El trabajo desarrollado por la Escuelita Inclusiva Fútsal Magallanes fue destacado en una nueva edición de Comunidades en acción, programa conducido por Luis Viel Lisama en Polar Comunicaciones. Participaron su fundador y entrenador, Óscar Soto de la Fuente, junto a las madres Daniela Hernández Torres y Lilian Navarro Núñez. La iniciativa nació hace ocho años con el propósito de acercar la actividad física y deportiva a niños y niñas con distintas discapacidades y necesidades de apoyo. A través de circuitos, rutinas y ejercicios adaptados, la escuelita busca fortalecer capacidades físicas, cognitivas y sociales, promoviendo valores como la perseverancia, el respeto y el compañerismo. Durante la entrevista, las madres destacaron los avances alcanzados por sus hijos en aspectos como el seguimiento de instrucciones, la autonomía, la espera de turnos, la comunicación y la interacción con otros niños. También resaltaron la contención emocional que encuentran las familias en una comunidad que comparte experiencias, celebra cada progreso y se apoya frente a situaciones complejas. La Escuelita Inclusiva desarrolla sus actividades todos los sábados, entre las 14:00 y las 16:00 horas, en el gimnasio de la Universidad de Magallanes. El espacio es gratuito y está abierto a niños y niñas con diferentes condiciones, entre ellas trastorno del espectro autista, síndrome de Down y movilidad reducida, sin distinciones socioeconómicas. A lo largo de su trayectoria, integrantes de la escuelita han participado en tres Juegos Deportivos Down y en un Sudamericano Down realizados en Santiago. Estos viajes son financiados mediante campañas, beneficios y aportes de personas e instituciones que colaboran con los gastos de traslado, alojamiento y alimentación. Óscar Soto valoró el respaldo permanente de la Universidad de Magallanes y llamó a la comunidad a conocer esta experiencia. Las familias interesadas pueden acercarse directamente a los entrenamientos o contactar a la organización mediante sus cuentas Escuelita Inclusiva Futsal Magallanes en Facebook e Instagram.
La importancia de desarrollar habilidades sociales y promover relaciones basadas en el respeto fue abordada en una nueva edición de Conversando con Cristina, emitido por Polar Comunicaciones. En esta oportunidad, Cristina conversó con Auristela Godoy Tardón sobre las conductas que favorecen una convivencia pacífica en la familia, la escuela y otros espacios comunitarios. Durante el programa se explicó que las habilidades sociales se reflejan en los gestos, las palabras y las actitudes que las personas adoptan al relacionarse con los demás. Observar el estado de ánimo de quienes integran un grupo, respetar los turnos para hablar, mantener un tono de voz adecuado y prestar atención son acciones que contribuyen a mejorar la comunicación. En Conversando con Cristina, también se destacó la importancia de la escucha activa. Las participantes señalaron que escuchar no consiste únicamente en oír mientras se realizan otras actividades, sino en mirar, concentrarse y demostrar interés por lo que la otra persona intenta comunicar. Otro de los temas fue el papel que cumplen las comunidades educativas en la formación integral de niños y niñas. La conversación planteó que, además de transmitir conocimientos, los establecimientos deben acompañar a los estudiantes que presentan dificultades de convivencia, ayudándolos a reconocer sus emociones y a resolver los conflictos mediante el diálogo. Finalmente, se reflexionó sobre la necesidad de controlar las palabras y los pensamientos antes de reaccionar, reconocer los errores y aprender a pedir disculpas. El espacio de Polar Comunicaciones reiteró que la tolerancia, la empatía y la capacidad de transformar una discusión en una conversación son fundamentales para avanzar hacia una verdadera cultura del buen trato.
El trabajo desarrollado por la Escuelita Inclusiva Fútsal Magallanes fue destacado en una nueva edición de Comunidades en acción, programa conducido por Luis Viel Lisama en Polar Comunicaciones. Participaron su fundador y entrenador, Óscar Soto de la Fuente, junto a las madres Daniela Hernández Torres y Lilian Navarro Núñez. La iniciativa nació hace ocho años con el propósito de acercar la actividad física y deportiva a niños y niñas con distintas discapacidades y necesidades de apoyo. A través de circuitos, rutinas y ejercicios adaptados, la escuelita busca fortalecer capacidades físicas, cognitivas y sociales, promoviendo valores como la perseverancia, el respeto y el compañerismo. Durante la entrevista, las madres destacaron los avances alcanzados por sus hijos en aspectos como el seguimiento de instrucciones, la autonomía, la espera de turnos, la comunicación y la interacción con otros niños. También resaltaron la contención emocional que encuentran las familias en una comunidad que comparte experiencias, celebra cada progreso y se apoya frente a situaciones complejas. La Escuelita Inclusiva desarrolla sus actividades todos los sábados, entre las 14:00 y las 16:00 horas, en el gimnasio de la Universidad de Magallanes. El espacio es gratuito y está abierto a niños y niñas con diferentes condiciones, entre ellas trastorno del espectro autista, síndrome de Down y movilidad reducida, sin distinciones socioeconómicas. A lo largo de su trayectoria, integrantes de la escuelita han participado en tres Juegos Deportivos Down y en un Sudamericano Down realizados en Santiago. Estos viajes son financiados mediante campañas, beneficios y aportes de personas e instituciones que colaboran con los gastos de traslado, alojamiento y alimentación. Óscar Soto valoró el respaldo permanente de la Universidad de Magallanes y llamó a la comunidad a conocer esta experiencia. Las familias interesadas pueden acercarse directamente a los entrenamientos o contactar a la organización mediante sus cuentas Escuelita Inclusiva Futsal Magallanes en Facebook e Instagram.
La importancia de desarrollar habilidades sociales y promover relaciones basadas en el respeto fue abordada en una nueva edición de Conversando con Cristina, emitido por Polar Comunicaciones. En esta oportunidad, Cristina conversó con Auristela Godoy Tardón sobre las conductas que favorecen una convivencia pacífica en la familia, la escuela y otros espacios comunitarios. Durante el programa se explicó que las habilidades sociales se reflejan en los gestos, las palabras y las actitudes que las personas adoptan al relacionarse con los demás. Observar el estado de ánimo de quienes integran un grupo, respetar los turnos para hablar, mantener un tono de voz adecuado y prestar atención son acciones que contribuyen a mejorar la comunicación. En Conversando con Cristina, también se destacó la importancia de la escucha activa. Las participantes señalaron que escuchar no consiste únicamente en oír mientras se realizan otras actividades, sino en mirar, concentrarse y demostrar interés por lo que la otra persona intenta comunicar. Otro de los temas fue el papel que cumplen las comunidades educativas en la formación integral de niños y niñas. La conversación planteó que, además de transmitir conocimientos, los establecimientos deben acompañar a los estudiantes que presentan dificultades de convivencia, ayudándolos a reconocer sus emociones y a resolver los conflictos mediante el diálogo. Finalmente, se reflexionó sobre la necesidad de controlar las palabras y los pensamientos antes de reaccionar, reconocer los errores y aprender a pedir disculpas. El espacio de Polar Comunicaciones reiteró que la tolerancia, la empatía y la capacidad de transformar una discusión en una conversación son fundamentales para avanzar hacia una verdadera cultura del buen trato.