Comprender cómo la vida logra adaptarse a uno de los ambientes más extremos del planeta es uno de los grandes desafíos de la ciencia moderna. Con ese objetivo, Franco Cruz, académico e investigador de la carrera de Medicina Veterinaria de la Universidad Santo Tomás Viña del Mar participó en la Expedición Científica Antártica número 62 (ECA62), desarrollada con el apoyo logístico del Instituto Antártico Chileno (INACH). Esta fue la segunda expedición del investigador al continente blanco, una experiencia que calificó como muy enriquecedora, tanto desde el punto de vista científico como de colaboración interdisciplinaria. La expedición reunió a científicos de diversas instituciones nacionales e internacionales que desarrollan investigaciones en distintas áreas del conocimiento, todas orientadas a comprender mejor los cambios que experimenta este ecosistema. En este contexto, el académico se integró al trabajo del Observatorio Terrestre del Instituto Milenio de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), iniciativa dedicada al estudio de los cambios en la biodiversidad de estos territorios. “El objetivo general de la expedición es realizar investigación científica de alto nivel en territorio antártico, abordando distintas disciplinas y enfoques. En nuestro caso, buscamos comprender cómo ha cambiado la biodiversidad a lo largo del tiempo y cómo estos cambios se relacionan con fenómenos actuales como el cambio climático global”, explicó. Durante la campaña, el investigador trabajó junto a especialistas del Laboratorio de Ecología y Morfometría Evolutiva (EMELab), dirigido por el Dr. Hugo Benítez, académico de la UNAB y quien también pertenece al Instituto Milenio BASE y al Centro CHIC. El equipo estuvo conformado por científicos del Instituto One Health de la misma casa de estudios, la Universidad Católica del Maule y la Universidad Santo Tomás, además de colaboraciones con profesionales del Instituto Cabo de Hornos y la Universidad de Concepción. Adaptación de especies invasoras Uno de los focos principales de la investigación es entender los procesos evolutivos que han permitido la presencia de insectos nativos en la Antártica, particularmente especies de invertebrados como las moscas antárticas. Estos organismos han desarrollado adaptaciones biológicas únicas que les permiten sobrevivir en condiciones extremas de frío. “El estudio de estos insectos permite comprender cómo la vida puede persistir en ambientes extremos. Las especies nativas poseen adaptaciones evolutivas que les han permitido sobrevivir durante miles de años en este continente”, señaló Cruz. Pero parte del trabajo del equipo también se enfocó en estudiar insectos invasores que han comenzado a colonizar ambientes antárticos. Estas especies representan una potencial amenaza para la biodiversidad local. Según explicó el académico, junto al investigador Jordan Hernández, de la Universidad Católica del Maule, han identificado cambios evolutivos rápidos en la forma del ala de algunos insectos invasores, debido a los fuertes vientos presentes en el territorio. Estas modificaciones podrían facilitar su adaptación a las condiciones ambientales del continente, aumentando su capacidad de supervivencia y afectando a las especies nativas. “Los cambios ambientales globales suelen manifestarse de manera rápida en la biodiversidad antártica. Por eso, estudiar este territorio nos permite comprender mejor procesos ecológicos y evolutivos que también pueden tener impacto en otras regiones del planeta”, explicó. Formación de futuros veterinarios La experiencia adquirida en estas expediciones también tiene un impacto directo en la formación de nuevos profesionales. En la carrera de Medicina Veterinaria de la Universidad Santo Tomás Viña del Mar, estos contenidos se incorporan en asignaturas como Zoología y Ecología, permitiendo que los estudiantes conozcan de primera fuente investigaciones científicas desarrolladas en ambientes extremos. “En el futuro espero poder integrar estudiantes en temas de investigación antártica, ya que se pueden involucrar en proyectos internos de investigación o en proyectos con fondos externos. Esto permitirá que de manera directa los estudiantes desarrollen un tema y que, eventualmente, se transforme en una Memoria, presentación a Congreso o incluso alguna publicación, lo que, sin duda, les dará una mirada amplia desde la investigación y que aporte a su formación profesional”, indicó el investigador. Fuente: santotomas.cl
Un equipo de especialistas del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) y del Departamento de Geología de la Universidad de Chile completó una expedición científica de 16 días en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. La campaña se desarrolló mediante navegación desde Punta Arenas hasta el Canal Beagle, con el objetivo de recopilar información clave sobre la evolución geológica del extremo sur del país. Durante la expedición, los investigadores realizaron levantamiento de datos y recolección de muestras para estudios de paleomagnetismo y geología regional. Estos análisis permitirán fortalecer la cartografía geológica nacional y mejorar los modelos de interpretación estructural del territorio austral. El director nacional de Sernageomin, Mauricio Lorca, destacó la importancia de este trabajo señalando que la presencia de equipos científicos en zonas remotas del país permite fortalecer el conocimiento geológico nacional. “Esta expedición representa el espíritu de lo que queremos como servicio: un Sernageomin activo, en terreno y técnicamente soberano”, afirmó la autoridad. La investigación se enmarca en el Proyecto Fondecyt Regular 123121, titulado “Paleogeographic evolution of Tierra del Fuego, Southernmost South America: Tectonic, Climate and Biota Interactions”. En esta iniciativa participa como coinvestigador el geólogo de Sernageomin Esteban Salazar, junto a los profesionales Daniela Villela y Ricardo Velásquez, quienes integraron el equipo en terreno. El subdirector nacional de Geología, Christian Creixell, subrayó que este despliegue refuerza el compromiso institucional con la generación de conocimiento científico en zonas extremas. Según explicó, los datos obtenidos permitirán comprender mejor la evolución tectónica del extremo austral y fortalecer la base científica para el estudio del territorio. La expedición también se suma a otros hitos recientes del servicio, como la investigación realizada en la Fosa de Atacama por profesionales de la institución. Ambos trabajos buscan ampliar el conocimiento científico del territorio chileno, desde las profundidades del océano hasta la Cordillera de Darwin en la Región de Magallanes.
El investigador de la Escuela de Ciencias del Mar de la PUCV, Juan Höfer, escribió esta semana para el medio Cooperativa Ciencia, donde compartió detalles del trabajo científico realizado a bordo del buque “Almirante Viel”. En la publicación, el académico relató su experiencia participando en una campaña científica rumbo al continente antártico a bordo de este moderno rompehielos, el primer buque de este tipo construido íntegramente en Chile y que zarpó para completar su misión anual. El foco de la investigación se centrará en el Estrecho de Bransfield, una zona de alto valor ecológico donde convergen masas de agua con dinámicas únicas. Las investigaciones que se desarrollarán contemplan biología marina, estudios sobre el krill antártico, oceanografía física, geología y estudios sobre el fondo marino, entre otras. Durante la expedición, el investigador advierte que el trabajo científico en la Antártica exige una planificación rigurosa, así como la capacidad de adaptarse a condiciones climáticas exigentes y a los tiempos propios de las investigaciones en terreno. En ese contexto, destacó que la paciencia y la colaboración entre equipos científicos son elementos fundamentales para avanzar en la generación de conocimiento. “Esperamos que la incorporación de este nuevo buque rompehielos sirva como impulso para la ciencia antártica nacional, que viene en una clara trayectoria ascendente. También buscamos que se convierta en una plataforma donde entrenar una nueva generación de científicos, quienes, en un futuro cercano, puedan tomar el relevo de quienes han hecho crecer la ciencia antártica nacional durante las dos últimas décadas”, advirtió el profesor. La participación de investigadores de la PUCV en este tipo de campañas científicas contribuye al desarrollo de la investigación nacional en ciencias polares y al estudio de procesos ambientales clave para comprender fenómenos como el cambio climático y la dinámica de los ecosistemas del extremo sur del planeta. El desarrollo de investigación en la Antártica toma tiempo. Höfer añade que esperar es una parte importante en la vida del científico. “Esperamos durante meses, o incluso hasta un año a veces, por el resultado de nuestras postulaciones; esperamos también por las revisiones de nuestros pares cada vez que queremos publicar un trabajo científico, sea en forma de artículo o de libro. Al final, no queda más remedio que acostumbrarse a esperar sin desesperar”. La misión partió desde Punta Arenas el 25 de febrero junto a una delegación de la Armada de Chile, el SHOA, el Instituto Antártico Chileno INACH y una comisión de científicos. Más allá de la recolección de datos, este crucero tiene un trasfondo estratégico, pues los antecedentes recopilados contribuirán a la creación del Área Marina Protegida Dominio 1, un paso fundamental para la conservación de la biodiversidad en la zona. De esta manera, la presencia de académicos de la Universidad en iniciativas de alcance internacional reafirma el compromiso institucional con la generación de conocimiento y el aporte al desarrollo científico del país. Dirección de Comunicación Estratégica Fuente: pucv.cl
Este pasado viernes 27 de febrero se realizó la jornada de inducción para los equipos ganadores de la XXII Feria Antártica Escolar (FAE), que próximamente emprenderán rumbo al Continente Blanco como parte de la Expedición Antártica Escolar (EAE) 2026, organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH). La actividad tuvo lugar en dependencias del instituto en Punta Arenas, donde seis estudiantes y tres docentes, provenientes de Talca, Concepción y Los Andes, conocieron detalles logísticos y científicos del viaje que los llevará a uno de los lugares más remotos e inspiradores del planeta. Durante la jornada, los y las futuros expedicionarios recibieron orientación sobre las condiciones de vida y trabajo en la Antártica y las normas de seguridad que deberán seguir durante su estadía. Además, pudieron compartir con parte del equipo profesional del INACH, quienes les entregaron recomendaciones y reflexiones sobre la importancia de la ciencia polar y el rol de Chile en el Tratado Antártico. El encuentro contempló cuatro charlas de inducción de carácter psicológico, medioambiental, de seguridad y de género, a cargo de especialistas del instituto. Estas instancias permitieron preparar a las y los jóvenes para aprovechar al máximo su estadía en la base Profesor Julio Escudero, así como reforzar los aspectos formativos y de cuidado del entorno antártico que inspiran este programa educativo. Además, la instancia también incluyó la entrega y prueba de vestuario especializado proporcionado por el instituto, con el fin de asegurar que cuenten con la ropa y seguridad adecuada para enfrentar las exigentes condiciones climáticas antárticas. Los estudiantes y profesores manifestaron sus ansias de vivir la experiencia de viajar a la Antártica, así como de conocer la fauna y poder compartir con investigadores e investigadoras del Programa Nacional de Ciencia Antártica en terreno. La Expedición Antártica Escolar constituye una experiencia única de aprendizaje y vinculación con la ciencia chilena, promoviendo la curiosidad, el trabajo colaborativo y la conciencia ambiental en jóvenes de todo el país. En los próximos días, los grupos emprenderán su ansiado viaje hacia la base Profesor Julio Escudero, ubicada en la isla Rey Jorge, en el Territorio Chileno Antártico. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).Estudiantes participan en jornada de inducción previo a su viaje a la Antártica
En el marco de sus preparativos, la primera expedición antártica mexicana recibió el pabellón de Embajadores Antárticos, programa educativo de divulgación antártica impulsado por la Fundación Huellas Magallánicas, la Fundación Valle Hermoso y la carrera de Pedagogía en Historia y Geografía de la Universidad de Playa Ancha. La entrega del emblema fue realizada por el historiador antártico Francisco Sánchez, quien expuso ante la delegación mexicana una síntesis de la historia de Chile en Antártica, poniendo énfasis en los desafíos enfrentados por la primera expedición antártica chilena de 1947 y en la construcción de la primera base permanente en el continente blanco. El pabellón de Embajadores Antárticos ha sido entregado anteriormente a exploradores, divulgadores, instituciones y medios vinculados al quehacer antártico, entre ellos DAP, el rompehielos “Almirante Viel”, el ATF “Lientur”, el programa podcast “Mirador Antártico”, el doctor Gino Casassa, la periodista María Pastora Sandoval, el Instituto Antártico Chileno y el buque Betanzos, entre otros. “El pabellón representa una señal de buena voluntad y amistad con estos pioneros mexicanos en Antártica”, señaló Francisco Sánchez, destacando que el programa ha sido difundido en instancias internacionales como el Encuentro de Educadores Antárticos en Guatemala, permitiendo conectar a más de 45 comunidades educativas con especialistas, exploradores y bases ubicadas en el Territorio Chileno Antártico. Los integrantes de la expedición recibieron el emblema con profunda emoción, el cual será portado durante su travesía a bordo del buque “Noosfera”, con regreso previsto para fines de febrero. La ceremonia marcó un hito para México en su vinculación con la Antártica y reforzó el rol de Magallanes como plataforma de encuentro, divulgación y proyección internacional del continente blanco.
Comprender cómo la vida logra adaptarse a uno de los ambientes más extremos del planeta es uno de los grandes desafíos de la ciencia moderna. Con ese objetivo, Franco Cruz, académico e investigador de la carrera de Medicina Veterinaria de la Universidad Santo Tomás Viña del Mar participó en la Expedición Científica Antártica número 62 (ECA62), desarrollada con el apoyo logístico del Instituto Antártico Chileno (INACH). Esta fue la segunda expedición del investigador al continente blanco, una experiencia que calificó como muy enriquecedora, tanto desde el punto de vista científico como de colaboración interdisciplinaria. La expedición reunió a científicos de diversas instituciones nacionales e internacionales que desarrollan investigaciones en distintas áreas del conocimiento, todas orientadas a comprender mejor los cambios que experimenta este ecosistema. En este contexto, el académico se integró al trabajo del Observatorio Terrestre del Instituto Milenio de Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (BASE), iniciativa dedicada al estudio de los cambios en la biodiversidad de estos territorios. “El objetivo general de la expedición es realizar investigación científica de alto nivel en territorio antártico, abordando distintas disciplinas y enfoques. En nuestro caso, buscamos comprender cómo ha cambiado la biodiversidad a lo largo del tiempo y cómo estos cambios se relacionan con fenómenos actuales como el cambio climático global”, explicó. Durante la campaña, el investigador trabajó junto a especialistas del Laboratorio de Ecología y Morfometría Evolutiva (EMELab), dirigido por el Dr. Hugo Benítez, académico de la UNAB y quien también pertenece al Instituto Milenio BASE y al Centro CHIC. El equipo estuvo conformado por científicos del Instituto One Health de la misma casa de estudios, la Universidad Católica del Maule y la Universidad Santo Tomás, además de colaboraciones con profesionales del Instituto Cabo de Hornos y la Universidad de Concepción. Adaptación de especies invasoras Uno de los focos principales de la investigación es entender los procesos evolutivos que han permitido la presencia de insectos nativos en la Antártica, particularmente especies de invertebrados como las moscas antárticas. Estos organismos han desarrollado adaptaciones biológicas únicas que les permiten sobrevivir en condiciones extremas de frío. “El estudio de estos insectos permite comprender cómo la vida puede persistir en ambientes extremos. Las especies nativas poseen adaptaciones evolutivas que les han permitido sobrevivir durante miles de años en este continente”, señaló Cruz. Pero parte del trabajo del equipo también se enfocó en estudiar insectos invasores que han comenzado a colonizar ambientes antárticos. Estas especies representan una potencial amenaza para la biodiversidad local. Según explicó el académico, junto al investigador Jordan Hernández, de la Universidad Católica del Maule, han identificado cambios evolutivos rápidos en la forma del ala de algunos insectos invasores, debido a los fuertes vientos presentes en el territorio. Estas modificaciones podrían facilitar su adaptación a las condiciones ambientales del continente, aumentando su capacidad de supervivencia y afectando a las especies nativas. “Los cambios ambientales globales suelen manifestarse de manera rápida en la biodiversidad antártica. Por eso, estudiar este territorio nos permite comprender mejor procesos ecológicos y evolutivos que también pueden tener impacto en otras regiones del planeta”, explicó. Formación de futuros veterinarios La experiencia adquirida en estas expediciones también tiene un impacto directo en la formación de nuevos profesionales. En la carrera de Medicina Veterinaria de la Universidad Santo Tomás Viña del Mar, estos contenidos se incorporan en asignaturas como Zoología y Ecología, permitiendo que los estudiantes conozcan de primera fuente investigaciones científicas desarrolladas en ambientes extremos. “En el futuro espero poder integrar estudiantes en temas de investigación antártica, ya que se pueden involucrar en proyectos internos de investigación o en proyectos con fondos externos. Esto permitirá que de manera directa los estudiantes desarrollen un tema y que, eventualmente, se transforme en una Memoria, presentación a Congreso o incluso alguna publicación, lo que, sin duda, les dará una mirada amplia desde la investigación y que aporte a su formación profesional”, indicó el investigador. Fuente: santotomas.cl
Un equipo de especialistas del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) y del Departamento de Geología de la Universidad de Chile completó una expedición científica de 16 días en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. La campaña se desarrolló mediante navegación desde Punta Arenas hasta el Canal Beagle, con el objetivo de recopilar información clave sobre la evolución geológica del extremo sur del país. Durante la expedición, los investigadores realizaron levantamiento de datos y recolección de muestras para estudios de paleomagnetismo y geología regional. Estos análisis permitirán fortalecer la cartografía geológica nacional y mejorar los modelos de interpretación estructural del territorio austral. El director nacional de Sernageomin, Mauricio Lorca, destacó la importancia de este trabajo señalando que la presencia de equipos científicos en zonas remotas del país permite fortalecer el conocimiento geológico nacional. “Esta expedición representa el espíritu de lo que queremos como servicio: un Sernageomin activo, en terreno y técnicamente soberano”, afirmó la autoridad. La investigación se enmarca en el Proyecto Fondecyt Regular 123121, titulado “Paleogeographic evolution of Tierra del Fuego, Southernmost South America: Tectonic, Climate and Biota Interactions”. En esta iniciativa participa como coinvestigador el geólogo de Sernageomin Esteban Salazar, junto a los profesionales Daniela Villela y Ricardo Velásquez, quienes integraron el equipo en terreno. El subdirector nacional de Geología, Christian Creixell, subrayó que este despliegue refuerza el compromiso institucional con la generación de conocimiento científico en zonas extremas. Según explicó, los datos obtenidos permitirán comprender mejor la evolución tectónica del extremo austral y fortalecer la base científica para el estudio del territorio. La expedición también se suma a otros hitos recientes del servicio, como la investigación realizada en la Fosa de Atacama por profesionales de la institución. Ambos trabajos buscan ampliar el conocimiento científico del territorio chileno, desde las profundidades del océano hasta la Cordillera de Darwin en la Región de Magallanes.
El investigador de la Escuela de Ciencias del Mar de la PUCV, Juan Höfer, escribió esta semana para el medio Cooperativa Ciencia, donde compartió detalles del trabajo científico realizado a bordo del buque “Almirante Viel”. En la publicación, el académico relató su experiencia participando en una campaña científica rumbo al continente antártico a bordo de este moderno rompehielos, el primer buque de este tipo construido íntegramente en Chile y que zarpó para completar su misión anual. El foco de la investigación se centrará en el Estrecho de Bransfield, una zona de alto valor ecológico donde convergen masas de agua con dinámicas únicas. Las investigaciones que se desarrollarán contemplan biología marina, estudios sobre el krill antártico, oceanografía física, geología y estudios sobre el fondo marino, entre otras. Durante la expedición, el investigador advierte que el trabajo científico en la Antártica exige una planificación rigurosa, así como la capacidad de adaptarse a condiciones climáticas exigentes y a los tiempos propios de las investigaciones en terreno. En ese contexto, destacó que la paciencia y la colaboración entre equipos científicos son elementos fundamentales para avanzar en la generación de conocimiento. “Esperamos que la incorporación de este nuevo buque rompehielos sirva como impulso para la ciencia antártica nacional, que viene en una clara trayectoria ascendente. También buscamos que se convierta en una plataforma donde entrenar una nueva generación de científicos, quienes, en un futuro cercano, puedan tomar el relevo de quienes han hecho crecer la ciencia antártica nacional durante las dos últimas décadas”, advirtió el profesor. La participación de investigadores de la PUCV en este tipo de campañas científicas contribuye al desarrollo de la investigación nacional en ciencias polares y al estudio de procesos ambientales clave para comprender fenómenos como el cambio climático y la dinámica de los ecosistemas del extremo sur del planeta. El desarrollo de investigación en la Antártica toma tiempo. Höfer añade que esperar es una parte importante en la vida del científico. “Esperamos durante meses, o incluso hasta un año a veces, por el resultado de nuestras postulaciones; esperamos también por las revisiones de nuestros pares cada vez que queremos publicar un trabajo científico, sea en forma de artículo o de libro. Al final, no queda más remedio que acostumbrarse a esperar sin desesperar”. La misión partió desde Punta Arenas el 25 de febrero junto a una delegación de la Armada de Chile, el SHOA, el Instituto Antártico Chileno INACH y una comisión de científicos. Más allá de la recolección de datos, este crucero tiene un trasfondo estratégico, pues los antecedentes recopilados contribuirán a la creación del Área Marina Protegida Dominio 1, un paso fundamental para la conservación de la biodiversidad en la zona. De esta manera, la presencia de académicos de la Universidad en iniciativas de alcance internacional reafirma el compromiso institucional con la generación de conocimiento y el aporte al desarrollo científico del país. Dirección de Comunicación Estratégica Fuente: pucv.cl
Este pasado viernes 27 de febrero se realizó la jornada de inducción para los equipos ganadores de la XXII Feria Antártica Escolar (FAE), que próximamente emprenderán rumbo al Continente Blanco como parte de la Expedición Antártica Escolar (EAE) 2026, organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH). La actividad tuvo lugar en dependencias del instituto en Punta Arenas, donde seis estudiantes y tres docentes, provenientes de Talca, Concepción y Los Andes, conocieron detalles logísticos y científicos del viaje que los llevará a uno de los lugares más remotos e inspiradores del planeta. Durante la jornada, los y las futuros expedicionarios recibieron orientación sobre las condiciones de vida y trabajo en la Antártica y las normas de seguridad que deberán seguir durante su estadía. Además, pudieron compartir con parte del equipo profesional del INACH, quienes les entregaron recomendaciones y reflexiones sobre la importancia de la ciencia polar y el rol de Chile en el Tratado Antártico. El encuentro contempló cuatro charlas de inducción de carácter psicológico, medioambiental, de seguridad y de género, a cargo de especialistas del instituto. Estas instancias permitieron preparar a las y los jóvenes para aprovechar al máximo su estadía en la base Profesor Julio Escudero, así como reforzar los aspectos formativos y de cuidado del entorno antártico que inspiran este programa educativo. Además, la instancia también incluyó la entrega y prueba de vestuario especializado proporcionado por el instituto, con el fin de asegurar que cuenten con la ropa y seguridad adecuada para enfrentar las exigentes condiciones climáticas antárticas. Los estudiantes y profesores manifestaron sus ansias de vivir la experiencia de viajar a la Antártica, así como de conocer la fauna y poder compartir con investigadores e investigadoras del Programa Nacional de Ciencia Antártica en terreno. La Expedición Antártica Escolar constituye una experiencia única de aprendizaje y vinculación con la ciencia chilena, promoviendo la curiosidad, el trabajo colaborativo y la conciencia ambiental en jóvenes de todo el país. En los próximos días, los grupos emprenderán su ansiado viaje hacia la base Profesor Julio Escudero, ubicada en la isla Rey Jorge, en el Territorio Chileno Antártico. El Instituto Antártico Chileno (INACH) es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).Estudiantes participan en jornada de inducción previo a su viaje a la Antártica
En el marco de sus preparativos, la primera expedición antártica mexicana recibió el pabellón de Embajadores Antárticos, programa educativo de divulgación antártica impulsado por la Fundación Huellas Magallánicas, la Fundación Valle Hermoso y la carrera de Pedagogía en Historia y Geografía de la Universidad de Playa Ancha. La entrega del emblema fue realizada por el historiador antártico Francisco Sánchez, quien expuso ante la delegación mexicana una síntesis de la historia de Chile en Antártica, poniendo énfasis en los desafíos enfrentados por la primera expedición antártica chilena de 1947 y en la construcción de la primera base permanente en el continente blanco. El pabellón de Embajadores Antárticos ha sido entregado anteriormente a exploradores, divulgadores, instituciones y medios vinculados al quehacer antártico, entre ellos DAP, el rompehielos “Almirante Viel”, el ATF “Lientur”, el programa podcast “Mirador Antártico”, el doctor Gino Casassa, la periodista María Pastora Sandoval, el Instituto Antártico Chileno y el buque Betanzos, entre otros. “El pabellón representa una señal de buena voluntad y amistad con estos pioneros mexicanos en Antártica”, señaló Francisco Sánchez, destacando que el programa ha sido difundido en instancias internacionales como el Encuentro de Educadores Antárticos en Guatemala, permitiendo conectar a más de 45 comunidades educativas con especialistas, exploradores y bases ubicadas en el Territorio Chileno Antártico. Los integrantes de la expedición recibieron el emblema con profunda emoción, el cual será portado durante su travesía a bordo del buque “Noosfera”, con regreso previsto para fines de febrero. La ceremonia marcó un hito para México en su vinculación con la Antártica y reforzó el rol de Magallanes como plataforma de encuentro, divulgación y proyección internacional del continente blanco.