En el marco de las declaraciones equívocas y tensiones ideadas desde Argentina respecto a la soberanía chilena en el Estrecho de Magallanes, la Tierra del Fuego y el Atlántico Sur, el ministro de Defensa trasandino, Carlos Presti, confirmó que se está acelerando la construcción de una nueva base naval en Ushuaia. Este proyecto pretende “posicionar” a la Argentina respecto a su proyección atlántica, que involucra el reclamo sobre las islas Malvinas, a unos 700 kilómetros de Ushuaia, capital de la provincia de Tierra del Fuego. “Vamos a hacer unas cinco o seis licitaciones públicas para poder empezar cuanto antes y comenzar las obras el 2 de enero”, indicó Presti. Luego, el gobierno de Javier Milei oficializó una inyección de casi 218 mil millones de pesos argentinos para Defensa, unos 140 millones de dólares. De este monto, unos 200 mil millones se destinarán para la construcción de la base naval en la Tierra del Fuego, como también para terminar la base Petrel, en el archipiélago de Joinville, al norte de la Antártica. La construcción de la base en Ushuaia se había revelado como proyecto en 2022 por el gobierno de Alberto Fernández, pero se paralizó por la “motosierra” de Milei apenas asumió el poder. El ministro Presti asegura que la base fueguina, en aguas del binacional canal Beagle, será un “polo logístico” de conexión con las 13 bases antárticas que posee la Argentina. Sobre sus características técnicas, el recinto militar tendría obras gravitantes como edificios logísticos y militares, un financiamiento absolutamente asumido por el Estado y un muelle de 585 metros. El proyecto, atrasado por décadas, se ubicaría en la bahía de Ushuaia, separado del casco urbano de la ciudad y a metros de la pista del Aeropuerto Internacional Islas Malvinas, que paradójicamente no está en el archipiélago reclamado. Así, se consideraría una integración aérea-marítimo-terrestre de más de 39 mil metros cuadrados. El eje principal es el muelle, que deberá servir a las lanchas de la División Patrulla Austral en un plazo cercano al año y medio de iniciadas las obras, mientras el resto de la base se termina de construir. Una dimensión que atañe particularmente a Chile es la competencia que este puerto militar buscará ganarle a Punta Arenas, en el estrecho de Magallanes y más al norte. El objetivo será ganar la pulsada respecto a las expediciones antárticas, cuya base principal hoy es la ciudad chilena. “Hay 25 o 30 países que despliegan todas sus campañas antárticas desde el hermano país de Chile, desde Punta Arenas, y Argentina está dejando de pasar esta oportunidad de poder brindar con el polo logístico servicios navales como combustible, racionamiento, comida, turismo también, con el polo logístico y que va a poder permitir tener ingresos para nuestro país”, argumentó Presti. “Punta Arenas se lleva todo por la infraestructura que tiene”, agregaron en la presentación técnica del proyecto. Como se adelantó, el puerto estará en el canal del Beagle, compartido con Chile. Por lo mismo, el jefe de la cartera descartó que haya que pedir permisos internacionales para la utilización de la base y sus naves. “La ubicación estratégica de Ushuaia nos permite obviamente desplazarnos por el Atlántico Sur, en nuestro mar soberano, y también desplazarnos hacia el continente antártico sin ningún tipo de inconvenientes”, señaló. Fuente: elmostrador.cl
Como parte del periodo de preparación previo a su despliegue en la Antártica, la futura dotación de la Base Naval Antártica Capitán Arturo Prat completó una exigente etapa de instrucción especializada junto al Ejército de Chile. Durante dos semanas, los servidores navales participaron en actividades desarrolladas por el Centro de Entrenamiento en Montaña del Ejército de Chile, en la Escuela de Montaña, donde recibieron capacitación orientada a enfrentar las particulares condiciones geográficas y climáticas que deberán afrontar durante su permanencia en la Antártica. La instrucción contempló contenidos relacionados con desplazamiento en escenarios con glaciación, montaña invernal y rescate en grietas, conocimientos y herramientas fundamentales para desenvolverse de manera segura en terrenos de alta complejidad. Esta preparación forma parte del proceso de apresto de la futura dotación y busca complementar las competencias del personal naval con conocimientos especializados en operaciones de montaña, permitiéndoles responder de manera adecuada ante las condiciones propias del continente antártico y eventuales situaciones de emergencia. Al respecto, el Capitán de Corbeta OM Cristián González Díaz, futuro Comandante de la Base, destacó el aporte de esta instrucción al proceso de preparación de la dotación. “Estos entrenamientos buscan dejarnos preparados para cumplir las tareas requeridas en apoyo a la investigación científica nacional e internacional, la salvaguarda de la vida humana en el mar y la protección del medioambiente”. Asimismo, enfatizó que esta ardua labor contribuye de manera directa al desarrollo del Estado en el continente blanco, relacionadas a la actividad científica, la salvaguarda de la vida humana en el mar, al resguardo de la soberanía nacional y a mantener una presencia permanente y efectiva en el territorio antártico. Preparación conjunta para operar en condiciones extremas La instrucción desarrollada junto al Ejército de Chile permite fortalecer la preparación de los servidores navales mediante la incorporación de conocimientos y experiencias especializadas en ambientes de montaña y condiciones invernales. Esta cooperación entre ambas instituciones de las Fuerzas Armadas constituye una instancia de integración de capacidades, donde los conocimientos adquiridos serán posteriormente aplicados por la dotación de la Armada durante su despliegue en la Base Naval Antártica “Capitán Arturo Prat”. De esta manera, la preparación especializada constituye una etapa fundamental del ciclo previo al despliegue, contribuyendo a que el personal cuente con las herramientas necesarias para cumplir sus funciones y enfrentar los desafíos propios de operar en uno de los ambientes más exigentes del planeta. La Base Naval Antártica “Capitán Arturo Prat”, la más antigua de Chile en el continente blanco, desde el 6 de febrero de 1947, cumple un rol permanente en apoyo a las actividades nacionales que se desarrollan en el Territorio Chileno Antártico. Su dotación contribuye, entre otras tareas, al apoyo de la investigación científica, la salvaguarda de la vida humana en el mar y la protección del medioambiente. Así, la preparación conjunta entre el Ejército y la Armada permite fortalecer las capacidades del personal que será desplegado en el continente blanco, contribuyendo a mantener una presencia permanente y efectiva de Chile en la Antártica.
En el marco de las declaraciones equívocas y tensiones ideadas desde Argentina respecto a la soberanía chilena en el Estrecho de Magallanes, la Tierra del Fuego y el Atlántico Sur, el ministro de Defensa trasandino, Carlos Presti, confirmó que se está acelerando la construcción de una nueva base naval en Ushuaia. Este proyecto pretende “posicionar” a la Argentina respecto a su proyección atlántica, que involucra el reclamo sobre las islas Malvinas, a unos 700 kilómetros de Ushuaia, capital de la provincia de Tierra del Fuego. “Vamos a hacer unas cinco o seis licitaciones públicas para poder empezar cuanto antes y comenzar las obras el 2 de enero”, indicó Presti. Luego, el gobierno de Javier Milei oficializó una inyección de casi 218 mil millones de pesos argentinos para Defensa, unos 140 millones de dólares. De este monto, unos 200 mil millones se destinarán para la construcción de la base naval en la Tierra del Fuego, como también para terminar la base Petrel, en el archipiélago de Joinville, al norte de la Antártica. La construcción de la base en Ushuaia se había revelado como proyecto en 2022 por el gobierno de Alberto Fernández, pero se paralizó por la “motosierra” de Milei apenas asumió el poder. El ministro Presti asegura que la base fueguina, en aguas del binacional canal Beagle, será un “polo logístico” de conexión con las 13 bases antárticas que posee la Argentina. Sobre sus características técnicas, el recinto militar tendría obras gravitantes como edificios logísticos y militares, un financiamiento absolutamente asumido por el Estado y un muelle de 585 metros. El proyecto, atrasado por décadas, se ubicaría en la bahía de Ushuaia, separado del casco urbano de la ciudad y a metros de la pista del Aeropuerto Internacional Islas Malvinas, que paradójicamente no está en el archipiélago reclamado. Así, se consideraría una integración aérea-marítimo-terrestre de más de 39 mil metros cuadrados. El eje principal es el muelle, que deberá servir a las lanchas de la División Patrulla Austral en un plazo cercano al año y medio de iniciadas las obras, mientras el resto de la base se termina de construir. Una dimensión que atañe particularmente a Chile es la competencia que este puerto militar buscará ganarle a Punta Arenas, en el estrecho de Magallanes y más al norte. El objetivo será ganar la pulsada respecto a las expediciones antárticas, cuya base principal hoy es la ciudad chilena. “Hay 25 o 30 países que despliegan todas sus campañas antárticas desde el hermano país de Chile, desde Punta Arenas, y Argentina está dejando de pasar esta oportunidad de poder brindar con el polo logístico servicios navales como combustible, racionamiento, comida, turismo también, con el polo logístico y que va a poder permitir tener ingresos para nuestro país”, argumentó Presti. “Punta Arenas se lleva todo por la infraestructura que tiene”, agregaron en la presentación técnica del proyecto. Como se adelantó, el puerto estará en el canal del Beagle, compartido con Chile. Por lo mismo, el jefe de la cartera descartó que haya que pedir permisos internacionales para la utilización de la base y sus naves. “La ubicación estratégica de Ushuaia nos permite obviamente desplazarnos por el Atlántico Sur, en nuestro mar soberano, y también desplazarnos hacia el continente antártico sin ningún tipo de inconvenientes”, señaló. Fuente: elmostrador.cl
Como parte del periodo de preparación previo a su despliegue en la Antártica, la futura dotación de la Base Naval Antártica Capitán Arturo Prat completó una exigente etapa de instrucción especializada junto al Ejército de Chile. Durante dos semanas, los servidores navales participaron en actividades desarrolladas por el Centro de Entrenamiento en Montaña del Ejército de Chile, en la Escuela de Montaña, donde recibieron capacitación orientada a enfrentar las particulares condiciones geográficas y climáticas que deberán afrontar durante su permanencia en la Antártica. La instrucción contempló contenidos relacionados con desplazamiento en escenarios con glaciación, montaña invernal y rescate en grietas, conocimientos y herramientas fundamentales para desenvolverse de manera segura en terrenos de alta complejidad. Esta preparación forma parte del proceso de apresto de la futura dotación y busca complementar las competencias del personal naval con conocimientos especializados en operaciones de montaña, permitiéndoles responder de manera adecuada ante las condiciones propias del continente antártico y eventuales situaciones de emergencia. Al respecto, el Capitán de Corbeta OM Cristián González Díaz, futuro Comandante de la Base, destacó el aporte de esta instrucción al proceso de preparación de la dotación. “Estos entrenamientos buscan dejarnos preparados para cumplir las tareas requeridas en apoyo a la investigación científica nacional e internacional, la salvaguarda de la vida humana en el mar y la protección del medioambiente”. Asimismo, enfatizó que esta ardua labor contribuye de manera directa al desarrollo del Estado en el continente blanco, relacionadas a la actividad científica, la salvaguarda de la vida humana en el mar, al resguardo de la soberanía nacional y a mantener una presencia permanente y efectiva en el territorio antártico. Preparación conjunta para operar en condiciones extremas La instrucción desarrollada junto al Ejército de Chile permite fortalecer la preparación de los servidores navales mediante la incorporación de conocimientos y experiencias especializadas en ambientes de montaña y condiciones invernales. Esta cooperación entre ambas instituciones de las Fuerzas Armadas constituye una instancia de integración de capacidades, donde los conocimientos adquiridos serán posteriormente aplicados por la dotación de la Armada durante su despliegue en la Base Naval Antártica “Capitán Arturo Prat”. De esta manera, la preparación especializada constituye una etapa fundamental del ciclo previo al despliegue, contribuyendo a que el personal cuente con las herramientas necesarias para cumplir sus funciones y enfrentar los desafíos propios de operar en uno de los ambientes más exigentes del planeta. La Base Naval Antártica “Capitán Arturo Prat”, la más antigua de Chile en el continente blanco, desde el 6 de febrero de 1947, cumple un rol permanente en apoyo a las actividades nacionales que se desarrollan en el Territorio Chileno Antártico. Su dotación contribuye, entre otras tareas, al apoyo de la investigación científica, la salvaguarda de la vida humana en el mar y la protección del medioambiente. Así, la preparación conjunta entre el Ejército y la Armada permite fortalecer las capacidades del personal que será desplegado en el continente blanco, contribuyendo a mantener una presencia permanente y efectiva de Chile en la Antártica.