Este sábado 28 de febrero, las calles del sector sur de Punta Arenas se convertirán en un escenario al aire libre. Bajo el nombre “Carnaval Barrial: Ruta de los Mares”, la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, a través de su programa de Fortalecimiento de la Identidad Cultural Regional (FICR), invita a toda la comunidad a una fiesta ciudadana que busca reactivar el tejido social mediante las expresiones artísticas. La actividad, que se desarrollará entre las 16.00 y las 19.00 horas, es fruto de un trabajo intersectorial con el programa Quiero Mi Barrio y tiene como objetivo democratizar el acceso a la cultura en los barrios El Pingüino y Loteo del Mar. El carnaval considera un recorrido itinerante que comenzará puntualmente en la intersección de Avenida Pedro Bórquez con calle Augusto Lutz (Punto 1). Allí, la compañía Circo de la Memoria y la batucada Timbalada Do Sur darán el vamos al evento, animando a las y los vecinos a sumarse al trayecto. A medida que la columna avance por Pedro Bórquez y luego por Avenida Océano Pacífico, se irán agregando nuevas intervenciones en distintas esquinas estratégicas, incluyendo presentaciones del elenco Teatro Ciudadano, zancos a cargo de la agrupación Amigos de Juan Wesley y la energía de la batucada Blocco, organización que representó a la región el 2025 en el festival Mil Tambores de Valparaíso. Sobre esta iniciativa, el Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Luis Navarro, destacó el rol integrador de la propuesta. “Como gobierno estamos convencidos del valor inmensurable que tienen las experiencias artísticas en la vida comunitaria. Este carnaval no es sólo un evento para mirar, es una instancia participativa que une a toda la familia, desde los niños hasta las personas mayores. Queremos que el arte se tome las calles, que los vecinos se reencuentren y que juntos celebremos nuestra identidad en el espacio público”. CIERRE MUSICAL La Ruta de los mares finalizará en la Plaza Saludable de Loteo del Mar (Avenida Océano Pacífico entre Mar de Galilea y Mar de las Antillas). A este quinto punto convergerán todos los elencos, sumándose el conjunto folclórico Esencias de Mi Tierra, el elenco de danza de Alejandra Villarroel y un espacio de micrófono abierto para artistas locales. Además, se dispondrá de un lienzo comunitario gestionado por el programa de migrantes, donde las y los asistentes podrán plasmar libremente sus opiniones y dibujos. El cierre de la jornada estará a cargo de la banda regional ALAFIA. La actividad es abierta y de acceso gratuito no solo para los residentes del sector, sino también para las comunidades aledañas como Carlos Ibáñez, 18 de Septiembre y Juan Pablo Segundo, así como para todos los habitantes de la ciudad que deseen disfrutar de una tarde de cultura y entretención familiar.
Con el objetivo de ofrecer una alternativa recreativa, educativa y cultural durante el periodo estival, Circo del Sur anunció una nueva versión de su Escuela de Verano para niñas y niños de entre 4 y 9 años en la ciudad de Punta Arenas. El programa se llevará a cabo los días 19, 21, 23, 26, 28 y 30 de enero, además del 2, 4 y 6 de febrero, los días lunes, miércoles y viernes, en dependencias de Circo del Sur, ubicadas en O'Higgins 655. En total, la iniciativa contempla nueve sesiones organizadas según rango etario y con horarios diferenciados. Durante la Escuela de Verano, las y los participantes podrán explorar disciplinas como malabarismo, magia, equilibrios, acrobacias y fabricación de juguetes de circo, además de juegos y dinámicas orientadas al desarrollo integral y la expresión artística. Los horarios serán de 11:00 a 12:00 horas para el grupo de 4 a 6 años y de 15:30 a 17:00 horas para niñas y niños de 7 a 9 años. El valor total del programa es de $70.000 y los cupos son limitados.
El Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO aprobó hoy la inscripción del Circo de Tradición Familiar en Chile en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, un hito histórico para las artes, la memoria afectiva del país y las comunidades que han resguardado este oficio por generaciones. La decisión fue adoptada durante la 20ª sesión realizada en Nueva Delhi, India, instancia en la que la delegación chilena presentó los elementos centrales del expediente elaborado para dar respaldo a esta postulación. El proceso, impulsado por las comunidades circenses desde 2017, contó con amplia participación, instancias de validación y 657 cartas de apoyo. “Esta es una gran noticia para Chile. El Circo de Tradición Familiar es parte de la cultura, patrimonio e identidad de nuestro país, ha cautivado a distintas generaciones y también ha cumplido un rol fundamental en la democratización y descentralización de la participación cultural, lo que los ha llevado a transformarse en una de las manifestaciones artísticas más populares y queridas del país”, dijo la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Arredondo, tras confirmarse el anuncio. “Por eso, como Estado de Chile sentimos un profundo orgullo de haber trabajado junto a las familias circenses, sus organizaciones, la academia y la sociedad civil, para avanzar en esta postulación que hoy estamos coronando con este reconocimiento internacional que consagra el valor histórico, social y artístico del circo chileno como un patrimonio del mundo”, agregó la secretaria de Estado. “Este reconocimiento a nivel global destaca un patrimonio popular de nuestro país que tiene más de 200 años. Desde hoy esta práctica es una tradición que pertenece no solo a las chilenas y chilenos, sino al mundo entero. Fueron reconocidas las características universales excepcionales que posee el circo de tradición familiar en Chile, lo que refuerza el rol del Estado de contribuir y promover los procesos necesarios para su salvaguardia y continuar con su transmisión para que la ciudadanía y las futuras generaciones conozcan su importancia histórica”, agregó la subsecretaria Carolina Pérez Dattari desde Nueva Delhi, quien junto a la directora del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Nélida Pozo Kudo; y la subdirectora nacional de Patrimonio Cultural Inmaterial, Paula Jaraquemada Rassé, encabezaron la delegación chilena compuesta también por cultores y cultoras del circo tradicional. Tradición, movilidad y arraigo territorial son rasgos centrales del circo familiar chileno. Su carácter trashumante ha permitido que durante más de un siglo llegue a lugares donde el acceso a actividades artísticas no es permanente, extendiendo su carpa desde pequeñas localidades hasta territorios insulares y zonas extremas del país. Su presencia ha cruzado fronteras y forjado lazos con comunidades circenses de distintas regiones del mundo, consolidando un patrimonio que dialoga más allá de sus límites geográficos. Desde la India, donde participa como parte de la comitiva oficial de nuestro país, el reconocido Joaquín Gastón Maluenda, “Tachuela Grande”, dedica este trascendente reconocimiento a “quienes están en el cielo”. Dice que este “es un homenaje a todos los que se fueron a lo largo de décadas y décadas de trabajo y pasión, a todos los heroicos y heroicas circenses que lograron que nuestro circo tenga 200 años de vida”. En la región de Magallanes, el Seremi de las Culturas, Luis Navarro, también se sumó a las manifestaciones de alegría y orgullo por esta distinción. Estamos felices porque hoy se reconoce el corazón itinerante de Chile. El Circo de Tradición Familiar es, sin duda, una de las expresiones más nobles de nuestra cultura. Es la validación de una forma de vida que ha sabido resistir y evolucionar, llevando magia y alegría a todos los rincones de nuestro país. Gracias por hacer reír y soñar a tantas generaciones de chilenos. La decisión de UNESCO El Comité Intergubermanental de la Unesco aprobó la inscripción de esta práctica, reconociendo su valor cultural, social y comunitario y destacando que constituye un modo de vida transmitido de generación en generación, por clanes familiares que itineran durante todo el año, preservan y difunden conocimientos, habilidades artísticas y prácticas propias del oficio circense, fortaleciendo la identidad y el sentido de pertenencia. El organismo valoró, especialmente, la transmisión continua de saberes desde la infancia, basada en la oralidad, el juego y la práctica cotidiana, así como el carácter inclusivo, solidario y diverso del circo tradicional. También subrayó su contribución a la visibilización del patrimonio cultural inmaterial y al desarrollo sostenible, así como su aporte a las economías familiares y a la integración de personas de distintas identidades y capacidades. Asimismo, se reconoció la larga trayectoria de organización del sector circense de Chile en la protección de su patrimonio, desde la creación del sindicato de artistas circenses en 1935 hasta las actuales medidas de salvaguardia que incluyen formación, archivo, difusión y sensibilización. “Por años los circenses hemos soñado con que el circo ocupe el lugar que merece, y que se reconozca su aporte a la cultura y a la identidad del país. Este paso honra a nuestras nuevas generaciones, pero también a quienes nos antecedieron y entregaron su vida al circo, enseñándonos el amor por la pista, los trapos, los palos y cada una de nuestras tradiciones. Somos más que un espectáculo centenario: somos una comunidad unida por una forma de vida”, comentó la gestora y artista circense, Cristina Córdoba “Chubytolina”, quien siguió la votación junto a la comunidad durante la madrugada en Chile.
Este sábado 28 de febrero, las calles del sector sur de Punta Arenas se convertirán en un escenario al aire libre. Bajo el nombre “Carnaval Barrial: Ruta de los Mares”, la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, a través de su programa de Fortalecimiento de la Identidad Cultural Regional (FICR), invita a toda la comunidad a una fiesta ciudadana que busca reactivar el tejido social mediante las expresiones artísticas. La actividad, que se desarrollará entre las 16.00 y las 19.00 horas, es fruto de un trabajo intersectorial con el programa Quiero Mi Barrio y tiene como objetivo democratizar el acceso a la cultura en los barrios El Pingüino y Loteo del Mar. El carnaval considera un recorrido itinerante que comenzará puntualmente en la intersección de Avenida Pedro Bórquez con calle Augusto Lutz (Punto 1). Allí, la compañía Circo de la Memoria y la batucada Timbalada Do Sur darán el vamos al evento, animando a las y los vecinos a sumarse al trayecto. A medida que la columna avance por Pedro Bórquez y luego por Avenida Océano Pacífico, se irán agregando nuevas intervenciones en distintas esquinas estratégicas, incluyendo presentaciones del elenco Teatro Ciudadano, zancos a cargo de la agrupación Amigos de Juan Wesley y la energía de la batucada Blocco, organización que representó a la región el 2025 en el festival Mil Tambores de Valparaíso. Sobre esta iniciativa, el Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Luis Navarro, destacó el rol integrador de la propuesta. “Como gobierno estamos convencidos del valor inmensurable que tienen las experiencias artísticas en la vida comunitaria. Este carnaval no es sólo un evento para mirar, es una instancia participativa que une a toda la familia, desde los niños hasta las personas mayores. Queremos que el arte se tome las calles, que los vecinos se reencuentren y que juntos celebremos nuestra identidad en el espacio público”. CIERRE MUSICAL La Ruta de los mares finalizará en la Plaza Saludable de Loteo del Mar (Avenida Océano Pacífico entre Mar de Galilea y Mar de las Antillas). A este quinto punto convergerán todos los elencos, sumándose el conjunto folclórico Esencias de Mi Tierra, el elenco de danza de Alejandra Villarroel y un espacio de micrófono abierto para artistas locales. Además, se dispondrá de un lienzo comunitario gestionado por el programa de migrantes, donde las y los asistentes podrán plasmar libremente sus opiniones y dibujos. El cierre de la jornada estará a cargo de la banda regional ALAFIA. La actividad es abierta y de acceso gratuito no solo para los residentes del sector, sino también para las comunidades aledañas como Carlos Ibáñez, 18 de Septiembre y Juan Pablo Segundo, así como para todos los habitantes de la ciudad que deseen disfrutar de una tarde de cultura y entretención familiar.
Con el objetivo de ofrecer una alternativa recreativa, educativa y cultural durante el periodo estival, Circo del Sur anunció una nueva versión de su Escuela de Verano para niñas y niños de entre 4 y 9 años en la ciudad de Punta Arenas. El programa se llevará a cabo los días 19, 21, 23, 26, 28 y 30 de enero, además del 2, 4 y 6 de febrero, los días lunes, miércoles y viernes, en dependencias de Circo del Sur, ubicadas en O'Higgins 655. En total, la iniciativa contempla nueve sesiones organizadas según rango etario y con horarios diferenciados. Durante la Escuela de Verano, las y los participantes podrán explorar disciplinas como malabarismo, magia, equilibrios, acrobacias y fabricación de juguetes de circo, además de juegos y dinámicas orientadas al desarrollo integral y la expresión artística. Los horarios serán de 11:00 a 12:00 horas para el grupo de 4 a 6 años y de 15:30 a 17:00 horas para niñas y niños de 7 a 9 años. El valor total del programa es de $70.000 y los cupos son limitados.
El Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO aprobó hoy la inscripción del Circo de Tradición Familiar en Chile en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, un hito histórico para las artes, la memoria afectiva del país y las comunidades que han resguardado este oficio por generaciones. La decisión fue adoptada durante la 20ª sesión realizada en Nueva Delhi, India, instancia en la que la delegación chilena presentó los elementos centrales del expediente elaborado para dar respaldo a esta postulación. El proceso, impulsado por las comunidades circenses desde 2017, contó con amplia participación, instancias de validación y 657 cartas de apoyo. “Esta es una gran noticia para Chile. El Circo de Tradición Familiar es parte de la cultura, patrimonio e identidad de nuestro país, ha cautivado a distintas generaciones y también ha cumplido un rol fundamental en la democratización y descentralización de la participación cultural, lo que los ha llevado a transformarse en una de las manifestaciones artísticas más populares y queridas del país”, dijo la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Arredondo, tras confirmarse el anuncio. “Por eso, como Estado de Chile sentimos un profundo orgullo de haber trabajado junto a las familias circenses, sus organizaciones, la academia y la sociedad civil, para avanzar en esta postulación que hoy estamos coronando con este reconocimiento internacional que consagra el valor histórico, social y artístico del circo chileno como un patrimonio del mundo”, agregó la secretaria de Estado. “Este reconocimiento a nivel global destaca un patrimonio popular de nuestro país que tiene más de 200 años. Desde hoy esta práctica es una tradición que pertenece no solo a las chilenas y chilenos, sino al mundo entero. Fueron reconocidas las características universales excepcionales que posee el circo de tradición familiar en Chile, lo que refuerza el rol del Estado de contribuir y promover los procesos necesarios para su salvaguardia y continuar con su transmisión para que la ciudadanía y las futuras generaciones conozcan su importancia histórica”, agregó la subsecretaria Carolina Pérez Dattari desde Nueva Delhi, quien junto a la directora del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Nélida Pozo Kudo; y la subdirectora nacional de Patrimonio Cultural Inmaterial, Paula Jaraquemada Rassé, encabezaron la delegación chilena compuesta también por cultores y cultoras del circo tradicional. Tradición, movilidad y arraigo territorial son rasgos centrales del circo familiar chileno. Su carácter trashumante ha permitido que durante más de un siglo llegue a lugares donde el acceso a actividades artísticas no es permanente, extendiendo su carpa desde pequeñas localidades hasta territorios insulares y zonas extremas del país. Su presencia ha cruzado fronteras y forjado lazos con comunidades circenses de distintas regiones del mundo, consolidando un patrimonio que dialoga más allá de sus límites geográficos. Desde la India, donde participa como parte de la comitiva oficial de nuestro país, el reconocido Joaquín Gastón Maluenda, “Tachuela Grande”, dedica este trascendente reconocimiento a “quienes están en el cielo”. Dice que este “es un homenaje a todos los que se fueron a lo largo de décadas y décadas de trabajo y pasión, a todos los heroicos y heroicas circenses que lograron que nuestro circo tenga 200 años de vida”. En la región de Magallanes, el Seremi de las Culturas, Luis Navarro, también se sumó a las manifestaciones de alegría y orgullo por esta distinción. Estamos felices porque hoy se reconoce el corazón itinerante de Chile. El Circo de Tradición Familiar es, sin duda, una de las expresiones más nobles de nuestra cultura. Es la validación de una forma de vida que ha sabido resistir y evolucionar, llevando magia y alegría a todos los rincones de nuestro país. Gracias por hacer reír y soñar a tantas generaciones de chilenos. La decisión de UNESCO El Comité Intergubermanental de la Unesco aprobó la inscripción de esta práctica, reconociendo su valor cultural, social y comunitario y destacando que constituye un modo de vida transmitido de generación en generación, por clanes familiares que itineran durante todo el año, preservan y difunden conocimientos, habilidades artísticas y prácticas propias del oficio circense, fortaleciendo la identidad y el sentido de pertenencia. El organismo valoró, especialmente, la transmisión continua de saberes desde la infancia, basada en la oralidad, el juego y la práctica cotidiana, así como el carácter inclusivo, solidario y diverso del circo tradicional. También subrayó su contribución a la visibilización del patrimonio cultural inmaterial y al desarrollo sostenible, así como su aporte a las economías familiares y a la integración de personas de distintas identidades y capacidades. Asimismo, se reconoció la larga trayectoria de organización del sector circense de Chile en la protección de su patrimonio, desde la creación del sindicato de artistas circenses en 1935 hasta las actuales medidas de salvaguardia que incluyen formación, archivo, difusión y sensibilización. “Por años los circenses hemos soñado con que el circo ocupe el lugar que merece, y que se reconozca su aporte a la cultura y a la identidad del país. Este paso honra a nuestras nuevas generaciones, pero también a quienes nos antecedieron y entregaron su vida al circo, enseñándonos el amor por la pista, los trapos, los palos y cada una de nuestras tradiciones. Somos más que un espectáculo centenario: somos una comunidad unida por una forma de vida”, comentó la gestora y artista circense, Cristina Córdoba “Chubytolina”, quien siguió la votación junto a la comunidad durante la madrugada en Chile.