Este 21 de marzo se realizó un ejercicio de combate a la contaminación en Bahía Fildes, el cual fue desarrollado desde el Buque Betanzos de DAP por parte de los especialistas de Ambipar, cumpliendo de esta manera con los protocolos de respuesta ante derrame establecido por los convenios internacionales para operar en el continente blanco. El desarrollo de la actividad contó con la revisión de los equipos existentes para este tipo de casos almacenados en bahía Fildes por parte de la empresa, para simular un derrame de hidrocarburos, en donde se desarrollaron los procedimientos técnicos para el despliegue de barreras y equipos de recolección de este tipo de elementos contaminantes. El proceso del ejercicio es revisado y controlado paso a paso, al igual como se desarrolla en Muelle Prat y Mardones, realizando la lista de chequeo y mediciones de tiempo de respuestas, los cuales sirven para la generación de mejoras en los respectivos planes de respuesta para este tipo de incidentes. Para el desarrollo del ejercicio de derrame se desplegaron barreras de contención por medio de tracción de botes rígidos y también equipos de alta tecnología, cumpliendo el personal involucrado los procesos de seguridad internacional establecidos para operaciones antárticas. Los ejercicios de combate a la contaminación se han realizado periódicamente por parte de la empresa Ambipar en la Antártica, siendo de esta manera una capacidad de respuesta que se une a los diferentes esfuerzos tanto estales como de empresas privadas en caso de incidentes de derrames en el continente blanco.
El Ministerio de Obras Públicas dio inicio a la construcción del muelle de Bahía Fildes, en la isla Rey Jorge, territorio antártico chileno, obra considerada estratégica para el fortalecimiento de la presencia soberana del país en el continente blanco. El proyecto es ejecutado por la Dirección de Obras Portuarias y forma parte de la planificación estatal orientada a consolidar capacidades logísticas en la zona. La iniciativa contempla una inversión cercana a los US$ 34,2 millones y se desarrollará en tres etapas, en función de las ventanas operativas entre noviembre y marzo, extendiéndose hasta marzo de 2028. En su primera fase se proyecta la construcción de un muelle de 47 metros de largo por 22,5 metros de ancho, además de una explanada portuaria de 1.600 metros cuadrados destinada a mejorar la operación logística y científica en el sector. El seremi del MOP en Magallanes y de la Antártica Chilena, José Luis Hernández, destacó que la infraestructura permitirá modernizar las capacidades portuarias nacionales en apoyo a instituciones como la Armada, la Fuerza Aérea y el Instituto Antártico Chileno, además de fortalecer condiciones de seguridad para quienes operan en el territorio. El inicio de las faenas se concretó tras la recalada en Punta Arenas del buque multipropósito Sargento Aldea, desde donde se embarcaron los primeros materiales con destino a la zona de obras. La ejecución considera la operación logística denominada “Base Soberanía”, que involucra el traslado de materiales mediante unidades navales y coordinación con la Gobernación Marítima del Territorio Chileno Antártico. A la fecha, la Armada ha transportado más de 3.000 toneladas de insumos, proceso que continuará con apoyo de los buques Galvarino y Janequeo, incluyendo elementos estructurales y materiales para rellenos. En paralelo, también se trasladan suministros destinados a la reparación de la pista del Aeródromo Teniente Marsh, infraestructura clave para la conectividad aérea antártica.
Este 21 de marzo se realizó un ejercicio de combate a la contaminación en Bahía Fildes, el cual fue desarrollado desde el Buque Betanzos de DAP por parte de los especialistas de Ambipar, cumpliendo de esta manera con los protocolos de respuesta ante derrame establecido por los convenios internacionales para operar en el continente blanco. El desarrollo de la actividad contó con la revisión de los equipos existentes para este tipo de casos almacenados en bahía Fildes por parte de la empresa, para simular un derrame de hidrocarburos, en donde se desarrollaron los procedimientos técnicos para el despliegue de barreras y equipos de recolección de este tipo de elementos contaminantes. El proceso del ejercicio es revisado y controlado paso a paso, al igual como se desarrolla en Muelle Prat y Mardones, realizando la lista de chequeo y mediciones de tiempo de respuestas, los cuales sirven para la generación de mejoras en los respectivos planes de respuesta para este tipo de incidentes. Para el desarrollo del ejercicio de derrame se desplegaron barreras de contención por medio de tracción de botes rígidos y también equipos de alta tecnología, cumpliendo el personal involucrado los procesos de seguridad internacional establecidos para operaciones antárticas. Los ejercicios de combate a la contaminación se han realizado periódicamente por parte de la empresa Ambipar en la Antártica, siendo de esta manera una capacidad de respuesta que se une a los diferentes esfuerzos tanto estales como de empresas privadas en caso de incidentes de derrames en el continente blanco.
El Ministerio de Obras Públicas dio inicio a la construcción del muelle de Bahía Fildes, en la isla Rey Jorge, territorio antártico chileno, obra considerada estratégica para el fortalecimiento de la presencia soberana del país en el continente blanco. El proyecto es ejecutado por la Dirección de Obras Portuarias y forma parte de la planificación estatal orientada a consolidar capacidades logísticas en la zona. La iniciativa contempla una inversión cercana a los US$ 34,2 millones y se desarrollará en tres etapas, en función de las ventanas operativas entre noviembre y marzo, extendiéndose hasta marzo de 2028. En su primera fase se proyecta la construcción de un muelle de 47 metros de largo por 22,5 metros de ancho, además de una explanada portuaria de 1.600 metros cuadrados destinada a mejorar la operación logística y científica en el sector. El seremi del MOP en Magallanes y de la Antártica Chilena, José Luis Hernández, destacó que la infraestructura permitirá modernizar las capacidades portuarias nacionales en apoyo a instituciones como la Armada, la Fuerza Aérea y el Instituto Antártico Chileno, además de fortalecer condiciones de seguridad para quienes operan en el territorio. El inicio de las faenas se concretó tras la recalada en Punta Arenas del buque multipropósito Sargento Aldea, desde donde se embarcaron los primeros materiales con destino a la zona de obras. La ejecución considera la operación logística denominada “Base Soberanía”, que involucra el traslado de materiales mediante unidades navales y coordinación con la Gobernación Marítima del Territorio Chileno Antártico. A la fecha, la Armada ha transportado más de 3.000 toneladas de insumos, proceso que continuará con apoyo de los buques Galvarino y Janequeo, incluyendo elementos estructurales y materiales para rellenos. En paralelo, también se trasladan suministros destinados a la reparación de la pista del Aeródromo Teniente Marsh, infraestructura clave para la conectividad aérea antártica.