Hace unos meses, el Congreso aprobó la iniciativa que prohibirá el uso de celulares y otros dispositivos móviles de comunicación personal en las salas de clases de educación básica y media. Es una realidad que Chile destaca por sus altos niveles de conectividad y acceso a dispositivos, lo que, en el caso de la convivencia escolar, hacía urgente una regulación clara y homogénea para los establecimientos. Con esta nueva normativa, los colegios deberán actualizar sus reglamentos internos antes del 30 de junio de 2026, mientras que la Superintendencia de Educación será la encargada de fiscalizar su implementación. Por su parte, el Ministerio de Educación, se comprometió a entregar una evaluación de impacto en 2030, que permita medir los efectos de la medida en la vida escolar. La normativa no sólo prohíbe teléfonos celulares, sino también dispositivos móviles electrónicos de comunicación personal, categoría más amplia que incluye relojes inteligentes, tablets pequeñas u otros aparatos que permitan enviar, recibir o acceder a información digital durante la clase. La norma prohíbe el uso de estos dispositivos en todos los establecimientos que impartan educación básica y media. Sin embargo, contempla excepciones en casos específicos como necesidades educativas especiales, situaciones de desastre o catástrofe, condiciones de salud diagnosticadas por un médico que requieran monitoreo mediante dispositivos móviles; actividades curriculares o extracurriculares, siempre que el uso sea pertinente y autorizado por el director del establecimiento y la solicitud fundada de padres o apoderados en casos temporales. La Superintendencia de Educación será la encargada de definir los mecanismos, condiciones y consecuencias para aplicar la prohibición, a través de futuros instructivos. Eso sí, cabe destacar que, la prohibición rige sólo en salas de clases y se extenderá a todos los integrantes de la comunidad educativa. En educación media, los reglamentos podrán establecer franjas horarias o espacios acotados donde se permita el uso de dispositivos, considerando la autonomía progresiva de los estudiantes. “Es importante entender que esta norma no lo es todo y hay discusiones que deben ser más robustas en las comunidades escolares, ya sea para generar aprendizaje o para mejorar el clima, entonces espero que no se genere una falsa expectativa de que sólo porque el teléfono no esté en la sala, por sí solo eso va a crear mejores clases, va a generar un mejor ambiente, va a generar relaciones positivas. Es importante entender que la norma y la prohibición por sí solas no entrega nada, si es que no va acompañado de un plan de formación, de intervención, de capacitación”, señala Jorge Varela, Embajador Santillana Chile, Psicólogo y Doctor en Psicología y Educación. El experto agrega que también es importante verificar la salud de los jóvenes ante esta normativa, “efectivamente hay casos en los cuales hay un abuso en el uso de estos aparatos que podríamos llamar adicción, y de nuevo, la prohibición no ayuda necesariamente a estudiantes que tienen problemas de ansiedad frente a esto, por un montón de razones. Entonces, es importante generar un puente con servicios de salud para esos casos”. Ante este escenario, desde Santillana Chile, entregan recomendaciones con orientaciones para familias y comunidades educativas frente a este cambio que marcará un antes y un después en la convivencia escolar del país. Guía para familias: Cómo preparar a tus hijos para un colegio sin celulares · Hablar desde el sentido, no desde la restricción: Explíquele a su hijo por qué se implementa la norma desde los aspectos positivos como mejorar la concentración, reducir distracciones, evitar comparaciones y disminuir episodios de ciberacoso. Comprender el propósito siempre facilita la adaptación. · Establecer rutinas tecnológicas en casa: Si los estudiantes ya tienen horarios regulados de uso de pantallas para estudio, recreación y descanso, la transición será más natural. · Acordar un protocolo familiar: Los padres pueden establecer acuerdos con sus hijos para que esta transición sea más fácil y planificar alternativas de comunicación, ante situaciones urgentes, destacando que los colegios cuentan con canales formales para contactar a las familias. Esto reduce la ansiedad asociada a “estar incomunicados”. · Cuidar la salud mental digital: La retirada temporal del celular puede generar resistencia en algunos adolescentes habituados a su uso continuo. Los padres pueden acompañarlos emocionalmente, sin minimizar la dificultad, incentivar actividades offline y observar signos de irritabilidad o dependencia. Recomendaciones para colegios: implementación efectiva y convivencia escolar Además de la actualización protocolar, la Ley exigirá que los colegios promuevan un uso responsable de la tecnología y adviertan sobre sus riesgos. Algunas recomendaciones importantes para las comunidades escolares son: 1. Actualizar el Reglamento Interno con enfoque formativo A junio de 2026, los establecimientos deben incorporar la prohibición, pero no basta con redactar una regla, es recomendable que se vincule a objetivos formativos y de bienestar, explicando qué se busca mejorar. Se destaca que es una buena herramienta, pero eso significa que debe ser gestionada de manera correcta aportando y apoyando las estrategias de aprendizaje activo, acceso a recursos digitales. 2. Definir protocolos claros para guardar y administrar dispositivos Se puede tomar el ejemplo de otros países que ya han implementado normativas cómo, casilleros o bandejas en el ingreso a cada sala, uso de fundas selladas que se abren al final de la jornada o la instrucción de guardar los celulares en las mochilas. La elección dependerá del contexto y nivel de confianza con el curso. 3. Comunicar de manera explícita a estudiantes y apoderados La transición será más fluida si se entrega información con anticipación a través de Charlas a las familias, tutorías en cursos y entrega de material pedagógico sobre uso responsable de la tecnología. 4. Capacitar a docentes y equipos de convivencia Recordemos que esta normativa no es sancionatoria, por lo que a los docentes se les debe entregar herramientas para llevarla a cabo ante posibles resistencias, gestión de casos de incumplimiento sin escalar a conflictos, integración de metodologías activas que demuestren que el aprendizaje sin pantallas también es significativo. 5. Promover alternativas pedagógicas La prohibición del celular no implica una escuela anti tecnológica; permite, más bien, acotar su uso. Los colegios pueden potenciar el uso de laboratorios de tecnología, implementar proyectos con tablets institucionales en actividades controladas y trabajar en el desarrollo de habilidades digitales desde un marco seguro. Es importante que esta normativa no sea una limitante al momento de tener la iniciativa de utilizar herramientas educativas actuales. 6. Establecer canales formales de comunicación ante emergencias Es importante tener una directriz clara en cuanto a las formas de comunicación como un número de contacto institucional, protocolos de respuesta rápida, comunicación fluida con inspectores y profesores jefes; además de una comunicación fluida con los padres y apoderados ante emergencias. 7. Entregar claridad respecto a los casos excepcionales Debe quedar claro para toda la comunidad escolar cuáles son las excepciones de uso de estos dispositivos en casos específicos, según lo indicado en la Ley. La prohibición del uso de celulares en las salas de clases marca un giro relevante en las políticas educativas chilenas. Aunque supone desafíos, también abre la puerta a reequilibrar las dinámicas escolares, fortalecer la concentración, mejorando la comunicación cara a cara y avanzando hacia una convivencia más respetuosa. Si bien, el impacto de esta medida será evaluado por el Mineduc en 2030, desde ya familias y colegios pueden prepararse para una transición ordenada y, sobre todo, formativa.
En el marco del inicio del año escolar y la campaña “Modo Aula”, comenzó a regir la nueva normativa que regula y, como regla general, prohíbe el uso de dispositivos móviles en establecimientos educacionales del país. Si bien en educación parvularia la prohibición es absoluta —con el objetivo de fomentar el juego, la interacción humana y el desarrollo socioemocional— en enseñanza básica y media la restricción contempla excepciones específicas. Desde la Subsecretaría de Educación que la norma no es rígida y permite el uso de celulares en determinados contextos. ¿Cuándo pueden usar celulares los estudiantes? La normativa autoriza el uso en los siguientes casos: Razones médicas: Cuando el estudiante requiera monitoreo o acompañamiento permanente mediante dispositivos o aplicaciones. Emergencias: Situaciones personales, escolares o nacionales, como sismos o terremotos. Necesidades Educativas Especiales (NEE): Cuando el dispositivo sea una ayuda técnica para el aprendizaje. Fines pedagógicos: Si la actividad curricular requiere expresamente el uso de tecnología. En estos casos, el uso debe estar debidamente justificado dentro del reglamento interno del establecimiento. ¿Qué pasa con los profesores y profesoras? La normativa no establece una prohibición absoluta para profesores. El uso está permitido cuando el celular sea una herramienta útil para la actividad pedagógica o ante una emergencia. Respecto a docentes que comparten su propio internet para realizar clases, la Subsecretaría aclaró que no está prohibido, pero reconoció que el sistema no debiera depender de recursos personales. Actualmente, el gobierno informó que más del 90% de los establecimientos cuenta con conectividad, buscando que la provisión de internet sea institucional. El Ministerio de Educación estableció un periodo de adaptación hasta el 30 de junio de 2026, plazo en el cual los establecimientos deben actualizar sus reglamentos internos y definir cómo aplicarán las excepciones dentro de sus comunidades educativas. La implementación busca equilibrar el uso responsable de la tecnología con el fortalecimiento de la convivencia escolar y el aprendizaje en aula.
En el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, Mario Aguilar, presidente nacional del Colegio de Profesores se refirió a los principales temas que marcan el inicio del año escolar, entre ellos, la promulgación de la ley de titularidad docente, el recorte del 26% en la subvención de mantención, la gestión del SLEP y más. Sobre la ley de titularidad, destacó que permitirá a docentes que lleven cuatro años continuos o discontinuos con contrato a plazo fijo pasen a tener un contrato indefinido, otorgando estabilidad laboral y beneficiando a cerca de 20 mil profesores en el país. Respecto al recorte en la subvención de mantención, manifestó preocupación por el impacto que significará y señaló que la educación no debiera ser un área afectada por ajustes presupuestarios. En cuanto al uso de celulares, indicó que es necesaria una regulación para estudiantes, pero que no una prohibición absoluta para docentes cuando existe uso pedagógico o administrativo. Finalmente, abordó la gestión del SLEP en Magallanes, apuntando a problemas administrativos y financieros que aún no se resuelven. En relación con la persistente crisis de asistencia post pandemia, reiteró la necesidad de fortalecer el compromiso familiar con la asistencia a clases.
El Ministerio de Educación (Mineduc) de acuerdo con el Servicio Electoral (SERVEL) y el Ministerio del Interior por las próximas elecciones Presidenciales y Parlamentarias del domingo 16 de noviembre, publicó un oficio que señala que los establecimientos escolares designados como locales de votación serán entregados a las fuerzas encargadas del orden público el viernes 14 de noviembre a partir de las 17:00 horas y devueltos el domingo en la noche. Para el Colegio de Profesoras y Profesores la decisión de las autoridades, denota su total desconocimiento del funcionamiento de los recintos educacionales, ya que la experiencia demuestra que ello no sucede, ya que muchos establecimientos a lo largo del país no quedan en las condiciones óptimas para realizar las clases. El Presidente Nacional del Gremio Docente Mario Aguilar recordó “este problema ya ocurrió en la elección anterior, lo denunciamos, no funcionó adecuadamente y no creemos que vaya a funcionar ahora, porque es poco real que, en tan poco tiempo, se haga aseo, se efectúe la sanitación y el ordenamiento de las salas de clases para que estén en condiciones adecuadas para los estudiantes”. El líder gremial agregó “lo que ocurrió en la elección pasada, es que en muchas escuelas y liceos de Chile los propios profesores, asistentes y estudiantes debieron realizar esas labores, lo que no corresponde. Los colegios deben estar en condiciones. Siempre fue así, que los días lunes se dejaba precisamente para esas tareas y las clases se retomaban el día martes”. Para el Presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar la medida no es adecuada “toda vez que no se garantiza que los colegios estén en condiciones y en especial, considerando que son lugares donde han circulado miles de personas, que han utilizado los baños por largas horas del día, que no estén sanitizados ni higienizados para recibir adecuadamente a los estudiantes”. El líder gremial docente advirtió “queremos alertar a los apoderados que, si esta esta situación no se mejora, no envíen sus hijos al colegio el día lunes, porque no hay garantía que los colegios estén en condiciones con tan pocas horas para entregarlos higienizados, sanitizados, ordenados como corresponde y como los estudiantes merecen” .
El senador independiente por Magallanes, Karim Bianchi, anunció que solicitará urgencia en la tramitación del proyecto de ley que autoriza la instalación de detectores de metales en establecimientos educacionales y centros de salud, luego de que la iniciativa fuera aprobada en la Cámara de Diputadas y Diputados. La propuesta, que busca prevenir el ingreso de armas y reforzar la seguridad en espacios públicos esenciales, obtuvo 94 votos a favor, 18 en contra y 9 abstenciones, y ahora continuará su segundo trámite constitucional en el Senado. Bianchi fue enfático en señalar que no se puede seguir tolerando hechos de violencia en lugares donde las personas deberían sentirse seguras, especialmente en colegios y hospitales, ya está bueno de mirar hacia el lado. No podemos permitir que nuestros niños vayan al colegio con miedo, ni que los trabajadores de la salud atiendan a personas sin saber si están expuestos a una agresión. La seguridad tiene que ser la prioridad número uno del Estado, sostuvo el parlamentario. El senador por Magallanes agregó que solicitará que el proyecto sea tramitado con la máxima urgencia para que llegue a la sala del Senado lo antes posible, voy a pedir que este proyecto tenga la urgencia que merece. No hay excusas para demorar una medida que apunta directamente a proteger vidas. Cada día que pasa sin actuar, estamos dejando a miles de personas expuestas a la violencia, advirtió. El legislador independiente destacó además que el uso de detectores de metales no vulnera derechos fundamentales, siempre que se apliquen protocolos adecuados y respetuosos, tal como ha establecido la Corte de Apelaciones de Valparaíso, aquí no se trata de vulnerar libertades, se trata de garantizar algo básico: el derecho a vivir y trabajar en paz. Chile no puede seguir normalizando la violencia. Debemos tomar medidas reales, no discursos vacíos, enfatizó. Finalmente, el senador Karim Bianchi aseguró que este proyecto representa una señal clara de que la seguridad debe anteponerse a cualquier cálculo político o burocrático: La gente está cansada de promesas y excusas. Es momento de actuar con decisión. No vamos a permitir que la violencia siga ganando terreno en nuestros colegios ni en nuestros hospitales, cerró Bianchi.
Hace unos meses, el Congreso aprobó la iniciativa que prohibirá el uso de celulares y otros dispositivos móviles de comunicación personal en las salas de clases de educación básica y media. Es una realidad que Chile destaca por sus altos niveles de conectividad y acceso a dispositivos, lo que, en el caso de la convivencia escolar, hacía urgente una regulación clara y homogénea para los establecimientos. Con esta nueva normativa, los colegios deberán actualizar sus reglamentos internos antes del 30 de junio de 2026, mientras que la Superintendencia de Educación será la encargada de fiscalizar su implementación. Por su parte, el Ministerio de Educación, se comprometió a entregar una evaluación de impacto en 2030, que permita medir los efectos de la medida en la vida escolar. La normativa no sólo prohíbe teléfonos celulares, sino también dispositivos móviles electrónicos de comunicación personal, categoría más amplia que incluye relojes inteligentes, tablets pequeñas u otros aparatos que permitan enviar, recibir o acceder a información digital durante la clase. La norma prohíbe el uso de estos dispositivos en todos los establecimientos que impartan educación básica y media. Sin embargo, contempla excepciones en casos específicos como necesidades educativas especiales, situaciones de desastre o catástrofe, condiciones de salud diagnosticadas por un médico que requieran monitoreo mediante dispositivos móviles; actividades curriculares o extracurriculares, siempre que el uso sea pertinente y autorizado por el director del establecimiento y la solicitud fundada de padres o apoderados en casos temporales. La Superintendencia de Educación será la encargada de definir los mecanismos, condiciones y consecuencias para aplicar la prohibición, a través de futuros instructivos. Eso sí, cabe destacar que, la prohibición rige sólo en salas de clases y se extenderá a todos los integrantes de la comunidad educativa. En educación media, los reglamentos podrán establecer franjas horarias o espacios acotados donde se permita el uso de dispositivos, considerando la autonomía progresiva de los estudiantes. “Es importante entender que esta norma no lo es todo y hay discusiones que deben ser más robustas en las comunidades escolares, ya sea para generar aprendizaje o para mejorar el clima, entonces espero que no se genere una falsa expectativa de que sólo porque el teléfono no esté en la sala, por sí solo eso va a crear mejores clases, va a generar un mejor ambiente, va a generar relaciones positivas. Es importante entender que la norma y la prohibición por sí solas no entrega nada, si es que no va acompañado de un plan de formación, de intervención, de capacitación”, señala Jorge Varela, Embajador Santillana Chile, Psicólogo y Doctor en Psicología y Educación. El experto agrega que también es importante verificar la salud de los jóvenes ante esta normativa, “efectivamente hay casos en los cuales hay un abuso en el uso de estos aparatos que podríamos llamar adicción, y de nuevo, la prohibición no ayuda necesariamente a estudiantes que tienen problemas de ansiedad frente a esto, por un montón de razones. Entonces, es importante generar un puente con servicios de salud para esos casos”. Ante este escenario, desde Santillana Chile, entregan recomendaciones con orientaciones para familias y comunidades educativas frente a este cambio que marcará un antes y un después en la convivencia escolar del país. Guía para familias: Cómo preparar a tus hijos para un colegio sin celulares · Hablar desde el sentido, no desde la restricción: Explíquele a su hijo por qué se implementa la norma desde los aspectos positivos como mejorar la concentración, reducir distracciones, evitar comparaciones y disminuir episodios de ciberacoso. Comprender el propósito siempre facilita la adaptación. · Establecer rutinas tecnológicas en casa: Si los estudiantes ya tienen horarios regulados de uso de pantallas para estudio, recreación y descanso, la transición será más natural. · Acordar un protocolo familiar: Los padres pueden establecer acuerdos con sus hijos para que esta transición sea más fácil y planificar alternativas de comunicación, ante situaciones urgentes, destacando que los colegios cuentan con canales formales para contactar a las familias. Esto reduce la ansiedad asociada a “estar incomunicados”. · Cuidar la salud mental digital: La retirada temporal del celular puede generar resistencia en algunos adolescentes habituados a su uso continuo. Los padres pueden acompañarlos emocionalmente, sin minimizar la dificultad, incentivar actividades offline y observar signos de irritabilidad o dependencia. Recomendaciones para colegios: implementación efectiva y convivencia escolar Además de la actualización protocolar, la Ley exigirá que los colegios promuevan un uso responsable de la tecnología y adviertan sobre sus riesgos. Algunas recomendaciones importantes para las comunidades escolares son: 1. Actualizar el Reglamento Interno con enfoque formativo A junio de 2026, los establecimientos deben incorporar la prohibición, pero no basta con redactar una regla, es recomendable que se vincule a objetivos formativos y de bienestar, explicando qué se busca mejorar. Se destaca que es una buena herramienta, pero eso significa que debe ser gestionada de manera correcta aportando y apoyando las estrategias de aprendizaje activo, acceso a recursos digitales. 2. Definir protocolos claros para guardar y administrar dispositivos Se puede tomar el ejemplo de otros países que ya han implementado normativas cómo, casilleros o bandejas en el ingreso a cada sala, uso de fundas selladas que se abren al final de la jornada o la instrucción de guardar los celulares en las mochilas. La elección dependerá del contexto y nivel de confianza con el curso. 3. Comunicar de manera explícita a estudiantes y apoderados La transición será más fluida si se entrega información con anticipación a través de Charlas a las familias, tutorías en cursos y entrega de material pedagógico sobre uso responsable de la tecnología. 4. Capacitar a docentes y equipos de convivencia Recordemos que esta normativa no es sancionatoria, por lo que a los docentes se les debe entregar herramientas para llevarla a cabo ante posibles resistencias, gestión de casos de incumplimiento sin escalar a conflictos, integración de metodologías activas que demuestren que el aprendizaje sin pantallas también es significativo. 5. Promover alternativas pedagógicas La prohibición del celular no implica una escuela anti tecnológica; permite, más bien, acotar su uso. Los colegios pueden potenciar el uso de laboratorios de tecnología, implementar proyectos con tablets institucionales en actividades controladas y trabajar en el desarrollo de habilidades digitales desde un marco seguro. Es importante que esta normativa no sea una limitante al momento de tener la iniciativa de utilizar herramientas educativas actuales. 6. Establecer canales formales de comunicación ante emergencias Es importante tener una directriz clara en cuanto a las formas de comunicación como un número de contacto institucional, protocolos de respuesta rápida, comunicación fluida con inspectores y profesores jefes; además de una comunicación fluida con los padres y apoderados ante emergencias. 7. Entregar claridad respecto a los casos excepcionales Debe quedar claro para toda la comunidad escolar cuáles son las excepciones de uso de estos dispositivos en casos específicos, según lo indicado en la Ley. La prohibición del uso de celulares en las salas de clases marca un giro relevante en las políticas educativas chilenas. Aunque supone desafíos, también abre la puerta a reequilibrar las dinámicas escolares, fortalecer la concentración, mejorando la comunicación cara a cara y avanzando hacia una convivencia más respetuosa. Si bien, el impacto de esta medida será evaluado por el Mineduc en 2030, desde ya familias y colegios pueden prepararse para una transición ordenada y, sobre todo, formativa.
En el marco del inicio del año escolar y la campaña “Modo Aula”, comenzó a regir la nueva normativa que regula y, como regla general, prohíbe el uso de dispositivos móviles en establecimientos educacionales del país. Si bien en educación parvularia la prohibición es absoluta —con el objetivo de fomentar el juego, la interacción humana y el desarrollo socioemocional— en enseñanza básica y media la restricción contempla excepciones específicas. Desde la Subsecretaría de Educación que la norma no es rígida y permite el uso de celulares en determinados contextos. ¿Cuándo pueden usar celulares los estudiantes? La normativa autoriza el uso en los siguientes casos: Razones médicas: Cuando el estudiante requiera monitoreo o acompañamiento permanente mediante dispositivos o aplicaciones. Emergencias: Situaciones personales, escolares o nacionales, como sismos o terremotos. Necesidades Educativas Especiales (NEE): Cuando el dispositivo sea una ayuda técnica para el aprendizaje. Fines pedagógicos: Si la actividad curricular requiere expresamente el uso de tecnología. En estos casos, el uso debe estar debidamente justificado dentro del reglamento interno del establecimiento. ¿Qué pasa con los profesores y profesoras? La normativa no establece una prohibición absoluta para profesores. El uso está permitido cuando el celular sea una herramienta útil para la actividad pedagógica o ante una emergencia. Respecto a docentes que comparten su propio internet para realizar clases, la Subsecretaría aclaró que no está prohibido, pero reconoció que el sistema no debiera depender de recursos personales. Actualmente, el gobierno informó que más del 90% de los establecimientos cuenta con conectividad, buscando que la provisión de internet sea institucional. El Ministerio de Educación estableció un periodo de adaptación hasta el 30 de junio de 2026, plazo en el cual los establecimientos deben actualizar sus reglamentos internos y definir cómo aplicarán las excepciones dentro de sus comunidades educativas. La implementación busca equilibrar el uso responsable de la tecnología con el fortalecimiento de la convivencia escolar y el aprendizaje en aula.
En el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, Mario Aguilar, presidente nacional del Colegio de Profesores se refirió a los principales temas que marcan el inicio del año escolar, entre ellos, la promulgación de la ley de titularidad docente, el recorte del 26% en la subvención de mantención, la gestión del SLEP y más. Sobre la ley de titularidad, destacó que permitirá a docentes que lleven cuatro años continuos o discontinuos con contrato a plazo fijo pasen a tener un contrato indefinido, otorgando estabilidad laboral y beneficiando a cerca de 20 mil profesores en el país. Respecto al recorte en la subvención de mantención, manifestó preocupación por el impacto que significará y señaló que la educación no debiera ser un área afectada por ajustes presupuestarios. En cuanto al uso de celulares, indicó que es necesaria una regulación para estudiantes, pero que no una prohibición absoluta para docentes cuando existe uso pedagógico o administrativo. Finalmente, abordó la gestión del SLEP en Magallanes, apuntando a problemas administrativos y financieros que aún no se resuelven. En relación con la persistente crisis de asistencia post pandemia, reiteró la necesidad de fortalecer el compromiso familiar con la asistencia a clases.
El Ministerio de Educación (Mineduc) de acuerdo con el Servicio Electoral (SERVEL) y el Ministerio del Interior por las próximas elecciones Presidenciales y Parlamentarias del domingo 16 de noviembre, publicó un oficio que señala que los establecimientos escolares designados como locales de votación serán entregados a las fuerzas encargadas del orden público el viernes 14 de noviembre a partir de las 17:00 horas y devueltos el domingo en la noche. Para el Colegio de Profesoras y Profesores la decisión de las autoridades, denota su total desconocimiento del funcionamiento de los recintos educacionales, ya que la experiencia demuestra que ello no sucede, ya que muchos establecimientos a lo largo del país no quedan en las condiciones óptimas para realizar las clases. El Presidente Nacional del Gremio Docente Mario Aguilar recordó “este problema ya ocurrió en la elección anterior, lo denunciamos, no funcionó adecuadamente y no creemos que vaya a funcionar ahora, porque es poco real que, en tan poco tiempo, se haga aseo, se efectúe la sanitación y el ordenamiento de las salas de clases para que estén en condiciones adecuadas para los estudiantes”. El líder gremial agregó “lo que ocurrió en la elección pasada, es que en muchas escuelas y liceos de Chile los propios profesores, asistentes y estudiantes debieron realizar esas labores, lo que no corresponde. Los colegios deben estar en condiciones. Siempre fue así, que los días lunes se dejaba precisamente para esas tareas y las clases se retomaban el día martes”. Para el Presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar la medida no es adecuada “toda vez que no se garantiza que los colegios estén en condiciones y en especial, considerando que son lugares donde han circulado miles de personas, que han utilizado los baños por largas horas del día, que no estén sanitizados ni higienizados para recibir adecuadamente a los estudiantes”. El líder gremial docente advirtió “queremos alertar a los apoderados que, si esta esta situación no se mejora, no envíen sus hijos al colegio el día lunes, porque no hay garantía que los colegios estén en condiciones con tan pocas horas para entregarlos higienizados, sanitizados, ordenados como corresponde y como los estudiantes merecen” .
El senador independiente por Magallanes, Karim Bianchi, anunció que solicitará urgencia en la tramitación del proyecto de ley que autoriza la instalación de detectores de metales en establecimientos educacionales y centros de salud, luego de que la iniciativa fuera aprobada en la Cámara de Diputadas y Diputados. La propuesta, que busca prevenir el ingreso de armas y reforzar la seguridad en espacios públicos esenciales, obtuvo 94 votos a favor, 18 en contra y 9 abstenciones, y ahora continuará su segundo trámite constitucional en el Senado. Bianchi fue enfático en señalar que no se puede seguir tolerando hechos de violencia en lugares donde las personas deberían sentirse seguras, especialmente en colegios y hospitales, ya está bueno de mirar hacia el lado. No podemos permitir que nuestros niños vayan al colegio con miedo, ni que los trabajadores de la salud atiendan a personas sin saber si están expuestos a una agresión. La seguridad tiene que ser la prioridad número uno del Estado, sostuvo el parlamentario. El senador por Magallanes agregó que solicitará que el proyecto sea tramitado con la máxima urgencia para que llegue a la sala del Senado lo antes posible, voy a pedir que este proyecto tenga la urgencia que merece. No hay excusas para demorar una medida que apunta directamente a proteger vidas. Cada día que pasa sin actuar, estamos dejando a miles de personas expuestas a la violencia, advirtió. El legislador independiente destacó además que el uso de detectores de metales no vulnera derechos fundamentales, siempre que se apliquen protocolos adecuados y respetuosos, tal como ha establecido la Corte de Apelaciones de Valparaíso, aquí no se trata de vulnerar libertades, se trata de garantizar algo básico: el derecho a vivir y trabajar en paz. Chile no puede seguir normalizando la violencia. Debemos tomar medidas reales, no discursos vacíos, enfatizó. Finalmente, el senador Karim Bianchi aseguró que este proyecto representa una señal clara de que la seguridad debe anteponerse a cualquier cálculo político o burocrático: La gente está cansada de promesas y excusas. Es momento de actuar con decisión. No vamos a permitir que la violencia siga ganando terreno en nuestros colegios ni en nuestros hospitales, cerró Bianchi.