En una nueva edición del programa Conversando con Cristina, se abordó el significado espiritual de la Semana Santa junto a integrantes del equipo de liturgia de la Capilla San Vicente de Paul. En la instancia participaron María Angélica González, Ramón Mancilla y Auristela Godoy, quienes compartieron su experiencia y el trabajo que realizan en la comunidad. Durante la conversación, María Angélica González, coordinadora de la capilla desde hace más de 28 años, destacó el compromiso de quienes integran el equipo y el proceso de preparación para estas importantes fechas. Asimismo, valoró el crecimiento de la comunidad y el acompañamiento que han tenido por parte del párroco y diáconos, lo que ha permitido mantener vivas las tradiciones religiosas en el sector. La capilla, ubicada en Río de los Ciervos, camino al sector sur de Punta Arenas, cuenta con más de 40 años de historia y se ha consolidado como un espacio abierto para la comunidad. En ese contexto, se extendió una invitación a los vecinos a participar activamente, no solo en momentos puntuales, sino de forma permanente en las actividades dominicales y celebraciones litúrgicas. Por su parte, Ramón Mancilla, con más de 50 años de participación en la iglesia, explicó el sentido profundo de las tradiciones de Semana Santa, como el Domingo de Ramos y el sacramento de la confesión. En ese sentido, hizo un llamado a vivir este tiempo con sinceridad, reflexión y compromiso espiritual, resaltando la importancia de la humildad y el amor al prójimo. En tanto, Auristela Godoy profundizó en el significado de cada jornada de la Semana Santa, destacando momentos clave como la entrada de Jesús a Jerusalén, la Última Cena, la crucifixión y la resurrección. Además, subrayó la importancia de la reflexión personal, el respeto y la reconciliación como pilares fundamentales de la vida en comunidad. Finalmente, los invitados coincidieron en la importancia de vivir la fe no solo dentro del templo, sino también en la vida cotidiana, promoviendo valores como la empatía, el perdón y la solidaridad. Junto con ello, reiteraron la invitación a participar en las actividades programadas, con el objetivo de fortalecer la vida espiritual y comunitaria en esta significativa fecha para el mundo cristiano.
En el programa Conversando con Cristina, Nolvia Díaz e Irma Ojeda, integrantes del Comité Cultural Río Seco, dieron a conocer el trabajo que realizan en el sector norte de Punta Arenas, donde a través de las manualidades han logrado generar espacios de encuentro, aprendizaje y colaboración comunitaria. La agrupación tiene sus orígenes en actividades vinculadas a la biblioteca de la escuela del sector, donde comenzaron a reunirse vecinas motivadas por talleres y actividades culturales. Con el tiempo, y gracias a programas como Creando Chile en mi Barrio, el grupo fue consolidándose hasta transformarse en un comité cultural activo que hoy reúne a cerca de 16 integrantes. Uno de los aspectos más destacados del trabajo del comité es su enfoque inclusivo, integrando a personas con distintas condiciones de salud, incluyendo discapacidad, problemas auditivos, artrosis o enfermedades crónicas. Según explicaron, el trabajo con greda y otras manualidades no solo permite desarrollar habilidades, sino que también actúa como una forma de terapia y bienestar emocional. Además de las manualidades, el comité ha impulsado iniciativas de rescate patrimonial, recopilando historias del sector y plasmándolas en proyectos como libros y murales. También mantienen un trabajo colaborativo con el museo local, la escuela y centros de salud, fortaleciendo el tejido social de Río Seco. Respecto al proceso de creación, detallaron que el trabajo con greda implica una serie de etapas que van desde la recolección del material en terreno, su preparación y moldeado, hasta la cocción en hornos especiales. Un proceso que puede tardar semanas y que requiere paciencia, dedicación y trabajo en equipo. Finalmente, hicieron un llamado a la comunidad a participar en este tipo de espacios, destacando que son abiertos y gratuitos. Subrayaron la importancia de salir del aislamiento, compartir experiencias y descubrir talentos, reafirmando que el trabajo colectivo y la creatividad pueden ser herramientas clave para mejorar la calidad de vida.
En el programa Conversando con Cristina, la trabajadora social Katherine Haro Ampuero abordó distintos aspectos relacionados con el desarrollo personal y el comportamiento social, enfatizando la importancia de fortalecer habilidades sociales para mejorar la convivencia y el bienestar de las personas en la sociedad. En la conversación, Haro explicó que existen seis habilidades sociales fundamentales que permiten a las personas relacionarse de mejor manera con su entorno. Entre ellas destacó la escucha activa, que implica prestar atención a los demás, practicar la empatía y valorar los espacios de diálogo. Según indicó, estas habilidades se vieron debilitadas en muchos casos tras la pandemia, período en el que las personas redujeron considerablemente su interacción social. La especialista también se refirió a las habilidades sociales avanzadas, que incluyen acciones como pedir disculpas, participar en espacios comunitarios y colaborar con otros en distintos ámbitos de la vida social. A ello se suma la dimensión afectiva, que considera la capacidad de reconocer y expresar emociones como la alegría, la tristeza o el enojo, así como brindar apoyo a quienes atraviesan momentos difíciles. Otro aspecto relevante mencionado por Haro fue la importancia de la negociación y la resolución de conflictos, herramientas que permiten evitar situaciones de violencia o enfrentamientos. En ese sentido, señaló que estas habilidades deben fomentarse desde la infancia, tanto en el entorno familiar como en espacios educativos, para promover una convivencia basada en el respeto y el diálogo. Asimismo, destacó la necesidad de aprender a manejar el estrés en la vida cotidiana, considerando factores como la carga laboral, las responsabilidades personales o las condiciones propias del entorno. Según comentó, el adecuado manejo del estrés no solo contribuye al bienestar individual, sino que también ayuda a prevenir problemas de salud mental y conflictos en la convivencia diaria. Finalmente, la trabajadora social señaló que todas estas habilidades permiten avanzar hacia la planificación de proyectos de vida y el desarrollo personal. En esa línea, vinculó estos aspectos con la pirámide de Maslow, teoría que plantea que las personas deben satisfacer primero sus necesidades básicas antes de alcanzar niveles de reconocimiento y autorrealización, elementos que permiten desarrollar plenamente el potencial humano.
En el programa Conversando con Cristina, las invitadas Constanza Saa Meneses y Auristela Godoy reflexionaron sobre el rol de la mujer en la sociedad actual, compartiendo experiencias personales y miradas sobre los cambios que se han vivido a lo largo de las generaciones. Durante la conversación, la cantante Constanza Saa Meneses destacó que las mujeres de hoy viven en una época en la que finalmente pueden expresar su opinión y hacer escuchar su voz. Comentó que durante gran parte de su vida sintió que era conocida por ser “el familiar de una persona ilustre de la comuna”, hasta que con el tiempo logró encontrar su identidad propia y desarrollar una voz como mujer y como artista. Saa también abordó cómo aún persisten ciertas conductas y patrones culturales dentro del hogar que reflejan el machismo histórico. En ese sentido, planteó que muchas veces se habla de que los hombres “ayudan” en las tareas domésticas, cuando en realidad se trata de responsabilidades compartidas entre quienes viven bajo el mismo techo. Asimismo, recordó el ejemplo de las mujeres de su familia, especialmente su abuela y su madre, quienes marcaron su vida con su esfuerzo y dedicación. Relató cómo ellas representaron generaciones en las que el trabajo doméstico y el cuidado del hogar eran considerados un deber natural de las mujeres, muchas veces sin reconocimiento ni remuneración. Por su parte, Auristela Godoy también compartió recuerdos familiares y reflexiones sobre la evolución del papel de la mujer. Recordó a su abuela Margarita y las enseñanzas de vida que recibió de ella, destacando el cariño y la importancia de la familia en las generaciones anteriores, especialmente en contextos donde las familias eran numerosas y el apoyo entre hermanos era fundamental. Finalmente, ambas invitadas coincidieron en que aún queda camino por recorrer en materia de igualdad, pero valoraron los avances que se han logrado. En ese contexto, también recordaron la importancia del 8M, señalando que, más que regalos o gestos simbólicos, lo fundamental es reconocer a las mujeres como sujetos de derechos y seguir avanzando hacia una sociedad más equitativa.
En el programa Conversando con Cristina, la exdocente escolar y universitaria Cecilia Feliú abordó los principales desafíos del inicio del año escolar, destacando que el regreso a clases no solo implica comprar útiles, sino también retomar rutinas y hábitos que durante el verano se relajan considerablemente. “Los niños han estado casi dos meses despertando tarde y usando el celular gran parte del día. Ese cambio de hábito lo tiene que hacer la familia para que el retorno sea lo antes posible a la normalidad”, señaló. Feliú explicó que la adaptación no es igual para todos. Mientras los estudiantes más pequeños suelen volver con entusiasmo, los adolescentes enfrentan mayores dificultades para ajustarse nuevamente a los horarios y exigencias académicas. Por ello, recalcó la importancia de que los primeros días de clases no sean rígidos ni sobrecargados de contenidos, sino que contemplen instancias de bienvenida, conversación y actividades lúdicas que permitan una transición más amable. En ese proceso, destacó el rol fundamental del docente. “La recepción es clave, sobre todo en los más pequeños. De cómo el profesor o profesora reciba al curso depende mucho cómo se desarrollará el año”, afirmó. Añadió que también es necesario motivar a los estudiantes mayores, especialmente a quienes enfrentan desafíos como la preparación para la educación superior, entendiendo que cada etapa requiere acompañamiento distinto. Uno de los puntos que más enfatizó fue la necesidad de fortalecer la expresión oral en las escuelas. Según explicó, hoy muchos jóvenes presentan dificultades para expresar ideas con claridad, argumentar y opinar con fundamento. “Hablar y expresar lo que uno piensa es fundamental para la vida. No solo en el colegio, sino cuando uno busca trabajo o se desenvuelve en cualquier ámbito”, sostuvo, subrayando que esta habilidad debe trabajarse de manera transversal en todas las asignaturas. Respecto al uso del celular en las salas de clase, Feliú planteó que se trata de un tema complejo que requiere diálogo y consensos más que prohibiciones tajantes. Si bien reconoció que no corresponde su uso durante una clase, indicó que la tecnología puede ser una herramienta útil si existe regulación y acuerdos claros. Asimismo, enfatizó la importancia de fortalecer la convivencia escolar mediante el respeto, la tolerancia y la buena comunicación. Finalmente, hizo un llamado a reforzar hábitos y valores desde la escuela, entendiendo que muchas veces los docentes deben asumir desafíos formativos que antes recaían principalmente en el hogar. “Nada viene del cielo. Estudiar es un esfuerzo grande para las familias y los estudiantes deben aprovechar esa oportunidad con responsabilidad y respeto”, concluyó, destacando que la formación va más allá de los contenidos académicos y apunta al desarrollo integral de las personas.
En una nueva edición del programa Conversando con Cristina, se abordó el significado espiritual de la Semana Santa junto a integrantes del equipo de liturgia de la Capilla San Vicente de Paul. En la instancia participaron María Angélica González, Ramón Mancilla y Auristela Godoy, quienes compartieron su experiencia y el trabajo que realizan en la comunidad. Durante la conversación, María Angélica González, coordinadora de la capilla desde hace más de 28 años, destacó el compromiso de quienes integran el equipo y el proceso de preparación para estas importantes fechas. Asimismo, valoró el crecimiento de la comunidad y el acompañamiento que han tenido por parte del párroco y diáconos, lo que ha permitido mantener vivas las tradiciones religiosas en el sector. La capilla, ubicada en Río de los Ciervos, camino al sector sur de Punta Arenas, cuenta con más de 40 años de historia y se ha consolidado como un espacio abierto para la comunidad. En ese contexto, se extendió una invitación a los vecinos a participar activamente, no solo en momentos puntuales, sino de forma permanente en las actividades dominicales y celebraciones litúrgicas. Por su parte, Ramón Mancilla, con más de 50 años de participación en la iglesia, explicó el sentido profundo de las tradiciones de Semana Santa, como el Domingo de Ramos y el sacramento de la confesión. En ese sentido, hizo un llamado a vivir este tiempo con sinceridad, reflexión y compromiso espiritual, resaltando la importancia de la humildad y el amor al prójimo. En tanto, Auristela Godoy profundizó en el significado de cada jornada de la Semana Santa, destacando momentos clave como la entrada de Jesús a Jerusalén, la Última Cena, la crucifixión y la resurrección. Además, subrayó la importancia de la reflexión personal, el respeto y la reconciliación como pilares fundamentales de la vida en comunidad. Finalmente, los invitados coincidieron en la importancia de vivir la fe no solo dentro del templo, sino también en la vida cotidiana, promoviendo valores como la empatía, el perdón y la solidaridad. Junto con ello, reiteraron la invitación a participar en las actividades programadas, con el objetivo de fortalecer la vida espiritual y comunitaria en esta significativa fecha para el mundo cristiano.
En el programa Conversando con Cristina, Nolvia Díaz e Irma Ojeda, integrantes del Comité Cultural Río Seco, dieron a conocer el trabajo que realizan en el sector norte de Punta Arenas, donde a través de las manualidades han logrado generar espacios de encuentro, aprendizaje y colaboración comunitaria. La agrupación tiene sus orígenes en actividades vinculadas a la biblioteca de la escuela del sector, donde comenzaron a reunirse vecinas motivadas por talleres y actividades culturales. Con el tiempo, y gracias a programas como Creando Chile en mi Barrio, el grupo fue consolidándose hasta transformarse en un comité cultural activo que hoy reúne a cerca de 16 integrantes. Uno de los aspectos más destacados del trabajo del comité es su enfoque inclusivo, integrando a personas con distintas condiciones de salud, incluyendo discapacidad, problemas auditivos, artrosis o enfermedades crónicas. Según explicaron, el trabajo con greda y otras manualidades no solo permite desarrollar habilidades, sino que también actúa como una forma de terapia y bienestar emocional. Además de las manualidades, el comité ha impulsado iniciativas de rescate patrimonial, recopilando historias del sector y plasmándolas en proyectos como libros y murales. También mantienen un trabajo colaborativo con el museo local, la escuela y centros de salud, fortaleciendo el tejido social de Río Seco. Respecto al proceso de creación, detallaron que el trabajo con greda implica una serie de etapas que van desde la recolección del material en terreno, su preparación y moldeado, hasta la cocción en hornos especiales. Un proceso que puede tardar semanas y que requiere paciencia, dedicación y trabajo en equipo. Finalmente, hicieron un llamado a la comunidad a participar en este tipo de espacios, destacando que son abiertos y gratuitos. Subrayaron la importancia de salir del aislamiento, compartir experiencias y descubrir talentos, reafirmando que el trabajo colectivo y la creatividad pueden ser herramientas clave para mejorar la calidad de vida.
En el programa Conversando con Cristina, la trabajadora social Katherine Haro Ampuero abordó distintos aspectos relacionados con el desarrollo personal y el comportamiento social, enfatizando la importancia de fortalecer habilidades sociales para mejorar la convivencia y el bienestar de las personas en la sociedad. En la conversación, Haro explicó que existen seis habilidades sociales fundamentales que permiten a las personas relacionarse de mejor manera con su entorno. Entre ellas destacó la escucha activa, que implica prestar atención a los demás, practicar la empatía y valorar los espacios de diálogo. Según indicó, estas habilidades se vieron debilitadas en muchos casos tras la pandemia, período en el que las personas redujeron considerablemente su interacción social. La especialista también se refirió a las habilidades sociales avanzadas, que incluyen acciones como pedir disculpas, participar en espacios comunitarios y colaborar con otros en distintos ámbitos de la vida social. A ello se suma la dimensión afectiva, que considera la capacidad de reconocer y expresar emociones como la alegría, la tristeza o el enojo, así como brindar apoyo a quienes atraviesan momentos difíciles. Otro aspecto relevante mencionado por Haro fue la importancia de la negociación y la resolución de conflictos, herramientas que permiten evitar situaciones de violencia o enfrentamientos. En ese sentido, señaló que estas habilidades deben fomentarse desde la infancia, tanto en el entorno familiar como en espacios educativos, para promover una convivencia basada en el respeto y el diálogo. Asimismo, destacó la necesidad de aprender a manejar el estrés en la vida cotidiana, considerando factores como la carga laboral, las responsabilidades personales o las condiciones propias del entorno. Según comentó, el adecuado manejo del estrés no solo contribuye al bienestar individual, sino que también ayuda a prevenir problemas de salud mental y conflictos en la convivencia diaria. Finalmente, la trabajadora social señaló que todas estas habilidades permiten avanzar hacia la planificación de proyectos de vida y el desarrollo personal. En esa línea, vinculó estos aspectos con la pirámide de Maslow, teoría que plantea que las personas deben satisfacer primero sus necesidades básicas antes de alcanzar niveles de reconocimiento y autorrealización, elementos que permiten desarrollar plenamente el potencial humano.
En el programa Conversando con Cristina, las invitadas Constanza Saa Meneses y Auristela Godoy reflexionaron sobre el rol de la mujer en la sociedad actual, compartiendo experiencias personales y miradas sobre los cambios que se han vivido a lo largo de las generaciones. Durante la conversación, la cantante Constanza Saa Meneses destacó que las mujeres de hoy viven en una época en la que finalmente pueden expresar su opinión y hacer escuchar su voz. Comentó que durante gran parte de su vida sintió que era conocida por ser “el familiar de una persona ilustre de la comuna”, hasta que con el tiempo logró encontrar su identidad propia y desarrollar una voz como mujer y como artista. Saa también abordó cómo aún persisten ciertas conductas y patrones culturales dentro del hogar que reflejan el machismo histórico. En ese sentido, planteó que muchas veces se habla de que los hombres “ayudan” en las tareas domésticas, cuando en realidad se trata de responsabilidades compartidas entre quienes viven bajo el mismo techo. Asimismo, recordó el ejemplo de las mujeres de su familia, especialmente su abuela y su madre, quienes marcaron su vida con su esfuerzo y dedicación. Relató cómo ellas representaron generaciones en las que el trabajo doméstico y el cuidado del hogar eran considerados un deber natural de las mujeres, muchas veces sin reconocimiento ni remuneración. Por su parte, Auristela Godoy también compartió recuerdos familiares y reflexiones sobre la evolución del papel de la mujer. Recordó a su abuela Margarita y las enseñanzas de vida que recibió de ella, destacando el cariño y la importancia de la familia en las generaciones anteriores, especialmente en contextos donde las familias eran numerosas y el apoyo entre hermanos era fundamental. Finalmente, ambas invitadas coincidieron en que aún queda camino por recorrer en materia de igualdad, pero valoraron los avances que se han logrado. En ese contexto, también recordaron la importancia del 8M, señalando que, más que regalos o gestos simbólicos, lo fundamental es reconocer a las mujeres como sujetos de derechos y seguir avanzando hacia una sociedad más equitativa.
En el programa Conversando con Cristina, la exdocente escolar y universitaria Cecilia Feliú abordó los principales desafíos del inicio del año escolar, destacando que el regreso a clases no solo implica comprar útiles, sino también retomar rutinas y hábitos que durante el verano se relajan considerablemente. “Los niños han estado casi dos meses despertando tarde y usando el celular gran parte del día. Ese cambio de hábito lo tiene que hacer la familia para que el retorno sea lo antes posible a la normalidad”, señaló. Feliú explicó que la adaptación no es igual para todos. Mientras los estudiantes más pequeños suelen volver con entusiasmo, los adolescentes enfrentan mayores dificultades para ajustarse nuevamente a los horarios y exigencias académicas. Por ello, recalcó la importancia de que los primeros días de clases no sean rígidos ni sobrecargados de contenidos, sino que contemplen instancias de bienvenida, conversación y actividades lúdicas que permitan una transición más amable. En ese proceso, destacó el rol fundamental del docente. “La recepción es clave, sobre todo en los más pequeños. De cómo el profesor o profesora reciba al curso depende mucho cómo se desarrollará el año”, afirmó. Añadió que también es necesario motivar a los estudiantes mayores, especialmente a quienes enfrentan desafíos como la preparación para la educación superior, entendiendo que cada etapa requiere acompañamiento distinto. Uno de los puntos que más enfatizó fue la necesidad de fortalecer la expresión oral en las escuelas. Según explicó, hoy muchos jóvenes presentan dificultades para expresar ideas con claridad, argumentar y opinar con fundamento. “Hablar y expresar lo que uno piensa es fundamental para la vida. No solo en el colegio, sino cuando uno busca trabajo o se desenvuelve en cualquier ámbito”, sostuvo, subrayando que esta habilidad debe trabajarse de manera transversal en todas las asignaturas. Respecto al uso del celular en las salas de clase, Feliú planteó que se trata de un tema complejo que requiere diálogo y consensos más que prohibiciones tajantes. Si bien reconoció que no corresponde su uso durante una clase, indicó que la tecnología puede ser una herramienta útil si existe regulación y acuerdos claros. Asimismo, enfatizó la importancia de fortalecer la convivencia escolar mediante el respeto, la tolerancia y la buena comunicación. Finalmente, hizo un llamado a reforzar hábitos y valores desde la escuela, entendiendo que muchas veces los docentes deben asumir desafíos formativos que antes recaían principalmente en el hogar. “Nada viene del cielo. Estudiar es un esfuerzo grande para las familias y los estudiantes deben aprovechar esa oportunidad con responsabilidad y respeto”, concluyó, destacando que la formación va más allá de los contenidos académicos y apunta al desarrollo integral de las personas.