La hiperplasia prostática benigna (HPB) corresponde al crecimiento de la próstata que puede generar una obstrucción del flujo de orina y provocar distintas molestias urinarias. De acuerdo con el urólogo Rodrigo Ledezma, cerca del 50% de los hombres de 50 años presenta algún grado de esta condición, mientras que alrededor del 90% de los hombres de 80 años registra un crecimiento prostático significativo. El especialista señala que el envejecimiento de la población chilena es uno de los factores asociados al aumento de estos casos. A esto se suma el sobrepeso y la obesidad, condiciones que pueden generar cambios hormonales y procesos inflamatorios relacionados con el crecimiento de la próstata. Según los antecedentes citados, el 78,8% de la población chilena presenta sobrepeso u obesidad. Entre las señales que pueden advertir de problemas prostáticos se encuentran levantarse varias veces durante la noche para orinar, presentar un menor flujo urinario o sentir que la vejiga no se vacía completamente. Estos síntomas pueden afectar la calidad de vida y requieren una evaluación médica para determinar su origen. El urólogo recomienda realizar controles urológicos anuales desde los 40 años para favorecer una detección oportuna y prevenir complicaciones. La evaluación permite determinar la situación de cada paciente y definir, cuando corresponda, las alternativas de seguimiento o tratamiento. Fuente: El Mostrador
El puma (Puma concolor) habita gran parte del territorio continental de Chile, desde el desierto y la cordillera de los Andes hasta los bosques y la Patagonia. Sus desplazamientos por extensos territorios lo exponen a carreteras, zonas urbanas, sectores productivos y asentamientos humanos, además de riesgos asociados a la pérdida y fragmentación de hábitat, la caza ilegal y los conflictos con la ganadería. El académico de la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile, Dr. Benito González, explicó que el puma ocupa el nivel superior de las cadenas alimentarias en distintos ecosistemas del país. Entre sus presas se encuentran especies nativas como pudúes, huemules, vicuñas y guanacos, además de liebres y conejos, contribuyendo a regular sus poblaciones y generando efectos sobre otros componentes de los ecosistemas. La médica veterinaria y académica de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias, Constanza Cabello-Araya, señaló que las necesidades territoriales del puma hacen que su conservación también esté vinculada con la protección de corredores, cuencas, ambientes de montaña y zonas de transición utilizadas por otras especies. La investigadora también integra el Centro de Gestión Ambiental y Biodiversidad. Cabello-Araya planteó que la convivencia con el puma requiere considerar tanto sus necesidades ecológicas como las actividades de las comunidades que comparten los territorios. En este contexto, destacó la importancia de fortalecer la prevención, el monitoreo, la educación y los protocolos de respuesta ante encuentros con la especie. Ante la presencia de un puma, la especialista recomienda mantener distancia, no acercarse ni perseguirlo, evitar acorralarlo y no alimentarlo. También aconseja mantener a los animales de compañía bajo supervisión y contactar a las autoridades competentes frente a este tipo de situaciones.
Las llamadas comerciales no solicitadas se han convertido en una situación frecuente para miles de personas. Aunque suelen percibirse como una simple molestia, especialistas advierten que su repetición puede afectar el bienestar psicológico al interrumpir constantemente las actividades diarias y generar una sensación de alerta permanente. La académica del Centro de Atención Psicológica (CAPSI) de la Universidad Andrés Bello, Angélica Bastías, explicó que cada llamada obliga a las personas a detener lo que están haciendo para evaluar si se trata de una comunicación importante. Según indicó, esta situación puede traducirse en irritabilidad, disminución de la concentración y una mayor sensación de malestar, especialmente cuando se esperan llamados relacionados con temas laborales, médicos o familiares. La especialista agregó que la reiteración de estas interrupciones también puede provocar una percepción de pérdida de privacidad, ya que muchas personas desconocen cómo las empresas obtuvieron sus datos de contacto. Asimismo, señaló que, si bien el spam telefónico no constituye actualmente un problema de salud pública, sí representa un fenómeno que puede afectar el bienestar cotidiano, particularmente cuando coincide con otras fuentes de estrés. Como medidas para reducir estas llamadas, Bastías recomendó utilizar el registro No Molestar del Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC), activar filtros de llamadas, bloquear números reiterativos y configurar tonos específicos para contactos cercanos cuando se espera una comunicación relevante. Además, advirtió que este fenómeno puede afectar con mayor intensidad a las personas mayores, quienes suelen depender del teléfono para mantenerse en contacto con sus familias o recibir información sobre su atención de salud.
En medio del debate sobre la convivencia escolar y la creciente difusión de conceptos como apego seguro en redes sociales, especialistas hicieron un llamado a comprender que el desarrollo socioemocional de niños y adolescentes se construye mediante vínculos estables y cotidianos, más que a partir de etiquetas o clasificaciones. Según datos de la Superintendencia de Educación, durante 2025 se registraron 22.680 denuncias ciudadanas, de las cuales más del 75% correspondieron a situaciones relacionadas con la convivencia escolar. En ese contexto, Yanina Galaz, psicóloga y coordinadora de Convivencia Educativa de la red de colegios Cognita, señaló que los vínculos consistentes con adultos significativos permiten que niños y adolescentes desarrollen herramientas para regular sus emociones y enfrentar los desafíos del entorno escolar. La especialista indicó que el desarrollo socioemocional no depende exclusivamente de madres y padres, sino que también involucra a otros adultos cercanos, como abuelos, cuidadores y docentes. Agregó que las experiencias vividas en el hogar influyen en la forma en que los estudiantes se relacionan con sus compañeros, respetan normas y enfrentan situaciones de frustración. Entre las recomendaciones para fortalecer estos vínculos, los especialistas destacan generar espacios de conversación sin interrupciones, validar las emociones de niños y adolescentes, interesarse por su experiencia escolar, mantener rutinas estables y compartir actividades cotidianas. A juicio de los expertos, estas acciones pueden contribuir al bienestar emocional y favorecer una mejor convivencia en las comunidades educativas.
El aumento de casos de influenza B registrado durante las últimas semanas motivó una alerta del Ministerio de Salud y puso nuevamente el foco en la prevención de las enfermedades respiratorias. Frente a este escenario, especialistas del Hospital Clínico de la Universidad de Chile explicaron las razones del incremento de contagios y recordaron la importancia de la vacunación y del autocuidado durante el invierno. La microbióloga clínica y académica de la Universidad de Chile, Dra. Vivian Luchsinger, explicó que las condiciones propias del invierno favorecen la transmisión de los virus respiratorios debido a la mayor permanencia en espacios cerrados y con poca ventilación. Agregó que, aunque habitualmente predomina la influenza A, la influenza B puede aumentar periódicamente por la acumulación de personas susceptibles a este virus. Por su parte, la infectóloga Dra. Jeannette Dabanch recordó que la influenza puede provocar complicaciones importantes, especialmente en menores de cinco años, personas mayores de 60 años y pacientes con enfermedades crónicas. Además, indicó que actualmente la influenza B presenta una mayor circulación entre niños y adolescentes de 5 a 14 años, mientras que la influenza A continúa afectando principalmente a los adultos mayores. Las especialistas señalaron que quienes aún no se han vacunado contra la influenza todavía pueden beneficiarse de la inmunización, ya que esta reduce el riesgo de desarrollar enfermedad grave y de fallecer. Asimismo, recomendaron mantener medidas preventivas como ventilar los espacios cerrados, lavarse frecuentemente las manos, utilizar mascarilla si existen síntomas respiratorios y evitar el contacto con personas de riesgo cuando se está enfermo.
La hiperplasia prostática benigna (HPB) corresponde al crecimiento de la próstata que puede generar una obstrucción del flujo de orina y provocar distintas molestias urinarias. De acuerdo con el urólogo Rodrigo Ledezma, cerca del 50% de los hombres de 50 años presenta algún grado de esta condición, mientras que alrededor del 90% de los hombres de 80 años registra un crecimiento prostático significativo. El especialista señala que el envejecimiento de la población chilena es uno de los factores asociados al aumento de estos casos. A esto se suma el sobrepeso y la obesidad, condiciones que pueden generar cambios hormonales y procesos inflamatorios relacionados con el crecimiento de la próstata. Según los antecedentes citados, el 78,8% de la población chilena presenta sobrepeso u obesidad. Entre las señales que pueden advertir de problemas prostáticos se encuentran levantarse varias veces durante la noche para orinar, presentar un menor flujo urinario o sentir que la vejiga no se vacía completamente. Estos síntomas pueden afectar la calidad de vida y requieren una evaluación médica para determinar su origen. El urólogo recomienda realizar controles urológicos anuales desde los 40 años para favorecer una detección oportuna y prevenir complicaciones. La evaluación permite determinar la situación de cada paciente y definir, cuando corresponda, las alternativas de seguimiento o tratamiento. Fuente: El Mostrador
El puma (Puma concolor) habita gran parte del territorio continental de Chile, desde el desierto y la cordillera de los Andes hasta los bosques y la Patagonia. Sus desplazamientos por extensos territorios lo exponen a carreteras, zonas urbanas, sectores productivos y asentamientos humanos, además de riesgos asociados a la pérdida y fragmentación de hábitat, la caza ilegal y los conflictos con la ganadería. El académico de la Facultad de Ciencias Forestales y de la Conservación de la Naturaleza de la Universidad de Chile, Dr. Benito González, explicó que el puma ocupa el nivel superior de las cadenas alimentarias en distintos ecosistemas del país. Entre sus presas se encuentran especies nativas como pudúes, huemules, vicuñas y guanacos, además de liebres y conejos, contribuyendo a regular sus poblaciones y generando efectos sobre otros componentes de los ecosistemas. La médica veterinaria y académica de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias, Constanza Cabello-Araya, señaló que las necesidades territoriales del puma hacen que su conservación también esté vinculada con la protección de corredores, cuencas, ambientes de montaña y zonas de transición utilizadas por otras especies. La investigadora también integra el Centro de Gestión Ambiental y Biodiversidad. Cabello-Araya planteó que la convivencia con el puma requiere considerar tanto sus necesidades ecológicas como las actividades de las comunidades que comparten los territorios. En este contexto, destacó la importancia de fortalecer la prevención, el monitoreo, la educación y los protocolos de respuesta ante encuentros con la especie. Ante la presencia de un puma, la especialista recomienda mantener distancia, no acercarse ni perseguirlo, evitar acorralarlo y no alimentarlo. También aconseja mantener a los animales de compañía bajo supervisión y contactar a las autoridades competentes frente a este tipo de situaciones.
Las llamadas comerciales no solicitadas se han convertido en una situación frecuente para miles de personas. Aunque suelen percibirse como una simple molestia, especialistas advierten que su repetición puede afectar el bienestar psicológico al interrumpir constantemente las actividades diarias y generar una sensación de alerta permanente. La académica del Centro de Atención Psicológica (CAPSI) de la Universidad Andrés Bello, Angélica Bastías, explicó que cada llamada obliga a las personas a detener lo que están haciendo para evaluar si se trata de una comunicación importante. Según indicó, esta situación puede traducirse en irritabilidad, disminución de la concentración y una mayor sensación de malestar, especialmente cuando se esperan llamados relacionados con temas laborales, médicos o familiares. La especialista agregó que la reiteración de estas interrupciones también puede provocar una percepción de pérdida de privacidad, ya que muchas personas desconocen cómo las empresas obtuvieron sus datos de contacto. Asimismo, señaló que, si bien el spam telefónico no constituye actualmente un problema de salud pública, sí representa un fenómeno que puede afectar el bienestar cotidiano, particularmente cuando coincide con otras fuentes de estrés. Como medidas para reducir estas llamadas, Bastías recomendó utilizar el registro No Molestar del Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC), activar filtros de llamadas, bloquear números reiterativos y configurar tonos específicos para contactos cercanos cuando se espera una comunicación relevante. Además, advirtió que este fenómeno puede afectar con mayor intensidad a las personas mayores, quienes suelen depender del teléfono para mantenerse en contacto con sus familias o recibir información sobre su atención de salud.
En medio del debate sobre la convivencia escolar y la creciente difusión de conceptos como apego seguro en redes sociales, especialistas hicieron un llamado a comprender que el desarrollo socioemocional de niños y adolescentes se construye mediante vínculos estables y cotidianos, más que a partir de etiquetas o clasificaciones. Según datos de la Superintendencia de Educación, durante 2025 se registraron 22.680 denuncias ciudadanas, de las cuales más del 75% correspondieron a situaciones relacionadas con la convivencia escolar. En ese contexto, Yanina Galaz, psicóloga y coordinadora de Convivencia Educativa de la red de colegios Cognita, señaló que los vínculos consistentes con adultos significativos permiten que niños y adolescentes desarrollen herramientas para regular sus emociones y enfrentar los desafíos del entorno escolar. La especialista indicó que el desarrollo socioemocional no depende exclusivamente de madres y padres, sino que también involucra a otros adultos cercanos, como abuelos, cuidadores y docentes. Agregó que las experiencias vividas en el hogar influyen en la forma en que los estudiantes se relacionan con sus compañeros, respetan normas y enfrentan situaciones de frustración. Entre las recomendaciones para fortalecer estos vínculos, los especialistas destacan generar espacios de conversación sin interrupciones, validar las emociones de niños y adolescentes, interesarse por su experiencia escolar, mantener rutinas estables y compartir actividades cotidianas. A juicio de los expertos, estas acciones pueden contribuir al bienestar emocional y favorecer una mejor convivencia en las comunidades educativas.
El aumento de casos de influenza B registrado durante las últimas semanas motivó una alerta del Ministerio de Salud y puso nuevamente el foco en la prevención de las enfermedades respiratorias. Frente a este escenario, especialistas del Hospital Clínico de la Universidad de Chile explicaron las razones del incremento de contagios y recordaron la importancia de la vacunación y del autocuidado durante el invierno. La microbióloga clínica y académica de la Universidad de Chile, Dra. Vivian Luchsinger, explicó que las condiciones propias del invierno favorecen la transmisión de los virus respiratorios debido a la mayor permanencia en espacios cerrados y con poca ventilación. Agregó que, aunque habitualmente predomina la influenza A, la influenza B puede aumentar periódicamente por la acumulación de personas susceptibles a este virus. Por su parte, la infectóloga Dra. Jeannette Dabanch recordó que la influenza puede provocar complicaciones importantes, especialmente en menores de cinco años, personas mayores de 60 años y pacientes con enfermedades crónicas. Además, indicó que actualmente la influenza B presenta una mayor circulación entre niños y adolescentes de 5 a 14 años, mientras que la influenza A continúa afectando principalmente a los adultos mayores. Las especialistas señalaron que quienes aún no se han vacunado contra la influenza todavía pueden beneficiarse de la inmunización, ya que esta reduce el riesgo de desarrollar enfermedad grave y de fallecer. Asimismo, recomendaron mantener medidas preventivas como ventilar los espacios cerrados, lavarse frecuentemente las manos, utilizar mascarilla si existen síntomas respiratorios y evitar el contacto con personas de riesgo cuando se está enfermo.