Durante su participación este jueves en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, Carlos Odebret, abordó los principales desafíos regulatorios que enfrenta la industria en la región, insistiendo en la necesidad de acelerar procesos administrativos, modernizar normativas y avanzar hacia un ordenamiento territorial que permita compatibilizar desarrollo económico y conservación. En conversación con el espacio radial, el dirigente gremial valoró las primeras señales entregadas por la actual administración respecto a impulsar el crecimiento productivo, señalando que existe un diagnóstico compartido sobre las oportunidades que presenta Magallanes para transformarse en un polo de desarrollo ligado al borde costero. “Existe una oportunidad enorme para transformar el litoral en una fuente principal de desarrollo para las personas, a través de empleo, emprendimiento y nuevas oportunidades”, sostuvo. Sin embargo, advirtió que la principal dificultad continúa siendo la excesiva duración de los procesos administrativos. Según explicó, actualmente existen concesiones acuícolas que cuentan con Resolución de Calificación Ambiental aprobada desde 2012, pero que aún no logran obtener autorización definitiva. “El problema no es la existencia de normas ambientales o de protección, sino la superposición de regulaciones y la lentitud en su implementación”, afirmó. Odebret apuntó especialmente a los efectos que han generado los Espacios Costeros Marinos para Pueblos Originarios (ECMPO), amparados en la Ley Lafkenche, señalando que las demoras en la tramitación han provocado incertidumbre tanto para inversionistas como para comunidades solicitantes. Como ejemplo, mencionó la solicitud Kawésqar Última Esperanza, ingresada en 2018, que —según indicó— aún permanece sin resolución definitiva, manteniendo paralizados proyectos productivos y solicitudes de concesión. El representante gremial aseguró que la industria salmonicultora ocupa cerca de 600 hectáreas en la región, pero genera exportaciones cercanas a los 600 millones de dólares y alrededor de 3.500 empleos directos, cifras que, a su juicio, reflejan la relevancia económica del sector. Asimismo, afirmó que existen iniciativas actualmente detenidas que podrían traducirse en miles de nuevos puestos de trabajo. “Tenemos proyectos evaluados ambientalmente, autorizados, pero que siguen sin avanzar por falta de gestión o definiciones regulatorias”, indicó. Respecto al debate territorial, planteó que actualmente existen distintas normativas —como la Ley Lafkenche, la legislación ambiental y la regulación pesquera y acuícola— que compiten sobre los mismos espacios marítimos. “Tenemos un problema serio de ordenamiento territorial. Las distintas normas buscan objetivos distintos, pero terminan tensionándose entre sí”, sostuvo. Pese a ello, enfatizó que la convivencia entre salmonicultura, pesca artesanal, conservación, turismo y otros usos productivos sí es posible mediante planificación de largo plazo. Finalmente, Odebret reiteró que el crecimiento de la industria debe ir acompañado de una relación permanente con las comunidades, destacando iniciativas de vinculación territorial impulsadas por empresas del sector y asegurando que el desarrollo económico regional debe traducirse en beneficios concretos para la población. “La salmonicultura proyecta quedarse y desarrollarse en Magallanes por décadas. Eso exige relaciones sólidas con las comunidades y una mirada de largo plazo”, concluyó.
En una nueva edición del programa Pesca y Acuicultura en Magallanes, transmitido la mañana de este jueves por Polar Comunicaciones, el periodista Claudio Andrade analizó el escenario actual de la industria salmonicultora y acuícola regional, abordando desde las expectativas sobre la nueva administración gubernamental hasta los obstáculos regulatorios que —a su juicio— continúan frenando el desarrollo productivo. Durante la conversación, Andrade sostuvo que las primeras señales del actual gobierno hacia el sector marítimo-productivo son positivas, aunque advirtió que los tiempos del aparato estatal siguen siendo una limitante importante. “Las señales son positivas, pero la mecánica del Estado siempre es lenta y compleja”, señaló, apuntando a la existencia de múltiples permisos y procesos administrativos que retrasan proyectos productivos. Uno de los principales temas abordados fue la aplicación de la Ley Lafkenche y su impacto en el uso del borde costero. Andrade planteó que existe preocupación respecto a solicitudes de grandes extensiones marítimas por parte de comunidades o agrupaciones, situación que —afirmó— podría afectar actividades económicas como la salmonicultura, el turismo, la pesca y la navegación. Según explicó, el debate no solo pasa por la protección de territorios marítimos, sino también por la proporcionalidad y los mecanismos de aplicación de la normativa. En ese contexto, cuestionó procesos que calificó como “desprolijos” y planteó la necesidad de revisar instrumentos que permitan compatibilizar desarrollo económico y resguardo territorial. Respecto al potencial productivo de Magallanes, Andrade enfatizó que la región aún tiene espacio para crecer sin generar impactos ambientales significativos. Argumentó que la actividad salmonicultora regional ocupa una fracción reducida del territorio marítimo disponible, mientras genera miles de empleos y un importante volumen de exportaciones. “Estamos hablando de una actividad que ocupa muy pocas hectáreas en comparación con la extensión territorial de Magallanes y que tiene un impacto económico enorme”, indicó. Asimismo, destacó que una eventual ampliación de la producción podría traducirse en más empleo, mayores inversiones y un fortalecimiento de ciudades como Punta Arenas y Puerto Natales, aunque insistió en que para ello será necesario resolver trabas regulatorias y acelerar procesos administrativos. Otro aspecto abordado fue la infraestructura pública asociada al crecimiento industrial. Andrade cuestionó la demora en proyectos como el relleno sanitario regional, señalando que esto limita oportunidades vinculadas al tratamiento de residuos, economía circular y generación energética. En materia económica, recordó la relevancia estratégica que tiene la salmonicultura para Chile y Magallanes, señalando que el país mantiene una posición dominante en exportaciones alimentarias y que la industria acuícola continúa siendo uno de los motores productivos nacionales. Finalmente, sostuvo que el desafío del gobierno estará en equilibrar las expectativas del sector con la capacidad de respuesta institucional, permitiendo avanzar hacia un crecimiento sostenido sin descuidar estándares ambientales ni sociales. La entrevista se desarrolló este jueves por la mañana en el programa Pesca y Acuicultura en Magallanes, emitido a través de las plataformas digitales y señales streaming de Polar Comunicaciones.
Con el objetivo de fortalecer la coordinación entre los distintos actores de la cadena productiva, se realizó una nueva sesión de la Comisión Nacional de la Carne Bovina, instancia público-privada que busca definir prioridades y lineamientos de trabajo para el desarrollo de la ganadería bovina en Chile. La reunión fue encabezada por el ministro de Agricultura, Jaime Campos, y coordinada por la directora (s) de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), Daniela Acuña. En la instancia también participó el director del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Domingo Rojas, junto a representantes de diversos sectores vinculados a la producción de carne bovina. Durante el encuentro, las autoridades destacaron la necesidad de construir una visión compartida para el crecimiento del sector. En ese contexto, el ministro Campos señaló que el propósito de la comisión es avanzar en acuerdos que permitan desarrollar un modelo de desarrollo pecuario acorde a la realidad nacional y que contribuya a potenciar las capacidades productivas del país. Por su parte, Daniela Acuña indicó que el Ministerio de Agricultura impulsará reuniones temáticas y espacios de diálogo para elaborar un plan de trabajo con medidas concretas. El proceso se desarrollará en coordinación con las mesas ganaderas vinculadas al SAG y a la Sociedad Nacional de Agricultura. Entre los principales temas abordados estuvo la disminución sostenida de la masa ganadera bovina y la necesidad de fortalecer la competitividad del sector. Los participantes coincidieron en la importancia de reforzar todos los eslabones de la cadena productiva, desde la crianza y la Agricultura Familiar Campesina hasta la industria faenadora y los canales de comercialización nacionales e internacionales.
La gerente de marketing de DAP, Tania Pivcevic, participó en una nueva edición de Patagonia on Tour en Polar Comunicaciones, donde repasó la historia de la empresa magallánica y el papel que ha cumplido en la conectividad aérea y logística de la región de Magallanes, especialmente en rutas hacia Puerto Williams, Tierra del Fuego y la Antártica. Durante la conversación, Pivcevic recordó los inicios de la compañía fundada en 1980 por su familia y relató cómo el primer avión Twin Otter llegó desde Canadá en medio de la incertidumbre económica de la época. La ejecutiva explicó que los primeros años estuvieron marcados por desafíos financieros y operacionales, lo que impulsó a DAP a expandir rutas hacia Argentina y posteriormente consolidar operaciones antárticas. En Patagonia on Tour, la representante de DAP destacó que la Antártica se transformó en uno de los principales ejes de desarrollo de la empresa y aseguró que Punta Arenas es actualmente una de las puertas de entrada más relevantes al continente blanco a nivel mundial. Según explicó, las operaciones privadas desde Magallanes contribuyen al posicionamiento estratégico de Chile en territorio antártico y fortalecen la conectividad científica, turística y logística. Pivcevic también abordó los desafíos técnicos y climáticos que enfrenta la compañía al operar en algunos de los territorios más aislados del país. Entre ellos mencionó la complejidad de la ruta a Puerto Williams, considerada una de las más difíciles del mundo por sus condiciones geográficas y meteorológicas, además del impacto que el cambio climático ha tenido en las operaciones hacia la Antártica durante las últimas temporadas. Finalmente, la gerente valoró el vínculo histórico que DAP mantiene con la comunidad de Magallanes y reafirmó el compromiso de la empresa con el desarrollo regional. “Nos sentimos orgullosamente magallánicos”, señaló, destacando que la compañía genera empleo especializado, conectividad y apoyo permanente a distintas iniciativas comunitarias de la zona.
El fortalecimiento del turismo y el impulso a los emprendedores son ejes fundamentales para el crecimiento económico integral de la región de Magallanes. Para analizar estas dinámicas, importantes referentes del área compartieron sus perspectivas sobre la realidad territorial durante la reciente emisión de Patagonia on tour. Estas conversaciones resultan claves para entender el desarrollo que impacta diariamente desde la provincia de Última Esperanza hasta la ciudad de Punta Arenas. Durante el primer segmento, Rafael Villarroel, gerente de Patagonia Camp, abordó los desafíos de la hospitalidad y el turismo sustentable en los atractivos paisajes australes. En su diálogo en Patagonia on tour, el ejecutivo detalló cómo el sector privado busca mantener el alto nivel del destino frente a los visitantes nacionales y extranjeros. Sus declaraciones reflejan la profunda relevancia de ofrecer servicios turísticos que valoren y protejan nuestro ecosistema. Posteriormente, el análisis se trasladó al ámbito de la gestión municipal junto a Maritza Vera Peña, directora de Desarrollo Local (DIDEL) de Puerto Natales. La autoridad explicó las diversas iniciativas que se impulsan para entregar apoyo directo a los emprendedores y así fortalecer la economía circular de su comuna. Esta mirada institucional aporta un contexto valioso sobre cómo se administran las herramientas para fomentar el crecimiento a nivel local.
Durante su participación este jueves en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, Carlos Odebret, abordó los principales desafíos regulatorios que enfrenta la industria en la región, insistiendo en la necesidad de acelerar procesos administrativos, modernizar normativas y avanzar hacia un ordenamiento territorial que permita compatibilizar desarrollo económico y conservación. En conversación con el espacio radial, el dirigente gremial valoró las primeras señales entregadas por la actual administración respecto a impulsar el crecimiento productivo, señalando que existe un diagnóstico compartido sobre las oportunidades que presenta Magallanes para transformarse en un polo de desarrollo ligado al borde costero. “Existe una oportunidad enorme para transformar el litoral en una fuente principal de desarrollo para las personas, a través de empleo, emprendimiento y nuevas oportunidades”, sostuvo. Sin embargo, advirtió que la principal dificultad continúa siendo la excesiva duración de los procesos administrativos. Según explicó, actualmente existen concesiones acuícolas que cuentan con Resolución de Calificación Ambiental aprobada desde 2012, pero que aún no logran obtener autorización definitiva. “El problema no es la existencia de normas ambientales o de protección, sino la superposición de regulaciones y la lentitud en su implementación”, afirmó. Odebret apuntó especialmente a los efectos que han generado los Espacios Costeros Marinos para Pueblos Originarios (ECMPO), amparados en la Ley Lafkenche, señalando que las demoras en la tramitación han provocado incertidumbre tanto para inversionistas como para comunidades solicitantes. Como ejemplo, mencionó la solicitud Kawésqar Última Esperanza, ingresada en 2018, que —según indicó— aún permanece sin resolución definitiva, manteniendo paralizados proyectos productivos y solicitudes de concesión. El representante gremial aseguró que la industria salmonicultora ocupa cerca de 600 hectáreas en la región, pero genera exportaciones cercanas a los 600 millones de dólares y alrededor de 3.500 empleos directos, cifras que, a su juicio, reflejan la relevancia económica del sector. Asimismo, afirmó que existen iniciativas actualmente detenidas que podrían traducirse en miles de nuevos puestos de trabajo. “Tenemos proyectos evaluados ambientalmente, autorizados, pero que siguen sin avanzar por falta de gestión o definiciones regulatorias”, indicó. Respecto al debate territorial, planteó que actualmente existen distintas normativas —como la Ley Lafkenche, la legislación ambiental y la regulación pesquera y acuícola— que compiten sobre los mismos espacios marítimos. “Tenemos un problema serio de ordenamiento territorial. Las distintas normas buscan objetivos distintos, pero terminan tensionándose entre sí”, sostuvo. Pese a ello, enfatizó que la convivencia entre salmonicultura, pesca artesanal, conservación, turismo y otros usos productivos sí es posible mediante planificación de largo plazo. Finalmente, Odebret reiteró que el crecimiento de la industria debe ir acompañado de una relación permanente con las comunidades, destacando iniciativas de vinculación territorial impulsadas por empresas del sector y asegurando que el desarrollo económico regional debe traducirse en beneficios concretos para la población. “La salmonicultura proyecta quedarse y desarrollarse en Magallanes por décadas. Eso exige relaciones sólidas con las comunidades y una mirada de largo plazo”, concluyó.
En una nueva edición del programa Pesca y Acuicultura en Magallanes, transmitido la mañana de este jueves por Polar Comunicaciones, el periodista Claudio Andrade analizó el escenario actual de la industria salmonicultora y acuícola regional, abordando desde las expectativas sobre la nueva administración gubernamental hasta los obstáculos regulatorios que —a su juicio— continúan frenando el desarrollo productivo. Durante la conversación, Andrade sostuvo que las primeras señales del actual gobierno hacia el sector marítimo-productivo son positivas, aunque advirtió que los tiempos del aparato estatal siguen siendo una limitante importante. “Las señales son positivas, pero la mecánica del Estado siempre es lenta y compleja”, señaló, apuntando a la existencia de múltiples permisos y procesos administrativos que retrasan proyectos productivos. Uno de los principales temas abordados fue la aplicación de la Ley Lafkenche y su impacto en el uso del borde costero. Andrade planteó que existe preocupación respecto a solicitudes de grandes extensiones marítimas por parte de comunidades o agrupaciones, situación que —afirmó— podría afectar actividades económicas como la salmonicultura, el turismo, la pesca y la navegación. Según explicó, el debate no solo pasa por la protección de territorios marítimos, sino también por la proporcionalidad y los mecanismos de aplicación de la normativa. En ese contexto, cuestionó procesos que calificó como “desprolijos” y planteó la necesidad de revisar instrumentos que permitan compatibilizar desarrollo económico y resguardo territorial. Respecto al potencial productivo de Magallanes, Andrade enfatizó que la región aún tiene espacio para crecer sin generar impactos ambientales significativos. Argumentó que la actividad salmonicultora regional ocupa una fracción reducida del territorio marítimo disponible, mientras genera miles de empleos y un importante volumen de exportaciones. “Estamos hablando de una actividad que ocupa muy pocas hectáreas en comparación con la extensión territorial de Magallanes y que tiene un impacto económico enorme”, indicó. Asimismo, destacó que una eventual ampliación de la producción podría traducirse en más empleo, mayores inversiones y un fortalecimiento de ciudades como Punta Arenas y Puerto Natales, aunque insistió en que para ello será necesario resolver trabas regulatorias y acelerar procesos administrativos. Otro aspecto abordado fue la infraestructura pública asociada al crecimiento industrial. Andrade cuestionó la demora en proyectos como el relleno sanitario regional, señalando que esto limita oportunidades vinculadas al tratamiento de residuos, economía circular y generación energética. En materia económica, recordó la relevancia estratégica que tiene la salmonicultura para Chile y Magallanes, señalando que el país mantiene una posición dominante en exportaciones alimentarias y que la industria acuícola continúa siendo uno de los motores productivos nacionales. Finalmente, sostuvo que el desafío del gobierno estará en equilibrar las expectativas del sector con la capacidad de respuesta institucional, permitiendo avanzar hacia un crecimiento sostenido sin descuidar estándares ambientales ni sociales. La entrevista se desarrolló este jueves por la mañana en el programa Pesca y Acuicultura en Magallanes, emitido a través de las plataformas digitales y señales streaming de Polar Comunicaciones.
Con el objetivo de fortalecer la coordinación entre los distintos actores de la cadena productiva, se realizó una nueva sesión de la Comisión Nacional de la Carne Bovina, instancia público-privada que busca definir prioridades y lineamientos de trabajo para el desarrollo de la ganadería bovina en Chile. La reunión fue encabezada por el ministro de Agricultura, Jaime Campos, y coordinada por la directora (s) de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), Daniela Acuña. En la instancia también participó el director del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Domingo Rojas, junto a representantes de diversos sectores vinculados a la producción de carne bovina. Durante el encuentro, las autoridades destacaron la necesidad de construir una visión compartida para el crecimiento del sector. En ese contexto, el ministro Campos señaló que el propósito de la comisión es avanzar en acuerdos que permitan desarrollar un modelo de desarrollo pecuario acorde a la realidad nacional y que contribuya a potenciar las capacidades productivas del país. Por su parte, Daniela Acuña indicó que el Ministerio de Agricultura impulsará reuniones temáticas y espacios de diálogo para elaborar un plan de trabajo con medidas concretas. El proceso se desarrollará en coordinación con las mesas ganaderas vinculadas al SAG y a la Sociedad Nacional de Agricultura. Entre los principales temas abordados estuvo la disminución sostenida de la masa ganadera bovina y la necesidad de fortalecer la competitividad del sector. Los participantes coincidieron en la importancia de reforzar todos los eslabones de la cadena productiva, desde la crianza y la Agricultura Familiar Campesina hasta la industria faenadora y los canales de comercialización nacionales e internacionales.
La gerente de marketing de DAP, Tania Pivcevic, participó en una nueva edición de Patagonia on Tour en Polar Comunicaciones, donde repasó la historia de la empresa magallánica y el papel que ha cumplido en la conectividad aérea y logística de la región de Magallanes, especialmente en rutas hacia Puerto Williams, Tierra del Fuego y la Antártica. Durante la conversación, Pivcevic recordó los inicios de la compañía fundada en 1980 por su familia y relató cómo el primer avión Twin Otter llegó desde Canadá en medio de la incertidumbre económica de la época. La ejecutiva explicó que los primeros años estuvieron marcados por desafíos financieros y operacionales, lo que impulsó a DAP a expandir rutas hacia Argentina y posteriormente consolidar operaciones antárticas. En Patagonia on Tour, la representante de DAP destacó que la Antártica se transformó en uno de los principales ejes de desarrollo de la empresa y aseguró que Punta Arenas es actualmente una de las puertas de entrada más relevantes al continente blanco a nivel mundial. Según explicó, las operaciones privadas desde Magallanes contribuyen al posicionamiento estratégico de Chile en territorio antártico y fortalecen la conectividad científica, turística y logística. Pivcevic también abordó los desafíos técnicos y climáticos que enfrenta la compañía al operar en algunos de los territorios más aislados del país. Entre ellos mencionó la complejidad de la ruta a Puerto Williams, considerada una de las más difíciles del mundo por sus condiciones geográficas y meteorológicas, además del impacto que el cambio climático ha tenido en las operaciones hacia la Antártica durante las últimas temporadas. Finalmente, la gerente valoró el vínculo histórico que DAP mantiene con la comunidad de Magallanes y reafirmó el compromiso de la empresa con el desarrollo regional. “Nos sentimos orgullosamente magallánicos”, señaló, destacando que la compañía genera empleo especializado, conectividad y apoyo permanente a distintas iniciativas comunitarias de la zona.
El fortalecimiento del turismo y el impulso a los emprendedores son ejes fundamentales para el crecimiento económico integral de la región de Magallanes. Para analizar estas dinámicas, importantes referentes del área compartieron sus perspectivas sobre la realidad territorial durante la reciente emisión de Patagonia on tour. Estas conversaciones resultan claves para entender el desarrollo que impacta diariamente desde la provincia de Última Esperanza hasta la ciudad de Punta Arenas. Durante el primer segmento, Rafael Villarroel, gerente de Patagonia Camp, abordó los desafíos de la hospitalidad y el turismo sustentable en los atractivos paisajes australes. En su diálogo en Patagonia on tour, el ejecutivo detalló cómo el sector privado busca mantener el alto nivel del destino frente a los visitantes nacionales y extranjeros. Sus declaraciones reflejan la profunda relevancia de ofrecer servicios turísticos que valoren y protejan nuestro ecosistema. Posteriormente, el análisis se trasladó al ámbito de la gestión municipal junto a Maritza Vera Peña, directora de Desarrollo Local (DIDEL) de Puerto Natales. La autoridad explicó las diversas iniciativas que se impulsan para entregar apoyo directo a los emprendedores y así fortalecer la economía circular de su comuna. Esta mirada institucional aporta un contexto valioso sobre cómo se administran las herramientas para fomentar el crecimiento a nivel local.