Señor Director: Mientras el país se prepara para un nuevo gobierno, vale la pena detenerse en una oportunidad que Chile continúa desaprovechando: el turismo. El interés internacional por nuestros destinos crece de manera sostenida, pero se enfrenta una y otra vez a una infraestructura que no está a la altura de ese potencial. Algunos de los lugares más atractivos del país siguen presentando serias dificultades de acceso. La Carretera Austral continúa siendo, en gran parte, un camino de ripio; la Ruta del Vino colapsa en tramos de una sola vía; Castro tardó dos décadas en contar con un aeropuerto y Cochrane aún espera el suyo. Son destinos únicos, pero sin conectividad adecuada, no existe verdadera experiencia turística posible. En materia internacional, Islandia entendió que antes de atraer visitantes, debía asegurar caminos y accesos de calidad. El resultado es un auge turístico sostenido. EE.UU, por su parte, sin contar con paisajes más extraordinarios que los nuestros, se impuso gracias a estándares claros, servicios sólidos y conectividad impecable. Lo que falta es una decisión país, infraestructura moderna, permisos ágiles y estándares que permitan que la industria avance. Otros países, con menos belleza natural, han logrado convertirse en potencias turísticas porque hicieron lo básico. Chile, teniendo una riqueza paisajística única, no puede seguir postergando ese paso. Es momento de dar el salto. El turismo no puede seguir siendo una promesa, debe convertirse en una realidad para el país. Cristián Waidele, CEO HOM Group
Puerto Williams será el punto de partida simbólico de una hazaña que conectará al extremo austral con las cimas más altas del planeta. Felipe Barría, montañista fueguino, se ha propuesto completar el reto Seven Summits, que consiste en escalar las montañas más elevadas de cada continente, un desafío considerado entre los más exigentes del alpinismo mundial. El viaje comienza en julio de 2025 con la ascensión al Monte Kilimanjaro en África, la primera etapa de una serie que incluye cumbres icónicas como el Aconcagua, el Monte Elbrus, el Denali, la Pirámide Carstensz, el Monte Vinson en la Antártica y el Everest, el techo del mundo. Con una trayectoria que ya incluye la cima del Ojos del Salado (6.893 m), el volcán activo más alto del planeta, y múltiples expediciones sobre los seis mil metros, Barría no solo busca conquistar montañas: quiere llevar la identidad del fin del mundo a lo más alto. Además, el proyecto contempla charlas motivacionales y actividades educativas para inspirar a nuevas generaciones en la práctica del deporte y la superación personal.
Señor Director: Mientras el país se prepara para un nuevo gobierno, vale la pena detenerse en una oportunidad que Chile continúa desaprovechando: el turismo. El interés internacional por nuestros destinos crece de manera sostenida, pero se enfrenta una y otra vez a una infraestructura que no está a la altura de ese potencial. Algunos de los lugares más atractivos del país siguen presentando serias dificultades de acceso. La Carretera Austral continúa siendo, en gran parte, un camino de ripio; la Ruta del Vino colapsa en tramos de una sola vía; Castro tardó dos décadas en contar con un aeropuerto y Cochrane aún espera el suyo. Son destinos únicos, pero sin conectividad adecuada, no existe verdadera experiencia turística posible. En materia internacional, Islandia entendió que antes de atraer visitantes, debía asegurar caminos y accesos de calidad. El resultado es un auge turístico sostenido. EE.UU, por su parte, sin contar con paisajes más extraordinarios que los nuestros, se impuso gracias a estándares claros, servicios sólidos y conectividad impecable. Lo que falta es una decisión país, infraestructura moderna, permisos ágiles y estándares que permitan que la industria avance. Otros países, con menos belleza natural, han logrado convertirse en potencias turísticas porque hicieron lo básico. Chile, teniendo una riqueza paisajística única, no puede seguir postergando ese paso. Es momento de dar el salto. El turismo no puede seguir siendo una promesa, debe convertirse en una realidad para el país. Cristián Waidele, CEO HOM Group
Puerto Williams será el punto de partida simbólico de una hazaña que conectará al extremo austral con las cimas más altas del planeta. Felipe Barría, montañista fueguino, se ha propuesto completar el reto Seven Summits, que consiste en escalar las montañas más elevadas de cada continente, un desafío considerado entre los más exigentes del alpinismo mundial. El viaje comienza en julio de 2025 con la ascensión al Monte Kilimanjaro en África, la primera etapa de una serie que incluye cumbres icónicas como el Aconcagua, el Monte Elbrus, el Denali, la Pirámide Carstensz, el Monte Vinson en la Antártica y el Everest, el techo del mundo. Con una trayectoria que ya incluye la cima del Ojos del Salado (6.893 m), el volcán activo más alto del planeta, y múltiples expediciones sobre los seis mil metros, Barría no solo busca conquistar montañas: quiere llevar la identidad del fin del mundo a lo más alto. Además, el proyecto contempla charlas motivacionales y actividades educativas para inspirar a nuevas generaciones en la práctica del deporte y la superación personal.