La V División del Ejército de Chile dio a conocer los detalles del proceso de admisión 2026 para la Escuela de Suboficiales durante una entrevista realizada esta mañana en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, instancia en la que se abordaron los requisitos de postulación, las distintas alternativas de formación y el llamado a los jóvenes a incorporarse a la institución. En la conversación participaron la teniente Camila Ampuero De Jong, el capitán Pablo González Herrera y el cabo primero Miguel Quezada Collao, quienes además compartieron sus experiencias personales al llegar a la Región de Magallanes y destacaron la calidad humana de sus habitantes. La teniente Camila Ampuero, oriunda de San Antonio y destinada este año a Punta Arenas, valoró la experiencia de desempeñarse en el extremo austral del país. Estoy totalmente enamorada de lo que es Punta Arenas. Llegué en marzo a este sector este año, así que para mí ha sido totalmente una experiencia nueva adaptarme a este clima porque yo venía trabajando en otras ciudades, en otras unidades del país, más hacia el norte. Soy oriunda de San Antonio, entonces también ha sido un cambio bastante distinto de mi sol y mi playa común del día a día al llegar acá, donde una ciudad mucho más de nieve, de lluvias, de frío, del viento, pero como bien decía, quizás el calor proviene acá de la gente. La amabilidad de esta zona es muy distinto a lo que se ve al norte. En tanto, el cabo primero Miguel Quezada, quien llegó a Magallanes hace una década proveniente de Santiago, destacó las diferencias que encontró al arribar a la región. Los primeros meses en realidad el clima no tanto. El clima sí viene a ser distinto y todo, pero en realidad uno se acostumbra, pero más que nada el ámbito humano de la gente de Magallanes, los espacios públicos, la limpieza de la ciudad. Algo tan simple como que los vehículos respeten los pasos de cebra, cosas tan simples que al final a uno lo van marcando y en realidad le hacen encantarse con la región. Proceso de admisión Durante la entrevista, la teniente Ampuero explicó que el proceso de admisión permanecerá abierto hasta el próximo 24 de septiembre y contempla tres modalidades: ingreso regular a la Escuela de Suboficiales, postulación para suboficial de banda y la alternativa dirigida a técnicos de nivel superior en enfermería. Asimismo, detalló que la inscripción se realiza mediante un formulario disponible en el sitio web institucional, con un costo de $5.000 correspondiente al derecho de postulación, mientras que la matrícula y los estudios son completamente gratuitos. La oficial explicó que el proceso considera evaluaciones psicológicas, médicas y una entrevista personal destinada a conocer las motivaciones de cada postulante. Respecto de los requisitos, precisó que actualmente no existe una estatura mínima para ingresar y que pueden postular jóvenes desde los 18 años —o 17 años si cumplen la mayoría de edad al momento del ingreso— hasta los 26 años en el proceso regular, mientras que los técnicos en enfermería pueden hacerlo hasta los 30 años. Especialidades y desarrollo profesional El capitán Pablo González destacó que el Ejército continúa ampliando sus áreas de especialización y que actualmente requiere postulantes con diversas competencias técnicas y profesionales. Todo esto va mutando, el Ejército va creciendo, va incorporando nuevas aptitudes. Ahora vemos que, por ejemplo, en los distintos conflictos internacionales hay nuevas formas de combatir o hay nuevos aspectos dentro de la guerra que antes no teníamos considerados. Y la tecnología principalmente nos va complementando. Las personas que tienen algún conocimiento van aportando a ese desarrollo, señaló. Añadió que, además de las especialidades tradicionales, existen áreas vinculadas a mecánica, aviación, telecomunicaciones, ingeniería, operación de maquinaria, veterinaria y enfermería, entre otras. Un llamado a la vocación de servicio Los tres integrantes de la V División coincidieron en que el ingreso al Ejército representa una oportunidad para quienes sienten vocación de servicio y desean contribuir al país. El cabo primero Miguel Quezada invitó a los jóvenes a atreverse a dar el paso. El mensaje yo les podía entregar a ellos es que se atrevan, se atrevan, que nada es imposible. Los límites al final se los pone uno... Las personas que tengan un sentido de vocación, un sentido de poder aportar al país desde el área, obviamente del Ejército... Nosotros nos debemos a la comunidad, nos debemos a la sociedad. Por su parte, el capitán Pablo González enfatizó la importancia de vivir el proceso de postulación como una experiencia personal. Si no están convencidos, inténtenlo, porque el proceso de postulación también es una forma de uno demostrarse que puede... Hay que darle una oportunidad a la vocación porque todos los que integramos el Ejército de Chile sentimos ese llamado, esa vocación de querer aportar al país. Finalmente, la teniente Camila Ampuero cerró la entrevista con un mensaje dirigido a quienes aún evalúan incorporarse a la institución. Más que nada atreverse al desafío, el Ejército está abierto a todos aquellos jóvenes que quieran integrarnos, que quieran demostrarse a sí mismos que son capaces, de que puedan superarse, de que son mucho más de lo que tal vez les han hecho ver en su día, de que son capaces, de que tienen las herramientas y las fortalezas para lograrlo, para poder ayudar, para poder ser un apoyo al país... Lo único que se necesita aquí es amar Chile, amar nuestro país, querer ayudar, querer aportar. El proceso de admisión para la Escuela de Suboficiales del Ejército de Chile permanecerá abierto hasta el 24 de septiembre, período durante el cual los interesados podrán conocer los requisitos y completar su postulación a través de los canales oficiales de la institución.
La Corte Suprema dictaminó que el Ministerio Público asuma la investigación por la muerte de Carlos Palacios Muñoz, cabo segundo del Ejército cuyo deceso se produjo poco antes de las 18.00 horas del miércoles 4 de marzo en el sector La Laguna de la 4° Brigada Acorazada Chorrillos de la institución en Punta Arenas. El suboficial Palacios, de 25 años, murió por una asfixia por sumersión tras ejecutar un ejercicio de nado, no autorizado, como preparación para postular a un curso de combate. Personal del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) de Carabineros rescató su cuerpo del agua. El capitán Felipe Oliva y el sargento segundo Leonardo Vallejos fueron detenidos tras los hechos a raíz de las diligencias investigativas efectuadas por la Fiscalía Militar de Punta Arenas. En un fallo dividido, emitido este martes, el máximo tribunal del país se pronunció respecto a la la contienda de competencia suscitada entre el Juzgado de Garantía de Punta Arenas y el 5° Juzgado Militar de dicha ciudad. La resolución indica que al tratarse los hechos materia de la investigación de delitos comunes, ya sea, que se entienda que aquellos corresponden a un cuasidelito de homicidio como lo sostiene el Ministerio Público, o a apremios ilegítimos u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, como lo plantea el Instituto Nacional de Derechos Humanos como parte querellante, su conocimiento y resolución está encomendado a la judicatura ordinaria civil. “No es posible sostener, que estos, sean de competencia de la Justicia Militar, por cuanto la naturaleza jurídica de aquellos excluye que sean conocidos por dicha jurisdicción, correspondiendo su conocimiento y juzgamiento al juez natural, esto es, a la justicia ordinaria”, indica el fallo. La resolución fue adoptada por la Segunda Sala de la Corte Suprema, integrada por los ministros Manuel Antonio Valderrama, Leopoldo Llanos, Jorge Luis Zepeda y Dinko Franulic, y la abogada Pía Tavolari. “Se declara que el Juzgado de Garantía de Punta Arenas es competente para conocer de estos hechos, al que deberán ser remitidos todos los antecedentes del proceso para continuar con su tramitación”, señala el fallo acordado con el voto en contra de los ministros Valderrama y Franulic. Fuente: latercera.com
El Pelotón de Reconocimiento de Montaña del Destacamento Motorizado N°11 Caupolicán del Ejército de Chile impartió una instrucción a personal del Destacamento de Infantería de Marina N°4 Cochrane de la Armada de Chile con el objetivo de transmitir los conocimientos y competencias en desplazamientos y rescates en escenarios montañosos de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena Según el Ejército de Chile, esta instrucción contempla técnicas de desplazamiento en montaña invernal, técnicas de desplazamiento en glaciar y travesía de la Cordillera de Darwin, desde el CMT Cordillera de Darwin hasta CMT Caleta 2 de Mayo, la cual considera la aplicación de lo aprendido en los dos primeros niveles de aprendizaje. Junto a las instrucciones de desplazamientos en escenarios invernales, el programa consideró un módulo de autorescate para que los alumnos dominen técnicas de auto salvamento en montaña y en glaciar en caso de una situación de emergencia, y materias como el desplazamiento sobre esquíes, marchas en randonnée, encordamiento, y anclajes naturales y artificiales. Para el comandante del Pelotón de Reconocimiento de Montaña, teniente Sergio Gutiérrez, “la importancia de esta capacitación en particular, es el fortalecimiento de competencias entre instituciones, poder compartir el conocimiento e instruir a personal en montaña, incrementa y amplifica la preparación. En este caso, considerando nuestra geografía, es necesario contar, fortalecer y potenciar estas capacidades, para poder vivir, desplazarse y eventualmente combatir en montaña”. Desde el Ejército de Chile destacaron que el alto nivel profesional del montañés y su permanente preparación y competencias convierten a esta especialidad y a la institución en un referente nacional e internacional en operación en escenarios montañosos. Fuente: infodefensa.com
La Sección de Exploración y Rescate O'Higgins del Ejército de Chile concretó el primer ascenso registrado al Monte Ripamonti, ubicado en el cordón Mackenna, en territorio antártico. La expedición fue desarrollada por especialistas de la Base General Bernardo O'Higgins, quienes alcanzaron una cumbre que, hasta ahora, no contaba con registros de haber sido conquistada. De acuerdo con la información entregada por el Ejército, el ascenso se realizó en un entorno de condiciones extremas, enfrentando bajas temperaturas, viento blanco y la ausencia de rutas previamente establecidas, lo que exigió una planificación y preparación especializada por parte del equipo. El logro representa un nuevo hito para las capacidades de exploración y rescate del personal militar que opera de manera permanente en la Antártica, donde las misiones se desarrollan en uno de los ambientes más exigentes del planeta. El Ejército de Chile compartió registros fotográficos de la expedición, mostrando parte del recorrido y el momento en que los integrantes de la Sección de Exploración y Rescate O'Higgins alcanzaron la cumbre del Monte Ripamonti.
En una jornada marcada por la exigencia, el riesgo y el profundo significado histórico de la misión, el Ejército de Chile alcanzó por primera vez la cumbre del Monte Ripamonti, el punto más alto del cordón Mackenna, en la península Antártica. La operación, dirigida por la Base Antártica del Ejército “General Bernardo O’Higgins” y ejecutada la Sección de Exploración y Rescate O’Higgins (SERO), permitió alcanzar una cumbre de la cual no existen registros oficiales de ascensiones previas, tanto civiles como militares, nacionales o extranjeras. El 10 de julio de 2026 quedará registrado como una jornada histórica para la presencia del Ejército de Chile en el continente blanco. Tras ocho horas de operación, siete integrantes de la SERO alcanzaron los 927 metros sobre el nivel del mar del Monte Ripamonti, marcando un nuevo hito en la historia antártica institucional. La patrulla estuvo integrada por el Capitán Eduardo Moreno Pimentel, Sargento Primero Eduardo Vidal Riquelme, Sargento Segundo Eduardo Osses Espinoza, Sargento Segundo Juan Ortiz Báez, Sargento Segundo Abelardo Valladares Canio, Cabo Primero Hugo Lineros González y Cabo Primero Gabriel Valenzuela Ibarra, quienes iniciaron su desplazamiento desde la Base Antártica del Ejército “General Bernardo O’Higgins” a las 08:00 horas, regresando a las 16:00 horas. La ascensión había sido proyectada en dos oportunidades anteriores durante 2026. Sin embargo, los repentinos cambios meteorológicos propios de la península Antártica obligaron a suspender ambos intentos, evidenciando desde un comienzo la complejidad de alcanzar esta cumbre. Su conquista representa mucho más que alcanzar un punto geográfico. Con sus 927 metros de altitud, el Monte Ripamonti constituye el punto más alto del cordón Mackenna y se encuentra en un sector estratégico, en el centro de la ruta entre la Base O’Higgins y el Refugio General Jorge Boonen Rivera. Desde su cumbre es posible dominar visualmente gran parte de la península, observando hacia el norte el estrecho de Bransfield y hacia el sur la bahía Duse, lo que la convierte en un punto de especial relevancia para futuras operaciones de exploración y rescate. Pero alcanzar esta cumbre también significó avanzar sobre las huellas de quienes, durante décadas, han hecho posible la presencia del Ejército de Chile en este territorio extremo. La ascensión honra el legado de las 77 dotaciones que antecedieron a la actual generación de antárticos y adquiere un profundo significado al realizarse en el mismo sector de la península donde otros integrantes del Ejército entregaron sus vidas en cumplimiento del deber durante tareas de exploración y reconocimiento: el Teniente Oscar Inostroza Contreras y el Teniente Sergio Ponce Torrealba, fallecidos el 12 de agosto de 1957; y el Capitán Enrique Encina Gallardo y los suboficiales Fernando Burboa Reyes y Jorge Basualto Bravo, fallecidos el 28 de septiembre de 2005, a solo algunos kilómetros del lugar. El propio nombre del monte mantiene viva otra parte fundamental de la historia antártica chilena. El Monte Ripamonti recuerda al arquitecto Julio Ripamonti Barros, quien dirigió la construcción de la primera base antártica chilena en 1947, dejando un legado que perdura hasta nuestros días. La operación, sin embargo, estuvo lejos de ser sencilla. Mientras la patrulla se encontraba en la cumbre, fue alcanzada por un frente de mal tiempo que no estaba previsto en los boletines meteorológicos. En pocos minutos, las condiciones se deterioraron drásticamente, enfrentando vientos de hasta 100 kilómetros por hora, una sensación térmica cercana a los -37 °C y una visibilidad reducida a apenas 10 metros. En una cumbre caracterizada por su alto grado de exposición y rodeada de acantilados, la pérdida de visibilidad convirtió el descenso en una fase especialmente crítica de la operación. Fue el entrenamiento previo, la preparación técnica y el profesionalismo de cada integrante de la patrulla lo que permitió enfrentar las condiciones adversas y completar la misión con éxito. Así, la primera ascensión registrada al Monte Ripamonti constituye un nuevo hito para el Ejército de Chile en la Antártica. Dirigida desde la Base Antártica del Ejército “General Bernardo O’Higgins” y materializada en terreno por los integrantes de la SERO, la operación representa la continuidad de una historia construida durante décadas por generaciones de antárticos, el homenaje a quienes entregaron su vida explorando esta misma península y la apertura de nuevas posibilidades para futuras operaciones en uno de los territorios más exigentes del planeta. El 10 de julio de 2026, el Ejército de Chile alcanzó el punto más alto del cordón Mackenna. En su cumbre estuvieron siete integrantes de la SERO; junto a ellos, ascendió también el legado de quienes llegaron antes.
La V División del Ejército de Chile dio a conocer los detalles del proceso de admisión 2026 para la Escuela de Suboficiales durante una entrevista realizada esta mañana en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, instancia en la que se abordaron los requisitos de postulación, las distintas alternativas de formación y el llamado a los jóvenes a incorporarse a la institución. En la conversación participaron la teniente Camila Ampuero De Jong, el capitán Pablo González Herrera y el cabo primero Miguel Quezada Collao, quienes además compartieron sus experiencias personales al llegar a la Región de Magallanes y destacaron la calidad humana de sus habitantes. La teniente Camila Ampuero, oriunda de San Antonio y destinada este año a Punta Arenas, valoró la experiencia de desempeñarse en el extremo austral del país. Estoy totalmente enamorada de lo que es Punta Arenas. Llegué en marzo a este sector este año, así que para mí ha sido totalmente una experiencia nueva adaptarme a este clima porque yo venía trabajando en otras ciudades, en otras unidades del país, más hacia el norte. Soy oriunda de San Antonio, entonces también ha sido un cambio bastante distinto de mi sol y mi playa común del día a día al llegar acá, donde una ciudad mucho más de nieve, de lluvias, de frío, del viento, pero como bien decía, quizás el calor proviene acá de la gente. La amabilidad de esta zona es muy distinto a lo que se ve al norte. En tanto, el cabo primero Miguel Quezada, quien llegó a Magallanes hace una década proveniente de Santiago, destacó las diferencias que encontró al arribar a la región. Los primeros meses en realidad el clima no tanto. El clima sí viene a ser distinto y todo, pero en realidad uno se acostumbra, pero más que nada el ámbito humano de la gente de Magallanes, los espacios públicos, la limpieza de la ciudad. Algo tan simple como que los vehículos respeten los pasos de cebra, cosas tan simples que al final a uno lo van marcando y en realidad le hacen encantarse con la región. Proceso de admisión Durante la entrevista, la teniente Ampuero explicó que el proceso de admisión permanecerá abierto hasta el próximo 24 de septiembre y contempla tres modalidades: ingreso regular a la Escuela de Suboficiales, postulación para suboficial de banda y la alternativa dirigida a técnicos de nivel superior en enfermería. Asimismo, detalló que la inscripción se realiza mediante un formulario disponible en el sitio web institucional, con un costo de $5.000 correspondiente al derecho de postulación, mientras que la matrícula y los estudios son completamente gratuitos. La oficial explicó que el proceso considera evaluaciones psicológicas, médicas y una entrevista personal destinada a conocer las motivaciones de cada postulante. Respecto de los requisitos, precisó que actualmente no existe una estatura mínima para ingresar y que pueden postular jóvenes desde los 18 años —o 17 años si cumplen la mayoría de edad al momento del ingreso— hasta los 26 años en el proceso regular, mientras que los técnicos en enfermería pueden hacerlo hasta los 30 años. Especialidades y desarrollo profesional El capitán Pablo González destacó que el Ejército continúa ampliando sus áreas de especialización y que actualmente requiere postulantes con diversas competencias técnicas y profesionales. Todo esto va mutando, el Ejército va creciendo, va incorporando nuevas aptitudes. Ahora vemos que, por ejemplo, en los distintos conflictos internacionales hay nuevas formas de combatir o hay nuevos aspectos dentro de la guerra que antes no teníamos considerados. Y la tecnología principalmente nos va complementando. Las personas que tienen algún conocimiento van aportando a ese desarrollo, señaló. Añadió que, además de las especialidades tradicionales, existen áreas vinculadas a mecánica, aviación, telecomunicaciones, ingeniería, operación de maquinaria, veterinaria y enfermería, entre otras. Un llamado a la vocación de servicio Los tres integrantes de la V División coincidieron en que el ingreso al Ejército representa una oportunidad para quienes sienten vocación de servicio y desean contribuir al país. El cabo primero Miguel Quezada invitó a los jóvenes a atreverse a dar el paso. El mensaje yo les podía entregar a ellos es que se atrevan, se atrevan, que nada es imposible. Los límites al final se los pone uno... Las personas que tengan un sentido de vocación, un sentido de poder aportar al país desde el área, obviamente del Ejército... Nosotros nos debemos a la comunidad, nos debemos a la sociedad. Por su parte, el capitán Pablo González enfatizó la importancia de vivir el proceso de postulación como una experiencia personal. Si no están convencidos, inténtenlo, porque el proceso de postulación también es una forma de uno demostrarse que puede... Hay que darle una oportunidad a la vocación porque todos los que integramos el Ejército de Chile sentimos ese llamado, esa vocación de querer aportar al país. Finalmente, la teniente Camila Ampuero cerró la entrevista con un mensaje dirigido a quienes aún evalúan incorporarse a la institución. Más que nada atreverse al desafío, el Ejército está abierto a todos aquellos jóvenes que quieran integrarnos, que quieran demostrarse a sí mismos que son capaces, de que puedan superarse, de que son mucho más de lo que tal vez les han hecho ver en su día, de que son capaces, de que tienen las herramientas y las fortalezas para lograrlo, para poder ayudar, para poder ser un apoyo al país... Lo único que se necesita aquí es amar Chile, amar nuestro país, querer ayudar, querer aportar. El proceso de admisión para la Escuela de Suboficiales del Ejército de Chile permanecerá abierto hasta el 24 de septiembre, período durante el cual los interesados podrán conocer los requisitos y completar su postulación a través de los canales oficiales de la institución.
La Corte Suprema dictaminó que el Ministerio Público asuma la investigación por la muerte de Carlos Palacios Muñoz, cabo segundo del Ejército cuyo deceso se produjo poco antes de las 18.00 horas del miércoles 4 de marzo en el sector La Laguna de la 4° Brigada Acorazada Chorrillos de la institución en Punta Arenas. El suboficial Palacios, de 25 años, murió por una asfixia por sumersión tras ejecutar un ejercicio de nado, no autorizado, como preparación para postular a un curso de combate. Personal del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) de Carabineros rescató su cuerpo del agua. El capitán Felipe Oliva y el sargento segundo Leonardo Vallejos fueron detenidos tras los hechos a raíz de las diligencias investigativas efectuadas por la Fiscalía Militar de Punta Arenas. En un fallo dividido, emitido este martes, el máximo tribunal del país se pronunció respecto a la la contienda de competencia suscitada entre el Juzgado de Garantía de Punta Arenas y el 5° Juzgado Militar de dicha ciudad. La resolución indica que al tratarse los hechos materia de la investigación de delitos comunes, ya sea, que se entienda que aquellos corresponden a un cuasidelito de homicidio como lo sostiene el Ministerio Público, o a apremios ilegítimos u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, como lo plantea el Instituto Nacional de Derechos Humanos como parte querellante, su conocimiento y resolución está encomendado a la judicatura ordinaria civil. “No es posible sostener, que estos, sean de competencia de la Justicia Militar, por cuanto la naturaleza jurídica de aquellos excluye que sean conocidos por dicha jurisdicción, correspondiendo su conocimiento y juzgamiento al juez natural, esto es, a la justicia ordinaria”, indica el fallo. La resolución fue adoptada por la Segunda Sala de la Corte Suprema, integrada por los ministros Manuel Antonio Valderrama, Leopoldo Llanos, Jorge Luis Zepeda y Dinko Franulic, y la abogada Pía Tavolari. “Se declara que el Juzgado de Garantía de Punta Arenas es competente para conocer de estos hechos, al que deberán ser remitidos todos los antecedentes del proceso para continuar con su tramitación”, señala el fallo acordado con el voto en contra de los ministros Valderrama y Franulic. Fuente: latercera.com
El Pelotón de Reconocimiento de Montaña del Destacamento Motorizado N°11 Caupolicán del Ejército de Chile impartió una instrucción a personal del Destacamento de Infantería de Marina N°4 Cochrane de la Armada de Chile con el objetivo de transmitir los conocimientos y competencias en desplazamientos y rescates en escenarios montañosos de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena Según el Ejército de Chile, esta instrucción contempla técnicas de desplazamiento en montaña invernal, técnicas de desplazamiento en glaciar y travesía de la Cordillera de Darwin, desde el CMT Cordillera de Darwin hasta CMT Caleta 2 de Mayo, la cual considera la aplicación de lo aprendido en los dos primeros niveles de aprendizaje. Junto a las instrucciones de desplazamientos en escenarios invernales, el programa consideró un módulo de autorescate para que los alumnos dominen técnicas de auto salvamento en montaña y en glaciar en caso de una situación de emergencia, y materias como el desplazamiento sobre esquíes, marchas en randonnée, encordamiento, y anclajes naturales y artificiales. Para el comandante del Pelotón de Reconocimiento de Montaña, teniente Sergio Gutiérrez, “la importancia de esta capacitación en particular, es el fortalecimiento de competencias entre instituciones, poder compartir el conocimiento e instruir a personal en montaña, incrementa y amplifica la preparación. En este caso, considerando nuestra geografía, es necesario contar, fortalecer y potenciar estas capacidades, para poder vivir, desplazarse y eventualmente combatir en montaña”. Desde el Ejército de Chile destacaron que el alto nivel profesional del montañés y su permanente preparación y competencias convierten a esta especialidad y a la institución en un referente nacional e internacional en operación en escenarios montañosos. Fuente: infodefensa.com
La Sección de Exploración y Rescate O'Higgins del Ejército de Chile concretó el primer ascenso registrado al Monte Ripamonti, ubicado en el cordón Mackenna, en territorio antártico. La expedición fue desarrollada por especialistas de la Base General Bernardo O'Higgins, quienes alcanzaron una cumbre que, hasta ahora, no contaba con registros de haber sido conquistada. De acuerdo con la información entregada por el Ejército, el ascenso se realizó en un entorno de condiciones extremas, enfrentando bajas temperaturas, viento blanco y la ausencia de rutas previamente establecidas, lo que exigió una planificación y preparación especializada por parte del equipo. El logro representa un nuevo hito para las capacidades de exploración y rescate del personal militar que opera de manera permanente en la Antártica, donde las misiones se desarrollan en uno de los ambientes más exigentes del planeta. El Ejército de Chile compartió registros fotográficos de la expedición, mostrando parte del recorrido y el momento en que los integrantes de la Sección de Exploración y Rescate O'Higgins alcanzaron la cumbre del Monte Ripamonti.
En una jornada marcada por la exigencia, el riesgo y el profundo significado histórico de la misión, el Ejército de Chile alcanzó por primera vez la cumbre del Monte Ripamonti, el punto más alto del cordón Mackenna, en la península Antártica. La operación, dirigida por la Base Antártica del Ejército “General Bernardo O’Higgins” y ejecutada la Sección de Exploración y Rescate O’Higgins (SERO), permitió alcanzar una cumbre de la cual no existen registros oficiales de ascensiones previas, tanto civiles como militares, nacionales o extranjeras. El 10 de julio de 2026 quedará registrado como una jornada histórica para la presencia del Ejército de Chile en el continente blanco. Tras ocho horas de operación, siete integrantes de la SERO alcanzaron los 927 metros sobre el nivel del mar del Monte Ripamonti, marcando un nuevo hito en la historia antártica institucional. La patrulla estuvo integrada por el Capitán Eduardo Moreno Pimentel, Sargento Primero Eduardo Vidal Riquelme, Sargento Segundo Eduardo Osses Espinoza, Sargento Segundo Juan Ortiz Báez, Sargento Segundo Abelardo Valladares Canio, Cabo Primero Hugo Lineros González y Cabo Primero Gabriel Valenzuela Ibarra, quienes iniciaron su desplazamiento desde la Base Antártica del Ejército “General Bernardo O’Higgins” a las 08:00 horas, regresando a las 16:00 horas. La ascensión había sido proyectada en dos oportunidades anteriores durante 2026. Sin embargo, los repentinos cambios meteorológicos propios de la península Antártica obligaron a suspender ambos intentos, evidenciando desde un comienzo la complejidad de alcanzar esta cumbre. Su conquista representa mucho más que alcanzar un punto geográfico. Con sus 927 metros de altitud, el Monte Ripamonti constituye el punto más alto del cordón Mackenna y se encuentra en un sector estratégico, en el centro de la ruta entre la Base O’Higgins y el Refugio General Jorge Boonen Rivera. Desde su cumbre es posible dominar visualmente gran parte de la península, observando hacia el norte el estrecho de Bransfield y hacia el sur la bahía Duse, lo que la convierte en un punto de especial relevancia para futuras operaciones de exploración y rescate. Pero alcanzar esta cumbre también significó avanzar sobre las huellas de quienes, durante décadas, han hecho posible la presencia del Ejército de Chile en este territorio extremo. La ascensión honra el legado de las 77 dotaciones que antecedieron a la actual generación de antárticos y adquiere un profundo significado al realizarse en el mismo sector de la península donde otros integrantes del Ejército entregaron sus vidas en cumplimiento del deber durante tareas de exploración y reconocimiento: el Teniente Oscar Inostroza Contreras y el Teniente Sergio Ponce Torrealba, fallecidos el 12 de agosto de 1957; y el Capitán Enrique Encina Gallardo y los suboficiales Fernando Burboa Reyes y Jorge Basualto Bravo, fallecidos el 28 de septiembre de 2005, a solo algunos kilómetros del lugar. El propio nombre del monte mantiene viva otra parte fundamental de la historia antártica chilena. El Monte Ripamonti recuerda al arquitecto Julio Ripamonti Barros, quien dirigió la construcción de la primera base antártica chilena en 1947, dejando un legado que perdura hasta nuestros días. La operación, sin embargo, estuvo lejos de ser sencilla. Mientras la patrulla se encontraba en la cumbre, fue alcanzada por un frente de mal tiempo que no estaba previsto en los boletines meteorológicos. En pocos minutos, las condiciones se deterioraron drásticamente, enfrentando vientos de hasta 100 kilómetros por hora, una sensación térmica cercana a los -37 °C y una visibilidad reducida a apenas 10 metros. En una cumbre caracterizada por su alto grado de exposición y rodeada de acantilados, la pérdida de visibilidad convirtió el descenso en una fase especialmente crítica de la operación. Fue el entrenamiento previo, la preparación técnica y el profesionalismo de cada integrante de la patrulla lo que permitió enfrentar las condiciones adversas y completar la misión con éxito. Así, la primera ascensión registrada al Monte Ripamonti constituye un nuevo hito para el Ejército de Chile en la Antártica. Dirigida desde la Base Antártica del Ejército “General Bernardo O’Higgins” y materializada en terreno por los integrantes de la SERO, la operación representa la continuidad de una historia construida durante décadas por generaciones de antárticos, el homenaje a quienes entregaron su vida explorando esta misma península y la apertura de nuevas posibilidades para futuras operaciones en uno de los territorios más exigentes del planeta. El 10 de julio de 2026, el Ejército de Chile alcanzó el punto más alto del cordón Mackenna. En su cumbre estuvieron siete integrantes de la SERO; junto a ellos, ascendió también el legado de quienes llegaron antes.