Junto a la comunidad educativa de la escuela Julio Barrenechea, del SLEP Gabriela Mistral en la comuna de Macul, el Ministerio de Educación dio cuenta de los avances de Juego Primero , programa que desde 2025 ha permitido avanzar en la entrega de material concreto para el Primer y Segundo Nivel de Transición (NT1 y NT2, conocidos también como prekínder y kínder), reemplazando el uso del Texto Escolar por recursos más pertinentes a las particularidades técnico-pedagógicas del nivel, y potenciadores de los aprendizajes de niñas y niños. La entrega de estos recursos educativos es clave para la Educación Parvularia, pues permite la implementación del currículum alineado a los principios pedagógicos del nivel, fortaleciendo las oportunidades de juego, la exploración y la participación protagónica de las infancias, como elementos esenciales para su desarrollo y bienestar integral. “Juego Primero tiene una gran relevancia para el bienestar y desarrollo integral de las niñas y niños, ya que, al transitar desde el uso del texto tradicional hacia un set de material concreto, especialmente seleccionado para el nivel, se enriquecen y potencian las experiencias de aprendizaje desde el protagonismo de las infancias. Juego Primero nos permite reafirmar nuestro compromiso con el juego, la exploración y el pensamiento matemático desde los primeros años de vida, aportando a infancias más felices y plenas, y a trayectorias educativas significativas”, destacó la subsecretaria de Educación Parvularia, Claudia Lagos Serrano. Por su parte, la coordinadora nacional de la Unidad de Currículum y Evaluación (UCE) del Mineduc, Viviana Castillo Contreras, indicó que “Juego Primero es una iniciativa que, junto a otras, ha sido parte clave del proceso de modernización de la política de Textos Escolares. Con iniciativas como esta avanzamos en nuestro compromiso de llegar desde el Estado a las comunidades educativas con recursos pertinentes, flexibles y que enriquezcan la experiencia pedagógica para así fortalecer aprendizajes de manera integral”. Esta iniciativa se enfoca en apoyar la implementación de actividades significativas en el Núcleo de Pensamiento Matemático, para lo cual considera, además del material concreto, Cuadernillos de Fichas de Experiencias Pedagógicas para NT1 y NT2, que ofrecen orientaciones prácticas para diseñar experiencias lúdicas que promuevan el aprendizaje integral, la participación y la agencia de niñas y niños. Esto, incorporando enfoques que eliminan barreras de género y cualquier forma de discriminación, potenciando ambientes educativos inclusivos y diversos. Durante su primer año de implementación, en 2025, Juego Primero llegó a 6.429 establecimientos, beneficiando a 152.252 niños y niñas de NT1, lo que consideró la entrega a cada comunidad de sets de figuras geométricas y de botones de clasificación (material concreto), junto a Cuadernillos de Experiencias Pedagógicas para educadoras y educadores de párvulos. Ahora, en 2026, Juego Primero crece, ampliando su alcance a 6.859 establecimientos y 178.635 niños y niñas de NT2, mediante sets de dados poliédricos, relojes de arena y balanzas para sólidos y líquidos, que permitirán desplegar toda la creatividad del aprendizaje desde el protagonismo de las infancias, con el juego en el centro. La inversión total en materiales concretos durante estos últimos dos años considera $995.778.411, y da cuenta del compromiso de gobierno con una Educación Parvularia inclusiva, pertinente y de calidad integral.
Con la presentación de experiencias, aprendizajes y propuestas de prevención, se desarrolló esta mañana en el auditorio Ernesto Livacic de la Universidad de Magallanes el 4° Congreso Estudiantil “Actívate, Cuídate y Vive sin ACV”, actividad que marcó el cierre de los talleres de la versión 2025 de este proyecto intersectorial que busca educar y sensibilizar a la comunidad escolar sobre los accidentes cerebrovasculares (ACV). La iniciativa, inédita a nivel nacional, es impulsada por la SEREMI de Salud, Servicio de Salud, Hospital Clínico de Magallanes, a través de su Unidad de Neurología, Atención Primaria de Salud de Punta Arenas y la Universidad de Magallanes (UMAG). Este año se sumó además la Corporación de Rehabilitación Club de Leones Cruz del Sur, fortaleciendo el trabajo colaborativo entre instituciones del sector salud, la academia y la comunidad. Durante dos meses de ejecución, alrededor de 200 estudiantes de terceros medios de los liceos Polivalente Sara Braun, Bicentenario Luis Alberto Barrera, INSAFA y Experimental UMAG participaron en 28 talleres educativos. En ellos, alumnas y docentes de las carreras de Medicina, Kinesiología, Nutrición y Dietética, Terapia Ocupacional, Fonoaudiología, Enfermería y Educación Física de la UMAG transmitieron conocimientos sobre prevención y detección de los principales factores de riesgo del ACV. Además, el módulo de salud mental estuvo a cargo del área salud de la Cormupa. El Seremi (S) de Salud, Eduardo Castillo, explicó que “estamos cerrando una serie de actividades desarrolladas con distintos colegios en torno a la prevención de los accidentes cerebrovasculares. Esta es la cuarta versión del proyecto, con la participación de más de 200 jóvenes este año. ¿Qué es lo que buscamos? Que ellos se conviertan en agentes de cambio en la prevención de los factores de riesgo asociados a los accidentes vasculares, muchos de los cuales son prevenibles. También buscamos que los estudiantes adopten cambios en sus propios estilos de vida y los promuevan entre sus familias y compañeros. Hoy, en las personas mayores de 60 años, el accidente vascular es la principal causa de muerte, y se estima que puede prevenirse hasta en un 80%. Por un lado, se busca detectarlos tempranamente para evitar secuelas, y por otro, prevenirlos mediante la promoción de hábitos saludables. Cada grupo de estudiantes ha desarrollado talleres sobre los factores de riesgo, como el tabaquismo, el consumo de alcohol y el estrés, además de ferias en sus colegios y presentaciones generales. Hoy, en este congreso, presentan los trabajos que han desarrollado”. La Directora del Servicio de Salud Magallanes, Verónica Yáñez, señaló que “uno de los ejes de la salud pública está en la prevención, la promoción de la salud y la participación. Hablamos con los estudiantes sobre lo importante que es la participación de las comunidades educativas para adquirir conocimientos sobre el accidente cerebrovascular, una enfermedad altamente prevalente en nuestra región debido a los hábitos y estilos de vida que mantenemos”. Agregó que los jóvenes han aprendido sobre factores de riesgo y factores protectores, convirtiéndose en verdaderos agentes de cambio capaces de transmitir esta información en sus comunidades y familias, llegando muchas veces a lugares donde el sector salud no alcanza. Indicó que a través de estas capacitaciones, talleres y actividades, se apunta a prevenir ese 80% de los accidentes cerebrovasculares que pueden evitarse modificando los hábitos y estilos de vida. El neurólogo del Hospital Clínico de Magallanes, doctor Javier Gaete, explicó que los accidentes cerebrovasculares (ACV) pueden afectar a personas de cualquier edad, aunque su incidencia aumenta después de los 60 años. Sin embargo, advirtió, en los últimos años se ha observado un incremento preocupante de casos en personas menores de 50 años, especialmente en mujeres. “Es un tema muy relevante y entre otras razones es lo que ha motivado este trabajo intersectorial, que el ACV es una enfermedad que se puede prevenir. Se estima que hasta un 80% de los casos podrían evitarse, ya que están relacionados con factores de riesgo modificables como el tabaquismo, la inactividad física, la obesidad, el consumo de alcohol, el estrés y la depresión”, señaló el especialista. Agregó que en la región de Magallanes cada año se hospitalizan entre 220 y 260 personas por algún tipo de ACV, siendo el 85% de tipo isquémico —cuando se obstruye un vaso sanguíneo— y el 15% hemorrágico, causado por la ruptura de una arteria. El doctor Gaete destacó además el valor del trabajo educativo y preventivo que impulsa el proyecto “Actívate, Cuídate y Vive sin ACV”, subrayando que los verdaderos protagonistas son los estudiantes. “Ellos aprenden, diseñan talleres, elaboran propuestas de promoción y enseñan a sus pares y comunidades. Ese compromiso ha sido fundamental para fortalecer la prevención desde las aulas”, enfatizó. Andrés González, estudiante de tercero medio del Liceo Luis Alberto Barrera, explicó que su grupo se enfocó en investigar el estrés crónico y las causas cardíacas en Magallanes. Señaló que existen problemáticas relacionadas con el sedentarismo, la mala alimentación y el tabaquismo, y que el proyecto busca incentivar buenos hábitos, como reducir el uso del celular antes de dormir, realizar actividad física regularmente y mantener una alimentación saludable. Según el estudiante, a través de la educación y la adopción de hábitos saludables se pueden prevenir muchos problemas cardiovasculares. El proyecto busca entregar herramientas de autocuidado, promover hábitos saludables y fomentar el reconocimiento de los síntomas del ACV, tales como debilidad repentina en el rostro, brazos o piernas, dificultad para hablar o pérdida del equilibrio. Además, pretende motivar a los jóvenes para que repliquen lo aprendido en sus entornos familiares y escolares, transformándose en agentes de cambio en salud. En sus cuatro versiones, “Actívate, Cuídate y Vive sin ACV” ha formado a cerca de 600 estudiantes de enseñanza media, posicionándose como un referente regional en educación preventiva. Al cierre del congreso, autoridades del sector salud y representantes de los establecimientos educacionales destacaron el compromiso de los estudiantes y el valor de este trabajo intersectorial, que no solo entrega conocimientos, sino que promueve estilos de vida saludables desde la juventud.
Junto a la comunidad educativa de la escuela Julio Barrenechea, del SLEP Gabriela Mistral en la comuna de Macul, el Ministerio de Educación dio cuenta de los avances de Juego Primero , programa que desde 2025 ha permitido avanzar en la entrega de material concreto para el Primer y Segundo Nivel de Transición (NT1 y NT2, conocidos también como prekínder y kínder), reemplazando el uso del Texto Escolar por recursos más pertinentes a las particularidades técnico-pedagógicas del nivel, y potenciadores de los aprendizajes de niñas y niños. La entrega de estos recursos educativos es clave para la Educación Parvularia, pues permite la implementación del currículum alineado a los principios pedagógicos del nivel, fortaleciendo las oportunidades de juego, la exploración y la participación protagónica de las infancias, como elementos esenciales para su desarrollo y bienestar integral. “Juego Primero tiene una gran relevancia para el bienestar y desarrollo integral de las niñas y niños, ya que, al transitar desde el uso del texto tradicional hacia un set de material concreto, especialmente seleccionado para el nivel, se enriquecen y potencian las experiencias de aprendizaje desde el protagonismo de las infancias. Juego Primero nos permite reafirmar nuestro compromiso con el juego, la exploración y el pensamiento matemático desde los primeros años de vida, aportando a infancias más felices y plenas, y a trayectorias educativas significativas”, destacó la subsecretaria de Educación Parvularia, Claudia Lagos Serrano. Por su parte, la coordinadora nacional de la Unidad de Currículum y Evaluación (UCE) del Mineduc, Viviana Castillo Contreras, indicó que “Juego Primero es una iniciativa que, junto a otras, ha sido parte clave del proceso de modernización de la política de Textos Escolares. Con iniciativas como esta avanzamos en nuestro compromiso de llegar desde el Estado a las comunidades educativas con recursos pertinentes, flexibles y que enriquezcan la experiencia pedagógica para así fortalecer aprendizajes de manera integral”. Esta iniciativa se enfoca en apoyar la implementación de actividades significativas en el Núcleo de Pensamiento Matemático, para lo cual considera, además del material concreto, Cuadernillos de Fichas de Experiencias Pedagógicas para NT1 y NT2, que ofrecen orientaciones prácticas para diseñar experiencias lúdicas que promuevan el aprendizaje integral, la participación y la agencia de niñas y niños. Esto, incorporando enfoques que eliminan barreras de género y cualquier forma de discriminación, potenciando ambientes educativos inclusivos y diversos. Durante su primer año de implementación, en 2025, Juego Primero llegó a 6.429 establecimientos, beneficiando a 152.252 niños y niñas de NT1, lo que consideró la entrega a cada comunidad de sets de figuras geométricas y de botones de clasificación (material concreto), junto a Cuadernillos de Experiencias Pedagógicas para educadoras y educadores de párvulos. Ahora, en 2026, Juego Primero crece, ampliando su alcance a 6.859 establecimientos y 178.635 niños y niñas de NT2, mediante sets de dados poliédricos, relojes de arena y balanzas para sólidos y líquidos, que permitirán desplegar toda la creatividad del aprendizaje desde el protagonismo de las infancias, con el juego en el centro. La inversión total en materiales concretos durante estos últimos dos años considera $995.778.411, y da cuenta del compromiso de gobierno con una Educación Parvularia inclusiva, pertinente y de calidad integral.
Con la presentación de experiencias, aprendizajes y propuestas de prevención, se desarrolló esta mañana en el auditorio Ernesto Livacic de la Universidad de Magallanes el 4° Congreso Estudiantil “Actívate, Cuídate y Vive sin ACV”, actividad que marcó el cierre de los talleres de la versión 2025 de este proyecto intersectorial que busca educar y sensibilizar a la comunidad escolar sobre los accidentes cerebrovasculares (ACV). La iniciativa, inédita a nivel nacional, es impulsada por la SEREMI de Salud, Servicio de Salud, Hospital Clínico de Magallanes, a través de su Unidad de Neurología, Atención Primaria de Salud de Punta Arenas y la Universidad de Magallanes (UMAG). Este año se sumó además la Corporación de Rehabilitación Club de Leones Cruz del Sur, fortaleciendo el trabajo colaborativo entre instituciones del sector salud, la academia y la comunidad. Durante dos meses de ejecución, alrededor de 200 estudiantes de terceros medios de los liceos Polivalente Sara Braun, Bicentenario Luis Alberto Barrera, INSAFA y Experimental UMAG participaron en 28 talleres educativos. En ellos, alumnas y docentes de las carreras de Medicina, Kinesiología, Nutrición y Dietética, Terapia Ocupacional, Fonoaudiología, Enfermería y Educación Física de la UMAG transmitieron conocimientos sobre prevención y detección de los principales factores de riesgo del ACV. Además, el módulo de salud mental estuvo a cargo del área salud de la Cormupa. El Seremi (S) de Salud, Eduardo Castillo, explicó que “estamos cerrando una serie de actividades desarrolladas con distintos colegios en torno a la prevención de los accidentes cerebrovasculares. Esta es la cuarta versión del proyecto, con la participación de más de 200 jóvenes este año. ¿Qué es lo que buscamos? Que ellos se conviertan en agentes de cambio en la prevención de los factores de riesgo asociados a los accidentes vasculares, muchos de los cuales son prevenibles. También buscamos que los estudiantes adopten cambios en sus propios estilos de vida y los promuevan entre sus familias y compañeros. Hoy, en las personas mayores de 60 años, el accidente vascular es la principal causa de muerte, y se estima que puede prevenirse hasta en un 80%. Por un lado, se busca detectarlos tempranamente para evitar secuelas, y por otro, prevenirlos mediante la promoción de hábitos saludables. Cada grupo de estudiantes ha desarrollado talleres sobre los factores de riesgo, como el tabaquismo, el consumo de alcohol y el estrés, además de ferias en sus colegios y presentaciones generales. Hoy, en este congreso, presentan los trabajos que han desarrollado”. La Directora del Servicio de Salud Magallanes, Verónica Yáñez, señaló que “uno de los ejes de la salud pública está en la prevención, la promoción de la salud y la participación. Hablamos con los estudiantes sobre lo importante que es la participación de las comunidades educativas para adquirir conocimientos sobre el accidente cerebrovascular, una enfermedad altamente prevalente en nuestra región debido a los hábitos y estilos de vida que mantenemos”. Agregó que los jóvenes han aprendido sobre factores de riesgo y factores protectores, convirtiéndose en verdaderos agentes de cambio capaces de transmitir esta información en sus comunidades y familias, llegando muchas veces a lugares donde el sector salud no alcanza. Indicó que a través de estas capacitaciones, talleres y actividades, se apunta a prevenir ese 80% de los accidentes cerebrovasculares que pueden evitarse modificando los hábitos y estilos de vida. El neurólogo del Hospital Clínico de Magallanes, doctor Javier Gaete, explicó que los accidentes cerebrovasculares (ACV) pueden afectar a personas de cualquier edad, aunque su incidencia aumenta después de los 60 años. Sin embargo, advirtió, en los últimos años se ha observado un incremento preocupante de casos en personas menores de 50 años, especialmente en mujeres. “Es un tema muy relevante y entre otras razones es lo que ha motivado este trabajo intersectorial, que el ACV es una enfermedad que se puede prevenir. Se estima que hasta un 80% de los casos podrían evitarse, ya que están relacionados con factores de riesgo modificables como el tabaquismo, la inactividad física, la obesidad, el consumo de alcohol, el estrés y la depresión”, señaló el especialista. Agregó que en la región de Magallanes cada año se hospitalizan entre 220 y 260 personas por algún tipo de ACV, siendo el 85% de tipo isquémico —cuando se obstruye un vaso sanguíneo— y el 15% hemorrágico, causado por la ruptura de una arteria. El doctor Gaete destacó además el valor del trabajo educativo y preventivo que impulsa el proyecto “Actívate, Cuídate y Vive sin ACV”, subrayando que los verdaderos protagonistas son los estudiantes. “Ellos aprenden, diseñan talleres, elaboran propuestas de promoción y enseñan a sus pares y comunidades. Ese compromiso ha sido fundamental para fortalecer la prevención desde las aulas”, enfatizó. Andrés González, estudiante de tercero medio del Liceo Luis Alberto Barrera, explicó que su grupo se enfocó en investigar el estrés crónico y las causas cardíacas en Magallanes. Señaló que existen problemáticas relacionadas con el sedentarismo, la mala alimentación y el tabaquismo, y que el proyecto busca incentivar buenos hábitos, como reducir el uso del celular antes de dormir, realizar actividad física regularmente y mantener una alimentación saludable. Según el estudiante, a través de la educación y la adopción de hábitos saludables se pueden prevenir muchos problemas cardiovasculares. El proyecto busca entregar herramientas de autocuidado, promover hábitos saludables y fomentar el reconocimiento de los síntomas del ACV, tales como debilidad repentina en el rostro, brazos o piernas, dificultad para hablar o pérdida del equilibrio. Además, pretende motivar a los jóvenes para que repliquen lo aprendido en sus entornos familiares y escolares, transformándose en agentes de cambio en salud. En sus cuatro versiones, “Actívate, Cuídate y Vive sin ACV” ha formado a cerca de 600 estudiantes de enseñanza media, posicionándose como un referente regional en educación preventiva. Al cierre del congreso, autoridades del sector salud y representantes de los establecimientos educacionales destacaron el compromiso de los estudiantes y el valor de este trabajo intersectorial, que no solo entrega conocimientos, sino que promueve estilos de vida saludables desde la juventud.