La Conferencia de las Américas contra los carteles del narcotráfico, realizada en Doral el 4 y 5 de marzo de 2026, concluyó con una declaración conjunta que busca crear una coalición regional para enfrentar el narcoterrorismo y otras amenazas en el hemisferio occidental. El documento compromete a los países firmantes a ampliar la cooperación bilateral y multilateral en seguridad, reforzar la seguridad fronteriza, combatir el tráfico ilícito y proteger infraestructuras críticas, además de avanzar bajo el principio estratégico de “paz a través de la fuerza”. Pese a haber participado en la reunión, Chile fue el único país que no firmó la declaración. La razón es institucional: la delegación chilena estuvo encabezada por José Antonio Kast en calidad de Presidente electo, sin facultades de gobierno en ejercicio para comprometer formalmente al Estado en una alianza de seguridad de este tipo. De este modo, el país quedó al margen de la firma debido a que el próximo Mandatario aún no asume el cargo. La iniciativa surge además en un momento de intensa actividad internacional de Washington, tras intervenciones unilaterales recientes en Venezuela y ahora en Irán. En ese contexto, la coalición busca consolidar un nuevo dispositivo de seguridad hemisférica bajo liderazgo estadounidense, ampliando el combate al crimen organizado hacia una lógica estratégica que combina narcotráfico, terrorismo y protección de infraestructuras críticas. No obstante, el diseño del bloque ha generado interrogantes. La ausencia de México y Colombia, dos actores centrales en la lucha contra los cárteles, junto con el carácter ad hoc de la alianza, plantea dudas sobre su viabilidad y sus implicancias geopolíticas en la región. La coordinación del nuevo esquema estará a cargo de Kristi Noem, exsecretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos y figura clave en la política migratoria de Donald Trump, quien fue designada enviada especial para articular esta coalición regional. FUENTE: El Mostrador
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este domingo a Cuba el corte de suministros de petróleo y dinero que enviaba Venezuela con el fin de alcanzar un acuerdo con Washington y advirtió que de no hacerlo enfrentará consecuencias. Mediante una publicación realizada en su red social de Truth, el mandatario estadounidense escribió que Cuba sobrevivió durante años gracias al petróleo y dinero venezolano a cambio de proporcionar servicios de seguridad durante los mandatos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. ¡No habrá más petróleo ni dinero para Cuba! ¡Cero! Les sugiero encarecidamente que lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”, señaló Donald Trump en su publicación en Truth Social. Estas declaraciones llegan una semana después de que fuerzas del ejército de Estados Unidos capturaran al líder venezolano, Nicolás Maduro, mediante una operación nocturna en Caracas que dejó decenas de miembros de las fuerzas de seguridad venezolanas y cubanas muertos, sumado a que, tras la operación militar, Venezuela cuenta con el respaldo directo de Estados Unidos para su protección. Tras las declaraciones del presidente estadounidense, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, respondió públicamente y rechazó cualquier intento de presión externa. “Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer señaló en su cuenta de X el mandatario cubano, donde aseguró que la isla no acepta imposiciones y reiteró su postura frente a Estados Unidos.
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el economista Manuel José Correa Silva conversó sobre la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y sus efectos políticos y económicos. Durante su análisis, Correa contextualizó la relación histórica entre Estados Unidos y la industria petrolera venezolana, señalando que “hace más de 100 años los americanos realizan inversiones para la explotación del petróleo en la faja del Orinoco. Venezuela, como cualquier otro país latinoamericano era del 3er mundo, EE.UU. invierte y se industrializa y con ello un progreso del país hasta que logra ser el de mejor ingreso per cápita de la región”. El economista explicó que este proceso permitió, durante décadas, un importante crecimiento económico basado casi exclusivamente en el crudo. Sin embargo, advirtió que en los últimos años esa dependencia se transformó en una debilidad estructural clásica de país mono productor donde la corrupción escaló y penetró el populismo chavista. Con Chavez en adelante “durante los últimos 25 años no se diversifico la economía, no se realizaron inversiones, el capital humano más productivo tuvo que escapar, y la producción petrolera cayó, de millones de barrilles al día a solo unos cientos de miles empobreciendo a la población”. Correa Silva indicó que EEUU planea que la producción venezolana se venda a precio de mercado, muy distinto a la situación de los últimos años en que el régimen chavista entregaba el petróleo a Rusia o Irán a precio de descuento o sosteniendo la pobre economía cubana. Esta nueva situación es promisoria para los venezolanos. Finalmente, el economista subrayó la importancia de comprender el contexto histórico y económico de Venezuela para dimensionar correctamente los impactos que decisiones geopolíticas de esta magnitud podrían provocar en la industria petrolera y en los países sudamericanos que se han visto afectados por la diáspora de más de 8 millones de venezolanos.
Esta mañana, en el programa Buenos días región de Polar Comunicaciones, Pablo Cifuentes Vladilo, presidente regional del Frente Amplio, conversó sobre la reciente intervención de Estados Unidos en Venezuela y la detención de Nicolás Maduro, un tema que ha generado repercusiones internacionales y preocupaciones sobre el respeto al derecho internacional. Cifuentes Vladilo explicó el contexto de la situación que ha vivido Venezuela durante los últimos días, marcada por una operación de fuerzas estadounidenses que resultó en la captura y traslado del presidente venezolano Nicolás Maduro a territorio estadounidense para enfrentar cargos, un hecho que ha sido ampliamente reportado y que diversos gobiernos y organizaciones han cuestionado por posible violación de la soberanía nacional y del derecho internacional. El dirigente político regional enfatizó que esta forma de actuar de una potencia como Estados Unidos –dispuesta, dijo, “a saltarse el derecho internacional”– “puede ser también una amenaza por el resto de los países de la región” si no se recuerda la importancia de respetar principios básicos de convivencia entre naciones soberanas. Este tema ha generado incluso debates en organismos globales sobre la legalidad de la intervención. Además, Cifuentes Vladilo advirtió que “se amenaza la soberanía, la libertad de los pueblos; hoy es Venezuela, mañana podría ser otro”, recalcando la necesidad de que las voces de los liderazgos políticos y sociales se hagan escuchar frente a decisiones que, a su juicio, pueden sentar precedentes peligrosos para América Latina y el Caribe. Manifestó que aunque las situaciones internas de cada país puedan ser complejas, el respeto a la autodeterminación y a las normas del derecho internacional debe ser un punto innegociable.
El presidente electo, José Antonio Kast, tras su llegada a Perú indicó que sostendrá reuniones con el mundo empresarial. Explicó que estos encuentros con inversionistas siguen la línea de lo realizado en Ecuador y Argentina. Asimismo, señaló que busca conectar con inversionistas peruanos que realizan inversiones en Chile, y también revisar las inversiones chilenas en Perú. En la misma instancia, Kast evitó polemizar con las declaraciones del presidente Gabriel Boric, quien apuntó a “líderes serviles” a Trump. Del mismo modo, Kast argumentó que Chile tiene muchos problemas internos urgentes. Mencionó, por ejemplo, la situación del hospital Juan Noé en Arica, que según sus palabras está superado; el crimen organizado y el Cerro Chuño; también expuso lo que denominó la crisis en el sistema educativo. “Esos son los problemas reales. ¿Vamos a entrar a polemizar por lo que dice o no dice el Presidente respecto de las acciones que afectan a nuestro país? Yo no lo voy a hacer”, dijo. Kast evita polemizar con dichos de Boric por líderes y Trump Ante la insistencia de la prensa peruana respecto a los dichos de Boric, Kast enfatizó que el Presidente de la República tiene un deber de preocuparse de los problemas de Chile. “Hoy día en Chile la gente está sufriendo. Hoy día en Chile hay desempleo. En Chile hay personas que mueren todos los días en listas de espera”, declaró. “Ocupémonos de eso antes de entrar a discutir lo que puede haber dicho o hecho un presidente de otra nación”, concluyó sobre el tema. Encuentro bilateral con miras a desafíos comunes La parte central de la agenda, según Kast, será el encuentro con el Presidente de Perú y sus equipos de Cancillería. El foco estará en ver cómo ambos países enfrentan juntos el tema del crimen organizado y la inmigración irregular. Kast expresó su preocupación por los migrantes forzados que han llegado por distintas situaciones en Venezuela y otros países. Reiteró que el tema del corredor humanitario sigue siendo una preocupación importante para su equipo. “Creemos que todo lo que podamos avanzar antes de que yo jure como Presidente de la República es importante”, dijo. Respecto a la migración, la prensa en Perú le recordó una cuenta regresiva que él mismo mencionó anteriormente y que el presidente peruano había evocado. Al ser consultado sobre si conversaría sobre esa cuenta regresiva, Kast respondió que “quedan 64 días para que yo jure como Presidente de la República”. Añadió que su postura ha sido clara en campaña y distintas instancias, con el objetivo de regularizar y ordenar la migración. “Un país no puede tener más de 300.000 personas de manera irregular y la manera de enfrentarlo es decir las cosas de frente”, afirmó. Asimismo, Kast señaló que la solución pasa por respetar las normas y las reglas, entrando por la puerta y no por la ventana. En este contexto, el presidente electo reconoció que Chile podría tener un problema de atención migratoria, algo que planean enfrentar una vez en el gobierno. Hizo un llamado a las personas en situación irregular a que ayuden también, por lo que las invitó a salir. “Pero claro, si no hay un corredor humanitario, si es que como vemos, hay países que no quieren colaborar en esto, nosotros tenemos que conversar, dialogar y tratar de que busquemos el mejor camino para que todas las personas tengan un trato digno pero respetuoso de la ley. En eso estamos”, declaró. Fuente: biobiochile.cl
La Conferencia de las Américas contra los carteles del narcotráfico, realizada en Doral el 4 y 5 de marzo de 2026, concluyó con una declaración conjunta que busca crear una coalición regional para enfrentar el narcoterrorismo y otras amenazas en el hemisferio occidental. El documento compromete a los países firmantes a ampliar la cooperación bilateral y multilateral en seguridad, reforzar la seguridad fronteriza, combatir el tráfico ilícito y proteger infraestructuras críticas, además de avanzar bajo el principio estratégico de “paz a través de la fuerza”. Pese a haber participado en la reunión, Chile fue el único país que no firmó la declaración. La razón es institucional: la delegación chilena estuvo encabezada por José Antonio Kast en calidad de Presidente electo, sin facultades de gobierno en ejercicio para comprometer formalmente al Estado en una alianza de seguridad de este tipo. De este modo, el país quedó al margen de la firma debido a que el próximo Mandatario aún no asume el cargo. La iniciativa surge además en un momento de intensa actividad internacional de Washington, tras intervenciones unilaterales recientes en Venezuela y ahora en Irán. En ese contexto, la coalición busca consolidar un nuevo dispositivo de seguridad hemisférica bajo liderazgo estadounidense, ampliando el combate al crimen organizado hacia una lógica estratégica que combina narcotráfico, terrorismo y protección de infraestructuras críticas. No obstante, el diseño del bloque ha generado interrogantes. La ausencia de México y Colombia, dos actores centrales en la lucha contra los cárteles, junto con el carácter ad hoc de la alianza, plantea dudas sobre su viabilidad y sus implicancias geopolíticas en la región. La coordinación del nuevo esquema estará a cargo de Kristi Noem, exsecretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos y figura clave en la política migratoria de Donald Trump, quien fue designada enviada especial para articular esta coalición regional. FUENTE: El Mostrador
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este domingo a Cuba el corte de suministros de petróleo y dinero que enviaba Venezuela con el fin de alcanzar un acuerdo con Washington y advirtió que de no hacerlo enfrentará consecuencias. Mediante una publicación realizada en su red social de Truth, el mandatario estadounidense escribió que Cuba sobrevivió durante años gracias al petróleo y dinero venezolano a cambio de proporcionar servicios de seguridad durante los mandatos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. ¡No habrá más petróleo ni dinero para Cuba! ¡Cero! Les sugiero encarecidamente que lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”, señaló Donald Trump en su publicación en Truth Social. Estas declaraciones llegan una semana después de que fuerzas del ejército de Estados Unidos capturaran al líder venezolano, Nicolás Maduro, mediante una operación nocturna en Caracas que dejó decenas de miembros de las fuerzas de seguridad venezolanas y cubanas muertos, sumado a que, tras la operación militar, Venezuela cuenta con el respaldo directo de Estados Unidos para su protección. Tras las declaraciones del presidente estadounidense, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, respondió públicamente y rechazó cualquier intento de presión externa. “Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer señaló en su cuenta de X el mandatario cubano, donde aseguró que la isla no acepta imposiciones y reiteró su postura frente a Estados Unidos.
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, el economista Manuel José Correa Silva conversó sobre la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y sus efectos políticos y económicos. Durante su análisis, Correa contextualizó la relación histórica entre Estados Unidos y la industria petrolera venezolana, señalando que “hace más de 100 años los americanos realizan inversiones para la explotación del petróleo en la faja del Orinoco. Venezuela, como cualquier otro país latinoamericano era del 3er mundo, EE.UU. invierte y se industrializa y con ello un progreso del país hasta que logra ser el de mejor ingreso per cápita de la región”. El economista explicó que este proceso permitió, durante décadas, un importante crecimiento económico basado casi exclusivamente en el crudo. Sin embargo, advirtió que en los últimos años esa dependencia se transformó en una debilidad estructural clásica de país mono productor donde la corrupción escaló y penetró el populismo chavista. Con Chavez en adelante “durante los últimos 25 años no se diversifico la economía, no se realizaron inversiones, el capital humano más productivo tuvo que escapar, y la producción petrolera cayó, de millones de barrilles al día a solo unos cientos de miles empobreciendo a la población”. Correa Silva indicó que EEUU planea que la producción venezolana se venda a precio de mercado, muy distinto a la situación de los últimos años en que el régimen chavista entregaba el petróleo a Rusia o Irán a precio de descuento o sosteniendo la pobre economía cubana. Esta nueva situación es promisoria para los venezolanos. Finalmente, el economista subrayó la importancia de comprender el contexto histórico y económico de Venezuela para dimensionar correctamente los impactos que decisiones geopolíticas de esta magnitud podrían provocar en la industria petrolera y en los países sudamericanos que se han visto afectados por la diáspora de más de 8 millones de venezolanos.
Esta mañana, en el programa Buenos días región de Polar Comunicaciones, Pablo Cifuentes Vladilo, presidente regional del Frente Amplio, conversó sobre la reciente intervención de Estados Unidos en Venezuela y la detención de Nicolás Maduro, un tema que ha generado repercusiones internacionales y preocupaciones sobre el respeto al derecho internacional. Cifuentes Vladilo explicó el contexto de la situación que ha vivido Venezuela durante los últimos días, marcada por una operación de fuerzas estadounidenses que resultó en la captura y traslado del presidente venezolano Nicolás Maduro a territorio estadounidense para enfrentar cargos, un hecho que ha sido ampliamente reportado y que diversos gobiernos y organizaciones han cuestionado por posible violación de la soberanía nacional y del derecho internacional. El dirigente político regional enfatizó que esta forma de actuar de una potencia como Estados Unidos –dispuesta, dijo, “a saltarse el derecho internacional”– “puede ser también una amenaza por el resto de los países de la región” si no se recuerda la importancia de respetar principios básicos de convivencia entre naciones soberanas. Este tema ha generado incluso debates en organismos globales sobre la legalidad de la intervención. Además, Cifuentes Vladilo advirtió que “se amenaza la soberanía, la libertad de los pueblos; hoy es Venezuela, mañana podría ser otro”, recalcando la necesidad de que las voces de los liderazgos políticos y sociales se hagan escuchar frente a decisiones que, a su juicio, pueden sentar precedentes peligrosos para América Latina y el Caribe. Manifestó que aunque las situaciones internas de cada país puedan ser complejas, el respeto a la autodeterminación y a las normas del derecho internacional debe ser un punto innegociable.
El presidente electo, José Antonio Kast, tras su llegada a Perú indicó que sostendrá reuniones con el mundo empresarial. Explicó que estos encuentros con inversionistas siguen la línea de lo realizado en Ecuador y Argentina. Asimismo, señaló que busca conectar con inversionistas peruanos que realizan inversiones en Chile, y también revisar las inversiones chilenas en Perú. En la misma instancia, Kast evitó polemizar con las declaraciones del presidente Gabriel Boric, quien apuntó a “líderes serviles” a Trump. Del mismo modo, Kast argumentó que Chile tiene muchos problemas internos urgentes. Mencionó, por ejemplo, la situación del hospital Juan Noé en Arica, que según sus palabras está superado; el crimen organizado y el Cerro Chuño; también expuso lo que denominó la crisis en el sistema educativo. “Esos son los problemas reales. ¿Vamos a entrar a polemizar por lo que dice o no dice el Presidente respecto de las acciones que afectan a nuestro país? Yo no lo voy a hacer”, dijo. Kast evita polemizar con dichos de Boric por líderes y Trump Ante la insistencia de la prensa peruana respecto a los dichos de Boric, Kast enfatizó que el Presidente de la República tiene un deber de preocuparse de los problemas de Chile. “Hoy día en Chile la gente está sufriendo. Hoy día en Chile hay desempleo. En Chile hay personas que mueren todos los días en listas de espera”, declaró. “Ocupémonos de eso antes de entrar a discutir lo que puede haber dicho o hecho un presidente de otra nación”, concluyó sobre el tema. Encuentro bilateral con miras a desafíos comunes La parte central de la agenda, según Kast, será el encuentro con el Presidente de Perú y sus equipos de Cancillería. El foco estará en ver cómo ambos países enfrentan juntos el tema del crimen organizado y la inmigración irregular. Kast expresó su preocupación por los migrantes forzados que han llegado por distintas situaciones en Venezuela y otros países. Reiteró que el tema del corredor humanitario sigue siendo una preocupación importante para su equipo. “Creemos que todo lo que podamos avanzar antes de que yo jure como Presidente de la República es importante”, dijo. Respecto a la migración, la prensa en Perú le recordó una cuenta regresiva que él mismo mencionó anteriormente y que el presidente peruano había evocado. Al ser consultado sobre si conversaría sobre esa cuenta regresiva, Kast respondió que “quedan 64 días para que yo jure como Presidente de la República”. Añadió que su postura ha sido clara en campaña y distintas instancias, con el objetivo de regularizar y ordenar la migración. “Un país no puede tener más de 300.000 personas de manera irregular y la manera de enfrentarlo es decir las cosas de frente”, afirmó. Asimismo, Kast señaló que la solución pasa por respetar las normas y las reglas, entrando por la puerta y no por la ventana. En este contexto, el presidente electo reconoció que Chile podría tener un problema de atención migratoria, algo que planean enfrentar una vez en el gobierno. Hizo un llamado a las personas en situación irregular a que ayuden también, por lo que las invitó a salir. “Pero claro, si no hay un corredor humanitario, si es que como vemos, hay países que no quieren colaborar en esto, nosotros tenemos que conversar, dialogar y tratar de que busquemos el mejor camino para que todas las personas tengan un trato digno pero respetuoso de la ley. En eso estamos”, declaró. Fuente: biobiochile.cl