El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) dio inicio a las obras de conservación de vías urbanas de emergencia en la calle Bellavista, en el sector sur de Avenida España, intervención que permitirá mejorar las condiciones de tránsito en uno de los tramos más deteriorados de la ciudad. Los trabajos consideran la reposición de 2.032m² de hormigón en distintos puntos de la calle, entre Armando Sanhueza y Señoret, además de la calzada poniente de la Avenida España, entre Bellavista y Paraguaya. Esta intervención forma parte del contrato de Conservación de Vías Urbanas de Emergencia, financiado a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional. El seremi de Vivienda y Urbanismo, Rodolfo Guajardo Barría, destacó el inicio de estas obras como una respuesta concreta a las necesidades de la comunidad. “Estamos resolviendo los requerimientos inmediatos de la ciudadanía. Todos los que transitamos por estas calles sabemos en qué condiciones se encuentran. Hoy acudimos a ese llamado justamente. Se cerró la calle y ya están trabajando en reparar esta vía de manera correcta”, señaló. La intervención contempla el cierre total de la calzada durante el desarrollo de las obras, mientras que en la Avenida España se mantendrá un tránsito parcial, resguardando la conectividad del sector. “Avenida España seguirá abierta al tránsito, con los resguardos necesarios para ejecutar los trabajos en invierno. Ustedes saben que la realidad en Magallanes es distinta a otras zonas del país, por lo que se está coordinando con la empresa contratista las medidas de protección del hormigón recién colocado, para evitar los efectos de los ciclos de hielo”. El gobernador regional, Jorge Flies Añón, valoró el trabajo coordinado entre instituciones para avanzar en la reposición de calzadas en la región. “Primero hay que destacar el trabajo que está haciendo en conjunto el Gobierno Regional con el Ministerio de Vivienda, especialmente a través de Serviu. Los que viven en el sector sur, ocupan Bellavista y saben las condiciones que tenía. Esta calle es una de las más deterioradas que tenía Punta Arenas y hoy, desde Armando Sanhueza hasta Señoret, incluyendo las calzadas entre bandejones de Avenida España, en forma coordinada, se van a estar cambiando”, afirmó. Por su parte, el director (s) del Serviu Magallanes, Omar González Asenjo, explicó los alcances técnicos de la intervención y los plazos asociados. “Aquí hay un cierre total que va a durar hasta fines de julio. La calle tiene una inversión de 300 millones aproximadamente y son 2.000 metros cuadrados los que se intervienen”, detalló. El director (s) del Serviu agregó que estas obras forman parte de un contrato mayor que contempla la reposición de 14 tramos en la ciudad, junto con metros cuadrados adicionales destinados a emergencias. “Ya estamos en un 13% de avance y hemos agregado algunas obras que se han solicitado por parte de la comunidad, como es la calle 21 de Mayo, con cargo a los 5.000 metros cuadrados que tenemos de disposición para algunas emergencias”, indicó. El proyecto considera la reposición completa del paquete estructural de las calzadas, mediante hormigón de alta resistencia, lo que permitirá mejorar la durabilidad de las vías intervenidas y responder a las condiciones climáticas propias de la región. Las autoridades reiteraron el llamado a la comunidad a respetar la señalización y planificar sus desplazamientos, considerando los desvíos y restricciones que se implementarán durante el desarrollo de las obras, cuyo plazo de ejecución se extiende hasta el 30 de julio de 2026 en este tramo.
Asociar de manera generalizada delito y situación de calle es una simplificación que estigmatiza a personas que, en su mayoría, son víctimas de violencia y exclusión, no sus responsables. Los desalojos y la destrucción de rucos pueden dar una señal de orden en el corto plazo, pero no resuelven el problema. Desplazar no es solucionar: solo traslada la exclusión de un lugar a otro. La experiencia en terreno demuestra que el acompañamiento permanente, el trabajo territorial y programas como vivienda primero no solo permiten que las personas salgan de la calle, sino que también fortalecen la seguridad de la comunidad. Seguridad y dignidad no son opuestas; van de la mano. Si queremos soluciones reales, necesitamos políticas integrales, no respuestas reactivas. Liliana Cortés Directora Social del Hogar de Cristo
La semana pasada el gobierno presentó los datos de la encuesta CASEN 2024 destacando la reducción de la pobreza en Chile. Es una noticia que, a primera vista, invita al optimismo. Pero si uno mira los datos con más atención, la historia cambia. La región de Magallanes destaca por tener los menores índices de pobreza nacionales, tanto a nivel de ingresos (el promedio nacional es 17.3%; acá, 9.9%), como en pobreza multidimensional (17.7% en el país contra 6.1% en la región) y también en la más crítica de ambas, la pobreza severa, que abarca a quienes no tienen dinero suficiente para lo básico y tampoco un mínimo de bienestar en dimensiones como salud, empleo, vivienda, educación y redes. La pobreza severa en Chile es 6.1% y en Magallanes llega a 1.5%. ¿Significa esto que no debemos preocuparnos? Todo lo contrario. La dimensión de nuestro territorio y la baja densidad poblacional nos habla de un número exacto: hoy son 2.651 personas las que viven en pobreza severa en la región. Casi podríamos ponerles cara, dado lo pocas que son. A unas 200 de ellas las conocemos de cerca. Son quienes viven en situación de calle en la adversidad de un clima inclemente. Es importante hacer esta apertura de las cifras y un dato así no puede dejarnos indiferentes, sino que debe ser un acicate al logro de un sueño tan desafiante como posible: llegar a un índice calle cero en Punta Arenas y Puerto Natales. Hoy, a nivel nacional, más de 3,4 millones de personas siguen viviendo en pobreza por ingresos. No logran cubrir sus necesidades básicas ni siquiera considerando las ayudas del Estado. Pero el dato más duro es otro: más de 1,1 millón de personas vive en pobreza severa. Son pobres por ingresos y, además, enfrentan múltiples carencias en vivienda, salud, educación, trabajo, cuidados o redes de apoyo. Es decir, viven ambas pobrezas, lo que significa vulnerabilidad y precariedad en su forma más profunda y persistente. La CASEN muestra algo que debería preocuparnos: el 10% más pobre de Chile hoy genera menos ingresos propios que hace quince años. Sus ingresos laborales caen, mientras los subsidios aumentan y pasan a representar cerca del 70% de lo que recibe un hogar. Las transferencias son necesarias -nadie lo discute-, pero cuando no van acompañadas de oportunidades reales, terminan administrando la pobreza en vez de superarla. Chile ha avanzado en protección social, pero no ha fortalecido la capacidad de las personas para salir adelante por sí mismas. Trabajo digno, acceso a cuidados, educación pertinente, redes comunitarias. Eso se llama “capacidad de agencia”. De “agenciarse” el bienestar por uno mismo. Sin el desarrollo de esa capacidad, no hay salida sostenible de la pobreza. También existen alertas que no se resuelven con bonos: más soledad, menos redes de apoyo, hogares que cuidan a personas dependientes sin ayuda, empleo precario que no alcanza para vivir. Celebrar promedios, mientras más de un millón de personas vive atrapada en pobreza severa es un error. Hoy 1.193.010 personas viven en situación de pobreza severa en el país, lo que representa una auténtica emergencia social, en el sentido de que son personas con privaciones múltiples y profundas que afectan su bienestar cotidiano. Los magallánicos deberíamos desafiarnos al menos a lograr ese soñado índice calle cero para nuestra región.
El diseño de 950 metros de calle Chañarcillo, entre Avenida Costanera del Estrecho y Avenida Bulnes, será el inicio de una nueva conexión entre estas importantes arterias, gracias al financiamiento del Gobierno Regional aprobado en octubre. La iniciativa presentada por la Seremi de Vivienda y Urbanismo, contempla el diseño del mejoramiento del estándar de 430 metros de la vía existente y diseño de 520 metros de la apertura de la calle en el tramo que hoy permanece cerrado al tránsito. Conectividad directa con recintos de salud y educación El Seremi de Vivienda y Urbanismo, Marco Uribe Saldivia destacó “Para nuestro Ministerio es muy importante este proyecto que había sido postergado durante varios años y con la obtención del RS a través del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, pudimos presentarlo ante el Gobierno Regional para el financiamiento de su diseño”. La autoridad agregó “La apertura de Chañarcillo habilitará una ruta directa a todo el tránsito vehicular que viene desde el sector sur de la comuna hacia el norte, abriendo una nueva vialidad que va a ser importantísima, sobre todo para la conexión expedita con los recintos hospitalarios y de educación superior”. Respecto al diseño informó “Será un diseño de ingeniería de detalles de alto estándar como ha sido la tónica dentro del mandato del Presidente Gabriel Boric Font y nuestro Plan de Ciudades Justas, extendiendo calle Chañarcillo, desde el sector que colinda con Villa El Golf y el recinto de Zona Franca hasta Avenida Los Flamencos”. El perfil proyectado considera una calzada de 8 metros de ancho, aceras en ambos costados y ciclovía de alto estándar en la acera sur, alcanzando un perfil de 20 metros entre líneas oficiales. El diseño deberá contemplar la extensión de redes de servicios, paisajismo, iluminación, estudio de expropiaciones requeridas y adecuaciones en las intersecciones con Avenidas Bulnes y Costanera, así como también las medidas de mitigación vial necesarias para su correcta ejecución y uso. Financiamiento regional El monto comprometido por el Gobierno Regional supera los 141 millones de pesos, con un plazo estimado de ejecución 12 meses. La unidad técnica del proyecto será el Serviu regional El Gobernador Regional Jorge Flies Añón señaló “La iniciativa de diseño vial presentada por el Ministerio de Vivienda a este Gobierno Regional, que es la primera etapa, fue aprobada por el Consejo Regional, y esto permite tener continuidad especialmente entre Los Flamencos hasta Costanera, también con un impacto importante en la proyección sobre la Universidad de Magallanes y Zona Franca, lo cual permite un desarrollo urbanístico más integral y accesible también una vía de desahogo en la comuna”. Finalmente, el consejero por la Provincia de Magallanes, Juan Morano Cornejo, indicó “El diseño de esta arteria es muy relevante dado que será una vía estructurante oriente poniente que hoy claramente es una necesidad que la vialidad urbana demanda. Aquí parte un camino que esperamos pronto pase del diseño a la expropiación y ejecución”. Se busca que a través del diseño y estudio de mitigación de impacto vial, la futura obra contribuya a la descongestión de las actuales vías de acceso a importante infraestructura pública y privada como el Hospital Clínico de Magallanes, el Centro de Rehabilitación, las Clínicas IMET y Red Salud, Mutual de Seguridad, Universidad de Magallanes, jardín infantil Colores del Viento, Inacap, Instituto de la Patagonia, Colegio Alemán y Zona Franca, entre otra.
El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) dio inicio a las obras de conservación de vías urbanas de emergencia en la calle Bellavista, en el sector sur de Avenida España, intervención que permitirá mejorar las condiciones de tránsito en uno de los tramos más deteriorados de la ciudad. Los trabajos consideran la reposición de 2.032m² de hormigón en distintos puntos de la calle, entre Armando Sanhueza y Señoret, además de la calzada poniente de la Avenida España, entre Bellavista y Paraguaya. Esta intervención forma parte del contrato de Conservación de Vías Urbanas de Emergencia, financiado a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional. El seremi de Vivienda y Urbanismo, Rodolfo Guajardo Barría, destacó el inicio de estas obras como una respuesta concreta a las necesidades de la comunidad. “Estamos resolviendo los requerimientos inmediatos de la ciudadanía. Todos los que transitamos por estas calles sabemos en qué condiciones se encuentran. Hoy acudimos a ese llamado justamente. Se cerró la calle y ya están trabajando en reparar esta vía de manera correcta”, señaló. La intervención contempla el cierre total de la calzada durante el desarrollo de las obras, mientras que en la Avenida España se mantendrá un tránsito parcial, resguardando la conectividad del sector. “Avenida España seguirá abierta al tránsito, con los resguardos necesarios para ejecutar los trabajos en invierno. Ustedes saben que la realidad en Magallanes es distinta a otras zonas del país, por lo que se está coordinando con la empresa contratista las medidas de protección del hormigón recién colocado, para evitar los efectos de los ciclos de hielo”. El gobernador regional, Jorge Flies Añón, valoró el trabajo coordinado entre instituciones para avanzar en la reposición de calzadas en la región. “Primero hay que destacar el trabajo que está haciendo en conjunto el Gobierno Regional con el Ministerio de Vivienda, especialmente a través de Serviu. Los que viven en el sector sur, ocupan Bellavista y saben las condiciones que tenía. Esta calle es una de las más deterioradas que tenía Punta Arenas y hoy, desde Armando Sanhueza hasta Señoret, incluyendo las calzadas entre bandejones de Avenida España, en forma coordinada, se van a estar cambiando”, afirmó. Por su parte, el director (s) del Serviu Magallanes, Omar González Asenjo, explicó los alcances técnicos de la intervención y los plazos asociados. “Aquí hay un cierre total que va a durar hasta fines de julio. La calle tiene una inversión de 300 millones aproximadamente y son 2.000 metros cuadrados los que se intervienen”, detalló. El director (s) del Serviu agregó que estas obras forman parte de un contrato mayor que contempla la reposición de 14 tramos en la ciudad, junto con metros cuadrados adicionales destinados a emergencias. “Ya estamos en un 13% de avance y hemos agregado algunas obras que se han solicitado por parte de la comunidad, como es la calle 21 de Mayo, con cargo a los 5.000 metros cuadrados que tenemos de disposición para algunas emergencias”, indicó. El proyecto considera la reposición completa del paquete estructural de las calzadas, mediante hormigón de alta resistencia, lo que permitirá mejorar la durabilidad de las vías intervenidas y responder a las condiciones climáticas propias de la región. Las autoridades reiteraron el llamado a la comunidad a respetar la señalización y planificar sus desplazamientos, considerando los desvíos y restricciones que se implementarán durante el desarrollo de las obras, cuyo plazo de ejecución se extiende hasta el 30 de julio de 2026 en este tramo.
Asociar de manera generalizada delito y situación de calle es una simplificación que estigmatiza a personas que, en su mayoría, son víctimas de violencia y exclusión, no sus responsables. Los desalojos y la destrucción de rucos pueden dar una señal de orden en el corto plazo, pero no resuelven el problema. Desplazar no es solucionar: solo traslada la exclusión de un lugar a otro. La experiencia en terreno demuestra que el acompañamiento permanente, el trabajo territorial y programas como vivienda primero no solo permiten que las personas salgan de la calle, sino que también fortalecen la seguridad de la comunidad. Seguridad y dignidad no son opuestas; van de la mano. Si queremos soluciones reales, necesitamos políticas integrales, no respuestas reactivas. Liliana Cortés Directora Social del Hogar de Cristo
La semana pasada el gobierno presentó los datos de la encuesta CASEN 2024 destacando la reducción de la pobreza en Chile. Es una noticia que, a primera vista, invita al optimismo. Pero si uno mira los datos con más atención, la historia cambia. La región de Magallanes destaca por tener los menores índices de pobreza nacionales, tanto a nivel de ingresos (el promedio nacional es 17.3%; acá, 9.9%), como en pobreza multidimensional (17.7% en el país contra 6.1% en la región) y también en la más crítica de ambas, la pobreza severa, que abarca a quienes no tienen dinero suficiente para lo básico y tampoco un mínimo de bienestar en dimensiones como salud, empleo, vivienda, educación y redes. La pobreza severa en Chile es 6.1% y en Magallanes llega a 1.5%. ¿Significa esto que no debemos preocuparnos? Todo lo contrario. La dimensión de nuestro territorio y la baja densidad poblacional nos habla de un número exacto: hoy son 2.651 personas las que viven en pobreza severa en la región. Casi podríamos ponerles cara, dado lo pocas que son. A unas 200 de ellas las conocemos de cerca. Son quienes viven en situación de calle en la adversidad de un clima inclemente. Es importante hacer esta apertura de las cifras y un dato así no puede dejarnos indiferentes, sino que debe ser un acicate al logro de un sueño tan desafiante como posible: llegar a un índice calle cero en Punta Arenas y Puerto Natales. Hoy, a nivel nacional, más de 3,4 millones de personas siguen viviendo en pobreza por ingresos. No logran cubrir sus necesidades básicas ni siquiera considerando las ayudas del Estado. Pero el dato más duro es otro: más de 1,1 millón de personas vive en pobreza severa. Son pobres por ingresos y, además, enfrentan múltiples carencias en vivienda, salud, educación, trabajo, cuidados o redes de apoyo. Es decir, viven ambas pobrezas, lo que significa vulnerabilidad y precariedad en su forma más profunda y persistente. La CASEN muestra algo que debería preocuparnos: el 10% más pobre de Chile hoy genera menos ingresos propios que hace quince años. Sus ingresos laborales caen, mientras los subsidios aumentan y pasan a representar cerca del 70% de lo que recibe un hogar. Las transferencias son necesarias -nadie lo discute-, pero cuando no van acompañadas de oportunidades reales, terminan administrando la pobreza en vez de superarla. Chile ha avanzado en protección social, pero no ha fortalecido la capacidad de las personas para salir adelante por sí mismas. Trabajo digno, acceso a cuidados, educación pertinente, redes comunitarias. Eso se llama “capacidad de agencia”. De “agenciarse” el bienestar por uno mismo. Sin el desarrollo de esa capacidad, no hay salida sostenible de la pobreza. También existen alertas que no se resuelven con bonos: más soledad, menos redes de apoyo, hogares que cuidan a personas dependientes sin ayuda, empleo precario que no alcanza para vivir. Celebrar promedios, mientras más de un millón de personas vive atrapada en pobreza severa es un error. Hoy 1.193.010 personas viven en situación de pobreza severa en el país, lo que representa una auténtica emergencia social, en el sentido de que son personas con privaciones múltiples y profundas que afectan su bienestar cotidiano. Los magallánicos deberíamos desafiarnos al menos a lograr ese soñado índice calle cero para nuestra región.
El diseño de 950 metros de calle Chañarcillo, entre Avenida Costanera del Estrecho y Avenida Bulnes, será el inicio de una nueva conexión entre estas importantes arterias, gracias al financiamiento del Gobierno Regional aprobado en octubre. La iniciativa presentada por la Seremi de Vivienda y Urbanismo, contempla el diseño del mejoramiento del estándar de 430 metros de la vía existente y diseño de 520 metros de la apertura de la calle en el tramo que hoy permanece cerrado al tránsito. Conectividad directa con recintos de salud y educación El Seremi de Vivienda y Urbanismo, Marco Uribe Saldivia destacó “Para nuestro Ministerio es muy importante este proyecto que había sido postergado durante varios años y con la obtención del RS a través del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, pudimos presentarlo ante el Gobierno Regional para el financiamiento de su diseño”. La autoridad agregó “La apertura de Chañarcillo habilitará una ruta directa a todo el tránsito vehicular que viene desde el sector sur de la comuna hacia el norte, abriendo una nueva vialidad que va a ser importantísima, sobre todo para la conexión expedita con los recintos hospitalarios y de educación superior”. Respecto al diseño informó “Será un diseño de ingeniería de detalles de alto estándar como ha sido la tónica dentro del mandato del Presidente Gabriel Boric Font y nuestro Plan de Ciudades Justas, extendiendo calle Chañarcillo, desde el sector que colinda con Villa El Golf y el recinto de Zona Franca hasta Avenida Los Flamencos”. El perfil proyectado considera una calzada de 8 metros de ancho, aceras en ambos costados y ciclovía de alto estándar en la acera sur, alcanzando un perfil de 20 metros entre líneas oficiales. El diseño deberá contemplar la extensión de redes de servicios, paisajismo, iluminación, estudio de expropiaciones requeridas y adecuaciones en las intersecciones con Avenidas Bulnes y Costanera, así como también las medidas de mitigación vial necesarias para su correcta ejecución y uso. Financiamiento regional El monto comprometido por el Gobierno Regional supera los 141 millones de pesos, con un plazo estimado de ejecución 12 meses. La unidad técnica del proyecto será el Serviu regional El Gobernador Regional Jorge Flies Añón señaló “La iniciativa de diseño vial presentada por el Ministerio de Vivienda a este Gobierno Regional, que es la primera etapa, fue aprobada por el Consejo Regional, y esto permite tener continuidad especialmente entre Los Flamencos hasta Costanera, también con un impacto importante en la proyección sobre la Universidad de Magallanes y Zona Franca, lo cual permite un desarrollo urbanístico más integral y accesible también una vía de desahogo en la comuna”. Finalmente, el consejero por la Provincia de Magallanes, Juan Morano Cornejo, indicó “El diseño de esta arteria es muy relevante dado que será una vía estructurante oriente poniente que hoy claramente es una necesidad que la vialidad urbana demanda. Aquí parte un camino que esperamos pronto pase del diseño a la expropiación y ejecución”. Se busca que a través del diseño y estudio de mitigación de impacto vial, la futura obra contribuya a la descongestión de las actuales vías de acceso a importante infraestructura pública y privada como el Hospital Clínico de Magallanes, el Centro de Rehabilitación, las Clínicas IMET y Red Salud, Mutual de Seguridad, Universidad de Magallanes, jardín infantil Colores del Viento, Inacap, Instituto de la Patagonia, Colegio Alemán y Zona Franca, entre otra.