Por estos días, el llamado “Plan de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social” ha generado todo tipo de reacciones. Algunos rechazan incluso el nombre; otros cuestionan el contenido; algunos ven en él una oportunidad para retomar la senda del crecimiento y, como siempre, también están quienes optan por la cómoda posición de decir que “es perfectible”. Pero más allá de las discusiones políticas y de los análisis técnicos, existe una preocupación mucho más profunda en miles de familias chilenas: el temor de que cada año el esfuerzo alcance para menos. Hoy muchas personas ya no sueñan con progresar. Su preocupación es simplemente no retroceder. Ahí está el verdadero problema de Chile. Porque mientras algunos discuten desde la comodidad de los estudios de televisión o desde oficinas en Santiago, millones de familias viven otra realidad: el sueldo que ya no alcanza igual, el costo de la vida que sube, la incertidumbre laboral, el endeudamiento y la sensación permanente de que el futuro dejó de ser una promesa para transformarse en una preocupación. Y frente a eso, el país necesita volver a hablar de crecimiento. No del crecimiento como una cifra fría o un indicador técnico, sino del crecimiento como la posibilidad real de recuperar oportunidades, generar empleo y devolver esperanza a quienes sienten que trabajan cada vez más para vivir cada vez peor. Sin embargo, cada vez que se plantea incentivar la inversión, reducir impuestos o disminuir la burocracia, inmediatamente aparecen voces instalando el miedo: que se favorece a los más ricos, que se pone en riesgo el gasto social o que todo terminará empeorando. Pero pocas veces se dice con claridad una verdad fundamental: sin crecimiento económico no existe desarrollo social sostenible. Chile no se estancó por falta de diagnósticos. Se estancó porque durante demasiado tiempo se instaló la idea de que crecer era casi un problema y no una necesidad. La realidad demuestra exactamente lo contrario. Los países que avanzan son aquellos que generan inversión, productividad y empleo. No los que viven aumentando impuestos, creando más burocracia o endeudándose indefinidamente para sostener un aparato estatal que muchas veces gasta mal y llega tarde. Porque el Estado no genera riqueza por sí solo. El Estado administra recursos que provienen del trabajo de las personas, de los emprendedores y de quienes arriesgan capital para crear actividad económica. Y cuando un país deja de crecer, la cuenta finalmente la termina pagando la clase media. La paga con menos empleo, con más deuda, con menor poder adquisitivo y con una calidad de vida que lentamente comienza a deteriorarse. Hoy Chile enfrenta precisamente ese riesgo. Seguimos acumulando deuda mientras el crecimiento sigue siendo insuficiente. Y continuar por ese camino es parecido a una familia que, teniendo el sueldo comprometido, decide seguir usando la tarjeta de crédito esperando que “más adelante” las cosas mejoren. Tarde o temprano los intereses terminan consumiendo cualquier margen de tranquilidad. Por eso volver a crecer no es un capricho ideológico; es una necesidad económica y también humana. Las medidas para hacerlo son bastante conocidas: incentivar la inversión, reducir la excesiva permisología, entregar certezas jurídicas, facilitar el emprendimiento y avanzar hacia una carga tributaria más competitiva y cercana a los estándares OCDE. Porque son las inversiones privadas las que finalmente generan empleo, desarrollo regional y oportunidades reales para las familias. Claro que muchas de estas medidas no producen resultados inmediatos. El crecimiento toma tiempo. Pero también es cierto que el Estado chileno tiene enormes espacios para administrar mejor sus recursos. Existen gastos innecesarios, programas ineficaces, licencias fraudulentas, burocracia excesiva y recursos desperdiciados que perfectamente podrían destinarse a prioridades sociales verdaderas. La discusión entonces no debe centrarse solo en cuánto recauda el Estado, sino también en cómo utiliza esos recursos. Porque el verdadero desarrollo social no se construye sobre el endeudamiento permanente ni sobre promesas financiadas con déficit. Se construye sobre una economía capaz de generar empleo, inversión y confianza. Muchos políticos hablan de cambios profundos, pero terminan defendiendo un sistema donde todo cambia para que nada cambie. Mucha alarma, mucho titular y pocas soluciones concretas. Sin embargo, llegó el momento de asumir una realidad evidente: Chile no puede seguir creciendo menos que sus necesidades. Las reglas fiscales existen por algo. Ningún país prospera eternamente financiando gasto con deuda. Y cuando el Estado pierde el control financiero, los primeros perjudicados siempre son los sectores medios y más vulnerables. La historia está llena de ejemplos de países donde el exceso de gasto, el populismo y la falta de crecimiento terminaron destruyendo oportunidades y empobreciendo a sus ciudadanos. Por eso hoy el desafío no es defender relatos cómodos ni discursos ideológicos. El desafío es recuperar el crecimiento para devolver tranquilidad y esperanza a millones de familias chilenas. Porque cuando un país deja de crecer, no pierden primero los más ricos. Pierde la familia de clase media que ve cómo cada año su esfuerzo vale menos. Y Chile ya no puede seguir acostumbrándose a eso
No fue un primer trimestre fácil para Blumar, debido a los bloom de algas, problemas sanitarios con SRS en la Región de Aysén, y los aranceles en Estados Unidos, sin embargo, la compañía estima un mejor futuro para lo que resta del 2026. En su presentación a los inversionistas, el gerente general de la empresa, Gerardo Balbontín, señaló que partir del segundo trimestre “hemos recuperado el estatus sanitario, junto a costos bastante más bajos, pesos de cosecha sobre los 5 kilos en Aysén con positiva normalización, y una situación excelente en Magallanes”. Asimismo, Balbontín comentó que se esperaba crecimiento nulo en la industria chilena, pero durante los primeros cuatro meses del año se registró una expansión de 16% en el salmón del Atlántico, presionando los precios, de todos modos “prevemos bajas en el segundo semestre pues se observa un 5% menos de biomasa en el agua, lo que mejorará los precios”. De acuerdo con el ejecutivo, “esperamos terminar con resultados positivos en salmones, están pasando cosas como la devolución de aranceles que se declararon ilegales, vamos a esperar hasta el 24 de julio si es que los continuarán cobrando; estamos expectantes”. Cabe indicar que desde mayo, Blumar ha recibido una devolución de casi 18% de lo pagado en aranceles por exportación a EE.UU., esto es 3 millones de dólares de los 17 millones de dólares totales y este año esperan que se alcance el 100%. Igualmente, el gerente general de Blumar manifestó que en este tiempo, están viendo costos muy buenos, con una situación sanitaria altamente positiva, y en los precios proyectan mejor nivel de lo esperado por un equilibrio entre oferta y demanda. Para Balbontín, la Región de Magallanes presenta la mejor performance para la compañía, y hoy se ubican en un promedio de 22.000 toneladas. No obstante, tras la subdivisión de barrios aprobada, “podemos producir en los mismos sitios, un 50% más, reduciendo ciclos a 2 años y de esa manera subir a 35.000 toneladas de salmón de 2028 en adelante”. Recientemente, Blumar informó que sus ingresos salmonicultores cayeron de US$93,6 millones a US$144,3 millones; el EBIT de US$20 millones a US$2,5 millones; y la ganancia de US$18,5 millones a una pérdida de US$3,1 millones. Fuente: salmonexpert.cl
TransAlerce informó que durante abril de 2026 transportó 498.473 pasajeros en Punta Arenas, cifra que representa un nuevo récord mensual para el sistema de transporte público urbano de la ciudad y que consolida cuatro meses consecutivos de crecimiento en la demanda. El resultado se suma al registro de marzo, cuando la empresa alcanzó 474.798 pasajeros, configurando dos meses seguidos con cifras históricas para el servicio. Durante enero se contabilizaron 334.538 viajes y en febrero 312.680, reflejando un aumento sostenido durante el primer cuatrimestre del año. Desde la empresa señalaron que este crecimiento responde principalmente a mejoras en la operación, entre ellas una mayor disponibilidad de flota y frecuencias más regulares, factores que han permitido aumentar la confianza de los usuarios en el sistema de transporte público de Punta Arenas. TransAlerce indicó además que el escenario local contrasta con la realidad observada a nivel nacional, donde el traspaso desde el automóvil al transporte público ha sido limitado. En ese contexto, sostienen que el aumento de pasajeros en la capital regional responde principalmente a una mejora en la calidad y estabilidad del servicio. La empresa agregó que actualmente trabaja en la exploración de nuevas tecnologías aplicadas al transporte público, con el objetivo de continuar mejorando la experiencia de los pasajeros y fortalecer el desarrollo del sistema urbano en Punta Arenas.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, afirmó que el Gobierno busca dar un “segundo impulso” a sus principales prioridades tras el consejo de gabinete encabezado por el presidente José Antonio Kast en el Palacio Presidencial de Cerro Castillo, en Viña del Mar . La cita se realizó a pocos días de la primera Cuenta Pública del mandatario y en medio del reordenamiento político del Ejecutivo tras los cambios en el Ministerio de Seguridad y la Secretaría General de Gobierno. Según Pavez, el encuentro estuvo marcado por una evaluación de los primeros 70 días de gestión y por la preparación del mensaje que el jefe de Estado entregará el próximo 1 de junio ante el Congreso Nacional. “ Acá no ha habido ninguna distracción de las prioridades que el presidente le planteó al país desde que ganó la segunda vuelta ”, sostuvo el subsecretario. Gobierno mantiene prioridades tras consejo de gabinete Pavez afirmó que las prioridades del Ejecutivo siguen centradas en reconstrucción, seguridad, reordenamiento migratorio y crecimiento económico. “Lo que se espera que suceda a partir de la Cuenta Pública es un segundo impulso para materializar las prioridades que son muy claras para el Gobierno y para el presidente ”, señaló. El subsecretario agregó que esos ejes “ no se han movido ni un milímetro ” y que el Ejecutivo trabaja en reimpulsar la agenda tras evaluar lo realizado durante los primeros meses de administración. “ Estamos muy tranquilos, estamos muy contentos. El presidente nos ha reforzado el carácter de este Gobierno de emergencia ”, indicó. Proyecto de reconstrucción y trámite en el Senado Uno de los puntos abordados fue el avance del proyecto de reconstrucción, que fue aprobado en su primer trámite constitucional en la Cámara de Diputadas y Diputados. Pavez destacó que la iniciativa haya avanzado en un plazo de “dos meses y once días” desde la instalación del Gobierno, algo que calificó como inédito para un proyecto de esa envergadura. “ La Cámara de Diputados hizo un excelente trabajo. Los ministros a cargo del proyecto, los ministros Alvarado, Quiroz y García, hicieron un extraordinario trabajo ”, afirmó. Consultado por el escenario que enfrentará el Gobierno en el Senado, ante reparos de parlamentarios oficialistas y de oposición, Pavez llamó a enfrentar la discusión “ con la pelota al piso ”. “Vamos a llegar al Senado cuando este proyecto le corresponda iniciar su tramitación y yo no tengo ninguna duda que los espacios de conversación, negociación y acuerdo van a estar disponibles para que este proyecto sea ley de la República ”, sostuvo. El subsecretario aseguró que el país necesita la iniciativa para financiar la reconstrucción, reducir la carga tributaria y entregar certezas a los inversionistas. Fuente: cnnchile.com
El Fondo Monetario Internacional (FMI) corrigió su proyección de crecimiento para el producto interno bruto (PIB) de Chile en 2026, dejándola en 2,2% luego de haber dado una primera estimación de 2,4% a mediados de abril , y expresó dudas sobre el controvertido plan económico que propone el Gobierno. La nueva declaración del informe de Perspectivas Económicas Mundiales (WEO, por sus siglas en inglés) también redujo en 0,1 puntos porcentuales la estimación para 2027 que quedó en 2,5%, tras la misión del Artículo IV para Chile que analizó políticas fiscales, monetarias y financieras. Los ajustes fueron realizados tras la visita del equipo técnico al país, y fueron estipulados en un escenario condicionado por una mejora de las condiciones externas y una consolidación fiscal gradual. La estimación para 2026, no obstante, sigue previendo una expansión en la economía chilena con respecto al 2% proyectado en octubre de 2025, y que se mantuvo en enero de este año, antes de que José Antonio Kast asumiera la Presidencia. Las perspectivas para ambos años están sustentadas, según el FMI, por una mayor producción y precio del cobre, que actualmente se encuentra en un tope alto de casi 6 dólares por libra, pero el organismo también advirtió que existen otros factores adversos como el alza del petróleo y el endurecimiento de las condiciones financieras mundiales. El crecimiento enfrenta un período de elevada incertidumbre, señalaron, tomando en cuenta que una prolongación de las hostilidades en Medio Oriente que elevan los precios del crudo afectaría a Chile con una menor renta disponible, perturbaciones a la producción y condiciones financieras más restrictivas. Respecto de la inflación, el Fondo anticipó que se superaría temporalmente la meta durante 2026 y comienzos de 2027, que el Banco Central estima en 3%. Plan algo optimista El organismo con sede en Washington analizó el controvertido proyecto de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social , que el Presidente Kast introdujo al Congrreso para su aprobación, y que reúne medidas que contemplan facilitar la inversión, reducir trámites y bajar gradualmente el impuesto corporativo. El FMI consideró que las medidas pueden apoyar el crecimiento de mediano plazo, pero que algunas ganancias proyectadas podrían ser algo optimistas, por lo que llamó a ponderar el costo fiscal del crédito tributario al empleo de 1.400 millones de dólares y la reducción gradual del impuesto de primera categoría desde 27% a 23%. La brecha fiscal adicional generada por el nuevo proyecto de ley deberá compensarse con medidas equivalentes de gasto y/o ingresos, escribió el organismo, que apuntó a la necesidad de preservar espacio fiscal, mantener gasto público productivo y enfrentar presiones de largo plazo. Asimismo, explicó que el calendario, la magnitud y el diseño de las medidas no vinculadas directamente a los objetivos de crecimiento y empleo, como las exenciones al impuesto territorial, merecen reconsideración para limitar las presiones fiscales. El FMI, no obstante, planteó que el escenario para Chile será positivo si se mantienen los niveles altos del precio del cobre junto con las reformas que impulsan la inversión, con lo cual el crecimiento podría acercarse al 3% entre 2027 y 2030. Fuente: cooperativa.cl
Por estos días, el llamado “Plan de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social” ha generado todo tipo de reacciones. Algunos rechazan incluso el nombre; otros cuestionan el contenido; algunos ven en él una oportunidad para retomar la senda del crecimiento y, como siempre, también están quienes optan por la cómoda posición de decir que “es perfectible”. Pero más allá de las discusiones políticas y de los análisis técnicos, existe una preocupación mucho más profunda en miles de familias chilenas: el temor de que cada año el esfuerzo alcance para menos. Hoy muchas personas ya no sueñan con progresar. Su preocupación es simplemente no retroceder. Ahí está el verdadero problema de Chile. Porque mientras algunos discuten desde la comodidad de los estudios de televisión o desde oficinas en Santiago, millones de familias viven otra realidad: el sueldo que ya no alcanza igual, el costo de la vida que sube, la incertidumbre laboral, el endeudamiento y la sensación permanente de que el futuro dejó de ser una promesa para transformarse en una preocupación. Y frente a eso, el país necesita volver a hablar de crecimiento. No del crecimiento como una cifra fría o un indicador técnico, sino del crecimiento como la posibilidad real de recuperar oportunidades, generar empleo y devolver esperanza a quienes sienten que trabajan cada vez más para vivir cada vez peor. Sin embargo, cada vez que se plantea incentivar la inversión, reducir impuestos o disminuir la burocracia, inmediatamente aparecen voces instalando el miedo: que se favorece a los más ricos, que se pone en riesgo el gasto social o que todo terminará empeorando. Pero pocas veces se dice con claridad una verdad fundamental: sin crecimiento económico no existe desarrollo social sostenible. Chile no se estancó por falta de diagnósticos. Se estancó porque durante demasiado tiempo se instaló la idea de que crecer era casi un problema y no una necesidad. La realidad demuestra exactamente lo contrario. Los países que avanzan son aquellos que generan inversión, productividad y empleo. No los que viven aumentando impuestos, creando más burocracia o endeudándose indefinidamente para sostener un aparato estatal que muchas veces gasta mal y llega tarde. Porque el Estado no genera riqueza por sí solo. El Estado administra recursos que provienen del trabajo de las personas, de los emprendedores y de quienes arriesgan capital para crear actividad económica. Y cuando un país deja de crecer, la cuenta finalmente la termina pagando la clase media. La paga con menos empleo, con más deuda, con menor poder adquisitivo y con una calidad de vida que lentamente comienza a deteriorarse. Hoy Chile enfrenta precisamente ese riesgo. Seguimos acumulando deuda mientras el crecimiento sigue siendo insuficiente. Y continuar por ese camino es parecido a una familia que, teniendo el sueldo comprometido, decide seguir usando la tarjeta de crédito esperando que “más adelante” las cosas mejoren. Tarde o temprano los intereses terminan consumiendo cualquier margen de tranquilidad. Por eso volver a crecer no es un capricho ideológico; es una necesidad económica y también humana. Las medidas para hacerlo son bastante conocidas: incentivar la inversión, reducir la excesiva permisología, entregar certezas jurídicas, facilitar el emprendimiento y avanzar hacia una carga tributaria más competitiva y cercana a los estándares OCDE. Porque son las inversiones privadas las que finalmente generan empleo, desarrollo regional y oportunidades reales para las familias. Claro que muchas de estas medidas no producen resultados inmediatos. El crecimiento toma tiempo. Pero también es cierto que el Estado chileno tiene enormes espacios para administrar mejor sus recursos. Existen gastos innecesarios, programas ineficaces, licencias fraudulentas, burocracia excesiva y recursos desperdiciados que perfectamente podrían destinarse a prioridades sociales verdaderas. La discusión entonces no debe centrarse solo en cuánto recauda el Estado, sino también en cómo utiliza esos recursos. Porque el verdadero desarrollo social no se construye sobre el endeudamiento permanente ni sobre promesas financiadas con déficit. Se construye sobre una economía capaz de generar empleo, inversión y confianza. Muchos políticos hablan de cambios profundos, pero terminan defendiendo un sistema donde todo cambia para que nada cambie. Mucha alarma, mucho titular y pocas soluciones concretas. Sin embargo, llegó el momento de asumir una realidad evidente: Chile no puede seguir creciendo menos que sus necesidades. Las reglas fiscales existen por algo. Ningún país prospera eternamente financiando gasto con deuda. Y cuando el Estado pierde el control financiero, los primeros perjudicados siempre son los sectores medios y más vulnerables. La historia está llena de ejemplos de países donde el exceso de gasto, el populismo y la falta de crecimiento terminaron destruyendo oportunidades y empobreciendo a sus ciudadanos. Por eso hoy el desafío no es defender relatos cómodos ni discursos ideológicos. El desafío es recuperar el crecimiento para devolver tranquilidad y esperanza a millones de familias chilenas. Porque cuando un país deja de crecer, no pierden primero los más ricos. Pierde la familia de clase media que ve cómo cada año su esfuerzo vale menos. Y Chile ya no puede seguir acostumbrándose a eso
No fue un primer trimestre fácil para Blumar, debido a los bloom de algas, problemas sanitarios con SRS en la Región de Aysén, y los aranceles en Estados Unidos, sin embargo, la compañía estima un mejor futuro para lo que resta del 2026. En su presentación a los inversionistas, el gerente general de la empresa, Gerardo Balbontín, señaló que partir del segundo trimestre “hemos recuperado el estatus sanitario, junto a costos bastante más bajos, pesos de cosecha sobre los 5 kilos en Aysén con positiva normalización, y una situación excelente en Magallanes”. Asimismo, Balbontín comentó que se esperaba crecimiento nulo en la industria chilena, pero durante los primeros cuatro meses del año se registró una expansión de 16% en el salmón del Atlántico, presionando los precios, de todos modos “prevemos bajas en el segundo semestre pues se observa un 5% menos de biomasa en el agua, lo que mejorará los precios”. De acuerdo con el ejecutivo, “esperamos terminar con resultados positivos en salmones, están pasando cosas como la devolución de aranceles que se declararon ilegales, vamos a esperar hasta el 24 de julio si es que los continuarán cobrando; estamos expectantes”. Cabe indicar que desde mayo, Blumar ha recibido una devolución de casi 18% de lo pagado en aranceles por exportación a EE.UU., esto es 3 millones de dólares de los 17 millones de dólares totales y este año esperan que se alcance el 100%. Igualmente, el gerente general de Blumar manifestó que en este tiempo, están viendo costos muy buenos, con una situación sanitaria altamente positiva, y en los precios proyectan mejor nivel de lo esperado por un equilibrio entre oferta y demanda. Para Balbontín, la Región de Magallanes presenta la mejor performance para la compañía, y hoy se ubican en un promedio de 22.000 toneladas. No obstante, tras la subdivisión de barrios aprobada, “podemos producir en los mismos sitios, un 50% más, reduciendo ciclos a 2 años y de esa manera subir a 35.000 toneladas de salmón de 2028 en adelante”. Recientemente, Blumar informó que sus ingresos salmonicultores cayeron de US$93,6 millones a US$144,3 millones; el EBIT de US$20 millones a US$2,5 millones; y la ganancia de US$18,5 millones a una pérdida de US$3,1 millones. Fuente: salmonexpert.cl
TransAlerce informó que durante abril de 2026 transportó 498.473 pasajeros en Punta Arenas, cifra que representa un nuevo récord mensual para el sistema de transporte público urbano de la ciudad y que consolida cuatro meses consecutivos de crecimiento en la demanda. El resultado se suma al registro de marzo, cuando la empresa alcanzó 474.798 pasajeros, configurando dos meses seguidos con cifras históricas para el servicio. Durante enero se contabilizaron 334.538 viajes y en febrero 312.680, reflejando un aumento sostenido durante el primer cuatrimestre del año. Desde la empresa señalaron que este crecimiento responde principalmente a mejoras en la operación, entre ellas una mayor disponibilidad de flota y frecuencias más regulares, factores que han permitido aumentar la confianza de los usuarios en el sistema de transporte público de Punta Arenas. TransAlerce indicó además que el escenario local contrasta con la realidad observada a nivel nacional, donde el traspaso desde el automóvil al transporte público ha sido limitado. En ese contexto, sostienen que el aumento de pasajeros en la capital regional responde principalmente a una mejora en la calidad y estabilidad del servicio. La empresa agregó que actualmente trabaja en la exploración de nuevas tecnologías aplicadas al transporte público, con el objetivo de continuar mejorando la experiencia de los pasajeros y fortalecer el desarrollo del sistema urbano en Punta Arenas.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, afirmó que el Gobierno busca dar un “segundo impulso” a sus principales prioridades tras el consejo de gabinete encabezado por el presidente José Antonio Kast en el Palacio Presidencial de Cerro Castillo, en Viña del Mar . La cita se realizó a pocos días de la primera Cuenta Pública del mandatario y en medio del reordenamiento político del Ejecutivo tras los cambios en el Ministerio de Seguridad y la Secretaría General de Gobierno. Según Pavez, el encuentro estuvo marcado por una evaluación de los primeros 70 días de gestión y por la preparación del mensaje que el jefe de Estado entregará el próximo 1 de junio ante el Congreso Nacional. “ Acá no ha habido ninguna distracción de las prioridades que el presidente le planteó al país desde que ganó la segunda vuelta ”, sostuvo el subsecretario. Gobierno mantiene prioridades tras consejo de gabinete Pavez afirmó que las prioridades del Ejecutivo siguen centradas en reconstrucción, seguridad, reordenamiento migratorio y crecimiento económico. “Lo que se espera que suceda a partir de la Cuenta Pública es un segundo impulso para materializar las prioridades que son muy claras para el Gobierno y para el presidente ”, señaló. El subsecretario agregó que esos ejes “ no se han movido ni un milímetro ” y que el Ejecutivo trabaja en reimpulsar la agenda tras evaluar lo realizado durante los primeros meses de administración. “ Estamos muy tranquilos, estamos muy contentos. El presidente nos ha reforzado el carácter de este Gobierno de emergencia ”, indicó. Proyecto de reconstrucción y trámite en el Senado Uno de los puntos abordados fue el avance del proyecto de reconstrucción, que fue aprobado en su primer trámite constitucional en la Cámara de Diputadas y Diputados. Pavez destacó que la iniciativa haya avanzado en un plazo de “dos meses y once días” desde la instalación del Gobierno, algo que calificó como inédito para un proyecto de esa envergadura. “ La Cámara de Diputados hizo un excelente trabajo. Los ministros a cargo del proyecto, los ministros Alvarado, Quiroz y García, hicieron un extraordinario trabajo ”, afirmó. Consultado por el escenario que enfrentará el Gobierno en el Senado, ante reparos de parlamentarios oficialistas y de oposición, Pavez llamó a enfrentar la discusión “ con la pelota al piso ”. “Vamos a llegar al Senado cuando este proyecto le corresponda iniciar su tramitación y yo no tengo ninguna duda que los espacios de conversación, negociación y acuerdo van a estar disponibles para que este proyecto sea ley de la República ”, sostuvo. El subsecretario aseguró que el país necesita la iniciativa para financiar la reconstrucción, reducir la carga tributaria y entregar certezas a los inversionistas. Fuente: cnnchile.com
El Fondo Monetario Internacional (FMI) corrigió su proyección de crecimiento para el producto interno bruto (PIB) de Chile en 2026, dejándola en 2,2% luego de haber dado una primera estimación de 2,4% a mediados de abril , y expresó dudas sobre el controvertido plan económico que propone el Gobierno. La nueva declaración del informe de Perspectivas Económicas Mundiales (WEO, por sus siglas en inglés) también redujo en 0,1 puntos porcentuales la estimación para 2027 que quedó en 2,5%, tras la misión del Artículo IV para Chile que analizó políticas fiscales, monetarias y financieras. Los ajustes fueron realizados tras la visita del equipo técnico al país, y fueron estipulados en un escenario condicionado por una mejora de las condiciones externas y una consolidación fiscal gradual. La estimación para 2026, no obstante, sigue previendo una expansión en la economía chilena con respecto al 2% proyectado en octubre de 2025, y que se mantuvo en enero de este año, antes de que José Antonio Kast asumiera la Presidencia. Las perspectivas para ambos años están sustentadas, según el FMI, por una mayor producción y precio del cobre, que actualmente se encuentra en un tope alto de casi 6 dólares por libra, pero el organismo también advirtió que existen otros factores adversos como el alza del petróleo y el endurecimiento de las condiciones financieras mundiales. El crecimiento enfrenta un período de elevada incertidumbre, señalaron, tomando en cuenta que una prolongación de las hostilidades en Medio Oriente que elevan los precios del crudo afectaría a Chile con una menor renta disponible, perturbaciones a la producción y condiciones financieras más restrictivas. Respecto de la inflación, el Fondo anticipó que se superaría temporalmente la meta durante 2026 y comienzos de 2027, que el Banco Central estima en 3%. Plan algo optimista El organismo con sede en Washington analizó el controvertido proyecto de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social , que el Presidente Kast introdujo al Congrreso para su aprobación, y que reúne medidas que contemplan facilitar la inversión, reducir trámites y bajar gradualmente el impuesto corporativo. El FMI consideró que las medidas pueden apoyar el crecimiento de mediano plazo, pero que algunas ganancias proyectadas podrían ser algo optimistas, por lo que llamó a ponderar el costo fiscal del crédito tributario al empleo de 1.400 millones de dólares y la reducción gradual del impuesto de primera categoría desde 27% a 23%. La brecha fiscal adicional generada por el nuevo proyecto de ley deberá compensarse con medidas equivalentes de gasto y/o ingresos, escribió el organismo, que apuntó a la necesidad de preservar espacio fiscal, mantener gasto público productivo y enfrentar presiones de largo plazo. Asimismo, explicó que el calendario, la magnitud y el diseño de las medidas no vinculadas directamente a los objetivos de crecimiento y empleo, como las exenciones al impuesto territorial, merecen reconsideración para limitar las presiones fiscales. El FMI, no obstante, planteó que el escenario para Chile será positivo si se mantienen los niveles altos del precio del cobre junto con las reformas que impulsan la inversión, con lo cual el crecimiento podría acercarse al 3% entre 2027 y 2030. Fuente: cooperativa.cl