En el programa Patagonia On Tour, los empresarios turísticos Alejandro Solo de Zaldívar y Liliana Kusanovic analizaron el presente y futuro del turismo en la región de Magallanes, destacando el gran potencial del territorio para seguir desarrollando nuevas experiencias. Durante la conversación mencionaron proyectos como el desarrollo de Cabo Froward y otras iniciativas que permitirían diversificar la oferta y atraer visitantes durante todo el año. Ambos coincidieron en la importancia de abrir nuevos circuitos y rutas para evitar la sobrecarga en destinos como Torres del Paine y proteger los paisajes naturales de la región.
Si hay un lugar en el mundo donde la naturaleza todavía manda, es la Patagonia Austral. Este 2026 se proyecta como el año para descubrirla en su versión más intensa: glaciares milenarios, ballenas en libertad, pingüinos a pocos metros y paisajes que parecen de otro planeta. Navegación a Isla Magdalena e Isla Marta: el reino de los pingüinos La clásica navegación desde Punta Arenas permite acercarse al Monumento Natural Los Pingüinos, hogar de miles de pingüinos magallánicos, donde los visitantes desembarcan durante una hora para recorrer la colonia junto a un guía. Luego, si el clima lo permite, el viaje continúa hacia Isla Marta para observar a centenares de lobos marinos, además de cormoranes y gaviotas australes. En la navegación a Isla Marta y Magdalena la conexión es cercana, pero profundamente respetuosa. Desde el inicio, entendemos esta experiencia como una instancia de educación ambiental. Antes de cada desembarco o aproximación, explicamos que estamos navegando en un ecosistema protegido, donde la fauna es la protagonista y nosotros solo visitantes, dice Juan Pablo Solo de Zaldívar, gerente de operaciones de Solo Expediciones. Una experiencia cercana, emocionante y profundamente respetuosa con el ecosistema. Ruta de los Glaciares - Fiordo de Agostini Un full day que recorre el Estrecho de Magallanes hasta llegar al Seno de Agostini, donde se observan más de siete glaciares colgantes. La navegación entre montañas y canales patagónicos, ofrece una de las postales más sobrecogedoras de la región. La experiencia comienza en Bahía Carrera, para navegar por el histórico Estrecho de Magallanes, siguiendo la ruta de la primera circunnavegación realizada en el mundo. Durante el recorrido se observan el Faro San Isidro y el imponente Cabo Froward, donde destaca la Cruz de los Mares, símbolo del punto más austral del continente americano. La travesía continúa hacia el Parque Nacional Alberto de Agostini, permitiendo admirar varios glaciares y la majestuosidad del Monte Sarmiento. Un final de película, terminar el tour con un brindis de whisky y hielo milenario frente a un paisaje glaciar. Full Day Ballenas y Glaciares La travesía recorre una de las zonas más remotas y prístinas del Estrecho de Magallanes, donde destacan maravillas naturales como Cabo Froward -el punto más austral del continente-, glaciares y ballenas jorobadas, delfines australes y pingüinos magallánicos. La combinación majestuosa y natural en el Seno Helado y la inmensidad del Estrecho de Magallanes, produce una conexión muy auténtica con la Patagonia. La experiencia es profundamente transformadora. No es solo una excursión, es un encuentro con la naturaleza en su estado más puro. Cuando los pasajeros navegan por el Parque Marino Francisco Coloane y ven aparecer una ballena en su entorno natural, el silencio que se genera a bordo es muy impactante, señala Juan Pablo Solo de Zaldívar, gerente de operaciones de Solo Expediciones. Asombro, emoción y una conexión profunda con la Patagonia. Kayak con ballenas en el Parque Marino Francisco Coloane Una aventura para quienes buscan adrenalina y contacto directo con la naturaleza. Remar junto a ballenas jorobadas en uno de los ecosistemas marinos más prístinos del planeta es una experiencia sin igual. La aventura arranca muy temprano, saliendo desde el punto de encuentro para recorrer 50 km al sur de Punta Arenas. Desde allí, comienza esta experiencia única con una navegación hasta el punto donde se bajan los kayaks para remar en plena naturaleza patagónica. Una vez en el agua, se tendrá la oportunidad de paddlear junto a las majestuosas ballenas jorobadas que visitan la zona durante la temporada. Y eso es solo el comienzo: dentro del Parque Marino Francisco Coloane se podrán observar lobos marinos, petreles, cormoranes, delfines australes y muchas otras especies. Una vivencia íntima, potente y absolutamente inolvidable. Navegación por el Río Serrano hasta el glaciar Serrano La experiencia consiste en una gran y cautivadora aventura que conecta los parques nacionales Torres del Paine y Bernardo O'Higgins navegando por el Río Serrano. Tras poco más de una hora, se llega al Parque Nacional Bernardo O'Higgins, donde se visita el glaciar Serrano. Luego se cruza el Fiordo de Última Esperanza para disfrutar un almuerzo típico patagónico. Lo que hace especial esta navegación es su carácter exclusivo. No es una ruta masiva; es una experiencia más íntima, donde el visitante puede contemplar el paisaje con calma, escuchar el viento, observar la fauna y sentir realmente la inmensidad del territorio. Esa sensación de estar recorriendo un corredor natural privilegiado, entre dos parques nacionales y frente al hielo milenario, es algo que muy pocos destinos en el mundo pueden ofrecer, dice Victoria Solo de Zaldívar, gerente general de Hotel del Paine. Ideal para quienes buscan paisajes imponentes, en un formato más íntimo y exclusivo. Safari de fauna silvestre en Torres del Paine Esta es una invitación a vivir una emocionante experiencia para descubrir la fauna silvestre de la Patagonia en su hábitat natural. El recorrido atraviesa el Parque Nacional Torres del Paine hasta llegar a la Estepa Patagónica, la zona más seca y abierta del parque, donde conviven los principales mamíferos de la región junto a una gran variedad de aves residentes y migratorias. Durante la excursión, hay recorridos por distintos sectores, tanto dentro como fuera del parque, en busca de pumas, guanacos y zorros, además de imponentes aves como cóndores, ñandúes, águilas y flamencos. Una perfecta aventura para amantes de la fotografía y la vida silvestre. Pesca con mosca en Torres del Paine Disfrutar de la pesca en el Parque Nacional Torres del Paine es vivir una experiencia única en uno de los rincones más impresionantes del planeta. Más que una simple jornada de pesca, esta actividad se transforma en una verdadera exploración por los paisajes más salvajes de la Patagonia. Es una oportunidad única para pescadores que buscan tranquilidad, técnica y paisajes inolvidables. La aventura comienza navegando por el río Serrano y recorriendo senderos poco transitados hasta llegar a ríos y lagunas rodeados de montañas y glaciares. En este entorno privilegiado, existe la posibilidad de capturar truchas marrones y arcoíris mientras se disfruta de un escenario natural incomparable. En modalidad Full Day o Half Day, es una experiencia que combina técnica, tranquilidad y paisajes inolvidables. https://www.instagram.com/reel/DLvkdEGxS8n/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=NTc4MTIwNjQ2YQ==
Una primera mirada dio la Comisión de Economía, al proyecto que define medidas que garanticen el cumplimiento de estándares de seguridad en servicios de turismo aventura, el que cursa su segundo trámite. Se acordó continuar la discusión una vez concluido el receso legislativo. La propuesta surge a raíz del fallecimiento de Diego Albornoz Coronado, de 23 años, quien murió asfixiado tras realizar en un salto de Bungee en el Cajón del Maipo, en febrero de 2024. La investigación determinó que el joven falleció por negligencia del instructor del servicio, quien no habría instalado adecuadamente el arnés de seguridad. El imputado no tendría la experiencia ni los permisos para operar, ni tampoco el equipamiento necesario para los lanzamientos. La moción recibió importantes cambios en la Cámara Baja luego que las y los diputados aprobaran una indicación sustitutiva del Ejecutivo. De esta forma, se aprobó que es deber del Servicio Nacional de Turismo otorgar un distintivo denominado “Sello R” a los prestadores de servicios turísticos. Estos deben estar inscritos en el Registro Nacional de Clasificación. Asimismo, estos prestadores tendrán la obligación de exhibir el sello de calidad turística en un lugar visible de sus instalaciones. Del mismo modo este debe ir en sus vestimentas institucionales, para ser fácilmente identificados por clientes y visitantes. Será obligación para los operadores de turismo aventura inscribirse en el registro correspondiente. Aquello será necesario para poder operar, previa verificación del cumplimiento de los estándares de seguridad que se fijen mediante reglamento. La propuesta contempla también sanciones en caso de incumplimiento de la inscripción en el registro o de los estándares de seguridad. Lo mismo ocurrirá por no exhibir el “Sello R” en un lugar visible, junto a su código de verificación, en las instalaciones o en las vestimentas institucionales. Siguiendo esta línea, se establecen multas, expresadas en Unidades Tributarias Mensuales (UTM), para el prestador de servicios de turismo aventura que, en el ejercicio de sus actividades, entregue antecedentes falsos o adulterados a la autoridad competente, altere el código de verificación o falsifique el certificado de cumplimiento de los estándares de seguridad establecidos en esta ley. El texto sanciona con la clausura temporal del establecimiento a los prestadores de servicios de alojamiento o de turismo aventura que clasifiquen deliberadamente el servicio que ofrecen en una categoría distinta a la que corresponda o que no cumplan con la obligación de registro o con los estándares de seguridad señalados en la presente ley. En caso de reincidencia, podrá decretarse la clausura definitiva. El presidente de la Comisión de Economía, el senador Daniel Núñez, al revisar la iniciativa recordó el caso de un grupo de jóvenes extranjeros que murieron en las Torres del Paine hace algunos meses indicando que “es más habitual de lo que creemos estos accidentes, por eso es fundamental legislar sobre esto”. Uno de los autores de la norma en tramitación, el diputado Jorge Guzmán detalló en la sesión, el contenido del proyecto recalcando la necesidad de endurecer los estándares de seguridad de este tipo de deportes ante el aumento de siniestros asociados. A su vez, aclaró que la norma no tiene informe financiero porque los cambios irán a cuenta de los propios operadores. En tanto l a madre del joven fallecido, Paola Coronado hizo un llamado a legislar con celeridad. “Chile tiene el óscar de turismo aventura el 2025, eso quiere decir que es el mejor destino para practicar los 24 distintos deportes de riesgo pero no se entiende lo amateur que es el servicio. Nos falta ser profesionales si ofrecemos actividades en que la vida de las personas está en juego”, enfatizó. El subsecretario de Turismo (s) Felipe Abarca aseguró que antes de este accidentes ya se estaban haciendo cambios reglamentarios “porque sabíamos de esta carencia, pero es fundamental hacer modificaciones legales ahora. Actualizamos 15 normas técnicas de las 24 que hay y esperamos que este año salgan las 9 restantes”. Por su parte, el vicepresidente de la Federación Nacional de Guías de Turismo, Nelson Valencia describió la situación actual explicando que “en lo que se refiere al turismo aventura existen más de mil guías inscritos en el Registro Nacional de Servicios Turísticos, cuya inscripción es voluntaria. Consideramos a disciplinas como la montaña, alta montaña, escalada en roca, trekking, senderismo y deslizamiento sobre nieve, entre otras. Hay muchos más guías informales porque no están en el registro”.
Los recientes hechos ocurridos en el río Futaleufú, en el Parque Nacional Laguna San Rafael y en Chiloé, donde motos de agua ingresaron de manera irregular a ecosistemas protegidos, nos obligan a buscar respuestas claras a esta pregunta de fondo: ¿qué tipo de visitantes queremos para Chile y todos los destinos de la Ruta de los Parques de la Patagonia? La Ruta de los Parques alberga algunos de los territorios más prístinos del planeta. Aquí se resguardan especies en peligro de extinción, las principales reservas de agua dulce del mundo en los campos de hielo norte y sur, y acá están uno de los sistemas de fiordos y canales más extensos del planeta, junto a turberas, bosques en tierra y de macroalgas bajo el mar, con una importancia vital en la absorción de carbono, capaces de almacenar casi tres veces más CO₂ por hectárea que la Amazonía. Este territorio no es solo paisaje: es vida, equilibrio ecológico y un refugio clave frente al cambio climático y la crisis acelerada de extinción de especies. Pero la Patagonia no es solo naturaleza. También es hogar de comunidades que han desarrollado una cultura única, profundamente enraizada en la tierra y el mar. Pueblos originarios, tradiciones, oficios y formas de vida que reflejan una relación inseparable entre las personas y su entorno natural, y que representan hoy en día, una oportunidad real de desarrollo económico local a través de la conservación y el turismo responsable. El ingreso de motos de agua y otras actividades motorizadas a combustión en ríos, lagos y áreas protegidas genera impactos profundos y, muchas veces, irreversibles. Estas prácticas alteran ecosistemas frágiles, generan contaminación acústica que afecta a la fauna acuática y terrestre y rompen el equilibrio de espacios naturales que dependen del silencio y la calma. Estos impactos no solo dañan la biodiversidad; también afectan directamente a las comunidades locales y a quienes visitan estos territorios buscando conexión con la naturaleza, silencio y respeto. En definitiva, dañan un destino único a nivel mundial. No es casualidad que hayan sido los propios vecinos y guías locales quienes denunciaron y enfrentaron estas conductas. Este gesto demuestra algo fundamental: las comunidades defienden su territorio y no quieren a cualquier tipo de visitante. Hoy, más que nunca, el llamado es claro: avanzar hacia un turismo de conservación, basado en visitantes conscientes, informados y responsables. Operadores turísticos que cumplen la norma, personas que entienden que están entrando a territorios vivos, que no son parques de diversiones ni su propia casa. La tendencia global hacia 2026 apunta justamente a dejar el lugar mejor de como se encontró, generar un aporte real y respetar la naturaleza, la cultura y las costumbres locales, promoviendo conexiones auténticas con la cultura local. En la Ruta de los Parques de la Patagonia, buscamos que el visitante responsable se comprometa con acciones cotidianas y concretas: cuidar los ecosistemas prístinos; apoyar el desarrollo local consumiendo y comprando en las comunidades; respetar las costumbres, tradiciones y el patrimonio cultural; planificar el viaje para disminuir la huella, llevándose la basura y reduciendo residuos; proteger la fauna silvestre, observándola a distancia sin alimentarla; respetar la paz de los parques evitando la contaminación acústica; transitar solo por senderos habilitados y sin animales domésticos; acatar la prohibición del uso de fuego en áreas protegidas y respetar siempre las indicaciones de guardaparques y equipos locales. La Ruta de los Parques de la Patagonia recorre más de 2.800 kilómetros, conecta 17 parques nacionales y atraviesa un tercio del territorio chileno, desde Puerto Montt hasta Cabo de Hornos. Proteger este corredor exige planificación territorial, regulaciones claras, sanciones efectivas frente a conductas dañinas y, sobre todo, educación. Educación para comprender que no todo está permitido y que el privilegio de visitar estos lugares conlleva responsabilidad. La Patagonia no necesita más visitantes a cualquier costo. Necesita visitantes conscientes, aliados de la conservación y respetuosos de las comunidades que han cuidado estos paisajes por generaciones.
En el programa Patagonia On Tour, los empresarios turísticos Alejandro Solo de Zaldívar y Liliana Kusanovic analizaron el presente y futuro del turismo en la región de Magallanes, destacando el gran potencial del territorio para seguir desarrollando nuevas experiencias. Durante la conversación mencionaron proyectos como el desarrollo de Cabo Froward y otras iniciativas que permitirían diversificar la oferta y atraer visitantes durante todo el año. Ambos coincidieron en la importancia de abrir nuevos circuitos y rutas para evitar la sobrecarga en destinos como Torres del Paine y proteger los paisajes naturales de la región.
Si hay un lugar en el mundo donde la naturaleza todavía manda, es la Patagonia Austral. Este 2026 se proyecta como el año para descubrirla en su versión más intensa: glaciares milenarios, ballenas en libertad, pingüinos a pocos metros y paisajes que parecen de otro planeta. Navegación a Isla Magdalena e Isla Marta: el reino de los pingüinos La clásica navegación desde Punta Arenas permite acercarse al Monumento Natural Los Pingüinos, hogar de miles de pingüinos magallánicos, donde los visitantes desembarcan durante una hora para recorrer la colonia junto a un guía. Luego, si el clima lo permite, el viaje continúa hacia Isla Marta para observar a centenares de lobos marinos, además de cormoranes y gaviotas australes. En la navegación a Isla Marta y Magdalena la conexión es cercana, pero profundamente respetuosa. Desde el inicio, entendemos esta experiencia como una instancia de educación ambiental. Antes de cada desembarco o aproximación, explicamos que estamos navegando en un ecosistema protegido, donde la fauna es la protagonista y nosotros solo visitantes, dice Juan Pablo Solo de Zaldívar, gerente de operaciones de Solo Expediciones. Una experiencia cercana, emocionante y profundamente respetuosa con el ecosistema. Ruta de los Glaciares - Fiordo de Agostini Un full day que recorre el Estrecho de Magallanes hasta llegar al Seno de Agostini, donde se observan más de siete glaciares colgantes. La navegación entre montañas y canales patagónicos, ofrece una de las postales más sobrecogedoras de la región. La experiencia comienza en Bahía Carrera, para navegar por el histórico Estrecho de Magallanes, siguiendo la ruta de la primera circunnavegación realizada en el mundo. Durante el recorrido se observan el Faro San Isidro y el imponente Cabo Froward, donde destaca la Cruz de los Mares, símbolo del punto más austral del continente americano. La travesía continúa hacia el Parque Nacional Alberto de Agostini, permitiendo admirar varios glaciares y la majestuosidad del Monte Sarmiento. Un final de película, terminar el tour con un brindis de whisky y hielo milenario frente a un paisaje glaciar. Full Day Ballenas y Glaciares La travesía recorre una de las zonas más remotas y prístinas del Estrecho de Magallanes, donde destacan maravillas naturales como Cabo Froward -el punto más austral del continente-, glaciares y ballenas jorobadas, delfines australes y pingüinos magallánicos. La combinación majestuosa y natural en el Seno Helado y la inmensidad del Estrecho de Magallanes, produce una conexión muy auténtica con la Patagonia. La experiencia es profundamente transformadora. No es solo una excursión, es un encuentro con la naturaleza en su estado más puro. Cuando los pasajeros navegan por el Parque Marino Francisco Coloane y ven aparecer una ballena en su entorno natural, el silencio que se genera a bordo es muy impactante, señala Juan Pablo Solo de Zaldívar, gerente de operaciones de Solo Expediciones. Asombro, emoción y una conexión profunda con la Patagonia. Kayak con ballenas en el Parque Marino Francisco Coloane Una aventura para quienes buscan adrenalina y contacto directo con la naturaleza. Remar junto a ballenas jorobadas en uno de los ecosistemas marinos más prístinos del planeta es una experiencia sin igual. La aventura arranca muy temprano, saliendo desde el punto de encuentro para recorrer 50 km al sur de Punta Arenas. Desde allí, comienza esta experiencia única con una navegación hasta el punto donde se bajan los kayaks para remar en plena naturaleza patagónica. Una vez en el agua, se tendrá la oportunidad de paddlear junto a las majestuosas ballenas jorobadas que visitan la zona durante la temporada. Y eso es solo el comienzo: dentro del Parque Marino Francisco Coloane se podrán observar lobos marinos, petreles, cormoranes, delfines australes y muchas otras especies. Una vivencia íntima, potente y absolutamente inolvidable. Navegación por el Río Serrano hasta el glaciar Serrano La experiencia consiste en una gran y cautivadora aventura que conecta los parques nacionales Torres del Paine y Bernardo O'Higgins navegando por el Río Serrano. Tras poco más de una hora, se llega al Parque Nacional Bernardo O'Higgins, donde se visita el glaciar Serrano. Luego se cruza el Fiordo de Última Esperanza para disfrutar un almuerzo típico patagónico. Lo que hace especial esta navegación es su carácter exclusivo. No es una ruta masiva; es una experiencia más íntima, donde el visitante puede contemplar el paisaje con calma, escuchar el viento, observar la fauna y sentir realmente la inmensidad del territorio. Esa sensación de estar recorriendo un corredor natural privilegiado, entre dos parques nacionales y frente al hielo milenario, es algo que muy pocos destinos en el mundo pueden ofrecer, dice Victoria Solo de Zaldívar, gerente general de Hotel del Paine. Ideal para quienes buscan paisajes imponentes, en un formato más íntimo y exclusivo. Safari de fauna silvestre en Torres del Paine Esta es una invitación a vivir una emocionante experiencia para descubrir la fauna silvestre de la Patagonia en su hábitat natural. El recorrido atraviesa el Parque Nacional Torres del Paine hasta llegar a la Estepa Patagónica, la zona más seca y abierta del parque, donde conviven los principales mamíferos de la región junto a una gran variedad de aves residentes y migratorias. Durante la excursión, hay recorridos por distintos sectores, tanto dentro como fuera del parque, en busca de pumas, guanacos y zorros, además de imponentes aves como cóndores, ñandúes, águilas y flamencos. Una perfecta aventura para amantes de la fotografía y la vida silvestre. Pesca con mosca en Torres del Paine Disfrutar de la pesca en el Parque Nacional Torres del Paine es vivir una experiencia única en uno de los rincones más impresionantes del planeta. Más que una simple jornada de pesca, esta actividad se transforma en una verdadera exploración por los paisajes más salvajes de la Patagonia. Es una oportunidad única para pescadores que buscan tranquilidad, técnica y paisajes inolvidables. La aventura comienza navegando por el río Serrano y recorriendo senderos poco transitados hasta llegar a ríos y lagunas rodeados de montañas y glaciares. En este entorno privilegiado, existe la posibilidad de capturar truchas marrones y arcoíris mientras se disfruta de un escenario natural incomparable. En modalidad Full Day o Half Day, es una experiencia que combina técnica, tranquilidad y paisajes inolvidables. https://www.instagram.com/reel/DLvkdEGxS8n/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=NTc4MTIwNjQ2YQ==
Una primera mirada dio la Comisión de Economía, al proyecto que define medidas que garanticen el cumplimiento de estándares de seguridad en servicios de turismo aventura, el que cursa su segundo trámite. Se acordó continuar la discusión una vez concluido el receso legislativo. La propuesta surge a raíz del fallecimiento de Diego Albornoz Coronado, de 23 años, quien murió asfixiado tras realizar en un salto de Bungee en el Cajón del Maipo, en febrero de 2024. La investigación determinó que el joven falleció por negligencia del instructor del servicio, quien no habría instalado adecuadamente el arnés de seguridad. El imputado no tendría la experiencia ni los permisos para operar, ni tampoco el equipamiento necesario para los lanzamientos. La moción recibió importantes cambios en la Cámara Baja luego que las y los diputados aprobaran una indicación sustitutiva del Ejecutivo. De esta forma, se aprobó que es deber del Servicio Nacional de Turismo otorgar un distintivo denominado “Sello R” a los prestadores de servicios turísticos. Estos deben estar inscritos en el Registro Nacional de Clasificación. Asimismo, estos prestadores tendrán la obligación de exhibir el sello de calidad turística en un lugar visible de sus instalaciones. Del mismo modo este debe ir en sus vestimentas institucionales, para ser fácilmente identificados por clientes y visitantes. Será obligación para los operadores de turismo aventura inscribirse en el registro correspondiente. Aquello será necesario para poder operar, previa verificación del cumplimiento de los estándares de seguridad que se fijen mediante reglamento. La propuesta contempla también sanciones en caso de incumplimiento de la inscripción en el registro o de los estándares de seguridad. Lo mismo ocurrirá por no exhibir el “Sello R” en un lugar visible, junto a su código de verificación, en las instalaciones o en las vestimentas institucionales. Siguiendo esta línea, se establecen multas, expresadas en Unidades Tributarias Mensuales (UTM), para el prestador de servicios de turismo aventura que, en el ejercicio de sus actividades, entregue antecedentes falsos o adulterados a la autoridad competente, altere el código de verificación o falsifique el certificado de cumplimiento de los estándares de seguridad establecidos en esta ley. El texto sanciona con la clausura temporal del establecimiento a los prestadores de servicios de alojamiento o de turismo aventura que clasifiquen deliberadamente el servicio que ofrecen en una categoría distinta a la que corresponda o que no cumplan con la obligación de registro o con los estándares de seguridad señalados en la presente ley. En caso de reincidencia, podrá decretarse la clausura definitiva. El presidente de la Comisión de Economía, el senador Daniel Núñez, al revisar la iniciativa recordó el caso de un grupo de jóvenes extranjeros que murieron en las Torres del Paine hace algunos meses indicando que “es más habitual de lo que creemos estos accidentes, por eso es fundamental legislar sobre esto”. Uno de los autores de la norma en tramitación, el diputado Jorge Guzmán detalló en la sesión, el contenido del proyecto recalcando la necesidad de endurecer los estándares de seguridad de este tipo de deportes ante el aumento de siniestros asociados. A su vez, aclaró que la norma no tiene informe financiero porque los cambios irán a cuenta de los propios operadores. En tanto l a madre del joven fallecido, Paola Coronado hizo un llamado a legislar con celeridad. “Chile tiene el óscar de turismo aventura el 2025, eso quiere decir que es el mejor destino para practicar los 24 distintos deportes de riesgo pero no se entiende lo amateur que es el servicio. Nos falta ser profesionales si ofrecemos actividades en que la vida de las personas está en juego”, enfatizó. El subsecretario de Turismo (s) Felipe Abarca aseguró que antes de este accidentes ya se estaban haciendo cambios reglamentarios “porque sabíamos de esta carencia, pero es fundamental hacer modificaciones legales ahora. Actualizamos 15 normas técnicas de las 24 que hay y esperamos que este año salgan las 9 restantes”. Por su parte, el vicepresidente de la Federación Nacional de Guías de Turismo, Nelson Valencia describió la situación actual explicando que “en lo que se refiere al turismo aventura existen más de mil guías inscritos en el Registro Nacional de Servicios Turísticos, cuya inscripción es voluntaria. Consideramos a disciplinas como la montaña, alta montaña, escalada en roca, trekking, senderismo y deslizamiento sobre nieve, entre otras. Hay muchos más guías informales porque no están en el registro”.
Los recientes hechos ocurridos en el río Futaleufú, en el Parque Nacional Laguna San Rafael y en Chiloé, donde motos de agua ingresaron de manera irregular a ecosistemas protegidos, nos obligan a buscar respuestas claras a esta pregunta de fondo: ¿qué tipo de visitantes queremos para Chile y todos los destinos de la Ruta de los Parques de la Patagonia? La Ruta de los Parques alberga algunos de los territorios más prístinos del planeta. Aquí se resguardan especies en peligro de extinción, las principales reservas de agua dulce del mundo en los campos de hielo norte y sur, y acá están uno de los sistemas de fiordos y canales más extensos del planeta, junto a turberas, bosques en tierra y de macroalgas bajo el mar, con una importancia vital en la absorción de carbono, capaces de almacenar casi tres veces más CO₂ por hectárea que la Amazonía. Este territorio no es solo paisaje: es vida, equilibrio ecológico y un refugio clave frente al cambio climático y la crisis acelerada de extinción de especies. Pero la Patagonia no es solo naturaleza. También es hogar de comunidades que han desarrollado una cultura única, profundamente enraizada en la tierra y el mar. Pueblos originarios, tradiciones, oficios y formas de vida que reflejan una relación inseparable entre las personas y su entorno natural, y que representan hoy en día, una oportunidad real de desarrollo económico local a través de la conservación y el turismo responsable. El ingreso de motos de agua y otras actividades motorizadas a combustión en ríos, lagos y áreas protegidas genera impactos profundos y, muchas veces, irreversibles. Estas prácticas alteran ecosistemas frágiles, generan contaminación acústica que afecta a la fauna acuática y terrestre y rompen el equilibrio de espacios naturales que dependen del silencio y la calma. Estos impactos no solo dañan la biodiversidad; también afectan directamente a las comunidades locales y a quienes visitan estos territorios buscando conexión con la naturaleza, silencio y respeto. En definitiva, dañan un destino único a nivel mundial. No es casualidad que hayan sido los propios vecinos y guías locales quienes denunciaron y enfrentaron estas conductas. Este gesto demuestra algo fundamental: las comunidades defienden su territorio y no quieren a cualquier tipo de visitante. Hoy, más que nunca, el llamado es claro: avanzar hacia un turismo de conservación, basado en visitantes conscientes, informados y responsables. Operadores turísticos que cumplen la norma, personas que entienden que están entrando a territorios vivos, que no son parques de diversiones ni su propia casa. La tendencia global hacia 2026 apunta justamente a dejar el lugar mejor de como se encontró, generar un aporte real y respetar la naturaleza, la cultura y las costumbres locales, promoviendo conexiones auténticas con la cultura local. En la Ruta de los Parques de la Patagonia, buscamos que el visitante responsable se comprometa con acciones cotidianas y concretas: cuidar los ecosistemas prístinos; apoyar el desarrollo local consumiendo y comprando en las comunidades; respetar las costumbres, tradiciones y el patrimonio cultural; planificar el viaje para disminuir la huella, llevándose la basura y reduciendo residuos; proteger la fauna silvestre, observándola a distancia sin alimentarla; respetar la paz de los parques evitando la contaminación acústica; transitar solo por senderos habilitados y sin animales domésticos; acatar la prohibición del uso de fuego en áreas protegidas y respetar siempre las indicaciones de guardaparques y equipos locales. La Ruta de los Parques de la Patagonia recorre más de 2.800 kilómetros, conecta 17 parques nacionales y atraviesa un tercio del territorio chileno, desde Puerto Montt hasta Cabo de Hornos. Proteger este corredor exige planificación territorial, regulaciones claras, sanciones efectivas frente a conductas dañinas y, sobre todo, educación. Educación para comprender que no todo está permitido y que el privilegio de visitar estos lugares conlleva responsabilidad. La Patagonia no necesita más visitantes a cualquier costo. Necesita visitantes conscientes, aliados de la conservación y respetuosos de las comunidades que han cuidado estos paisajes por generaciones.