Un video difundido por el creador de contenido Yerko Obilinovic ha llamado la atención en redes sociales al abordar la historia del Monumento al Inmigrante Croata de Punta Arenas, obra que durante décadas fue conocida como Monumento al Inmigrante Yugoslavo y que forma parte del paisaje urbano de la capital regional. En el registro se explica que la obra fue creada por el escultor serbio Miodrag Živković, uno de los artistas relevantes de la antigua Yugoslavia, cuyo trabajo estuvo vinculado a la arquitectura, la escultura de posguerra, el brutalismo y la construcción de espacios dedicados a la memoria. Según relata el autor del video, Živković no solo dejó su huella en Magallanes, sino que también participó en la creación de monumentos emblemáticos de los Balcanes, dedicados a quienes resistieron al fascismo durante la Segunda Guerra Mundial. Esta trayectoria entrega una nueva lectura a una obra que muchas personas observan cotidianamente en Punta Arenas. La publicación destaca además que el monumento representa un fragmento del brutalismo nacido al otro lado del mundo y trasladado hasta el extremo austral de Chile, vinculando la historia migratoria de la comunidad croata con movimientos artísticos y procesos históricos europeos. El registro ha generado interés por conocer con mayor profundidad el origen y significado de este espacio de memoria, recordando que algunos de los monumentos más familiares de Punta Arenas conservan conexiones internacionales y relatos que trascienden ampliamente el paisaje local. https://www.instagram.com/reels/DZ8tidGOzbi/
Con una ceremonia realizada este sábado en Punta Arenas, fue inaugurado el Mural de la Inmigración Croata, obra que busca destacar y preservar la memoria de una de las comunidades migrantes que más ha contribuido al desarrollo histórico, social y económico de Magallanes. La iniciativa fue impulsada por el Club Croata de Punta Arenas y la Sociedad Croata de Socorros Mutuos. La obra fue ejecutada por el artista magallánico Rodrigo Barría y está emplazada en la intersección de las calles Arauco y Waldo Seguel, en un espacio facilitado por Aguas Magallanes para este proyecto. La actividad fue encabezada por la presidenta del Club Croata de Punta Arenas, María Angélica Mimica Cárcamo, y el presidente de la Sociedad Croata de Socorros Mutuos, Mladen Tadic Ceric, junto a socios, descendientes de inmigrantes croatas e integrantes de la comunidad que participaron de este reconocimiento a quienes llegaron desde Europa y se establecieron en el extremo austral de Chile. El mural busca poner en valor la historia, el esfuerzo y el aporte realizado por generaciones de inmigrantes croatas que contribuyeron al crecimiento de Punta Arenas y de la Región de Magallanes, transformándose en parte fundamental de la identidad local. La inauguración se suma a las distintas acciones de rescate patrimonial y memoria histórica impulsadas por organizaciones de la comunidad croata, una de las colectividades más representativas y arraigadas en la historia regional.
Este 15 de marzo el Club Croata de Punta Arenas conmemora 111 años de existencia, consolidándose como una de las instituciones sociales y culturales más emblemáticas de la Región de Magallanes. Su origen se remonta a comienzos del siglo XX, cuando inmigrantes croatas decidieron organizarse para mantener vivas sus tradiciones y fortalecer los lazos entre las familias que se establecieron en la zona austral. La creación del llamado Hrvatski Dom u Hogar Croata permitió reunir bajo un mismo espacio a distintas organizaciones de la colectividad, transformándose en un punto de encuentro para la vida social, cultural y comunitaria de los descendientes de inmigrantes que llegaron a la región durante el periodo de mayor migración europea hacia Magallanes. A lo largo de su historia, la institución ha experimentado distintos procesos, incluyendo el cambio de nombre a Club Yugoslavo en 1923, en el contexto de los cambios políticos en los Balcanes tras la Primera Guerra Mundial. Décadas más tarde, en 1994, recuperó oficialmente su denominación de Club Croata, tras la independencia de Croacia. Actualmente, el edificio del club continúa albergando diversas organizaciones vinculadas a la colectividad croata, además de impulsar actividades culturales y formativas como talleres de gastronomía, danza tradicional, coro e idioma, junto con conversatorios y encuentros que buscan preservar la herencia cultural transmitida por generaciones. Con más de un siglo de historia, el Club Croata sigue siendo un referente para la comunidad regional, manteniendo viva la memoria de quienes llegaron a Magallanes y contribuyeron al desarrollo social, económico y cultural de la zona.
Un video difundido por el creador de contenido Yerko Obilinovic ha llamado la atención en redes sociales al abordar la historia del Monumento al Inmigrante Croata de Punta Arenas, obra que durante décadas fue conocida como Monumento al Inmigrante Yugoslavo y que forma parte del paisaje urbano de la capital regional. En el registro se explica que la obra fue creada por el escultor serbio Miodrag Živković, uno de los artistas relevantes de la antigua Yugoslavia, cuyo trabajo estuvo vinculado a la arquitectura, la escultura de posguerra, el brutalismo y la construcción de espacios dedicados a la memoria. Según relata el autor del video, Živković no solo dejó su huella en Magallanes, sino que también participó en la creación de monumentos emblemáticos de los Balcanes, dedicados a quienes resistieron al fascismo durante la Segunda Guerra Mundial. Esta trayectoria entrega una nueva lectura a una obra que muchas personas observan cotidianamente en Punta Arenas. La publicación destaca además que el monumento representa un fragmento del brutalismo nacido al otro lado del mundo y trasladado hasta el extremo austral de Chile, vinculando la historia migratoria de la comunidad croata con movimientos artísticos y procesos históricos europeos. El registro ha generado interés por conocer con mayor profundidad el origen y significado de este espacio de memoria, recordando que algunos de los monumentos más familiares de Punta Arenas conservan conexiones internacionales y relatos que trascienden ampliamente el paisaje local. https://www.instagram.com/reels/DZ8tidGOzbi/
Con una ceremonia realizada este sábado en Punta Arenas, fue inaugurado el Mural de la Inmigración Croata, obra que busca destacar y preservar la memoria de una de las comunidades migrantes que más ha contribuido al desarrollo histórico, social y económico de Magallanes. La iniciativa fue impulsada por el Club Croata de Punta Arenas y la Sociedad Croata de Socorros Mutuos. La obra fue ejecutada por el artista magallánico Rodrigo Barría y está emplazada en la intersección de las calles Arauco y Waldo Seguel, en un espacio facilitado por Aguas Magallanes para este proyecto. La actividad fue encabezada por la presidenta del Club Croata de Punta Arenas, María Angélica Mimica Cárcamo, y el presidente de la Sociedad Croata de Socorros Mutuos, Mladen Tadic Ceric, junto a socios, descendientes de inmigrantes croatas e integrantes de la comunidad que participaron de este reconocimiento a quienes llegaron desde Europa y se establecieron en el extremo austral de Chile. El mural busca poner en valor la historia, el esfuerzo y el aporte realizado por generaciones de inmigrantes croatas que contribuyeron al crecimiento de Punta Arenas y de la Región de Magallanes, transformándose en parte fundamental de la identidad local. La inauguración se suma a las distintas acciones de rescate patrimonial y memoria histórica impulsadas por organizaciones de la comunidad croata, una de las colectividades más representativas y arraigadas en la historia regional.
Este 15 de marzo el Club Croata de Punta Arenas conmemora 111 años de existencia, consolidándose como una de las instituciones sociales y culturales más emblemáticas de la Región de Magallanes. Su origen se remonta a comienzos del siglo XX, cuando inmigrantes croatas decidieron organizarse para mantener vivas sus tradiciones y fortalecer los lazos entre las familias que se establecieron en la zona austral. La creación del llamado Hrvatski Dom u Hogar Croata permitió reunir bajo un mismo espacio a distintas organizaciones de la colectividad, transformándose en un punto de encuentro para la vida social, cultural y comunitaria de los descendientes de inmigrantes que llegaron a la región durante el periodo de mayor migración europea hacia Magallanes. A lo largo de su historia, la institución ha experimentado distintos procesos, incluyendo el cambio de nombre a Club Yugoslavo en 1923, en el contexto de los cambios políticos en los Balcanes tras la Primera Guerra Mundial. Décadas más tarde, en 1994, recuperó oficialmente su denominación de Club Croata, tras la independencia de Croacia. Actualmente, el edificio del club continúa albergando diversas organizaciones vinculadas a la colectividad croata, además de impulsar actividades culturales y formativas como talleres de gastronomía, danza tradicional, coro e idioma, junto con conversatorios y encuentros que buscan preservar la herencia cultural transmitida por generaciones. Con más de un siglo de historia, el Club Croata sigue siendo un referente para la comunidad regional, manteniendo viva la memoria de quienes llegaron a Magallanes y contribuyeron al desarrollo social, económico y cultural de la zona.