El reciente atropello de un puma, así como los recurrentes ataques de perros salvajes, tanto a la ganadería como a especies nativas, constituyen hechos que nos preocupan profundamente y que refuerzan la necesidad de seguir promoviendo la educación ciudadana respecto del cuidado y protección de nuestro patrimonio natural. A estos incidentes se suma un nuevo caso ocurrido el día 14 del presente mes en la Ruta 9, que conecta Punta Arenas con Puerto Natales, donde una conductora encontró un ejemplar de ñandú (Rhea pennata) herido en la ruta, con lesiones compatibles con un atropello reciente. Antes de actuar, y como gesto destacable, se contactó telefónicamente con profesionales del SAG, evaluando el contexto y coordinando las mejores medidas para su posterior traslado y evaluación en la oficina del SAG de Puerto Natales. Atención y evaluación En un recinto adaptado y protegido, el ejemplar se recuperó del estrés implícito que significó el atropello y las manipulaciones siguientes, para lo cual contó con agua fresca y alimentación de libre disposición. Posteriormente, la médico veterinaria de la Oficina Sectorial realizó una evaluación clínica completa, constatando las siguientes lesiones: Heridas superficiales en el tarso-metatarso de la extremidad posterior izquierda. Herida superficial con leve sangrado en la falange proximal del dedo externo de la misma extremidad. Pérdida de plumas en el ala izquierda, con una leve limitación para extenderla completamente. La evaluación general permitió determinar que: No existían fracturas óseas. El ejemplar mantenía fuerza y movilidad en ambas extremidades. Presentaba desplazamiento normal. Conservaba movilidad y coordinación cervical adecuada. Consumió alimento y agua espontáneamente tras su ingreso. No evidenciaba signos de dificultad respiratoria. No presentaba hemorragias ni lesiones externas de relevancia. Considerando estas condiciones favorables, se realizó la limpieza de las heridas superficiales y se mantuvo al ejemplar en observación durante la noche. Monitoreo y recuperación A las 21:00 horas del mismo día, el funcionario de turno de fauna efectuó una nueva inspección, verificando que el ñandú se encontraba en buenas condiciones generales, descansando, alerta y sin alteraciones respecto de la evaluación inicial. Durante la mañana del 15 de julio de 2026, el ejemplar fue nuevamente monitoreado, confirmándose su normal desplazamiento y patrones de conducta. Liberación en su hábitat natural La favorable evolución clínica y conductual del ejemplar, y la ausencia de lesiones que comprometieran su desempeño funcional en la naturaleza, determinaron materializar su liberación y reinserción en el medio natural, durante el mismo día. Para lo anterior se tuvo presente que los procesos de tratamiento y rehabilitación de la fauna silvestre deben entenderse, esencialmente como temporales, y procurar el menor tiempo posible en cautiverio para no alterar sus capacidades y relaciones en el ecosistema. En la liberación participaron 3 funcionarios de la oficina sectorial, realizándose sin contratiempos y en un ambiente de total tranquilidad y silencio. Previo a la liberación, el ejemplar se movilizó en una jaula de transporte animal, acondicionada para la especia, respetándose una pausa de tiempo prudente antes de recuperar su libertad. El sitio de liberación ocurrió en un hábitat similar al de su captura, sin barreras geográficas de por medio, y con presencia de otros ejemplares de la especie, lo que favoreció la reinserción del ejemplar. Una vez liberado, el ejemplar corrió un par de decenas de metros con vigilancia activa para posteriormente detenerse y comenzar a comer, conducta que fue observada durante aproximadamente dos horas antes de hacer abandono del sitio. De acuerdo con los antecedentes recopilados y la evaluación veterinaria, las lesiones fueron compatibles con un traumatismo de baja energía, posiblemente asociado a un impacto ocurrido en la ruta, sin consecuencias permanentes para el ave. Trabajo coordinado y llamado a la comunidad La recuperación y posterior liberación del ejemplar en un plazo de 24 horas demuestra la importancia de una respuesta rápida y coordinada frente a situaciones en que la fauna silvestre, especialmente especies amenazadas, se ven afectada por acción directa de las personas, como ocurre en un atropello vehicular. En esta oportunidad cabe destacar la activa colaboración público privada y la integración provincial y regional observada en el SAG. Distinta es la situación cuando las interacciones entre especies de fauna, incluida la relación predador-presa, ocurren de manera natural, instancia en la que las personas no deben intervenir. Finalmente, el SAG hace un llamado a la comunidad, especialmente a quienes tienen alta demanda de horas conduciendo vehículos, a prevenir el atropello de fauna silvestre a través de la conducción prudente, el conocimiento y valoración de estas especies.
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, David Couve, coordinador de Far South Expeditions, informó sobre una actividad abierta a la comunidad para conmemorar el Día del Libro en Punta Arenas, centrada en la presentación de la guía “Aves de Chile”. La iniciativa se desarrollará este jueves 23 de abril entre las 17:00 y 19:00 horas en la sede ubicada en Croacia #594, donde participará Enrique Couve, socio fundador de Far South Expeditions y primer autor de esta publicación, en una jornada que incluirá firma de libros y un espacio de conversación con los asistentes. Durante la instancia, se destacó que la obra es el resultado de un trabajo colaborativo entre diversos autores y especialistas, quienes reunieron en un formato práctico y educativo los conocimientos necesarios para la identificación de aves a lo largo del país. En ese contexto, se enfatizó que “es una herramienta de campo 100% práctica para llevar en la mochila”, además de subrayar que su enfoque permite ser utilizada tanto por expertos como por personas que se inician en la observación de aves.
Durante esta época, los bosques comienzan a teñirse de tonos amarillos, naranjos y rojizos, especialmente en especies como la lenga y el ñirre, que pierden progresivamente sus hojas. Este proceso no solo modifica el paisaje, sino que también forma parte del ciclo natural de adaptación al descenso de temperaturas y a la menor disponibilidad de luz solar. En cuanto a la fauna, el otoño es un periodo clave de transición. Muchas aves migratorias inician su desplazamiento hacia zonas más cálidas, mientras que otras especies residentes ajustan sus hábitos de alimentación y refugio. Es común observar una menor actividad en comparación con los meses estivales, debido a la preparación para el invierno. Asimismo, animales como el zorro y algunos roedores intensifican la búsqueda de alimento, acumulando reservas para enfrentar las condiciones más extremas que se aproximan. Este comportamiento es fundamental para su supervivencia en un entorno caracterizado por bajas temperaturas y condiciones climáticas cambiantes. El otoño en Magallanes, además de su valor escénico, refleja la adaptación constante de la naturaleza al entorno austral, evidenciando la importancia de conservar estos ecosistemas únicos en el país. https://www.instagram.com/p/DXU23sPlOtK/
Un llamativo registro de fauna terrestre fue captado durante esta semana en el interior del Parque Nacional Torres del Paine, donde se pudo observar a un grupo de crías de zorro chilla jugando en su hábitat natural, generando interés entre quienes valoran la biodiversidad del área protegida. El registro fue realizado por Eduardo Aririeche, guía certificado del parque, quien logró captar en imágenes el momento en que varios ejemplares jóvenes de esta especie se desplazan y juegan entre sí en medio del paisaje característico de la zona. La presencia del zorro chilla dentro del parque no es poco común, ya que esta especie suele habitar en las llanuras y praderas del sector, donde encuentra condiciones favorables para su desarrollo y alimentación. El zorro chilla es uno de los carnívoros nativos de la Patagonia y se caracteriza por su menor tamaño en comparación con el zorro culpeo, otra especie que también habita en el territorio. Este tipo de registros permite poner en valor la riqueza natural que alberga el parque nacional.
Durante la temporada estival, el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) ha registrado un aumento en los llamados asociados a encuentros con fauna marina protegida, situación que se explica por la mayor presencia de personas en playas y sectores costeros de la Región de Magallanes y Antártica Chilena. Desde el organismo explicaron que la presencia de especies como pingüinos, lobos marinos y otras aves y mamíferos marinos es completamente normal, ya que forman parte del ecosistema del litoral chileno. Estos animales suelen salir a playas y roqueríos para descansar tras la caza de alimento, regular su temperatura corporal o realizar procesos naturales como la muda. El jefe de la Unidad de Conservación y Biodiversidad de Sernapesca, Ricardo Sáez, enfatizó que muchas de estas especies están protegidas por la Ley General de Pesca y Acuicultura, por lo que su interacción está regulada. “Estamos en época de pariciones de muchas especies, lo que resulta muy llamativo para las personas, pero el llamado es a mantener una distancia segura, no molestarlos, no hostigarlos y, bajo ninguna circunstancia, alimentarlos”, señaló. En cuanto a la observación desde el mar, Sernapesca recordó que existen distancias mínimas obligatorias: 50 metros para especies menores como pingüinos, lobos marinos, delfines y chungungos; 100 metros para cetáceos mayores como ballenas jorobadas y cachalotes; y 300 metros para ballenas azules. En el caso de la ballena franca austral, la observación solo está permitida desde tierra. El organismo también hizo un llamado a la tenencia responsable de mascotas, especialmente perros, para evitar interacciones con fauna silvestre. Estas situaciones pueden provocar ataques, lesiones graves o incluso la muerte de ejemplares protegidos, además del riesgo de transmisión de enfermedades zoonóticas. Finalmente, Sernapesca recordó que en Chile es ilegal acosar, alimentar, capturar o dañar fauna marina protegida, con sanciones que van desde 3 hasta 300 UTM. Ante la presencia de animales heridos o acosados, se puede contactar al 800 320 032, número habilitado para denuncias y coordinación de rescates.
El reciente atropello de un puma, así como los recurrentes ataques de perros salvajes, tanto a la ganadería como a especies nativas, constituyen hechos que nos preocupan profundamente y que refuerzan la necesidad de seguir promoviendo la educación ciudadana respecto del cuidado y protección de nuestro patrimonio natural. A estos incidentes se suma un nuevo caso ocurrido el día 14 del presente mes en la Ruta 9, que conecta Punta Arenas con Puerto Natales, donde una conductora encontró un ejemplar de ñandú (Rhea pennata) herido en la ruta, con lesiones compatibles con un atropello reciente. Antes de actuar, y como gesto destacable, se contactó telefónicamente con profesionales del SAG, evaluando el contexto y coordinando las mejores medidas para su posterior traslado y evaluación en la oficina del SAG de Puerto Natales. Atención y evaluación En un recinto adaptado y protegido, el ejemplar se recuperó del estrés implícito que significó el atropello y las manipulaciones siguientes, para lo cual contó con agua fresca y alimentación de libre disposición. Posteriormente, la médico veterinaria de la Oficina Sectorial realizó una evaluación clínica completa, constatando las siguientes lesiones: Heridas superficiales en el tarso-metatarso de la extremidad posterior izquierda. Herida superficial con leve sangrado en la falange proximal del dedo externo de la misma extremidad. Pérdida de plumas en el ala izquierda, con una leve limitación para extenderla completamente. La evaluación general permitió determinar que: No existían fracturas óseas. El ejemplar mantenía fuerza y movilidad en ambas extremidades. Presentaba desplazamiento normal. Conservaba movilidad y coordinación cervical adecuada. Consumió alimento y agua espontáneamente tras su ingreso. No evidenciaba signos de dificultad respiratoria. No presentaba hemorragias ni lesiones externas de relevancia. Considerando estas condiciones favorables, se realizó la limpieza de las heridas superficiales y se mantuvo al ejemplar en observación durante la noche. Monitoreo y recuperación A las 21:00 horas del mismo día, el funcionario de turno de fauna efectuó una nueva inspección, verificando que el ñandú se encontraba en buenas condiciones generales, descansando, alerta y sin alteraciones respecto de la evaluación inicial. Durante la mañana del 15 de julio de 2026, el ejemplar fue nuevamente monitoreado, confirmándose su normal desplazamiento y patrones de conducta. Liberación en su hábitat natural La favorable evolución clínica y conductual del ejemplar, y la ausencia de lesiones que comprometieran su desempeño funcional en la naturaleza, determinaron materializar su liberación y reinserción en el medio natural, durante el mismo día. Para lo anterior se tuvo presente que los procesos de tratamiento y rehabilitación de la fauna silvestre deben entenderse, esencialmente como temporales, y procurar el menor tiempo posible en cautiverio para no alterar sus capacidades y relaciones en el ecosistema. En la liberación participaron 3 funcionarios de la oficina sectorial, realizándose sin contratiempos y en un ambiente de total tranquilidad y silencio. Previo a la liberación, el ejemplar se movilizó en una jaula de transporte animal, acondicionada para la especia, respetándose una pausa de tiempo prudente antes de recuperar su libertad. El sitio de liberación ocurrió en un hábitat similar al de su captura, sin barreras geográficas de por medio, y con presencia de otros ejemplares de la especie, lo que favoreció la reinserción del ejemplar. Una vez liberado, el ejemplar corrió un par de decenas de metros con vigilancia activa para posteriormente detenerse y comenzar a comer, conducta que fue observada durante aproximadamente dos horas antes de hacer abandono del sitio. De acuerdo con los antecedentes recopilados y la evaluación veterinaria, las lesiones fueron compatibles con un traumatismo de baja energía, posiblemente asociado a un impacto ocurrido en la ruta, sin consecuencias permanentes para el ave. Trabajo coordinado y llamado a la comunidad La recuperación y posterior liberación del ejemplar en un plazo de 24 horas demuestra la importancia de una respuesta rápida y coordinada frente a situaciones en que la fauna silvestre, especialmente especies amenazadas, se ven afectada por acción directa de las personas, como ocurre en un atropello vehicular. En esta oportunidad cabe destacar la activa colaboración público privada y la integración provincial y regional observada en el SAG. Distinta es la situación cuando las interacciones entre especies de fauna, incluida la relación predador-presa, ocurren de manera natural, instancia en la que las personas no deben intervenir. Finalmente, el SAG hace un llamado a la comunidad, especialmente a quienes tienen alta demanda de horas conduciendo vehículos, a prevenir el atropello de fauna silvestre a través de la conducción prudente, el conocimiento y valoración de estas especies.
Esta mañana, en el programa Buenos Días Región de Polar Comunicaciones, David Couve, coordinador de Far South Expeditions, informó sobre una actividad abierta a la comunidad para conmemorar el Día del Libro en Punta Arenas, centrada en la presentación de la guía “Aves de Chile”. La iniciativa se desarrollará este jueves 23 de abril entre las 17:00 y 19:00 horas en la sede ubicada en Croacia #594, donde participará Enrique Couve, socio fundador de Far South Expeditions y primer autor de esta publicación, en una jornada que incluirá firma de libros y un espacio de conversación con los asistentes. Durante la instancia, se destacó que la obra es el resultado de un trabajo colaborativo entre diversos autores y especialistas, quienes reunieron en un formato práctico y educativo los conocimientos necesarios para la identificación de aves a lo largo del país. En ese contexto, se enfatizó que “es una herramienta de campo 100% práctica para llevar en la mochila”, además de subrayar que su enfoque permite ser utilizada tanto por expertos como por personas que se inician en la observación de aves.
Durante esta época, los bosques comienzan a teñirse de tonos amarillos, naranjos y rojizos, especialmente en especies como la lenga y el ñirre, que pierden progresivamente sus hojas. Este proceso no solo modifica el paisaje, sino que también forma parte del ciclo natural de adaptación al descenso de temperaturas y a la menor disponibilidad de luz solar. En cuanto a la fauna, el otoño es un periodo clave de transición. Muchas aves migratorias inician su desplazamiento hacia zonas más cálidas, mientras que otras especies residentes ajustan sus hábitos de alimentación y refugio. Es común observar una menor actividad en comparación con los meses estivales, debido a la preparación para el invierno. Asimismo, animales como el zorro y algunos roedores intensifican la búsqueda de alimento, acumulando reservas para enfrentar las condiciones más extremas que se aproximan. Este comportamiento es fundamental para su supervivencia en un entorno caracterizado por bajas temperaturas y condiciones climáticas cambiantes. El otoño en Magallanes, además de su valor escénico, refleja la adaptación constante de la naturaleza al entorno austral, evidenciando la importancia de conservar estos ecosistemas únicos en el país. https://www.instagram.com/p/DXU23sPlOtK/
Un llamativo registro de fauna terrestre fue captado durante esta semana en el interior del Parque Nacional Torres del Paine, donde se pudo observar a un grupo de crías de zorro chilla jugando en su hábitat natural, generando interés entre quienes valoran la biodiversidad del área protegida. El registro fue realizado por Eduardo Aririeche, guía certificado del parque, quien logró captar en imágenes el momento en que varios ejemplares jóvenes de esta especie se desplazan y juegan entre sí en medio del paisaje característico de la zona. La presencia del zorro chilla dentro del parque no es poco común, ya que esta especie suele habitar en las llanuras y praderas del sector, donde encuentra condiciones favorables para su desarrollo y alimentación. El zorro chilla es uno de los carnívoros nativos de la Patagonia y se caracteriza por su menor tamaño en comparación con el zorro culpeo, otra especie que también habita en el territorio. Este tipo de registros permite poner en valor la riqueza natural que alberga el parque nacional.
Durante la temporada estival, el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) ha registrado un aumento en los llamados asociados a encuentros con fauna marina protegida, situación que se explica por la mayor presencia de personas en playas y sectores costeros de la Región de Magallanes y Antártica Chilena. Desde el organismo explicaron que la presencia de especies como pingüinos, lobos marinos y otras aves y mamíferos marinos es completamente normal, ya que forman parte del ecosistema del litoral chileno. Estos animales suelen salir a playas y roqueríos para descansar tras la caza de alimento, regular su temperatura corporal o realizar procesos naturales como la muda. El jefe de la Unidad de Conservación y Biodiversidad de Sernapesca, Ricardo Sáez, enfatizó que muchas de estas especies están protegidas por la Ley General de Pesca y Acuicultura, por lo que su interacción está regulada. “Estamos en época de pariciones de muchas especies, lo que resulta muy llamativo para las personas, pero el llamado es a mantener una distancia segura, no molestarlos, no hostigarlos y, bajo ninguna circunstancia, alimentarlos”, señaló. En cuanto a la observación desde el mar, Sernapesca recordó que existen distancias mínimas obligatorias: 50 metros para especies menores como pingüinos, lobos marinos, delfines y chungungos; 100 metros para cetáceos mayores como ballenas jorobadas y cachalotes; y 300 metros para ballenas azules. En el caso de la ballena franca austral, la observación solo está permitida desde tierra. El organismo también hizo un llamado a la tenencia responsable de mascotas, especialmente perros, para evitar interacciones con fauna silvestre. Estas situaciones pueden provocar ataques, lesiones graves o incluso la muerte de ejemplares protegidos, además del riesgo de transmisión de enfermedades zoonóticas. Finalmente, Sernapesca recordó que en Chile es ilegal acosar, alimentar, capturar o dañar fauna marina protegida, con sanciones que van desde 3 hasta 300 UTM. Ante la presencia de animales heridos o acosados, se puede contactar al 800 320 032, número habilitado para denuncias y coordinación de rescates.