A partir de la segunda quincena de enero se iniciarán en Punta Arenas las obras del proyecto “Conservación de Vías Urbanas de Emergencia”, luego de que la Contraloría Regional diera curso, mediante resolución oficial, a la Resolución N° 18 del Servicio de Vivienda y Urbanización (SERVIU) de Magallanes, validando jurídicamente el contrato que permite iniciar las faenas. La iniciativa, largamente esperada por la comunidad, contempla trabajos de conservación en ejes estructurantes de la ciudad, priorizando aquellas vías de alto flujo utilizadas por el transporte público y sectores cercanos a establecimientos educacionales, con el objetivo de mejorar las condiciones de seguridad vial y circulación urbana. “Esta toma de razón es un paso clave, porque nos permite iniciar obras que la ciudad necesita con urgencia. Son intervenciones que impactan directamente en la movilidad diaria de miles de personas y en la seguridad de quienes transitan por estos sectores”, señaló el seremi de Vivienda y Urbanismo de Magallanes, Marco Uribe Saldivia. Las obras serán ejecutadas por la empresa Ingeniería y Construcciones Cárdenas y, de acuerdo con la planificación técnica del SERVIU, podrán desarrollarse hasta en tres sectores de manera simultánea, con el fin de optimizar los plazos de ejecución y reducir los tiempos de intervención en cada punto. En paralelo, el SERVIU Magallanes se encuentra coordinando con la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Punta Arenas la definición de los primeros tramos a intervenir y la modalidad de ejecución de las faenas, las que podrán realizarse en media faja o con cierre total de calzada, según las condiciones técnicas y de seguridad de cada vía. “Estamos trabajando junto al municipio para programar las obras de manera ordenada, informando oportunamente a la ciudadanía y procurando minimizar las afectaciones al tránsito. Cada intervención se evaluará caso a caso, priorizando siempre la seguridad vial”, explicó el director (s) del SERVIU Magallanes, Omar González Asenjo. La iniciativa tendrá una inversión de 3.978 millones de pesos, financiados con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) aprobados por el Gobierno Regional de Magallanes, mientras que el SERVIU actúa como unidad técnica para ejecutar la conservación de estas vías, en coordinación con los organismos competentes. De acuerdo con la normativa vigente, la conservación de las vías urbanas corresponde a las municipalidades y gobiernos regionales (Ley N.º 8.946). “Como Ministerio hemos asumido el rol de colaborar como Unidad Técnica para mejora del estado de las calles de Punta Arenas. Si bien se trata de una tarea que excede nuestras competencias formales, la asumimos con responsabilidad, priorizando la seguridad vial y el bienestar de quienes transitan diariamente por la ciudad”, señaló el director (s) del SERVIU. Desde el SERVIU se informó, además, que previo al inicio de las faenas se entregará información detallada sobre los tramos intervenidos, desvíos y medidas de mitigación, a través de los canales oficiales, con el fin de mantener a la comunidad debidamente informada. “Nuestro compromiso es ejecutar estas obras con un estándar técnico adecuado y con una coordinación permanente, avanzando en soluciones concretas para la ciudad y reduciendo al máximo las molestias para vecinas y vecinos”, concluyó González. El plan de trabajo contempla la reparación de diversas arterias principales de la ciudad, con intervenciones relevantes en Bulnes Oriente, que considera tres tramos —Angamos–Rómulo Correa, Sarmiento–Angamos y Club Hípico–Mardones—, sumando una superficie total de 4.186m². Entre las obras de mayor magnitud por superficie individual destacan el sector Bellavista / España (Armando Sanhueza–Señoret), con 2.246m², y la avenida España, en el tramo El Bosque–Enrique Abello, con 2.032m². A estas intervenciones se suman trabajos en otras vías de alto tránsito como Angamos, Colón, Magallanes, Chiloé, Salvador Allende, Monseñor Fagnano y 21 de Mayo. Asimismo, el proyecto considera una reserva de 5.000m², destinada a la ejecución de obras adicionales en distintos sectores de la ciudad.
En Magallanes, especialistas de Chile y Argentina gestaron la propuesta de gobernanza de la Iniciativa Turberas Patagónicas, instancia que nació en 2021 para resguardar estos importantes humedales. “Estuvimos trabajando en un borrador de gobernanza que define cuáles son los componentes de esta estructura, cómo se van a tomar las decisiones, y cómo se va a organizar la iniciativa para dar continuidad a la visión y misión que se establecieron de manera participativa el año 2022”, comentó Antonieta Eguren, encargada de Dimensión Humana de WCS Chile. El borrador de gobernanza será discutido con toda la iniciativa en los próximos meses, para llegar a un marco que establezca los lineamientos mínimos para comenzar a funcionar de manera estructurada y periódica. Se espera, además, a partir de este documento, continuar sumando actores relacionados con las turberas, que, desde distintas visiones, aporten a su conservación. “Este espacio de colaboración y cooperación binacional es fundamental, porque relevamos la importancia de conservar y proteger las turberas patagónicas como un ecosistema común y ecológicamente continuo”, comentó Paula Otth, profesional del Departamento de Ecosistemas Acuáticos del Ministerio del Medio Ambiente. La iniciativa se ha enriquecido con el conocimiento local y ha levantado propuestas específicas para avanzar hacia una visión compartida que permita el resguardo de la integridad de las turberas del sur de Chile y Argentina, potenciando esfuerzos en política pública, generación de conocimiento e inspiración que contribuyan a su cuidado. Para Adriana Urciuolo, investigadora de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, “este documento refleja la visión de todos sobre la Iniciativa Turberas Patagónicas, es lo que esperamos y soñamos cuando nos juntamos allá por el 2021 y decidimos formar esta iniciativa. Habrá detalles para pulir, pero la base está, de un documento que refleja lo que todos esperamos, que es, fundamentalmente, promover la conservación, la restauración y protección de nuestras turberas patagónicas”, señaló. La propuesta de gobernanza fue coconstruida entre la Asociación Mane'Kenk, Universidad Nacional de Tierra del Fuego (de Argentina); la Fundación Hach Saye, Fundación Ciudadanos y Clima, Universidad de Magallanes, Ministerio del Medio Ambiente y WCS (de Chile). En los últimos años, Chile y Argentina han dado pasos importantes en favor del conocimiento, valoración, protección y uso racional de las turberas. Existen en ambos países crecientes capacidades e interés científico, comunitario y de uso de turberas, que ofrece oportunidades para expandir e integrar los esfuerzos de conservación en la Patagonia. Nicole Püschel, encargada de Cambio Climático y Biodiversidad de WCS Chile, destacó que “para WCS, como custodios de turberas en Karukinka, es importante no solo realizar los esfuerzos ahí. Es necesario que se protejan estos ecosistemas a nivel nacional y global con igual fuerza. Es por lo que nosotros empujamos y buscamos oportunidades que nos permitan fortalecer redes y conectar a distintos actores, que trabajan en diversas escalas y con variadas aproximaciones, en la protección de las turberas”. Cómo mejorar la gestión de las turberas Este encuentro binacional fue posible gracias al proyecto liderado por WCS Chile, “Potenciando la conservación de las turberas en la Patagonia mediante la investigación científica y la colaboración entre actores”, el que busca mejorar la gestión y manejo de estos ecosistemas en la Patagonia. Particularmente en el Parque Karukinka, el proyecto busca trabajar en torno a dos presiones que hoy enfrentan: los cambios hidrológicos asociados a la presencia del castor y los efectos del cambio climático. Las turberas son las mayores reservas de carbono natural del mundo, reteniendo el doble de carbono que toda la masa forestal del planeta. Además de su importancia en la mitigación del cambio climático, es crucial para adaptarse a sus efectos. Estos ecosistemas de gran valor se enfrentan a amenazas como el drenaje, el cambio de uso de suelo, las especies exóticas invasoras, como el castor, y la explotación no sustentable de turba y musgo, entre otras causas. Es por esto que las turberas constituyen uno de los focos de trabajo de WCS Chile a diferentes escalas, desde lo local en el Parque Karukinka a lo global.
En el marco del convenio firmado en mayo de este año, entre los municipios de Torres del Paine, Rapa Nui y San Pedro de Atacama, la alcaldesa Anahí Cárdenas recibió a la delegación de Isla de Pascua conformada por la concejala de la comisión de turismo Ivonne Nahoe, Simón Riroroko Campos concejal de medio ambiente, Moiko Jara Paté concejal de la comisión de bienestar social, Ana María Velasco Quezada, funcionaria de la Dirección de Turismo, Tapeta Hereveri Figueroa, representante del Consejo Técnico Asesor Intersectorial de Turismo Público - Privado de Rapa Nui y Lorena Gutiérrez Flores, Comunicaciones de la Dirección de Turismo. En este contexto, la alcaldesa quien junto a los concejales y equipos municipales trabajaron durante una semana con la delegación, explicó que se han tratado temas vinculados al convenio, el que incluye turismo, medioambiente, cultura, deporte y social, también se realizaron gestiones con los establecimientos educacionales para generar visitas de estudiantes hacían ambas comunas”. Además, comentó que uno de los temas relevantes fue el de los parques nacionales, “Rapa Nui administra su parque, entonces porque no pensar que en un futuro podamos tener injerencia en la administración del Parque Nacional Torres del Paine, sabemos que se vienen cambios en este aspecto y como gobierno comunal debemos estar presentes en la toma de decisiones, en algo tan importante como lo que sucederá prontamente en nuestra reserva natural”. La autoridad comunal también explicó que las autoridades de Rapa Nui se llevaron información importante desde Torres del Paine “como el protocolo de avistamiento de pumas que se trabajó conjuntamente entre públicos y privados, al igual que nuestra ordenanza de turismo que ha permitido ir ordenando la actividad turística en el territorio”. Otros aspectos que pudieron conocer fueron “los trabajos de conservación que realizan diversas organizaciones en la comuna, la hotelería y emprendimientos, entonces comprobaron en terreno la realidad de Torres del Paine y algunos instrumentos de planificación que pueden adaptar como nuestra ordenanza de turismo” enfatizó la alcaldesa. El convenio firmado comprende la promoción turística de los tres destinos más importantes de Chile, la sustentabilidad y el fortalecimiento de comunidades locales, se espere que próximamente se genere un encuentro con representantes de San Pedro de Atacama que también forma parte de la alianza estratégica.
Estos avances han sido posible gracias a un trabajo persistente de conservación y a la implementación de un sistema de monitoreo integral que combina observación satelital, fotopuntos, cámaras trampa y censos de biodiversidad, permitiendo evaluar el impacto de las acciones en más de 6.000 hectáreas de estepa, humedales y bosques magallánicos dentro de la Reserva de la Biósfera Torres del Paine. La protección del área se enmarca en el Derecho Real de Conservación (DRC), instrumento legal que en este caso cuenta con The Nature Conservancy como garante. Hasta hace pocos años, estas tierras eran estancias ganaderas, fragmentadas por cercos y con un uso intensivo que limitaba el libre tránsito de la fauna y reducía el hábitat de numerosas especies. Hoy, en cambio, el paisaje comienza a mostrar signos de resiliencia y equilibrio. Hoy día el objetivo es asegurar la protección de especies clave como el puma, el gato Geoffroy y el ñandú, así como de ecosistemas frágiles y estratégicos para la resiliencia de la biodiversidad frente al cambio climático y otras amenazas. Pumas, ñandúes y bosques en regeneración El primer informe de monitoreo de custodia del DRC para la temporada 2024–2025, dio cuenta de la presencia de pumas en 16 estaciones de cámaras trampa, de gato Geoffroy en 3, de ñandú en 2. El censo de aves realizado en primavera identificó 18 de las 33 especies esperadas, destacando al caiquén y al jergón grande como las más abundantes. La avifauna es un indicador clave de la salud de los humedales, y estos resultados, aunque parciales, muestran una tendencia positiva. “Los principales resultados del primer monitoreo dan cuenta que el ecosistema está presentando una favorable respuesta a las acciones de protección y gestión” cuenta Juan Pablo Rubilar, líder de protección de tierras y aguas para TNC Chile. “El plan de manejo es un proceso adaptativo que requiere aprendizaje y capacidades que se irán adquiriendo a través de los años. Además, la data histórica permitirá dirigir y focalizar las acciones de conservación a futuro”. El monitoreo de 17 fotopuntos reveló que 94 % presentan tendencias positivas o estables, con mejoras notables en la cobertura vegetal y la calidad del suelo. Esto sugiere que los procesos de regeneración ecológica están en curso y avanzan favorablemente. “Asumir un compromiso legal nos ha impulsado a transformar la conservación en acciones concretas que ya muestran resultados. Hoy estamos registrando un aumento en las poblaciones de fauna emblemática de la región, como el puma, el guanaco y el gato de Geoffroy, entre otras especies. También hemos iniciado procesos de restauración ecológica junto a CONAF, con la plantación de 30.000 lengas, y hemos avanzado en la remoción de un cuarto de los antiguos cercos ganaderos de la propiedad”, explica Romina Da Pieve, Subgerente de Conservación de Explora. Desafíos persistentes: ganado y erosión El informe también identificó desafíos debido a la presencia de ganado proveniente de predios vecinos y a la erosión en algunos puntos de senderos. La conservación es un proceso y en ese sentido, los desafíos son también oportunidades para avanzar en conjunto en la protección de la biodiversidad que es la base del desarrollo sostenible. Un modelo colaborativo “Nuestro principal desafío ha sido trabajar en alianzas con organizaciones y comunidades locales, sumando esfuerzos desde distintos sectores. Esto nos ha permitido avanzar en la protección y regeneración del territorio, sin dejar de lado aquellas actividades económicas que dan identidad y valor a la cultura regional”, destaca Da Pieve. Es posible compatibilizar turismo de bajo impacto y alto nivel con la protección efectiva de la naturaleza, y el DRC es una herramienta para lograrlo. Fotografía de puma en Reserva Torres del Paine de Explora.
El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) informa que la licitación pública del proyecto Conservación de Vías Urbanas de Punta Arenas ingresó a su proceso de adjudicación. Este importante proyecto permitirá la reparación de calles donde circula gran parte del transporte público, así como vehículos particulares. Actualmente, se prepara la resolución para la toma de razón por parte de la Contraloría Regional, trámite que, de acuerdo con los plazos administrativos habituales, requiere de alrededor de un mes. Una vez obtenida, el SERVIU solicitará a la empresa adjudicataria los antecedentes legales para formalizar el contrato. Con ese acto cumplido, que necesariamente debe contar con la toma de razón de Contraloría primero, podremos autorizar el inicio de obras, estimamos, antes de fin de año, explicó el jefe del Departamento Técnico del SERVIU, Carlos Ríos Torres. El proyecto tiene por objetivo mejorar la seguridad y la calidad de circulación en tramos específicos de la red vial urbana que presentan deformaciones, fisuras o pérdidas de material, generando discontinuidad de la carpeta de rodado. Se realizará la reposición de losas de hormigón, refuerzo de capas estructurales y sellado de juntas. La intervención considera más de 16 mil metros cuadrados y un plazo estimado de 10 meses de ejecución. Entre las vías contempladas se cuentan Angamos, Bulnes, Colón, Magallanes, Chiloé, Bellavista, Salvador Allende y España. “Se trata de intervenciones estructurales, no de bacheo superficial: se repondrán losas completas y se trabajará sobre la base de la calzada para lograr mayor durabilidad y un estándar adecuado al tránsito urbano”, explicó el jefe del Departamento Técnico del SERVIU. La iniciativa tendrá una inversión de 3.978 millones de pesos, financiados con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) aprobados por el Gobierno Regional de Magallanes, mientras que el SERVIU actúa como unidad técnica para ejecutar la conservación de estas vías, en coordinación con los organismos competentes. “Como Ministerio hemos asumido el desafío de colaborar con soluciones concretas para mejorar el estado de las calles en Punta Arenas. Esta es una tarea que va más allá de nuestras competencias formales, pero que asumimos con la responsabilidad de garantizar que la ciudad sea más segura desde el punto de vista vial”, finalizó el jefe del Departamento Técnico del SERVIU. De acuerdo con la normativa vigente, la conservación de las vías urbanas corresponde a las municipalidades y gobiernos regionales (Ley N.º 8.946).
A partir de la segunda quincena de enero se iniciarán en Punta Arenas las obras del proyecto “Conservación de Vías Urbanas de Emergencia”, luego de que la Contraloría Regional diera curso, mediante resolución oficial, a la Resolución N° 18 del Servicio de Vivienda y Urbanización (SERVIU) de Magallanes, validando jurídicamente el contrato que permite iniciar las faenas. La iniciativa, largamente esperada por la comunidad, contempla trabajos de conservación en ejes estructurantes de la ciudad, priorizando aquellas vías de alto flujo utilizadas por el transporte público y sectores cercanos a establecimientos educacionales, con el objetivo de mejorar las condiciones de seguridad vial y circulación urbana. “Esta toma de razón es un paso clave, porque nos permite iniciar obras que la ciudad necesita con urgencia. Son intervenciones que impactan directamente en la movilidad diaria de miles de personas y en la seguridad de quienes transitan por estos sectores”, señaló el seremi de Vivienda y Urbanismo de Magallanes, Marco Uribe Saldivia. Las obras serán ejecutadas por la empresa Ingeniería y Construcciones Cárdenas y, de acuerdo con la planificación técnica del SERVIU, podrán desarrollarse hasta en tres sectores de manera simultánea, con el fin de optimizar los plazos de ejecución y reducir los tiempos de intervención en cada punto. En paralelo, el SERVIU Magallanes se encuentra coordinando con la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Punta Arenas la definición de los primeros tramos a intervenir y la modalidad de ejecución de las faenas, las que podrán realizarse en media faja o con cierre total de calzada, según las condiciones técnicas y de seguridad de cada vía. “Estamos trabajando junto al municipio para programar las obras de manera ordenada, informando oportunamente a la ciudadanía y procurando minimizar las afectaciones al tránsito. Cada intervención se evaluará caso a caso, priorizando siempre la seguridad vial”, explicó el director (s) del SERVIU Magallanes, Omar González Asenjo. La iniciativa tendrá una inversión de 3.978 millones de pesos, financiados con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) aprobados por el Gobierno Regional de Magallanes, mientras que el SERVIU actúa como unidad técnica para ejecutar la conservación de estas vías, en coordinación con los organismos competentes. De acuerdo con la normativa vigente, la conservación de las vías urbanas corresponde a las municipalidades y gobiernos regionales (Ley N.º 8.946). “Como Ministerio hemos asumido el rol de colaborar como Unidad Técnica para mejora del estado de las calles de Punta Arenas. Si bien se trata de una tarea que excede nuestras competencias formales, la asumimos con responsabilidad, priorizando la seguridad vial y el bienestar de quienes transitan diariamente por la ciudad”, señaló el director (s) del SERVIU. Desde el SERVIU se informó, además, que previo al inicio de las faenas se entregará información detallada sobre los tramos intervenidos, desvíos y medidas de mitigación, a través de los canales oficiales, con el fin de mantener a la comunidad debidamente informada. “Nuestro compromiso es ejecutar estas obras con un estándar técnico adecuado y con una coordinación permanente, avanzando en soluciones concretas para la ciudad y reduciendo al máximo las molestias para vecinas y vecinos”, concluyó González. El plan de trabajo contempla la reparación de diversas arterias principales de la ciudad, con intervenciones relevantes en Bulnes Oriente, que considera tres tramos —Angamos–Rómulo Correa, Sarmiento–Angamos y Club Hípico–Mardones—, sumando una superficie total de 4.186m². Entre las obras de mayor magnitud por superficie individual destacan el sector Bellavista / España (Armando Sanhueza–Señoret), con 2.246m², y la avenida España, en el tramo El Bosque–Enrique Abello, con 2.032m². A estas intervenciones se suman trabajos en otras vías de alto tránsito como Angamos, Colón, Magallanes, Chiloé, Salvador Allende, Monseñor Fagnano y 21 de Mayo. Asimismo, el proyecto considera una reserva de 5.000m², destinada a la ejecución de obras adicionales en distintos sectores de la ciudad.
En Magallanes, especialistas de Chile y Argentina gestaron la propuesta de gobernanza de la Iniciativa Turberas Patagónicas, instancia que nació en 2021 para resguardar estos importantes humedales. “Estuvimos trabajando en un borrador de gobernanza que define cuáles son los componentes de esta estructura, cómo se van a tomar las decisiones, y cómo se va a organizar la iniciativa para dar continuidad a la visión y misión que se establecieron de manera participativa el año 2022”, comentó Antonieta Eguren, encargada de Dimensión Humana de WCS Chile. El borrador de gobernanza será discutido con toda la iniciativa en los próximos meses, para llegar a un marco que establezca los lineamientos mínimos para comenzar a funcionar de manera estructurada y periódica. Se espera, además, a partir de este documento, continuar sumando actores relacionados con las turberas, que, desde distintas visiones, aporten a su conservación. “Este espacio de colaboración y cooperación binacional es fundamental, porque relevamos la importancia de conservar y proteger las turberas patagónicas como un ecosistema común y ecológicamente continuo”, comentó Paula Otth, profesional del Departamento de Ecosistemas Acuáticos del Ministerio del Medio Ambiente. La iniciativa se ha enriquecido con el conocimiento local y ha levantado propuestas específicas para avanzar hacia una visión compartida que permita el resguardo de la integridad de las turberas del sur de Chile y Argentina, potenciando esfuerzos en política pública, generación de conocimiento e inspiración que contribuyan a su cuidado. Para Adriana Urciuolo, investigadora de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, “este documento refleja la visión de todos sobre la Iniciativa Turberas Patagónicas, es lo que esperamos y soñamos cuando nos juntamos allá por el 2021 y decidimos formar esta iniciativa. Habrá detalles para pulir, pero la base está, de un documento que refleja lo que todos esperamos, que es, fundamentalmente, promover la conservación, la restauración y protección de nuestras turberas patagónicas”, señaló. La propuesta de gobernanza fue coconstruida entre la Asociación Mane'Kenk, Universidad Nacional de Tierra del Fuego (de Argentina); la Fundación Hach Saye, Fundación Ciudadanos y Clima, Universidad de Magallanes, Ministerio del Medio Ambiente y WCS (de Chile). En los últimos años, Chile y Argentina han dado pasos importantes en favor del conocimiento, valoración, protección y uso racional de las turberas. Existen en ambos países crecientes capacidades e interés científico, comunitario y de uso de turberas, que ofrece oportunidades para expandir e integrar los esfuerzos de conservación en la Patagonia. Nicole Püschel, encargada de Cambio Climático y Biodiversidad de WCS Chile, destacó que “para WCS, como custodios de turberas en Karukinka, es importante no solo realizar los esfuerzos ahí. Es necesario que se protejan estos ecosistemas a nivel nacional y global con igual fuerza. Es por lo que nosotros empujamos y buscamos oportunidades que nos permitan fortalecer redes y conectar a distintos actores, que trabajan en diversas escalas y con variadas aproximaciones, en la protección de las turberas”. Cómo mejorar la gestión de las turberas Este encuentro binacional fue posible gracias al proyecto liderado por WCS Chile, “Potenciando la conservación de las turberas en la Patagonia mediante la investigación científica y la colaboración entre actores”, el que busca mejorar la gestión y manejo de estos ecosistemas en la Patagonia. Particularmente en el Parque Karukinka, el proyecto busca trabajar en torno a dos presiones que hoy enfrentan: los cambios hidrológicos asociados a la presencia del castor y los efectos del cambio climático. Las turberas son las mayores reservas de carbono natural del mundo, reteniendo el doble de carbono que toda la masa forestal del planeta. Además de su importancia en la mitigación del cambio climático, es crucial para adaptarse a sus efectos. Estos ecosistemas de gran valor se enfrentan a amenazas como el drenaje, el cambio de uso de suelo, las especies exóticas invasoras, como el castor, y la explotación no sustentable de turba y musgo, entre otras causas. Es por esto que las turberas constituyen uno de los focos de trabajo de WCS Chile a diferentes escalas, desde lo local en el Parque Karukinka a lo global.
En el marco del convenio firmado en mayo de este año, entre los municipios de Torres del Paine, Rapa Nui y San Pedro de Atacama, la alcaldesa Anahí Cárdenas recibió a la delegación de Isla de Pascua conformada por la concejala de la comisión de turismo Ivonne Nahoe, Simón Riroroko Campos concejal de medio ambiente, Moiko Jara Paté concejal de la comisión de bienestar social, Ana María Velasco Quezada, funcionaria de la Dirección de Turismo, Tapeta Hereveri Figueroa, representante del Consejo Técnico Asesor Intersectorial de Turismo Público - Privado de Rapa Nui y Lorena Gutiérrez Flores, Comunicaciones de la Dirección de Turismo. En este contexto, la alcaldesa quien junto a los concejales y equipos municipales trabajaron durante una semana con la delegación, explicó que se han tratado temas vinculados al convenio, el que incluye turismo, medioambiente, cultura, deporte y social, también se realizaron gestiones con los establecimientos educacionales para generar visitas de estudiantes hacían ambas comunas”. Además, comentó que uno de los temas relevantes fue el de los parques nacionales, “Rapa Nui administra su parque, entonces porque no pensar que en un futuro podamos tener injerencia en la administración del Parque Nacional Torres del Paine, sabemos que se vienen cambios en este aspecto y como gobierno comunal debemos estar presentes en la toma de decisiones, en algo tan importante como lo que sucederá prontamente en nuestra reserva natural”. La autoridad comunal también explicó que las autoridades de Rapa Nui se llevaron información importante desde Torres del Paine “como el protocolo de avistamiento de pumas que se trabajó conjuntamente entre públicos y privados, al igual que nuestra ordenanza de turismo que ha permitido ir ordenando la actividad turística en el territorio”. Otros aspectos que pudieron conocer fueron “los trabajos de conservación que realizan diversas organizaciones en la comuna, la hotelería y emprendimientos, entonces comprobaron en terreno la realidad de Torres del Paine y algunos instrumentos de planificación que pueden adaptar como nuestra ordenanza de turismo” enfatizó la alcaldesa. El convenio firmado comprende la promoción turística de los tres destinos más importantes de Chile, la sustentabilidad y el fortalecimiento de comunidades locales, se espere que próximamente se genere un encuentro con representantes de San Pedro de Atacama que también forma parte de la alianza estratégica.
Estos avances han sido posible gracias a un trabajo persistente de conservación y a la implementación de un sistema de monitoreo integral que combina observación satelital, fotopuntos, cámaras trampa y censos de biodiversidad, permitiendo evaluar el impacto de las acciones en más de 6.000 hectáreas de estepa, humedales y bosques magallánicos dentro de la Reserva de la Biósfera Torres del Paine. La protección del área se enmarca en el Derecho Real de Conservación (DRC), instrumento legal que en este caso cuenta con The Nature Conservancy como garante. Hasta hace pocos años, estas tierras eran estancias ganaderas, fragmentadas por cercos y con un uso intensivo que limitaba el libre tránsito de la fauna y reducía el hábitat de numerosas especies. Hoy, en cambio, el paisaje comienza a mostrar signos de resiliencia y equilibrio. Hoy día el objetivo es asegurar la protección de especies clave como el puma, el gato Geoffroy y el ñandú, así como de ecosistemas frágiles y estratégicos para la resiliencia de la biodiversidad frente al cambio climático y otras amenazas. Pumas, ñandúes y bosques en regeneración El primer informe de monitoreo de custodia del DRC para la temporada 2024–2025, dio cuenta de la presencia de pumas en 16 estaciones de cámaras trampa, de gato Geoffroy en 3, de ñandú en 2. El censo de aves realizado en primavera identificó 18 de las 33 especies esperadas, destacando al caiquén y al jergón grande como las más abundantes. La avifauna es un indicador clave de la salud de los humedales, y estos resultados, aunque parciales, muestran una tendencia positiva. “Los principales resultados del primer monitoreo dan cuenta que el ecosistema está presentando una favorable respuesta a las acciones de protección y gestión” cuenta Juan Pablo Rubilar, líder de protección de tierras y aguas para TNC Chile. “El plan de manejo es un proceso adaptativo que requiere aprendizaje y capacidades que se irán adquiriendo a través de los años. Además, la data histórica permitirá dirigir y focalizar las acciones de conservación a futuro”. El monitoreo de 17 fotopuntos reveló que 94 % presentan tendencias positivas o estables, con mejoras notables en la cobertura vegetal y la calidad del suelo. Esto sugiere que los procesos de regeneración ecológica están en curso y avanzan favorablemente. “Asumir un compromiso legal nos ha impulsado a transformar la conservación en acciones concretas que ya muestran resultados. Hoy estamos registrando un aumento en las poblaciones de fauna emblemática de la región, como el puma, el guanaco y el gato de Geoffroy, entre otras especies. También hemos iniciado procesos de restauración ecológica junto a CONAF, con la plantación de 30.000 lengas, y hemos avanzado en la remoción de un cuarto de los antiguos cercos ganaderos de la propiedad”, explica Romina Da Pieve, Subgerente de Conservación de Explora. Desafíos persistentes: ganado y erosión El informe también identificó desafíos debido a la presencia de ganado proveniente de predios vecinos y a la erosión en algunos puntos de senderos. La conservación es un proceso y en ese sentido, los desafíos son también oportunidades para avanzar en conjunto en la protección de la biodiversidad que es la base del desarrollo sostenible. Un modelo colaborativo “Nuestro principal desafío ha sido trabajar en alianzas con organizaciones y comunidades locales, sumando esfuerzos desde distintos sectores. Esto nos ha permitido avanzar en la protección y regeneración del territorio, sin dejar de lado aquellas actividades económicas que dan identidad y valor a la cultura regional”, destaca Da Pieve. Es posible compatibilizar turismo de bajo impacto y alto nivel con la protección efectiva de la naturaleza, y el DRC es una herramienta para lograrlo. Fotografía de puma en Reserva Torres del Paine de Explora.
El Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) informa que la licitación pública del proyecto Conservación de Vías Urbanas de Punta Arenas ingresó a su proceso de adjudicación. Este importante proyecto permitirá la reparación de calles donde circula gran parte del transporte público, así como vehículos particulares. Actualmente, se prepara la resolución para la toma de razón por parte de la Contraloría Regional, trámite que, de acuerdo con los plazos administrativos habituales, requiere de alrededor de un mes. Una vez obtenida, el SERVIU solicitará a la empresa adjudicataria los antecedentes legales para formalizar el contrato. Con ese acto cumplido, que necesariamente debe contar con la toma de razón de Contraloría primero, podremos autorizar el inicio de obras, estimamos, antes de fin de año, explicó el jefe del Departamento Técnico del SERVIU, Carlos Ríos Torres. El proyecto tiene por objetivo mejorar la seguridad y la calidad de circulación en tramos específicos de la red vial urbana que presentan deformaciones, fisuras o pérdidas de material, generando discontinuidad de la carpeta de rodado. Se realizará la reposición de losas de hormigón, refuerzo de capas estructurales y sellado de juntas. La intervención considera más de 16 mil metros cuadrados y un plazo estimado de 10 meses de ejecución. Entre las vías contempladas se cuentan Angamos, Bulnes, Colón, Magallanes, Chiloé, Bellavista, Salvador Allende y España. “Se trata de intervenciones estructurales, no de bacheo superficial: se repondrán losas completas y se trabajará sobre la base de la calzada para lograr mayor durabilidad y un estándar adecuado al tránsito urbano”, explicó el jefe del Departamento Técnico del SERVIU. La iniciativa tendrá una inversión de 3.978 millones de pesos, financiados con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) aprobados por el Gobierno Regional de Magallanes, mientras que el SERVIU actúa como unidad técnica para ejecutar la conservación de estas vías, en coordinación con los organismos competentes. “Como Ministerio hemos asumido el desafío de colaborar con soluciones concretas para mejorar el estado de las calles en Punta Arenas. Esta es una tarea que va más allá de nuestras competencias formales, pero que asumimos con la responsabilidad de garantizar que la ciudad sea más segura desde el punto de vista vial”, finalizó el jefe del Departamento Técnico del SERVIU. De acuerdo con la normativa vigente, la conservación de las vías urbanas corresponde a las municipalidades y gobiernos regionales (Ley N.º 8.946).