El comandante en jefe de la Tercera Zona Naval (Terzona) de la Armada de Chile, contraalmirante Juan Soto, anunció que la planta industrial Magallanes de Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar) efectuará un trabajo de recuperación de capacidades de la lancha de acción marítima LAM-34 Angamos que recientemente arribó como nueva unidad operativa de la jurisdicción. El buque, como publicó Infodefensa.com, recaló el 1 de marzo al muelle Capitán Guillermos de Punta Arenas para retornar al servicio en las aguas australes tras servir por más de una década desde el puerto base de Iquique en la Cuarta Zona Naval, reforzando así el patrullaje y control del Estrecho de Magallanes, además del resguardo de los espacios marítimos interiores de la Región de Magallanes y Antártica Chilena. En la bienvenida de la unidad, el contraalmirante Juan Soto señaló: Hoy día es un día histórico, porque la lancha de acción marítima Angamos viene a un proceso grande y profundo de recuperación aquí en Asmar Magallanes, para posteriormente unirse a las capacidades que tiene la Terzona. Asimismo, enfatizó que la reincorporación de la Angamos fortalece una línea clave para el conocimiento del Teatro de Operaciones Austral Conjunto, agregando que “el proceso que se vivirá durante este año y los subsiguientes serán muy importante para recuperar ese conocimiento y reforzar las capacidades orientadas a la protección de la soberanía y la salvaguarda de la vida humana en el mar”. Experiencia previa Asmar Magallanes concluyó recientemente la modernización de la lancha de acción marítima LAM-30 Casma . Este buque fue la segunda unidad de la clase Sa´ar IV en servicio que recibió una nueva generación de sistemas de la industria de defensa de Chile con el propósito de desarrollar y mantener tecnologías avanzadas para el éxito del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval (PNCC) en los próximos años. En ese marco, la L AM-31 Chipana, el primer buque del programa de actualización, efectuado entre 2023 y 2025, recibió el sistema de control de fuego Saeta-4 y el nuevo radar RTN1-2D Fiura de Desarrollos de Automatización (Desa), y el sistema de guerra electrónica DMA-306AD de Desarrollo de Tecnologías y Sistemas (DTS), una filial de la Empresa Nacional de Aeronáutica (Enaer). Además de la integración de estos sistemas, se efectuó la remoción de la torre popel del cañón Oto Melara Compact de 76/62 mm y de los atriles de los misiles antibuque IAI Gabriel MK-II que ya estaban de baja. En la posición dejada por los lanzadores de misiles, se instaló una grúa para desplegar desde popa un bote semirrígido Pumar de Asmar. Una unidad con historia La LAM-34 Angamo s es una de las tres unidades de la clase Sa'ar IV de la Armada de Chile. Tras su reclasificación de lancha misilera a lancha de acción martítima, los principales roles que realiza son el patrullaje y vigilancia de la Zona Económica Exclusiva, la búsqueda y el rescate marítimo, y el abordaje y el registro de embarcaciones en aguas jurisdiccionales nacionales. Este buque, basado en el diseño Lürssen S-143, fue construida en la década de 1970 en el astillero Israel Shipyards de Haifa por encargo de la Marina de Israel en donde recibió el nombre de Reshef. Participó en las batallas de Baltim-Damietta y Latakia, durante la guerra de Yom Kippur de 1973, y en la guerra del Líbano en el marco de la operación Paz para Galilea. En 1997 fue adquirida por Chile y rebautizada Angamos. Desde entonces, la unidad ha operado de manera ininterrumpida a lo largo de las costas de Chile, integrando sucesivamente el Comando de Misileras Sur y el Comando de Misileras Norte entre los años 2015 y 2025, para actualmente volver a formar parte de la Tercera Zona Naval. Tiene 58,1 m de eslora, 7,6 m de manga, 4.95 m de puntal, 2,7 m de calado y desplaza 450 toneladas. Cuenta con motores diésel MTU 16V 396 que entregan una potencia de maquinaria de 13.000 hp y una velocidad máxima de 31 nudos. En la actualidad cuenta con un cañón proel Leonardo Compact de 76/62 mm, dos cañones Oerlikon de 20 mm y dos ametralladoras Browning M2 calibre .50 BMG. Fuente: infodefensa.com
La política contempla la creación de un comité orientado a promover la articulación público-privada, coordinar programas de fomento estatal, impulsar la innovación y el desarrollo tecnológico, y fortalecer el desarrollo local. Asimismo, apunta a difundir y posicionar la industria naval y coordinar acciones con los gobiernos regionales. En este marco, el seminario Política Nacional de Construcción Naval tiene como objetivo central posicionar a Magallanes como un polo estratégico de construcción y servicios navales en el extremo sur del país, visibilizando capacidades instaladas, identificando brechas habilitantes -como capital humano, certificaciones, infraestructura y coordinación- y proyectando oportunidades de inversión e innovación. La construcción naval representa una oportunidad concreta para el desarrollo productivo del país. Desde Corfo vemos esta política como una plataforma para fortalecer servicios asociados a la navegación, integrar proveedores locales y articular cadenas de valor en las regiones que forman parte de este proceso, cada una con sus propias particularidades, dijo María José Navajas, directora regional de Corfo Magallanes Y agregó: En el caso de Magallanes, nuestra ubicación estratégica, el Estrecho de Magallanes y la proyección hacia la Antártica amplían las posibilidades para desarrollar servicios especializados vinculados a la actividad marítima. El foco es, cómo esta conversación estratégica se traduce en más desarrollo económico y más oportunidades para los territorios. En la jornada se desarrollaron presentaciones técnicas vinculadas a la política y a la proyección del sector. Entre ellas, destacó la exposición sobre la política y el rol del Comité de Construcción Naval, así como el Plan nacional continuo de construcción naval, presentado por Enzo Tesser, jefe del Departamento de Construcción Naval de la Armada de Chile. Uno de los ejes centrales fue el análisis sobre construcción y mantención naval frente a nuevas demandas asociadas a energía, logística y transición productiva, además de un panel que abordó la pregunta clave: ¿Está preparada Magallanes para convertirse en un hub de servicios navales e industriales? El panel reunió a representantes de la Armada, la Empresa Portuaria Austral y el Gobierno Regional, bajo la moderación del asesor senior del Ministro de Economía, Mario Castillo. Estamos muy contentos con este semanario sobre la construcción naval como proyecto estratégico del país. Sin lugar a dudas, Magallanes juega un rol fundamental en el eje sur austral y especialmente con la experiencia que tiene tanto en el mundo público a través de ASMAR, como también los pequeños astilleros que tenemos en la región. Este tema para nosotros es fundamental, no solo porque podemos cooperar en la construcción de naves menores y medianas, sino también por la mantención en la gran flota austral, aseguró Jorge Flies Gobernador regional de Magallanes. Construcción naval y encadenamientos productivos La temática fue planteada como estratégica para la región por su vínculo directo con desafíos estructurales de desarrollo. La construcción y mantención naval, industria histórica en Magallanes, presenta un alto potencial de encadenamiento productivo en áreas como metalmecánica, servicios técnicos, inspección, certificación y soldadura especializada. El fortalecimiento de estas capacidades permitiría reducir la dependencia de servicios externos, aumentar el valor agregado regional y consolidar empleos especializados. Otro de los ejes abordados fue la logística portuaria como infraestructura habilitante crítica para el abastecimiento regional, la carga sobredimensionada y los proyectos industriales de gran escala. Este seminario ha sido muy enriquecedor, sobre todo para analizar los grandes retos que se vienen en la región, tanto en el ámbito portuario y de infraestructura, como también en la parte de construcción naval. Creo que tenemos un gran potencial, y por supuesto que queremos aportar y contribuir con un grano de arena en este desafío, afirmó el capitán de navío Juan Guillermo Callejas, administrador de ASMAR Magallanes. En ese sentido, el desarrollo del hidrógeno verde y sus derivados fue destacado como un factor que incrementará la demanda por servicios portuarios, operación marítima e infraestructura logística especializada, abriendo nuevas oportunidades para el ecosistema productivo local. Asimismo, se relevó el paso bioceánico del Estrecho de Magallanes como ventaja geopolítica para el tráfico marítimo internacional y como plataforma estratégica para posicionar a la región como corredor logístico global. A ello, se suma el rol clave de Magallanes como puerta de entrada a la Antártica, con implicancias en soberanía, desarrollo económico y posicionamiento internacional.
Con el despliegue de los primeros instrumentales científicos durante la madrugada del 28 de febrero, se dio inicio oficial al primer Crucero de Investigación Marina en Áreas Remotas (CIMAR) desarrollado en el Territorio Chileno Antártico. Esta inédita iniciativa es impulsada por el Comité Oceanográfico Nacional (CONA) y reúne a diversas instituciones del Estado, la comunidad académica y la Armada de Chile, a bordo del AGB 46 Almirante Viel. Tras su zarpe desde Punta Arenas el 25 de febrero, la dotación del rompehielos incorporó a personal del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), del Instituto Antártico Chileno (INACH) y a equipos de científicos de universidades nacionales, quienes desarrollarán investigaciones en diversos ámbitos. El objetivo principal es incrementar el conocimiento científico del área del Estrecho de Bransfield y aportar antecedentes técnicos que sustenten la propuesta de Área Marina Protegida Dominio 1. Asimismo, este crucero permitirá evaluar en condiciones reales las capacidades técnicas, científicas y operativas del AGB 46 Almirante Viel, unidad construida por ASMAR y concebida como una plataforma de vanguardia para la investigación en zonas australes y antárticas. Este aspecto fue destacado por el Juan Soto Herrera, Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, quien saludó a la delegación científica previo al zarpe. Es primera vez que se realiza un CIMAR en el área antártica y esperamos que esta experiencia nos permita seguir avanzando, acrecentando nuestro conocimiento y fortaleciendo nuestra soberanía, señaló el mando jurisdiccional, subrayando además el carácter estratégico e interinstitucional de este despliegue. Área de investigaciones La comisión científica está compuesta por 23 investigadores pertenecientes a diversas instituciones académicas y científicas del país, entre ellas la Universidad de Concepción, Universidad de Valparaíso, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad del Bío-Bío, además de especialistas del INACH y personal técnico del SHOA. Las operaciones se concentrarán en el Estrecho de Bransfield, donde se trabajará en 12 estaciones oceanográficas estratégicamente distribuidas. En estos puntos se realizarán muestreos orientados al estudio de la ecología y variabilidad ambiental del kril antártico, análisis de masas de agua, identificación de especies de plancton y estudios geológicos asociados al magmatismo del sector, entre otros registros de alto valor científico. El Leonardo Castro, Jefe Científico del crucero y académico de la Universidad de Concepción, destacó las particularidades del área de operaciones: El Estrecho de Bransfield presenta características únicas, ya que confluyen masas de agua con dinámicas distintas, lo que permite observar en un espacio acotado procesos oceanográficos y biológicos que no se encuentran fácilmente en otras partes del mundo. A ello se suma el propio ambiente antártico, que constituye un laboratorio natural excepcional.
Minutos antes de las 11 horas del domingo 1 de marzo, el muelle Capitán Guillermos del Astillero de ASMAR recibió las espías de la Lancha de Acción Marítima (LAM-34) Angamos, oficializando el retorno de esta unidad a las capacidades operativas de la Tercera Zona Naval. La unidad fue recibida por mandos de unidades y reparticiones de la jurisdicción, concluyendo así un extenso proceso de cambio de puerto base desde Iquique hacia el extremo sur del país. Desde ahora, la Angamos tendrá dentro de sus misiones principales el patrullaje y control del Estrecho de Magallanes, además del resguardo de los espacios marítimos interiores del territorio austral. En la oportunidad, el Contraalmirante Juan Soto Herrera, Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, destacó el carácter histórico de la jornada, subrayando que el regreso de la unidad contará con un acompañamiento de ASMAR Magallanes, que le permitirá potenciar de manera significativa sus capacidades para operar en esta zona. Asimismo, enfatizó que la reincorporación de la Angamos fortalece una línea clave para el conocimiento del teatro de operaciones austral, agregando que el proceso que se vivirá durante este año y los subsiguientes serán muy importante para recuperar ese conocimiento y reforzar las capacidades orientadas a la protección de la soberanía y la salvaguarda de la vida humana en el mar. Regreso al territorio austral La LAM-34 Angamos retorna a las aguas australes tras haber formado parte, entre los años 2002 y 2014, del Comando de Misileras Sur (COMISUR), periodo en el cual operó con base en Punta Arenas junto a las unidades Chipana y Casma, esta última actualmente en la jurisdicción. Su comandante, el Capitán de Corbeta Miguel Catalán, relevó el significado operativo y humano de este regreso, señalando que fue una navegación extensa, pero que permite' volver al puerto que le dio resguardo y al que sirvió por tantos años. En ese sentido, destacó la motivación de la dotación de los 39 marinos a bordo y la importancia de volver a operar en conjunto con unidades de la Tercera Zona Naval, calificando como muy emocionante volver a ver a dos lanchas de acción marítima navegando juntas por el Estrecho de Magallanes después de varios años. Construida en 1973, la Angamos fue la unidad prototipo de una nueva clase de lanchas misileras desarrolladas para la Marina de Israel, siendo adquirida por Chile en 1997 e izando por primera vez el pabellón nacional el 1 de junio de ese año. Desde entonces, la unidad ha operado de manera ininterrumpida a lo largo de las costas del país, integrando sucesivamente el Comando de Misileras Sur y el Comando de Misileras Norte entre los años 2015 y 2025, para actualmente volver a formar parte de la Tercera Zona Naval. Si bien sus roles principales consideran el combate artillero de superficie, estas capacidades se complementan con tareas orientadas al fortalecimiento de la seguridad de la navegación, el resguardo de la vida humana en el mar y el apoyo a las labores de control marítimo que desarrolla la Armada de Chile en el extremo sur del país.
Durante la tarde de este miércoles se produjo un incendio en una embarcación que se encontraba al interior de las dependencias de ASMAR, en la ciudad de Punta Arenas, lo que motivó la activación de un amplio operativo de emergencia. Al lugar concurrieron voluntarios del Cuerpo de Bomberos, quienes trabajaron para controlar y extinguir las llamas, evitando que el fuego se propagara hacia otras instalaciones del recinto. Como consecuencia del siniestro, dos personas resultaron con quemaduras, por lo que fue requerida la presencia del Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU). Los lesionados recibieron atención en el lugar y posteriormente fueron trasladados hasta un centro asistencial para su evaluación médica.
El comandante en jefe de la Tercera Zona Naval (Terzona) de la Armada de Chile, contraalmirante Juan Soto, anunció que la planta industrial Magallanes de Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar) efectuará un trabajo de recuperación de capacidades de la lancha de acción marítima LAM-34 Angamos que recientemente arribó como nueva unidad operativa de la jurisdicción. El buque, como publicó Infodefensa.com, recaló el 1 de marzo al muelle Capitán Guillermos de Punta Arenas para retornar al servicio en las aguas australes tras servir por más de una década desde el puerto base de Iquique en la Cuarta Zona Naval, reforzando así el patrullaje y control del Estrecho de Magallanes, además del resguardo de los espacios marítimos interiores de la Región de Magallanes y Antártica Chilena. En la bienvenida de la unidad, el contraalmirante Juan Soto señaló: Hoy día es un día histórico, porque la lancha de acción marítima Angamos viene a un proceso grande y profundo de recuperación aquí en Asmar Magallanes, para posteriormente unirse a las capacidades que tiene la Terzona. Asimismo, enfatizó que la reincorporación de la Angamos fortalece una línea clave para el conocimiento del Teatro de Operaciones Austral Conjunto, agregando que “el proceso que se vivirá durante este año y los subsiguientes serán muy importante para recuperar ese conocimiento y reforzar las capacidades orientadas a la protección de la soberanía y la salvaguarda de la vida humana en el mar”. Experiencia previa Asmar Magallanes concluyó recientemente la modernización de la lancha de acción marítima LAM-30 Casma . Este buque fue la segunda unidad de la clase Sa´ar IV en servicio que recibió una nueva generación de sistemas de la industria de defensa de Chile con el propósito de desarrollar y mantener tecnologías avanzadas para el éxito del Plan Nacional Continuo de Construcción Naval (PNCC) en los próximos años. En ese marco, la L AM-31 Chipana, el primer buque del programa de actualización, efectuado entre 2023 y 2025, recibió el sistema de control de fuego Saeta-4 y el nuevo radar RTN1-2D Fiura de Desarrollos de Automatización (Desa), y el sistema de guerra electrónica DMA-306AD de Desarrollo de Tecnologías y Sistemas (DTS), una filial de la Empresa Nacional de Aeronáutica (Enaer). Además de la integración de estos sistemas, se efectuó la remoción de la torre popel del cañón Oto Melara Compact de 76/62 mm y de los atriles de los misiles antibuque IAI Gabriel MK-II que ya estaban de baja. En la posición dejada por los lanzadores de misiles, se instaló una grúa para desplegar desde popa un bote semirrígido Pumar de Asmar. Una unidad con historia La LAM-34 Angamo s es una de las tres unidades de la clase Sa'ar IV de la Armada de Chile. Tras su reclasificación de lancha misilera a lancha de acción martítima, los principales roles que realiza son el patrullaje y vigilancia de la Zona Económica Exclusiva, la búsqueda y el rescate marítimo, y el abordaje y el registro de embarcaciones en aguas jurisdiccionales nacionales. Este buque, basado en el diseño Lürssen S-143, fue construida en la década de 1970 en el astillero Israel Shipyards de Haifa por encargo de la Marina de Israel en donde recibió el nombre de Reshef. Participó en las batallas de Baltim-Damietta y Latakia, durante la guerra de Yom Kippur de 1973, y en la guerra del Líbano en el marco de la operación Paz para Galilea. En 1997 fue adquirida por Chile y rebautizada Angamos. Desde entonces, la unidad ha operado de manera ininterrumpida a lo largo de las costas de Chile, integrando sucesivamente el Comando de Misileras Sur y el Comando de Misileras Norte entre los años 2015 y 2025, para actualmente volver a formar parte de la Tercera Zona Naval. Tiene 58,1 m de eslora, 7,6 m de manga, 4.95 m de puntal, 2,7 m de calado y desplaza 450 toneladas. Cuenta con motores diésel MTU 16V 396 que entregan una potencia de maquinaria de 13.000 hp y una velocidad máxima de 31 nudos. En la actualidad cuenta con un cañón proel Leonardo Compact de 76/62 mm, dos cañones Oerlikon de 20 mm y dos ametralladoras Browning M2 calibre .50 BMG. Fuente: infodefensa.com
La política contempla la creación de un comité orientado a promover la articulación público-privada, coordinar programas de fomento estatal, impulsar la innovación y el desarrollo tecnológico, y fortalecer el desarrollo local. Asimismo, apunta a difundir y posicionar la industria naval y coordinar acciones con los gobiernos regionales. En este marco, el seminario Política Nacional de Construcción Naval tiene como objetivo central posicionar a Magallanes como un polo estratégico de construcción y servicios navales en el extremo sur del país, visibilizando capacidades instaladas, identificando brechas habilitantes -como capital humano, certificaciones, infraestructura y coordinación- y proyectando oportunidades de inversión e innovación. La construcción naval representa una oportunidad concreta para el desarrollo productivo del país. Desde Corfo vemos esta política como una plataforma para fortalecer servicios asociados a la navegación, integrar proveedores locales y articular cadenas de valor en las regiones que forman parte de este proceso, cada una con sus propias particularidades, dijo María José Navajas, directora regional de Corfo Magallanes Y agregó: En el caso de Magallanes, nuestra ubicación estratégica, el Estrecho de Magallanes y la proyección hacia la Antártica amplían las posibilidades para desarrollar servicios especializados vinculados a la actividad marítima. El foco es, cómo esta conversación estratégica se traduce en más desarrollo económico y más oportunidades para los territorios. En la jornada se desarrollaron presentaciones técnicas vinculadas a la política y a la proyección del sector. Entre ellas, destacó la exposición sobre la política y el rol del Comité de Construcción Naval, así como el Plan nacional continuo de construcción naval, presentado por Enzo Tesser, jefe del Departamento de Construcción Naval de la Armada de Chile. Uno de los ejes centrales fue el análisis sobre construcción y mantención naval frente a nuevas demandas asociadas a energía, logística y transición productiva, además de un panel que abordó la pregunta clave: ¿Está preparada Magallanes para convertirse en un hub de servicios navales e industriales? El panel reunió a representantes de la Armada, la Empresa Portuaria Austral y el Gobierno Regional, bajo la moderación del asesor senior del Ministro de Economía, Mario Castillo. Estamos muy contentos con este semanario sobre la construcción naval como proyecto estratégico del país. Sin lugar a dudas, Magallanes juega un rol fundamental en el eje sur austral y especialmente con la experiencia que tiene tanto en el mundo público a través de ASMAR, como también los pequeños astilleros que tenemos en la región. Este tema para nosotros es fundamental, no solo porque podemos cooperar en la construcción de naves menores y medianas, sino también por la mantención en la gran flota austral, aseguró Jorge Flies Gobernador regional de Magallanes. Construcción naval y encadenamientos productivos La temática fue planteada como estratégica para la región por su vínculo directo con desafíos estructurales de desarrollo. La construcción y mantención naval, industria histórica en Magallanes, presenta un alto potencial de encadenamiento productivo en áreas como metalmecánica, servicios técnicos, inspección, certificación y soldadura especializada. El fortalecimiento de estas capacidades permitiría reducir la dependencia de servicios externos, aumentar el valor agregado regional y consolidar empleos especializados. Otro de los ejes abordados fue la logística portuaria como infraestructura habilitante crítica para el abastecimiento regional, la carga sobredimensionada y los proyectos industriales de gran escala. Este seminario ha sido muy enriquecedor, sobre todo para analizar los grandes retos que se vienen en la región, tanto en el ámbito portuario y de infraestructura, como también en la parte de construcción naval. Creo que tenemos un gran potencial, y por supuesto que queremos aportar y contribuir con un grano de arena en este desafío, afirmó el capitán de navío Juan Guillermo Callejas, administrador de ASMAR Magallanes. En ese sentido, el desarrollo del hidrógeno verde y sus derivados fue destacado como un factor que incrementará la demanda por servicios portuarios, operación marítima e infraestructura logística especializada, abriendo nuevas oportunidades para el ecosistema productivo local. Asimismo, se relevó el paso bioceánico del Estrecho de Magallanes como ventaja geopolítica para el tráfico marítimo internacional y como plataforma estratégica para posicionar a la región como corredor logístico global. A ello, se suma el rol clave de Magallanes como puerta de entrada a la Antártica, con implicancias en soberanía, desarrollo económico y posicionamiento internacional.
Con el despliegue de los primeros instrumentales científicos durante la madrugada del 28 de febrero, se dio inicio oficial al primer Crucero de Investigación Marina en Áreas Remotas (CIMAR) desarrollado en el Territorio Chileno Antártico. Esta inédita iniciativa es impulsada por el Comité Oceanográfico Nacional (CONA) y reúne a diversas instituciones del Estado, la comunidad académica y la Armada de Chile, a bordo del AGB 46 Almirante Viel. Tras su zarpe desde Punta Arenas el 25 de febrero, la dotación del rompehielos incorporó a personal del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA), del Instituto Antártico Chileno (INACH) y a equipos de científicos de universidades nacionales, quienes desarrollarán investigaciones en diversos ámbitos. El objetivo principal es incrementar el conocimiento científico del área del Estrecho de Bransfield y aportar antecedentes técnicos que sustenten la propuesta de Área Marina Protegida Dominio 1. Asimismo, este crucero permitirá evaluar en condiciones reales las capacidades técnicas, científicas y operativas del AGB 46 Almirante Viel, unidad construida por ASMAR y concebida como una plataforma de vanguardia para la investigación en zonas australes y antárticas. Este aspecto fue destacado por el Juan Soto Herrera, Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, quien saludó a la delegación científica previo al zarpe. Es primera vez que se realiza un CIMAR en el área antártica y esperamos que esta experiencia nos permita seguir avanzando, acrecentando nuestro conocimiento y fortaleciendo nuestra soberanía, señaló el mando jurisdiccional, subrayando además el carácter estratégico e interinstitucional de este despliegue. Área de investigaciones La comisión científica está compuesta por 23 investigadores pertenecientes a diversas instituciones académicas y científicas del país, entre ellas la Universidad de Concepción, Universidad de Valparaíso, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad del Bío-Bío, además de especialistas del INACH y personal técnico del SHOA. Las operaciones se concentrarán en el Estrecho de Bransfield, donde se trabajará en 12 estaciones oceanográficas estratégicamente distribuidas. En estos puntos se realizarán muestreos orientados al estudio de la ecología y variabilidad ambiental del kril antártico, análisis de masas de agua, identificación de especies de plancton y estudios geológicos asociados al magmatismo del sector, entre otros registros de alto valor científico. El Leonardo Castro, Jefe Científico del crucero y académico de la Universidad de Concepción, destacó las particularidades del área de operaciones: El Estrecho de Bransfield presenta características únicas, ya que confluyen masas de agua con dinámicas distintas, lo que permite observar en un espacio acotado procesos oceanográficos y biológicos que no se encuentran fácilmente en otras partes del mundo. A ello se suma el propio ambiente antártico, que constituye un laboratorio natural excepcional.
Minutos antes de las 11 horas del domingo 1 de marzo, el muelle Capitán Guillermos del Astillero de ASMAR recibió las espías de la Lancha de Acción Marítima (LAM-34) Angamos, oficializando el retorno de esta unidad a las capacidades operativas de la Tercera Zona Naval. La unidad fue recibida por mandos de unidades y reparticiones de la jurisdicción, concluyendo así un extenso proceso de cambio de puerto base desde Iquique hacia el extremo sur del país. Desde ahora, la Angamos tendrá dentro de sus misiones principales el patrullaje y control del Estrecho de Magallanes, además del resguardo de los espacios marítimos interiores del territorio austral. En la oportunidad, el Contraalmirante Juan Soto Herrera, Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, destacó el carácter histórico de la jornada, subrayando que el regreso de la unidad contará con un acompañamiento de ASMAR Magallanes, que le permitirá potenciar de manera significativa sus capacidades para operar en esta zona. Asimismo, enfatizó que la reincorporación de la Angamos fortalece una línea clave para el conocimiento del teatro de operaciones austral, agregando que el proceso que se vivirá durante este año y los subsiguientes serán muy importante para recuperar ese conocimiento y reforzar las capacidades orientadas a la protección de la soberanía y la salvaguarda de la vida humana en el mar. Regreso al territorio austral La LAM-34 Angamos retorna a las aguas australes tras haber formado parte, entre los años 2002 y 2014, del Comando de Misileras Sur (COMISUR), periodo en el cual operó con base en Punta Arenas junto a las unidades Chipana y Casma, esta última actualmente en la jurisdicción. Su comandante, el Capitán de Corbeta Miguel Catalán, relevó el significado operativo y humano de este regreso, señalando que fue una navegación extensa, pero que permite' volver al puerto que le dio resguardo y al que sirvió por tantos años. En ese sentido, destacó la motivación de la dotación de los 39 marinos a bordo y la importancia de volver a operar en conjunto con unidades de la Tercera Zona Naval, calificando como muy emocionante volver a ver a dos lanchas de acción marítima navegando juntas por el Estrecho de Magallanes después de varios años. Construida en 1973, la Angamos fue la unidad prototipo de una nueva clase de lanchas misileras desarrolladas para la Marina de Israel, siendo adquirida por Chile en 1997 e izando por primera vez el pabellón nacional el 1 de junio de ese año. Desde entonces, la unidad ha operado de manera ininterrumpida a lo largo de las costas del país, integrando sucesivamente el Comando de Misileras Sur y el Comando de Misileras Norte entre los años 2015 y 2025, para actualmente volver a formar parte de la Tercera Zona Naval. Si bien sus roles principales consideran el combate artillero de superficie, estas capacidades se complementan con tareas orientadas al fortalecimiento de la seguridad de la navegación, el resguardo de la vida humana en el mar y el apoyo a las labores de control marítimo que desarrolla la Armada de Chile en el extremo sur del país.
Durante la tarde de este miércoles se produjo un incendio en una embarcación que se encontraba al interior de las dependencias de ASMAR, en la ciudad de Punta Arenas, lo que motivó la activación de un amplio operativo de emergencia. Al lugar concurrieron voluntarios del Cuerpo de Bomberos, quienes trabajaron para controlar y extinguir las llamas, evitando que el fuego se propagara hacia otras instalaciones del recinto. Como consecuencia del siniestro, dos personas resultaron con quemaduras, por lo que fue requerida la presencia del Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU). Los lesionados recibieron atención en el lugar y posteriormente fueron trasladados hasta un centro asistencial para su evaluación médica.