Tras siete días de intensa búsqueda en la comuna de Porvenir, fue encontrado sin vida un hombre de 64 años cuya desaparición mantenía en alerta a la comunidad de Tierra del Fuego. La desaparición había sido reportada el pasado lunes, lo que activó protocolos de emergencia coordinados por la Delegación Presidencial Provincial y diversas diligencias policiales para reconstruir el recorrido. La investigación quedó bajo la dirección de la fiscal subrogante de Tierra del Fuego, Katherina Aranis, quien coordinó un trabajo conjunto entre la Sección de Investigación Policial (SIP) de Carabineros y la Brigada de Homicidios de la PDI. El cuerpo fue encontrado en un antiguo inmueble El hallazgo se concretó luego de que detectives recorrieran distintos puntos de Porvenir hasta ingresar a un inmueble abandonado donde antiguamente funcionaba el Hogar de Cristo. “Tras visitar diversos sectores de la ciudad, los detectives encontraron en un sector abandonado el cuerpo sin vida de esta persona que estaba siendo buscada ”, señaló el subprefecto Roberto González, de la Brigada de Homicidios de Punta Arenas. En el sitio del suceso, personal especializado realizó las primeras pericias al cuerpo para establecer las circunstancias del fallecimiento. De acuerdo con los antecedentes preliminares, no se encontraron señales de participación de terceras personas. Además, los investigadores estiman que la data de muerte sería de entre seis y siete días, por lo que el deceso habría ocurrido poco tiempo después de que el hombre fuera visto por última vez. Pese a ello, la causa exacta de muerte aún permanece indeterminada y deberá ser esclarecida mediante los exámenes tanatológicos correspondientes. El cuerpo será trasladado hasta Punta Arenas, donde este miércoles el Servicio Médico Legal realizará la autopsia de rigor. Las diligencias buscan determinar si existieron factores de salud o si las condiciones climáticas extremas de la zona pudieron influir en el fallecimiento del hombre. Fuente: chilevision.cl
Un grave incidente movilizó la tarde de este miércoles a equipos de emergencia al interior de la 4ª Brigada Acorazada “Chorrillos” en Punta Arenas, luego de que un suboficial del Ejército se viera involucrado en un hecho ocurrido en el sector conocido como “La Laguna”. De acuerdo con un comunicado oficial de la institución, el funcionario militar se vio involucrado en un incidente en ese lugar, perdiéndose su ubicación, lo que activó de inmediato protocolos de búsqueda y rescate dentro del recinto militar. Al rededor de las 18hrs. el cuerpo del fallecido suboficial fue encontrado. En las labores participaron equipos de Bomberos, SAMU y Carabineros, mientras que la institución informó que también se tomó contacto con la familia del funcionario para entregar apoyo en este difícil momento. El Ejército indicó además que todos los antecedentes disponibles fueron puestos a disposición del Ministerio Público, la Policía de Investigaciones y que se instruyó una Investigación Sumaria Administrativa para determinar las causas del hecho y eventuales responsabilidades.
Los hechos ocurridos en la Universidad de Magallanes, donde fue vandalizado el mural en memoria de Francisco Bettancourt Bahamonde, único detenido desaparecido calificado de nuestra región, no pueden pasar inadvertidos. La agresión contra este espacio simbólico no solo hiere a una familia y a una comunidad universitaria; es también una señal inquietante respecto de los valores que sostienen nuestra convivencia democrática y del lugar que la memoria ocupa en ella. El mural no solo representa el recuerdo de Francisco y el dolor de su familia -quienes aún buscan la verdad tras su desaparición- sino que reafirma el compromiso de la comunidad universitaria con la promoción y protección de los derechos humanos, así como con la preservación de la memoria histórica de quienes fueron víctimas de graves vulneraciones. Su vandalización intenta trivializar e invisibilizar hechos que el Estado de Chile ha reconocido, a través de múltiples procesos judiciales e instancias oficiales, como parte fundamental de nuestra historia reciente constituyendo un riesgo real de que los horrores del pasado encuentren nuevas formas de repetirse. En un contexto global donde resurgen discursos que relativizan, distorsionan o niegan hechos históricamente probados, resulta imprescindible reafirmar que la memoria es un pilar democrático esencial que desempeña una doble función: nos permite acceder al pasado y, al mismo tiempo, se manifiesta en el presente cuando interpretamos la historia desde nuestras experiencias individuales, comunitarias e institucionales. En ese ejercicio, la memoria se transforma en relatos, imágenes y emociones que fortalecen nuestra identidad común y sostienen la cohesión social. Por eso, cuidar la memoria es una tarea permanente que protege nuestro presente y asegura un futuro donde los derechos humanos sean un piso común e intransable; un futuro que solo puede construirse desde el diálogo, el encuentro y el respeto, nunca desde odiosidades peligrosas que nos fragmentan. Lo decimos con claridad: la violencia jamás puede ser un medio legítimo de expresión. Frente a los intentos de borrar la memoria, es la democracia la que debe pronunciarse con firmeza a favor de sus principios esenciales: el respeto a la dignidad humana, la convivencia pacífica y la responsabilidad colectiva de resguardar aquello que nos recuerda quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde queremos avanzar.
Tras siete días de intensa búsqueda en la comuna de Porvenir, fue encontrado sin vida un hombre de 64 años cuya desaparición mantenía en alerta a la comunidad de Tierra del Fuego. La desaparición había sido reportada el pasado lunes, lo que activó protocolos de emergencia coordinados por la Delegación Presidencial Provincial y diversas diligencias policiales para reconstruir el recorrido. La investigación quedó bajo la dirección de la fiscal subrogante de Tierra del Fuego, Katherina Aranis, quien coordinó un trabajo conjunto entre la Sección de Investigación Policial (SIP) de Carabineros y la Brigada de Homicidios de la PDI. El cuerpo fue encontrado en un antiguo inmueble El hallazgo se concretó luego de que detectives recorrieran distintos puntos de Porvenir hasta ingresar a un inmueble abandonado donde antiguamente funcionaba el Hogar de Cristo. “Tras visitar diversos sectores de la ciudad, los detectives encontraron en un sector abandonado el cuerpo sin vida de esta persona que estaba siendo buscada ”, señaló el subprefecto Roberto González, de la Brigada de Homicidios de Punta Arenas. En el sitio del suceso, personal especializado realizó las primeras pericias al cuerpo para establecer las circunstancias del fallecimiento. De acuerdo con los antecedentes preliminares, no se encontraron señales de participación de terceras personas. Además, los investigadores estiman que la data de muerte sería de entre seis y siete días, por lo que el deceso habría ocurrido poco tiempo después de que el hombre fuera visto por última vez. Pese a ello, la causa exacta de muerte aún permanece indeterminada y deberá ser esclarecida mediante los exámenes tanatológicos correspondientes. El cuerpo será trasladado hasta Punta Arenas, donde este miércoles el Servicio Médico Legal realizará la autopsia de rigor. Las diligencias buscan determinar si existieron factores de salud o si las condiciones climáticas extremas de la zona pudieron influir en el fallecimiento del hombre. Fuente: chilevision.cl
Un grave incidente movilizó la tarde de este miércoles a equipos de emergencia al interior de la 4ª Brigada Acorazada “Chorrillos” en Punta Arenas, luego de que un suboficial del Ejército se viera involucrado en un hecho ocurrido en el sector conocido como “La Laguna”. De acuerdo con un comunicado oficial de la institución, el funcionario militar se vio involucrado en un incidente en ese lugar, perdiéndose su ubicación, lo que activó de inmediato protocolos de búsqueda y rescate dentro del recinto militar. Al rededor de las 18hrs. el cuerpo del fallecido suboficial fue encontrado. En las labores participaron equipos de Bomberos, SAMU y Carabineros, mientras que la institución informó que también se tomó contacto con la familia del funcionario para entregar apoyo en este difícil momento. El Ejército indicó además que todos los antecedentes disponibles fueron puestos a disposición del Ministerio Público, la Policía de Investigaciones y que se instruyó una Investigación Sumaria Administrativa para determinar las causas del hecho y eventuales responsabilidades.
Los hechos ocurridos en la Universidad de Magallanes, donde fue vandalizado el mural en memoria de Francisco Bettancourt Bahamonde, único detenido desaparecido calificado de nuestra región, no pueden pasar inadvertidos. La agresión contra este espacio simbólico no solo hiere a una familia y a una comunidad universitaria; es también una señal inquietante respecto de los valores que sostienen nuestra convivencia democrática y del lugar que la memoria ocupa en ella. El mural no solo representa el recuerdo de Francisco y el dolor de su familia -quienes aún buscan la verdad tras su desaparición- sino que reafirma el compromiso de la comunidad universitaria con la promoción y protección de los derechos humanos, así como con la preservación de la memoria histórica de quienes fueron víctimas de graves vulneraciones. Su vandalización intenta trivializar e invisibilizar hechos que el Estado de Chile ha reconocido, a través de múltiples procesos judiciales e instancias oficiales, como parte fundamental de nuestra historia reciente constituyendo un riesgo real de que los horrores del pasado encuentren nuevas formas de repetirse. En un contexto global donde resurgen discursos que relativizan, distorsionan o niegan hechos históricamente probados, resulta imprescindible reafirmar que la memoria es un pilar democrático esencial que desempeña una doble función: nos permite acceder al pasado y, al mismo tiempo, se manifiesta en el presente cuando interpretamos la historia desde nuestras experiencias individuales, comunitarias e institucionales. En ese ejercicio, la memoria se transforma en relatos, imágenes y emociones que fortalecen nuestra identidad común y sostienen la cohesión social. Por eso, cuidar la memoria es una tarea permanente que protege nuestro presente y asegura un futuro donde los derechos humanos sean un piso común e intransable; un futuro que solo puede construirse desde el diálogo, el encuentro y el respeto, nunca desde odiosidades peligrosas que nos fragmentan. Lo decimos con claridad: la violencia jamás puede ser un medio legítimo de expresión. Frente a los intentos de borrar la memoria, es la democracia la que debe pronunciarse con firmeza a favor de sus principios esenciales: el respeto a la dignidad humana, la convivencia pacífica y la responsabilidad colectiva de resguardar aquello que nos recuerda quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde queremos avanzar.