En el Parque del Estrecho de Magallanes, reconocido por contar con importantes monumentos históricos nacionales, se llevó a cabo una actividad recreativa dirigida a personas en situación de calle, y que son usuarias de los albergues que financia el Ministerio de Desarrollo Social y Familia. La instancia fue posible gracias a una iniciativa de la agencia de turismo Go Patagonia, en coordinación con la administración del parque, con el propósito de facilitar el acceso a experiencias culturales y recreativas para los usuarios, contribuyendo así a su bienestar integral. Desde la organización, la Gerenta General del Parque del Estrecho de Magallanes, Ximena Castro Rojas, destacó el valor de este tipo de acciones colaborativas, que permiten fortalecer vínculo del sector turístico con el entorno. “Esto es parte del trabajo social que cumplimos, y en esta ocasión nos unimos con la agencia local Go Patagonia, logrando generar esta actividad. Es importante dar a conocer que el sector del turismo realiza diversas actividades con este enfoque, y dirigidas a los usuarios de los albergues, con niños y niñas, de la mano de la Seremi de Desarrollo Social y Familia, que hoy nos acompaña”, señaló. La Seremi de Desarrollo Social y Familia, Jenniffer Rojas García, agradeció el compromiso de ambas empresas, destacando que “para poder contar con una sociedad más integrada y justa es de gran importancia que el sector privado conozca y se sume a las políticas sociales que lidera el Gobierno, destinadas a superar las vulnerabilidades sociales. Esperamos próximamente poder generar más actividades recreativas con personas mayores, con discapacidad, niños y niñas de nuestras residencias, porque sabemos que el contacto con nuestra historia, la naturaleza y la cultura contribuye significativamente al bienestar y calidad de vida”. Asimismo, Jorge García, usuario del albergue Protege I de Punta Arenas, manifestó que “no conocía este parque, ya que llevo cerca de un año en Chile y soy argentino. Sin embargo, conocía algo de la historia, porque me gusta leer, cultivar las experiencias de nuestros antepasados, y conocer cómo se fundó este lugar ha sido una experiencia muy linda”. La jornada incluyó un recorrido por los principales atractivos patrimoniales del Parque del Estrecho, permitiendo a los participantes conocer parte de la historia y riqueza cultural de la región. Una iniciativa que busca generar espacios de encuentro, aprendizaje y recreación, promoviendo el acceso a actividades culturales para personas que se encuentran en contextos de mayor vulnerabilidad.
Pasada las 00:00 horas del 25 de marzo, la Capitanía de Puerto de Punta Arenas desplegó un operativo de Policía Marítima, esto tras recibir información de una presunta desgracia en el área de las letras “Punta Arenas” de la Costanera del Estrecho. El despliegue de la patrulla se llevó a cabo según los protocolos establecidos, informando al Fiscal del Turno de lo acontecido, precediendo con labores de búsqueda y recopilando los antecedentes necesarios para esclarecer los hechos. La Autoridad Marítima se mantiene en el área, desplegando medios materiales y humanos a objeto de dar con el paradero de la persona desaparecida, siendo todos los antecedentes parte de la investigación correspondiente.
Minutos antes de las 11 horas del domingo 1 de marzo, el muelle Capitán Guillermos del Astillero de ASMAR recibió las espías de la Lancha de Acción Marítima (LAM-34) Angamos, oficializando el retorno de esta unidad a las capacidades operativas de la Tercera Zona Naval. La unidad fue recibida por mandos de unidades y reparticiones de la jurisdicción, concluyendo así un extenso proceso de cambio de puerto base desde Iquique hacia el extremo sur del país. Desde ahora, la Angamos tendrá dentro de sus misiones principales el patrullaje y control del Estrecho de Magallanes, además del resguardo de los espacios marítimos interiores del territorio austral. En la oportunidad, el Contraalmirante Juan Soto Herrera, Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, destacó el carácter histórico de la jornada, subrayando que el regreso de la unidad contará con un acompañamiento de ASMAR Magallanes, que le permitirá potenciar de manera significativa sus capacidades para operar en esta zona. Asimismo, enfatizó que la reincorporación de la Angamos fortalece una línea clave para el conocimiento del teatro de operaciones austral, agregando que el proceso que se vivirá durante este año y los subsiguientes serán muy importante para recuperar ese conocimiento y reforzar las capacidades orientadas a la protección de la soberanía y la salvaguarda de la vida humana en el mar. Regreso al territorio austral La LAM-34 Angamos retorna a las aguas australes tras haber formado parte, entre los años 2002 y 2014, del Comando de Misileras Sur (COMISUR), periodo en el cual operó con base en Punta Arenas junto a las unidades Chipana y Casma, esta última actualmente en la jurisdicción. Su comandante, el Capitán de Corbeta Miguel Catalán, relevó el significado operativo y humano de este regreso, señalando que fue una navegación extensa, pero que permite' volver al puerto que le dio resguardo y al que sirvió por tantos años. En ese sentido, destacó la motivación de la dotación de los 39 marinos a bordo y la importancia de volver a operar en conjunto con unidades de la Tercera Zona Naval, calificando como muy emocionante volver a ver a dos lanchas de acción marítima navegando juntas por el Estrecho de Magallanes después de varios años. Construida en 1973, la Angamos fue la unidad prototipo de una nueva clase de lanchas misileras desarrolladas para la Marina de Israel, siendo adquirida por Chile en 1997 e izando por primera vez el pabellón nacional el 1 de junio de ese año. Desde entonces, la unidad ha operado de manera ininterrumpida a lo largo de las costas del país, integrando sucesivamente el Comando de Misileras Sur y el Comando de Misileras Norte entre los años 2015 y 2025, para actualmente volver a formar parte de la Tercera Zona Naval. Si bien sus roles principales consideran el combate artillero de superficie, estas capacidades se complementan con tareas orientadas al fortalecimiento de la seguridad de la navegación, el resguardo de la vida humana en el mar y el apoyo a las labores de control marítimo que desarrolla la Armada de Chile en el extremo sur del país.
En el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, Regina Andrade, deportista nacida en Ancud y radicada en Magallanes, presentó el desafío con el que busca conmemorar 200 años de la integración de Chiloé a Chile. Su reto consiste en cruzar a nado el Estrecho de Magallanes, el Canal de Chacao y el Canal Beagle. La nadadora ya concretó el cruce en Punta Delgada, completando cerca de 8 kilómetros, junto a deportistas magallánicos y con apoyo de la Armada. Finalmente, hizo un llamado a reconocer este hito histórico, recordando la importancia de la Goleta Ancud y el hecho que permitió consolidar la soberanía nacional en el extremo sur del país.
El cruce del Estrecho de Magallanes, originalmente programado para el viernes 13 de febrero a las 05:50 horas, debió ser reprogramado tras una evaluación técnica realizada junto a la Capitanía de Puerto de Punta Delgada, que advirtió viento superior a 20 nudos y marejada con olas sobre 1,5 metros. Aunque la corriente cumplía con los parámetros previstos, las condiciones de mar obligaron a postergar la largada hacia la tarde. El cambio de horario implicó además una modificación estratégica: ante la ausencia de una de las embarcaciones de apoyo, el cruce se rediseñó en modalidad posta. El primer tramo, desde Punta Delgada hasta Bahía Azul, fue realizado por Cristian Cresp Bejar, magallánico de 39 años ligado a la comuna de San Gregorio. La planificación inicial contemplaba un recorrido aproximado de 5 kilómetros en 1 hora 15 minutos; sin embargo, debido al oleaje y la corriente activa, terminó nadando más de 7 kilómetros en 1 hora 40 minutos. Tras tocar tierra en Bahía Azul, entregó el relevo a Alejandro Campos Ojeda y Regina Andrade. Campos, también magallánico y oriundo de San Gregorio, ya había cruzado el estrecho en 2016 y con esta nueva travesía se convirtió en la segunda persona en nadarlo en ambos sentidos. Andrade, de 31 años, oriunda de Chiloé y radicada en Magallanes, aportó un componente simbólico al unir ambos territorios en el marco de los 200 años de la anexión de Chiloé. El segundo tramo, que inicialmente se proyectaba en 1 hora 30 minutos, se extendió a 2 horas de nado continuo y superó los 9 kilómetros efectivos, nuevamente condicionado por corrientes activas y mar revuelto. La ejecución estuvo además sujeta al tránsito marítimo programado en la zona, lo que exigió precisión en la ventana autorizada. La organización agradeció el apoyo de empresas locales, la Ilustre Municipalidad de San Gregorio, la Armada de Chile y especialmente la Capitanía de Puerto de Punta Delgada, cuya evaluación técnica fue clave para garantizar la seguridad. Asimismo, destacó la participación de la nadadora Paula Bravo como parte del equipo médico y logístico, subrayando que este desafío no se cierra como logro individual, sino como impulso para que más magallánicos proyecten futuras travesías en el Estrecho.
En el Parque del Estrecho de Magallanes, reconocido por contar con importantes monumentos históricos nacionales, se llevó a cabo una actividad recreativa dirigida a personas en situación de calle, y que son usuarias de los albergues que financia el Ministerio de Desarrollo Social y Familia. La instancia fue posible gracias a una iniciativa de la agencia de turismo Go Patagonia, en coordinación con la administración del parque, con el propósito de facilitar el acceso a experiencias culturales y recreativas para los usuarios, contribuyendo así a su bienestar integral. Desde la organización, la Gerenta General del Parque del Estrecho de Magallanes, Ximena Castro Rojas, destacó el valor de este tipo de acciones colaborativas, que permiten fortalecer vínculo del sector turístico con el entorno. “Esto es parte del trabajo social que cumplimos, y en esta ocasión nos unimos con la agencia local Go Patagonia, logrando generar esta actividad. Es importante dar a conocer que el sector del turismo realiza diversas actividades con este enfoque, y dirigidas a los usuarios de los albergues, con niños y niñas, de la mano de la Seremi de Desarrollo Social y Familia, que hoy nos acompaña”, señaló. La Seremi de Desarrollo Social y Familia, Jenniffer Rojas García, agradeció el compromiso de ambas empresas, destacando que “para poder contar con una sociedad más integrada y justa es de gran importancia que el sector privado conozca y se sume a las políticas sociales que lidera el Gobierno, destinadas a superar las vulnerabilidades sociales. Esperamos próximamente poder generar más actividades recreativas con personas mayores, con discapacidad, niños y niñas de nuestras residencias, porque sabemos que el contacto con nuestra historia, la naturaleza y la cultura contribuye significativamente al bienestar y calidad de vida”. Asimismo, Jorge García, usuario del albergue Protege I de Punta Arenas, manifestó que “no conocía este parque, ya que llevo cerca de un año en Chile y soy argentino. Sin embargo, conocía algo de la historia, porque me gusta leer, cultivar las experiencias de nuestros antepasados, y conocer cómo se fundó este lugar ha sido una experiencia muy linda”. La jornada incluyó un recorrido por los principales atractivos patrimoniales del Parque del Estrecho, permitiendo a los participantes conocer parte de la historia y riqueza cultural de la región. Una iniciativa que busca generar espacios de encuentro, aprendizaje y recreación, promoviendo el acceso a actividades culturales para personas que se encuentran en contextos de mayor vulnerabilidad.
Pasada las 00:00 horas del 25 de marzo, la Capitanía de Puerto de Punta Arenas desplegó un operativo de Policía Marítima, esto tras recibir información de una presunta desgracia en el área de las letras “Punta Arenas” de la Costanera del Estrecho. El despliegue de la patrulla se llevó a cabo según los protocolos establecidos, informando al Fiscal del Turno de lo acontecido, precediendo con labores de búsqueda y recopilando los antecedentes necesarios para esclarecer los hechos. La Autoridad Marítima se mantiene en el área, desplegando medios materiales y humanos a objeto de dar con el paradero de la persona desaparecida, siendo todos los antecedentes parte de la investigación correspondiente.
Minutos antes de las 11 horas del domingo 1 de marzo, el muelle Capitán Guillermos del Astillero de ASMAR recibió las espías de la Lancha de Acción Marítima (LAM-34) Angamos, oficializando el retorno de esta unidad a las capacidades operativas de la Tercera Zona Naval. La unidad fue recibida por mandos de unidades y reparticiones de la jurisdicción, concluyendo así un extenso proceso de cambio de puerto base desde Iquique hacia el extremo sur del país. Desde ahora, la Angamos tendrá dentro de sus misiones principales el patrullaje y control del Estrecho de Magallanes, además del resguardo de los espacios marítimos interiores del territorio austral. En la oportunidad, el Contraalmirante Juan Soto Herrera, Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, destacó el carácter histórico de la jornada, subrayando que el regreso de la unidad contará con un acompañamiento de ASMAR Magallanes, que le permitirá potenciar de manera significativa sus capacidades para operar en esta zona. Asimismo, enfatizó que la reincorporación de la Angamos fortalece una línea clave para el conocimiento del teatro de operaciones austral, agregando que el proceso que se vivirá durante este año y los subsiguientes serán muy importante para recuperar ese conocimiento y reforzar las capacidades orientadas a la protección de la soberanía y la salvaguarda de la vida humana en el mar. Regreso al territorio austral La LAM-34 Angamos retorna a las aguas australes tras haber formado parte, entre los años 2002 y 2014, del Comando de Misileras Sur (COMISUR), periodo en el cual operó con base en Punta Arenas junto a las unidades Chipana y Casma, esta última actualmente en la jurisdicción. Su comandante, el Capitán de Corbeta Miguel Catalán, relevó el significado operativo y humano de este regreso, señalando que fue una navegación extensa, pero que permite' volver al puerto que le dio resguardo y al que sirvió por tantos años. En ese sentido, destacó la motivación de la dotación de los 39 marinos a bordo y la importancia de volver a operar en conjunto con unidades de la Tercera Zona Naval, calificando como muy emocionante volver a ver a dos lanchas de acción marítima navegando juntas por el Estrecho de Magallanes después de varios años. Construida en 1973, la Angamos fue la unidad prototipo de una nueva clase de lanchas misileras desarrolladas para la Marina de Israel, siendo adquirida por Chile en 1997 e izando por primera vez el pabellón nacional el 1 de junio de ese año. Desde entonces, la unidad ha operado de manera ininterrumpida a lo largo de las costas del país, integrando sucesivamente el Comando de Misileras Sur y el Comando de Misileras Norte entre los años 2015 y 2025, para actualmente volver a formar parte de la Tercera Zona Naval. Si bien sus roles principales consideran el combate artillero de superficie, estas capacidades se complementan con tareas orientadas al fortalecimiento de la seguridad de la navegación, el resguardo de la vida humana en el mar y el apoyo a las labores de control marítimo que desarrolla la Armada de Chile en el extremo sur del país.
En el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, Regina Andrade, deportista nacida en Ancud y radicada en Magallanes, presentó el desafío con el que busca conmemorar 200 años de la integración de Chiloé a Chile. Su reto consiste en cruzar a nado el Estrecho de Magallanes, el Canal de Chacao y el Canal Beagle. La nadadora ya concretó el cruce en Punta Delgada, completando cerca de 8 kilómetros, junto a deportistas magallánicos y con apoyo de la Armada. Finalmente, hizo un llamado a reconocer este hito histórico, recordando la importancia de la Goleta Ancud y el hecho que permitió consolidar la soberanía nacional en el extremo sur del país.
El cruce del Estrecho de Magallanes, originalmente programado para el viernes 13 de febrero a las 05:50 horas, debió ser reprogramado tras una evaluación técnica realizada junto a la Capitanía de Puerto de Punta Delgada, que advirtió viento superior a 20 nudos y marejada con olas sobre 1,5 metros. Aunque la corriente cumplía con los parámetros previstos, las condiciones de mar obligaron a postergar la largada hacia la tarde. El cambio de horario implicó además una modificación estratégica: ante la ausencia de una de las embarcaciones de apoyo, el cruce se rediseñó en modalidad posta. El primer tramo, desde Punta Delgada hasta Bahía Azul, fue realizado por Cristian Cresp Bejar, magallánico de 39 años ligado a la comuna de San Gregorio. La planificación inicial contemplaba un recorrido aproximado de 5 kilómetros en 1 hora 15 minutos; sin embargo, debido al oleaje y la corriente activa, terminó nadando más de 7 kilómetros en 1 hora 40 minutos. Tras tocar tierra en Bahía Azul, entregó el relevo a Alejandro Campos Ojeda y Regina Andrade. Campos, también magallánico y oriundo de San Gregorio, ya había cruzado el estrecho en 2016 y con esta nueva travesía se convirtió en la segunda persona en nadarlo en ambos sentidos. Andrade, de 31 años, oriunda de Chiloé y radicada en Magallanes, aportó un componente simbólico al unir ambos territorios en el marco de los 200 años de la anexión de Chiloé. El segundo tramo, que inicialmente se proyectaba en 1 hora 30 minutos, se extendió a 2 horas de nado continuo y superó los 9 kilómetros efectivos, nuevamente condicionado por corrientes activas y mar revuelto. La ejecución estuvo además sujeta al tránsito marítimo programado en la zona, lo que exigió precisión en la ventana autorizada. La organización agradeció el apoyo de empresas locales, la Ilustre Municipalidad de San Gregorio, la Armada de Chile y especialmente la Capitanía de Puerto de Punta Delgada, cuya evaluación técnica fue clave para garantizar la seguridad. Asimismo, destacó la participación de la nadadora Paula Bravo como parte del equipo médico y logístico, subrayando que este desafío no se cierra como logro individual, sino como impulso para que más magallánicos proyecten futuras travesías en el Estrecho.