Hasta la Contraloría General de la República en Santiago llegó Alejandro Avendaño Gallardo, ex dirigente sindical, con el objetivo de reiterar y reforzar un pronunciamiento previamente ingresado el 16 de octubre de 2025 ante la Contraloría Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, respecto de las reiteradas y desproporcionadas alzas en las tarifas de la electricidad en la región, las cuales superan el 60%. Esta nueva gestión responde a la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades competentes. En efecto, la única comunicación recibida desde la Contraloría Regional fue mediante correo electrónico con fecha 15 de diciembre de 2025, en la cual, en su apartado “III. Análisis y conclusiones”, se señalaba la remisión de los antecedentes a la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, instruyendo a dicho organismo a responder directamente al interesado en un plazo de 15 días. Sin embargo, a la fecha, dicho mandato no ha sido cumplido, evidenciando una preocupante inacción institucional. Incluso, ante nuevas consultas, se ha indicado una extensión de plazo de 7 días adicionales, sin que ello haya derivado en respuesta alguna. Resulta inaceptable que un organismo fiscalizador de la relevancia de la Contraloría no cuente con la debida colaboración de la Superintendencia, lo que no solo retrasa la resolución de una problemática urgente, sino que también debilita la confianza ciudadana en las instituciones. Asimismo, se ha planteado una inconsistencia estructural en la justificación de las alzas tarifarias. Las regiones de Aysén y Magallanes no forman parte del Sistema Eléctrico Nacional interconectado, por lo que no corresponde aplicar automáticamente los mismos incrementos tarifarios que afectan al resto del país. Esta situación exige una revisión técnica y política profunda. A ello se suma un antecedente aún más preocupante: el propio gerente de Edelmag Magallanes ha informado públicamente respaldado por reportes de la Comisión para el Mercado Financiero, que la empresa registró un aumento de utilidades del 54% durante el año 2024, alcanzando los $8.066 millones, en comparación con los $5.207 millones del año anterior. Surge entonces una interrogante legítima: ¿cómo se justifica este incremento en las ganancias en un contexto donde se ha señalado la existencia de un congelamiento tarifario? Existen además dudas relevantes respecto al cálculo de tarifas en las regiones australes. Mientras Aysén genera energía principalmente a través de diésel, lo que implica mayores costos, Magallanes cuenta con una matriz energética donde más del 87% proviene de gas a precio preferencial, incluso inferior al que pagan los propios usuarios. A esto se suma la incorporación de energías renovables mediante el parque eólico Vientos Patagónicos, proyecto que fue presentado como una solución para abaratar costos, pero que en la práctica no ha significado ninguna rebaja en las tarifas para la ciudadanía, pese a la significativa inversión pública comprometida. Confío plenamente en que la Contraloría General de la República, con sus profesionales altamente capacitados, no se limitará a aceptar la falta de respuesta de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, y ejercerá todas sus atribuciones para esclarecer estos hechos y resguardar el interés de la ciudadanía”, señaló Avendaño. Este caso no solo refleja una problemática regional, sino que también plantea un desafío nacional en materia de equidad, transparencia y regulación efectiva de los servicios básicos.
La tormenta eléctrica registrada la noche del 11 de marzo en Punta Arenas generó una amplia circulación de videos y fotografías en redes sociales, donde vecinos captaron relámpagos iluminando el cielo de la ciudad. Sin embargo, junto con registros reales también comenzaron a difundirse imágenes y videos alterados, de otros lugares o creados con inteligencia artificial, lo que generó dudas entre usuarios sobre la autenticidad de parte del material compartido durante la jornada. El fenómeno llamó la atención de la comunidad debido a que las tormentas eléctricas no son habituales en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, donde predominan condiciones climáticas frías y relativamente estables. https://www.instagram.com/p/DVzBXhvEcfo/?igsh=MWRibzlhYnM1eXFsNw== ¿POR QUÉ SE PRODUCEN TORMENTAS ELÉCTRICAS EN MAGALLANES? Para que se produzca una tormenta eléctrica deben coincidir condiciones específicas en la atmósfera, entre ellas inestabilidad, humedad y movimientos intensos de masas de aire. Este tipo de eventos se originan generalmente cuando aire relativamente más cálido asciende rápidamente y entra en contacto con aire frío, generando nubes de gran desarrollo vertical conocidas como cumulonimbos, responsables de relámpagos, truenos y precipitaciones intensas. Dentro de estas nubes se producen colisiones entre cristales de hielo y gotas de agua, lo que genera acumulación de cargas eléctricas positivas y negativas. Cuando la diferencia entre estas cargas es muy grande, la atmósfera libera energía en forma de rayos o relámpagos, acompañados por el trueno, que corresponde al sonido producido por la expansión del aire calentado por la descarga eléctrica. En el caso de Magallanes, las tormentas eléctricas suelen estar asociadas a sistemas frontales intensos provenientes del océano Pacífico, que aportan humedad y generan condiciones de inestabilidad en la atmósfera. Cuando estos eventos ocurren en la Patagonia chilena suelen ser breves pero intensos, pudiendo estar acompañados de viento, lluvia o granizo. La tormenta del 11 de marzo generó una gran cantidad de publicaciones en redes sociales. Sin embargo, especialistas advierten que durante fenómenos llamativos también es común la circulación de imágenes editadas o generadas digitalmente, lo que puede exagerar o distorsionar la magnitud real del evento. Por ello, recomiendan verificar siempre la fuente original de los registros, la existencia de múltiples capturas del fenómeno desde distintos puntos de la ciudad y la coincidencia con reportes meteorológicos oficiales. Aunque no son frecuentes, las tormentas eléctricas sí pueden ocurrir ocasionalmente en la Región de Magallanes, especialmente durante cambios bruscos de masas de aire asociados a sistemas frontales.
Hasta la Contraloría General de la República en Santiago llegó Alejandro Avendaño Gallardo, ex dirigente sindical, con el objetivo de reiterar y reforzar un pronunciamiento previamente ingresado el 16 de octubre de 2025 ante la Contraloría Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, respecto de las reiteradas y desproporcionadas alzas en las tarifas de la electricidad en la región, las cuales superan el 60%. Esta nueva gestión responde a la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades competentes. En efecto, la única comunicación recibida desde la Contraloría Regional fue mediante correo electrónico con fecha 15 de diciembre de 2025, en la cual, en su apartado “III. Análisis y conclusiones”, se señalaba la remisión de los antecedentes a la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, instruyendo a dicho organismo a responder directamente al interesado en un plazo de 15 días. Sin embargo, a la fecha, dicho mandato no ha sido cumplido, evidenciando una preocupante inacción institucional. Incluso, ante nuevas consultas, se ha indicado una extensión de plazo de 7 días adicionales, sin que ello haya derivado en respuesta alguna. Resulta inaceptable que un organismo fiscalizador de la relevancia de la Contraloría no cuente con la debida colaboración de la Superintendencia, lo que no solo retrasa la resolución de una problemática urgente, sino que también debilita la confianza ciudadana en las instituciones. Asimismo, se ha planteado una inconsistencia estructural en la justificación de las alzas tarifarias. Las regiones de Aysén y Magallanes no forman parte del Sistema Eléctrico Nacional interconectado, por lo que no corresponde aplicar automáticamente los mismos incrementos tarifarios que afectan al resto del país. Esta situación exige una revisión técnica y política profunda. A ello se suma un antecedente aún más preocupante: el propio gerente de Edelmag Magallanes ha informado públicamente respaldado por reportes de la Comisión para el Mercado Financiero, que la empresa registró un aumento de utilidades del 54% durante el año 2024, alcanzando los $8.066 millones, en comparación con los $5.207 millones del año anterior. Surge entonces una interrogante legítima: ¿cómo se justifica este incremento en las ganancias en un contexto donde se ha señalado la existencia de un congelamiento tarifario? Existen además dudas relevantes respecto al cálculo de tarifas en las regiones australes. Mientras Aysén genera energía principalmente a través de diésel, lo que implica mayores costos, Magallanes cuenta con una matriz energética donde más del 87% proviene de gas a precio preferencial, incluso inferior al que pagan los propios usuarios. A esto se suma la incorporación de energías renovables mediante el parque eólico Vientos Patagónicos, proyecto que fue presentado como una solución para abaratar costos, pero que en la práctica no ha significado ninguna rebaja en las tarifas para la ciudadanía, pese a la significativa inversión pública comprometida. Confío plenamente en que la Contraloría General de la República, con sus profesionales altamente capacitados, no se limitará a aceptar la falta de respuesta de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, y ejercerá todas sus atribuciones para esclarecer estos hechos y resguardar el interés de la ciudadanía”, señaló Avendaño. Este caso no solo refleja una problemática regional, sino que también plantea un desafío nacional en materia de equidad, transparencia y regulación efectiva de los servicios básicos.
La tormenta eléctrica registrada la noche del 11 de marzo en Punta Arenas generó una amplia circulación de videos y fotografías en redes sociales, donde vecinos captaron relámpagos iluminando el cielo de la ciudad. Sin embargo, junto con registros reales también comenzaron a difundirse imágenes y videos alterados, de otros lugares o creados con inteligencia artificial, lo que generó dudas entre usuarios sobre la autenticidad de parte del material compartido durante la jornada. El fenómeno llamó la atención de la comunidad debido a que las tormentas eléctricas no son habituales en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, donde predominan condiciones climáticas frías y relativamente estables. https://www.instagram.com/p/DVzBXhvEcfo/?igsh=MWRibzlhYnM1eXFsNw== ¿POR QUÉ SE PRODUCEN TORMENTAS ELÉCTRICAS EN MAGALLANES? Para que se produzca una tormenta eléctrica deben coincidir condiciones específicas en la atmósfera, entre ellas inestabilidad, humedad y movimientos intensos de masas de aire. Este tipo de eventos se originan generalmente cuando aire relativamente más cálido asciende rápidamente y entra en contacto con aire frío, generando nubes de gran desarrollo vertical conocidas como cumulonimbos, responsables de relámpagos, truenos y precipitaciones intensas. Dentro de estas nubes se producen colisiones entre cristales de hielo y gotas de agua, lo que genera acumulación de cargas eléctricas positivas y negativas. Cuando la diferencia entre estas cargas es muy grande, la atmósfera libera energía en forma de rayos o relámpagos, acompañados por el trueno, que corresponde al sonido producido por la expansión del aire calentado por la descarga eléctrica. En el caso de Magallanes, las tormentas eléctricas suelen estar asociadas a sistemas frontales intensos provenientes del océano Pacífico, que aportan humedad y generan condiciones de inestabilidad en la atmósfera. Cuando estos eventos ocurren en la Patagonia chilena suelen ser breves pero intensos, pudiendo estar acompañados de viento, lluvia o granizo. La tormenta del 11 de marzo generó una gran cantidad de publicaciones en redes sociales. Sin embargo, especialistas advierten que durante fenómenos llamativos también es común la circulación de imágenes editadas o generadas digitalmente, lo que puede exagerar o distorsionar la magnitud real del evento. Por ello, recomiendan verificar siempre la fuente original de los registros, la existencia de múltiples capturas del fenómeno desde distintos puntos de la ciudad y la coincidencia con reportes meteorológicos oficiales. Aunque no son frecuentes, las tormentas eléctricas sí pueden ocurrir ocasionalmente en la Región de Magallanes, especialmente durante cambios bruscos de masas de aire asociados a sistemas frontales.