La firma de ocho convenios con organizaciones dedicadas al cuidado de la naturaleza y uno con la Universidad Austral, fue el nuevo hito de articulación institucional que el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas realizó para fortalecer la colaboración con actores clave, que impulsa la implementación de la Ley 21.600 y busca enfrentar de manera conjunta los desafíos de la conservación. Los acuerdos permitirán desarrollar acciones conjuntas en ámbitos como investigación científica, innovación, monitoreo de especies y ecosistemas, restauración ecológica, intercambio de información, fortalecimiento de capacidades técnicas, educación ambiental, formación de profesionales, apoyo en la gestión del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) y búsqueda de mecanismos de financiamiento para iniciativas de conservación. “Como Servicio, comprendemos que la protección de la biodiversidad es una tarea compartida. Sabemos que estas organizaciones de la academia y la sociedad civil tienen un gran compromiso con la conservación de la naturaleza. Sus conocimientos y experiencia territorial son una fuerte colaboración para construir un sistema de conservación más sólido, moderno y colaborativo; esperamos que la naturaleza de la región de Magallanes y de la Antártica Chilena se vea beneficiada , comentó el director regional del Servicio, Alejandro Fernández. En cuanto al aporte de las organizaciones con presencia en la región, The Nature Conservancy (TNC) contribuirá con su experiencia internacional en soluciones basadas en la naturaleza, gobernanza participativa, innovación y gestión sostenible de ecosistemas terrestres, marinos y de aguas continentales. La Fundación Rewilding Chile, en tanto, continuará colaborando en la recuperación de especies amenazadas, la restauración de ecosistemas, el monitoreo de fauna nativa y el fortalecimiento de iniciativas de conservación en parques nacionales. Por otra parte, Wildlife Conservation Society (WCS Chile) reforzará el trabajo conjunto en ciencia aplicada, planificación, manejo de áreas protegidas y conservación de paisajes terrestres y marinos, aprovechando su experiencia desarrollada en Chile durante más de dos décadas. “La firma de este convenio con el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas es muy significativa para WCS Chile, porque consolida la colaboración con la institucionalidad ambiental, fortaleciendo la conservación efectiva de la biodiversidad. En Magallanes, hemos contribuido en el manejo de especies invasoras y residuos marinos, en el monitoreo de objetos de conservación, en la creación e implementación de áreas marinas protegidas, siempre aprovechando el Parque Karukinka como laboratorio natural. Creemos que ese modelo de trabajo, basado en ciencia y diálogo, aportará al SBAP en los desafíos de la región”, comentó Diego Flores, director de WCS Chile. Por su parte, el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC, por sus siglas en inglés) aportará su reconocida trayectoria en investigación científica, educación y conservación biocultural desarrollada desde la Reserva de la Biósfera Cabo de Hornos, fortaleciendo la generación de conocimiento para la toma de decisiones. “Este convenio es clave para el Centro Internacional Cabo de Hornos, ya que fortalece la colaboración científica para la gestión efectiva de las áreas protegidas de la Región de Magallanes, en especial de la Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos. Junto al SBAP reafirmamos el compromiso de integrar la investigación, la educación y la conservación, impulsando el bienestar regional y local donde las actividades económicas sostenibles, como el turismo y la pesca artesanal, se desarrollen en armonía con la protección de la biodiversidad subantártica”, comentó Eduardo Barros, profesional asociado del CHIC. Gracias a estas nuevas alianzas, Chile avanzará en la conservación del patrimonio natural, sumando conocimientos, experiencias y voluntades diversas, construyendo así una institucionalidad capaz de enfrentar los desafíos ambientales del país mediante la cooperación, la ciencia y el compromiso compartido con las generaciones presentes y futuras.
Este miércoles 12, en el salón de la Caja La Araucana en O´Higgins 850, Punta Arenas, la Fundación Rewilding Chile presentará el documento El Rewilding en Chile: Experiencias y Proyecciones, elaborado junto a diversos colaboradores, que aborda experiencias históricas del Estado y de organizaciones civiles, dos de ellas realizadas en Magallanes. Se trata, además, de una hoja de ruta para impulsar el rewilding -entendido como restauración ecológica o reasilvestramiento- como eje estratégico para la conservación de la biodiversidad en el país y el continente. El rewilding se ha venido haciendo hace mucho tiempo por parte del Estado de manera colaborativa, y ahora, al generar estos espacios de diálogo, buscamos promover y ver cómo proyectar el trabajo en el tiempo, explicó Cristián Saucedo, director del programa de Vida Silvestre de Rewilding Chile. Durante la actividad, se realizará un panel de conversación que profundizará en las experiencias y aprendizajes, en el que participarán Aurora Fernández, directora ejecutiva de la Reserva Natural Pingüino Rey; Juan Carlos Aravena, director del Instituto de la Patagonia; Patricio Salinas, encargado de Bosques y Cambio Climático de CONAF; Nicolás Soto, encargado regional de Recursos Naturales Renovables, del SAG, y Olivia Blank, del Centro de Rehabilitación de Aves Leñadura. A la instancia están convocados autoridades locales, técnicos, académicos, estudiantes y organizaciones ambientales con el objetivo de conocer avances, aprendizajes y desafíos en torno al rewilding en nuestro país. El documento se puede descargar desde www.rewildingchile.org
El Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) se convirtió en la primera institución de investigación aplicada de la región de Magallanes en establecer un convenio de colaboración con el nuevo Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP). El acuerdo forma parte de nueve convenios suscritos por el servicio con instituciones nacionales, con el propósito de enfrentar de manera coordinada los desafíos de conservación en Chile. En el caso del Cabo de Hornos, la colaboración permitirá aportar información científica subantártica para la toma de decisiones y avanzar en objetivos estratégicos institucionales, como la rezonificación y ampliación de la Reserva de la Biósfera Cabo de Hornos, el fortalecimiento de la gestión de sus áreas protegidas y la generación de conocimiento que permita compatibilizar la conservación con actividades productivas locales, como el turismo sostenible y la pesca artesanal. El Cabo de Hornos alberga una biodiversidad subantártica excepcional y constituye una de las zonas del planeta con menor impacto directo de la actividad humana. Por sus características geográficas y ecológicas, representa un territorio estratégico para la investigación científica, la conservación y el desarrollo sostenible de Magallanes. El principal desafío es implementar áreas protegidas y compatibilizarlas con la economía local y la conservación de la biodiversidad subantártica. La economía y la sustentabilidad van de la mano: ambas son básicas para el bienestar de la región de Magallanes a largo plazo, comentó Eduardo Barros, profesional asociado del CHIC. El trabajo conjunto, además, busca contribuir a la consolidación de un amplio corredor biológico que se extiende desde el sur de Tierra del Fuego hasta el mar de Drake, articulando conservación, investigación aplicada y desarrollo sostenible. Esta firma refuerza una trayectoria de más de dos décadas de trabajo de investigadores y equipos asociados al CHIC, que han apoyado a Conaf en la elaboración de planes de manejo, el levantamiento de líneas de base, la gestión efectiva y la promoción del turismo sostenible en áreas protegidas de la región, agregó Barros. A través de este convenio, el CHIC fortalece su papel como articulador científico entre la investigación, las instituciones públicas y el territorio, aportando conocimiento aplicado para la conservación efectiva de la biodiversidad subantártica y para un desarrollo productivo compatible con la protección ambiental en la región de Magallanes.
Representantes de distintos sectores participaron en el primer “Encuentro por el Guanaco: presentación de experiencias y colaboraciones para una especie clave de ecosistemas andinos”, instancia desarrollada en Santiago para abordar el futuro de esta especie nativa y las acciones destinadas a fortalecer sus poblaciones. La actividad se realizó en el marco del programa “Turismo naturaleza en la red de Santuarios de la Región Metropolitana utilizando al guanaco como especie bandera”, impulsado por la Universidad de Chile y la Red de Santuarios de la Región Metropolitana, con apoyo del Gobierno de Santiago y Fundación Rewilding Chile. Durante la jornada se presentaron experiencias relacionadas con la conservación del guanaco, incluyendo trabajos de manejo de la especie, planificación y acciones de recuperación de sus hábitats. Representantes de la academia, el Estado, el sector privado y organizaciones ambientales participaron en paneles de conversación sobre el rol de este camélido en los ecosistemas andinos. En la instancia, más de 20 organizaciones adhirieron a la “Declaración de Acción por el Guanaco”, documento que busca promover la colaboración entre distintas instituciones para avanzar en la conservación y recuperación de la especie. El encuentro también permitió destacar los avances del Programa de Repoblamiento del Guanaco, que recientemente concretó el establecimiento de un nuevo núcleo reproductivo en el Santuario El Plomo, en la comuna de Lo Barnechea, completando la instalación de tres centros de reproducción con fines de conservación en la Región Metropolitana.
Este miércoles 5 de agosto se celebró el Día Internacional del Huemul, fecha creada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en el año 2010 para crear conciencia sobre la protección de este ciervo nativo en peligro de extinción. Por tal motivo, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) en Magallanes recordó diversos hitos relacionados a su labor de conservación de la especie al interior de las áreas protegidas que están bajo su administración, ya sean como parques nacionales, monumentos naturales o reservas nacionales. En primer lugar, la labor que realiza en el marco de su programa de conservación de la biodiversidad biológica, donde anualmente realiza un monitoreo en el Parque Nacional Torres del Paine y el Parque Nacional Bernardo O'Higgins que busca determinar la abundancia y distribución de la especie, denominada científicamente como Hippocamelus bisulcus, así como también determinar su condición sanitaria actual. Cabe recordar que la realización anual de este monitoreo forma parte del legado histórico del personal guardaparques de CONAF, donde se destaca al ya retirado Freddy Barrientos, y de los investigadores Gladys Garay y Óscar Guineo, quienes en 1975 fueron los primeros en conocer y monitorear la especie en el Parque Nacional Torres del Paine. Justamente, fue el guardaparques Fredy Barrientos quién se dedicó más de 20 años a estudiar el comportamiento de la especie del huemul, buscando formas de protegerla, conservarla y, sobre todo, recuperarla y su mayor ejemplo fue Juanita una ejemplar de huemul que CONAF a través de su programa de conservación monitoreó y siguió por 16 años, descubriendo sus períodos de fertilidad, que tuvo 10 hijos y sus diferentes recorridos por el territorio del Parque. En abril del 2021, con solo una semana de diferencia fueron hallados dos ejemplares de huemul en los sectores de Río Seco y la cárcel de Punta Arenas y, los cuales fueron posteriormente trasladados por personal del SAG y CONAF hasta la Reserva Nacional Laguna Parrillar. Justamente, cámaras trampa instaladas en la Reserva Nacional Laguna Parrillar para monitorear la fauna existente, han permitido captar imágenes de ejemplares de huemules transitando por el sector. Y por último, el año 2023, dos turistas españoles, Victor Hernández y Roser Aragonés, que recorrían la Reserva Nacional Magallanes captaron las primeras imágenes de un huemul transitando por uno de los senderos de esta Área Protegida ubicada a sólo 5 kms de Punta Arenas, lo cual se trató de un avistamiento de gran importancia para CONAF debido a que en sus entonces 91 años de la Reserva Nacional Magallanes, no se tenía registro visual de su presencia. Solo en el año 2021, el Administrador de la Reserva Nacional Magallanes, Marcelo Martínez, halló unas huellas y fecas de la especie que denotaban su presencia en el sector del río de las Minas. En Chile, el huemul se encuentra protegido por la Ley de Caza N° 19.473 desde 1929 y en junio del 2006 fue declarado Monumento Natural por el Ministerio de Agricultura. Se encuentra clasificado En Peligro a nivel nacional de acuerdo al Reglamento de Clasificación de Especies.
La firma de ocho convenios con organizaciones dedicadas al cuidado de la naturaleza y uno con la Universidad Austral, fue el nuevo hito de articulación institucional que el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas realizó para fortalecer la colaboración con actores clave, que impulsa la implementación de la Ley 21.600 y busca enfrentar de manera conjunta los desafíos de la conservación. Los acuerdos permitirán desarrollar acciones conjuntas en ámbitos como investigación científica, innovación, monitoreo de especies y ecosistemas, restauración ecológica, intercambio de información, fortalecimiento de capacidades técnicas, educación ambiental, formación de profesionales, apoyo en la gestión del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) y búsqueda de mecanismos de financiamiento para iniciativas de conservación. “Como Servicio, comprendemos que la protección de la biodiversidad es una tarea compartida. Sabemos que estas organizaciones de la academia y la sociedad civil tienen un gran compromiso con la conservación de la naturaleza. Sus conocimientos y experiencia territorial son una fuerte colaboración para construir un sistema de conservación más sólido, moderno y colaborativo; esperamos que la naturaleza de la región de Magallanes y de la Antártica Chilena se vea beneficiada , comentó el director regional del Servicio, Alejandro Fernández. En cuanto al aporte de las organizaciones con presencia en la región, The Nature Conservancy (TNC) contribuirá con su experiencia internacional en soluciones basadas en la naturaleza, gobernanza participativa, innovación y gestión sostenible de ecosistemas terrestres, marinos y de aguas continentales. La Fundación Rewilding Chile, en tanto, continuará colaborando en la recuperación de especies amenazadas, la restauración de ecosistemas, el monitoreo de fauna nativa y el fortalecimiento de iniciativas de conservación en parques nacionales. Por otra parte, Wildlife Conservation Society (WCS Chile) reforzará el trabajo conjunto en ciencia aplicada, planificación, manejo de áreas protegidas y conservación de paisajes terrestres y marinos, aprovechando su experiencia desarrollada en Chile durante más de dos décadas. “La firma de este convenio con el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas es muy significativa para WCS Chile, porque consolida la colaboración con la institucionalidad ambiental, fortaleciendo la conservación efectiva de la biodiversidad. En Magallanes, hemos contribuido en el manejo de especies invasoras y residuos marinos, en el monitoreo de objetos de conservación, en la creación e implementación de áreas marinas protegidas, siempre aprovechando el Parque Karukinka como laboratorio natural. Creemos que ese modelo de trabajo, basado en ciencia y diálogo, aportará al SBAP en los desafíos de la región”, comentó Diego Flores, director de WCS Chile. Por su parte, el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC, por sus siglas en inglés) aportará su reconocida trayectoria en investigación científica, educación y conservación biocultural desarrollada desde la Reserva de la Biósfera Cabo de Hornos, fortaleciendo la generación de conocimiento para la toma de decisiones. “Este convenio es clave para el Centro Internacional Cabo de Hornos, ya que fortalece la colaboración científica para la gestión efectiva de las áreas protegidas de la Región de Magallanes, en especial de la Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos. Junto al SBAP reafirmamos el compromiso de integrar la investigación, la educación y la conservación, impulsando el bienestar regional y local donde las actividades económicas sostenibles, como el turismo y la pesca artesanal, se desarrollen en armonía con la protección de la biodiversidad subantártica”, comentó Eduardo Barros, profesional asociado del CHIC. Gracias a estas nuevas alianzas, Chile avanzará en la conservación del patrimonio natural, sumando conocimientos, experiencias y voluntades diversas, construyendo así una institucionalidad capaz de enfrentar los desafíos ambientales del país mediante la cooperación, la ciencia y el compromiso compartido con las generaciones presentes y futuras.
Este miércoles 12, en el salón de la Caja La Araucana en O´Higgins 850, Punta Arenas, la Fundación Rewilding Chile presentará el documento El Rewilding en Chile: Experiencias y Proyecciones, elaborado junto a diversos colaboradores, que aborda experiencias históricas del Estado y de organizaciones civiles, dos de ellas realizadas en Magallanes. Se trata, además, de una hoja de ruta para impulsar el rewilding -entendido como restauración ecológica o reasilvestramiento- como eje estratégico para la conservación de la biodiversidad en el país y el continente. El rewilding se ha venido haciendo hace mucho tiempo por parte del Estado de manera colaborativa, y ahora, al generar estos espacios de diálogo, buscamos promover y ver cómo proyectar el trabajo en el tiempo, explicó Cristián Saucedo, director del programa de Vida Silvestre de Rewilding Chile. Durante la actividad, se realizará un panel de conversación que profundizará en las experiencias y aprendizajes, en el que participarán Aurora Fernández, directora ejecutiva de la Reserva Natural Pingüino Rey; Juan Carlos Aravena, director del Instituto de la Patagonia; Patricio Salinas, encargado de Bosques y Cambio Climático de CONAF; Nicolás Soto, encargado regional de Recursos Naturales Renovables, del SAG, y Olivia Blank, del Centro de Rehabilitación de Aves Leñadura. A la instancia están convocados autoridades locales, técnicos, académicos, estudiantes y organizaciones ambientales con el objetivo de conocer avances, aprendizajes y desafíos en torno al rewilding en nuestro país. El documento se puede descargar desde www.rewildingchile.org
El Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC) se convirtió en la primera institución de investigación aplicada de la región de Magallanes en establecer un convenio de colaboración con el nuevo Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP). El acuerdo forma parte de nueve convenios suscritos por el servicio con instituciones nacionales, con el propósito de enfrentar de manera coordinada los desafíos de conservación en Chile. En el caso del Cabo de Hornos, la colaboración permitirá aportar información científica subantártica para la toma de decisiones y avanzar en objetivos estratégicos institucionales, como la rezonificación y ampliación de la Reserva de la Biósfera Cabo de Hornos, el fortalecimiento de la gestión de sus áreas protegidas y la generación de conocimiento que permita compatibilizar la conservación con actividades productivas locales, como el turismo sostenible y la pesca artesanal. El Cabo de Hornos alberga una biodiversidad subantártica excepcional y constituye una de las zonas del planeta con menor impacto directo de la actividad humana. Por sus características geográficas y ecológicas, representa un territorio estratégico para la investigación científica, la conservación y el desarrollo sostenible de Magallanes. El principal desafío es implementar áreas protegidas y compatibilizarlas con la economía local y la conservación de la biodiversidad subantártica. La economía y la sustentabilidad van de la mano: ambas son básicas para el bienestar de la región de Magallanes a largo plazo, comentó Eduardo Barros, profesional asociado del CHIC. El trabajo conjunto, además, busca contribuir a la consolidación de un amplio corredor biológico que se extiende desde el sur de Tierra del Fuego hasta el mar de Drake, articulando conservación, investigación aplicada y desarrollo sostenible. Esta firma refuerza una trayectoria de más de dos décadas de trabajo de investigadores y equipos asociados al CHIC, que han apoyado a Conaf en la elaboración de planes de manejo, el levantamiento de líneas de base, la gestión efectiva y la promoción del turismo sostenible en áreas protegidas de la región, agregó Barros. A través de este convenio, el CHIC fortalece su papel como articulador científico entre la investigación, las instituciones públicas y el territorio, aportando conocimiento aplicado para la conservación efectiva de la biodiversidad subantártica y para un desarrollo productivo compatible con la protección ambiental en la región de Magallanes.
Representantes de distintos sectores participaron en el primer “Encuentro por el Guanaco: presentación de experiencias y colaboraciones para una especie clave de ecosistemas andinos”, instancia desarrollada en Santiago para abordar el futuro de esta especie nativa y las acciones destinadas a fortalecer sus poblaciones. La actividad se realizó en el marco del programa “Turismo naturaleza en la red de Santuarios de la Región Metropolitana utilizando al guanaco como especie bandera”, impulsado por la Universidad de Chile y la Red de Santuarios de la Región Metropolitana, con apoyo del Gobierno de Santiago y Fundación Rewilding Chile. Durante la jornada se presentaron experiencias relacionadas con la conservación del guanaco, incluyendo trabajos de manejo de la especie, planificación y acciones de recuperación de sus hábitats. Representantes de la academia, el Estado, el sector privado y organizaciones ambientales participaron en paneles de conversación sobre el rol de este camélido en los ecosistemas andinos. En la instancia, más de 20 organizaciones adhirieron a la “Declaración de Acción por el Guanaco”, documento que busca promover la colaboración entre distintas instituciones para avanzar en la conservación y recuperación de la especie. El encuentro también permitió destacar los avances del Programa de Repoblamiento del Guanaco, que recientemente concretó el establecimiento de un nuevo núcleo reproductivo en el Santuario El Plomo, en la comuna de Lo Barnechea, completando la instalación de tres centros de reproducción con fines de conservación en la Región Metropolitana.
Este miércoles 5 de agosto se celebró el Día Internacional del Huemul, fecha creada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en el año 2010 para crear conciencia sobre la protección de este ciervo nativo en peligro de extinción. Por tal motivo, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) en Magallanes recordó diversos hitos relacionados a su labor de conservación de la especie al interior de las áreas protegidas que están bajo su administración, ya sean como parques nacionales, monumentos naturales o reservas nacionales. En primer lugar, la labor que realiza en el marco de su programa de conservación de la biodiversidad biológica, donde anualmente realiza un monitoreo en el Parque Nacional Torres del Paine y el Parque Nacional Bernardo O'Higgins que busca determinar la abundancia y distribución de la especie, denominada científicamente como Hippocamelus bisulcus, así como también determinar su condición sanitaria actual. Cabe recordar que la realización anual de este monitoreo forma parte del legado histórico del personal guardaparques de CONAF, donde se destaca al ya retirado Freddy Barrientos, y de los investigadores Gladys Garay y Óscar Guineo, quienes en 1975 fueron los primeros en conocer y monitorear la especie en el Parque Nacional Torres del Paine. Justamente, fue el guardaparques Fredy Barrientos quién se dedicó más de 20 años a estudiar el comportamiento de la especie del huemul, buscando formas de protegerla, conservarla y, sobre todo, recuperarla y su mayor ejemplo fue Juanita una ejemplar de huemul que CONAF a través de su programa de conservación monitoreó y siguió por 16 años, descubriendo sus períodos de fertilidad, que tuvo 10 hijos y sus diferentes recorridos por el territorio del Parque. En abril del 2021, con solo una semana de diferencia fueron hallados dos ejemplares de huemul en los sectores de Río Seco y la cárcel de Punta Arenas y, los cuales fueron posteriormente trasladados por personal del SAG y CONAF hasta la Reserva Nacional Laguna Parrillar. Justamente, cámaras trampa instaladas en la Reserva Nacional Laguna Parrillar para monitorear la fauna existente, han permitido captar imágenes de ejemplares de huemules transitando por el sector. Y por último, el año 2023, dos turistas españoles, Victor Hernández y Roser Aragonés, que recorrían la Reserva Nacional Magallanes captaron las primeras imágenes de un huemul transitando por uno de los senderos de esta Área Protegida ubicada a sólo 5 kms de Punta Arenas, lo cual se trató de un avistamiento de gran importancia para CONAF debido a que en sus entonces 91 años de la Reserva Nacional Magallanes, no se tenía registro visual de su presencia. Solo en el año 2021, el Administrador de la Reserva Nacional Magallanes, Marcelo Martínez, halló unas huellas y fecas de la especie que denotaban su presencia en el sector del río de las Minas. En Chile, el huemul se encuentra protegido por la Ley de Caza N° 19.473 desde 1929 y en junio del 2006 fue declarado Monumento Natural por el Ministerio de Agricultura. Se encuentra clasificado En Peligro a nivel nacional de acuerdo al Reglamento de Clasificación de Especies.