Con una visita al taller automotriz Manic SpA, emprendimiento familiar beneficiado por el Fondo de Fomento y Desarrollo de las Regiones Extremas (DFL-15), autoridades regionales dieron a conocer los resultados del concurso correspondiente al proceso 2026, que este año beneficiará a 157 micro, pequeñas y medianas empresas de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. En la actividad participaron el seremi de Economía, Fomento y Turismo, Francisco Birke, y el director regional de Corfo, Javier Romero, quienes recorrieron las instalaciones de la empresa junto a sus propietarios, Alejandro Ruiz y Yeny Aros, para conocer las inversiones realizadas gracias a este instrumento de fomento productivo. El concurso DFL-15 contempla una bonificación equivalente al 20% de las inversiones o reinversiones productivas efectuadas por empresas productoras de bienes y servicios durante los períodos 2023, 2024 y 2025, contribuyendo a fortalecer su competitividad y capacidad de crecimiento. Para el proceso 2026 se asignaron recursos por $643.736.000, permitiendo beneficiar a 157 proyectos regionales. Además, 49 iniciativas quedaron en lista de espera y podrán acceder al beneficio en caso de liberarse recursos producto de inversiones que no se materialicen. Los principales sectores beneficiados corresponden a servicios, turismo y manufactura, reflejando la diversidad del tejido productivo regional. Asimismo, la convocatoria logró una amplia cobertura territorial, con postulaciones provenientes de las cuatro provincias y de nueve comunas de la región. El Seremi de Economía Fomento y Turismo, Francisco Birke, señaló El DFL-15 es una de las herramientas más importantes que contemplan las Leyes de Excepción para apoyar el desarrollo productivo de Magallanes. A través de este instrumento bonificamos hasta un 20% de las inversiones realizadas por micro, pequeñas y medianas empresas de la región, contribuyendo a que puedan crecer, modernizarse y aumentar su competitividad. Lo más relevante es que estas inversiones no solo se traducen en mejor infraestructura o equipamiento, sino también en más oportunidades para las personas. Empresas como Manic demuestran cómo este apoyo impulsa la generación de empleo formal y de calidad, fortaleciendo el tejido productivo regional y aportando al desarrollo económico de nuestra región”. Por su parte el director regional de Corfo Magallanes destacó el instrumento DFL -15, como una herramienta concreta para el crecimiento de las pymes de Magallanes. “Este taller mecánico es un ejemplo de cómo una inversión en equipamiento y tecnología permite aumentar la capacidad de atención, mejorar la productividad y generar nuevas oportunidades de empleo. Durante este proceso, desde Corfo beneficiamos a 157 empresas de las cuatro provincias y nueve comunas de la región, con una inversión pública cercana a los 650 millones de pesos. Nuestro objetivo es seguir apoyando a las micro, pequeñas y medianas empresas para que crezcan, innoven y fortalezcan su aporte al desarrollo económico regional. Por eso, invitamos a los emprendedores y empresarios a informarse y postular a la próxima convocatoria, porque este instrumento puede marcar una diferencia real en el futuro de sus negocios. Emprendimiento familiar que apuesta por la innovación Uno de los proyectos beneficiados fue Manic SpA, taller automotriz integral ubicado en Punta Arenas, que recibió una bonificación de $4.338.595 para apoyar inversiones orientadas a fortalecer y modernizar sus operaciones. La empresa nació durante la pandemia como un emprendimiento familiar dedicado a la comercialización de repuestos automotrices. Con el paso del tiempo, y atendiendo las necesidades de sus clientes, evolucionó hacia un taller integral que hoy presta servicios de mantención, reparación, diagnóstico, alineación y rectificación de discos para particulares, empresas e instituciones. Gracias a un proyecto de inversión beneficiado por el DFL-15, Manic pudo acceder a la bonificación sobre inversiones previamente ejecutadas en equipamiento especializado, entre ellas una alineadora, elevadores, escáner automotriz, compresor y diversas herramientas técnicas. La incorporación de estos activos ha contribuido a mejorar la productividad del taller, ampliar su capacidad operativa y diversificar los servicios que ofrece a sus clientes. Yeny Aros, propietaria y jefa de administración de Manic SpA, destacó la relevancia que tiene este instrumento para las pequeñas empresas de la región. En regiones como Magallanes este tipo de apoyos son fundamentales porque permiten acceder a inversiones que nos ayudan a crecer, generar oportunidades y aumentar la competitividad. Son herramientas concretas que permiten a las pequeñas empresas dar pasos importantes en su desarrollo, señaló. Actualmente, el taller cuenta con un equipo integrado por profesionales y estudiantes vinculados a las áreas de mecánica y electromovilidad, incorporando además participación femenina en un rubro tradicionalmente masculinizado. Entre sus principales desafíos se encuentran continuar fortaleciendo sus capacidades técnicas, potenciar el desarrollo de la electromovilidad y seguir formando capital humano especializado para responder a las nuevas demandas del sector automotriz. La visita permitió relevar cómo instrumentos como el DFL-15 contribuyen al fortalecimiento de emprendimientos regionales, apoyando inversiones que mejoran la productividad, generan nuevas oportunidades de desarrollo y aportan al crecimiento económico de Magallanes.
La pobreza sigue siendo una realidad profunda en Chile, y la ciudadanía lo percibe con claridad. Según el estudio de la Alianza Comunicación y Pobreza (integrada por América Solidaria, AVINA, Fundación Colunga, la Comunidad de Organizaciones Solidarias, Fundación Superación de la Pobreza-Servicio País y Corporación 3xi), y realizado por Cadem, el 68% de las personas declara convivir de alguna manera con la pobreza: un 15% señala vivirla actualmente, un 27% la experimentó en el pasado y un 26% la observa en su entorno cercano, ya sea en familiares, amigos o vecinos. A ello se suma que casi uno de cada cinco chilenos experimenta un estrés económico permanente. Se trata de una fragilidad que rara vez aparece reflejada en las estadísticas tradicionales de pobreza, pero que condiciona decisiones cotidianas, limita la capacidad de proyectar el futuro y alimenta una extendida sensación de inseguridad e incertidumbre. Consistente con ello, el 91% considera que reducir la pobreza es muy o bastante urgente. Los resultados muestran que la ciudadanía asocia la pobreza principalmente con experiencias de precariedad material y económica. Un 64% la relaciona con no tener para cubrir necesidades básicas como alimentación, servicios básicos o conectividad. Sin embargo, la percepción de pobreza va más allá de la falta de ingresos: un 46% la asocia con no tener dónde vivir; un 42% con la falta de oportunidades en ámbitos como educación, trabajo y salud; un 48% la vincula al endeudamiento crónico; y un 47% a la dificultad de llegar a fin de mes. Los encuestados no están lejos de la realidad de la pobreza, la viven de cerca. Sabemos según los últimos datos que miden la pobreza que el 17,3% (3,5 millones) de la población no tiene los ingresos suficientes para lo básico. En este contexto, la encuesta nos muestra una paradoja: la pobreza preocupa, se conoce de cerca y existe temor a caer en ella, pero al mismo tiempo hay una distancia entre la experiencia cotidiana y la conversación pública que es necesario atender. Volver a hablar de pobreza es una condición para hacerla visible, recuperar la empatía y construir mejores esfuerzos para superarla, dice Catalina Littin, directora de la Fundación Superación la Pobreza-Servicio País. Consecuencias para toda la sociedad La pobreza no deja indiferente a la ciudadanía y genera un impacto emocional. Los encuestados declararon que la emoción más frecuente frente a la pobreza es la impotencia por no poder hacer nada (52%) así como la indignación (41%). Asimismo, piensan que la principal razón de que hoy se hable menos de pobreza es que es difícil de abordar y depende de muchos factores (65%). La pobreza se percibe como un desafío complejo y como una responsabilidad compartida. Las causas de la pobreza, los actores llamados a actuar y las barreras apuntan a varios sectores, por lo que resulta fundamental generar puntos de encuentro que permitan articular esfuerzos y avanzar en estrategias compartidas para reducirla, comenta Camilo Herrera, director ejecutivo de la corporación 3xi. Mientras las medidas más apoyadas para reducirla se relacionan con la economía y el empleo (más empleo y mejores sueldos, 59%; bajar costo de la vida, 42%; crecimiento, 36%), el Estado (63%) y los políticos y parlamentarios (41%) son los primeros indicados como responsables de reducir la pobreza, aunque todos estamos llamados a hacer algo (26%). Por su parte, Hans Rosenkranz, director ejecutivo de la Comunidad de Organizaciones Solidarias agrega que la pobreza se expresa en grupos que enfrentan distintas dificultades: la infancia, las personas mayores, con discapacidad, o quienes no tienen acceso a salud oportuna. Este estudio nos muestra que todos estamos llamados a hacer algo, no sólo las organizaciones sociales sino también los empresarios y la sociedad en su conjunto. En cuanto a las consecuencias que genera la pobreza, el 87% cree que crece la conflictividad social, un 85% que empeora la salud de la sociedad, un 84% que limita el potencial de desarrollo y crecimiento, el 83% que el narcotráfico asume un un rol en los barrios vulnerables, un 75% que debilita la confianza en las instituciones, un 73% que afecta a toda la sociedad y el 66% que trae altos costos para el país. Los hallazgos de este estudio son parte de una serie de iniciativas que impulsan las organizaciones: encuentro de conversación entre pares improbables sobre pobreza; la Noche del Encuentro; el día para la erradicación de la pobreza, el Día del Patrimonio Social y la convocatoria a periodistas para el premio Pobre el que No Cambia de Mirada. Todo con la convicción de que conjugar miradas distintas es condición necesaria para encontrar soluciones a los grandes dolores del país. Ficha Técnica Estudio Imaginarios, Narrativas y Soluciones sobre la Pobreza en Chile Fecha de campo: 24 de abril al 4 de mayo de 2026 Tipo de estudio. Cuantitativo en base a entrevistas autoadministradas enviadas vía web a Panel Cadem Online. Cuestionario semiestructurado, de 15 minutos de duración. Grupo objetivo: Hombres y Mujeres, mayores de 18 años, pertenecientes a todos los NSE. Residentes de todo Chile. Muestra: 1.000 casos. Representación Nacional, aplicada en todas las regiones.
Con el objetivo de seguir apoyando el desarrollo de los comerciantes locales, Alvi -filial de SMU- lanzó la segunda versión de “Impulsa Tu Negocio”, iniciativa que busca entregar herramientas para fortalecer la gestión, digitalización y crecimiento de los negocios de sus socios. De esta forma, Alvi busca seguir impactando positivamente, a través de la creación de valor compartido, en cada una de localidades donde la compañía se encuentra presente. En esta nueva versión, “Impulsa Tu Negocio” contempla un completo plan de apoyo. Entre los beneficios destacan tres fondos de financiamiento de hasta $2 millones en equipamiento, 35 mentorías especializadas junto a Simón de Cirene, licencias digitales y talleres de Hazlo con IA. En total, 60 socios comerciantes serán apoyados con distintas herramientas orientadas a mejorar la administración, operación y proyección de sus negocios. La convocatoria está dirigida a comerciantes registrados en Club Alvi, quienes deberán inscribirse a través de un formulario web y contar sobre su negocio y el destino que le darían al financiamiento. Además, durante el proceso, podrán acumular puntos mediante el uso de beneficios del Club, como canje de cupones, uso de alianzas y mantención o mejora de nivel. El gerente de formato Alvi, Francisco Gaete, señaló que “contamos con más de 120 mil socios comerciantes, tenemos 30 años de experiencia y nuestro compromiso es ser siempre la alternativa más conveniente para ellos. Por eso seguimos invirtiendo en iniciativas que generen valor compartido y contribuyan al fortalecimiento del comercio local en todas las regiones donde estamos presentes. En este segundo año de ‘Impulsa Tu Negocio’ queremos continuar con nuestro propósito de seguir apoyando a través de financiamiento, mentorías y capacitaciones con el objetivo de que sus negocios sean más eficientes, rentables y preparados para el futuro”. La primera versión de “Impulsa Tu Negocio” realizada en 2024, convocó a más de 400 socios comerciantes de todo Chile. En esa oportunidad, Club Sushi de Concepción, Minimarket Maná de Talagante y El Colorín de Renca obtuvieron el primer lugar, mientras que otros 30 comerciantes fueron beneficiados con herramientas y acompañamiento para fortalecer sus emprendimientos. El ganador de la primera versión, en 2024, fue Patricio Belmonte, dueño de “Club de Sushi”, en Concepción, quién señaló que “estábamos necesitando un impulso. En los emprendimientos siempre faltan recursos para crecer y vi el concurso en la aplicación”. En la misma línea, Alejandro Gallardo, obtuvo el tercer lugar con su almacén, “El Colorín de Renca”, y destacó que participó buscando desarrollarse “más en el ámbito comercial, para que me den nuevas ideas, proyectarme y crecer”. El lanzamiento de esta segunda versión marca el inicio del proceso de postulación, dando paso a la etapa de selección y entrega de beneficios, finalizando en octubre en el tradicional Encuentro Alvi, donde se llevará a cabo la ceremonia de cierre y premiación de los ganadores de la edición 2026.
Por estos días, el llamado “Plan de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social” ha generado todo tipo de reacciones. Algunos rechazan incluso el nombre; otros cuestionan el contenido; algunos ven en él una oportunidad para retomar la senda del crecimiento y, como siempre, también están quienes optan por la cómoda posición de decir que “es perfectible”. Pero más allá de las discusiones políticas y de los análisis técnicos, existe una preocupación mucho más profunda en miles de familias chilenas: el temor de que cada año el esfuerzo alcance para menos. Hoy muchas personas ya no sueñan con progresar. Su preocupación es simplemente no retroceder. Ahí está el verdadero problema de Chile. Porque mientras algunos discuten desde la comodidad de los estudios de televisión o desde oficinas en Santiago, millones de familias viven otra realidad: el sueldo que ya no alcanza igual, el costo de la vida que sube, la incertidumbre laboral, el endeudamiento y la sensación permanente de que el futuro dejó de ser una promesa para transformarse en una preocupación. Y frente a eso, el país necesita volver a hablar de crecimiento. No del crecimiento como una cifra fría o un indicador técnico, sino del crecimiento como la posibilidad real de recuperar oportunidades, generar empleo y devolver esperanza a quienes sienten que trabajan cada vez más para vivir cada vez peor. Sin embargo, cada vez que se plantea incentivar la inversión, reducir impuestos o disminuir la burocracia, inmediatamente aparecen voces instalando el miedo: que se favorece a los más ricos, que se pone en riesgo el gasto social o que todo terminará empeorando. Pero pocas veces se dice con claridad una verdad fundamental: sin crecimiento económico no existe desarrollo social sostenible. Chile no se estancó por falta de diagnósticos. Se estancó porque durante demasiado tiempo se instaló la idea de que crecer era casi un problema y no una necesidad. La realidad demuestra exactamente lo contrario. Los países que avanzan son aquellos que generan inversión, productividad y empleo. No los que viven aumentando impuestos, creando más burocracia o endeudándose indefinidamente para sostener un aparato estatal que muchas veces gasta mal y llega tarde. Porque el Estado no genera riqueza por sí solo. El Estado administra recursos que provienen del trabajo de las personas, de los emprendedores y de quienes arriesgan capital para crear actividad económica. Y cuando un país deja de crecer, la cuenta finalmente la termina pagando la clase media. La paga con menos empleo, con más deuda, con menor poder adquisitivo y con una calidad de vida que lentamente comienza a deteriorarse. Hoy Chile enfrenta precisamente ese riesgo. Seguimos acumulando deuda mientras el crecimiento sigue siendo insuficiente. Y continuar por ese camino es parecido a una familia que, teniendo el sueldo comprometido, decide seguir usando la tarjeta de crédito esperando que “más adelante” las cosas mejoren. Tarde o temprano los intereses terminan consumiendo cualquier margen de tranquilidad. Por eso volver a crecer no es un capricho ideológico; es una necesidad económica y también humana. Las medidas para hacerlo son bastante conocidas: incentivar la inversión, reducir la excesiva permisología, entregar certezas jurídicas, facilitar el emprendimiento y avanzar hacia una carga tributaria más competitiva y cercana a los estándares OCDE. Porque son las inversiones privadas las que finalmente generan empleo, desarrollo regional y oportunidades reales para las familias. Claro que muchas de estas medidas no producen resultados inmediatos. El crecimiento toma tiempo. Pero también es cierto que el Estado chileno tiene enormes espacios para administrar mejor sus recursos. Existen gastos innecesarios, programas ineficaces, licencias fraudulentas, burocracia excesiva y recursos desperdiciados que perfectamente podrían destinarse a prioridades sociales verdaderas. La discusión entonces no debe centrarse solo en cuánto recauda el Estado, sino también en cómo utiliza esos recursos. Porque el verdadero desarrollo social no se construye sobre el endeudamiento permanente ni sobre promesas financiadas con déficit. Se construye sobre una economía capaz de generar empleo, inversión y confianza. Muchos políticos hablan de cambios profundos, pero terminan defendiendo un sistema donde todo cambia para que nada cambie. Mucha alarma, mucho titular y pocas soluciones concretas. Sin embargo, llegó el momento de asumir una realidad evidente: Chile no puede seguir creciendo menos que sus necesidades. Las reglas fiscales existen por algo. Ningún país prospera eternamente financiando gasto con deuda. Y cuando el Estado pierde el control financiero, los primeros perjudicados siempre son los sectores medios y más vulnerables. La historia está llena de ejemplos de países donde el exceso de gasto, el populismo y la falta de crecimiento terminaron destruyendo oportunidades y empobreciendo a sus ciudadanos. Por eso hoy el desafío no es defender relatos cómodos ni discursos ideológicos. El desafío es recuperar el crecimiento para devolver tranquilidad y esperanza a millones de familias chilenas. Porque cuando un país deja de crecer, no pierden primero los más ricos. Pierde la familia de clase media que ve cómo cada año su esfuerzo vale menos. Y Chile ya no puede seguir acostumbrándose a eso
No fue un primer trimestre fácil para Blumar, debido a los bloom de algas, problemas sanitarios con SRS en la Región de Aysén, y los aranceles en Estados Unidos, sin embargo, la compañía estima un mejor futuro para lo que resta del 2026. En su presentación a los inversionistas, el gerente general de la empresa, Gerardo Balbontín, señaló que partir del segundo trimestre “hemos recuperado el estatus sanitario, junto a costos bastante más bajos, pesos de cosecha sobre los 5 kilos en Aysén con positiva normalización, y una situación excelente en Magallanes”. Asimismo, Balbontín comentó que se esperaba crecimiento nulo en la industria chilena, pero durante los primeros cuatro meses del año se registró una expansión de 16% en el salmón del Atlántico, presionando los precios, de todos modos “prevemos bajas en el segundo semestre pues se observa un 5% menos de biomasa en el agua, lo que mejorará los precios”. De acuerdo con el ejecutivo, “esperamos terminar con resultados positivos en salmones, están pasando cosas como la devolución de aranceles que se declararon ilegales, vamos a esperar hasta el 24 de julio si es que los continuarán cobrando; estamos expectantes”. Cabe indicar que desde mayo, Blumar ha recibido una devolución de casi 18% de lo pagado en aranceles por exportación a EE.UU., esto es 3 millones de dólares de los 17 millones de dólares totales y este año esperan que se alcance el 100%. Igualmente, el gerente general de Blumar manifestó que en este tiempo, están viendo costos muy buenos, con una situación sanitaria altamente positiva, y en los precios proyectan mejor nivel de lo esperado por un equilibrio entre oferta y demanda. Para Balbontín, la Región de Magallanes presenta la mejor performance para la compañía, y hoy se ubican en un promedio de 22.000 toneladas. No obstante, tras la subdivisión de barrios aprobada, “podemos producir en los mismos sitios, un 50% más, reduciendo ciclos a 2 años y de esa manera subir a 35.000 toneladas de salmón de 2028 en adelante”. Recientemente, Blumar informó que sus ingresos salmonicultores cayeron de US$93,6 millones a US$144,3 millones; el EBIT de US$20 millones a US$2,5 millones; y la ganancia de US$18,5 millones a una pérdida de US$3,1 millones. Fuente: salmonexpert.cl
Con una visita al taller automotriz Manic SpA, emprendimiento familiar beneficiado por el Fondo de Fomento y Desarrollo de las Regiones Extremas (DFL-15), autoridades regionales dieron a conocer los resultados del concurso correspondiente al proceso 2026, que este año beneficiará a 157 micro, pequeñas y medianas empresas de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. En la actividad participaron el seremi de Economía, Fomento y Turismo, Francisco Birke, y el director regional de Corfo, Javier Romero, quienes recorrieron las instalaciones de la empresa junto a sus propietarios, Alejandro Ruiz y Yeny Aros, para conocer las inversiones realizadas gracias a este instrumento de fomento productivo. El concurso DFL-15 contempla una bonificación equivalente al 20% de las inversiones o reinversiones productivas efectuadas por empresas productoras de bienes y servicios durante los períodos 2023, 2024 y 2025, contribuyendo a fortalecer su competitividad y capacidad de crecimiento. Para el proceso 2026 se asignaron recursos por $643.736.000, permitiendo beneficiar a 157 proyectos regionales. Además, 49 iniciativas quedaron en lista de espera y podrán acceder al beneficio en caso de liberarse recursos producto de inversiones que no se materialicen. Los principales sectores beneficiados corresponden a servicios, turismo y manufactura, reflejando la diversidad del tejido productivo regional. Asimismo, la convocatoria logró una amplia cobertura territorial, con postulaciones provenientes de las cuatro provincias y de nueve comunas de la región. El Seremi de Economía Fomento y Turismo, Francisco Birke, señaló El DFL-15 es una de las herramientas más importantes que contemplan las Leyes de Excepción para apoyar el desarrollo productivo de Magallanes. A través de este instrumento bonificamos hasta un 20% de las inversiones realizadas por micro, pequeñas y medianas empresas de la región, contribuyendo a que puedan crecer, modernizarse y aumentar su competitividad. Lo más relevante es que estas inversiones no solo se traducen en mejor infraestructura o equipamiento, sino también en más oportunidades para las personas. Empresas como Manic demuestran cómo este apoyo impulsa la generación de empleo formal y de calidad, fortaleciendo el tejido productivo regional y aportando al desarrollo económico de nuestra región”. Por su parte el director regional de Corfo Magallanes destacó el instrumento DFL -15, como una herramienta concreta para el crecimiento de las pymes de Magallanes. “Este taller mecánico es un ejemplo de cómo una inversión en equipamiento y tecnología permite aumentar la capacidad de atención, mejorar la productividad y generar nuevas oportunidades de empleo. Durante este proceso, desde Corfo beneficiamos a 157 empresas de las cuatro provincias y nueve comunas de la región, con una inversión pública cercana a los 650 millones de pesos. Nuestro objetivo es seguir apoyando a las micro, pequeñas y medianas empresas para que crezcan, innoven y fortalezcan su aporte al desarrollo económico regional. Por eso, invitamos a los emprendedores y empresarios a informarse y postular a la próxima convocatoria, porque este instrumento puede marcar una diferencia real en el futuro de sus negocios. Emprendimiento familiar que apuesta por la innovación Uno de los proyectos beneficiados fue Manic SpA, taller automotriz integral ubicado en Punta Arenas, que recibió una bonificación de $4.338.595 para apoyar inversiones orientadas a fortalecer y modernizar sus operaciones. La empresa nació durante la pandemia como un emprendimiento familiar dedicado a la comercialización de repuestos automotrices. Con el paso del tiempo, y atendiendo las necesidades de sus clientes, evolucionó hacia un taller integral que hoy presta servicios de mantención, reparación, diagnóstico, alineación y rectificación de discos para particulares, empresas e instituciones. Gracias a un proyecto de inversión beneficiado por el DFL-15, Manic pudo acceder a la bonificación sobre inversiones previamente ejecutadas en equipamiento especializado, entre ellas una alineadora, elevadores, escáner automotriz, compresor y diversas herramientas técnicas. La incorporación de estos activos ha contribuido a mejorar la productividad del taller, ampliar su capacidad operativa y diversificar los servicios que ofrece a sus clientes. Yeny Aros, propietaria y jefa de administración de Manic SpA, destacó la relevancia que tiene este instrumento para las pequeñas empresas de la región. En regiones como Magallanes este tipo de apoyos son fundamentales porque permiten acceder a inversiones que nos ayudan a crecer, generar oportunidades y aumentar la competitividad. Son herramientas concretas que permiten a las pequeñas empresas dar pasos importantes en su desarrollo, señaló. Actualmente, el taller cuenta con un equipo integrado por profesionales y estudiantes vinculados a las áreas de mecánica y electromovilidad, incorporando además participación femenina en un rubro tradicionalmente masculinizado. Entre sus principales desafíos se encuentran continuar fortaleciendo sus capacidades técnicas, potenciar el desarrollo de la electromovilidad y seguir formando capital humano especializado para responder a las nuevas demandas del sector automotriz. La visita permitió relevar cómo instrumentos como el DFL-15 contribuyen al fortalecimiento de emprendimientos regionales, apoyando inversiones que mejoran la productividad, generan nuevas oportunidades de desarrollo y aportan al crecimiento económico de Magallanes.
La pobreza sigue siendo una realidad profunda en Chile, y la ciudadanía lo percibe con claridad. Según el estudio de la Alianza Comunicación y Pobreza (integrada por América Solidaria, AVINA, Fundación Colunga, la Comunidad de Organizaciones Solidarias, Fundación Superación de la Pobreza-Servicio País y Corporación 3xi), y realizado por Cadem, el 68% de las personas declara convivir de alguna manera con la pobreza: un 15% señala vivirla actualmente, un 27% la experimentó en el pasado y un 26% la observa en su entorno cercano, ya sea en familiares, amigos o vecinos. A ello se suma que casi uno de cada cinco chilenos experimenta un estrés económico permanente. Se trata de una fragilidad que rara vez aparece reflejada en las estadísticas tradicionales de pobreza, pero que condiciona decisiones cotidianas, limita la capacidad de proyectar el futuro y alimenta una extendida sensación de inseguridad e incertidumbre. Consistente con ello, el 91% considera que reducir la pobreza es muy o bastante urgente. Los resultados muestran que la ciudadanía asocia la pobreza principalmente con experiencias de precariedad material y económica. Un 64% la relaciona con no tener para cubrir necesidades básicas como alimentación, servicios básicos o conectividad. Sin embargo, la percepción de pobreza va más allá de la falta de ingresos: un 46% la asocia con no tener dónde vivir; un 42% con la falta de oportunidades en ámbitos como educación, trabajo y salud; un 48% la vincula al endeudamiento crónico; y un 47% a la dificultad de llegar a fin de mes. Los encuestados no están lejos de la realidad de la pobreza, la viven de cerca. Sabemos según los últimos datos que miden la pobreza que el 17,3% (3,5 millones) de la población no tiene los ingresos suficientes para lo básico. En este contexto, la encuesta nos muestra una paradoja: la pobreza preocupa, se conoce de cerca y existe temor a caer en ella, pero al mismo tiempo hay una distancia entre la experiencia cotidiana y la conversación pública que es necesario atender. Volver a hablar de pobreza es una condición para hacerla visible, recuperar la empatía y construir mejores esfuerzos para superarla, dice Catalina Littin, directora de la Fundación Superación la Pobreza-Servicio País. Consecuencias para toda la sociedad La pobreza no deja indiferente a la ciudadanía y genera un impacto emocional. Los encuestados declararon que la emoción más frecuente frente a la pobreza es la impotencia por no poder hacer nada (52%) así como la indignación (41%). Asimismo, piensan que la principal razón de que hoy se hable menos de pobreza es que es difícil de abordar y depende de muchos factores (65%). La pobreza se percibe como un desafío complejo y como una responsabilidad compartida. Las causas de la pobreza, los actores llamados a actuar y las barreras apuntan a varios sectores, por lo que resulta fundamental generar puntos de encuentro que permitan articular esfuerzos y avanzar en estrategias compartidas para reducirla, comenta Camilo Herrera, director ejecutivo de la corporación 3xi. Mientras las medidas más apoyadas para reducirla se relacionan con la economía y el empleo (más empleo y mejores sueldos, 59%; bajar costo de la vida, 42%; crecimiento, 36%), el Estado (63%) y los políticos y parlamentarios (41%) son los primeros indicados como responsables de reducir la pobreza, aunque todos estamos llamados a hacer algo (26%). Por su parte, Hans Rosenkranz, director ejecutivo de la Comunidad de Organizaciones Solidarias agrega que la pobreza se expresa en grupos que enfrentan distintas dificultades: la infancia, las personas mayores, con discapacidad, o quienes no tienen acceso a salud oportuna. Este estudio nos muestra que todos estamos llamados a hacer algo, no sólo las organizaciones sociales sino también los empresarios y la sociedad en su conjunto. En cuanto a las consecuencias que genera la pobreza, el 87% cree que crece la conflictividad social, un 85% que empeora la salud de la sociedad, un 84% que limita el potencial de desarrollo y crecimiento, el 83% que el narcotráfico asume un un rol en los barrios vulnerables, un 75% que debilita la confianza en las instituciones, un 73% que afecta a toda la sociedad y el 66% que trae altos costos para el país. Los hallazgos de este estudio son parte de una serie de iniciativas que impulsan las organizaciones: encuentro de conversación entre pares improbables sobre pobreza; la Noche del Encuentro; el día para la erradicación de la pobreza, el Día del Patrimonio Social y la convocatoria a periodistas para el premio Pobre el que No Cambia de Mirada. Todo con la convicción de que conjugar miradas distintas es condición necesaria para encontrar soluciones a los grandes dolores del país. Ficha Técnica Estudio Imaginarios, Narrativas y Soluciones sobre la Pobreza en Chile Fecha de campo: 24 de abril al 4 de mayo de 2026 Tipo de estudio. Cuantitativo en base a entrevistas autoadministradas enviadas vía web a Panel Cadem Online. Cuestionario semiestructurado, de 15 minutos de duración. Grupo objetivo: Hombres y Mujeres, mayores de 18 años, pertenecientes a todos los NSE. Residentes de todo Chile. Muestra: 1.000 casos. Representación Nacional, aplicada en todas las regiones.
Con el objetivo de seguir apoyando el desarrollo de los comerciantes locales, Alvi -filial de SMU- lanzó la segunda versión de “Impulsa Tu Negocio”, iniciativa que busca entregar herramientas para fortalecer la gestión, digitalización y crecimiento de los negocios de sus socios. De esta forma, Alvi busca seguir impactando positivamente, a través de la creación de valor compartido, en cada una de localidades donde la compañía se encuentra presente. En esta nueva versión, “Impulsa Tu Negocio” contempla un completo plan de apoyo. Entre los beneficios destacan tres fondos de financiamiento de hasta $2 millones en equipamiento, 35 mentorías especializadas junto a Simón de Cirene, licencias digitales y talleres de Hazlo con IA. En total, 60 socios comerciantes serán apoyados con distintas herramientas orientadas a mejorar la administración, operación y proyección de sus negocios. La convocatoria está dirigida a comerciantes registrados en Club Alvi, quienes deberán inscribirse a través de un formulario web y contar sobre su negocio y el destino que le darían al financiamiento. Además, durante el proceso, podrán acumular puntos mediante el uso de beneficios del Club, como canje de cupones, uso de alianzas y mantención o mejora de nivel. El gerente de formato Alvi, Francisco Gaete, señaló que “contamos con más de 120 mil socios comerciantes, tenemos 30 años de experiencia y nuestro compromiso es ser siempre la alternativa más conveniente para ellos. Por eso seguimos invirtiendo en iniciativas que generen valor compartido y contribuyan al fortalecimiento del comercio local en todas las regiones donde estamos presentes. En este segundo año de ‘Impulsa Tu Negocio’ queremos continuar con nuestro propósito de seguir apoyando a través de financiamiento, mentorías y capacitaciones con el objetivo de que sus negocios sean más eficientes, rentables y preparados para el futuro”. La primera versión de “Impulsa Tu Negocio” realizada en 2024, convocó a más de 400 socios comerciantes de todo Chile. En esa oportunidad, Club Sushi de Concepción, Minimarket Maná de Talagante y El Colorín de Renca obtuvieron el primer lugar, mientras que otros 30 comerciantes fueron beneficiados con herramientas y acompañamiento para fortalecer sus emprendimientos. El ganador de la primera versión, en 2024, fue Patricio Belmonte, dueño de “Club de Sushi”, en Concepción, quién señaló que “estábamos necesitando un impulso. En los emprendimientos siempre faltan recursos para crecer y vi el concurso en la aplicación”. En la misma línea, Alejandro Gallardo, obtuvo el tercer lugar con su almacén, “El Colorín de Renca”, y destacó que participó buscando desarrollarse “más en el ámbito comercial, para que me den nuevas ideas, proyectarme y crecer”. El lanzamiento de esta segunda versión marca el inicio del proceso de postulación, dando paso a la etapa de selección y entrega de beneficios, finalizando en octubre en el tradicional Encuentro Alvi, donde se llevará a cabo la ceremonia de cierre y premiación de los ganadores de la edición 2026.
Por estos días, el llamado “Plan de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social” ha generado todo tipo de reacciones. Algunos rechazan incluso el nombre; otros cuestionan el contenido; algunos ven en él una oportunidad para retomar la senda del crecimiento y, como siempre, también están quienes optan por la cómoda posición de decir que “es perfectible”. Pero más allá de las discusiones políticas y de los análisis técnicos, existe una preocupación mucho más profunda en miles de familias chilenas: el temor de que cada año el esfuerzo alcance para menos. Hoy muchas personas ya no sueñan con progresar. Su preocupación es simplemente no retroceder. Ahí está el verdadero problema de Chile. Porque mientras algunos discuten desde la comodidad de los estudios de televisión o desde oficinas en Santiago, millones de familias viven otra realidad: el sueldo que ya no alcanza igual, el costo de la vida que sube, la incertidumbre laboral, el endeudamiento y la sensación permanente de que el futuro dejó de ser una promesa para transformarse en una preocupación. Y frente a eso, el país necesita volver a hablar de crecimiento. No del crecimiento como una cifra fría o un indicador técnico, sino del crecimiento como la posibilidad real de recuperar oportunidades, generar empleo y devolver esperanza a quienes sienten que trabajan cada vez más para vivir cada vez peor. Sin embargo, cada vez que se plantea incentivar la inversión, reducir impuestos o disminuir la burocracia, inmediatamente aparecen voces instalando el miedo: que se favorece a los más ricos, que se pone en riesgo el gasto social o que todo terminará empeorando. Pero pocas veces se dice con claridad una verdad fundamental: sin crecimiento económico no existe desarrollo social sostenible. Chile no se estancó por falta de diagnósticos. Se estancó porque durante demasiado tiempo se instaló la idea de que crecer era casi un problema y no una necesidad. La realidad demuestra exactamente lo contrario. Los países que avanzan son aquellos que generan inversión, productividad y empleo. No los que viven aumentando impuestos, creando más burocracia o endeudándose indefinidamente para sostener un aparato estatal que muchas veces gasta mal y llega tarde. Porque el Estado no genera riqueza por sí solo. El Estado administra recursos que provienen del trabajo de las personas, de los emprendedores y de quienes arriesgan capital para crear actividad económica. Y cuando un país deja de crecer, la cuenta finalmente la termina pagando la clase media. La paga con menos empleo, con más deuda, con menor poder adquisitivo y con una calidad de vida que lentamente comienza a deteriorarse. Hoy Chile enfrenta precisamente ese riesgo. Seguimos acumulando deuda mientras el crecimiento sigue siendo insuficiente. Y continuar por ese camino es parecido a una familia que, teniendo el sueldo comprometido, decide seguir usando la tarjeta de crédito esperando que “más adelante” las cosas mejoren. Tarde o temprano los intereses terminan consumiendo cualquier margen de tranquilidad. Por eso volver a crecer no es un capricho ideológico; es una necesidad económica y también humana. Las medidas para hacerlo son bastante conocidas: incentivar la inversión, reducir la excesiva permisología, entregar certezas jurídicas, facilitar el emprendimiento y avanzar hacia una carga tributaria más competitiva y cercana a los estándares OCDE. Porque son las inversiones privadas las que finalmente generan empleo, desarrollo regional y oportunidades reales para las familias. Claro que muchas de estas medidas no producen resultados inmediatos. El crecimiento toma tiempo. Pero también es cierto que el Estado chileno tiene enormes espacios para administrar mejor sus recursos. Existen gastos innecesarios, programas ineficaces, licencias fraudulentas, burocracia excesiva y recursos desperdiciados que perfectamente podrían destinarse a prioridades sociales verdaderas. La discusión entonces no debe centrarse solo en cuánto recauda el Estado, sino también en cómo utiliza esos recursos. Porque el verdadero desarrollo social no se construye sobre el endeudamiento permanente ni sobre promesas financiadas con déficit. Se construye sobre una economía capaz de generar empleo, inversión y confianza. Muchos políticos hablan de cambios profundos, pero terminan defendiendo un sistema donde todo cambia para que nada cambie. Mucha alarma, mucho titular y pocas soluciones concretas. Sin embargo, llegó el momento de asumir una realidad evidente: Chile no puede seguir creciendo menos que sus necesidades. Las reglas fiscales existen por algo. Ningún país prospera eternamente financiando gasto con deuda. Y cuando el Estado pierde el control financiero, los primeros perjudicados siempre son los sectores medios y más vulnerables. La historia está llena de ejemplos de países donde el exceso de gasto, el populismo y la falta de crecimiento terminaron destruyendo oportunidades y empobreciendo a sus ciudadanos. Por eso hoy el desafío no es defender relatos cómodos ni discursos ideológicos. El desafío es recuperar el crecimiento para devolver tranquilidad y esperanza a millones de familias chilenas. Porque cuando un país deja de crecer, no pierden primero los más ricos. Pierde la familia de clase media que ve cómo cada año su esfuerzo vale menos. Y Chile ya no puede seguir acostumbrándose a eso
No fue un primer trimestre fácil para Blumar, debido a los bloom de algas, problemas sanitarios con SRS en la Región de Aysén, y los aranceles en Estados Unidos, sin embargo, la compañía estima un mejor futuro para lo que resta del 2026. En su presentación a los inversionistas, el gerente general de la empresa, Gerardo Balbontín, señaló que partir del segundo trimestre “hemos recuperado el estatus sanitario, junto a costos bastante más bajos, pesos de cosecha sobre los 5 kilos en Aysén con positiva normalización, y una situación excelente en Magallanes”. Asimismo, Balbontín comentó que se esperaba crecimiento nulo en la industria chilena, pero durante los primeros cuatro meses del año se registró una expansión de 16% en el salmón del Atlántico, presionando los precios, de todos modos “prevemos bajas en el segundo semestre pues se observa un 5% menos de biomasa en el agua, lo que mejorará los precios”. De acuerdo con el ejecutivo, “esperamos terminar con resultados positivos en salmones, están pasando cosas como la devolución de aranceles que se declararon ilegales, vamos a esperar hasta el 24 de julio si es que los continuarán cobrando; estamos expectantes”. Cabe indicar que desde mayo, Blumar ha recibido una devolución de casi 18% de lo pagado en aranceles por exportación a EE.UU., esto es 3 millones de dólares de los 17 millones de dólares totales y este año esperan que se alcance el 100%. Igualmente, el gerente general de Blumar manifestó que en este tiempo, están viendo costos muy buenos, con una situación sanitaria altamente positiva, y en los precios proyectan mejor nivel de lo esperado por un equilibrio entre oferta y demanda. Para Balbontín, la Región de Magallanes presenta la mejor performance para la compañía, y hoy se ubican en un promedio de 22.000 toneladas. No obstante, tras la subdivisión de barrios aprobada, “podemos producir en los mismos sitios, un 50% más, reduciendo ciclos a 2 años y de esa manera subir a 35.000 toneladas de salmón de 2028 en adelante”. Recientemente, Blumar informó que sus ingresos salmonicultores cayeron de US$93,6 millones a US$144,3 millones; el EBIT de US$20 millones a US$2,5 millones; y la ganancia de US$18,5 millones a una pérdida de US$3,1 millones. Fuente: salmonexpert.cl