Diseñado y construido por el Ingeniero George Slight el faro encendió su fanal un 18 de septiembre de 1896. Desde entonces miles de servidores navales de la especialidad de fareros, han custodiado este vital punto de referencia marítima. En diciembre recién pasado, durante la 3ª reunión de la Organización Internacional de Ayudas a la Navegación – IALA, celebrada en Bombay - India, se anunció oficialmente a la comunidad marítima internacional que el Faro Evangelistas ubicado en la Región de Magallanes y Antártica chilena, había sido seleccionado como Faro Patrimonial Mundial del Año 2026. Una distinción internacional que se fundamenta en el valor histórico, cultural arquitectónico y marítimo de la estructura del faro, y el legado más que centenario de este faro chileno, guiando a los navegantes, en las habitualmente tormentosas aguas del océano pacífico austral. A la redacción de esta columna vientos de 120 nudos (222 kms/hr) de velocidad y olas de 15 metros azotan la Roca como los fareros chilenos denominan al referido faro. Las largas jornadas fondeados a la sombra de la Roca, esperando condiciones de vientos y olas aceptables, no obstante, riesgosas para desembarcar, escalar y subir a pulso los víveres, vituallas y elementos en general para mantener a los fareros y al faro en funcionamiento, originaron el nombre de Cuarenta Días con que se conoce al fondeadero. Generaciones de marinos chilenos, tripulantes de remolcadores, escampavías y todas las naves de la Armada que dese 1896 mantienen en funcionamiento el fanal, conocen de la bravura del clima y la magnitud de la fuerza con que la ola oceánica que navega de weste a este, golpea sin misericordia al referido peñón. Al día de hoy, la disponibilidad de buques con capacidades para operar helicópteros y la modernización del sistema de faros y balizas implementada por la Armada Chile, ha derivado en que sólo una fracción de los más de 960 faros que hoy guían a los navegantes por las aguas jurisdiccionales de Chile, sean habitados. Solo se mantienen habitados en forma permanente, aquellos ubicados en zonas remotas de la costa nacional, y cuyo tiempo de reactivación, ante una eventual falla, pudiera poner en riesgo la navegación y/o a la vida humana en el mar. A esta hora, a 13 millas náuticas del continente, cuatro marinos chilenos, un sargento, dos cabos y un marinero, custodian y mantienen en servicio el Faro Evangelistas, la imponente estructura que la Organización Internacional de Ayudas a la Navegación - IALA, ha distinguido. Liga Marítima de Chile celebra la designación del Faro Evangelistas como Faro Patrimonial Mundial del Año 2026, y rinde homenaje a las generaciones de marinos chilenos, hombres y mujeres de la especialidad de fareros, así como también a las dotaciones de los buques de la Armada de Chile que ayer, hoy y mañana seguirán manteniendo en servicio a estas vitales estructuras que permiten la navegación segura de las naves así también como la vida de los mar
En el marco del inicio del nuevo año, desde Faro Islotes Evangelistas se envió un importante saludo y anuncio, el cual fue difundido por redes sociales de la Autoridad Marítima. En la pieza audiovisual, la cual nos sitúa en el lugar geográfico del apartado faro denominado como la roca, el Marinero Primero Faro Mauricio Soto junto a la histórica luz que guía a los navegantes en las tormentosas aguas australes señaló desde Faro Islotes Evangelistas, resguardando el Estrecho de Magallanes, les deseamos un feliz 2026, año en que somos Faro Patrimonio Internacional de la Organización de Ayudas a la Navegación IALA, añadiendo desde esta roca en medio del mar, los Fareros del Fin del Mundo seguimos guiando a los navegantes y resguardando nuestro mar. El saludo desde este apartado rincón de Magallanes, hace alusión a que el pasado 10 de diciembre en Mumbai en India, se realizó la reunión anual de la Asociación Internacional de Ayudas a la Navegación (IALA), importante instancia en donde Chile es parte del Consejo Directivo, ocasión en donde fue nombrado el Faro Islotes Evangelistas como el emblema para todas las actividades de la importante organización, destacando sus características arquitectónicas únicas, ubicación geográfica, servicio estratégico y trascendencia para el resguardo de rutas marítimas seguras. De esta manera este 2026 comienza con un Faro Chileno siendo emblema para el mundo, guiando con su fanal a los navegantes y las decisiones de esta importante instancia internacional.
El pasado 10 de diciembre en la reunión de la Organización Internacional de las Ayudas a la Navegación, importante instancia en donde Chile es parte del consejo directivo, Faro Islotes Evangelistas fue declarado Faro Patrimonio Internacional para el año 2026. Este importante reconocimiento fue un logro para nuestro país, este emblemático faro está ubicado en la boca occidental del Estrecho de Magallanes, construido entre 1895 a 1896 bajo la dirección del ingeniero George Sligth, guiando a los navegantes siendo una luz en la tormenta en uno de los lugares más inhóspitos y extremos del océano Pacífico. Su construcción en sí fue una epopeya, al igual que el trabajo que han realizado por casi 130 años los Fareros del Fin del Mundo, nuestros fareros, que han mantenido encendido el fanal y su estructura, siendo un legado que ha trascendido tres siglos. Su nominación fue un trabajo arduo, en donde un equipo técnico internacional evalúa su valor arquitectónico, importancia y relación con la comunidad, siendo elegido entre 14 faros que fueron postulados por 14 países, siendo elegido y honrando el duro trabajo que realiza nuestro país a través de los fareros de la Armada de Chile. Chile es parte del consejo de la IALA desde 1982 en forma ininterrumpida, siendo parte importante de las decisiones técnicas internacionales en el desarrollo e implementación de las Ayudas a la Navegación a nivel mundial. El presente año, por medio del comité de Relaciones Exteriores del Senado, se reafirmó la adhesión de Chile a esta IALA, organización que se ha consolidado y proyectado en sistema internacional, de la cual somos parte y debemos estar profundamente orgullosos, siendo una gestión que honra el rol de Chile en el mundo marítimo internacional y que por nuestra condición de país marítimo tenemos mucho que decir. El trabajo de los Fareros del Fin del Mundo, hombres y mujeres que mantienen una de las redes de Ayuda a la Navegación más densa a nivel mundial, es una luz en la tormenta ejerciendo soberanía efectiva desde nuestro limite norte, desde Rapa Nui y hasta el Territorio Chileno Antártico, siendo el 21 de marzo inaugurado el Faro Monumental Piloto Pardo el más moderno en el continente antártico. Es de esta manera que este reconocimiento internacional refuerza el rol de Chile en el sistema internacional, siendo fruto de un tremendo esfuerzo en donde se ha realizado un trabajo muchas veces silencioso en historias escritas entre viento, mar y soledad, en donde se ha comunicado el quehacer y valioso servicio de los fareros de la Armada de Chile, quienes al momento de leer estas líneas están planificando nuevas construcciones, efectuando mantención de sistemas y habitando faros para guiar a los navegantes, la luz eterna de aquellos fanales que son una luz en la tormenta dándonos fe y esperanza en que el trabajo por nuestra Patria, esforzado y silencioso, es reconocido por el mundo, siendo un orgullo decir que nuestro Faro Islotes Evangelistas es el faro patrimonio de la IALA para el 2026, lo cual debemos difundir a nivel nacional e internacional, desafío en que todos somos llamados a ser parte, Bravo Zulú Fareros del Fin del Mundo de la Armada de Chile.
Este 15 de diciembre en Punta Arenas, el Senador por la Región de Magallanes y Antártica Chilena Alejandro Kusanovic, hizo entrega de la medalla del Senado al Suboficial Mayor Roberto Araneda Torres, quién actualmente es el farero en servicio activo más antiguo de la Armada de Chile. La entrega se realizó en la oficina territorial del Senador por la Región de Magallanes y Antártica Chilena, quién conoció parte de la trayectoria del Suboficial Mayor Roberto Araneda, la cual ha sido ampliamente difundida en medios de comunicaciones de la región austral. En la ocasión el Suboficial Mayor intercambio distintas experiencias con el Senador de la República, relatando algunas de sus vivencias en faros aislados y en tareas de mantención de las ayudas a la navegación a lo largo y ancho de Chile, relatando con emoción lo que es ser Farero del fin del mundo. La Medalla del Senado fue entregada en un emotivo momento, en donde el servidor naval profundamente emocionado señaló recibo este reconocimiento siendo consciente que representó a todos los fareros de Chile, en donde hemos contribuido a un servicio muchas veces silencioso que presta la Armada de Chile y el cual nos hace sentir profundamente orgullosos. El Senador Alejandro Kusanovic comentó que estamos muy felices de haber entregado este reconocimiento del Senado de Chile al Farero más antiguo de la Armada en servicio activo, es un inmenso honor pues detrás de todo esto hay un tremendo sacrificio en lugares remotos junto a su familia, en donde hay que trabajar con esfuerzo para mover todos los insumos que se requiere, es un orgullo para mí como Senador por Magallanes y la Antártica Chilena entregar esta medalla. La medalla entregada cuenta con un relieve de la primera sesión del Congreso Nacional y en su reverso un escrito que señala Reconocimiento al Suboficial Mayor Roberto Araneda Torres, farero más antiguo en servicio activo de la Armada de Chile. Protagonista de una historia escrita entre viento, mar y soledad. Punta Arenas, diciembre de 2025. República de Chile, acompañado del relieve del escudo patrio. El Suboficial Mayor Roberto Araneda Torres cuenta con 33 años de servicio en la Armada de Chile, estando destinado en distintos faros entre ellos Faro Corona, Raper y Guafo, cumpliendo diferentes comisiones entre las que destaca la construcción del Faro Monumental Cabo de Hornos y cumpliendo labores como Subjefe del Centro Zonal de Señalización Marítima de Punta Arenas, desempeñándose en sus últimos días en servicio activo como Condestable de la Gobernación Marítima de Punta Arenas. Su historia ha sido ampliamente difundida en diferentes medios de comunicación de la Región de Magallanes y Antártica Chilena, recibiendo diferentes reconocimientos entre otros de las municipalidades de Cabo de Hornos y Punta Arenas, siendo una inspiración para las nuevas generaciones de Fareros del fin del mundo, quienes mantienen una de las redes de ayudas a la navegación más densas de Chile, cumpliendo labores desde el sur del golfo de Penas hasta el Territorio Chileno Antártico.
Desde hace 14 años la IALA elige, tras una largo análisis y estudios, un Faro del Año en donde se evalúan diferentes aspectos tantos desde la importancia geográfica, aporte a la navegación segura, historia, vínculo con la comunidad y su impacto en el tiempo, siendo este 2025 elegido el Faro Islotes Evangelistas, el cual desde 1896 ilumina la boca occidental del Estrecho de Magallanes, siendo uno de los más importantes reconocimientos que ha recibido nuestro país en este ámbito. El Jefe del Centro Zonal de Señalización Marítima, Teniente Primero Litoral Matt Ovando, comentó que Faro Islotes Evangelistas es literalmente una roca en medio del mar, el cual desde 1896 ilumina y guía a los navegantes en una de las rutas más exigentes y extremas del mundo, dando la bienvenida o despidiendo a los buques y naves que enfrentan las aguas del Estrecho de Magallanes, añadiendo que tormenta permanente, vientos de más de 200 kilómetros por hora, son parte del cotidiano de quienes en un pequeño promontorio oceánico sirven manteniendo operativo el fanal y controlando la navegación. Entre otros faros que postularon al reconocimiento, se encontraba el Mull of Gallaway de Reino Unido, el cual fue construido en 1830 y es hasta el día de hoy uno de los ejemplos de preservación del patrimonio de faros en el mundo, así como también el Faro Portopí de España, el cual tiene una historia marítima que data del año 1300, siendo la actual estructura del año 1617. Para la decisión del comité técnico se consideraron diferentes variables, entre ellas infraestructura y preservación, vínculo con la comunidad y la historia local, así como su ubicación geográfica y aporte a la seguridad de la navegación, postulando más de una decena de faros para este importante reconocimiento internacional. LABOR E HISTORIA DE FARO ISLOTES EVANGELISTAS El Teniente Ovando comenta que En este minuto, mientras comentamos este importante reconocimiento, hay cuatro fareros, tres hombres y una mujer, quienes están escribiendo una historia entre viento mar y soledad, llevando sobre sus hombros una historia que ha cruzado tres siglos y que hoy con este reconocimiento pone en lo más alto el nombre de generaciones de fareros que han entregado parte de su vida con pasión y profesionalismo guiando a los navegantes. La Roca, como lo denominan los fareros es tremendamente importante para la especialidad, señalando el Jefe del Centro Zonal de Señalización Marítima que para los Fareros del Fin del Mundo Faro islotes Evangelistas es un desafío, es escuela, es poner lo mejor de sí para cumplir con las responsabilidades de un equipo que solo enfrenta la bravura del mar, llevando la consigna noble que nos une a todos como una sola hermandad, guiar a los navegantes, resguardar rutas marítimas seguras y aportar desde aislados rincones al desarrollo y progreso del mundo, comenta el oficial. El Teniente Primero Litoral Matt Ovando afirma que El secreto de Faro Islotes Evangelistas no está en la roca donde fue construido, tampoco en sus gruesas murallas, no es en su fanal o modernos sistemas, está en su gente, en el componente humano que generación tras generación ha legado a uno de los Faros más extremos, inhóspitos y a la vez maravillosos de nuestro mar, nuestro mar que es un continuo universal que une civilizaciones, destacando así la sacrificada labor de los Fareros del Fin del Mundo. RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL QUE ES UNA RESPONSABILIDAD Para muchos este importante reconocimiento es una tremenda responsabilidad, comentando el Teniente Ovando que da cuenta de una historia de rigor y sacrificio escritas en la denominada Roca, siendo los fareros portadores de un legado que ha demostrado que el corazón de un farero no late sino que destella, conformando un espíritu que nos une como la luz de un fanal en los bravos mares de nuestro mundo. El nombramiento entregado al Faro Islotes Evangelistas por parte de la IALA es parte de los diferentes reconocimientos entregados a los Fareros del Fin del Mundo, quienes en la Región de Magallanes y Antártica Chilena realizan un servicio incansable manteniendo más del 50% de las Ayudas a la Navegación nacional, realizando despliegues en faros habitados y contribuyendo a la seguridad a la navegación desde el sur del golfo de Penas hasta el Territorio Chileno Antártico.
Diseñado y construido por el Ingeniero George Slight el faro encendió su fanal un 18 de septiembre de 1896. Desde entonces miles de servidores navales de la especialidad de fareros, han custodiado este vital punto de referencia marítima. En diciembre recién pasado, durante la 3ª reunión de la Organización Internacional de Ayudas a la Navegación – IALA, celebrada en Bombay - India, se anunció oficialmente a la comunidad marítima internacional que el Faro Evangelistas ubicado en la Región de Magallanes y Antártica chilena, había sido seleccionado como Faro Patrimonial Mundial del Año 2026. Una distinción internacional que se fundamenta en el valor histórico, cultural arquitectónico y marítimo de la estructura del faro, y el legado más que centenario de este faro chileno, guiando a los navegantes, en las habitualmente tormentosas aguas del océano pacífico austral. A la redacción de esta columna vientos de 120 nudos (222 kms/hr) de velocidad y olas de 15 metros azotan la Roca como los fareros chilenos denominan al referido faro. Las largas jornadas fondeados a la sombra de la Roca, esperando condiciones de vientos y olas aceptables, no obstante, riesgosas para desembarcar, escalar y subir a pulso los víveres, vituallas y elementos en general para mantener a los fareros y al faro en funcionamiento, originaron el nombre de Cuarenta Días con que se conoce al fondeadero. Generaciones de marinos chilenos, tripulantes de remolcadores, escampavías y todas las naves de la Armada que dese 1896 mantienen en funcionamiento el fanal, conocen de la bravura del clima y la magnitud de la fuerza con que la ola oceánica que navega de weste a este, golpea sin misericordia al referido peñón. Al día de hoy, la disponibilidad de buques con capacidades para operar helicópteros y la modernización del sistema de faros y balizas implementada por la Armada Chile, ha derivado en que sólo una fracción de los más de 960 faros que hoy guían a los navegantes por las aguas jurisdiccionales de Chile, sean habitados. Solo se mantienen habitados en forma permanente, aquellos ubicados en zonas remotas de la costa nacional, y cuyo tiempo de reactivación, ante una eventual falla, pudiera poner en riesgo la navegación y/o a la vida humana en el mar. A esta hora, a 13 millas náuticas del continente, cuatro marinos chilenos, un sargento, dos cabos y un marinero, custodian y mantienen en servicio el Faro Evangelistas, la imponente estructura que la Organización Internacional de Ayudas a la Navegación - IALA, ha distinguido. Liga Marítima de Chile celebra la designación del Faro Evangelistas como Faro Patrimonial Mundial del Año 2026, y rinde homenaje a las generaciones de marinos chilenos, hombres y mujeres de la especialidad de fareros, así como también a las dotaciones de los buques de la Armada de Chile que ayer, hoy y mañana seguirán manteniendo en servicio a estas vitales estructuras que permiten la navegación segura de las naves así también como la vida de los mar
En el marco del inicio del nuevo año, desde Faro Islotes Evangelistas se envió un importante saludo y anuncio, el cual fue difundido por redes sociales de la Autoridad Marítima. En la pieza audiovisual, la cual nos sitúa en el lugar geográfico del apartado faro denominado como la roca, el Marinero Primero Faro Mauricio Soto junto a la histórica luz que guía a los navegantes en las tormentosas aguas australes señaló desde Faro Islotes Evangelistas, resguardando el Estrecho de Magallanes, les deseamos un feliz 2026, año en que somos Faro Patrimonio Internacional de la Organización de Ayudas a la Navegación IALA, añadiendo desde esta roca en medio del mar, los Fareros del Fin del Mundo seguimos guiando a los navegantes y resguardando nuestro mar. El saludo desde este apartado rincón de Magallanes, hace alusión a que el pasado 10 de diciembre en Mumbai en India, se realizó la reunión anual de la Asociación Internacional de Ayudas a la Navegación (IALA), importante instancia en donde Chile es parte del Consejo Directivo, ocasión en donde fue nombrado el Faro Islotes Evangelistas como el emblema para todas las actividades de la importante organización, destacando sus características arquitectónicas únicas, ubicación geográfica, servicio estratégico y trascendencia para el resguardo de rutas marítimas seguras. De esta manera este 2026 comienza con un Faro Chileno siendo emblema para el mundo, guiando con su fanal a los navegantes y las decisiones de esta importante instancia internacional.
El pasado 10 de diciembre en la reunión de la Organización Internacional de las Ayudas a la Navegación, importante instancia en donde Chile es parte del consejo directivo, Faro Islotes Evangelistas fue declarado Faro Patrimonio Internacional para el año 2026. Este importante reconocimiento fue un logro para nuestro país, este emblemático faro está ubicado en la boca occidental del Estrecho de Magallanes, construido entre 1895 a 1896 bajo la dirección del ingeniero George Sligth, guiando a los navegantes siendo una luz en la tormenta en uno de los lugares más inhóspitos y extremos del océano Pacífico. Su construcción en sí fue una epopeya, al igual que el trabajo que han realizado por casi 130 años los Fareros del Fin del Mundo, nuestros fareros, que han mantenido encendido el fanal y su estructura, siendo un legado que ha trascendido tres siglos. Su nominación fue un trabajo arduo, en donde un equipo técnico internacional evalúa su valor arquitectónico, importancia y relación con la comunidad, siendo elegido entre 14 faros que fueron postulados por 14 países, siendo elegido y honrando el duro trabajo que realiza nuestro país a través de los fareros de la Armada de Chile. Chile es parte del consejo de la IALA desde 1982 en forma ininterrumpida, siendo parte importante de las decisiones técnicas internacionales en el desarrollo e implementación de las Ayudas a la Navegación a nivel mundial. El presente año, por medio del comité de Relaciones Exteriores del Senado, se reafirmó la adhesión de Chile a esta IALA, organización que se ha consolidado y proyectado en sistema internacional, de la cual somos parte y debemos estar profundamente orgullosos, siendo una gestión que honra el rol de Chile en el mundo marítimo internacional y que por nuestra condición de país marítimo tenemos mucho que decir. El trabajo de los Fareros del Fin del Mundo, hombres y mujeres que mantienen una de las redes de Ayuda a la Navegación más densa a nivel mundial, es una luz en la tormenta ejerciendo soberanía efectiva desde nuestro limite norte, desde Rapa Nui y hasta el Territorio Chileno Antártico, siendo el 21 de marzo inaugurado el Faro Monumental Piloto Pardo el más moderno en el continente antártico. Es de esta manera que este reconocimiento internacional refuerza el rol de Chile en el sistema internacional, siendo fruto de un tremendo esfuerzo en donde se ha realizado un trabajo muchas veces silencioso en historias escritas entre viento, mar y soledad, en donde se ha comunicado el quehacer y valioso servicio de los fareros de la Armada de Chile, quienes al momento de leer estas líneas están planificando nuevas construcciones, efectuando mantención de sistemas y habitando faros para guiar a los navegantes, la luz eterna de aquellos fanales que son una luz en la tormenta dándonos fe y esperanza en que el trabajo por nuestra Patria, esforzado y silencioso, es reconocido por el mundo, siendo un orgullo decir que nuestro Faro Islotes Evangelistas es el faro patrimonio de la IALA para el 2026, lo cual debemos difundir a nivel nacional e internacional, desafío en que todos somos llamados a ser parte, Bravo Zulú Fareros del Fin del Mundo de la Armada de Chile.
Este 15 de diciembre en Punta Arenas, el Senador por la Región de Magallanes y Antártica Chilena Alejandro Kusanovic, hizo entrega de la medalla del Senado al Suboficial Mayor Roberto Araneda Torres, quién actualmente es el farero en servicio activo más antiguo de la Armada de Chile. La entrega se realizó en la oficina territorial del Senador por la Región de Magallanes y Antártica Chilena, quién conoció parte de la trayectoria del Suboficial Mayor Roberto Araneda, la cual ha sido ampliamente difundida en medios de comunicaciones de la región austral. En la ocasión el Suboficial Mayor intercambio distintas experiencias con el Senador de la República, relatando algunas de sus vivencias en faros aislados y en tareas de mantención de las ayudas a la navegación a lo largo y ancho de Chile, relatando con emoción lo que es ser Farero del fin del mundo. La Medalla del Senado fue entregada en un emotivo momento, en donde el servidor naval profundamente emocionado señaló recibo este reconocimiento siendo consciente que representó a todos los fareros de Chile, en donde hemos contribuido a un servicio muchas veces silencioso que presta la Armada de Chile y el cual nos hace sentir profundamente orgullosos. El Senador Alejandro Kusanovic comentó que estamos muy felices de haber entregado este reconocimiento del Senado de Chile al Farero más antiguo de la Armada en servicio activo, es un inmenso honor pues detrás de todo esto hay un tremendo sacrificio en lugares remotos junto a su familia, en donde hay que trabajar con esfuerzo para mover todos los insumos que se requiere, es un orgullo para mí como Senador por Magallanes y la Antártica Chilena entregar esta medalla. La medalla entregada cuenta con un relieve de la primera sesión del Congreso Nacional y en su reverso un escrito que señala Reconocimiento al Suboficial Mayor Roberto Araneda Torres, farero más antiguo en servicio activo de la Armada de Chile. Protagonista de una historia escrita entre viento, mar y soledad. Punta Arenas, diciembre de 2025. República de Chile, acompañado del relieve del escudo patrio. El Suboficial Mayor Roberto Araneda Torres cuenta con 33 años de servicio en la Armada de Chile, estando destinado en distintos faros entre ellos Faro Corona, Raper y Guafo, cumpliendo diferentes comisiones entre las que destaca la construcción del Faro Monumental Cabo de Hornos y cumpliendo labores como Subjefe del Centro Zonal de Señalización Marítima de Punta Arenas, desempeñándose en sus últimos días en servicio activo como Condestable de la Gobernación Marítima de Punta Arenas. Su historia ha sido ampliamente difundida en diferentes medios de comunicación de la Región de Magallanes y Antártica Chilena, recibiendo diferentes reconocimientos entre otros de las municipalidades de Cabo de Hornos y Punta Arenas, siendo una inspiración para las nuevas generaciones de Fareros del fin del mundo, quienes mantienen una de las redes de ayudas a la navegación más densas de Chile, cumpliendo labores desde el sur del golfo de Penas hasta el Territorio Chileno Antártico.
Desde hace 14 años la IALA elige, tras una largo análisis y estudios, un Faro del Año en donde se evalúan diferentes aspectos tantos desde la importancia geográfica, aporte a la navegación segura, historia, vínculo con la comunidad y su impacto en el tiempo, siendo este 2025 elegido el Faro Islotes Evangelistas, el cual desde 1896 ilumina la boca occidental del Estrecho de Magallanes, siendo uno de los más importantes reconocimientos que ha recibido nuestro país en este ámbito. El Jefe del Centro Zonal de Señalización Marítima, Teniente Primero Litoral Matt Ovando, comentó que Faro Islotes Evangelistas es literalmente una roca en medio del mar, el cual desde 1896 ilumina y guía a los navegantes en una de las rutas más exigentes y extremas del mundo, dando la bienvenida o despidiendo a los buques y naves que enfrentan las aguas del Estrecho de Magallanes, añadiendo que tormenta permanente, vientos de más de 200 kilómetros por hora, son parte del cotidiano de quienes en un pequeño promontorio oceánico sirven manteniendo operativo el fanal y controlando la navegación. Entre otros faros que postularon al reconocimiento, se encontraba el Mull of Gallaway de Reino Unido, el cual fue construido en 1830 y es hasta el día de hoy uno de los ejemplos de preservación del patrimonio de faros en el mundo, así como también el Faro Portopí de España, el cual tiene una historia marítima que data del año 1300, siendo la actual estructura del año 1617. Para la decisión del comité técnico se consideraron diferentes variables, entre ellas infraestructura y preservación, vínculo con la comunidad y la historia local, así como su ubicación geográfica y aporte a la seguridad de la navegación, postulando más de una decena de faros para este importante reconocimiento internacional. LABOR E HISTORIA DE FARO ISLOTES EVANGELISTAS El Teniente Ovando comenta que En este minuto, mientras comentamos este importante reconocimiento, hay cuatro fareros, tres hombres y una mujer, quienes están escribiendo una historia entre viento mar y soledad, llevando sobre sus hombros una historia que ha cruzado tres siglos y que hoy con este reconocimiento pone en lo más alto el nombre de generaciones de fareros que han entregado parte de su vida con pasión y profesionalismo guiando a los navegantes. La Roca, como lo denominan los fareros es tremendamente importante para la especialidad, señalando el Jefe del Centro Zonal de Señalización Marítima que para los Fareros del Fin del Mundo Faro islotes Evangelistas es un desafío, es escuela, es poner lo mejor de sí para cumplir con las responsabilidades de un equipo que solo enfrenta la bravura del mar, llevando la consigna noble que nos une a todos como una sola hermandad, guiar a los navegantes, resguardar rutas marítimas seguras y aportar desde aislados rincones al desarrollo y progreso del mundo, comenta el oficial. El Teniente Primero Litoral Matt Ovando afirma que El secreto de Faro Islotes Evangelistas no está en la roca donde fue construido, tampoco en sus gruesas murallas, no es en su fanal o modernos sistemas, está en su gente, en el componente humano que generación tras generación ha legado a uno de los Faros más extremos, inhóspitos y a la vez maravillosos de nuestro mar, nuestro mar que es un continuo universal que une civilizaciones, destacando así la sacrificada labor de los Fareros del Fin del Mundo. RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL QUE ES UNA RESPONSABILIDAD Para muchos este importante reconocimiento es una tremenda responsabilidad, comentando el Teniente Ovando que da cuenta de una historia de rigor y sacrificio escritas en la denominada Roca, siendo los fareros portadores de un legado que ha demostrado que el corazón de un farero no late sino que destella, conformando un espíritu que nos une como la luz de un fanal en los bravos mares de nuestro mundo. El nombramiento entregado al Faro Islotes Evangelistas por parte de la IALA es parte de los diferentes reconocimientos entregados a los Fareros del Fin del Mundo, quienes en la Región de Magallanes y Antártica Chilena realizan un servicio incansable manteniendo más del 50% de las Ayudas a la Navegación nacional, realizando despliegues en faros habitados y contribuyendo a la seguridad a la navegación desde el sur del golfo de Penas hasta el Territorio Chileno Antártico.