Hoy quiero alzar la voz no sólo como deportista, sino como joven magallánica que ha crecido y se ha formado en el Club Hípico. Lo que estamos viviendo no es simplemente el cierre de un recinto. Es la extinción forzada de un deporte que le ha dado grandes logros a Magallanes y que ha formado a muchos jinetes y amazonas con enorme proyección futura. Aquí, no sólo aprendimos técnica, aprendimos disciplina, respeto, constancia y amor por los caballos. Perderemos el único espacio que nos permitía entrenar con seguridad y en condiciones óptimas. No existe en Punta Arenas otro lugar con la infraestructura, amplitud y características necesarias para la práctica ecuestre responsable. Sin ese espacio, muchos jóvenes simplemente no podrán continuar. El legado de este gobierno en esta materia será privar a Punta Arenas de una gran área verde, con enorme potencial para múltiples actividades deportivas, culturales y recreativas. En vez de proyectar un parque integral, moderno y abierto a la comunidad —como ejemplos exitosos en otras ciudades del país— se opta por eliminar un espacio histórico que pudo transformarse en un verdadero pulmón verde y centro deportivo para todos. Hoy, están matando al Club Hípico más austral del mundo. Y lo hacen en un terreno que fue donado para que fuera una gran área verde al servicio de la comunidad. No se trata sólo de caballos. Se trata de identidad, de historia y de oportunidades para las nuevas generaciones. Se trata de decidir qué tipo de ciudad queremos: una que borre su tradición deportiva o una que la proyecte hacia el futuro. Como deportista joven, duele ver cómo se apaga un espacio que nos permitió soñar en grande y representar a nuestra región con orgullo. Punta Arenas se está llenando de cemento a un ritmo que preocupa. Cada vez vemos menos espacios abiertos, menos áreas verdes, menos lugares donde las familias puedan encontrarse con la naturaleza y con su propia historia. Estamos perdiendo parte de nuestra identidad magallánica, esa que siempre estuvo ligada al viento, a los grandes espacios y a la vida al aire libre. Quitar este terreno es quitar uno de los pocos pulmones verdes que aún quedan, es seguir avanzando hacia una ciudad gris que olvida sus raíces y su esencia.
El pasado 20 y 21 de febrero, la Estancia El Morro se convirtió en el epicentro del deporte ecuestre al recibir la 4ta Fecha del Campeonato de Enduro. El evento, organizado por el Club de Enduro Torres del Payne, marcó un hito al realizarse por primera vez en esta zona, contando con el apoyo y auspicio de la Ilustre Municipalidad de Laguna Blanca. La competencia puso a prueba a jinetes y caballos en los circuitos técnicos de 18 km, 22,7 km y 25,5 km, bajo la supervisión de un cuerpo técnico liderado por el juez Andrés Silveira y un equipo veterinario compuesto por María Paz Vargas, Sofía Cerda y Carlos Pavez. Voces de los protagonistas Marco Triviño, en representación de la organización, entregó un balance positivo sobre la convocatoria y el ambiente vivido en el kilómetro 153 de la Ruta 9. Tuvimos una muy buena afluencia de público, alrededor de 60 jinetes y cerca de 150 personas en general. Por parte de nuestro club es el primer Enduro que se realiza en esta comuna, por lo cual estamos muy contentos. Fue un evento muy bonito y familiar; esperamos seguir cooperando con la Municipalidad de Laguna Blanca para realizar eventos de este tipo”, enfatizó Triviño. En el ámbito competitivo, el jinete de Laguna Blanca, Bastián Gallardo celebró el triunfo obtenido representando a la comuna. “Es un agrado representar a la comuna de Laguna Blanca en esta fecha. Fue muy gratificante obtener el primer lugar junto a mi entrenador, Luciano Ampuero. Logramos dos primeros lugares como grupo; es un deporte lindo para los niños y hay que apoyarlo”, afirmó. Por su parte, el juez internacional Andrés Toto Silveira, resaltó la calidad de la competencia. “Tuvimos una carrera con aproximadamente 55 binomios de categoría nacional. Funcionó súper bien, las pistas estuvieron espectaculares y la gente muy contenta. Se vio una calidad muy buena de caballos y jinetes; la organización ha sido espectacular”. Finalmente, la jinete Charlotte Fregoso, quien completó la prueba de 80 kilómetros, compartió su experiencia en ruta, señalando que “fue una muy linda carrera. El clima nos acompañó y la pista estaba buena para correr, aunque con algunos sectores técnicos que exigían cuidado. A pesar de algunos inconvenientes y caídas propias del deporte, todos pasamos una muy linda jornada. Colaboración y desarrollo deportivo La exitosa realización de esta fecha fue posible gracias al trabajo del club organizador y la colaboración de la Ilustre Municipalidad de Laguna Blanca, junto al auspicio de entidades como Estancia Río Penitente, Ganadera Cerro Campana y Cerveza Oyarzo. El evento concluyó con un asado de camaradería, reafirmando el compromiso regional con el desarrollo de la disciplina ecuestre.
Hoy quiero alzar la voz no sólo como deportista, sino como joven magallánica que ha crecido y se ha formado en el Club Hípico. Lo que estamos viviendo no es simplemente el cierre de un recinto. Es la extinción forzada de un deporte que le ha dado grandes logros a Magallanes y que ha formado a muchos jinetes y amazonas con enorme proyección futura. Aquí, no sólo aprendimos técnica, aprendimos disciplina, respeto, constancia y amor por los caballos. Perderemos el único espacio que nos permitía entrenar con seguridad y en condiciones óptimas. No existe en Punta Arenas otro lugar con la infraestructura, amplitud y características necesarias para la práctica ecuestre responsable. Sin ese espacio, muchos jóvenes simplemente no podrán continuar. El legado de este gobierno en esta materia será privar a Punta Arenas de una gran área verde, con enorme potencial para múltiples actividades deportivas, culturales y recreativas. En vez de proyectar un parque integral, moderno y abierto a la comunidad —como ejemplos exitosos en otras ciudades del país— se opta por eliminar un espacio histórico que pudo transformarse en un verdadero pulmón verde y centro deportivo para todos. Hoy, están matando al Club Hípico más austral del mundo. Y lo hacen en un terreno que fue donado para que fuera una gran área verde al servicio de la comunidad. No se trata sólo de caballos. Se trata de identidad, de historia y de oportunidades para las nuevas generaciones. Se trata de decidir qué tipo de ciudad queremos: una que borre su tradición deportiva o una que la proyecte hacia el futuro. Como deportista joven, duele ver cómo se apaga un espacio que nos permitió soñar en grande y representar a nuestra región con orgullo. Punta Arenas se está llenando de cemento a un ritmo que preocupa. Cada vez vemos menos espacios abiertos, menos áreas verdes, menos lugares donde las familias puedan encontrarse con la naturaleza y con su propia historia. Estamos perdiendo parte de nuestra identidad magallánica, esa que siempre estuvo ligada al viento, a los grandes espacios y a la vida al aire libre. Quitar este terreno es quitar uno de los pocos pulmones verdes que aún quedan, es seguir avanzando hacia una ciudad gris que olvida sus raíces y su esencia.
El pasado 20 y 21 de febrero, la Estancia El Morro se convirtió en el epicentro del deporte ecuestre al recibir la 4ta Fecha del Campeonato de Enduro. El evento, organizado por el Club de Enduro Torres del Payne, marcó un hito al realizarse por primera vez en esta zona, contando con el apoyo y auspicio de la Ilustre Municipalidad de Laguna Blanca. La competencia puso a prueba a jinetes y caballos en los circuitos técnicos de 18 km, 22,7 km y 25,5 km, bajo la supervisión de un cuerpo técnico liderado por el juez Andrés Silveira y un equipo veterinario compuesto por María Paz Vargas, Sofía Cerda y Carlos Pavez. Voces de los protagonistas Marco Triviño, en representación de la organización, entregó un balance positivo sobre la convocatoria y el ambiente vivido en el kilómetro 153 de la Ruta 9. Tuvimos una muy buena afluencia de público, alrededor de 60 jinetes y cerca de 150 personas en general. Por parte de nuestro club es el primer Enduro que se realiza en esta comuna, por lo cual estamos muy contentos. Fue un evento muy bonito y familiar; esperamos seguir cooperando con la Municipalidad de Laguna Blanca para realizar eventos de este tipo”, enfatizó Triviño. En el ámbito competitivo, el jinete de Laguna Blanca, Bastián Gallardo celebró el triunfo obtenido representando a la comuna. “Es un agrado representar a la comuna de Laguna Blanca en esta fecha. Fue muy gratificante obtener el primer lugar junto a mi entrenador, Luciano Ampuero. Logramos dos primeros lugares como grupo; es un deporte lindo para los niños y hay que apoyarlo”, afirmó. Por su parte, el juez internacional Andrés Toto Silveira, resaltó la calidad de la competencia. “Tuvimos una carrera con aproximadamente 55 binomios de categoría nacional. Funcionó súper bien, las pistas estuvieron espectaculares y la gente muy contenta. Se vio una calidad muy buena de caballos y jinetes; la organización ha sido espectacular”. Finalmente, la jinete Charlotte Fregoso, quien completó la prueba de 80 kilómetros, compartió su experiencia en ruta, señalando que “fue una muy linda carrera. El clima nos acompañó y la pista estaba buena para correr, aunque con algunos sectores técnicos que exigían cuidado. A pesar de algunos inconvenientes y caídas propias del deporte, todos pasamos una muy linda jornada. Colaboración y desarrollo deportivo La exitosa realización de esta fecha fue posible gracias al trabajo del club organizador y la colaboración de la Ilustre Municipalidad de Laguna Blanca, junto al auspicio de entidades como Estancia Río Penitente, Ganadera Cerro Campana y Cerveza Oyarzo. El evento concluyó con un asado de camaradería, reafirmando el compromiso regional con el desarrollo de la disciplina ecuestre.