quienes trabajan en servicios relacionados con la actividad antártica, fortaleciendo el capital humano regional y aumentando la capacidad de Magallanes para responder a las exigencias de esta industria. “Antartizar” las ciudades y acercar la Antártica a la comunidad Más allá de la infraestructura y las actividades productivas, Ossandón planteó que la relación de Magallanes con la Antártica también debe expresarse en la vida cotidiana de sus habitantes. En ese sentido, llamó a avanzar en una estrategia para “antartizar” las ciudades, mediante rutas históricas y turísticas, contenidos educativos y actividades culturales que permitan acercar el conocimiento antártico a la comunidad. “ La invitación es amplia, primero a creerse el cuento. Este es un cuento que está pasando, es un cuento mundial en una economía global integrada y son de los principales, sino el principal desafío que va a enfrentar el país en lo que lleva del siglo. La Antártica es un territorio de alto interés del mundo ”, afirmó. Asimismo, sostuvo que el desafío debe involucrar a establecimientos educacionales, instituciones culturales y a la ciudadanía en general. “ Con los alcaldes, antartizar las ciudades, o sea, generar rutas turísticas, rutas de información, rutas históricas, cierto, que no solamente a los turistas, sino a quienes vivimos acá. Nos vayamos informando y empapando de toda la cuota de historia preciosa, además, y la cuota natural ”, expresó. A ello sumó la necesidad de incorporar la temática antártica en los colegios y en distintas expresiones culturales, como obras de teatro y música, de manera de fortalecer una identidad regional vinculada directamente con el territorio antártico. Una estrategia de largo plazo Finalmente, Ossandón reiteró que el desarrollo antártico requiere una estrategia sostenida y transversal, donde participen instituciones públicas, empresas, academia, organizaciones sociales y la ciudadanía. En esa línea, destacó que la discusión no debe limitarse a proyectos individuales, sino que debe apuntar a construir una planificación de largo plazo para la región. “ La invitación de alguna manera que nosotros hemos hecho como Gobierno Regional es a convocar a los actores. Siempre la puerta va a estar abierta a más actores. Nunca nos vamos a cerrar a escuchar opiniones ni mucho menos, y a generar toda la instancia en estas tres tareas que tiene el Gobierno Regional: planificación del territorio, desarrollo social humano y desarrollo productivo ”, concluyó. El jefe de la División de Fomento e Industria también planteó que esta mirada debería alcanzar a instrumentos regionales como la Zona Franca, señalando que su futuro modelo podría incorporar elementos relacionados con el desarrollo antártico y generar incentivos que permitan aprovechar las oportunidades económicas que surjan desde esa actividad. De esta manera, desde el Gobierno Regional se busca instalar una visión que combine soberanía, ciencia, infraestructura, formación de capital humano, turismo, logística y desarrollo productivo, con el objetivo de que Magallanes pueda consolidar su posición estratégica frente a los desafíos y oportunidades que marcarán la relación de Chile con la Antártica durante las próximas décadas.
El próximo miércoles 19 de agosto, a partir de las 18:30 horas, el Instituto Antártico Chileno (INACH) presentará un nuevo encuentro del ciclo Ciencia y chocolate . La actividad se llevará a cabo en el hall de su sede central, ubicada en Plaza Muñoz Gamero 1055, Punta Arenas. Este espacio de divulgación impulsado por el INACH tiene como propósito acercar el conocimiento sobre el Continente Blanco a la comunidad y difundir la investigación polar desarrollada en el país. En esta oportunidad, la charla estará a cargo de la bióloga marina Jessica Paredes Soto , profesional del nuevo Departamento de Operaciones y Concursos del INACH. Bajo el título Ruta antártica: oportunidades y accesos a la ciencia polar , su exposición mostrará un panorama general de la investigación científica chilena en el Continente Blanco y repasará los principales hitos y cifras del Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN). Asimismo, se abordarán las novedades y requisitos del recientemente abierto XXXI Concurso Nacional de Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica Antártica 2026 . Esta convocatoria, que financia iniciativas tanto de gabinete como de terreno, pone especial énfasis en la inclusión de nuevos talentos e investigadoras en sus equipos y mantendrá sus postulaciones abiertas hasta el 4 de septiembre . Este ciclo Ciencia y chocolate busca acercar el conocimiento polar a la ciudadanía a través de un diálogo abierto y ameno con especialistas. Una invitación a descubrir la ciencia antártica en un formato cercano e informal, en compañía del infaltable chocolate caliente. El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
En el marco de la 12ª Conferencia de Ciencia Abierta del SCAR 2026 —Diving into Antarctic Science: Making Waves for the Future—, realizada en Oslo, Noruega, el historiador Francisco Sánchez y la periodista científica María Pastora Sandoval hicieron entrega de un ejemplar del libro Cuentos Antárticos y algo más, en su versión en inglés, al presidente del SCAR, el profesor Gary Wilson. Con ese gesto pusieron en manos de la máxima autoridad de la investigación antártica mundial un trabajo que representa el esfuerzo colectivo de estudiantes, docentes e instituciones chilenas comprometidas con acercar la Antártica a las nuevas generaciones. El libro no es obra de especialistas encerrados en un laboratorio, sino fruto del trabajo conjunto con los estudiantes del segundo año B del Liceo James Mundell de Cholchol. Fueron ellos quienes imaginaron, escribieron y dieron forma a relatos que hoy dialogan con el mundo. Que un texto creado por jóvenes de una comuna pequeña llegue traducido al inglés hasta una conferencia internacional en Noruega habla de una convicción: el conocimiento antártico también se construye desde el aula. Lo más notable es que la obra ha tenido una repercusión internacional insospechada. Lo que comenzó como un proyecto pedagógico local terminó captando la atención de la comunidad científica antártica global, convirtiéndose en un ejemplo de cómo la divulgación y la educación pueden traspasar fronteras. La entrega en Oslo confirma ese alcance: un libro escrito por estudiantes de La Araucanía es hoy parte de la conversación en el principal foro mundial de la ciencia polar. La iniciativa fue posible gracias al apoyo de la Fundación Valle Hermoso, la Carrera de Pedagogía en Historia y Geografía de la Universidad de Playa Ancha, el Centro de Estudios Hemisféricos y Polares, el Programa Embajadores Antárticos y el portal Mirador Antártico. Una red que unió a la academia, la divulgación y la escuela en un mismo propósito: sembrar identidad polar desde temprana edad y proyectarla más allá de las fronteras. Qué es el SCAR y por qué importa El Comité Científico de Investigación Antártica (SCAR, por sus siglas en inglés) fue fundado en 1958 y es hoy una de las organizaciones más influyentes en la comprensión del continente blanco. Se encarga de iniciar, desarrollar y coordinar la investigación científica internacional en la Antártica y el Océano Austral, y de estudiar el papel de esta región en el sistema terrestre. Además, entrega asesoría científica independiente al Sistema del Tratado Antártico y a organismos globales como el IPCC, en temas que van desde el cambio climático hasta el aumento del nivel del mar. Sus Conferencias de Ciencia Abierta, realizadas cada dos años, reúnen a la comunidad científica mundial y funcionan como una gran vitrina del quehacer polar. Entregar un libro en ese escenario equivale a poner una semilla chilena en el corazón mismo de la ciencia antártica global. Un presidente con trayectoria polar Recibir el ejemplar no fue un trámite menor: el profesor Gary Wilson es un referente internacional. Actual vicerrector de Investigación de la Universidad de Waikato (Nueva Zelanda), ha dedicado su carrera al estudio de los ciclos climáticos globales, el ciclo del carbono y el volumen del hielo antártico. Ha participado en más de cuarenta expediciones al continente antártico y subantártico, lideró el ambicioso proyecto internacional de perforación ANDRILL y fue reconocido con la Medalla Thomson de la Royal Society de Nueva Zelanda. Delegado de su país ante el SCAR desde 2016 y vicepresidente entre 2018 y 2022, asumió la presidencia del organismo en 2024. En sus manos, la obra de los estudiantes de Cholchol encontró un lector de excepción. Una historia que recién comienza La escena en Oslo condensa una idea poderosa: la Antártica también se construye desde las escuelas. Un grupo de estudiantes del sur de Chile logró que sus relatos viajaran miles de kilómetros para dialogar con la comunidad científica internacional. Más que un libro entregado, fue un puente tendido entre la educación local y la ciencia global, entre la imaginación de los jóvenes y el futuro del continente blanco.
Entre el 24 y el 28 de agosto se desarrollará en Punta Arenas la XXIII Feria Antártica Escolar (FAE 2026), organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH) con financiamiento del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. En esta edición participarán 15 delegaciones escolares de educación media provenientes de nueve regiones del país. Los estudiantes presentarán proyectos de investigación enfocados en la Antártica, los que serán evaluados por un jurado científico integrado por investigadores e investigadoras antárticas y un jurado ciudadano. Los tres equipos que obtengan los mayores puntajes, considerando ambas evaluaciones, accederán a un cupo para la próxima Expedición Antártica Escolar, que se desarrolla en la Base Profesor Julio Escudero, en la isla Rey Jorge. Para participar como jurado ciudadano no es necesario pertenecer a una agrupación o institución. Solo se requiere ser mayor de 18 años, no tener vínculo con ninguno de los equipos participantes y encontrarse en Punta Arenas el día de la actividad. La evaluación se realizará el miércoles 26 de agosto, entre las 15:00 y las 19:00 horas, en la sala de exposiciones de ZonAustral, ubicada en el módulo central, frente a la pista de patinaje. Las personas interesadas pueden inscribirse mediante el formulario habilitado por el INACH. No es necesario permanecer durante toda la jornada, pero sí estar presente durante el período destinado a la evaluación. La participación de la comunidad permitirá incorporar una evaluación ciudadana a los proyectos escolares que buscan acercar a estudiantes de distintas regiones del país a la investigación antártica.
La Fundación Antártica21 presentó en el Centro de Visitantes del Parque del Estrecho la muestra “66° Latitud Sur, la última frontera”, una experiencia interactiva que aborda distintos aspectos de la exploración antártica, desde sus primeras expediciones hasta la investigación científica que actualmente se desarrolla en el continente. Según explicó Edgardo Vega, director ejecutivo de Fundación Antártica21, la muestra fue preparada y producida por la institución hace algunos años y actualmente llega a este espacio regional para abordar la historia, el patrimonio y los conocimientos científicos asociados a la Antártica. Desde el Parque del Estrecho, Omar Varas, encargado de Marketing y Patrimonio, valoró la instalación de la exhibición y señaló que su contenido se relaciona con las áreas de trabajo del recinto. “Estamos felices de recibir esta muestra en colaboración con la Fundación Antártica21. La verdad es que esto marca el sello del parque, que es trabajar relacionado a ciencia, patrimonio, cultura y educación”, afirmó. La exhibición incluye contenidos sobre la memoria climática de la Antártica, representada mediante un testigo de hielo, además de recursos como un globo terráqueo y una muestra sobre las corrientes oceanográficas. También permite escuchar fragmentos de bitácoras de expediciones históricas, conocer maquetas de embarcaciones antárticas e interactuar con instrumentos utilizados en la navegación. La muestra, financiada por el Programa Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, estará disponible durante toda la temporada, inicialmente hasta diciembre. La Fundación Antártica21 evaluará posteriormente su continuidad y la posibilidad de trasladarla a otros puntos de la región. El Parque del Estrecho, ubicado en el sector de Punta Santa Ana, mantiene durante la temporada de septiembre a abril su apertura desde las 10:00 hasta las 19:00 horas, con último acceso a las 17:30 horas.
La necesidad de que Magallanes fortalezca su posición como puerta de entrada a la Antártica y avance desde una mirada centrada principalmente en la soberanía, la ciencia y la conservación hacia una estrategia que también considere el desarrollo económico y productivo, fue uno de los principales planteamientos realizados por el jefe de la División de Fomento e Industria del Gobierno Regional, Pedro Ossandón. El representante del Gobierno Regional participó esta mañana en el programa “Buenos Días Región” de Polar Comunicaciones, donde abordó las distintas iniciativas y líneas de trabajo que se están impulsando en torno al desarrollo antártico, destacando la necesidad de contar con una visión de largo plazo frente a los cambios que experimentará el escenario internacional. Ossandón sostuvo que el horizonte de las próximas décadas resulta especialmente relevante considerando la revisión del sistema internacional asociado al Tratado Antártico. En ese contexto, enfatizó que Magallanes debe participar activamente en la planificación y discusión de lo que viene. “ Primero decir que si la comunidad así no lo sabe, el tratado antártico se coloca en revisión el año 2048. Eso no significa que el tratado antártico, donde Chile es país fundante, se acabe, sino más bien es un espacio de acuerdo internacional, de consenso internacional, donde se van a revisar las bases de lo que va a ser el próximo siglo de la humanidad en cuanto a la ocupación, la presencia y qué es lo que quiere hacer con la Antártica ”, explicó. En esa línea, planteó que los próximos 20 años deben ser utilizados para construir una visión común y transversal, especialmente considerando que entre las funciones del Gobierno Regional se encuentran la planificación territorial, el desarrollo social y humano y el fomento productivo. “ En el enfoque de los próximos 20 años es muy importante que podamos tener una visión común, consensuarla y aprovechar los tiempos políticos para construir evidentemente una visión conjunta en ese sentido ”, señaló. Una mirada hacia la economía antártica Uno de los principales énfasis planteados por el jefe de División fue la necesidad de ampliar la forma en que Chile y particularmente Magallanes entienden su relación con la Antártica. A su juicio, históricamente la discusión se ha concentrado en materias como la conservación, la investigación científica y la presencia de las Fuerzas Armadas, ámbitos que consideró fundamentales, pero que deberían complementarse con una mirada sobre las actividades económicas que se desarrollan a partir de la vinculación con el continente blanco. “ Hemos querido implementar de alguna manera otra visión y reconocer más bien que también la Antártica es parte del desarrollo económico y productivo de la región y del país ”, afirmó. En este punto, Ossandón puso el foco en la denominada “economía antártica”, concepto que comprende actividades como la logística, el turismo, el transporte, los servicios asociados y otras áreas productivas que se articulan desde Magallanes. “ Yo diría que hay una ausencia de mirar cuánta riqueza le produce al país y a la región la economía antártica. Y aquí es la economía antártica, hablamos de logística antártica y de turismo antártico principalmente, y todos los servicios encadenados ”, sostuvo. El funcionario destacó además la existencia de una cadena productiva que involucra a empresas de transporte, operadores logísticos, turismo y cruceros, entre otros actores, enfatizando que buena parte de esa actividad tiene como punto de conexión a Magallanes. La pesca de krill y la competencia por captar actividad antártica Durante la conversación también abordó una actividad que, según explicó, es poco visible para la comunidad regional: la pesca antártica, particularmente la extracción de krill. Ossandón señaló que se trata de una actividad desarrollada principalmente en alta mar y que representa una oportunidad económica que Magallanes debería analizar con mayor profundidad, considerando que otros países y ciudades de la región ya están buscando captar parte de ese mercado. “ La pesca antártica, la pesca de krill, que en general yo diría la región sabe muy poco porque es una actividad que se desarrolla fuera del territorio, en alta mar. Entonces, no la vemos presente aquí, pero el krill es un elemento de alto valor mundial y que se produce. Nosotros somos parte como Chile de la economía de la pesca antártica y ahí se abre una oportunidad gigante, gigante, de cómo la región de Magallanes, de alguna manera normativa y de infraestructura, se tiene que ir adecuando para ir captando, ir compitiendo con algunos de nuestros buenos vecinos competidores que son principalmente los uruguayos, a Montevideo ”, planteó. A juicio del representante del Gobierno Regional, este escenario obliga a evaluar las condiciones que ofrece Magallanes para captar nuevas actividades vinculadas con la Antártica y establecer una estrategia que permita competir con otros puntos de entrada y salida de servicios antárticos. Estrecho de Magallanes y el aumento del tránsito marítimo Otro de los factores analizados durante la entrevista fue el escenario que se está generando en torno al transporte marítimo internacional y el Estrecho de Magallanes. Ossandón explicó que las dificultades que enfrenta el Canal de Panamá, asociadas entre otros factores a la disponibilidad de agua producto del cambio climático, están generando condiciones que podrían favorecer un mayor tránsito marítimo por rutas australes. “ Eso supone un 25% de un aumento del flujo de marina mercante en el Estrecho de Magallanes. Entonces es una oportunidad que evidentemente como región tenemos que capitalizar y ponernos de acuerdo y decir cuáles son las condiciones quizás arancelarias, portuarias, que ofrecería el Estrecho de Magallanes a esta flota, porque es un mercado que de alguna manera lo estamos viendo pasar. Estamos atajando alguno, pero debiésemos tomar una decisión más determinante con respecto a eso ”, sostuvo. En ese sentido, destacó la importancia de mirar el Estrecho de Magallanes y la Antártica como espacios estrechamente relacionados, debido a que ambos forman parte de una misma ruta estratégica para el desarrollo regional. Infraestructura como elemento habilitante El jefe de División también relevó proyectos de infraestructura que, desde su perspectiva, pueden modificar significativamente la capacidad de Magallanes para prestar servicios asociados a la actividad antártica. Entre ellos mencionó el futuro muelle multipropósito en Bahía Fildes, además de la infraestructura aeroportuaria y la proyectada nueva base Julio Escudero del Instituto Antártico Chileno. “ La Antártica, el Estrecho de Magallanes y la Antártica tenemos que verlo como un todo. Está totalmente integrado, no son unidades, no son mares distintos, es la misma ruta, son las condiciones que tiene la región para poder mirar con su Estrecho hacia la Antártida ”, indicó. Sobre el muelle multipropósito, agregó: “ ¿Qué quiero decir con esto? Que ningún otro país tiene un muelle de las características que va a tener Chile como oferta de servicio para el sistema antártico. A eso le sumamos la pista evidentemente y le sumamos alguno de los proyectos importantes que estamos empezando a hacer con acuerdo de Cancillería y de Obras Públicas, por cierto, es la base, la nueva base Julio Escudero, del Instituto Antártico Chileno ”. Para Ossandón, estas obras representan una oportunidad para fortalecer la presencia chilena y, al mismo tiempo, generar condiciones para que Magallanes pueda participar de manera más activa en la actividad económica vinculada al continente blanco. “Transforma Antártica” y la formación de capital humano En materia de desarrollo productivo, el representante del Gobierno Regional destacó el trabajo que se está realizando junto a Corfo mediante el programa Transforma Antártica, iniciativa orientada a generar una plataforma de coordinación entre actores públicos, privados, académicos y de la sociedad civil. La idea, explicó, es identificar oportunidades, ordenar iniciativas y preparar a la región para una actividad que requerirá nuevos servicios, profesionales y trabajadores especializados. “ Estos programas van orientados a poder capacitar, instruir, aterrizar situaciones técnicas que los emprendedores puedan ver que son parte de la cadena de valor, algunos profesionales que puedan ir detectando oportunidades desde el turismo, desde logística, desde insumos ”, señaló. El objetivo, agregó, contempla sectores tan diversos como transporte, hotelería, atención de pasajeros, carga y servicios asociados a los desplazamientos hacia la Antártica. “ La cadena de valor donde está incorporada distintos rubros y oficios. Eso hay que identificarlo y ponerle un estándar que consensuemos entre todos nosotros y eso es una certificación, probablemente que tengamos que decir, aquí hay una certificación antártica que Magallanes pretende establecer, un cierto sello, un sello formativo ”, explicó. La propuesta busca avanzar hacia una certificación que permita reconocer competencias específicas de quienes trabajan en servicios relacionados con la actividad antártica, fortaleciendo el capital humano regional y aumentando la capacidad de Magallanes para responder a las exigencias de esta industria. “Antartizar” las ciudades y acercar la Antártica a la comunidad Más allá de la infraestructura y las actividades productivas, Ossandón planteó que la relación de Magallanes con la Antártica también debe expresarse en la vida cotidiana de sus habitantes. En ese sentido, llamó a avanzar en una estrategia para “antartizar” las ciudades, mediante rutas históricas y turísticas, contenidos educativos y actividades culturales que permitan acercar el conocimiento antártico a la comunidad. “ La invitación es amplia, primero a creerse el cuento. Este es un cuento que está pasando, es un cuento mundial en una economía global integrada y son de los principales, sino el principal desafío que va a enfrentar el país en lo que lleva del siglo. La Antártica es un territorio de alto interés del mundo ”, afirmó. Asimismo, sostuvo que el desafío debe involucrar a establecimientos educacionales, instituciones culturales y a la ciudadanía en general. “ Con los alcaldes, antartizar las ciudades, o sea, generar rutas turísticas, rutas de información, rutas históricas, cierto, que no solamente a los turistas, sino a quienes vivimos acá. Nos vayamos informando y empapando de toda la cuota de historia preciosa, además, y la cuota natural ”, expresó. A ello sumó la necesidad de incorporar la temática antártica en los colegios y en distintas expresiones culturales, como obras de teatro y música, de manera de fortalecer una identidad regional vinculada directamente con el territorio antártico. Una estrategia de largo plazo Finalmente, Ossandón reiteró que el desarrollo antártico requiere una estrategia sostenida y transversal, donde participen instituciones públicas, empresas, academia, organizaciones sociales y la ciudadanía. En esa línea, destacó que la discusión no debe limitarse a proyectos individuales, sino que debe apuntar a construir una planificación de largo plazo para la región. “ La invitación de alguna manera que nosotros hemos hecho como Gobierno Regional es a convocar a los actores. Siempre la puerta va a estar abierta a más actores. Nunca nos vamos a cerrar a escuchar opiniones ni mucho menos, y a generar toda la instancia en estas tres tareas que tiene el Gobierno Regional: planificación del territorio, desarrollo social humano y desarrollo productivo ”, concluyó. El jefe de la División de Fomento e Industria también planteó que esta mirada debería alcanzar a instrumentos regionales como la Zona Franca, señalando que su futuro modelo podría incorporar elementos relacionados con el desarrollo antártico y generar incentivos que permitan aprovechar las oportunidades económicas que surjan desde esa actividad. De esta manera, desde el Gobierno Regional se busca instalar una visión que combine soberanía, ciencia, infraestructura, formación de capital humano, turismo, logística y desarrollo productivo, con el objetivo de que Magallanes pueda consolidar su posición estratégica frente a los desafíos y oportunidades que marcarán la relación de Chile con la Antártica durante las próximas décadas.
El próximo miércoles 19 de agosto, a partir de las 18:30 horas, el Instituto Antártico Chileno (INACH) presentará un nuevo encuentro del ciclo Ciencia y chocolate . La actividad se llevará a cabo en el hall de su sede central, ubicada en Plaza Muñoz Gamero 1055, Punta Arenas. Este espacio de divulgación impulsado por el INACH tiene como propósito acercar el conocimiento sobre el Continente Blanco a la comunidad y difundir la investigación polar desarrollada en el país. En esta oportunidad, la charla estará a cargo de la bióloga marina Jessica Paredes Soto , profesional del nuevo Departamento de Operaciones y Concursos del INACH. Bajo el título Ruta antártica: oportunidades y accesos a la ciencia polar , su exposición mostrará un panorama general de la investigación científica chilena en el Continente Blanco y repasará los principales hitos y cifras del Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN). Asimismo, se abordarán las novedades y requisitos del recientemente abierto XXXI Concurso Nacional de Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica Antártica 2026 . Esta convocatoria, que financia iniciativas tanto de gabinete como de terreno, pone especial énfasis en la inclusión de nuevos talentos e investigadoras en sus equipos y mantendrá sus postulaciones abiertas hasta el 4 de septiembre . Este ciclo Ciencia y chocolate busca acercar el conocimiento polar a la ciudadanía a través de un diálogo abierto y ameno con especialistas. Una invitación a descubrir la ciencia antártica en un formato cercano e informal, en compañía del infaltable chocolate caliente. El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).