En dependencias de la Asociación Ganadera de Magallanes (ASOGAMA), se llevó a cabo la presentación del estudio “Generar bonos de carbono: una realidad viable en Magallanes”, una iniciativa que surge de la colaboración científica entre la Universidad de Magallanes (UMAG) y la organización no gubernamental The Nature Conservancy (TNC) Chile. El evento tenía como principal objetivo dar a conocer a los productores locales, que el modelo de ganadería regenerativa no sólo es posible para restaurar los pastizales patagónicos, sino que también es financieramente atractivo bajo los actuales estándares del mercado internacional de carbono. El programa ESTEPPA Esta iniciativa se enmarca en el programa ESTEPPA (Estrategias de Producción y Pastoreo en la Estepa Patagónica), el cual busca establecer un modelo productivo que conserve los ecosistemas; mejore la vida rural, y mitigue el cambio climático. Según los antecedentes del Departamento de Ciencias Agropecuarias y Acuícolas de la UMAG, cerca del 70% de los pastizales de la Patagonia presentan algún grado de degradación, pero mantienen un enorme potencial como secuestradores de carbono orgánico en el suelo (COS). La colaboración ha sido clave para dotar al proyecto de base científica. Al respecto, el Dr. Sergio Radic Schilling, investigador agropecuario de la UMAG, destacó el rol de la academia. “La universidad generó un estado del arte de la situación regional. Entregamos información de todos los proyectos de carbono que desarrollamos, cosa que ellos [TNC] tengan una data de datos fiables con respecto al carbono en los suelos de Magallanes”. En cuanto a los resultados, el Dr. Radic afirmó que “hay una cantidad importante de carbono en las distintas comunidades, que es posible secuestrar por medio de los manejos. Entonces, la idea es incentivar a que esos manejos que generan un secuestro de carbono, puedan masificarse en la región”. Resultados de factibilidad y beneficios para el productor El estudio analizó componentes financieros, sociales y ambientales, concluyendo que el proyecto es viable. Diego Navarrete Encinales, líder técnico del equipo global de mercados de carbono de TNC, explicó que el análisis contempla un escenario realista de entre 60 y 65 productores para que el proyecto sea robusto. En términos económicos, las cifras son alentadoras. Navarrete Encinales señaló que “el proyecto que estamos ahora analizando puede generar alrededor de 170 millones de dólares en 40 años de implementación”, y subrayó que el modelo de distribución contempla que un “65% [de los beneficios sea] para el productor y 35% para el inversionista”. Una de las mayores ventajas para los ganaderos locales es la eliminación de barreras de entrada, es decir, no requiere de ningún costo inicial. Proyecciones binacionales El interés por este modelo cruza la frontera. Elisa Carrión Narváez, líder de cambio climático y bosques de TNC Argentina, comparó la experiencia con proyectos similares en el país vecino. “Es un muy buen resultado, es muy similar a Argentina porque tenemos el mismo proyecto. Creemos que, inclusive, van a dar, por condiciones climáticas y otras, mejores resultados para Chile”, afirmó la experta. Con la etapa de factibilidad concluida con éxito, el proyecto entrará ahora en su fase de diseño, la cual será co-construida con los productores para garantizar que los beneficios climáticos y sociales sean reales y de alta calidad científica. Fuente: umag.cl
Respira Patagonia, una iniciativa desarrollada por la empresa Plan-C junto a actores regionales, es parte de la COP30, cumbre sobre cambio climático de la Organización de las Naciones Unidas que este año se celebra en Belém, Brasil. El proyecto de acción climática de Magallanes, fue presentado por representantes de Conexión Puma, programa de sostenibilidad de ISA en Chile, quienes son socios estratégicos del proyecto, presente en el espacio del pabellón nacional para dar a conocer esta experiencia nacida en los suelos australes. Con una propuesta centrada en la ganadería regenerativa, Respira Patagonia busca revitalizar ecosistemas de estepa subantártica y convertirlos en una fuente significativa de captura de carbono, abriendo paso a nuevas posibilidades dentro del mercado voluntario de carbono. Esta experiencia no solo tiene fundamentos técnicos sólidos, sino que está pensada también como una respuesta local al desafío global del calentamiento planetario. Actualmente, el proyecto abarca más de 200 mil hectáreas con potencial de intervención y ha logrado movilizar financiamiento climático internacional. En el territorio ya participan activamente productores ganaderos locales, quienes, además de importante asesoría técnica para el manejo predial, recibirán beneficios concretos gracias a la generación de créditos de carbono auditados bajo estándares reconocidos. Desde Plan-C señalaron que la presentación en la COP30, tiene un doble propósito: establecer vínculos con redes globales del mercado climático, y visibilizar a la Patagonia como un territorio clave para las soluciones basadas en la naturaleza, particularmente en suelos con una capacidad sobresaliente de secuestro de carbono. En tanto, Álvaro González, representante de ISA y Conexión Puma en esta cumbre, destacó que, estar en este evento presentando Conexión Puma junto a sus iniciativas como Respira Patagonia es una oportunidad única para mostrar cómo estamos comprometidos con la sostenibilidad, aportando soluciones concretas y regenerativas al desafío climático global. La COP30 reúne a representantes de más de 190 países, junto a expertos, científicos, líderes sociales y organismos multilaterales. Este año, el encuentro pone el foco en las iniciativas que aportan desde la regeneración ecológica, la acción climática descentralizada y la integración de comunidades locales en los procesos de mitigación.
En dependencias de la Asociación Ganadera de Magallanes (ASOGAMA), se llevó a cabo la presentación del estudio “Generar bonos de carbono: una realidad viable en Magallanes”, una iniciativa que surge de la colaboración científica entre la Universidad de Magallanes (UMAG) y la organización no gubernamental The Nature Conservancy (TNC) Chile. El evento tenía como principal objetivo dar a conocer a los productores locales, que el modelo de ganadería regenerativa no sólo es posible para restaurar los pastizales patagónicos, sino que también es financieramente atractivo bajo los actuales estándares del mercado internacional de carbono. El programa ESTEPPA Esta iniciativa se enmarca en el programa ESTEPPA (Estrategias de Producción y Pastoreo en la Estepa Patagónica), el cual busca establecer un modelo productivo que conserve los ecosistemas; mejore la vida rural, y mitigue el cambio climático. Según los antecedentes del Departamento de Ciencias Agropecuarias y Acuícolas de la UMAG, cerca del 70% de los pastizales de la Patagonia presentan algún grado de degradación, pero mantienen un enorme potencial como secuestradores de carbono orgánico en el suelo (COS). La colaboración ha sido clave para dotar al proyecto de base científica. Al respecto, el Dr. Sergio Radic Schilling, investigador agropecuario de la UMAG, destacó el rol de la academia. “La universidad generó un estado del arte de la situación regional. Entregamos información de todos los proyectos de carbono que desarrollamos, cosa que ellos [TNC] tengan una data de datos fiables con respecto al carbono en los suelos de Magallanes”. En cuanto a los resultados, el Dr. Radic afirmó que “hay una cantidad importante de carbono en las distintas comunidades, que es posible secuestrar por medio de los manejos. Entonces, la idea es incentivar a que esos manejos que generan un secuestro de carbono, puedan masificarse en la región”. Resultados de factibilidad y beneficios para el productor El estudio analizó componentes financieros, sociales y ambientales, concluyendo que el proyecto es viable. Diego Navarrete Encinales, líder técnico del equipo global de mercados de carbono de TNC, explicó que el análisis contempla un escenario realista de entre 60 y 65 productores para que el proyecto sea robusto. En términos económicos, las cifras son alentadoras. Navarrete Encinales señaló que “el proyecto que estamos ahora analizando puede generar alrededor de 170 millones de dólares en 40 años de implementación”, y subrayó que el modelo de distribución contempla que un “65% [de los beneficios sea] para el productor y 35% para el inversionista”. Una de las mayores ventajas para los ganaderos locales es la eliminación de barreras de entrada, es decir, no requiere de ningún costo inicial. Proyecciones binacionales El interés por este modelo cruza la frontera. Elisa Carrión Narváez, líder de cambio climático y bosques de TNC Argentina, comparó la experiencia con proyectos similares en el país vecino. “Es un muy buen resultado, es muy similar a Argentina porque tenemos el mismo proyecto. Creemos que, inclusive, van a dar, por condiciones climáticas y otras, mejores resultados para Chile”, afirmó la experta. Con la etapa de factibilidad concluida con éxito, el proyecto entrará ahora en su fase de diseño, la cual será co-construida con los productores para garantizar que los beneficios climáticos y sociales sean reales y de alta calidad científica. Fuente: umag.cl
Respira Patagonia, una iniciativa desarrollada por la empresa Plan-C junto a actores regionales, es parte de la COP30, cumbre sobre cambio climático de la Organización de las Naciones Unidas que este año se celebra en Belém, Brasil. El proyecto de acción climática de Magallanes, fue presentado por representantes de Conexión Puma, programa de sostenibilidad de ISA en Chile, quienes son socios estratégicos del proyecto, presente en el espacio del pabellón nacional para dar a conocer esta experiencia nacida en los suelos australes. Con una propuesta centrada en la ganadería regenerativa, Respira Patagonia busca revitalizar ecosistemas de estepa subantártica y convertirlos en una fuente significativa de captura de carbono, abriendo paso a nuevas posibilidades dentro del mercado voluntario de carbono. Esta experiencia no solo tiene fundamentos técnicos sólidos, sino que está pensada también como una respuesta local al desafío global del calentamiento planetario. Actualmente, el proyecto abarca más de 200 mil hectáreas con potencial de intervención y ha logrado movilizar financiamiento climático internacional. En el territorio ya participan activamente productores ganaderos locales, quienes, además de importante asesoría técnica para el manejo predial, recibirán beneficios concretos gracias a la generación de créditos de carbono auditados bajo estándares reconocidos. Desde Plan-C señalaron que la presentación en la COP30, tiene un doble propósito: establecer vínculos con redes globales del mercado climático, y visibilizar a la Patagonia como un territorio clave para las soluciones basadas en la naturaleza, particularmente en suelos con una capacidad sobresaliente de secuestro de carbono. En tanto, Álvaro González, representante de ISA y Conexión Puma en esta cumbre, destacó que, estar en este evento presentando Conexión Puma junto a sus iniciativas como Respira Patagonia es una oportunidad única para mostrar cómo estamos comprometidos con la sostenibilidad, aportando soluciones concretas y regenerativas al desafío climático global. La COP30 reúne a representantes de más de 190 países, junto a expertos, científicos, líderes sociales y organismos multilaterales. Este año, el encuentro pone el foco en las iniciativas que aportan desde la regeneración ecológica, la acción climática descentralizada y la integración de comunidades locales en los procesos de mitigación.