Una innovadora plataforma tecnológica desarrollada por el estudiante de Ingeniería Comercial de la Universidad de Magallanes (UMAG), Jorge Padilla, busca transformar el monitoreo agrícola mediante el uso de inteligencia artificial. Se trata de “PlanTector”, aplicación web y móvil orientada a detectar tempranamente enfermedades, patógenos y deficiencias nutricionales en cultivos a través del análisis de fotografías. La iniciativa nació a partir de actividades de innovación impulsadas desde la UMAG y actualmente cuenta con apoyo del fondo Semilla Inicia de Corfo. El proyecto fue recientemente presentado en el video podcast “Región en Diálogo” de UMAG TV, donde se dieron a conocer sus avances y proyecciones para el sector agrícola. Según explicó Jorge Padilla, la idea comenzó a tomar forma durante instancias universitarias orientadas al emprendimiento y la innovación tecnológica. Posteriormente, junto a la ingeniera agrónoma Annabel Poblete, integraron herramientas de inteligencia artificial con el mundo agrícola para desarrollar una aplicación capaz de asesorar a productores mediante el análisis de imágenes. Además de identificar enfermedades y plagas, la plataforma incorpora sensores de luminiscencia, monitoreo meteorológico y un sistema de alertas personalizadas, permitiendo una gestión más eficiente de los cultivos. El estudiante destacó que la aplicación ya ha sido validada en terreno y que incluso existen casos donde agricultores lograron prevenir importantes pérdidas económicas gracias a su uso. Uno de ellos corresponde a un productor de Talca que detectó oportunamente un hongo en sus viñedos, evitando pérdidas cercanas a los $2,5 millones. Desde Corfo Magallanes valoraron el potencial del proyecto y la conexión entre innovación universitaria y desarrollo productivo. El subdirector regional de Corfo, Oscar Strauch, señaló que iniciativas como esta reflejan el objetivo de impulsar emprendimientos dinámicos con capacidad de escalamiento nacional e internacional. Finalmente, Jorge Padilla llamó a otros jóvenes a atreverse a emprender y aprovechar las oportunidades de formación e innovación. “La diferencia entre alguien que tuvo éxito y alguien que fracasó es que el que lo logró, lo intentó una vez más”, expresó.
El Instituto Nacional de Desarrollo Sustentable de la Pesca Artesanal y de la Acuicultura de Pequeña Escala (INDESPA) mantiene abiertas las postulaciones al fondo “Acuicultura de Pequeña Escala – Etapa Inicia 2026”, iniciativa que busca apoyar a productores que están comenzando sus operaciones en cultivos como ostras, choritos, ostiones o truchas. El concurso está orientado a titulares de centros de acuicultura de pequeña escala que hayan obtenido sus permisos o títulos desde el 1 de enero de 2025, y que cumplan con la normativa vigente. Pueden postular tanto personas naturales como organizaciones de pescadores artesanales o personas jurídicas con centros en tierra o en áreas de manejo de recursos bentónicos. El financiamiento contempla un tope de hasta 15 millones de pesos por proyecto, destinados a cubrir necesidades clave en la etapa inicial. Entre los ítems financiables se encuentran la compra de semillas de ostras, ostiones o choritos, alevines de trucha, además de equipamiento como plataformas, estanques, embarcaciones y motores fuera de borda. Desde INDESPA señalaron que el objetivo del programa es reducir brechas de inversión y facilitar la puesta en marcha de centros productivos, mejorando su operatividad. A nivel nacional, existen más de mil centros inscritos en el Registro Nacional de Acuicultores de Pequeña Escala, los que corresponden a iniciativas de carácter familiar o comunitario. Las postulaciones estarán abiertas hasta el 13 de mayo y deben realizarse a través del sitio web oficial del instituto, en su sección de concursos.
Un proyecto de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) está desarrollando un sistema de cultivo celular en 3D orientado a optimizar la producción de vesículas extracelulares derivadas de células madre, con potencial aplicación en terapias regenerativas como el tratamiento de la osteoartritis. La iniciativa es liderada por la académica de la Escuela de Ingeniería Bioquímica, Paloma Fuentes, y se enmarca en un proyecto Fondecyt de Posdoctorado financiado por ANID. El estudio propone el uso de cultivos tridimensionales y reprogramación metabólica para simular de mejor forma las condiciones del organismo humano. Actualmente, las células madre se cultivan en superficies planas, lo que limita su crecimiento y reduce la eficiencia en la producción de vesículas extracelulares. Estas estructuras cumplen funciones de mensajería biológica y son relevantes en procesos de reparación celular, aunque su producción a gran escala sigue siendo un desafío. El proyecto plantea un sistema de cultivo en perfusión que permite un flujo constante de nutrientes y la eliminación de desechos, lo que busca mejorar la eficiencia del proceso y facilitar su escalamiento a nivel industrial. Según la investigadora, esto permitiría reducir costos y avanzar hacia terapias más accesibles. La investigación contempla además un proceso en dos etapas, que incluye la expansión celular y una posterior modificación controlada del metabolismo para estimular la liberación de vesículas. El trabajo cuenta con colaboración de distintas universidades nacionales y se orienta a futuras aplicaciones clínicas.
Una innovadora plataforma tecnológica desarrollada por el estudiante de Ingeniería Comercial de la Universidad de Magallanes (UMAG), Jorge Padilla, busca transformar el monitoreo agrícola mediante el uso de inteligencia artificial. Se trata de “PlanTector”, aplicación web y móvil orientada a detectar tempranamente enfermedades, patógenos y deficiencias nutricionales en cultivos a través del análisis de fotografías. La iniciativa nació a partir de actividades de innovación impulsadas desde la UMAG y actualmente cuenta con apoyo del fondo Semilla Inicia de Corfo. El proyecto fue recientemente presentado en el video podcast “Región en Diálogo” de UMAG TV, donde se dieron a conocer sus avances y proyecciones para el sector agrícola. Según explicó Jorge Padilla, la idea comenzó a tomar forma durante instancias universitarias orientadas al emprendimiento y la innovación tecnológica. Posteriormente, junto a la ingeniera agrónoma Annabel Poblete, integraron herramientas de inteligencia artificial con el mundo agrícola para desarrollar una aplicación capaz de asesorar a productores mediante el análisis de imágenes. Además de identificar enfermedades y plagas, la plataforma incorpora sensores de luminiscencia, monitoreo meteorológico y un sistema de alertas personalizadas, permitiendo una gestión más eficiente de los cultivos. El estudiante destacó que la aplicación ya ha sido validada en terreno y que incluso existen casos donde agricultores lograron prevenir importantes pérdidas económicas gracias a su uso. Uno de ellos corresponde a un productor de Talca que detectó oportunamente un hongo en sus viñedos, evitando pérdidas cercanas a los $2,5 millones. Desde Corfo Magallanes valoraron el potencial del proyecto y la conexión entre innovación universitaria y desarrollo productivo. El subdirector regional de Corfo, Oscar Strauch, señaló que iniciativas como esta reflejan el objetivo de impulsar emprendimientos dinámicos con capacidad de escalamiento nacional e internacional. Finalmente, Jorge Padilla llamó a otros jóvenes a atreverse a emprender y aprovechar las oportunidades de formación e innovación. “La diferencia entre alguien que tuvo éxito y alguien que fracasó es que el que lo logró, lo intentó una vez más”, expresó.
El Instituto Nacional de Desarrollo Sustentable de la Pesca Artesanal y de la Acuicultura de Pequeña Escala (INDESPA) mantiene abiertas las postulaciones al fondo “Acuicultura de Pequeña Escala – Etapa Inicia 2026”, iniciativa que busca apoyar a productores que están comenzando sus operaciones en cultivos como ostras, choritos, ostiones o truchas. El concurso está orientado a titulares de centros de acuicultura de pequeña escala que hayan obtenido sus permisos o títulos desde el 1 de enero de 2025, y que cumplan con la normativa vigente. Pueden postular tanto personas naturales como organizaciones de pescadores artesanales o personas jurídicas con centros en tierra o en áreas de manejo de recursos bentónicos. El financiamiento contempla un tope de hasta 15 millones de pesos por proyecto, destinados a cubrir necesidades clave en la etapa inicial. Entre los ítems financiables se encuentran la compra de semillas de ostras, ostiones o choritos, alevines de trucha, además de equipamiento como plataformas, estanques, embarcaciones y motores fuera de borda. Desde INDESPA señalaron que el objetivo del programa es reducir brechas de inversión y facilitar la puesta en marcha de centros productivos, mejorando su operatividad. A nivel nacional, existen más de mil centros inscritos en el Registro Nacional de Acuicultores de Pequeña Escala, los que corresponden a iniciativas de carácter familiar o comunitario. Las postulaciones estarán abiertas hasta el 13 de mayo y deben realizarse a través del sitio web oficial del instituto, en su sección de concursos.
Un proyecto de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) está desarrollando un sistema de cultivo celular en 3D orientado a optimizar la producción de vesículas extracelulares derivadas de células madre, con potencial aplicación en terapias regenerativas como el tratamiento de la osteoartritis. La iniciativa es liderada por la académica de la Escuela de Ingeniería Bioquímica, Paloma Fuentes, y se enmarca en un proyecto Fondecyt de Posdoctorado financiado por ANID. El estudio propone el uso de cultivos tridimensionales y reprogramación metabólica para simular de mejor forma las condiciones del organismo humano. Actualmente, las células madre se cultivan en superficies planas, lo que limita su crecimiento y reduce la eficiencia en la producción de vesículas extracelulares. Estas estructuras cumplen funciones de mensajería biológica y son relevantes en procesos de reparación celular, aunque su producción a gran escala sigue siendo un desafío. El proyecto plantea un sistema de cultivo en perfusión que permite un flujo constante de nutrientes y la eliminación de desechos, lo que busca mejorar la eficiencia del proceso y facilitar su escalamiento a nivel industrial. Según la investigadora, esto permitiría reducir costos y avanzar hacia terapias más accesibles. La investigación contempla además un proceso en dos etapas, que incluye la expansión celular y una posterior modificación controlada del metabolismo para estimular la liberación de vesículas. El trabajo cuenta con colaboración de distintas universidades nacionales y se orienta a futuras aplicaciones clínicas.