Con el objetivo de mantener limpio uno de los espacios naturales más emblemáticos de la comuna, personal municipal de la Dirección de Medio Ambiente, Aseo y Ornato llevó a cabo una jornada de limpieza en el Parque Chabunco. Así lo informó Christian Muñoz, director de Medio Ambiente, Aseo y Ornato, quien señaló que el municipio se mantiene constantemente monitoreando el estado del parque. Es muy importante que todos trabajemos para poder cuidar el parque. Estamos enfrentando eventos de altas temperaturas, por lo que el manejo del fuego es fundamental, así como también el manejo de las basuras. Traigan sus bolsas de basura, llévenselas a sus casas y dispónganlas para que el camión recolector domiciliario se las pueda llevar al vertedero, indicó. Durante las labores de limpieza se encontraron principalmente botellas plásticas, botellas de vidrio, envases PET y una gran cantidad de toallas húmedas, muchas de ellas abandonadas en los quinchos y adosadas a los árboles. El llamado va a ser enfático y majadero para que todo este tipo de basura, que hoy puede convertirse incluso en material combustible y provocar incendios, sea depositada en bolsas de basura y trasladada a la ciudad de Punta Arenas, para que el camión recolector, en su frecuencia habitual, la pueda retirar, advirtió el director. Por su parte, Sofía Blanco, ingeniera forestal de la Dirección de Medio Ambiente, alertó sobre la detección de inicios de fogatas en sectores no habilitados. El Parque Chabunco cuenta con alrededor de 50 fogones habilitados, por lo que no se entiende que se intente encender fuego a metros de los quinchos o incluso junto a los árboles, lo que pone en riesgo este ecosistema, señaló. Blanco reiteró el llamado a respetar las zonas autorizadas para el uso del fuego y a no extraer árboles o ramas del entorno. Si las personas planean hacer un asado o una fogata, deben traer su propia madera o carbón. Cuidar este espacio es responsabilidad de todos, concluyó. Desde el municipio reiteraron que continuarán atentos a las condiciones del parque y reforzaron el llamado a la comunidad a colaborar activamente para preservar estos espacios naturales.
Cada verano, el sector de San Juan se transforma en uno de los destinos más visitados por la comunidad magallánica. Sin embargo, junto al aumento de visitantes también se repite una preocupante realidad: basura mal depositada, fogatas deficientemente apagadas y la presencia de perros sueltos, situaciones que afectan gravemente al ecosistema del lugar. San Juan no solo es un espacio recreativo tradicional, sino también un área de alto valor ambiental. En sus playas y alrededores, especies como los gansos patagónicos encuentran un sitio para criar a sus polluelos, incluyendo aves en estado de conservación vulnerable, como el Canquén Colorado, actualmente en peligro. Desde la Agrupación Ecológica Patagónica se hace un llamado a la conciencia ambiental, solicitando a los visitantes retirar sus residuos de regreso a la ciudad, mantener a los perros bajo control y extremar las medidas de seguridad con el uso del fuego. Proteger este entorno es una responsabilidad compartida para asegurar su preservación y permitir que futuras generaciones continúen disfrutando de los bosques nativos y las orillas del Estrecho de Magallanes.
Tras una visita técnica realizada al vertedero municipal, el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, reiteró la preocupación del municipio por la situación que enfrenta la disposición final de residuos en la comuna y la falta de avances concretos en la implementación de un relleno sanitario, proceso que depende del Gobierno Regional de Magallanes. La visita contó con la participación de concejales y representantes de distintos servicios públicos, entre ellos Salud, Subdere, Medio Ambiente y el propio Gobierno Regional. Según explicó el jefe comunal, la instancia permitió evidenciar responsabilidades pendientes y la ausencia de definiciones claras respecto a la conducción del proyecto. “Este es un problema que venimos advirtiendo desde hace muchos años. El proceso comenzó en 2017, pero los plazos no se cumplieron y nunca hubo claridad. Hoy estamos pagando las consecuencias de años perdidos”, afirmó Radonich. El alcalde precisó que, si bien el vertedero municipal no se encuentra colapsado, su vida útil es limitada y se acorta progresivamente debido a la falta de una solución definitiva. En ese contexto, cuestionó que recién ahora se señale que la municipalidad sería la encargada del relleno sanitario, pese a que esa definición fue solicitada desde el inicio del proceso. “Insistimos reiteradamente, porque este no es solo un tema ambiental, es un tema de operación de la ciudad y, muy importante, del bolsillo de los vecinos”, enfatizó. Radonich advirtió que, ante la inexistencia de un relleno sanitario, la única alternativa para extender el funcionamiento del vertedero son obras de alto costo, lo que podría impactar directamente en el cobro de los derechos de aseo. “Mientras más gasto tenga el sistema, más pagan los vecinos. Y eso no es justo”, sostuvo, apuntando a la necesidad de evitar que la comunidad asuma los costos de una falta de planificación de largo plazo. El jefe comunal fue crítico con la gestión regional de los últimos años, señalando que hubo promesas incumplidas y cambios constantes en los plazos. “Se nos decía que el proyecto funcionaba en 2022, después en 2024, luego en 2026, y hoy la realidad es que no pasó nada. Hubo falta de gestión, de visión y también de humildad para pedir apoyo técnico en un tema complejo”, indicó. Finalmente, Radonich recalcó que el municipio continuará insistiendo para que la solución no recaiga en la ciudadanía. “Lo que voy a pelear, en el buen sentido, es que los habitantes de Punta Arenas no paguen un peso más por una situación que no generaron. Existe una responsabilidad clara del Gobierno Regional en estos últimos siete años y la ciudad necesita una solución real, responsable y a corto plazo”, concluyó.
Con el objetivo de mantener limpio uno de los espacios naturales más emblemáticos de la comuna, personal municipal de la Dirección de Medio Ambiente, Aseo y Ornato llevó a cabo una jornada de limpieza en el Parque Chabunco. Así lo informó Christian Muñoz, director de Medio Ambiente, Aseo y Ornato, quien señaló que el municipio se mantiene constantemente monitoreando el estado del parque. Es muy importante que todos trabajemos para poder cuidar el parque. Estamos enfrentando eventos de altas temperaturas, por lo que el manejo del fuego es fundamental, así como también el manejo de las basuras. Traigan sus bolsas de basura, llévenselas a sus casas y dispónganlas para que el camión recolector domiciliario se las pueda llevar al vertedero, indicó. Durante las labores de limpieza se encontraron principalmente botellas plásticas, botellas de vidrio, envases PET y una gran cantidad de toallas húmedas, muchas de ellas abandonadas en los quinchos y adosadas a los árboles. El llamado va a ser enfático y majadero para que todo este tipo de basura, que hoy puede convertirse incluso en material combustible y provocar incendios, sea depositada en bolsas de basura y trasladada a la ciudad de Punta Arenas, para que el camión recolector, en su frecuencia habitual, la pueda retirar, advirtió el director. Por su parte, Sofía Blanco, ingeniera forestal de la Dirección de Medio Ambiente, alertó sobre la detección de inicios de fogatas en sectores no habilitados. El Parque Chabunco cuenta con alrededor de 50 fogones habilitados, por lo que no se entiende que se intente encender fuego a metros de los quinchos o incluso junto a los árboles, lo que pone en riesgo este ecosistema, señaló. Blanco reiteró el llamado a respetar las zonas autorizadas para el uso del fuego y a no extraer árboles o ramas del entorno. Si las personas planean hacer un asado o una fogata, deben traer su propia madera o carbón. Cuidar este espacio es responsabilidad de todos, concluyó. Desde el municipio reiteraron que continuarán atentos a las condiciones del parque y reforzaron el llamado a la comunidad a colaborar activamente para preservar estos espacios naturales.
Cada verano, el sector de San Juan se transforma en uno de los destinos más visitados por la comunidad magallánica. Sin embargo, junto al aumento de visitantes también se repite una preocupante realidad: basura mal depositada, fogatas deficientemente apagadas y la presencia de perros sueltos, situaciones que afectan gravemente al ecosistema del lugar. San Juan no solo es un espacio recreativo tradicional, sino también un área de alto valor ambiental. En sus playas y alrededores, especies como los gansos patagónicos encuentran un sitio para criar a sus polluelos, incluyendo aves en estado de conservación vulnerable, como el Canquén Colorado, actualmente en peligro. Desde la Agrupación Ecológica Patagónica se hace un llamado a la conciencia ambiental, solicitando a los visitantes retirar sus residuos de regreso a la ciudad, mantener a los perros bajo control y extremar las medidas de seguridad con el uso del fuego. Proteger este entorno es una responsabilidad compartida para asegurar su preservación y permitir que futuras generaciones continúen disfrutando de los bosques nativos y las orillas del Estrecho de Magallanes.
Tras una visita técnica realizada al vertedero municipal, el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, reiteró la preocupación del municipio por la situación que enfrenta la disposición final de residuos en la comuna y la falta de avances concretos en la implementación de un relleno sanitario, proceso que depende del Gobierno Regional de Magallanes. La visita contó con la participación de concejales y representantes de distintos servicios públicos, entre ellos Salud, Subdere, Medio Ambiente y el propio Gobierno Regional. Según explicó el jefe comunal, la instancia permitió evidenciar responsabilidades pendientes y la ausencia de definiciones claras respecto a la conducción del proyecto. “Este es un problema que venimos advirtiendo desde hace muchos años. El proceso comenzó en 2017, pero los plazos no se cumplieron y nunca hubo claridad. Hoy estamos pagando las consecuencias de años perdidos”, afirmó Radonich. El alcalde precisó que, si bien el vertedero municipal no se encuentra colapsado, su vida útil es limitada y se acorta progresivamente debido a la falta de una solución definitiva. En ese contexto, cuestionó que recién ahora se señale que la municipalidad sería la encargada del relleno sanitario, pese a que esa definición fue solicitada desde el inicio del proceso. “Insistimos reiteradamente, porque este no es solo un tema ambiental, es un tema de operación de la ciudad y, muy importante, del bolsillo de los vecinos”, enfatizó. Radonich advirtió que, ante la inexistencia de un relleno sanitario, la única alternativa para extender el funcionamiento del vertedero son obras de alto costo, lo que podría impactar directamente en el cobro de los derechos de aseo. “Mientras más gasto tenga el sistema, más pagan los vecinos. Y eso no es justo”, sostuvo, apuntando a la necesidad de evitar que la comunidad asuma los costos de una falta de planificación de largo plazo. El jefe comunal fue crítico con la gestión regional de los últimos años, señalando que hubo promesas incumplidas y cambios constantes en los plazos. “Se nos decía que el proyecto funcionaba en 2022, después en 2024, luego en 2026, y hoy la realidad es que no pasó nada. Hubo falta de gestión, de visión y también de humildad para pedir apoyo técnico en un tema complejo”, indicó. Finalmente, Radonich recalcó que el municipio continuará insistiendo para que la solución no recaiga en la ciudadanía. “Lo que voy a pelear, en el buen sentido, es que los habitantes de Punta Arenas no paguen un peso más por una situación que no generaron. Existe una responsabilidad clara del Gobierno Regional en estos últimos siete años y la ciudad necesita una solución real, responsable y a corto plazo”, concluyó.