En el programa Conexión PDI, de Polar Comunicaciones, la periodista María Alejandra Cárdenas conversó con el subprefecto Francisco Garrido Valenzuela, jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos de Punta Arenas, sobre el trabajo investigativo de esta unidad especializada y las recomendaciones para evitar ser víctima de estafas. Durante la entrevista, el subprefecto abordó el aumento de denuncias vinculadas a delitos económicos en la región de Magallanes, especialmente el uso malicioso de tarjetas, claves y dispositivos, además de estafas cometidas bajo el modus operandi del falso ejecutivo bancario. En ese contexto, explicó que este tipo de delitos no afecta solamente a personas mayores, sino también a adultos jóvenes y personas que utilizan habitualmente cuentas bancarias, tarjetas y plataformas digitales. En Conexión PDI, Garrido entregó recomendaciones concretas ante llamados sospechosos de supuestos ejecutivos bancarios. Entre ellas, cortar la comunicación, no entregar claves ni códigos, no pinchar enlaces recibidos por WhatsApp o correo electrónico, contactar directamente al banco por canales oficiales y guardar respaldos como pantallazos, números telefónicos, movimientos bancarios y comprobantes para realizar la denuncia. El programa también abordó las medidas preventivas para comprar de manera segura por Internet, especialmente ante una nueva versión del Cyberday. Desde la PDI llamaron a utilizar sitios oficiales, revisar cuidadosamente la dirección web, desconfiar de ofertas demasiado convenientes, evitar transferencias anticipadas a desconocidos y verificar siempre que los pagos o depósitos estén efectivamente reflejados en la cuenta antes de entregar un producto. Además, el subprefecto destacó el trabajo interagencial desarrollado por la PDI junto al Servicio de Impuestos Internos, Fiscalía y otras instituciones, a través de jornadas de capacitación sobre delitos económicos, tributarios y lavado de activos. En Conexión PDI, se reforzó el llamado a la comunidad de Magallanes a actuar con cautela, denunciar oportunamente y mantener una actitud preventiva frente a nuevas modalidades de fraude.
En el programa Conexión PDI de Polar Comunicaciones, el subprefecto Francisco Garrido Valenzuela, jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos de la Policía de Investigaciones de Chile en Magallanes, abordó los principales delitos que investiga la unidad, entre ellos el uso fraudulento de medios de pago y las estafas cibernéticas que afectan a la ciudadanía. El oficial explicó que existe un cambio en el perfil de las víctimas, despejando el mito de que los delitos económicos afectan principalmente a adultos mayores. Según indicó, las personas más vulnerables son jóvenes y adultos entre 20 y 40 años, debido a que son los principales usuarios de tecnologías digitales y del sistema financiero. “Las principales víctimas no son los adultos mayores. Los más vulnerables son las personas jóvenes, adultos jóvenes de 20 a 40 años que mayormente son víctimas de delitos de uso fraudulento y estafas cibernéticas. Son personas con estudios técnicos y/o profesionales, por lo que es fundamental reforzar el autocuidado”, señaló. Durante el programa, el subprefecto también advirtió sobre los riesgos asociados a la exposición de información personal en redes sociales, especialmente cuando las personas publican detalles sobre viajes, rutinas o ubicaciones en perfiles públicos, lo que puede ser utilizado por delincuentes para cometer fraudes o delitos asociados a la obtención de datos personales. Entre las principales recomendaciones entregadas por la PDI para resguardar la seguridad personal y familiar, se encuentran evitar publicar información sensible sobre horarios o ubicaciones, proteger documentos y datos bancarios, conversar con hijos e hijas sobre los riesgos de compartir información privada y preferir siempre lugares públicos al concretar encuentros coordinados a través de aplicaciones digitales. El subprefecto Garrido enfatizó que la prevención es clave para reducir este tipo de delitos, señalando que “pequeñas acciones pueden marcar una gran diferencia y evitar situaciones de riesgo”, reiterando el llamado a mantener medidas de autocuidado en el uso de plataformas digitales y redes sociales.
En el contexto del llamado “mes del amor”, la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), a través de su Brigada Investigadora del Cibercrimen Metropolitano, entregó una serie de recomendaciones para evitar caer en estafas amorosas que se gestan mediante aplicaciones de citas y redes sociales. Según explicaron desde la institución, este tipo de delito suele comenzar con perfiles falsos que construyen historias tristes o situaciones urgentes para generar confianza. Entre las principales señales de alerta se encuentran las solicitudes de dinero, el rechazo sistemático a encuentros presenciales y el envío de enlaces sospechosos o invitaciones a continuar la conversación fuera de la plataforma oficial. Para protegerse, la PDI recomienda verificar los perfiles, no compartir datos personales ni bancarios, evitar abrir enlaces desconocidos y mantener siempre la conversación dentro de la aplicación. La prevención —advierten— es clave para evitar pérdidas económicas y exposición de información sensible. En caso de haber sido víctima de este tipo de estafa, la institución indicó que se debe concurrir a la unidad policial o Fiscalía más cercana para realizar la denuncia, aportando la mayor cantidad de antecedentes posibles. En la Región de Magallanes, el llamado es a mantenerse alerta y reforzar el autocuidado digital. https://www.instagram.com/reel/DUqZq0HEbYd/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=NTc4MTIwNjQ2YQ==
Vacaciones es sinónimo de descanso, viajes, desconexión y rutinas más relajadas. Pero mientras las personas bajan el ritmo, los estafadores digitales hacen exactamente lo contrario. El verano se ha consolidado como una de las épocas del año con mayor actividad de fraude, impulsado por el aumento de transacciones, el uso de redes públicas y una menor atención a la seguridad digital. Las cifras lo confirman. De acuerdo con datos de Mastercard, el fraude asociado al sector de viajes puede aumentar hasta un 28% durante temporadas altas como el verano. A nivel internacional, estudios de McAfee muestran que una parte significativa de los viajeros ha sido víctima de estafas al reservar alojamientos, vuelos o servicios turísticos, con pérdidas que en muchos casos superan los USD 500. Pero más allá de las cifras, el verdadero factor de riesgo está en el comportamiento. Así lo explica Tomás Castañeda, Director de Desarrollo de Productos en Sovos: En vacaciones las personas se relajan, bajan la guardia y cambian sus hábitos digitales. Se conectan desde redes Wi-Fi públicas, usan computadores compartidos en hoteles o realizan pagos rápidos desde el celular sin verificar demasiado. Todo eso crea el escenario perfecto para el fraude. El uso de redes públicas o inseguras es uno de los principales puntos de entrada. Aeropuertos, cafés, hoteles y centros turísticos concentran conexiones abiertas que pueden ser explotadas para interceptar información sensible. A esto se suma la distracción propia del viaje: menos atención a notificaciones bancarias, correos que se revisan a la rápida y mensajes que parecen legítimos, pero no lo son. Los estafadores conocen bien este contexto y lo aprovechan. Durante el verano se incrementan las estafas con arriendos que no existen, sitios falsos de reservas, cargos no reconocidos por clonación de tarjetas y casos de robo de identidad que pasan días sin ser detectados porque la persona está desconectada. Este escenario también desafía a los sistemas antifraude. Durante las vacaciones es normal que una persona realice transacciones desde ubicaciones inusuales, como otro país o ciudad. Una transferencia desde Brasil puede parecer sospechosa si normalmente operas desde Chile, pero es completamente legítima si estás de viaje, explica Castañeda. El desafío está en distinguir entre un cambio de comportamiento esperado y un intento real de fraude. Pequeños hábitos que hacen una gran diferencia Aunque el riesgo aumenta en vacaciones, también es un periodo donde pequeñas acciones preventivas pueden reducir significativamente la exposición al fraude. Castañeda recomienda: 1. Activar las notificaciones bancarias en tiempo real. Es la forma más simple de saber de inmediato si algo raro ocurre, incluso si estás en la playa o de paseo, afirma. 2. Contar con autenticación de dos factores en todas las cuentas críticas -banca, correo electrónico, redes sociales- y utilizar, cuando sea posible, una tarjeta específica para viajes, con límites controlados, en lugar de la tarjeta principal. 3. Cuidar las contraseñas: no reutilizarlas y evitar ingresarlas desde dispositivos compartidos o redes públicas sigue siendo fundamental. 4. Renovar las tarjetas bancarias utilizadas durante las vacaciones: una medida preventiva que podría evitar fraudes posteriores es bloquear las tarjetas usadas durante el viaje y solicitar su renovación al regresar. Esta acción reduce el riesgo de clonación y uso indebido de los datos en transacciones futuras. 5. Desconfiar de las ofertas demasiado buenas para ser verdad y preferir siempre plataformas reconocidas. La seguridad digital no se va de vacaciones con nosotros. Disfrutar el descanso también implica proteger nuestra identidad y nuestro dinero, concluye Tomás Castañeda.
En el programa Conexión PDI, de Polar Comunicaciones, la periodista María Alejandra Cárdenas conversó con el subprefecto Francisco Garrido Valenzuela, jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos de Punta Arenas, sobre el trabajo investigativo de esta unidad especializada y las recomendaciones para evitar ser víctima de estafas. Durante la entrevista, el subprefecto abordó el aumento de denuncias vinculadas a delitos económicos en la región de Magallanes, especialmente el uso malicioso de tarjetas, claves y dispositivos, además de estafas cometidas bajo el modus operandi del falso ejecutivo bancario. En ese contexto, explicó que este tipo de delitos no afecta solamente a personas mayores, sino también a adultos jóvenes y personas que utilizan habitualmente cuentas bancarias, tarjetas y plataformas digitales. En Conexión PDI, Garrido entregó recomendaciones concretas ante llamados sospechosos de supuestos ejecutivos bancarios. Entre ellas, cortar la comunicación, no entregar claves ni códigos, no pinchar enlaces recibidos por WhatsApp o correo electrónico, contactar directamente al banco por canales oficiales y guardar respaldos como pantallazos, números telefónicos, movimientos bancarios y comprobantes para realizar la denuncia. El programa también abordó las medidas preventivas para comprar de manera segura por Internet, especialmente ante una nueva versión del Cyberday. Desde la PDI llamaron a utilizar sitios oficiales, revisar cuidadosamente la dirección web, desconfiar de ofertas demasiado convenientes, evitar transferencias anticipadas a desconocidos y verificar siempre que los pagos o depósitos estén efectivamente reflejados en la cuenta antes de entregar un producto. Además, el subprefecto destacó el trabajo interagencial desarrollado por la PDI junto al Servicio de Impuestos Internos, Fiscalía y otras instituciones, a través de jornadas de capacitación sobre delitos económicos, tributarios y lavado de activos. En Conexión PDI, se reforzó el llamado a la comunidad de Magallanes a actuar con cautela, denunciar oportunamente y mantener una actitud preventiva frente a nuevas modalidades de fraude.
En el programa Conexión PDI de Polar Comunicaciones, el subprefecto Francisco Garrido Valenzuela, jefe de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos de la Policía de Investigaciones de Chile en Magallanes, abordó los principales delitos que investiga la unidad, entre ellos el uso fraudulento de medios de pago y las estafas cibernéticas que afectan a la ciudadanía. El oficial explicó que existe un cambio en el perfil de las víctimas, despejando el mito de que los delitos económicos afectan principalmente a adultos mayores. Según indicó, las personas más vulnerables son jóvenes y adultos entre 20 y 40 años, debido a que son los principales usuarios de tecnologías digitales y del sistema financiero. “Las principales víctimas no son los adultos mayores. Los más vulnerables son las personas jóvenes, adultos jóvenes de 20 a 40 años que mayormente son víctimas de delitos de uso fraudulento y estafas cibernéticas. Son personas con estudios técnicos y/o profesionales, por lo que es fundamental reforzar el autocuidado”, señaló. Durante el programa, el subprefecto también advirtió sobre los riesgos asociados a la exposición de información personal en redes sociales, especialmente cuando las personas publican detalles sobre viajes, rutinas o ubicaciones en perfiles públicos, lo que puede ser utilizado por delincuentes para cometer fraudes o delitos asociados a la obtención de datos personales. Entre las principales recomendaciones entregadas por la PDI para resguardar la seguridad personal y familiar, se encuentran evitar publicar información sensible sobre horarios o ubicaciones, proteger documentos y datos bancarios, conversar con hijos e hijas sobre los riesgos de compartir información privada y preferir siempre lugares públicos al concretar encuentros coordinados a través de aplicaciones digitales. El subprefecto Garrido enfatizó que la prevención es clave para reducir este tipo de delitos, señalando que “pequeñas acciones pueden marcar una gran diferencia y evitar situaciones de riesgo”, reiterando el llamado a mantener medidas de autocuidado en el uso de plataformas digitales y redes sociales.
En el contexto del llamado “mes del amor”, la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), a través de su Brigada Investigadora del Cibercrimen Metropolitano, entregó una serie de recomendaciones para evitar caer en estafas amorosas que se gestan mediante aplicaciones de citas y redes sociales. Según explicaron desde la institución, este tipo de delito suele comenzar con perfiles falsos que construyen historias tristes o situaciones urgentes para generar confianza. Entre las principales señales de alerta se encuentran las solicitudes de dinero, el rechazo sistemático a encuentros presenciales y el envío de enlaces sospechosos o invitaciones a continuar la conversación fuera de la plataforma oficial. Para protegerse, la PDI recomienda verificar los perfiles, no compartir datos personales ni bancarios, evitar abrir enlaces desconocidos y mantener siempre la conversación dentro de la aplicación. La prevención —advierten— es clave para evitar pérdidas económicas y exposición de información sensible. En caso de haber sido víctima de este tipo de estafa, la institución indicó que se debe concurrir a la unidad policial o Fiscalía más cercana para realizar la denuncia, aportando la mayor cantidad de antecedentes posibles. En la Región de Magallanes, el llamado es a mantenerse alerta y reforzar el autocuidado digital. https://www.instagram.com/reel/DUqZq0HEbYd/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=NTc4MTIwNjQ2YQ==
Vacaciones es sinónimo de descanso, viajes, desconexión y rutinas más relajadas. Pero mientras las personas bajan el ritmo, los estafadores digitales hacen exactamente lo contrario. El verano se ha consolidado como una de las épocas del año con mayor actividad de fraude, impulsado por el aumento de transacciones, el uso de redes públicas y una menor atención a la seguridad digital. Las cifras lo confirman. De acuerdo con datos de Mastercard, el fraude asociado al sector de viajes puede aumentar hasta un 28% durante temporadas altas como el verano. A nivel internacional, estudios de McAfee muestran que una parte significativa de los viajeros ha sido víctima de estafas al reservar alojamientos, vuelos o servicios turísticos, con pérdidas que en muchos casos superan los USD 500. Pero más allá de las cifras, el verdadero factor de riesgo está en el comportamiento. Así lo explica Tomás Castañeda, Director de Desarrollo de Productos en Sovos: En vacaciones las personas se relajan, bajan la guardia y cambian sus hábitos digitales. Se conectan desde redes Wi-Fi públicas, usan computadores compartidos en hoteles o realizan pagos rápidos desde el celular sin verificar demasiado. Todo eso crea el escenario perfecto para el fraude. El uso de redes públicas o inseguras es uno de los principales puntos de entrada. Aeropuertos, cafés, hoteles y centros turísticos concentran conexiones abiertas que pueden ser explotadas para interceptar información sensible. A esto se suma la distracción propia del viaje: menos atención a notificaciones bancarias, correos que se revisan a la rápida y mensajes que parecen legítimos, pero no lo son. Los estafadores conocen bien este contexto y lo aprovechan. Durante el verano se incrementan las estafas con arriendos que no existen, sitios falsos de reservas, cargos no reconocidos por clonación de tarjetas y casos de robo de identidad que pasan días sin ser detectados porque la persona está desconectada. Este escenario también desafía a los sistemas antifraude. Durante las vacaciones es normal que una persona realice transacciones desde ubicaciones inusuales, como otro país o ciudad. Una transferencia desde Brasil puede parecer sospechosa si normalmente operas desde Chile, pero es completamente legítima si estás de viaje, explica Castañeda. El desafío está en distinguir entre un cambio de comportamiento esperado y un intento real de fraude. Pequeños hábitos que hacen una gran diferencia Aunque el riesgo aumenta en vacaciones, también es un periodo donde pequeñas acciones preventivas pueden reducir significativamente la exposición al fraude. Castañeda recomienda: 1. Activar las notificaciones bancarias en tiempo real. Es la forma más simple de saber de inmediato si algo raro ocurre, incluso si estás en la playa o de paseo, afirma. 2. Contar con autenticación de dos factores en todas las cuentas críticas -banca, correo electrónico, redes sociales- y utilizar, cuando sea posible, una tarjeta específica para viajes, con límites controlados, en lugar de la tarjeta principal. 3. Cuidar las contraseñas: no reutilizarlas y evitar ingresarlas desde dispositivos compartidos o redes públicas sigue siendo fundamental. 4. Renovar las tarjetas bancarias utilizadas durante las vacaciones: una medida preventiva que podría evitar fraudes posteriores es bloquear las tarjetas usadas durante el viaje y solicitar su renovación al regresar. Esta acción reduce el riesgo de clonación y uso indebido de los datos en transacciones futuras. 5. Desconfiar de las ofertas demasiado buenas para ser verdad y preferir siempre plataformas reconocidas. La seguridad digital no se va de vacaciones con nosotros. Disfrutar el descanso también implica proteger nuestra identidad y nuestro dinero, concluye Tomás Castañeda.