En la Base Aérea Chabunco, en Punta Arenas, se realizó la ceremonia de despedida de la dotación que integrará la Estación Polar Científica Conjunta “Glaciar Unión”, iniciativa que cada año reúne al Ejército, Armada, Fuerza Aérea de Chile (FACH), Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y al Instituto Antártico Chileno (INACH), para desarrollar importantes labores científicas y logísticas en este asiento estival, ubicado en el Círculo Polar Antártico. La actividad fue organizada por el Comando Conjunto Austral (CCA) y presidida por el Delegado Regional Presidencial de Magallanes, José Ruiz Pivcevic. Durante más de tres semanas, la dotación se ha preparado en materias, tales como primeros auxilios, Tratado Antártico, seguridad operacional y medio ambiente, manejo de residuos, supervivencia, evacuación aeromédica, telecomunicaciones, extinción de incendios y armado y desarmado de carga, entre otras, con el propósito de garantizar el éxito de las operaciones en uno de los entornos más extremos del planeta. La Fuerza Aérea de Chile, a través de la IVª Brigada Aérea, ha cumplido un rol fundamental tanto en las capacitaciones y coordinación logística previas, como en el apoyo operativo que continuará durante la ejecución de la campaña, garantizando el abastecimiento y transporte del personal. Fuerza de mujer La dotación está conformada por 48 personas, de las cuales solo una es mujer, pero con una tarea fundamental. La Capitán de Bandada (S) Karina Ojeda, médico de profesión perteneciente a la Fuerza Aérea de Chile, actualmente destinada en la Vª Brigada Aérea en Antofagasta, se ofreció voluntariamente para integrar la expedición y tendrá la responsabilidad de velar por la salud del personal que conforma la dotación. “Mi motivación es conocer lo que no muchos han podido conocer, además de poner a prueba mis conocimientos. Vamos a desempeñarnos en ambientes hostiles, por lo que fue necesario preparar a la dotación en primeros auxilios y ser rigurosos con los insumos, el equipamiento y los medicamentos. Debemos saber exactamente qué llevar para estar listos ante cualquier emergencia, considerando que una aeroevacuación no será sencilla”, comentó la Capitán Ojeda, quien destacó sentirse orgullosa de ser la única mujer del grupo, especialmente por su rol como médico y oficial de la FACH.
Bufón fue un perro adoptado por ECA de Gendarmería en 2014, año que ingresó al servicio tras haber sido donado por el canil municipal de Punta Arenas cuando ya el can tenía un par de años de vida como perrito abandonado o extraviado. Como entendiendo la naturaleza de las funciones del que sería su hogar definitivo, Bufón comenzó a mostrar evidentes dotes de vigilante, por lo que prontamente los guías caninos del ECA lo comenzaron a llamar también como Guardían, su segundo nombre. Así, Bufón-Guardían de Magallanes, comenzó su adiestramiento como can de intervención penal a cargo de su guía, el cabo 2do. Yonny Villanueva Cortés, con quien formó dupla durante todos estos años, una etapa feliz en la vida de este perrito en la que recibió amor, atención y cuidados a cambio de su servicio en la institución. Se entregó dócilmente para ser adiestrado pese a su temperamento fuerte, convirtiéndose en uno de nuestros ejemplares más especiales, lo que incluso significó que participara en las presentaciones públicas que hace el ECA ante la comunidad, explicó emocionado el cabo Villanueva, durante la ceremonia fúnebre realizada en la unidad que fue su hogar por más de once años. Así, durante todo este tiempo, Bufón-Guardián hizo honor a sus dos nombres, ya que, además de su rol en la seguridad del Complejo Penitenciario de Punta Arenas, participó activamente en presentaciones públicas representando a Gendarmería frente a la comunidad por todo Magallanes, oportunidades en las que muchas personas pudieron conocer su lado amable y juguetón hasta que llegó el momento de su baja del servicio, hace un par de años atrás, producto de las condiciones de salud que comenzaron a comprometer su estado y bienestar cada vez más, pasando a estar en retiro y al cuidado del ECA hasta que dejó de existir el pasado jueves. En una emotiva ceremonia encabezada por el director regional de la institución, coronel Rodrigo Campusano Yáñez, la autoridad manifestó que se brindó un homenaje fúnebre a la altura de las funciones que cumplió este compañero de labores, que siempre se destacó por su carácter amable e inquebrantable obediencia. Un ejemplar que sólo pedía cariño y abrazos como remuneración de su labor y que tuvo honor y lealtad hasta su último ladrido, por lo que será recordado en Gendarmería con gratitud y por ser un can leal de valiente corazón.
En la Base Aérea Chabunco, en Punta Arenas, se realizó la ceremonia de despedida de la dotación que integrará la Estación Polar Científica Conjunta “Glaciar Unión”, iniciativa que cada año reúne al Ejército, Armada, Fuerza Aérea de Chile (FACH), Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y al Instituto Antártico Chileno (INACH), para desarrollar importantes labores científicas y logísticas en este asiento estival, ubicado en el Círculo Polar Antártico. La actividad fue organizada por el Comando Conjunto Austral (CCA) y presidida por el Delegado Regional Presidencial de Magallanes, José Ruiz Pivcevic. Durante más de tres semanas, la dotación se ha preparado en materias, tales como primeros auxilios, Tratado Antártico, seguridad operacional y medio ambiente, manejo de residuos, supervivencia, evacuación aeromédica, telecomunicaciones, extinción de incendios y armado y desarmado de carga, entre otras, con el propósito de garantizar el éxito de las operaciones en uno de los entornos más extremos del planeta. La Fuerza Aérea de Chile, a través de la IVª Brigada Aérea, ha cumplido un rol fundamental tanto en las capacitaciones y coordinación logística previas, como en el apoyo operativo que continuará durante la ejecución de la campaña, garantizando el abastecimiento y transporte del personal. Fuerza de mujer La dotación está conformada por 48 personas, de las cuales solo una es mujer, pero con una tarea fundamental. La Capitán de Bandada (S) Karina Ojeda, médico de profesión perteneciente a la Fuerza Aérea de Chile, actualmente destinada en la Vª Brigada Aérea en Antofagasta, se ofreció voluntariamente para integrar la expedición y tendrá la responsabilidad de velar por la salud del personal que conforma la dotación. “Mi motivación es conocer lo que no muchos han podido conocer, además de poner a prueba mis conocimientos. Vamos a desempeñarnos en ambientes hostiles, por lo que fue necesario preparar a la dotación en primeros auxilios y ser rigurosos con los insumos, el equipamiento y los medicamentos. Debemos saber exactamente qué llevar para estar listos ante cualquier emergencia, considerando que una aeroevacuación no será sencilla”, comentó la Capitán Ojeda, quien destacó sentirse orgullosa de ser la única mujer del grupo, especialmente por su rol como médico y oficial de la FACH.
Bufón fue un perro adoptado por ECA de Gendarmería en 2014, año que ingresó al servicio tras haber sido donado por el canil municipal de Punta Arenas cuando ya el can tenía un par de años de vida como perrito abandonado o extraviado. Como entendiendo la naturaleza de las funciones del que sería su hogar definitivo, Bufón comenzó a mostrar evidentes dotes de vigilante, por lo que prontamente los guías caninos del ECA lo comenzaron a llamar también como Guardían, su segundo nombre. Así, Bufón-Guardían de Magallanes, comenzó su adiestramiento como can de intervención penal a cargo de su guía, el cabo 2do. Yonny Villanueva Cortés, con quien formó dupla durante todos estos años, una etapa feliz en la vida de este perrito en la que recibió amor, atención y cuidados a cambio de su servicio en la institución. Se entregó dócilmente para ser adiestrado pese a su temperamento fuerte, convirtiéndose en uno de nuestros ejemplares más especiales, lo que incluso significó que participara en las presentaciones públicas que hace el ECA ante la comunidad, explicó emocionado el cabo Villanueva, durante la ceremonia fúnebre realizada en la unidad que fue su hogar por más de once años. Así, durante todo este tiempo, Bufón-Guardián hizo honor a sus dos nombres, ya que, además de su rol en la seguridad del Complejo Penitenciario de Punta Arenas, participó activamente en presentaciones públicas representando a Gendarmería frente a la comunidad por todo Magallanes, oportunidades en las que muchas personas pudieron conocer su lado amable y juguetón hasta que llegó el momento de su baja del servicio, hace un par de años atrás, producto de las condiciones de salud que comenzaron a comprometer su estado y bienestar cada vez más, pasando a estar en retiro y al cuidado del ECA hasta que dejó de existir el pasado jueves. En una emotiva ceremonia encabezada por el director regional de la institución, coronel Rodrigo Campusano Yáñez, la autoridad manifestó que se brindó un homenaje fúnebre a la altura de las funciones que cumplió este compañero de labores, que siempre se destacó por su carácter amable e inquebrantable obediencia. Un ejemplar que sólo pedía cariño y abrazos como remuneración de su labor y que tuvo honor y lealtad hasta su último ladrido, por lo que será recordado en Gendarmería con gratitud y por ser un can leal de valiente corazón.